La bella, la bes­tia, y otras his­to­rias- Mai­té Campillo

Cam­biar el mun­do, ami­go San­cho, que no es locu­ra ni utopía…

¡Sino jus­ti­cia!

Dicen que se fue el 2014, que mucha gen­te pre­sen­ció su adios, al menos el cua­tro de su cifra; aun­que la esen­cia de él nos dejó algu­nos emba­ra­zo­sos follo­nes dis­pa­res por resol­ver entre refre­go­nes y heri­das incu­ra­bles. Uno tuvo lugar en La Man­cha de cuyo nom­bre, Cer­van­tes, tam­po­co que­rría acor­dar­se, hay tan­tos simi­la­res por el mun­do! Pero en éste man­che­go lugar, no fue la alie­nan­te glo­ba­li­za­ción que pade­ce­mos lo que pre­va­le­ció sobre la noche, sino los efec­tos de su des­com­po­si­ción a for­ma de deseo, ímpe­tu en coor­de­na­das incon­te­ni­bles. Así es como pasó del 2014 al 15, tras la som­bra del arre­ba­ta­dor énfa­sis humano del fue­go a expor­tar his­to­ria con­tem­po­rá­nea, y no por con­ver­tir en un clá­si­co nue­vas obras que ali­men­ten y des­em­pol­ven las apre­cia­das cer­van­ti­nas, no. Aun­que crear creó una nue­va Dul­ci­nea, tan joven y loza­na como la ori­gi­nal de Cer­van­tes. Que sacri­fi­can­do su inde­pen­den­cia e inti­mi­dad más ínti­ma, se con­vir­tió en tan sólo una noche estre­lla d“el Pozo del Amor. Del amor encan­ta­do para ofre­cer­nos par­ti­ci­pa­ción vol­cá­ni­ca en deseo.

Así, como al pare­cer la loza­na solidaria…

Entre mun­dos cau­ti­vos de la mis­ma con­vi­ven­cia, se encon­tró lamien­do de súbi­to lo que de año que­da­ba en com­pa­ñía de un man­ce­bo en celo, todo un clá­si­co. Con­ver­ti­da en pro­ta­go­nis­ta camino de la fama por amor nada envi­dia­ble al Romeo y Julie­ta sha­kes­pe­riano, a la que su ama­do man­ce­bo eli­gió amplia pla­za para el fogueo liber­ta­dor, hora, lugar y luna apar­ta­da de las aguas como refle­jo, y poder col­mar el ímpe­tu del deseo tóxi­co y febril, con­fu­so y aeró­bi­co a lo kama­su­tra. Un esce­na­rio idí­li­co dado el siglo que nos sal­pi­ca la esca­ma, don­de ríos y pozos ya fusi­la­dos for­man par­te de los museos de la his­to­ria como los cre­ma­to­rios y cam­pos de con­cen­tra­ción; muy pro­pi­cio, el esce­na­rio ele­gi­do quie­ro decir, para un film con tari­ma sin paran­gón para el amor fugaz. Hacia él fue arras­tra­da Dul­ci­nea para debu­tar sobre el tablao escé­ni­co fla­men­co en rit­mo, sobre un aban­do­na­do pozo bajo las estre­llas. De lle­gar al éxta­sis se tra­ta­ba como desa­fío al bote­llón rea­li­zan­do fan­ta­sías más men­ta­les que físi­cas. Aú! Aú!! Aú!!! Jadean­tes como calle­jón “El Sus­pi­rón” se enva­len­to­na­ron, y la joven man­che­ga alló­se emba­dur­na­da, poseí­da de pasión moli­ne­ra sobre los cimien­tos del arte de los vie­jos ofi­cios y el aban­dono de las palabras.

. . P´ lan­te, ni un paso atrás!! Cuan­do el berra­co en un inten­to embria­ga­do pene­tró barre­ras des­fo­gan­do su furor sal­tó vallas y desa­fió muros, empe­ño gra­tui­to! Vio­se la joven moli­ne­ra poseí­da y sin fuer­zas, ante el des­co­ca­do impul­so mími­co repen­tino del man­ce­bo ajeno al ale­teo de las aves y tan cer­cano a peso de boxea­dor tama­ño tiburón.

Y la luna de La Man­cha libre del tablao de los ances­tros vio­se reflejada.

Lamió nal­gas apu­ra­da por el impre­vis­to, cuan­do la boca del pozo ilu­mi­nó aflo­ran­do los dien­tes de la bes­tia de uno en uno tra­gán­do­se a la bella, entre un tin­ti­near de estre­llas en la noche. Des­li­zo­se de súbi­to la moder­na “Dul­ci­nea del Tobo­so”, sin alien­to ni apo­yo ni con­fe­sión ni flo­ta­dor y sin tobo­gán sobre un col­chón de estre­llas. Así fue como acer­ca­ron soli­da­rios los astros la luz del cie­lo, como metá­fo­ra ante sus ojos, para ayu­dar­la a ver la fie­ra abrien­do en flor la feria de abril. La alum­bra­ron entre albaha­ca y rocío; apa­re­cien­do ante sus ojos en for­ma de Ake­rra un alie­na­do euro­peo por­ten­to macho cabrío, que enfras­ca­do en sus tre­ce desa­fió lobuno las leyes del abis­mo. Hacien­do fren­te el berra­co a razón algu­na ni ley veni­de­ra de astros ni refle­jos que al pozo alum­bra­sen, empu­jan­do el ende­mo­nia­do hito de los alta­res a lo fie­ra ham­brien­ta y más que sacia­do en bibe­rón gigan­te; que ni la autén­ti­ca ori­gi­na­ria cer­van­ti­na, por muy rural que la pin­ta­sen las letras, lo hubie­ra sopor­ta­do ni ella ni Cer­van­tes, ni la pro­pia leyen­da poseí­da en amor, pasión y aven­tu­ra jus­ti­cie­ra. Cayen­do mues­tra con­tem­po­rá­nea sobre las pro­fun­di­da­des oscu­ras del man­to de la noche. Pozo trai­dor del abis­mo impal­pa­ble, y el ves­ti­di­to blan­co entre alcan­for deso­la­do llo­ró la espe­ra del amor.

¿Y, el joven mancebo?

¡¡El no, no cayó!!

¿Que pos­tu­ra del mis­te­rio bíbli­co nun­ca vis­ta ni des­cri­ta uti­li­zó el “moderno” roci­nan­te en celo? … o, fue “El Qui­jo­te”, el del bote­llón jadean­do en el aíre, y no en agua pura cris­ta­li­na, don­de asen­tó de un lati­ga­zo tan eléc­tri­co como febril a su Dul­ci­nea aman­te? Ahí anda el dile­ma, ahí anda, todo es camino… ¿Ase­gu­ra­ría la cin­tu­ra, dies­tra en bote­llón, entre sisa y bra­gue­tón del palo de la polea?

No se, no se… no se lo que pasó.

¿No se… ?

¡¡Pier­nas de gal­go las del cazador!!

Algún mis­te­rio muy mis­te­rio­so debió ocu­rrir, para que el man­ce­bo salie­ra ile­so por sus pro­pias plan­tas, ¿que no lo ve el gachu­pín?, huyó el cule­ro hue­vón de la cúpu­la sin escalada.
. . Chao, me voy para mi casa!

Ni una pala­bra de alien­to ni un tran­qui cole­gui­lla ni siquie­ra un, te espe­ro aquí fue­ra mi amor!!!

¿Fue­ron los gri­tos de Dul­ci­nea del Tobo­so y el soli­da­rio San­cho, los que acer­ca­ron el pue­blo al desier­to de la pra­de­ra, don­de se encon­tra­ba el pozo del amor?.

¡Sola la bella con la luna en la cama del agua!, entre las pro­fun­di­da­des de la penín­su­la del río Sinaí y río Sinai en Colom­bia. Ahí, mis­mo ahí, como más cer­ca vol­có su tor­men­ta el sala­dín sul­tán (Ema­nuel por san­to y seña), hacien­do cre­cer las llu­vias… y el berra­co huyó con rabo entre pier­nas como vul­gar ake­rra sin mayúscula.

¿Y, nues­tra con­tem­po­rá­nea, cuyo nom­bre no pro­ce­de mez­clar entre tan­ta pimienta?

¡Ima­gino las lágri­mas de la frus­tra­da pasión!, derra­ma­das como hojas tem­blo­ro­sas por el cam­po solas, aban­do­na­das del árbol, que las hizo bro­tar con pala­bras de amor de cohe­cho, y, con­tó la leyenda…

“Que una joven de 21 años tuvo que ser res­ca­ta­da en la madru­ga­da tras caer a un pozo de unos 10 metros de profundidad”

“La joven sufría sín­to­mas de hipo­ter­mia y esta­ba en esta­do de shock, cuan­do fue res­ca­ta­da por los bom­be­ros que logra­ron sacar­la del pozo, moja­da y sin ropa interior.”

Los jóve­nes se habían subi­do a la boca de un pozo de noria…

Pero en ple­na efer­ves­cen­cia la hume­dad espu­mo­sa pene­tró moto­res vinien­do aba­jo la cha­pa base de la manio­bra, cubrió la luz de la luna y el pozo de los deseos, cayen­do la des­afor­tu­na­da den­tro y sin fre­nos como si de un terra­plén, Tsu­na­mi o terre­mo­to de la natu­ra­le­za alte­ra­da se tra­ta­ra. No así el joven man­ce­bo, que des­apa­re­ció del lugar a las estam­pi­das como tra­ga­do por los astros, o dán­do­se­las de San Die­go entre auto­pis­tas dejan­do des­am­pa­ra­da a la ino­cen­te en tie­rra cer­van­ti­na? A ver si en vez de ser el pozo del amor, era el pozo de las miserias!!!

Mora­le­ja ‑sin ojeras:

¡¡Fía­te de los dio­ses del sala­dín sul­tán del amoooollll… y no corras!!

Dice la Mer­kel, que todi­to esto ocu­rre a los mucha­chos de hoy, por que­rer seguir estan­ca­dos en tie­rra de Qui­jo­te y resis­tir­se a cru­zar fron­te­ras, como hacen los ale­ma­nes y no sólo al “sol espa­ñol”, noooooo. Pues sí, la Mer­kel sigue macha­can­do sobre almi­rez el ajo, repi­tien­do una y otra vez que Ale­ma­nia es el país euro­peo fuer­te, el más que cre­ce, por eso cada vez se van más ale­ma­nes de ella. Según la dama de hie­rro de la ger­ma­nía anti­so­cial, es la mejor en lo eco­nó­mi­co, ella cla­ro!, que no dice en que clan está asen­ta­da la mejor por­ción por­ci­na ni el tama­ño más sabro­so de la vaca loca. El de los mejo­res ser­vi­cios, dice que es su país, indus­tria, ban­ca mas impo­nen­te no impo­ten­te, entién­da­se, más ladrona.

Pare­ce que des­pués del Tio Sam, quie­re arri­bar la dama de hie­rro al popu­lis­mo nazio­nal­sin­di­ca­lis­ta, que mue­va todi­tos los hilos, made­jas, mare­ja­di­llas y mareas coma­dre­jas invi­si­bles de todi­ta la Euro­pa repi­tien­do el poder de su for­ta­le­za como ajo en ayunas.

Y es que muchos ale­ma­nes ya no se la encuen­tran de tan­ta farsa.

La cabe­za quie­ro decir, ni la redon­da ni la cua­dra­da, de ahí que se les hayan con­ge­la­do los pos­tres ya rígi­dos como el már­mol. Des­con­fia­dos pien­so pues ya has­ta del pan, que sir­vió de delei­te al tirano del des­pó­ti­co y ridícu­lo mos­ta­cho del ter­cer Reich. Las malas con­cien­cias se basan en la tor­ta de cen­teno hitle­ria­na, saben? Sí, la dama de hie­rro ale­ma­na Mer­kel, sue­le ter­mi­nar las rue­das de pren­sa embria­ga­da en insulto-democrático:

“YO NO QUIERO VAGOS NI MÍOS NI DE NADIE”

¿A quién se refie­re la len­gua maleante?

A los felo­nes monar­cas de Marrue­cos, Espa­ña, Gran Bre­ta­ña, Sue­cia, Norue­ga, Ara­bia Saudí…

¿A quién seña­la la ser­pien­te de cascabel?

¿Cómo es posi­ble que una mujer dis­cí­pu­la del clan “poten­te” ¿o, pre­po­ten­te?, del país más poten­tí­si­mo eco­nó­mi­ca­men­te de Euro­pa, deje a sus niñas deses­co­la­ri­za­das, aban­do­na­das en una cueva:

Efec­ti­vos de la Poli­cía, en Aro­na (Islas Cana­rias), encon­tra­ron dos niñas de ori­gen ale­mán, que habi­ta­ban solas jun­to a un hom­bre en una cue­va de la Mon­ta­ña de Gua­za (según infor­mó a Euro­pa Press) fuen­tes del Ayun­ta­mien­to de dicho muni­ci­pio. La madre fue arres­ta­da por aban­do­nar a las peque­ñas de 10 y 7 años. Los hechos se remon­tan a fina­les del mes de enero. De un enero pasa­do por agua y vien­to, cuan­do las niñas fue­ron loca­li­za­das vivien­do con su madre en una tien­da de cam­pa­ña. La pri­me­ra inter­ven­ción pro­vo­có que las niñas vol­vie­ran a ser esco­la­ri­za­das, pero ape­nas unos días des­pués los mora­do­res del lugar comu­ni­ca­ron que de nue­vo, ya días que no las veían. Cuan­do los agen­tes die­ron nue­va­men­te con la madre, dijo que había deja­do a las niñas con un “cono­ci­do”, al pare­cer tam­bién de nacio­na­li­dad ale­ma­na “que se había com­pro­me­ti­do a lle­var­las al cole­gio”, seña­lan­do la madre el lugar, don­de se encon­tra­ban las peque­ñas que resul­tó ser una cue­va aban­do­na­da en la Mon­ta­ña de Gua­za (?). La Fis­ca­lía de Meno­res decre­tó el des­am­pa­ro de las niñas e ini­ció los trá­mi­tes, para loca­li­zar en Ale­ma­nia a los abue­los para que se hagan car­go del aban­dono de las niñas…

No hay nada como vivir como lagar­to bajo el sol, en una cue­va sin cole­gio, sin otros niños con quien jugar, hablar, apren­der a cre­cer, soñar… ¿Que haría este ele­men­to con dos niñas de 10 y 7 años, en una cue­va en las altu­ras de Gua­za?, ene, el dios de los pudien­tes!, no para de sem­brar la mise­ria humana. .
. Y, en esto lle­gó “Pla­tón” y dijo:

«No nos preo­cu­pan pero sí nos molestan.»

¿Doc­tor, doctor… 

Cómo está mi corazón??? 

La Casa Real se ha hecho muy cívi­ca, “con­si­de­ra legí­ti­mo”, que los ciu­da­da­nos expre­sen su dis­cre­pan­cia con las ins­ti­tu­cio­nes pero eso sí, les moles­tan, “por ser fal­ta de educación.»

¿Cómoooooooooo?

¡¡¡Mira pa´laaaante que estás volado!!!

“Por tan mala edu­ca­ción”… Es que se expul­sa de los esta­dios a cual­quier espec­ta­dor que se atre­va a enar­bo­lar, no la ban­de­ra de la legión farao­na y las armas dis­pues­tas por impo­si­ción de cohe­cho, sino la tri­co­lor. La Casa Real con­si­de­ra rebel­día su exhi­bi­ción, “inci­ta a la vio­len­cia y alte­ra el orden públi­co”, por lo que no se les deja otra que la des­car­ga repre­si­va y mul­tas, muchas mul­tas que engor­den las arcas, expe­dien­tes san­cio­na­do­res y castigo:

Palo!, palo cor­to y palo largo.

Palo!, palo pali­to y palo gordote.

Palo!, palo hie­rro y goma dura.

Palo!, palo arti­cu­la­cio­nes y ley Herodes.

Palo!, palo que prohí­ba la exhi­bi­ción de pancartas.

Palo!, palo a la cabe­za del antimonárca.

Palo!, palo a la ban­de­ra, sím­bo­los y otras seña­les de humo.

Palo!, palo eléc­tri­co y axfísia.

Palo!, palo ten­te­tie­so y sonríe.

Palo!, palo que dios te crió.

Palo!, palo palo…

Las res­pues­tas del gobierno del Esta­do Real siem­pre son lacónicas.

Como la nación del Esta­do de la cues­tión es disol­ver, mul­tar, expul­sar, repri­mir, san­cio­nar y encar­ce­lar con el fin de evitar.
. . ¿Y las des­co­mu­na­les cuen­tas abier­tas en la cochi­na y sebo­sa Suiza?

Ay, ay, ay… Palo! Palo! Palo! Ni los engru­dos a cho­ri­zo saben “na de na” (dejen de joder res­pon­de el apren­diz cuan­do se le incre­pa), y es que al fas­cio le gus­ta jugar con la bola.

Ayyyyy, ay, ay… estos apocalípticossss!!!

Tan mal cria­dos, edu­ca­dos por los “sabios”, con tan­ta ruin­dadddd!!! Con que aires de inte­lec­tua­li­dad y pode­río, cami­na hacia el Con­gre­so de las Putadas el apren­diz de ladrónnnnnn!!!

Ay, ay, que palo palo palo nos están dandoooooo!!

Ay, ay, ay, aaaaay! Palo! Palo! Qué humos en pre­ten­sión de inter­pre­ta­ción expan­de la mise­ria! Cómo anda suel­to el hur­to y la car­ni­ce­ría por el mun­do entre edre­dón y doblón percapita!

Aaaaay mami, cómo aflo­ra el palo palo palo y el botín en sin­di­ca­tos y par­ti­dos. Uf, uf, uf! Que tre­men­das sucur­sa­les de gran ban­ca a favor de la balan­za impe­riaaaaaal!… ¿Aca­so anda el pue­blo como para no saber a estas altu­ras dón­de el ladrón de con­di­ción y con­ve­nien­cia, para no saber que votar ni que revo­lu­ción hacer? He ahí la cuestión:

“Ser o no ser”

Riiiiiiiiinnnnnnnnnn.
. .

¿Hos­pi­tal gene­ral Vir­gen de los Desamparados?

No señor, Hos­pi­tal“ El Cebo, a su servicio.

Favor de decir­me si se encuen­tra ahí…

No, acá le ase­gu­ro yo que no. ¡No hay cama p“tanta gente!

Lo que quie­ro saber, me oye… hola?

Diga de una vez que desea.

Bueno, qui­sie­ra saber el títu­lo de una pelí­cu­la de terror que vi hace unos meses en ese hospital…

¿Ehhhhhhhh?

Si, si señor, lo vi con estos ojitos.

¿Cómo diceeeeee?

La tra­ma ocu­rre en los pasi­llos del hospital…

¿Está Ud. loco… loco… o me está vacilando?

No señor, todo lo con­tra­rio per­mí­ta­me, como le decía, el ase­sino tenía sus preferencias…Tal vez este per­so­na­je lo inter­pre­tó Jack Nichol­son no estoy muy segu­ro. Uds. lo tie­nen que saber… ¿Cómo?…
Pero como que no sabe ni se acuer­da, sien­do del ser­vi­cio de con­trol del Hos­pi­tal, es aca­so una bro­ma por su parte?

Pro­ver­bio chino ‑con ojos de pla­ti­llo volante:

“No todo lo que relu­ce es oro”

Pro­ver­bio pueblo:

Fía­te de la “sani­dad” de la cons­ti­tu­ción de los des­am­pa­ra­dos, y no corras!!

¿Doc­tor, doctor… 

Es éste el Hos­pi­tal General?

Si señor, este es.

Que feo y des­tar­ta­la­do está… hue­le mal!

Bueno, es que antes eran las cua­dras del Sr. mar­qués de Roba­si­do­nia. . . Al morir donó las caba­lle­ri­zas a los pobres, ya sabe, para que en vez de caba­llos y cer­dos hubie­ran enfer­mos pobres para enri­que­cer las fune­ra­rias… Le voy a ser sin­ce­ro, el pro­ble­ma es que no hay médi­cos sufi­cien­tes ni enfer­me­ras ni camas hay! Se fue­ron todos a los hos­pi­ta­les pri­va­dos, aquí no que­da­mos más que cua­tro tras­tos y algún apren­diz obli­ga­do a lim­piar y paliar algu­nas curas, ya somos europeos…
la pela es la pela, oiga, sabe?

¡Dicen!

Por­que lo que el mar­qués, dejar no dejó ni un euro, y el Esta­do ya se sabe, aho­ra ya ni minis­tro de sani­dad queda.

¡No lo sabía oiga!

Pues sí, Roba­si­do­nia, hace las veces de (en honor al mar­qués), que tra­ba­ja de por­te­ro en Pre­si­den­cia. Le hicie­ron minis­tro por apa­ren­tar, sabe Ud.?

¡Oigo cosas!

Lo que le quie­ro decir, es que aquí todi­to-to, se hace de la mis­ma mane­ra, me entiende?

¡Eso fun­cio­na!

Lo que se dice fun­cio­nar acá no fun­cio­na nada mire Ud., se lo aseguro.

¡Ya me dije­ron que…!

Bueno, y díga­me, a que se debe su visi­ta cuente.

Pueeees, venía para ope­rar­me de la cade­ra que lle­vo casi dos años que ni andar puedo…

Y cómo a aguan­ta­do Ud. tan­to, pero hom­bre de dios!

Si señor, ya ve, camino con dos mule­ti­cas arras­tran­do pier­na, dos años hace éste mes que estoy en lis­ta de espera…

No es posi­ble que haya podi­do aguan­tar, pobre hom­bre, no es nada acon­se­ja­ble se lo pue­do asegurar.

¡¡Que me pare­ce men­ti­ra a lo que lle­ga­mos oiga, que ya no aguan­to más, que no voy a coti­zar a la SS ni un día mas mire Ud.!!

Le entien­do. Es que hay mucha deman­da y habi­ta­cio­nes lo que se dice habi­ta­cio­nes hay pocas, has­ta ya hay que ope­rar en la coci­na y en el cuar­to de baño.

¡No me diga eso!

Ya ni comi­da a los enfer­mos a veces lle­ga, o en malas con­di­cio­nes, se lo ase­gu­ro. Sí, así están las cosas. Aho­ra la pie­za de coci­na sir­ve de cone­ji­llo de indias, cuar­to espa­cio­so pero siem­pre full, y los cuar­tos de baño, de salas pos operatorias.

¿Y, ese Hos­pi­tal, que se ve ahí tan boni­to con cris­ta­le­ras y un dise­ño tan sno­bis­ta, se ve tan coqueto…

Cier­to, pero, ése ami­go es para otro tipo de gente.

¡Qué me dice, en serio!

Abso­lu­ta­men­te. Esa que lla­man la éli­te de los que tie­nen muuuuu­cho dinero.

¡De los de mano alzada!

Siiiiiiiiiiiiiiiiiiií

¡De esos que nacen ya con la gusa­ne­ra quie­re decir!

Estre­llas de fút­bol, en fin, muchas estre­llas… vamos, que usted les mira, y se dice, por ahí no pasé yo, vaya!

¡Y es democrático-constitucional!

Ah, noso­tros na tene­mos que ver en eso, ni modo oiga, pre­gún­te­se­lo a los jefes! Pero ojo, que está cus­to­dia­do has­ta por cin­cuen­ta secu­ri­tas arma­dos, ahí no entra cual­quie­ra, nooooooooo.

¡Joder con la cons­ti­tu­ción democrática!

Es lo que hay (riiiiiiiiinnnnnnnnnn…).

Bueno, ya ve, al grano que ten­go tra­ba­jo, díga­me, ha traí­do Ud. la cama?

Si Sr., aquí está, es una cama-cami­lla, de las que se cie­rran, ocu­pa­rá poco espa­cio. Era de mi abue­la que en paz des­can­se, ya nos dijo antes de morir: no tiréis la cami­lla, que algún día os va hacer fal­ta!, y, ya ve Ud., quien iba a decir que la nece­si­ta­ría para operarme.

¿Bueno, trae Ud. el cirujano?

Dos, mi sobrino que es car­pin­te­ro de Belén, y un ami­go que tra­ba­jó de tor­ne­ro, él me ha hecho la pró­te­sis y me la colo­ca­rá, es un artista.

¿Y el anes­te­sis­ta, le ha traído?

Mi sobrino el car­pin­te­ro está ben­de­ci­do por Dios, tie­ne expe­rien­cia, dice que con un gol­pe­ci­to con el mazo de made­ra en la cabe­za, será sufi­cien­te, y unos porros que me ha con­se­gui­do para antes del gol­pe, eso pare­ce que relaja!

¿Y, la comida?

Si señor, para dos días, que son los que me dejan estar, pues eso, na del otro mun­do, sabe?, una tor­ti­lla con pimien­tos y cho­ri­zo, jamón, que­so, unos toma­ti­cos de la huer­ta que pillé de camino por el valle del Ron­cal, allá por Nafa­rroa!, riquí­si­mos mire, mire… Ah!, una garra­fa de agua de 10 litros para duchar­me, y 20 de vino para invi­tar al anes­te­sis­ta y al ciru­jano, muy bueno oiga, el vino, si gus­ta ya sabe, a pedir!, que es ley.

¿Toa­llas, sába­nas, tiri­tas, sue­ro, anti­bió­ti­cos, anal­gé­si­cos… Aquí tie­ne toda la lis­ta de lo que tie­ne que traer, ah, y no olvi­de a la mujer para que le duche antes de salir del hospital.

¡De to, de to-to lle­vo en esta male­ti­ca, mire Ud., pue­do que­dar enton­ces?, mire que he reco­rri­do lo menos cien kilómetros!

Pues nada hom­bre, fir­me aquí, arrin­có­ne­se dón­de pue­da, y, ¡suer­te!, se le vaya asfi­xiar la mujer ahí dentro.

¡Gra­cias ami­go! Es que dije­ron que no esta­ban bien vis­to las visi­tas. . . Pare­ce que ni sillas, ni espa­cio hay para ellas, por eso la metí acá en la male­ti­ca mire Ud, ahí den­tro con el ciru­jano, el anes­te­sis­ta, los cho­ri­zos, el vino, el agua, el pija­ma, las tollas, el que­so de Roncal. .
.

Radio Reloj

(La voz de la dies­tra se impone)

Cin­co de la maña­na, noti­cias hospitalarias:

Médi­cos de urgen­cias d“el Hos­pi­tal de Tole­do, envia­ron una car­ta al Cole­gio de Médi­cos del Esta­do, de la Nación de Esta­dos. En ella denun­cian la sobre­sa­tu­ra­ción de pacien­tes pen­dien­tes de ingre­so (que al pare­cer supera todo tipo de taqui­lla de cine en la his­to­ria domin­gue­ra made in USA), ya que com­pro­me­te de for­ma alar­má­ti­ca la ade­cua­da asis­ten­cia de los pacien­tes. Por lo que denun­cia la situa­ción insos­te­ni­ble en la que se encuen­tra. Ade­más del falle­ci­mien­to de dos pacien­tes en el pasi­llo por fal­ta de aten­ción. Ante tales decla­ra­cio­nes el gobierno pro­vi­sio­nal “Tilin-tilin Tilin-tilán”, se plan­tea la soli­da­ri­dad urgen­te al libre albe­drío en pleno, como nor­ma­ti­va en orden jerár­qui­co cons­truir un nue­vo jar­dín con ban­cos de espe­ra, con fecha del 2020, en la que se comen­za­rán los pro­yec­tos via­bles de las urgen­cias urgen­tes sani­ta­rias, bajo el eslo­gan que ampa­ra a los Esta­dos d“El Esta­do, de tra­di­ción democrática.

Y, el ímpe­tu del terra­plén del órgano sin­di­cal UGT (en el Hos­pi­tal Gene­ral de Ali­can­te), afir­ma y denun­cia entre notas que son los pacien­tes, los que tie­nen que lle­var de sus casas man­tas, almoha­das, sába­nas, toa­llas, jabón, pija­mas, has­ta picar­días, insec­ti­ci­da, ambien­ta­dor (segu­ro) … Y, para rema­tar la fae­na de la fie­ra, ampa­ra­da por el poder felón de los hechos:

Los hos­pi­ta­les de la Comu­ni­dad de Madrid d“ El Rei­no de la Casa Real, sufren por igual un des­abas­te­ci­mien­to gene­ra­li­za­do, por orden del simu­la­cro del con­se­jo de la Euro­pa-dama de hie­rro… Por lo que no cuen­tan con los mate­ria­les nece­sa­rios para aten­der a los pacien­tes “vagos ni de fue­ra ni de den­tro” . Par­te de estos las­tres (igno­mi­nias en las pla­zas públi­cas, masa­cres y aten­ta­dos entre pasi­llos y calle­jo­nes del gato hos­pi­ta­la­rios de la bene­mé­ri­ta para el ciu­da­dano encor­va­do en males­tar, debi­li­ta­do en espe­ran­za y fal­to de flu­jo en futu­ro), lo ase­gu­ra la Aso­cia­ción para la Defen­sa de la Sani­dad Públi­ca (ADSPM).

Fina­li­za­mos infor­man­do a nues­tros oyen­tes de la mañana:

Que una ins­pec­ción rea­li­za­da por per­so­nal d“Salud Públi­ca del Gobierno de Nava­rra, halló bac­te­ria E. coli en unos espa­gue­tis, o lo que es lo mis­mo res­tos feca­les en comi­da de hos­pi­ta­les públi­cos de la Comu­ni­dad Foral, entre otros fallos de higie­ne en los ali­men­tos que sir­ve la empre­sa pri­va­da Medi­te­rrá­nea de Catering.

Ante la alar­ma de desas­tres, creí­bles, en un siglo como el actual cam­ba­la­che pro­ble­má­ti­co e infe­liz, para los muer­tos de ampa­ro total por la gra­cia de la Cor­te d“El Tsu­na­mi, en acción per­ma­nen­te de Esta­do. La ins­pec­to­ra insa­lu­bre, avi­só en un impul­so drás­ti­co a la de Salud Públi­ca, Agur­tza­ne Jimé­nez, quién expli­có que las defi­cien­cias detec­ta­das están rela­cio­na­das jerár­qui­ca­men­te de la for­ma siguiente:

Con la inade­cua­da ves­ti­men­ta del per­so­nal que no dis­po­ne de ves­tua­rios, malas prác­ti­cas de mani­pu­la­ción, higie­ne no ade­cua­da de tazas, pla­tos y otros uten­si­lios, así como de las ins­ta­la­cio­nes, des­per­di­cios de ali­men­tos en las inme­dia­cio­nes de la coci­na, cajas de pollo en con­tac­to con el sue­lo, mala con­ser­va­ción de pata­tas refri­ge­ra­das, fal­ta de tra­za­bi­li­dad, y ges­tión no correc­ta de pla­tos “tes­ti­gos.»

¿En qué idio­ma habla la tal, Agur­tza­ne, en alemán?

(Nota final) ¡Ante los negros nubarrones!

“Ake­la­rre eta kito”

Ya que triun­far es derro­car la explo­ta­ción inte­rior y su depen­den­cia del impe­ria­lis­mo: Ake­la­rre Ake­la­rre… que aco­rra­le! Paso cua­li­ta­ti­vo hacia la demo­cra­cia en el seno del pue­blo. Ya que luchar impli­ca des­truir las vie­jas cade­nas de la alie­na­ción para poder iden­ti­fi­car y edi­fi­car la gran mura­lla. La balan­za de la ley del ladrón se incli­na a favor de la repre­sión y la nues­tra a favor de la lucha, arri­ba los puños de la dig­ni­dad, home­na­je en triun­fo a los que luchan! Arri­ba los que nos pre­ce­die­ron como her­ma­nos de la patria: La Liber­tad. Pro­ce­so por el que se sien­ta de lleno inten­si­fi­ca­do nues­tro fac­tor crea­ti­vo, deter­mi­nan­te la expre­sión como la inten­ción entu­sias­ta para apli­car el prin­ci­pio. Nada sin noso­tros como cla­se del pro­ce­so de trans­for­ma­ción, fac­tor que deter­mi­na­rá el con­trol obre­ro, ni un paso atrás! Jun­tos res­ta­ble­cien­do por lo que hoy otros lucha­ron. Con­tra las poten­cias y mono­po­lios de explo­ta­ción nos aguar­da un camino lar­go, mi ilu­sión y con­fian­za sobre un año más que pre­ten­de nue­vo, for­je­mos el triun­fo sobre la fra­gua. Labor con­tra la mal­di­ción aco­sa­do­ra en siglos de humi­lla­ción. Al hablar de lo sucio denun­cio y con­deno toda cul­pa­bi­li­dad a gran esca­la como sis­te­ma de opre­sión, a todo el que sobre los sillo­nes del sucio Pala­cio de Con­gre­so ponen gus­to­sos sus fla­cos y gor­dos culos para engor­de del cebo como car­na­za de alie­na­ción, a todo el que hacién­do­se lla­mar alcal­de o con­ce­jal, gobierno, dipu­tado, sena­dor, rey o rei­na de la demo­cra­cia ata­ca el dere­cho de pala­bra y su ban­de­ra con­tra la sobe­ra­nía de los pue­blos, su dere­cho de liber­tad e inde­pen­den­cia. Con­tra las bocas que mal­di­cen nues­tras luchas de libe­ra­ción, como refle­jo ideo­ló­gi­co y sus ban­de­ras como som­bra de su des­truc­ción. Dig­ni­dad es decen­cia y ente­re­za, antí­do­to con­tra fas­cio y secua­ces, par­te de un todo con­tra el lega­do del dolor que ahu­yen­ta la sumi­sión como chantaje.

Mai­té Cam­pi­llo (actriz y direc­to­ra de teatro)

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