“El ori­gen del eslo­gan ‘Socia­lis­mo o Bar­ba­rie’ de Rosa Luxem­burg”- Ian Angus

Rosa Luxemburg

Creo que he resuel­to una peque­ña pie­za del puz­le en la his­to­ria del socialismo.

El lema de Cli­ma­te & Capi­ta­lis­me, “Eco­so­cia­lis­mo o bar­ba­rie: no hay ter­ce­ra vía” está basa­do en el eslo­gan “Socia­lis­mo o Bar­ba­rie” que con­si­guió un gran efec­to gra­cias a Rosa Luxem­burg duran­te la Pri­me­ra Gue­rra Mun­dial y la pos­te­rior revo­lu­ción ale­ma­na, y que ha sido adop­ta­do por muchos socia­lis­tas des­de entonces.

El enig­ma es: ¿de dón­de vino ese con­cep­to? Lo que cuen­ta la pro­pia Luxem­burg no se sos­tie­ne, y tam­po­co lo hacen los inten­tos de los estu­dio­sos de izquier­das para expli­car (o jus­ti­fi­car) la con­fu­sión en su explicación.

Luxem­burg, en un poten­te pan­fle­to anti­bé­li­co que escri­bió en pri­sión en 1915, lan­zó por vez pri­me­ra la idea de que la huma­ni­dad se encon­tra­ba fren­te a la elec­ción entre la vic­to­ria del socia­lis­mo o el fin de la civi­li­za­ción. La Cri­sis de la Social­de­mo­cra­cia Ale­ma­na (más cono­ci­do como El folle­to Junius, titu­la­do así por el seu­dó­ni­mo que uti­li­za­ba para evi­tar la per­se­cu­ción), jugó un papel cla­ve en edu­car y orga­ni­zar a una opo­si­ción revo­lu­cio­na­ria de izquier­das al lide­raz­go pro­bé­li­co del Par­ti­do Social­de­mó­cra­ta de Alemania.

Rosa Luxem­burg atri­buía el con­cep­to a uno de los fun­da­do­res del socia­lis­mo moderno:

“Frie­de­rich Engels dijo una vez: ‘La socie­dad capi­ta­lis­ta se halla ante un dile­ma: avan­ce al socia­lis­mo o regre­sión a la bar­ba­rie.’ … Hemos leí­do y cita­do estas pala­bras con lige­re­za, sin poder con­ce­bir su terri­ble sig­ni­fi­ca­do. … Así nos encon­tra­mos hoy, tal como lo pro­fe­ti­zó Engels hace una gene­ra­ción, ante la terri­ble opción: o triun­fa el impe­ria­lis­mo y pro­vo­ca la des­truc­ción de toda cul­tu­ra y, como en la anti­gua Roma, la des­po­bla­ción, deso­la­ción, dege­ne­ra­ción, un inmen­so cemen­te­rio; o triun­fa el socia­lis­mo, es decir, la lucha cons­cien­te del pro­le­ta­ria­do inter­na­cio­nal con­tra el impe­ria­lis­mo, sus méto­dos, sus guerras.”

Aquí está el pro­ble­ma: a pesar de mucho inda­gar a tra­vés de sus obras, publi­ca­das como no publi­ca­das, nadie ha encon­tra­do esas pala­bras que supues­ta­men­te dijo Engels. ¿Qué está pasando?

Pri­me­ro, debe­mos tener en cuen­ta que la tra­duc­ción ingle­sa pone las comi­llas inco­rrec­ta­men­te alre­de­dor de la fra­se que Luxem­burg atri­bu­yó a Engels. Esas comi­llas no apa­re­cen en su tex­to ori­gi­nal en ale­mán, lo que indi­ca que ella no esta­ba dan­do una cita direc­ta, y que no debe­ría­mos espe­rar encon­trar esas pala­bras exac­tas en Engels. Es más, ella escri­bió ese tex­to en pri­sión, con acce­so limi­ta­do a libros socia­lis­tas, así que debe­mos con­ce­der­le erro­res de memoria.

Con eso en men­te, eche­mos un vis­ta­zo a las suge­ren­cias que tres estu­dio­sos han hecho sobre los pasa­jes que Luxem­burg podría haber teni­do en men­te cuan­do atri­bu­yó la fra­se “La socie­dad capi­ta­lis­ta se halla ante un dile­ma: avan­ce al socia­lis­mo o regre­sión a la bar­ba­rie,” a Engels.

Tres expli­ca­cio­nes

En The Rosa Luxem­burg Reader, los edi­to­res Peter Hudis y Kevin B. Ander­son escri­ben: “Luxem­burg pro­ba­ble­men­te tenía en men­te un frag­men­to del Mani­fies­to Comu­nis­ta don­de Marx y Engels hablan de la lucha de cla­ses resul­tan­do en ‘bien una cons­ti­tu­ción revo­lu­cio­na­ria de la socie­dad en su con­jun­to o la rui­na común de las cla­ses contendientes.’”

Aun­que ese pasa­je expre­sa una idea rela­cio­na­da, hay tres obje­cio­nes serias al mis­mo como fuen­te de Luxem­burg. Pri­me­ro, su for­mu­la­ción es tan dife­ren­te de la del Mani­fies­to que es difí­cil ima­gi­nar­la hacién­do­lo tan mal, inclu­so citan­do de memo­ria. Segun­do, es poco pro­ba­ble que atri­bu­ye­se un frag­men­to de la cola­bo­ra­ción más cono­ci­da de Marx y Engels sola­men­te a Engels. Y ter­ce­ro, la tra­duc­ción están­dar ingle­sa que he cita­do arri­ba, que tam­bién usan Hudis y Ander­son, omi­te tres pala­bras impor­tan­tes que apa­re­cen más tar­de “como lo pro­fe­ti­zó Engels hace una gene­ra­ción” en el ori­gi­nal ale­mán: vor vier­zig Jah­ren. Sin duda nadie que escri­bie­ra en 1915 se refe­ri­ría a 1848, cuan­do se publi­có el Mani­fies­to, como hace cua­ren­ta años.

Hace cua­ren­ta años nos encon­tra­ría­mos en la déca­da de 1870, lo que diri­ge nues­tra aten­ción al Anti-Düh­ring, que Engels publi­có de for­ma seria­da en 1877 – 78, y como libro en 1879. Pues­to que era la decla­ra­ción más com­ple­ta de la visión del mun­do mar­xis­ta escri­ta por uno de los fun­da­do­res del movi­mien­to, es un sitio razo­na­ble don­de bus­car citas simi­la­res a la que Luxem­burg atri­bu­yó a Engels –y es jus­to lo que han hecho estos dos estudiosos.

En The Legacy of Rosa Luxem­burg (El lega­do de Rosa Luxem­burg), Nor­man Geras sugie­re que ella “pro­ba­ble­men­te” se esta­ba refi­rien­do a un pasa­je en que Engels obje­ta la afir­ma­ción de Düh­ring de que la fuer­za, y no el desa­rro­llo eco­nó­mi­co, es el fac­tor domi­nan­te en la his­to­ria. Engels argu­men­ta que los inten­tos de usar la fuer­za para dar la vuel­ta al pro­gre­so eco­nó­mi­co casi siem­pre han fra­ca­sa­do, excep­to en unos pocos y “ais­la­dos casos de con­quis­ta, don­de los más bár­ba­ros con­quis­ta­do­res exter­mi­na­ron o echa­ron a la pobla­ción de un país y lo deso­la­ron o per­mi­tie­ron arrui­nar las fuer­zas pro­duc­ti­vas que no sabían cómo uti­li­zar.” Como ejem­plo cita a los inva­so­res cris­tia­nos que per­mi­tie­ron la deca­den­cia de los avan­za­dos sis­te­mas de rie­go tras derro­car el domi­nio musul­mán en España.

El frag­men­to de hecho habla de un desas­tro­so con­flic­to entre civi­li­za­ción (musul­ma­nes) y bár­ba­ros (cris­tia­nos) don­de gana­ron los últi­mos, pero no dice nada sobre capi­ta­lis­mo o socia­lis­mo, ni Engels dibu­jó la con­clu­sión gene­ral que Luxem­burg le atri­bu­ye. Buen inten­to, pero no da resultado.

En un recien­te ensa­yo, Michael Löwy sugie­re que Rosa Luxem­burg podría haber­se refe­ri­do a este pasa­je del Anti-Düh­ring:

“tan­to las fuer­zas pro­duc­ti­vas crea­das por el modo de pro­duc­ción capi­ta­lis­ta moderno como el sis­te­ma de dis­tri­bu­ción de bie­nes esta­ble­ci­do por él han entra­do en gran con­tra­dic­ción con el modo de pro­duc­ción mis­mo, y en tal gra­do de hecho que, si toda la socie­dad moder­na no pere­ce, una revo­lu­ción en el modo de pro­duc­ción y dis­tri­bu­ción debe tener lugar.

De nue­vo, esto expre­sa un con­cep­to rela­cio­na­do, pero como Löwy seña­la fir­me­men­te, el frag­men­to es “bas­tan­te dife­ren­te”, tan­to en pala­bras como en sig­ni­fi­ca­do, de la cita que Luxem­burg atri­bu­ye a Engels. Löwy con­clu­ye que la bús­que­da de una fuen­te para el eslo­gan de Rosa Luxem­burg está con­de­na­da al fra­ca­so, porque:

“De hecho, es Rosa Luxem­burg quien inven­tó, con todo el sen­ti­do de la pala­bra, la expre­sión ‘socia­lis­mo o bar­ba­rie’, que iba a tener un gran impac­to en el cur­so del siglo XX. Si ella se refie­re a Engels, es qui­zás para inten­tar dar­le más legi­ti­mi­dad a una tesis bas­tan­te heterodoxa.”

Esta es una con­clu­sión razo­na­ble, pero creo que es equi­vo­ca­da. Por un lado, la idea de que Rosa Luxem­burg se inven­tó la expre­sión en 1915 se con­tra­di­ce con su afir­ma­ción de que “Hemos leí­do y cita­do estas pala­bras con lige­re­za”. Está cla­ro que espe­ra­ba que sus lec­to­res estu­vie­sen fami­lia­ri­za­dos con la fra­se: no era algo nue­vo y extra­ño. Y eso sig­ni­fi­ca que hay una ter­ce­ra teo­ría sobre la fuente.

Redo­ble de tam­bo­res, por favor…

La bús­que­da de la cita de Rosa Luxem­burg en los tra­ba­jos de Engels está con­de­na­da al fra­ca­so por­que él no lo dijo. El pro­ble­ma no tra­ta de una cita erró­nea, sino de una atri­bu­ción errónea.

El autor de la fra­se que cita Luxem­burg, y del con­cep­to “socia­lis­mo o bar­ba­rie” más gene­ral­men­te, no fue Engels, sino el hom­bre que fue amplia­men­te vis­to como el teó­ri­co mar­xis­ta con mayor auto­ri­dad des­pués de Marx y Engels: Karl Kautsky.

El Par­ti­do Social­de­mó­cra­ta de Ale­ma­nia (SPD) fue fun­da­do en 1875 como una fusión entre mar­xis­tas y segui­do­res de Fer­di­nand Lasa­lle, con un pro­gra­ma que era en gene­ral socia­lis­ta pero no mar­xis­ta. En 1891 Karl Kautsky y Eduard Berns­tein redac­ta­ron un pro­gra­ma mar­xis­ta que Kautsky rees­cri­bió tras un deba­te públi­co: fue adop­ta­do en un con­gre­so del par­ti­do en Erfurt ese año. El Pro­gra­ma de Erfurt, como era cono­ci­do, per­ma­ne­ció como el pro­gra­ma ofi­cial del SPD has­ta des­pués de la Pri­me­ra Gue­rra Mun­dial, y fue amplia­men­te usa­do por los par­ti­dos socia­lis­tas de otros paí­ses como mode­lo: Lenin, por ejem­plo, basó su pro­yec­to de pro­gra­ma de 1896 para los socia­lis­tas rusos en él.

El pro­gra­ma en sí mis­mo era deli­be­ra­da­men­te bre­ve, poco más de 1300 pala­bras en la tra­duc­ción ingle­sa, con poca expli­ca­ción o argu­men­tos, así que Kautsky escri­bió más tar­de un comen­ta­rio popu­lar de la exten­sión de un libro sobre él, expli­can­do el pro­gra­ma y argu­men­tán­do­lo para el socia­lis­mo. Das Erfur­ter Pro­gramm in sei­nem grund­sätz­li­chen Teil erläu­tert (El Pro­gra­ma de Erfurt: Una dis­cu­sión de los fun­da­men­tos) se publi­có en 1892. El his­to­ria­dor Donald Sas­soon escri­be que el pro­gra­ma “se con­vir­tió en uno de los tex­tos más leí­dos por los acti­vis­tas socia­lis­tas en toda Euro­pa” y el comen­ta­rio de Kautsky “fue tra­du­ci­do a die­ci­séis idio­mas antes de 1914 y se con­vir­tió en el sum­ma acep­ta­do popu­lar­men­te del mar­xis­mo” en todo el mundo.

Rosa Luxem­burg, quien fue alguien acti­va en los movi­mien­tos socia­lis­tas pola­cos y ale­ma­nes en la déca­da de 1880, sin duda leyó el libro de Kautsky y habría escu­cha­do el deba­te sobre sus ideas en muchas oca­sio­nes. El Capí­tu­lo 4 inclu­ye este fragmento:

“Si de hecho la comu­ni­dad socia­lis­ta fue­se algo impo­si­ble, enton­ces la huma­ni­dad se vería inca­paz de un mayor desa­rro­llo eco­nó­mi­co. En ese momen­to la socie­dad moder­na se ven­dría aba­jo, como hizo el Impe­rio Romano hace casi dos mil años, y final­men­te recae­ría en la barbarie.
“Tal como están las cosas hoy en día la civi­li­za­ción capi­ta­lis­ta no pue­de con­ti­nuar; debe­mos avan­zar hacia el socia­lis­mo o caer de nue­vo en la barbarie.”

Las seme­jan­zas entre este pasa­je y el arri­ba cita­do de El folle­to Junius son obvias. La cláu­su­la final cru­cial en Kautsky es vir­tual­men­te idén­ti­ca a su homó­lo­ga en la “cita de Engels” de Rosa Luxemburg.

  • Kautsky 1892: debe­mos avan­zar hacia el socia­lis­mo o caer de nue­vo en la bar­ba­rie (es heißt ent­we­der vor­wärts zum Sozia­lis­mus oder rück­wärts in die Barbarei)
  • Luxem­burg 1915: avan­ce al socia­lis­mo o regre­sión a la bar­ba­rie (ent­we­der Über­gang zum Sozia­lis­mus oder Rück­fall in die Barbarei)

Rosa Luxem­burg ha uti­li­za­do sus­tan­ti­vos en lugar de ver­bos, pero por lo demás son lo mismo.

Una con­fir­ma­ción adi­cio­nal al hecho que las pala­bras de Luxem­burg tuvie­ron su ori­gen en el libro de Kautsky se encuen­tra en que ambos se refie­ren a la caí­da del Impe­rio Romano como ejem­plo de socie­dad que regre­só por­que falló en su avan­ce, un tema que des­afor­tu­na­da­men­te Löwy des­car­ta como “no muy relevante”.

Enton­ces, ¿por qué atri­bu­yó Rosa la idea de “socia­lis­mo o bar­ba­rie” a Engels en lugar de a Kautsky? Es impo­si­ble estar segu­ro, pero pare­ce pro­ba­ble que des­pués de dos déca­das de amplio uso como la expli­ca­ción popu­lar del socia­lis­mo, muchos con­cep­tos y for­mas de expre­sión en el libro de Kautsky se habían con­ver­ti­do en una mone­da de cam­bio corrien­te en los círcu­los socia­lis­tas, has­ta el pun­to que las pala­bras esta­ban sepa­ra­das de su ori­gen espe­cí­fi­co. Pen­sad en las nume­ro­sas citas que se atri­bu­yen erró­nea­men­te a Albert Eins­tein, y os haréis una idea de cómo la fra­se de Kautsky se le podría haber acre­di­ta­do a Engels. Cuan­do ella la citó de memo­ria en la cár­cel en 1915, Rosa Luxem­burg hizo una infor­ma­da, pero equi­vo­ca­da, con­je­tu­ra de que el lugar más pro­ba­ble don­de encon­trar­la era el Anti-Düh­ring, así que aña­dió la refe­ren­cia de “hace cua­ren­ta años”. Su pan­fle­to tenía que impri­mir­se en Sui­za y poner­se en cir­cu­la­ción ile­gal­men­te en Ale­ma­nia, así que la com­pro­ba­ción deta­lla­da de la fuen­te no for­ma­ba par­te de la agenda.

La auto­ría de Kautsky del “socia­lis­mo o bar­ba­rie” no se había iden­ti­fi­ca­do antes de esto, sos­pe­cho, por­que des­pués de que él con­de­na­se la revo­lu­ción bol­che­vi­que, los socia­lis­tas deja­ron de leer­lo. Como alguien ha bro­mea­do, gra­cias a la polé­mi­ca de Lenin mucha gen­te cree que el nom­bre de pila de Kautsky era Rene­ga­de (en espa­ñol, rene­ga­do). Muchas de sus obras están fue­ra de impren­ta o dis­po­ni­bles sólo en Ale­ma­nia en caras edi­cio­nes aca­dé­mi­cas. Como ilus­tra este caso, tal omi­sión ha hecho más difí­cil enten­der a Rosa Luxemburg.

Si estoy en lo cier­to, Michael Löwy se equi­vo­ca al suge­rir que Luxem­burg “inven­tó, con todo el sen­ti­do de la pala­bra, la expre­sión ‘socia­lis­mo o bar­ba­rie.’” Más bien, ella escri­bió “Hemos leí­do y cita­do estas pala­bras con lige­re­za” por­que era la sim­ple ver­dad –como resul­ta­do de la amplia lec­tu­ra del libro de Kautsky, la idea de que la huma­ni­dad debe avan­zar hacia el socia­lis­mo o caer de nue­vo en la bar­ba­rie era ya famo­sa entre los socia­lis­tas en Alemania.

Su gran con­tri­bu­ción fue dar a “socia­lis­mo o bar­ba­rie” un sig­ni­fi­ca­do más inme­dia­to y pro­fun­da­men­te revo­lu­cio­na­rio que lo que el autor ori­gi­nal pre­ten­día. Las pala­bras pro­ce­den de Karl Kautsky, pero Rosa Luxem­burg les dio alas.

Este artícu­lo fue publi­ca­do en John Riddell’s Mar­xist Essays and Com­men­tary.

Lec­tu­ras relacionadas: 

Refe­ren­cias

  • El folle­to Junius – La cri­sis de la social­de­mo­cra­cia ale­ma­na de Rosa Luxem­burg está publi­ca­do en el Mar­xist Inter­net Archi­ve en inglés y en ale­mán, y está dis­po­ni­ble en muchas anto­lo­gías impre­sas. Cada ver­sión ingle­sa que he vis­to inclu­ye los erro­res y omi­sio­nes des­cri­tas arriba.
  • El Pro­gra­ma de Erfurt (Das Erfur­ter Pro­gramm in sei­nem grund­sätz­li­chen Teil erläu­tert) de Karl Kautsky publi­ca­do en ale­mán en el Mar­xist Inter­net Archi­ve, y en inglés bajo el títu­lo de The Class Strug­gle (La lucha de cla­ses). Nota: en Lenin Redes­cu­bier­to, el his­to­ria­dor Lars Lih des­cri­be la tra­duc­ción ingle­sa como “un com­pen­dio retocado”.
  • Algu­nos ejem­plos de citas que son atri­bui­das sin exac­ti­tud a Eins­tein están aquí.

Otras obras citadas

  • Frie­de­rich Engels. Herr Eugen Dühring’s Revo­lu­tion in Scien­ce (Anti-Düh­ring). Pro­gress Publishers, 1969. Tam­bién en Marx Engels Collec­ted Works, Volu­me 25, y en el Mar­xist Inter­net Archi­ve.
  • Nor­mas Geras. The Legacy of Rosa Luxem­burg (El lega­do de Rosa Luxem­burg). NLB Books, 1976, y Ver­so Books, 1983
  • Peter Hudis y Kevin B. Ander­son, edi­to­res. The Rosa Luxem­burg Reader (El Lec­tor de Rosa Luxem­bur­go). Monthly Review Press, 2004.
  • Michael Löwy. “The spark igni­tes in the action – the phi­lo­sophy of pra­xis in the thought of Rosa Luxem­burg.” Inter­na­tio­nal View­point, May 2011.
  • Karl Marx y Frie­drich Engels. El Mani­fies­to Comu­nis­ta. En el Mar­xist Inter­net Archi­ve y en muchas edi­cio­nes impresas.
  • Donald Sas­soon. One Hun­dred Years of Socia­lism (Cien años de Socia­lis­mo). New Press, 1996.

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