¿Que­re­mos y pode­mos sopor­tar la des­igual­dad exis­ten­te?- Edmun­do Faya­nas Escuer

Es sabi­do que la eco­no­mía de mer­ca­do nece­si­ta de una cier­ta des­igual­dad para fun­cio­nar. Esto quie­re decir que el pro­pio sis­te­ma capi­ta­lis­ta es el que gene­ra esta des­igual­dad. La cues­tión es ¿Cuán­ta des­igual­dad es tole­ra­ble por el sis­te­ma sin poner­lo en peligro?

Cuan­do el pre­si­den­te Geor­ge Bush junior pro­pu­so apro­bar un paque­te fis­cal de reba­ja de impues­tos para los ricos, valo­ra­da en 800.000 millo­nes de dóla­res, los prin­ci­pa­les for­tu­nas del país con Warren Buf­fet a la cabe­za, escri­bie­ron una car­ta al pre­si­den­te mos­tran­do su recha­zo a tal reba­ja fis­cal, con gran sor­pre­sa de la gran mayo­ría ¿Qué argu­men­ta­ción le daban a Bush?

Le expli­ca­ban, que ellos esta­ban sufi­cien­te­men­te bien con la situa­ción que tenían, don­de paga­ban muchos menos impues­tos que sus tra­ba­ja­do­res. Le expli­ca­ban que el capi­ta­lis­mo es como una balan­za, en un pla­ti­llo están los ricos, y en el otro los pobres. Para que fun­cio­ne el sis­te­ma debe haber un cier­to equi­li­brio y con la pro­pues­ta de Bush la balan­za se des­equi­li­bra­ría peli­gro­sa­men­te en el ámbi­to social.

Para los que estu­dia­mos y expli­ca­mos la his­to­ria des­de un pun­to de vis­ta social, nos damos cuen­ta que cuan­do se pro­du­cen situa­cio­nes de gran des­igual­dad, están en el ori­gen de las gran­des revuel­tas y revo­lu­cio­nes socia­les, que son impa­ra­bles, y que se han suce­di­do a lo lar­go de la his­to­ria. De ahí el recha­zo de los ricos nor­te­ame­ri­ca­nos a tal situa­ción, por­que saben que si se pro­du­cen revuel­tas, ellos son los pri­me­ros en sufrirlos.

El pre­si­den­te Bush no les hizo caso y Esta­dos Uni­dos se ha con­ver­ti­do en un país terri­ble­men­te des­igual, como seña­la la esca­la Gini, el 20% de la pobla­ción vive bien, mien­tras que el 80% sufren gran­des caren­cias eco­nó­mi­cas y socia­les, que están las­tran­do su economía.

Bush al igual que el pen­sa­mien­to neo­li­be­ral impe­ran­te en Euro­pa y que en Espa­ña tie­ne a su mejor repre­sen­tan­te en el Par­ti­do Popu­lar, par­ten del siguien­te prin­ci­pio “para que la eco­no­mía crez­ca, ésta debe favo­re­cer a las capas socia­les más altas, por ello hay que bajar­les los impues­tos al mis­mo tiem­po que recor­tar las ayu­das a los pobres, con la idea de que estas no son eficientes”.

¿Es este prin­ci­pio neo­li­be­ral verdadero? 

NO , ya el nada el sos­pe­cho­so Fon­do Mone­ta­rio Inter­na­cio­nal ha afir­ma­do “que la gran des­igual­dad cons­ti­tu­ye un las­tre para el cre­ci­mien­to y de que la redis­tri­bu­ción pue­de ser bue­na para la economía”

Las últi­mas cri­sis eco­nó­mi­cas sufri­das bajo el domi­nio neo­li­be­ral, como las de 1991, 2001 y 2008, han ter­mi­na­do con una recu­pe­ra­ción sin empleo, que es lo que esta­mos vien­do actual­men­te en Espa­ña con la actual cri­sis. Ade­más otra con­se­cuen­cia de las polí­ti­cas neo­li­be­ra­les es que en Esta­dos Uni­dos en los últi­mos quin­ce años, el nivel de los nor­te­ame­ri­ca­nos ha caí­do un 8%.

¿Qué mode­lo social nos pro­po­nen los neo­li­be­ra­les para el futuro? 

Nos pro­po­nen por un lado, una cla­se media menos impor­tan­te que la actual, con una bue­na edu­ca­ción, con sala­rios altos res­pec­to a la media, pero infe­rio­res a los actua­les, y por el otro, el res­to de la pobla­ción con una edu­ca­ción de baja cali­dad, con sala­rios depri­mi­dos y con ines­ta­bi­li­dad labo­ral y de dere­chos socia­les a la baja, es decir nos quie­ren retro­traer a ini­cios del siglo XX, den­tro de una eco­no­mía con poco cre­ci­mien­to que en con­se­cuen­cia será insu­fi­cien­te para mejo­rar la cali­dad de vida.

Es decir, nos lle­van al mode­lo nor­te­ame­ri­cano, con un 20% de la pobla­ción en una situa­ción satis­fac­to­ria de cali­dad y el resto80% de las per­so­nas a vivir cada día de for­ma más pre­ca­ria, don­de ni siquie­ra tener tra­ba­jo nos ase­gu­re una vida digna.

Lo que nos pro­po­nen para Espa­ña es que la mayo­ría va a ganar menos. Con un nivel menor del que tenía­mos hace sola­men­te cin­co años. Con pre­ca­rie­dad labo­ral y sala­rios de mise­ria, meno­res ser­vi­cios públi­cos. Sani­dad , edu­ca­ción, depen­den­cia, pensiones…..

Esto ya está suce­dien­do. Nos ven­den que la recu­pe­ra­ción ya ha lle­ga­do y está para que­dar­se. Esta recu­pe­ra­ción si se con­fir­ma, de la cual duda­mos muchos eco­no­mis­tas, sólo la nota­rán el 20% de la pobla­ción, el res­to segui­re­mos de mal en peor. Éste es el dise­ño que hacen los deten­ta­do­res del poder neo­li­be­ral y lo que nos ofre­cen los par­ti­dos del poder PP, PSOE, CIU, UPN, como la úni­ca polí­ti­ca posi­ble y basan­do la mis­ma, en el mie­do a per­der lo poco que tene­mos. Eso sí, todas sus pro­pues­tas las envol­ve­rán en papel de oro para hacer­la aceptables.

¿Es posi­ble cam­biar esto? 

. Son posi­bles otras polí­ti­cas eco­nó­mi­cas y socia­les que las que se están lle­van­do a cabo. En un pri­mer paso, habrá que apli­car polí­ti­cas de cor­te key­ne­siano, para la sali­da de la cri­sis. Polí­ti­cas que por cier­to, nos die­ron el mayor perío­do de desa­rro­llo del mun­do actual duran­te cua­ren­ta años. Estas medi­das deben ir acom­pa­ña­das y com­ple­men­ta­das por otras, como las pro­pues­tas por el eco­no­mis­ta aus­tria­co Chris­tian Fel­ber y “su eco­no­mía del bien común”. Todas ellas enmar­ca­das en la sos­te­ni­bi­li­dad eco­ló­gi­ca de la Tie­rra, como cues­tión ya urgen­te para nues­tra pro­pia super­vi­ven­cia. Pos­te­rior­men­te, a un pla­zo más lar­go de tiem­po, serían posi­bles otras polí­ti­cas eco­nó­mi­cas, que des­in­cen­ti­ven la des­igual­dad en la bús­que­da de un mun­do más jus­to y solidario.

¿Cómo lograr este cambio? 

Debe­mos rom­per las cade­nas del mie­do que nos ate­na­zan y hacer como decía Rosa Luxem­bur­go “Quien no se mue­ve, no sien­te sus cade­nas”. Tomar con­cien­cia indi­vi­dual de que otro mun­do es posi­ble, don­de poda­mos ase­gu­rar a las pró­xi­mas gene­ra­cio­nes un futu­ro ase­gu­ra­do y no las negras pers­pec­ti­vas de estos neo­li­be­ra­les solo obse­sio­na­dos por el mate­ria­lis­mo del dine­ro. Todo esto debe­mos unir­lo en un movi­mien­to social como fuen­te de trans­for­ma­ción don­de se reco­jan todas als apor­ta­cio­nes individuales.

Jun­tos pode­mos, por eso el cam­bio debe venir des­de aba­jo. No apo­ye­mos a los can­tos de sire­nas que nos van a pro­po­ner los par­ti­dos del poder, que no es otra cosa, que ador­nos para vol­ver a men­tir y enga­ñar­nos. Nues­tra fuer­za pasa por nues­tro com­pro­mi­so social colec­ti­vo e individual.

Nues­tro voto debe ser el refle­jo del cam­bio, así que ni un solo voto para estos par­ti­dos que sólo defien­den a las eli­tes finan­cie­ras y nos dise­ñan un mun­do de ham­bre y miseria.

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