¡Aba­jo la Txoi­ka!- Borro­ka Garaia

Hace unos meses vino la troi­ka de visi­ta a Eus­kal Herria, ese gru­po de deci­sión for­ma­do por la Comi­sión Euro­pea (CE), el Ban­co Cen­tral Euro­peo (BCE) y el Fon­do Mone­ta­rio Inter­na­cio­nal (FMI) que pese a que no les ha vota­do nadie hacen lo que se les pone en la pun­ta de la OTAN o de la oli­gar­quía internacional.

Aun­que no les hace fal­ta mover­se físi­ca­men­te, ya que son como la sagra­da tri­ni­dad, que está en todas par­tes, fue­ron bien reci­bi­dos por lo peor­ci­to y lo más des­gra­na­do de la socie­dad vas­ca. ¿Por quié­nes?.
Efec­ti­va­men­te, por la Txoika.

¿Y qué demo­nios es la txoika?.

En gene­ral gen­tu­za. Y como toda his­to­ria tie­ne un prin­ci­pio, ésta tam­bién. Con la impo­si­ción del capi­ta­lis­mo por el cola­dor libe­ral espa­ñol tras cepi­llar­se impe­rial­men­te los res­tos de sobe­ra­nía vas­ca en varias gue­rras con­se­cu­ti­vas, se empe­zó a con­for­mar esta éli­te polí­ti­ca y eco­nó­mi­ca vas­con­ga­da. Una éli­te que siem­pre ha teni­dos dos carac­te­rís­ti­cas muy marcadas.

Cola­bo­ra­cio­nis­mo total con el esta­do espa­ñol pasán­do­se por el arco del triun­fo todo tipo de liber­tad nacio­nal vas­ca y explo­ta­ción sin com­ple­jos de la cla­se tra­ba­ja­do­ra vasca.

Se encar­ga­ron de escla­vi­zar sal­va­je­men­te a miles de obre­ros para explo­tar entre otras las rique­zas mine­ra­les vas­cas para su per­so­nal bene­fi­cio, ges­tio­na­ron el saqueo fran­quis­ta y aga­rra­ron todo lo que pudie­ron y más en la indus­tria­li­za­ción, tam­bién en la des­in­dus­tra­li­za­ción. Duran­te todos los últi­mos años han sido fie­les ser­vi­do­res de las polí­ti­cas mar­ca­das por el capi­tal que han traí­do la cri­sis, en la cri­sis siguen enri­que­cién­do­se mien­tras las con­di­cio­nes de vida de la cla­se tra­ba­ja­do­ra se tambalean.

Si alguien se pien­sa que los pala­ce­tes de Negu­ri han caí­do del cie­lo o que las abul­ta­das cuen­tas ban­ca­rias de la éli­te jel­tza­le, socia­ta y pepe­ra vas­con­ga­da han cai­do del mis­mo sitio está muy equi­vo­ca­do. No le die­ron a Josu Jon Imaz el pre­mio de Con­se­je­ro Dele­ga­do de Rep­sol por su cara boni­ta. Ni Ardan­za pasó por con­se­je­ro de Tuba­cex o Eus­kal­tel por lo mismo.

Algu­nos dicen que la pro­tec­ción y situa­ción eco­nó­mi­ca en Eus­kal Herria es mejor que en su entorno, don­de es dra­má­ti­ca. Lo que no sue­len decir es que las sen­si­bles mejo­ras exis­ten­tes fue­ron logra­das a gol­pe de orga­ni­za­ción popu­lar, roda­mien­tos, barri­ca­das y huel­gas sal­va­jes de la cla­se tra­ba­ja­do­ra vas­ca cuan­do no tenía mie­do de lla­mar­se izquier­da revo­lu­cio­na­ria ni ser tacha­da de maxi­ma­lis­ta. Y que esa situa­ción menos dra­má­ti­ca está des­apa­re­cien­do y ten­de­rá a des­apa­re­cer más.

Nues­tra txoi­ka par­ti­cu­lar es una, pero diver­si­fi­ca­da. Tam­bién es una tria­da. Por un lado están los que agi­tan la iku­rri­ña, para ellos auto­nó­mi­ca, que siem­pre nos han dicho que el vas­co es noble y tra­ba­ja­dor por no decir que sea gili­po­llas y que se deje explo­tar a rit­mo de txis­tu y tam­bo­ril para que pue­dan bui­trear mejor. Nacio­na­lis­mo bur­gués a garra­fón y “mode­lo vas­co” de ges­tión al que solo fal­ta ile­ga­li­zar a los sin­di­ca­tos aber­tza­les. Por otro lado y hacien­do pin­za con­tra la cla­se tra­ba­ja­do­ra, los socio­lis­tos, que podrían escri­bir enci­clo­pe­dias sobre como pasar de sin­di­ca­lis­ta a capi­ta­lis­ta en dos días y des­co­jo­nar­se de todos por el camino mien­tras meten espa­ño­lis­mo y patrio­tis­mo cons­ti­tu­cio­nal en vena para guet­ti­zar y divi­dir a la cla­se tra­ba­ja­do­ra vasca.

Los bur­gue­ses vas­cos des­pre­cia­rían por un lado a las olea­das de tra­ba­ja­do­res inmi­gran­tes espa­ño­les inten­tan­do poten­ciar la sumi­sión de los tra­ba­ja­do­res autóc­to­nos al esta­tus quo, y el social­chou­vi­nis­mo se encar­ga­ría de des­pre­ciar y negar la opre­sión nacio­nal vas­ca para poten­ciar la sumi­sión de los tra­ba­ja­do­res inmi­gran­tes al esta­tus quo. Al final todos ellos cum­plían un mis­mo obje­ti­vo y se bene­fi­cia­ban de la explo­ta­ción. Y la cla­se tra­ba­ja­do­ra era la que salía per­ju­di­ca­da así como las liber­ta­des nacio­na­les vas­cas secues­tra­das. Les salió bas­tan­te redondo.

Por últi­mo, cerran­do este trío cala­ve­ra, los más sin­ce­ros. Los fachas de toda la vida. Que aun­que escri­bi­rían la Choi­ca en vez de la txoi­ka, jun­to a sus pri­mos her­ma­nos por inte­rés de cla­se actúan en lo fun­da­men­tal al unísono.

Cuen­tan con ban­cos, patro­na­les, algu­nos sin­di­ca­tos, poder mediá­ti­co, fami­lias his­tó­ri­cas mafio­sas, con un gru­po arma­do alia­do de otros.

Tie­nen la ley a su favor para que no se mue­va nada y sus pri­vi­le­gios sean into­ca­bles, para ello son cola­bo­ra­cio­nis­tas. La cla­se capi­ta­lis­ta vas­con­ga­da, la txoi­ka y todos sus siervos.

Son muy pocos, pero muy pode­ro­sos. Son bue­nos cama­leo­nes y tie­nen las cosas cla­ras. Saben engañar.

Cuan­do la cla­se tra­ba­ja­do­ra vas­ca empie­ce a tener las cosas cla­ras se dará cuen­ta que la des­apa­ri­ción de la influen­cia de la txoi­ka vas­con­ga­da va uni­da a su liber­tad nacio­nal y social. Y si no se da cuen­ta .. será tarde.

Dicen que la socie­dad vas­ca es muy plu­ral, y en cier­ta mane­ra lo es.
Sin embar­go, en esta bata­lla solo pue­de emer­ger uno. O la txoi­ka o la cla­se tra­ba­ja­do­ra. O la liber­tad o la dependencia.

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