Aten­ta­do cri­mi­nal de París e idio­ti­za­ción de cier­ta «izquier­da»

Esa idio­ti­za­ción, jun­to con las prác­ti­cas de renun­cia per­ma­nen­te de sus apa­ra­tos, es la que me hace sen­tir­me más y más ale­ja­do cada día de ese mun­do que se rei­vin­di­ca tal.

Tran­qui­los, no me he hecho de Pode­mos ni de Ciu­da­da­nos. Quie­nes me cono­cen saben de qué pie cojeo. Estoy abso­lu­ta­men­te con­ven­ci­do de que la dere­cha exis­te y ope­ra -¡vaya si ope­ra!-, lo que no creo es que exis­ta ya la izquier­da, sal­vo la sis­té­mi­ca, que sólo en cam­pa­ña alu­de a algún tér­mino de sus raí­ces, entre­ve­ra­da de todo un neo­len­gua­je que no pro­vie­ne de su cose­cha sino de la del libe­ra­lis­mo más o menos decla­ra­do: ciu­da­da­nos (de tan­to lla­mar­les, les hicie­ron par­ti­do), bien común, pobres y ricos (escon­dien­do el ori­gen de la rique­za y de la pobre­za en la explo­ta­ción y en la pro­pie­dad pri­va­da de los medios de pro­duc­ción), etc., etc.

Sen­ci­lla­men­te, como comu­nis­ta, creo que ese mag­ma en des­com­po­si­ción que se auto­de­no­mi­na izquier­da cada vez tie­ne menos que ver con­mi­go. Creo fir­me­men­te que los mun­dos de lo que aún se lla­ma la izquier­da y los de los comu­nis­tas, que bus­ca­mos la recons­truc­ción del dis­cur­so eman­ci­pa­dor en toda su nece­sa­ria radi­ca­li­dad. se van sepa­ran­do irre­me­dia­ble y necesariamente.

Si algo ha carac­te­ri­za­do al pen­sa­mien­to mar­xis­ta ha sido el inten­to de expli­car median­te el méto­do y el aná­li­sis la reali­dad para trans­for­mar­la. Cuan­do no ha sido así, cuan­do el dis­cur­so y el aná­li­sis se han «des­pis­ta­do» por cier­tos derro­te­ros, se ha caí­do en la estu­pi­dez, en la reduc­ción al absur­do, o direc­ta­men­te en el dis­pa­ra­te más ridícu­lo.

Y hablo de pen­sa­mien­to mar­xis­ta por­que a la altu­ra casi del 2016 y de una cri­sis capi­ta­lis­ta que, lejos de supe­rar­se, vuel­ve sobre sí mis­ma con reno­va­dos bríos ‑espe­re­mos nue­vas vuel­tas de tuer­ca en Euro­pa; muy pronto‑, no veo que pue­da exis­tir otra posi­ción crí­ti­ca de raíz con­tra el capi­tal que la que con­tem­ple aca­bar con este sis­te­ma de domi­na­ción, explo­ta­ción y locu­ra para cons­truir una socie­dad socia­lis­ta. Y eso, quié­ran­lo o no, pasa por el marxismo.

Des­afor­tu­na­da­men­te, dos fenó­me­nos his­tó­ri­cos ‑la ausen­cia de extra­or­di­na­rios pen­sa­do­res mar­xis­tas, tras Marx, Engels, Rosa Luxem­bur­go y Lenin y el ale­ja­mien­to del hori­zon­te de la ola revo­lu­cio­na­ria tras la revo­lu­ción san­di­nis­ta, que coin­ci­di­ría con la con­tra­rre­vo­lu­ción ultra­li­be­ral mun­dial- trae­rían por mucho tiem­po un lar­go perío­do de sequía inte­lec­tual y de acción en el cam­po mar­xis­ta, gol­pea­do dura­men­te des­pués por el fin del expe­ri­men­to soviético.

A par­tir de ahí, toda una invo­lu­ción polí­ti­ca habría de suce­der­se en lo que se ha lla­ma­do «la izquier­da». La social­de­mo­cra­cia se hizo social-libe­ral, los comu­nis­tas se con­vir­tie­ron en social­de­mó­cra­tas (per­dón, euro­co­mu­nis­tas), renun­cian­do en Euro­pa a ser tales y hablan­do de sí mis­mos como «la izquier­da» (PIE, Die Lin­ke, IU y demás con­gé­ne­res). Para ellos, el Esta­do dejó de tener una natu­ra­le­za de cla­se y pasa­ron a con­tem­plar­lo como un apa­ra­to neu­tral, la lucha de cla­ses se que­dó en sin­di­ca­lis­mo de con­cer­ta­ción, mesa y man­tel con la patro­nal y bue­na par­te de los trots­kis­tas se apun­ta­ron al cum­ba­yá anti­glo­ba­li­za­ción y comeflores.

No quie­ro juz­gar estos hechos des­de tér­mi­nos sim­plis­tas como trai­ción o enga­ño. No nie­go que estos exis­tan pero es una sim­ple­za de men­tes pere­zo­sas expli­car la his­to­ria sólo en base a estos argu­men­tos. Lo que suce­dió es que fal­tó ner­vio en el pen­sa­mien­to, que se fue refu­gian­do cada vez más en la aca­de­mia, y en pen­sa­do­res de men­guan­te talla en cada gene­ra­ción, sobra­ron kilos de gra­sa y abur­gue­sa­mien­to en las «aris­to­cra­cias obre­ras», se des­co­nec­tó teo­ría de una pra­xis enor­me­men­te difí­cil y el capi­ta­lis­mo ganó la bata­lla ideo­ló­gi­ca a tra­vés de un mode­lo de «liber­tad e igual­dad» refe­ren­cia­dos en el acce­so al con­su­mo de masas de las cla­ses trabajadoras.

Ahí es cuan­do la izquier­da defi­ni­ti­va­men­te se jodió. Para cuan­do qui­so reac­cio­nar a la lle­ga­da de una cri­sis capi­ta­lis­ta, inca­paz de dis­tin­guir el culo de las tém­po­ras, aca­bo por meter­se en toda una serie de fre­ga­dos aje­nos a su pen­sa­mien­to: que si el cru­di­vo­ris­mo, que si el ani­ma­lis­mo, que si el «espe­cis­mo» y otros ton­tis­mos que les com­pró a los neo­pi­jos de cla­se media, que la trans­ver­sa­li­dad y el inclu­si­vis­mo con esa peque­ña y media­na bur­gue­sías que tam­bién explo­tan a la cla­se tra­ba­ja­do­ra, a la que inclu­ye­ron en su rollo del 99% ata­ca­do por un úni­co 1% de capi­ta­lis­tas (el INE da bas­tan­tes más pero ellos les lla­ma­rían «com­pis»), que si «no es una cri­sis, es una esta­fa», con la que dedu­ci­mos que si no hubie­ra habi­do esta­fa en una cri­sis que SI exis­te, el capi­ta­lis­mo sería guay para esta gen­te, que sí…tanta basu­ra ideológica.

En el fon­do no es otra cosa que la caí­da de esas izquier­das en los reac­cio­na­rios bra­zos de la post­mo­der­ni­dad. Den­tro del pen­sa­mien­to post­mo­derno, la crea­ción per­ma­nen­te de teo­rías cons­pi­ra­ti­vas para expli­car la reali­dad de las gran­des cues­tio­nes eco­nó­mi­cas, socia­les, polí­ti­cas es un ras­go distintivo.

En esto sí que la cosa es trans­ver­sal, el cons­pi­ra­cio­nis­mo es una visión de los fenó­me­nos que afec­tan a lo colec­ti­vo al que son muy afi­cio­na­dos tan­to un sec­tor de las «izquier­das» moñas, new age y aman­tes del sán­da­lo ‑bási­ca­men­te las que se iden­ti­fi­ca­ban con el 15Mayismo del «No es una cri­sis, es una esta­fa», como las apa­ren­te­men­te más hard.

Entre los pri­me­ros tene­mos a los que bus­can sím­bo­los de los Illu­mi­na­ti en los bille­tes de dólar, los obse­sio­na­dos con las oscu­ras y secre­tas -¡¡¡¡uuuuuuuuuuhhhh!!!- reunio­nes del Club Bil­der­berg, tan del gus­to de Iker Jimé­nez, el cal­vi­to exal­ta­do Enri­que de Vicen­te y el chi­fla­do pro­fe­ta de los chem­trails, Rafa­pal. Como si no exis­tie­ran ya los G‑20, los G‑8, las Cum­bres de Davos y 100 reunio­nes capi­ta­lis­tas mun­dia­les más, bas­tan­te públi­cas y publi­ca­das y como si el capi­ta­lis­mo temie­ra la reac­ción de la pobla­ción mun­dial ante cual­quie­ra de los desig­nios a los que pue­da con­de­nar a la huma­ni­dad, cuan­do es sabi­do que ésta se tra­ga una tri­rre­me roma­na con los galeo­tes en pie y los remos, con su pale­ta­da de mier­da en ellos, en punta.

A estas altu­ras, con la indi­fe­ren­cia, el indi­vi­dua­lis­mo, el egoís­mo y el nar­ci­sis­mo de cada suje­to, uni­dos al abo­rre­ga­mien­to colec­ti­vo, pro­duc­to de la sobre­ex­po­si­ción informativa/​performativa tan­to de los medios de embru­te­ci­mien­to colec­ti­vo como de los de cada cha­la­do que cree tener algo que decir, ape­nas son nece­sa­rias las cons­pi­ra­cio­nes. No digo que no las haya, las he denun­cia­do cuan­do he creí­do que así era pero no son ni tan­tas ni tan deli­ran­tes. Hoy bas­ta con des­in­for­mar o men­tir al esti­lo del borra­cho y anor­mal hijo de Geor­ge Bush senior: «De acuer­do con las reso­lu­cio­nes 678 y 687, ambas aún vigen­tes, Esta­dos Uni­dos y nues­tros alia­dos esta­mos auto­ri­za­dos parar uti­li­zar la fuer­za y des­po­jar a Irak de armas de des­truc­ción masiva».

Dis­tin­ga­mos entre una cons­pi­ra­ción y una men­ti­ra por­que, si no lo hace­mos, has­ta lo del «Luis sé fuer­te» aca­ba­rá por pare­cer­nos una cons­pi­ra­ción con­tra Marianico.

Tene­mos tam­bién a otros más hard en su crí­ti­ca al impe­ria­lis­mo des­de la cons­pi­ra­noia, lo que con­si­gue el efec­to de des­ac­ti­var aque­lla cuan­do más nece­sa­rio es su ejer­ci­cio con­tra esta for­ma cri­mi­nal de domi­na­ción sobre los pue­blos y sus cla­ses populares.

Aún colean afir­ma­cio­nes de que el 11‑S fue un auto­aten­ta­do (ni el mago David Coper­field habría logra­do un efec­to de des­apa­ri­ción tan des­co­mu­nal), que si las torres caye­ron así o asao, que si los avio­nes, que si…Tras la ante­rior, vino la insi­nua­ción, afir­ma­ción en muchos casos, de que lo de Char­lie Heb­do tam­bién lo fue, aho­ra algu­nos insi­núan y afir­man que el aten­ta­do del pasa­do vier­nes 13 en París tam­bién lo era. Y todo por­que unen una acción a una reac­ción y por­que ha apa­re­ci­do el pasa­por­te de uno de los terro­ris­tas. Pero de las 3 que aca­bo de citar sólo hubo reacción
direc­ta tras el aten­ta­do de las Torres Geme­las, con la inva­sión de Afga­nis­tán, por­que des­pués del aten­ta­do de Char­lie Heb­do no hubo reac­ción direc­ta ni inme­dia­ta sino que los paí­ses impe­ria­lis­tas (USA, la pro­pia Fran­cia, sus títe­res de Ara­bia Sau­dí, Israel y Tur­quía) han segui­do entre­nan­do y ali­men­tan­do a la bes­tia isla­mo­fas­cis­ta, sí isla­mo­fas­cis­ta, con todas sus letras, de Al Nus­ra y del Daesh (ISIS). Inclu­so los supues­tos bom­bar­deos de paí­ses de la OTAN, con USA al fren­te, con­tra los terro­ris­tas han sido de rechi­fla. Lo han reco­no­ci­do has­ta muchos de sus voce­ros mediá­ti­cos, aun­que dis­fra­zán­do­lo en un cues­tio­na­mien­to de su efi­ca­cia. Ha sido tan evi­den­te que no han hecho nada que la sim­ple inter­ven­ción de Rusia sólo por aire ha cam­bia­do el cur­so de la gue­rra en Siria.

Y está por ver que pue­dan plan­tear­se divi­dir el país o derri­bar al legí­ti­mo gobierno sirio, con una inter­ven­ción que pudie­ra venir «jus­ti­fi­ca­da» por ese supues­to auto­aten­ta­do en Fran­cia cuan­do dicho gobierno cuen­ta con el apo­yo de Rusia y de Irán. En esa situa­ción Esta­dos Uni­dos y la OTAN podrían enfren­tar­se a una III G.M. cuyas con­se­cuen­cias serían ser terri­bles tam­bién para sus pro­pios Esta­dos. ¿O nos hemos olvi­da­do ya de las armas nuclea­res? ¿Alguien cree de ver­dad, sen­sa­ta­men­te, que en la locu­ra de enfren­ta­mien­to entre Rusia y USA, sus pre­si­den­tes serían capa­ces de renun­ciar al arma­men­to nuclear? ¿Son uste­des cons­cien­tes de lo que sig­ni­fi­ca­ría una esca­la­da de tal cali­bre en la que Rusia con­ta­ría con el apo­yo de Chi­na? ¿De ver­dad creen que por muy cri­mi­nal que sea el impe­ria­lis­mo USA es tan estú­pi­do de correr el ries­go de ser des­trui­do? Fran­cia, Esta­dos Uni­dos y muy pro­ba­ble­men­te la OTAN incre­men­ta­rán su inter­ven­ción en Siria pero sin coli­sio­nar mili­tar­men­te con Rusia, sino muy pro­ba­ble­men­te tenien­do que coor­di­nar­se, por mucho que no quie­ran, con ésta. De hecho, el aten­ta­do de Daesh refuer­za la posi­ción rusa en ayu­da del gobierno sirio por­que evi­den­cia que es el úni­co que has­ta aho­ra les ha com­ba­ti­do y demues­tra a gran par­te de las opi­nio­nes públi­cas del mun­do que USA y la OTAN no han hecho nada para com­ba­tir­les, aun­que la mayo­ría igno­re que les han arma­do y financiado.

En cual­quier caso, esto no debe hacer­nos olvi­dar una cues­tión que des­de cier­ta posi­ción de «izquier­da» cons­pi­ra­cio­nis­ta se igno­ra. Hoy Rusia jue­gue un papel de pro­gre­so, y hay que decir­lo con cla­ri­dad y sin rodeo alguno, en apo­yo del pue­blo sirio y de su gobierno con­tra el terro­ris­mo cri­mi­nal. Pero lo que se diri­me en el table­ro de Orien­te Medio son tam­bién las con­tra­dic­cio­nes inter­im­pe­ria­lis­tas por­que no hay sólo un impe­ria­lis­mo (el de USA y sus adlá­te­res de la OTAN) sino tam­bién el de Rusia (un país capi­ta­lis­ta diri­gi­do por una oli­gar­quía eco­nó­mi­ca), que bus­ca pro­te­ger sus fron­te­ras orien­ta­les del isla­mis­mo más faná­ti­co, incre­men­tar su influen­cia en esa zona de Asia y ase­gu­rar su sali­da al Mar Negro a tra­vés del puer­to de Tar­tus. Les reco­mien­do a quie­nes mis afir­ma­cio­nes les hayan escan­da­li­za­do que lean la posi­ción del Par­ti­do Comu­nis­ta de Gre­cia (KKE) al respecto.

¿Saben uste­des lo que sig­ni­fi­ca su afir­ma­ción de que todo es cons­pi­ra­ción del impe­ria­lis­mo? Una pos­tu­ra abso­lu­ta­men­te reac­cio­na­ria por­que supo­ne afir­mar que el capi­ta­lis­mo lo con­tro­la todo, que no pue­de ser gol­pea­do más que por sí mis­mo y des­de den­tro. Es reifi­car (tóme­se la expre­sión en tér­mi­nos mar­xis­tas) el poder del Esta­do capi­ta­lis­ta has­ta lími­tes insos­pe­cha­dos. Des­de lue­go repu­dio el terro­ris­mo como ins­tru­men­to de acción que gol­pea sobre ino­cen­tes, a menos que negue­mos tal con­di­ción a los pari­si­nos por­que muchos hipó­cri­tas se la nie­gan al sufri­do pue­blo sirio, pero de eso a pre­ten­der que el capi­ta­lis­mo y el impe­ria­lis­mo han cerra­do todas las sali­das es un absur­do, y un acto de ena­mo­ra­mien­to táci­to de su fuerza.

Lo que ha ocu­rri­do sim­ple­men­te, y con todo el res­pe­to y afec­to hacia las víc­ti­mas, es que los mons­truos del Daesh cono­cían bien el país sobre el que aten­ta­ban, por­que «Mar­se­lle­sas» salien­do del cam­po de fút­bol apar­te, saben que los fran­ce­ses son un pue­blo que sos­tie­ne con difi­cul­tad su heroís­mo, como demos­tró su lamen­ta­ble papel duran­te la ocu­pa­ción nazi en la II G.M. Han gol­pea­do a los más débi­les en su psi­co­lo­gía colec­ti­va como pue­blo, de entre aque­llos que alar­dea­ban de bom­bar­dear­los (mucho daño no les habían hecho has­ta el momen­to), sabien­do que serían mucho más impre­sio­na­bles que los bri­tá­ni­cos, por nom­brar otro país euro­peo. Y de paso, han demos­tra­do que aún man­tie­nen una alta capa­ci­dad de aten­tar con una pre­ci­sión pro­pia de profesionales.

No quie­ro cerrar este tex­to sin refe­rir­me a la segun­da cues­tión de lo que entien­do como idio­ti­za­ción de la «izquier­da» en el con­tex­to de los gra­ví­si­mos aten­ta­dos de París.

El dis­cur­so del «cui­da­do con la isla­mo­fo­bia» y de negar que la reli­gión ten­ga un peso con­cre­to, des­de lue­go no el prin­ci­pal, en mi opi­nión, en los con­flic­tos del terro­ris­mo yiha­dis­ta es tan estú­pi­do como afir­mar que el yiha­dis­mo y lo que los sec­to­res más radi­ca­li­za­dos del mis­mo entien­den por yihad no tie­ne sus raí­ces en la reli­gión islá­mi­ca o que son fal­sos isla­mis­tas o yihadistas.

No, no seño­res, no se tra­ta de isla­mo­fo­bia sino de reco­no­cer el com­po­nen­te iden­ti­ta­rio y cul­tu­ral que para muchos jóve­nes de paí­ses euro­peos, hijos de inmi­gran­tes que viven en barrios mar­gi­na­les, des­arrai­ga­dos, sin sali­das pro­fe­sio­na­les de futu­ro, con cho­ques cul­tu­ra­les entre la comu­ni­dad de ori­gen de sus padres y la de su naci­mien­to, repre­sen­tan deter­mi­na­das corrien­tes del islam que dan sali­da a su rabia y a su frus­tra­ción, que les fana­ti­zan y que les lle­van a situar al otro, al que no per­te­ne­ce a su iden­ti­dad, como alguien que mere­ce morir. ¿Aca­so no se pare­ce ese odio al otro a lo que en su día prac­ti­ca­ron los cris­tia­nos en las cru­za­das, aca­so no es lo que prac­ti­ca el sio­nis­mo y sus ramas más radi­ca­les con los jóve­nes pales­ti­nos? ¿Aca­so USA no tie­ne en sus mone­das, en sus bille­tes y has­ta en su himno nacio­nal la expre­sión «in god we trust» (en dios con­fia­mos)? ¿Aca­so los ejér­ci­tos no tie­nen a sus clé­ri­gos que ben­di­cen a sus sol­da­dos para que maten mejor? ¿Aca­so la igle­sia cató­li­ca espa­ño­la no se puso de lado de los suble­va­dos con­tra un gobierno legí­ti­mo? ¿Aca­so Pio XI no ben­di­jo los caño­nes ita­lia­nos que par­tían para la gue­rra de Abi­si­nia, tras con­si­de­rar a Mus­so­li­ni como «un hom­bre de la Pro­vi­den­cia»? ¿Es que lo que vale para con­de­nar unos fun­da­men­ta­lis­mos no ha de valer para otros? ¿Hay un «opio del pue­blo» mejor que otro? Aclá­ren­me­lo, seño­res de cier­ta «izquier­da» por­que yo de ese no quie­ro tomar, ni del de la Biblia, ni del de la Torá, ni del de El Corán.

Hoy el mun­do sufre una invo­lu­ción faná­ti­ca, anti­cien­tí­fi­ca, ilu­mi­nis­ta en pala­bras de Adorno, se medie­va­li­za rápi­da­men­te en lo moral mien­tras en lo cien­tí­fi­co se des­hu­ma­ni­za a mar­chas for­za­das. Vol­ve­mos al pen­sa­mien­to mági­co, a la supers­ti­ción reli­gio­sa, a la into­le­ran­cia con el que no comul­ga con las estu­pi­de­ces cri­mi­na­les de los clé­ri­gos, me da igual de la reli­gión que sean.

Sí, se que me dirán que hay ver­sio­nes del isla­mis­mo tole­ran­tes pero nin­gu­na reli­gión que afir­me que hay un dios por enci­ma del ser humano me pare­ce otra cosa que bar­ba­rie, la mis­ma bar­ba­rie que ense­ña en las escue­las o en las sina­go­gas o en las madra­sas que el hom­bre vie­ne del barro, que sos­tie­ne teo­rías crea­cio­nis­tas o la más moder­na del dise­ño inte­li­gen­te. Y no, no soy un anti­cle­ri­cal, aun­que a alguno se lo parez­ca. Me limi­to a ser un ateo que exi­ge que la reli­gión no sal­ga de las igle­sias, deje de inva­dir aspec­tos de la vida colec­ti­va y que el Esta­do sea lai­co, no mera­men­te aconfesional.

En defi­ni­ti­va, que el aten­ta­do ha sido rea­li­za­do por aque­llos que han sido arma­dos por los paí­ses impe­ria­lis­tas de la OTAN, por la satra­pía cri­mi­nal de Ara­bia Sau­dí y, a par­tes simi­la­res, por los Esta­dos semi­teo­crá­ti­cos de Israel y de Tur­quía. Pero lo
s jóve­nes fana­ti­za­dos del Daesh y de Al Nus­ra mar­ti­ri­zan y acep­tan el mar­ti­rio en nom­bre de su dios, más o menos como vie­nen hacien­do o hicie­ron los que tie­nen otros ido­li­llos inventados.

Seño­res de la «izquier­da», ému­los de Roger Garaudy, el inte­lec­tual mar­xis­ta que pri­me­ro se con­vir­tió al cato­li­cis­mo y lue­go se hizo isla­mis­ta, dejen de hacer el cane­lo, aban­do­nen su pere­za inte­lec­tual y pre­gún­ten­se qué hacer para que las ideas lai­cas, de pro­gre­so, de avan­ce social y de revo­lu­ción eman­ci­pa­do­ra del ser humano no con­ti­núen retro­ce­dien­do y los hom­bres, muje­res y jóve­nes encuen­tren una espe­ran­za huma­nis­ta, sin dio­ses ni ridícu­los feti­ches que les alie­nan y escla­vi­zan. Para empe­zar, dejen de invo­lu­cio­nar uste­des mis­mos hacia la defen­sa de la reac­ción bajo la dis­cul­pa de no sata­ni­zar al islam por­que mun­do ára­be no tie­ne por­que ser lo mis­mo que musul­mán. De hecho, en otras épo­cas no lo ha sido. Vuel­van a sus prin­ci­pios lai­cos y dejen de decir ton­te­rías. No sea que aca­ben por com­por­tar­se como los impe­ria­lis­tas que com­ba­tie­ron a los gobier­nos lai­cos y pro­gre­sis­tas del mun­do ára­be como par­te de su lucha con­tra el comu­nis­mo. Por para­do­ja tam­bién se hace el imbécil.

¿O es que a algu­nos se les ha olvi­da­do ya la rela­ción entre la base mate­rial (infra­es­truc­tu­ra) sobre la que se edi­fi­can las socie­da­des y las ideo­lo­gías (super­es­truc­tu­ra) que las jus­ti­fi­can? Creo que muchos nece­si­tan un cur­so ace­le­ra­do de mar­xis­mo por­que, lo que has­ta aho­ra cono­cen de él, no es ni siquie­ra el de Grou­cho sino el más des­bo­ca­do de Harpo.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *