Gre­cia: una dura lección

x Suga­rra Kolektiboa
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Los acon­te­ci­mien­tos socia­les, eco­nó­mi­cos y polí­ti­cos vivi­dos en los últi­mos meses en Gre­cia, han supues­to una dura lec­ción sobre lo que ver­da­de­ra­men­te repre­sen­ta la UE para la cla­se obre­ra y las masas popu­la­res de los dis­tin­tos Esta­dos miembros.
Pero para com­pren­der su ver­da­de­ro alcan­ce hay que tener en cuen­ta que, en últi­ma ins­tan­cia, dichos acon­te­ci­mien­tos hun­den sus raí­ces en el pro­ce­so de trans­for­ma­ción que está sufrien­do el modo de pro­duc­ción capi­ta­lis­ta y que han con­du­ci­do a que la frac­ción del capi­tal finan­cie­ro haya alcan­za­do la hege­mo­nía en rela­ción con las otras frac­cio­nes del capi­tal , de cuya fusión pro­ce­de (capi­tal indus­trial y capi­tal ban­ca­rio) y a que, simul­tá­nea­men­te, hayan lle­ga­do a pre­do­mi­nar en ella los sec­to­res más para­si­ta­rios y especulativos.
El pro­ce­so de cre­cien­te hege­mo­nía del capi­tal finan­cie­ro ha ido tam­bién acom­pa­ña­do de su pro­gre­si­va auto­no­mi­za­ción, lo que se ha veni­do a deno­mi­nar “finan­cia­ri­za­ción” del capi­tal [1]. En este esta­dio, el capi­ta­lis­mo ha alcan­za­do un gra­do inima­gi­na­ble de irra­cio­na­li­dad. Ello es así por­que uno de sus ras­gos más sig­ni­fi­ca­ti­vos ha sido el de un con­si­de­ra­ble incre­men­to de las inver­sio­nes espe­cu­la­ti­vas, que no se han limi­ta­do úni­ca­men­te al terreno inmobiliario.
A ello ha con­tri­bui­do la gene­ra­li­za­ción de los lla­ma­dos “pro­duc­tos deri­va­dos finan­cie­ros” [2] que, por ejem­plo, han posi­bi­li­ta­do las inver­sio­nes espe­cu­la­ti­vas en “futu­ros”, en base a la pre­vi­sión del futu­ro pre­cio de dife­ren­tes pro­duc­tos en el mer­ca­do inter­na­cio­nal. Por ejem­plo, de meta­les (oro, cobre, etc.), com­bus­ti­bles (petró­leo, gas natu­ral), e inclu­so de pro­duc­tos ali­men­ti­cios (tri­go, arroz, car­ne, etc.). Igual­men­te, las inver­sio­nes espe­cu­la­ti­vas basa­das en los “deri­va­dos finan­cie­ros” han lle­ga­do a adqui­rir la for­ma de “segu­ros” con­tra la posi­ble quie­bra (impa­go) de empre­sas e inclu­so de Esta­dos. Tal es el caso de las famo­sas CDS [3].
El mer­ca­do de “deri­va­dos finan­cie­ros” es de tal mag­ni­tud que mue­ve anual­men­te unos 700 billo­nes de dóla­res, 11 veces el PIB mun­dial, y la mayor par­te de este “nego­cio” se desa­rro­lla entre la City de Lon­dres y Wall Street [4].
Es en este con­tex­to de cre­ci­mien­to des­afo­ra­do de la espe­cu­la­ción es en el que debe­mos situar el ori­gen y desa­rro­llo de la deu­da grie­ga. Pero tam­bién ha habi­do otra serie de fac­to­res que han con­tri­bui­do a ello, como la eufo­ria espe­cu­la­ti­va que se des­ató en Euro­pa, espe­cial­men­te en el sur, a raíz de la entra­da en vigor del euro (ver el pun­to 1.2 del pre­sen­te artículo).
1.- La Unión Europea
Para com­pren­der el pro­ce­so de for­ma­ción y desa­rro­llo de la UE, ver nues­tro artícu­lo: “Euro­pa (1945−2014): La cuar­ta reor­ga­ni­za­ción polí­ti­co-terri­to­rial está en mar­cha” [5], Pres­tar espe­cial aten­ción al apar­ta­do dedi­ca­do a “La cri­sis eco­nó­mi­ca”, por su rela­ción con este artículo.
1.1.- La con­tra­dic­ción centro-periferia
Es evi­den­te que el desa­rro­llo del capi­ta­lis­mo no es homo­gé­neo en todo el pla­ne­ta sino que, en cada lugar, revis­te unas carac­te­rís­ti­cas espe­cí­fi­cas que depen­den de una serie de fac­to­res: geo­grá­fi­cos, his­tó­ri­cos, eco­nó­mi­cos, socia­les, polí­ti­cos, cul­tu­ra­les, etc. Fac­to­res que, ya en su momen­to, en una u otra medi­da, tam­bién con­fi­gu­ra­ron un pecu­liar pro­ce­so de acu­mu­la­ción pre­via de capital.
Esta ley gene­ral tam­bién ha actua­do en el mar­co de la UE, pro­vo­can­do una pro­gre­si­va dife­ren­cia­ción entre los paí­ses más desa­rro­lla­dos, que cons­ti­tu­yen el cen­tro de la mis­ma [6], y los que tie­nen una eco­no­mía más débil, que han dado lugar a la apa­ri­ción de dos regio­nes o áreas peri­fé­ri­cas. Una, situa­da en el este de Euro­pa y a la que per­te­ne­cen los paí­ses que for­ma­ron par­te del blo­que del lla­ma­do “socia­lis­mo real”, y otra la de la Euro­pa del Sur, en la que se encuen­tran Por­tu­gal, Espa­ña, Gre­cia, Chi­pre, y en la que tam­bién se podría incluir a Irlanda.
1.2.- El “efec­to euro”
El pre­mio Nobel de Eco­no­mía, Paul Krug­man (neo­key­ne­siano), por cier­to, nada sos­pe­cho­so de ser un revo­lu­cio­na­rio “anti­sis­te­ma”, refi­rién­do­se a lo que supu­so la entra­da en vigor de la mone­da úni­ca, nos dice que:
“… Ofi­cial­men­te, el euro empe­zó a exis­tir a prin­ci­pios de 1999, aun­que los bille­tes y las mone­das de euros no lle­ga­ron has­ta tres años después…
Y el euro tuvo un efec­to inme­dia­to y fatí­di­co: hizo que los inver­so­res se sin­tie­ran seguros.
Más con­cre­ta­men­te, hizo que los inver­so­res se sin­tie­ran segu­ros al poner su dine­ro en paí­ses que antes se con­si­de­ra­ban de ries­go. Los tipos de inte­rés en el sur de Euro­pa habían sido, his­tó­ri­ca­men­te, más altos que en Ale­ma­nia, por­que los inver­so­res exi­gían una pri­ma como segu­ro ante el ries­go de deva­lua­ción o mora. Con la lle­ga­da del euro, esas pri­mas se des­mo­ro­na­ron: la deu­da de Espa­ña, de Ita­lia, inclu­so de la grie­ga, se tra­ta­ba como si fue­ra tan segu­ra, o casi, como la deu­da alemana.
Eso supu­so un fuer­te des­cen­so en el cos­te del dine­ro pres­ta­do en el sur de Euro­pa; y pro­vo­có enor­mes explo­sio­nes inmo­bi­lia­rias que pron­to se con­vir­tie­ron en enor­mes bur­bu­jas inmobiliarias.
El meca­nis­mo de estos auges y estas bur­bu­jas inmo­bi­lia­rias es un poco dis­tin­to del que vivió la bur­bu­ja de Esta­dos Uni­dos… No obs­tan­te, los ban­cos loca­les no tenían, ni de lejos, depó­si­tos sufi­cien­tes para res­pal­dar el volu­men de prés­ta­mo que movían, de modo que se vol­ca­ron en el mer­ca­do mayo­ris­ta y soli­ci­ta­ron prés­ta­mos a los ban­cos del “cora­zón” de Euro­pa –de Ale­ma­nia, sobre todo‑, que no esta­ba atra­ve­san­do un auge com­pa­ra­ble. Por tan­to, hubo enor­mes flu­jos de dine­ro des­de el cora­zón de Euro­pa hacia su flo­re­cien­te periferia…
… La indus­tria del sur de Euro­pa dejó de ser com­pe­ti­ti­va, lo cual a su vez sig­ni­fi­có que los paí­ses que esta­ban atra­yen­do gran­des can­ti­da­des de dine­ro empe­za­ron a regis­trar, a su vez, gran­des défi­cits comerciales…
… Pero pocos se die­ron cuen­ta del gran peli­gro que supo­nía este pro­ce­so. Más bien al con­tra­rio, la mayo­ría mos­tra­ba una satis­fac­ción que bor­dea­ba la eufo­ria. Has­ta que la bur­bu­ja reventó.
La cri­sis finan­cie­ra en Esta­dos Uni­dos fue el des­en­ca­de­nan­te del derrum­be euro­peo; pero este hun­di­mien­to habría lle­ga­do igual­men­te, más tar­de o más temprano.”…
… Pues el esta­lli­do de estas bur­bu­jas ‑que se pro­du­jo algo más tar­de que en Esta­dos Uni­dos- hizo más que hun­dir a los paí­ses de las bur­bu­jas en una rece­sión: ade­más ha colo­ca­do sus pre­su­pues­tos bajo una terri­ble pre­sión. Los ingre­sos caye­ron a la vez que caían la pro­duc­ción y el empleo; el gas­to en los sub­si­dios de des­em­pleo se dis­pa­ró; y los gobier­nos se encon­tra­ron… en una peli­gro­sa situa­ción a con­se­cuen­cia de los gra­vo­sos res­ca­tes de los ban­cos, pues­to que no sólo garan­ti­za­ron los depó­si­tos sino tam­bién, en nume­ro­sos casos, las deu­das que sus ban­cos habían con­traí­do con otros ban­cos en paí­ses acree­do­res. Por lo tan­to, tam­bién se dis­pa­ra­ron la deu­da y el défi­cit,…” [7].
2.- La deu­da griega
La “cri­sis de la deu­da sobe­ra­na grie­ga” se ini­ció a fines de 2009. Fue una de las pri­me­ras cua­tro cri­sis de la zona euro (que más tar­de se cono­ce­ría como la cri­sis de deu­da euro­pea). Pero, en esta cri­sis, ade­más de la eufo­ria espe­cu­la­ti­va que se des­ató en los paí­ses del sur de Euro­pa y a la que nos hemos refe­ri­do más arri­ba, tam­bién con­cu­rren otros fac­to­res que la hacen espe­cial­men­te odio­sa, ade­más deile­gí­ti­ma, ile­galinsos­te­ni­ble:

  • Una par­te de la deu­da grie­ga se gene­ró bajo la dic­ta­du­ra de los coro­ne­les (1967−1974), perio­do duran­te el cual dicha deu­da grie­ga lle­gó a cua­dri­pli­car­se [8].
  • Otra par­te se con­tra­jo en per­jui­cio de la pobla­ción, para reflo­tar ban­cos fran­ce­ses y ale­ma­nes [9].
  • Otra par­te pro­ce­de de la corrup­ción (rela­cio­nes polí­ti­co empre­sa­ria­les), como es el caso de la empre­sa ale­ma­na SIEMENS. Al parecer,también esta­rían impli­ca­das otras empre­sas ger­ma­nas, como Daim­ler y Rhein­met­tal [10].
  • Bue­na par­te de la deu­da grie­ga pro­vie­ne de sus gas­tos mili­ta­res. Gre­cia es un país miem­bro de la OTAN y situa­do en una opo­si­ción geo­es­tra­té­gi­ca cla­ve [11].
  • Tam­bién hubo ocul­ta­ción deli­be­ra­da y fal­sea­mien­to de datos, para disi­mu­lar la fra­gi­li­dad de la eco­no­mía grie­ga y su incum­pli­mien­to de los cri­te­rios de con­ver­gen­cia (con­di­cio­nes de esta­bi­li­dad eco­nó­mi­ca) [12]. En esta labor des­ta­có el ban­co nor­te­ame­ri­cano Gold­man Sachs. Curio­sa­men­te, en aque­llos momen­tos ocu­pa­ba su vice­pre­si­den­cia Mario Draghi, actual Pre­si­den­te del BCE [13].

El pri­mer Memo­rán­dum o “res­ca­te” finan­cie­ro entre Gre­cia y la Troi­ka (CE, BCE y FMI), se fir­mó en 2010. El segun­do, se for­ma­li­zó en mar­zo de 2012; y el ter­ce­ro, se acor­dó entre julio-agos­to de 2015, por un impor­te de 85.000 millo­nes de euros.
Entre las pri­va­ti­za­cio­nes escan­da­lo­sas que el Esta­do grie­go se vio obli­ga­do a hacer, des­ta­ca la ven­ta efec­tua­da en 2013 de vein­tio­cho edi­fi­cios públi­cos que aún sigue uti­li­zan­do y que el gobierno grie­go ten­drá que pagar por ellos a sus nue­vos pro­pie­ta­rios 600 millo­nes de euros, en con­cep­to de alqui­ler, duran­te los pró­xi­mos 20 años. Casi el tri­ple de lo que per­ci­bió por su ven­ta for­zo­sa [14].
En 2015, antes de la fir­ma del ter­cer Memo­rán­dum, la deu­da públi­ca grie­ga se esti­ma­ba, apro­xi­ma­da­men­te, en 320.000 millo­nes de euros y había cre­ci­do en un 50% des­de 2009. Tras el acuer­do fir­ma­do por el gobierno de Syri­za, la deu­da grie­ga ascien­de a más de 400.000 millo­nes de euros.
3.- La ver­da­de­ra faz de la UE
La UE actual, for­ma­da por 28 Esta­dos, tie­ne un peso muchí­si­mo mayor que la pri­mi­ti­va CEE, tan­to des­de el pun­to de vis­ta eco­nó­mi­co como del demo­grá­fi­co. Y, por otra par­te, al mis­mo tiem­po, ha ido cre­cien­do la influen­cia del impe­ria­lis­mo yan­qui en el pro­ce­so de inte­gra­ción euro­pea. Esa influen­cia se ha desa­rro­lla­do, sobre todo, a raíz de la diso­lu­ción de la URSS (1991) y la entra­da de nue­vos paí­ses de la Euro­pa cen­tral y orien­tal en la UE, muchos de ellos, miem­bros de la OTAN, la alian­za mili­tar crea­da y diri­gi­da por EEUU y que ha lle­ga­do a cons­ti­tuir un autén­ti­co gru­po de pre­sión pro-yan­qui en el seno de la UE [15].
De esta mane­ra, la UE ha ido ganan­do fuer­za como estruc­tu­ra subor­di­na­da al impe­ria­lis­mo nor­te­ame­ri­cano, cuya influen­cia va a con­ti­nuar aumen­tan­do a raíz de la pre­vis­ta fir­ma del TTIP entre la UE y EEUU. En los últi­mos años, la depen­den­cia polí­ti­co-mili­tar de la UE res­pec­to al impe­ria­lis­mo yan­qui sea ido acen­tuan­do, como ha que­da­do de mani­fies­to en nume­ro­sas oca­sio­nes: inter­ven­ción en los Bal­ca­nes (1995−1999), bom­bar­deos sobre Irak (1998), inva­sión de Afga­nis­tán (2001), inva­sión de Irak y pos­te­rior gue­rra (2003−2011), inter­ven­ción de e la OTAN en Libia (2011), gue­rra de Ucra­nia y san­cio­nes eco­nó­mi­cas con­tra Rusia, etc.
3.1.- El papel de Alemania 
Des­de la crea­ción de la CEE y pos­te­rior­men­te de la UE, Ale­ma­nia ha juga­do un sig­ni­fi­ca­ti­vo papel tan­to en el plano eco­nó­mi­co como en el jurí­di­co-polí­ti­co que la han con­ver­ti­do en la poten­cia “trac­to­ra” del pro­ce­so de inte­gra­ción euro­pea. Sin embar­go, se tie­ne una idea muy equi­vo­ca­da (difun­di­da intere­sa­da­men­te) acer­ca de este país, espe­cial­men­te sobre su rápi­da recu­pe­ra­ción tras la devas­ta­ción sufri­da como con­se­cuen­cia de la Segun­da Gue­rra Mun­dial, y que se ha veni­do lla­man­do el “mila­gro alemán”.
En reali­dad, la recu­pe­ra­ción ale­ma­na se debió a los intere­ses geo­es­tra­té­gi­cos del impe­ria­lis­mo yan­qui. Cuan­do aún no había aca­ba­do la Segun­da Gue­rra Mun­dial, EEUU y su prin­ci­pal alia­do, el Rei­no Uni­do, comen­za­ron a orga­ni­zar el “nue­vo orden” inter­na­cio­nal. Con este obje­ti­vo, orga­ni­za­ron los Acuer­dos de Bret­ton Woods (julio de 1944) en los que se crea­ron los orga­nis­mos finan­cie­ros inter­na­cio­na­les, como el FMI (Fon­do Mone­ta­rio Inter­na­cio­nal) y el BIRD (Ban­co Inter­na­cio­nal de Recons­truc­ción y Desa­rro­llo), que pos­te­rior­men­te se deno­mi­na­ría Ban­co Mun­dial (BM). Así mis­mo, se esta­ble­ció un sis­te­ma inter­na­cio­nal de cam­bios, basa­do en el dólar con­ver­ti­ble y en el patrón oro.
Más tar­de, una vez fina­li­za­da la gue­rra, la Ale­ma­nia ocu­pa­da se con­ver­ti­ría en una pie­za cla­ve en el enfren­ta­mien­to entre los dos blo­ques. Tras el blo­queo de Ber­lín y el ini­cio de la “gue­rra fría” (1948−1949), EEUU pro­mo­vie­ron la crea­ción de la OTAN (1949). El esta­lli­do de la Gue­rra de Corea (1950−1953), lle­vó al impe­ria­lis­mo yan­qui a bus­car apo­yos para su “nue­vo orden mun­dial” en las dos poten­cias que habían sido sus enemi­gas en la Segun­da Gue­rra Mun­dial, Ale­ma­nia y Japón.
Con el pre­tex­to de la recons­truc­ción de Euro­pa, EEUU ya había comen­za­do a inyec­tar enor­mes can­ti­da­des de dine­ro en este con­ti­nen­te, por medio del Plan Marshall (1947). En las nego­cia­cio­nes sobre las repa­ra­cio­nes de gue­rra ale­ma­nas, que se desa­rro­lla­ron en Lon­dres (febre­ro-agos­to de 1953), los impe­ria­lis­tas yan­quis logra­ron que nume­ro­sos paí­ses que habían sido víc­ti­mas de la agre­sión nazi-fas­cis­ta (entre ellos Gre­cia), acor­da­sen la anu­la­ción (una qui­ta) de par­te de la deu­da de gue­rra ale­ma­na, que de esta mane­ra se vio redu­ci­da en un 62.6%.
Aun­que cues­te creer­lo, EEUU ha esta­do detrás del pro­ce­so de “inte­gra­ción” euro­pea des­de sus ini­cios. Así, la Ale­ma­nia des­ar­ma­da, la poten­cia ven­ci­da en la Segun­da Gue­rra Mun­dial, aus­pi­cia­da por el impe­ria­lis­mo yan­qui, entra en la OTAN en 1955, un año antes de que se publi­que el Infor­me Spaak (1956) y de que se fir­men los Tra­ta­dos de Roma (1957), median­te los que se crea­ron la CEE y la CEEA (Eura­tom).
Ale­ma­nia había sido ele­gi­da por el impe­ria­lis­mo nor­te­ame­ri­cano para eri­gir­se en la rec­to­ra de la uni­fi­ca­ción euro­pea y para ser su prin­ci­pal apo­yo en el con­ti­nen­te, fren­te a la URSS y al blo­que del este. Des­de esta posi­ción hege­mó­ni­ca, el capi­ta­lis­mo ale­mán ha subor­di­na­do y dis­ci­pli­nan­do a la peri­fe­ria de la UE, impo­nien­do las con­di­cio­nes de pro­duc­ción y de inter­cam­bio más favo­ra­bles a sus pro­pios intere­ses y obli­gan­do a los gobier­nos del res­to de los Esta­dos miem­bros a asu­mir sus con­cep­cio­nes socio­eco­nó­mi­cas y polí­ti­cas basa­das en el ultra-liberalismo.
Uno de los ins­tru­men­tos que la UE (bajo la per­ma­nen­te direc­ción de Ale­ma­nia) ha veni­do emplean­do para some­ter al res­to de los Esta­dos miem­bros, ha sido el de los ins­tru­men­tos eco­nó­mi­co-finan­cie­ros, espe­cial­men­te la mone­da úni­ca, el euro. Hoy día, pue­de decir­se que dichos Esta­dos han per­di­do com­ple­ta­men­te la sobe­ra­nía que has­ta hace unas déca­das habían veni­do detentando.
Tras haber­se eri­gi­do en la cla­se hege­mó­ni­ca en la UE, la gran bur­gue­sía ale­ma­na se ha bene­fi­cia­do direc­ta­men­te de la “cri­sis de la deu­da sobe­ra­na” de los Esta­dos del sur de Euro­pa, espe­cial­men­te de la grie­ga. Tal es así que, según un estu­dio del Ins­ti­tu­to para la Inves­ti­ga­ción Eco­nó­mi­ca de Halle (IWH), des­de 2010, Ale­ma­nia ha “aho­rra­do” alre­de­dor de 100.000 millo­nes de euros, debi­do a la reduc­ción de los intere­ses de la deu­da ale­ma­na, como con­se­cuen­cia de la cri­sis grie­ga; lo que supo­ne apro­xi­ma­da­men­te un 3% de su PIB.
Pero, ade­más, como con­se­cuen­cia del ter­cer Memo­rán­dum, fir­ma­do por Syri­za, el gobierno grie­go se ha com­pro­me­ti­do a pri­va­ti­zar los puer­tos marí­ti­mos de Ate­nas y Tesa­ló­ni­ca, la red eléc­tri­ca y 14 aero­puer­tos regio­na­les (que ya han sido adju­di­ca­dos al con­sor­cio ale­mán Fra­port-Slen­tel, por el irri­so­rio impor­te de 1.230 millo­nes de euros).
4.- Los lími­tes del reformismo
El 25 de enero de 2015, la coa­li­ción Syri­za [16] ganó las elec­cio­nes legis­la­ti­vas en Gre­cia que­dán­do­se solo a dos esca­ños de lograr la mayo­ría abso­lu­ta. En un prin­ci­pio, su prio­ri­dad era la de nego­ciar con la Troi­ka una rees­truc­tu­ra­ción de la deu­da grie­ga y lograr una modi­fi­ca­ción de las refor­mas estruc­tu­ra­les anti­po­pu­la­res que le exi­gían los acree­do­res euro­peos. Pero eso solo eran unas bue­nas intenciones.
En el Esta­do espa­ñol, los refor­mis­tas de todo tipo se mos­tra­ron entu­sias­ma­dos con el triun­fo de Syri­za. IU, PODEMOS, y Sor­tu en Eus­kal Herria, mos­tra­ron ine­quí­vo­ca­men­te su satis­fac­ción. Sin embar­go, no dura­ría mucho su ale­gría. El 13 de julio, ape­nas una sema­na des­pués de haber reci­bi­do un impor­tan­te res­pal­do popu­lar para no acep­tar las leo­ni­nas con­di­cio­nes impues­tas por la Troi­ka, el pri­mer minis­tro Ale­xis Tsi­pras fir­ma­ba el ter­cer Memorándum.
Un acuer­do en el que acep­ta­ba incon­di­cio­nal­men­te las exi­gen­cias que se le plan­tea­ban: reduc­ción de pen­sio­nes, ajus­tes sala­ria­les, reduc­ción de la capa­ci­dad nego­cia­do­ra de los sin­di­ca­tos, subi­da del IVA, pri­va­ti­za­cio­nes de empre­sas y ser­vi­cios públi­cos, de puer­tos y aero­puer­tos, etc.
Aho­ra, IU, PODEMOS, Sor­tu y todo el coro de refor­mis­tas del Esta­do espa­ñol, se lamen­ta­ban por lo suce­di­do, pero com­pren­dían la impo­si­bi­li­dad de haber hecho otra cosa.
Y es que para los refor­mis­tas, lo prin­ci­pal son los votos y los resul­ta­dos elec­to­ra­les, el tra­ba­jo en el seno de las ins­ti­tu­cio­nes, el obte­ner aquí o allá peque­ñas con­ce­sio­nes que pue­dan pre­sen­tar al elec­to­ra­do como triun­fos alcan­za­dos. Lo demás, son aven­tu­ras irres­pon­sa­bles des­ti­na­das al fracaso.
En nin­gún momen­to se plan­tean poner fin a la situa­ción de mise­ria y de sufri­mien­to que viven un núme­ro cada vez mayor de per­so­nas, de hom­bres y muje­res, de para­dos, de exclui­dos. Por­que, en el fon­do, se sien­ten cómo­dos en el sis­te­ma. Por eso, úni­ca­men­te se limi­tan a cri­ti­car las des­igual­da­des, la corrup­ción, etc., sin pre­ten­der aca­bar con ellas definitivamente.
Para los revo­lu­cio­na­rios, para los y las comu­nis­tas, la tarea cen­tral es crear las con­di­cio­nes ideo­ló­gi­cas, polí­ti­cas y orga­ni­za­ti­vas que nos per­mi­tan avan­zar hacia la trans­for­ma­ción revo­lu­cio­na­ria de la socie­dad. En la Euro­pa actual, los votos sí son impor­tan­tes, e inclu­so son nece­sa­rios, para agru­par a muchos sec­to­res popu­la­res y para posi­bi­li­tar un tra­ba­jo ins­ti­tu­cio­nal; pero lo esen­cial es la orga­ni­za­ción y la movi­li­za­ción de las masas a par­tir de los cen­tros de tra­ba­jo, de los barrios, de los cen­tros de ense­ñan­za (ins­ti­tu­tos, cen­tros de FP, uni­ver­si­dad); el impul­sar todo tipo de luchas sec­to­ria­les, coor­di­nán­do­las, cen­tra­li­zán­do­las y dotán­do­las de una mis­ma pers­pec­ti­va, el derro­ca­mien­to del capitalismo.
Eso es lo que no hacen, ni pre­ten­den hacer, nues­tros refor­mis­tas. Ni tam­po­co lo hizo Syri­za en Gre­cia. Por­que, en los esca­sos seis meses en que estu­vo en el gobierno, antes de su ver­gon­zo­sa clau­di­ca­ción, sí que hubie­ra podi­do lle­var a cabo algu­nas accio­nes que, a pesar de su natu­ra­le­za refor­mis­ta, no hubie­sen supues­to la toma del poder por la cla­se tra­ba­ja­do­ra grie­ga, pero podrían haber per­mi­ti­do alcan­zar una posi­ción estra­té­gi­ca más favo­ra­ble en esa perspectiva.
Por poner algún ejem­plo: no se pro­ce­dió a des­man­te­lar las redes de la extre­ma dere­cha en el seno de la poli­cía; tam­po­co se plan­teó modi­fi­car la dis­tri­bu­ción de fre­cuen­cias de radio y tv, la casi tota­li­dad de las cua­les está en manos de gru­pos finan­cie­ros; tam­po­co se sus­ti­tu­yó al direc­tor del Ban­co de Gre­cia, Yan­nis Stour­na­ras, ex minis­tro del Gobierno de Anto­nis Sama­ras; etc. [17]. Ni tam­po­co se die­ron pasos para nacio­na­li­zar la ban­ca y las empre­sas mono­po­lis­tas, ni se tra­ba­jó de cara a una even­tual sali­da del euro, sal­vo el pro­yec­to que lle­vó a cabo el ex Minis­tro de Finan­zas Varou­fa­kis para crear una mone­da vir­tual [18] que final­men­te no fue auto­ri­za­do por el Pri­mer Ministro.
Por su par­te, los gru­pos que com­po­nían la Pla­ta­for­ma de Izquier­da y que aho­ra han cons­ti­tui­do la Uni­dad Popu­lar, tam­po­co pre­ten­den ir más allá de una mera sali­da del euro o de la UE, y no plan­tean la movi­li­za­ción popu­lar en una pers­pec­ti­va revo­lu­cio­na­ria, aun­que fue­se a lar­go pla­zo. Inclu­so, algu­nos de ellos has­ta se incli­nan por acer­car­se al blo­que chino-ruso. Es decir, aban­do­nar la UE para echar­se en manos de otras poten­cias impe­ria­lis­tas. En defi­ni­ti­va, otra opción refor­mis­ta, aun­que dis­fra­za­da de radical.
5.- Con­clu­sio­nes
En cual­quier caso, el futu­ro de la cla­se tra­ba­ja­do­ra grie­ga y del res­to de las capas popu­la­res, no es nada hala­güe­ña. Si se man­tu­vie­se en vigor el ter­cer Memo­rán­dum des­pués de las pró­xi­mas elec­cio­nes del 20 de sep­tiem­bre, como todo pare­ce indi­car que así ocu­rri­rá, el pue­blo grie­go se verá cada vez más asfi­xia­do por la apli­ca­ción de las nue­vas medi­das de aus­te­ri­dad y los recor­tes impues­tos por la Troi­ka y, posi­ble­men­te, has­ta sie­te gene­ra­cio­nes sufri­rán las con­se­cuen­cias del pago de la deu­da. Ade­más, la com­ple­ta pér­di­da de la sobe­ra­nía nacio­nal, que ha redu­ci­do al país a una situa­ción semi­co­lo­nial, será muy difí­cil de superar.
Pero el impa­go de la deu­da [19] y la sali­da del euro y de la UE, no lo vamos a ocul­tar, tam­bién ten­drían unas con­se­cuen­cias trau­má­ti­cas para el pue­blo tra­ba­ja­dor grie­go. No obs­tan­te, a pesar del enor­me sufri­mien­to y pri­va­cio­nes que con ello habría de sopor­tar, al menos, ten­dría otra pers­pec­ti­va, la de un pro­fun­do cam­bio social que le per­mi­ti­ría vis­lum­brar un futu­ro más pro­me­te­dor. La trans­for­ma­ción social revo­lu­cio­na­ria, indu­da­ble­men­te, mere­ce­ría esos sacri­fi­cios; y los esfuer­zos que fue­ra nece­sa­rio rea­li­zar para lle­var­la a cabo, no serían en vano.
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NOTAS
1.- En rela­ción con este tema, ver: Rei­nal­do A. Car­canho­lo y Pau­lo Naka­ta­ni. “Capi­tal espe­cu­la­ti­vo para­si­ta­rio ver­sus capi­tal finan­cie­ro”. Revis­ta Pro­ble­mas del Desa­rro­llo (Revis­ta Lati­no­ame­ri­ca­na de Eco­no­mía), vol 32, nº 124. Méxi­co, D.F. (Enero-mar­zo de 2001). Págs. 09 – 31.
Ver, tam­bién: Rei­nal­do A. Car­canho­lo y Mau­ri­cio de S. Saba­di­ni. “Capi­tal fic­ti­cio y ganan­cias fic­ti­cias”. Revis­ta Herra­mien­ta nº 37 (mar­zo-2008) Bue­nos Aires. Argentina.
2.- Los deri­va­dos finan­cie­ros, o ins­tru­men­tos deri­va­dos, son pro­duc­tos finan­cie­ros cuyo valor se basa en el pre­cio de otro acti­vo (un bono, una acción, un pro­duc­to o mer­can­cía), de una tasa de inte­rés, de un tipo de cam­bio, de un índi­ce (de accio­nes, de pre­cios, u otro), o de cual­quier otra varia­ble cuan­ti­fi­ca­ble (a la que se lla­ma­rá varia­ble subyacente).
Bási­ca­men­te, exis­ten cua­tro tipos de deri­va­dos finan­cie­ros: For­wards, Futu­ros, Swaps y Opcio­nes. No obs­tan­te, entre ellos se pue­den com­bi­nar, dan­do lugar a ins­tru­men­tos más com­ple­jos. Los deri­va­dos finan­cie­ros son pro­duc­tos lega­les que, gene­ral­men­te, son uti­li­za­dos en inver­sio­nes especulativas.
3.- Entre los deri­va­dos finan­cie­ros, se encuen­tran los CDS (Cre­dit Default Swaps), tam­bién deno­mi­na­dos Deri­va­dos de Incum­pli­mien­to Cre­di­ti­cio, que son una espe­cie de póli­zas de segu­ro median­te las que se abo­na una deter­mi­na­da can­ti­dad, pre­via­men­te esta­ble­ci­da, a su posee­dor, si un ter­ce­ro (una empre­sa, un Esta­do, etc.) deja de pagar un crédito.
Para los espe­cu­la­do­res, la adqui­si­ción de for­ma com­bi­na­da de Obli­ga­cio­nes de Deu­da Garan­ti­za­das, tam­bién lla­ma­das CDO (Colla­te­ra­li­zed Debt Obli­ga­tions) con CDS, con el fin de cubrir­se con estas ante un posi­ble impa­go de las ante­rio­res, resul­ta­ba un nego­cio redon­do. El pro­ble­ma sur­gió cuan­do se suce­die­ron los impa­gos de las CDO y ello afec­tó tam­bién a los emi­so­res de CDS.
Eso fue, ni más ni menos, lo que ocu­rrió en EEUU en los ini­cios de la cri­sis finan­cie­ra que, pos­te­rior­men­te, se pro­pa­ga­ría a Euro­pa. En sep­tiem­bre de 2008, la quie­bra de Leh­man Brothers, que había emi­ti­do gran can­ti­dad de CDO, arras­tró a la Ame­ri­can Insu­ran­ce Group (AIG) y a otras enti­da­des que habían emi­ti­do nume­ro­sas CDS para ase­gu­rar el posi­ble impa­go de las CDO de Leh­man. [Ver: Yanis Varou­fa­kis. “El mino­tau­ro glo­bal. Esta­dos Uni­dos, Euro­pa y el futu­ro de la eco­no­mía mun­dial”. Edit. Capi­tán Swing. Madrid, 2013. Págs. 199 – 200].
4.- Ver: Miguel Ote­ro Igle­sias. “El poder del dine­ro y la polí­ti­ca en la Unión Euro­pea”. El País (01−03−2012).
5.- SUGARRA (22−05−2014).
6.- Se pue­de con­si­de­rar que el “cen­tro” de la UE está for­ma­do por 8 paí­ses. Cin­co de ellos, Ale­ma­nia y Fran­cia (que for­man el lla­ma­do “eje fran­co-ale­mán”), Aus­tria, Fin­lan­dia y los Pai­ses Bajos, todos ellos miem­bros de la Euro­zo­na des­de 1999, aun­que el euro no entró en cir­cu­la­ción has­ta 2002; y otros tres que no per­te­ne­cen a la zona euro, como el Rei­no Uni­do, Dina­mar­ca y Suecia.
7.- Ver: Paul Krug­man. “¡Aca­bad ya con esta cri­sis!”. Edi­to­rial Crí­ti­ca. Bar­ce­lo­na, 2012. Págs. 187 – 189.
8.- Ver: Renaud Lam­bert. “Deu­da públi­ca, un siglo de enfren­ta­mien­tos”. Le Mon­de Diplo­ma­ti­que nº 233 (mar­zo 2015).
9.- Idem.
10.- Idem. Ver tam­bién: “Los escán­da­los de corrup­ción sal­pi­can a las gran­des empre­sas ale­ma­nas en Gre­cia”. El Eco​no​mis​ta​.es (31−08−2015)
11.- A este res­pec­to, hay que tener en cuen­ta que las fuer­zas arma­das grie­gas tie­nen el ratio más alto de efec­ti­vos de Euro­pa, 12,9 por mil habi­tan­tes (El Esta­do espa­ñol tie­ne 2,9 y el fran­cés un 3,3). En segun­do lugar, Gre­cia tuvo un gas­to mili­tar de 2,2% del PIB en 2014; si bien es cier­to que ha dis­mi­nui­do des­de la lle­ga­da de la cri­sis, ya que en la últi­ma déca­da fue del 4%, cuan­do el pro­me­dio de la UE era del 1,7% (El Esta­do espa­ñol tie­ne en la actua­li­dad un 0,9% y el Esta­do fran­cés que es quien más gas­ta, un 2,2%).
Si sus fuer­zas arma­das hubie­ran esta­do más acor­des con los pro­me­dios de los otros paí­ses de la UE, Gre­cia se podría haber aho­rra­do cer­ca de un 50% del PIB de su gas­to mili­tar, es decir entre 4.800 y 6.000 mil millo­nes de euros al año (Sipri, 2014).
La par­te más subs­tan­cial del gas­to mili­tar grie­go pro­vie­ne de la adqui­si­ción de mate­rial mili­tar en el exte­rior, unos 10.000 millo­nes de euros en los últi­mos diez años. Esto hizo alcan­zar a Gre­cia el cuar­to lugar en 2007 del ran­quin mun­dial de com­pra­do­res de armas. Com­pras que fue­ron adqui­ri­das en su mayo­ría en Ale­ma­nia (3.000 M€) y Fran­cia (4.000 M€), pre­ci­sa­men­te los prin­ci­pa­les acree­do­res de Grecia.
Por tan­to, la enor­me deu­da grie­ga está rela­cio­na­da con esas adqui­si­cio­nes de armas. Diver­sas fuen­tes han denun­cia­do que Ale­ma­nia for­za­ba con­tra­tos de ven­tas de armas como con­di­ción para con­ce­der prés­ta­mos. Tan­to Ale­ma­nia como Fran­cia le ven­die­ron a Gre­cia en 2010 diver­so mate­rial: Ale­ma­nia, 4 sub­ma­ri­nos (1.800 M€), 12 buques (1.700 M€) y 170 blin­da­dos Leo­pard (1.700 M€); Fran­cia 25 avio­nes Mira­ge, 6 fra­ga­tas y 20 heli­cóp­te­ros de com­ba­te por 4.000 M€. Hechos corro­bo­ra­dos por la can­ci­ller Ánge­la Mer­kel quien apo­ya­da por Nico­lás Sar­kozy expu­so en su día, tras la con­ce­sión del pri­mer prés­ta­mo, que Gre­cia debía cum­plir con los com­pro­mi­sos adqui­ri­dos en sus con­tra­tos en el exte­rior, es decir, la com­pra de esas armas (Ver: “El gas­to Mili­tar y la cri­sis grie­ga”. Público.es (30−06−2015).
12.- Los cri­te­rios de con­ver­gen­cia para entrar en el euro, fue­ron esta­ble­ci­dos en Maas­trich, y eran los siguien­tes: 1) La tasa de infla­ción no podía ser mayor que un 1.5% con res­pec­to a la media de los tres Esta­dos de la Euro­zo­na con menor inflac­ción; 2) el défi­cit pre­su­pues­ta­rio, ten­dría que ser <3% del PIB del año ante­rior; 3) La deu­da públi­ca, ten­dría que ser <60% del PIB del año ante­rior; 4) No podría haber deva­lua­do su mone­da en los dos años ante­rio­res a la entra­da en el euro; y 5) el inte­rés a lar­go pla­zo, ten­dría que ser <2% de los tres Esta­dos con menor tasa de inflación.
13.- Ver: Renaud Lam­bert. “Deu­da públi­ca, un siglo de enfren­ta­mien­tos”. Le Mon­de Diplo­ma­ti­que nº 233 (mar­zo 2015). Ver tam­bién: “Draghi, ex direc­ti­vo de Gold­man Sachs, nue­vo pre­si­den­te del Ban­co Cen­tral Euro­peo”. El Mun­do. Eco­no­mía (24−06−2011).
14.- Ver: Ste­lios Kou­lo­glou. “Gre­cia. El gol­pe de Esta­do silen­cio­so”. Le Mon­de Diplo­ma­ti­que nº 236 (junio 2015).
15.- De los 28 Esta­dos miem­bros de la UE, 21 son tam­bién miem­bros de la OTAN y, ade­más, 12 de ellos per­te­ne­cen a la Euro­zo­na. De ellos, 9 for­ma­ron par­te del anti­guo blo­que del este y 2 de la anti­gua Yugos­la­via (Eslo­ve­nia y Croacia).
16.- La coa­li­ción SYRIZA sur­gió como tal con oca­sión de las elec­cio­nes legis­la­ti­vas de 2004. Esta­ba for­ma­da por unos 13 par­ti­dos y orga­ni­za­cio­nes de dife­ren­tes orien­ta­cio­nes ideo­ló­gi­cas y polí­ti­cas, des­de social­de­mó­cra­tas (como DIKKI, una esci­sión del PASOK; Eco-socia­lis­tas de Gre­cia, etc.) y euro­co­mu­nis­tas (como AKOA, KEDA, la coa­li­ción Synas­pis­mós, etc.), has­ta trots­kis­tas (el Gru­po Anti capi­ta­lis­ta APO, DEA y la red Kok­kino, que for­ma­ron la Pla­ta­for­ma de Izquier­da) y maoís­tas (la KOE), agru­pan­do tam­bién a nume­ro­sos mili­tan­tes inde­pen­dien­tes, aun­que los miem­bros de orga­ni­za­cio­nes social­de­mó­cra­tas y euro­co­mu­nis­tas cons­ti­tuían una mayo­ría ya que eran apro­xi­ma­da­men­te un 55% del total de la mili­tan­cia. Por su par­te, la Pla­ta­for­ma de Izquier­da agru­pa­ba alre­de­dor de un 30% de la mili­tan­cia y la KOE apro­xi­ma­da­men­te un 10%.
17.- Ver: Bap­tis­te Deric­que­bourg. “Syri­za y las tram­pas del poder”. Le Mon­de Diplo­ma­ti­que nº 239 (Sep­tiem­bre 2015).
18.- Aun­que no cono­ce­mos los deta­lles de este pro­yec­to, hay que decir una mone­da vir­tual ten­dría que cum­plir con las fun­cio­nes pro­pias del dine­ro que, según la eco­no­mía polí­ti­ca mar­xis­ta, son: medi­da del valor, medio de cir­cu­la­ción, medio de pago, medio de ate­so­ra­mien­to y dine­ro mun­dial (medio uni­ver­sal de pago). Por ello, una mone­da vir­tual ten­dría que estar ava­la­da por el ban­co cen­tral del país que la crease.
Indu­da­ble­men­te, una mone­da de este tipo ten­dría sus ven­ta­jas e incon­ve­nien­tes: Por una par­te, favo­re­ce­ría el con­trol de capi­ta­les y per­mi­ti­ría redu­cir con­si­de­ra­ble­men­te la can­ti­dad de mone­da en cir­cu­la­ción (fidu­cia­ria); per­mi­ti­ría man­te­ner la liqui­dez ban­ca­ria y la dis­po­si­ción de una reser­va de divi­sas, de cara al comer­cio exte­rior y faci­li­ta­ría la rea­li­za­ción de una deva­lua­ción pro­gre­si­va (esca­lo­na­da) de la mone­da, si fue­ra necesario.
Por otra par­te, reque­ri­ría un nivel impor­tan­te de desa­rro­llo tec­no­ló­gi­co-infor­má­ti­co para garan­ti­zar su efi­ca­cia y per­mi­tir su amplia uti­li­za­ción, tan­to a nivel per­so­nal como de peque­ños comer­cios y empre­sas; sus­ci­ta­ría el rece­lo y la des­con­fian­za en los sec­to­res de la pobla­ción de edad más avan­za­da y no ten­dría vali­dez en los pagos inter­na­cio­na­les (comer­cio exte­rior, trans­fe­ren­cia de capi­ta­les, etc.), ya que para estas fun­cio­nes sería nece­sa­rio emplear divi­sas o hacer uso de las reser­vas de oro.
19.- En el últi­mo siglo hay nume­ro­sos pre­ce­den­tes de impa­go de la deu­da pública:
– En 1918, Rusia anun­ció que no paga­ría las deu­das con­traí­das por el zar Nico­lás II.
– En 1919, el Tra­ta­do de Ver­sa­lles anu­ló la deu­da recla­ma­da por Ale­ma­nia a Polonia.
– En 1922, Cos­ta Rica denun­ció los con­tra­tos apro­ba­dos por el gene­ral gol­pis­ta Fede­ri­co Tino­co y la deu­da con­traí­da como con­se­cuen­cia de los mis­mos. La Cor­te Supre­ma de EEUU, que ejer­cía de árbi­tro, inva­li­dó dichos contratos.
– En 1991, tras la lle­ga­da de Lech Wale­sa al gobierno (1990) los acree­do­res de Polo­nia acor­da­ron rea­li­zar una reduc­ción del 50% de su deuda.
– En 2008, Ecua­dor sus­pen­dió el pago de par­te de su deuda.
– Ese mis­mo año, Islan­dia recha­zó pagar a Gran Bre­ta­ña y a Holan­da por la deu­da con­traí­da por el ban­co pri­va­do Landshanki.

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