Cró­ni­ca de la Espa­ña más corrup­ta de su his­to­ria: Paga el pue­blo con ham­bre y sufri­mien­to- Fran­cis­co Gon­zá­lez Tejera

El ver­gon­zo­so ges­to del pre­si­den­te del gobierno, Mariano Rajoy, jun­to a la ultra­de­re­chis­ta y jefa del PP de Madrid, Espe­ran­za Agui­rre, de no dimi­tir de for­ma inme­dia­ta, pidien­do per­dón al pue­blo espa­ñol, por toda la gen­tu­za que roba y saquea el esta­do des­de su par­ti­do, vie­ne a mos­trar la ima­gen más corrup­ta de la mar­ca Espa­ña, las miles de tro­pe­lías delic­ti­vas, que ladro­nes con nom­bres y ape­lli­dos de miem­bros, de la ya cono­ci­da popu­lar­men­te como “mafia fran­quis­ta”, han lle­va­do a cabo duran­te años, des­de los tiem­pos de la tran­si­ción demo­crá­ti­ca, que el geno­ci­da dic­ta­dor, Fran­cis­co Fran­co, dejó ata­da y bien ata­da, por supues­to para que sus here­de­ros siguie­ran roban­do a manos lle­nas como hacen aho­ra, como han hecho siem­pre, des­de que jura­ron sus car­gos, des­de que comen­za­ron a cons­truir una pos dic­ta­du­ra que aún lle­ga a nues­tros días, con todo tipo de escán­da­los de corrup­ción polí­ti­ca, pri­va­ti­za­cio­nes, esta­fas, saqueos, abu­sos de poder y otros actos, más pro­pios de la mafia del cri­men, que de un supues­to esta­do de derecho.

Solo la pun­ta del ice­berg es la que vamos cono­cien­do, cada vez que un juez sin car­né del par­ti­do gober­nan­te encar­ce­la a esta gen­tu­za, arries­gán­do­se a una inha­bi­li­ta­ción, a una expul­sión de la carre­ra judi­cial, como ya hicie­ron con los jue­ces Gar­zón y Sil­va, con el cla­ro obje­ti­vo de seguir impu­nes, que nadie los juz­gue, para con­ti­nuar roban­do, des­va­li­jan­do el patri­mo­nio públi­co, ser­vi­cios esen­cia­les como la sani­dad y la edu­ca­ción, que tan­tos años de luchas y muer­tes nos ha cos­ta­do construir.

Ape­nas un 0,0001% de todo lo que se roba en cada admi­nis­tra­ción públi­ca espa­ño­la día por día, es lo que aho­ra vemos en los medios de comu­ni­ca­ción, solo una minu­cia sale a la luz de todo lo que mal­ver­san, de todo lo que sus­traen y han sus­traí­do en los últi­mos cua­ren­ta años des­de sus pol­tro­nas políticas.

La ciu­da­da­nía nos es cons­cien­te de la mag­ni­tud de una tre­men­da esta­fa polí­ti­ca, del des­fal­co come­ti­do al ampa­ro de una Car­ta Mag­na dise­ña­da a la medi­da de todo tipo de cua­tre­ros, de cómo han aca­ba­do con lo que podía haber sido una demo­cra­cia del pue­blo para el pue­blo, con­vir­tién­do­la en un espa­cio para el cri­men y el deli­to, don­de una ban­da orga­ni­za­da de cho­ri­zos de esta­do se enri­que­cen, se lucran y se hacen mul­ti­mi­llo­na­rios gene­ran­do ham­bre infan­til, empo­bre­ci­mien­to gene­ra­li­za­do, vio­len­tos desahu­cios poli­cia­les de fami­lias ente­ras de sus vivien­das, des­em­pleo, sui­ci­dios masi­vos por razo­nes eco­nó­mi­cas, deses­pe­ra­ción, sufri­mien­to, el inmen­so dolor de millo­nes de fami­lias de cada rin­cón del estado.

Es tris­te com­pro­bar y ente­rar­te de casos de per­so­nas que tra­ba­jan jor­na­das labo­ra­les de has­ta cator­ce horas por solo 20 euros, como el caso de un ami­go, que cuan­do le pre­gun­té por­que había acep­ta­do ese tra­ba­jo en con­di­cio­nes de semi­es­cla­vi­tud, me con­tes­tó, que con ese dine­ro podía com­prar unos cuan­tos panes y jamón coci­do, con los que ali­men­tar duran­te unos días a sus tres niños que están pasan­do hambre.

Este peque­ño ejem­plo ilus­tra la reali­dad social y labo­ral de un país devas­ta­do, des­trui­do por ban­das de mal­he­cho­res encor­ba­ta­dos, que no se inmu­tan ante millo­nes de niños y niñas en situa­ción de des­nu­tri­ción y exclu­sión social, que les impor­ta una mier­da que la gen­te se mue­ra en los pasi­llos de los hos­pi­ta­les, por haber­le ven­di­do la sani­dad públi­ca a empre­sas de “la cosa nos­tra”, las que les sumi­nis­tran los sobres y male­ti­nes reple­tos de bille­tes usa­dos de qui­nien­tos euros.

Es la hora de salir a las calles en una Huel­ga Gene­ral inde­fi­ni­da, aun­que los sin­di­ca­tos del régi­men y la izquier­da con­for­mis­ta, cor­te­sa­na y tam­bién corrup­ta no quieran.

La úni­ca sali­da es una revo­lu­ción del har­taz­go y la espe­ran­za que barra del mapa a estos mafio­sos. No que­da otra que des­truir un sis­te­ma cri­mi­nal o aca­ba­rán con nosotros/​as en pocos años. Comen­zar des­de cero recons­tru­yen­do la uto­pía, la fra­gan­cia pura y libre de la liber­tad verdadera.

http://​via​jan​doen​tre​la​tor​men​ta​.blogs​pot​.com​.es/

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