Mani­fies­to – con­tra las manio­bras Tri­dent Junture

Vivi­mos momen­tos espe­cial­men­te beli­cis­tas en el mun­do. Situa­cio­nes de gue­rra que se vie­nen esta­ble­cien­do con obs­ce­na nor­ma­li­dad en nues­tras vidas coti­dia­nas. Por nues­tros tele­vi­so­res se pre­sen­tan imá­ge­nes y rela­tos de paí­ses inva­di­dos, des­es­ta­bi­li­za­dos, pue­blos ente­ros per­se­gui­dos y ani­qui­la­dos, obli­ga­dos al éxo­do y a la bús­que­da de la posi­bi­li­dad de sobre­vi­vir lejos de lo que un día fue­ron sus casas, sus barrios, sus sociedades.

En las últi­mas déca­das la OTAN no ha deja­do de expor­tar la gue­rra a dife­ren­tes luga­res del mun­do, gene­ran­do millo­nes de [email protected][email protected], para ase­gu­rar sus intere­ses eco­nó­mi­cos, impo­nien­do la des­truc­ción, el mie­do, el des­arrai­go y el sufri­mien­to, como ha suce­di­do en Soma­lia, en Yugos­la­via, Afga­nis­tan, Irak, Libia, Siria, Don­bass, Mali…

No había armas de des­truc­ción masi­va en Irak, ni la demo­cra­cia fue lle­va­da a Libia o Afag­nis­tan. Lo que sí había y sigue habien­do, son intere­ses eco­nó­mi­cos y estra­té­gi­cos por par­te de EE.UU y sus alia­dos en ase­gu­rar­se pozos de petró­leo, reser­vas de gas natu­ral, minas de ura­nio o plan­ta­cio­nes de adormidera.

Todo esto pue­de pare­cer muy lejano, pero es mucho más cer­cano de lo que nos inten­tan hacer ver. Las gue­rras híbri­das, las que prac­ti­ca la OTAN se ensa­yan aquí mis­mo. Gue­rras de últi­ma gene­ra­ción don­de inter­vie­nen todos los aspec­tos de la socie­dad, la gue­rra ciber­né­ti­ca, la inte­li­gen­cia mili­tar, el uso de tec­no­lo­gía como los dro­nes, la pro­pa­gan­da mediática…guerras que se ensa­yan en nues­tro más cer­cano entorno, como está ocu­rrien­do con las mega-manio­bras de la TRIDENT JUNTURE 2015, ensa­ya­das como muchas otras en nues­tra tie­rra, en el par­que natu­ral de las Bardenas.

Todo esto suce­de en un momen­to de ver­da­de­ra cri­sis social en el que gran par­te de nues­tra socie­dad no tie­ne cubier­tas sus nece­si­da­des bási­cas, la socie­dad exi­ge prio­ri­zar recur­sos en aten­der a todas esas per­so­nas y no en gas­tos mili­ta­res, que para­dó­ji­ca­men­te son los úni­cos que han vis­to aumen­ta­da su par­ti­da en los pre­su­pues­tos del esta­do estos últi­mos años.

Des­de que en 1951, el ejér­ci­to ame­ri­cano, y des­pués la OTAN, se ins­ta­la­rá en nues­tra tie­rra sin con­sul­ta popu­lar algu­na, a tra­vés de un oscu­ro acuer­do de cesión entre la Jun­ta de Bar­de­nas y el enton­ces Minis­te­rio del Aire espa­ñol, no han deja­do de suce­der­se manio­bras, acci­den­tes y pro­tes­tas socia­les. Des­de aquí cues­tio­na­mos, una vez más, la legi­ti­mi­dad de la Jun­ta para fir­mar un con­tra­to mise­ra­ble, ese dine­ro man­cha­do de san­gre podrá com­prar a la Jun­ta y algu­nos de sus repre­sen­tan­tes, pero nun­ca com­pra­rá nues­tra voluntad.

Pese a las dis­tin­tas for­mas de pro­tes­ta popu­lar y el recha­zo de ayun­ta­mien­tos e ins­ti­tu­cio­nes a tra­vés de mocio­nes, los con­tra­tos de arren­da­mien­to se han segui­do dan­do uno tras otro, con el con­si­guien­te aumen­to de ejer­ci­cios béli­cos y la pre­sen­cia cada vez mayor de otros ejércitos.

Jun­to con los bom­bar­deos y manio­bras, han aumen­ta­do tam­bién los acci­den­tes y el oscu­ran­tis­mo de lo que suce­de en el polí­gono de tiro de Bar­de­nas, del arma­men­to uti­li­za­do y las con­se­cuen­cias para el entorno y nues­tra salud.

La reali­dad social, polí­ti­ca e ins­ti­tu­cio­nal en Nava­rra está cam­bian­do, y cada vez somos más los y las que mos­tra­mos nues­tro recha­zo a la gue­rra que aquí se prac­ti­ca y exi­gi­mos el des­man­te­la­mien­to inme­dia­to del polí­gono de tiro de las Bar­de­nas. Es por esto que el pró­xi­mo 25 de octu­bre sal­dre­mos nue­va­men­te a la calle a decir alto y claro…

NO A LA OTAN, NO AL POLÍGONO DE TIRO DE LAS BARDENAS!!

http://​nipo​li​go​no​ni​ma​nio​bras​.org/

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