A la operación político-policial se le tiene que responder con una gran operación social- LAB Sindikatua


A nues­tro enten­der con esta ope­ra­ción poli­cial han que­ri­do res­pon­der a la movi­li­za­ción del sába­do. Quie­ren a los pre­sos y pre­sas polí­ti­cas vas­cas solas, ais­la­das y sin defen­sa. Y no pue­den. Una vez más, el colec­ti­vo de pre­sas y pre­sos reca­bó el apo­yo de miles de ciu­da­da­nos y ciu­da­da­nas vas­cas, a lo que el Esta­do ha que­ri­do res­pon­der apli­can­do el mis­mo guión del año pasa­do: reafir­mán­do­se en su nega­ti­va a la reso­lu­ción e inten­si­fi­can­do su estra­te­gia repre­si­va con el fin de difi­cul­tar aún más el con­flic­to.

Hemos asis­ti­do a un nue­vo inten­to de cri­mi­na­li­zar la soli­da­ri­dad.
Cas­ti­gan dura­men­te el com­pro­mi­so con la lucha por los dere­chos de los pre­sos y pre­sas, dete­nien­do a nume­ro­sas per­so­nas y ame­na­zan­do a todas y todos aque­llos que esta­mos dis­pues­tos a impli­car­nos en esta lucha. Su pilla­je no cono­ce lími­tes: se han lle­va­do el dine­ro entre­ga­do por el pue­blo. Lo des­ti­na­do a la lucha por los dere­chos huma­nos lo van a uti­li­zar para ali­men­tar su estra­te­gia de gue­rra. No es líci­to, nos quie­ren robar las opor­tu­ni­da­des para cons­truir vías de solu­ción.

Noso­tros y noso­tras lo tene­mos muy cla­ro: se tra­ta de una agre­sión con­tra Eus­kal Herria. El Esta­do, cues­te lo que cues­te, pre­ten­de evi­tar todo esce­na­rio de nor­ma­li­za­ción polí­ti­ca posi­ble, por­que es cons­cien­te de que en una situa­ción demo­crá­ti­ca don­de poda­mos deci­dir libre­men­te nues­tro futu­ro, Eus­kal Herria hará su pro­pio camino.

El Esta­do espa­ñol quie­re asfi­xiar las ansias de paz de Eus­kal Herria, y para ello blo­quea y gol­pea con la repre­sión todos y cada uno de los pasos que nues­tro pue­blo ha dado hacia la reso­lu­ción. No lo han con­se­gui­do, res­pon­de­re­mos a esta últi­ma reda­da con nue­vas movi­li­za­cio­nes. Estos ata­ques anti­de­mo­crá­ti­cos ten­drán como res­pues­ta más com­pro­mi­sos e ini­cia­ti­vas polí­ti­cas para la cons­truc­ción de la demo­cra­cia vas­ca. Ese es nues­tro deseo y ese nues­tro com­pro­mi­so.

Hemos teni­do que vol­ver a ver a la Guar­dia Civil en nues­tra sede.
Irrum­pir de esta for­ma en un sin­di­ca­to, regis­trar las ofi­ci­nas y el mate­rial, y des­tro­zar los mue­bles es una actua­ción pro­pia de régi­me­nes faxis­tas. Es impo­si­ble que pue­da haber deli­to en el dine­ro incau­ta­do, fue recau­da­do el sába­do. Esta ope­ra­ción nos ha afec­ta­do de mane­ra indi­rec­ta, pero lo sen­ti­mos como un ata­que direc­to, dado que la Guar­dia Civil ha entra­do en nues­tra casa por impli­car­nos en la defen­sa de los dere­chos de las y los pre­sos.

LAB siem­pre ha esta­do jun­to a las pre­sas y pre­sos polí­ti­cos vas­cos, asu­mien­do com­pro­mi­sos y exten­dien­do la soli­da­ri­dad hacia ellas y ellos en el mun­do labo­ral. Aho­ra, como has­ta hoy, y más que nun­ca, que­re­mos mos­trar toda nues­tra pre­dis­po­si­ción para ayu­dar en la lucha para que todos los pre­sos y pre­sas vuel­van a casa. Que­re­mos agra­de­cer todos los men­sa­jes de soli­da­ri­dad reci­bi­das aquí mis­mo, en Eus­kal Herria, así como las reci­bi­das des­de el ámbi­to inter­na­cio­nal.

No pode­mos aca­bar sin seña­lar la deplo­ra­ble acti­tud de algu­nos: La res­pues­ta del Gobierno Vas­co ante estos suce­sos tan escan­da­lo­sos ha sido total­men­te lamen­ta­ble. El Gobierno de Gas­teiz, ante un ata­que de esta mag­ni­tud, pre­fie­re mirar a la fide­li­dad ins­ti­tu­cio­nal que a la incul­ca­ción de dere­chos. En lugar de denun­ciar la acti­tud de Madrid ha pre­fe­ri­do inter­per­lar a los agen­tes vas­cos. Se han ence­rra­do en sus ofi­ci­nas, cuan­do podían salir a la calle jun­to con la ciu­da­da­nía para que sea ésta la últi­ma agre­sión.

Eus­kal Herria tie­ne que hacer su pro­pio camino para que poda­mos deci­dir nues­tro futu­ro libre y demo­crá­ti­ca­men­te. Pero esto no será posi­ble mien­tras cien­tos de pre­sas y pre­sos sigan en las cár­ce­les, dis­per­sa­dos.
Si hace­mos que el pue­blo avan­ce por enci­ma de razo­nes de Esta­do, enton­ces sí, lo hare­mos posi­ble.

Es hora de traer a las y los pre­sos vas­cos a casa. Es hora de luchar en los cen­tros de tra­ba­jo. Y es hora de tomar las calles. Hace­mos un lla­ma­mien­to a par­ti­ci­par en las movi­li­za­cio­nes que ten­drán lugar los pro­xi­mos días.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Leave a comment

Iruzkina idatzi / Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: