Es hora de cono­cer un poco más la reali­dad- Fidel Castro

He roga­do a los edi­to­res de Gran­ma me exo­ne­ren en esta oca­sión del honor de publi­car lo que voy a escri­bir en la pri­me­ra pági­na del órgano ofi­cial de nues­tro Par­ti­do, pues pien­so expre­sar pun­tos de vis­ta per­so­na­les sobre temas que, por cono­ci­das razo­nes de salud y de tiem­po, no he podi­do plan­tear en los órga­nos colec­ti­vos de direc­ción del Par­ti­do y del Esta­do, como los Con­gre­sos del Par­ti­do, o las reunio­nes per­ti­nen­tes de la Asam­blea Nacio­nal del Poder Popular.

En nues­tra épo­ca los pro­ble­mas son cada vez más com­ple­jos y las noti­cias se pro­pa­gan a la velo­ci­dad de la luz, como muchos cono­cen. Nada ocu­rre hoy en nues­tro mun­do, que no nos ense­ñe algo a los que desea­mos y somos capa­ces toda­vía de com­pren­der nue­vas realidades.

El ser humano es una extra­ña mez­cla de ins­tin­tos cie­gos por un lado y de con­cien­cias por el otro.

Somos ani­ma­les polí­ti­cos, como no sin razón afir­mó Aris­tó­te­les, que qui­zás influ­yó más que nin­gún otro filó­so­fo de la anti­güe­dad en el pen­sa­mien­to de la huma­ni­dad a tra­vés de casi 200 tra­ta­dos, según se afir­ma, de los cua­les se con­ser­va­ron solo 31. Su maes­tro fue Pla­tón, quien legó para la pos­te­ri­dad su famo­sa uto­pía sobre el Esta­do Ideal, que en Sira­cu­sa, don­de tra­tó de apli­car­lo, casi le cues­ta la vida. Su Teo­ría Polí­ti­ca que­dó como ape­la­ti­vo para cali­fi­car las ideas como malas o bue­nas. Los reac­cio­na­rios la uti­li­za­ron para cali­fi­car tan­to a Marx, como a Lenin, de teó­ri­cos, sin tomar para nada en cuen­ta que sus uto­pías ins­pi­ra­ron a Rusia y a Chi­na, los dos paí­ses lla­ma­dos a enca­be­zar un mun­do nue­vo que per­mi­ti­ría la super­vi­ven­cia huma­na si el impe­ria­lis­mo no des­ata antes una cri­mi­nal y exter­mi­na­do­ra guerra.

La Unión Sovié­ti­ca, el Cam­po So­cialista, la Repú­bli­ca Popu­lar Chi­na y Corea del Nor­te, nos ayu­da­ron a resis­tir con sumi­nis­tros esen­cia­les y armas, el blo­queo eco­nó­mi­co impla­ca­ble de Esta­dos Uni­dos, el impe­rio más pode­ro­so que jamás exis­tió. A pesar de su inmen­so poder, no pudo aplas­tar al peque­ño país que a pocas millas de sus cos­tas ha resis­ti­do duran­te más de medio siglo las ame­na­zas, los ata­ques pira­tas, secues­tros de bar­cos pes­que­ros y hun­di­mien­tos de buques mer­can­tes, des­truc­ción en pleno vue­lo del avión de Cuba­na de Avia­ción en Bar­ba­dos, incen­dio de escue­las y otras fecho­rías simi­la­res. Cuan­do inten­tó inva­dir nues­tro país con fuer­zas mer­ce­na­rias a la van­guar­dia, trans­por­ta­das en buques de gue­rra de Esta­dos Uni­dos como pri­mer esca­lón, fue derro­ta­do en menos de 72 horas. Más tar­de las ban­das con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rias, orga­ni­za­das y equi­pa­das por ellos, come­tie­ron hechos van­dá­li­cos que die­ron lugar a la pér­di­da de la vida o la inte­gri­dad físi­ca de milla­res de compatriotas.

En el esta­do de la Flo­ri­da se ubi­có la más gran­de base de acti­vi­da­des con­tra otro país que exis­tía en aquel momen­to. Con el cur­so del tiem­po el blo­queo eco­nó­mi­co se exten­dió a los paí­ses de la OTAN y otros muchos alia­dos de Amé­rica Lati­na, que fue­ron duran­te los pri­me­ros años cóm­pli­ces de la cri­mi­nal polí­ti­ca del impe­rio, que hizo tri­zas los sue­ños de Bolí­var, Mar­tí y cien­tos de gran­des patrio­tas de irre­duc­ti­ble con­duc­ta revo­lu­cio­na­ria en Amé­ri­ca Latina.

A nues­tro peque­ño país, no solo se le nega­ba su dere­cho a ser una nación inde­pen­dien­te como a cual­quier otro de los nume­ro­sos Esta­dos de Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be, explo­ta­dos y saquea­dos por ellos, sino el dere­cho a la inde­pen­den­cia de nues­tra Patria que sería total­men­te des­po­ja­do, cuan­do el des­tino mani­fies­to cum­pli­men­ta­ra su tarea de ane­xar nues­tra isla al terri­to­rio de Esta­dos Uni­dos de Norteamérica.

En la recién con­clui­da reu­nión de For­ta­le­za se apro­bó una impor­tan­te Decla­ra­ción entre los paí­ses que inte­gran el gru­po BRICS.

Los BRICS pro­po­nen una mayor coor­di­na­ción macro­eco­nó­mi­ca entre las prin­ci­pa­les eco­no­mías, en par­ti­cu­lar en el G‑20, como un fac­tor fun­da­men­tal para el for­ta­le­ci­mien­to de las pers­pec­ti­vas de una recu­pe­ra­ción efec­ti­va y sos­te­ni­ble en todo el mundo.

Anun­cia­ron la fir­ma del Acuer­do cons­ti­tu­ti­vo del Nue­vo Ban­co de Desa­rro­llo, con el fin de movi­li­zar recur­sos para pro­yec­tos de infra­es­truc­tu­ra y de desa­rro­llo sos­te­ni­ble de los paí­ses BRICS y otras eco­no­mías emer­gen­tes y en desarrollo.

El Ban­co ten­drá un capi­tal ini­cial auto­ri­za­do de 100 mil millo­nes de dóla­res. El capi­tal ini­cial sus­cri­to será de 50 mil millo­nes de dóla­res, a par­tes igua­les entre los miem­bros fun­da­do­res. El pri­mer pre­si­den­te de la Jun­ta de Go­ber­nadores será de Rusia. El pri­mer pre­si­den­te del Con­se­jo de Admi­nis­tra­ción será de Bra­sil. El pri­mer Pre­si­den­te del Ban­co será de la India. La sede del Ban­co será en Shanghai.

Anun­cia­ron tam­bién la fir­ma de un Tra­ta­do para el esta­ble­ci­mien­to de un Fon­do Común de Reser­vas de Divi­sas para situa­cio­nes de con­tin­gen­cia, con un tama­ño ini­cial de 100 mil millo­nes de dólares.

Reafir­ma el apo­yo a un sis­te­ma mul­ti­la­te­ral de comer­cio abier­to, trans­pa­ren­te, inclu­si­vo y no dis­cri­mi­na­to­rio; así como a la con­clu­sión exi­to­sa de la Ron­da de Doha de la Orga­ni­za­ción Mun­dial del Comer­cio (OMC).

Reco­no­cen el impor­tan­te papel que las empre­sas esta­ta­les desem­pe­ñan en la eco­no­mía; así como el de las peque­ñas y media­nas empre­sas como crea­do­res de empleo y riqueza.

Reafir­man la nece­si­dad de una refor­ma inte­gral de las Nacio­nes Uni­das, inclui­do su Con­se­jo de Segu­ri­dad, con el fin de hacer­lo más repre­sen­ta­ti­vo, efi­caz y efi­cien­te, de mane­ra que pue­da res­pon­der ade­cua­da­men­te a los desa­fíos globales.

Reite­ra­ron su con­de­na del terro­ris­mo en todas sus for­mas y mani­fes­ta­cio­nes, don­de­quie­ra que ocu­rra; y expre­sa­ron preo­cu­pa­ción por la con­ti­nua ame­na­za del terro­ris­mo y el extre­mis­mo en Siria, a la vez que lla­ma­ron a todas las par­tes sirias a que se com­pro­me­tan a poner fin a los actos terro­ris­tas per­pe­tra­dos por Al-Qae­da, sus afi­lia­dos y otras orga­ni­za­cio­nes terroristas.

Con­de­na­ron enér­gi­ca­men­te el uso de armas quí­mi­cas en cual­quier cir­cuns­tan­cia; y die­ron la bien­ve­ni­da a la deci­sión de la Repú­bli­ca Ára­be Siria de adhe­rir­se a la Con­ven­ción sobre Armas Químicas.

Reafir­ma­ron el com­pro­mi­so de con­tri­buir a una jus­ta y dura­de­ra solu­ción glo­bal del con­flic­to ára­be-israe­lí sobre la base del mar­co legal inter­na­cio­nal uni­ver­sal­men­te reco­no­ci­do, inclu­yen­do las reso­lu­cio­nes per­ti­nen­tes de las Nacio­nes Uni­das, los Prin­ci­pios de Madrid y la Ini­cia­ti­va de Paz Ára­be; y expre­sa­ron apo­yo a la con­vo­ca­to­ria, en la fecha más tem­pra­na posi­ble, de la Con­fe­ren­cia sobre el esta­ble­ci­mien­to de una zona de Orien­te Medio libre de armas nuclea­res y otras armas de des­truc­ción masiva.

Reafir­ma­ron la volun­tad de que la explo­ra­ción y uti­li­za­ción del espa­cio ultra­te­rres­tre debe­rán ser para fines pacíficos.

Reite­ra­ron que no hay alter­na­ti­va a una solu­ción nego­cia­da a la cues­tión nuclear ira­ní, y reafir­ma­ron apo­yo a su solu­ción a tra­vés de medios polí­ti­cos y diplomáticos.

Expre­sa­ron preo­cu­pa­ción por la si­tua­ción en Irak y apo­ya­ron al gobierno ira­quí en sus esfuer­zos por supe­rar la cri­sis, defen­der la sobe­ra­nía nacio­nal y la inte­gri­dad territorial.

Expre­sa­ron preo­cu­pa­ción por la si­tuación en Ucra­nia e hicie­ron un lla­ma­mien­to para un diá­lo­go amplio, la dis­mi­nu­ción del con­flic­to y la mode­ra­ción de todos los acto­res invo­lu­cra­dos, con el fin de encon­trar una solu­ción polí­ti­ca pacífica.

Reite­ra­ron la fir­me con­de­na al terro­ris­mo en todas sus for­mas y mani­fes­ta­cio­nes. Seña­la­ron que las Nacio­nes Uni­das tie­nen un papel cen­tral en la coor­di­na­ción de la acción inter­na­cio­nal con­tra el terro­ris­mo, que debe lle­var­se a cabo de con­for­mi­dad con el dere­cho inter­na­cio­nal, inclui­da la Car­ta de las Nacio­nes Uni­das, y con res­pe­to a los dere­chos huma­nos y las liber­ta­des fundamentales.

Reco­no­cie­ron que el cam­bio cli­má­ti­co es uno de los mayo­res desa­fíos que enfren­ta la huma­ni­dad, e hicie­ron un lla­ma­mien­to a todos los paí­ses a cons­truir sobre las deci­sio­nes adop­ta­das en la Con­ven­ción Mar­co de Nacio­nes Uni­das sobre el Cam­bio Cli­má­ti­co (CMNUCC), con miras a lle­gar a una con­clu­sión exi­to­sa para el año 2015, de las nego­cia­cio­nes en el desa­rro­llo de un pro­to­co­lo, otro ins­tru­men­to legal o un resul­ta­do acor­da­do con fuer­za legal bajo la Con­ven­ción es apli­ca­ble a todas las Par­tes, de con­for­mi­dad con los prin­ci­pios y dis­po­si­cio­nes de la CMNUCC, en par­ti­cu­lar el prin­ci­pio de las res­pon­sa­bi­li­da­des comu­nes pero dife­ren­cia­das y sus res­pec­ti­vas capacidades.

Expre­sa­ron la impor­tan­cia estra­té­gi­ca de la edu­ca­ción para el desa­rro­llo sos­te­ni­ble y el cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co inclu­si­vo; así como des­ta­ca­ron el víncu­lo entre la cul­tu­ra y el desa­rro­llo sostenible.

La pró­xi­ma Cum­bre de los BRICS será en Rusia, en julio del 2015.

Pare­cie­ra que se tra­ta de un acuer­do más de entre los muchos que apa­re­cen cons­tan­te­men­te en los des­pa­chos cable­grá­fi­cos de las prin­ci­pa­les agen­cias occi­den­ta­les de pren­sa. Sin embar­go, el sig­ni­fi­ca­do es cla­ro y rotun­do: La Amé­ri­ca Lati­na es el área geo­grá­fi­ca del mun­do don­de Esta­dos Uni­dos ha impues­to el sis­te­ma más des­igual del pla­ne­ta al dis­fru­te de sus rique­zas inter­nas, el sumi­nis­tro de mate­rias pri­mas bara­tas, com­pra­dor de sus mer­can­cías y el depo­si­tan­te pri­vi­le­gia­do de su oro y sus fon­dos que esca­pan de sus res­pec­ti­vos paí­ses y son inver­ti­dos por las com­pa­ñías nor­teamericanas en el país o en cual­quier lugar del mundo.

Nadie encon­tró nun­ca una res­pues­ta capaz de satis­fa­cer las exi­gen­cias del mer­ca­do real que hoy cono­ce­mos, pero tam­po­co podría dudar­se de que la hu­manidad mar­cha hacia una eta­pa más jus­ta de lo que has­ta nues­tros tiem­pos ha sido la socie­dad humana.

Repug­nan los abu­sos come­ti­dos a lo lar­go de la his­to­ria. Hoy lo que se valo­ra es lo que suce­de­rá en nues­tro pla­ne­ta glo­ba­li­za­do en un futu­ro pró­xi­mo. Có­mo podrían esca­par los seres huma­nos de la igno­ran­cia, la caren­cia de re­cursos ele­men­ta­les para ali­men­to, sa­lud, edu­ca­ción, vivien­da, empleo deco­ro­so, se­guridad y remu­ne­ra­ción jus­ta. Lo que es más impor­tan­te, si será esto o no posi­ble, en este minúscu­lo rin­cón del Uni­verso. Si medi­tar sobre esto sir­ve de algo, será para garan­ti­zar en reali­dad la supre­ma­cía del ser humano.

Por mi par­te, no alber­go la menor duda de que cuan­do el Pre­si­den­te Xi Jin­ping cul­mi­ne las acti­vi­da­des para cum­pli­men­tar su gira en este hemis­fe­rio, al igual que el Pre­si­den­te de la Fede­ra­ción Rusa, Vla­dí­mir Putin, ambos paí­ses esta­rán cul­mi­nan­do una de las proezas más gran­des de la his­to­ria humana.

En la Decla­ra­ción de los BRICS, apro­ba­da el 15 de julio de 2014 en For­ta­le­za, se abo­ga por una mayor par­ti­ci­pa­ción de otros paí­ses, espe­cial­men­te los que luchan por su desa­rro­llo con miras a fomen­tar la coope­ra­ción y la soli­da­ri­dad con los pue­blos y de modo par­ti­cu­lar con los de Amé­ri­ca del Sur, se seña­la en un sig­ni­fi­ca­ti­vo párra­fo que los BRICS reco­no­cen en par­ti­cu­lar la impor­tan­cia de la Unión de Nacio­nes Sur­ame­ri­ca­nas (UNASUR) en la pro­mo­ción de la paz y la demo­cra­cia en la región y en el logro del desa­rro­llo sos­te­ni­ble y la erra­di­ca­ción de la pobreza.

He sido ya bas­tan­te exten­so a pesar de que la ampli­tud e impor­tan­cia del tema deman­da­ban el aná­li­sis de impor­tan­tes cues­tio­nes que reque­rían algu­na réplica.

Pen­sa­ba que en los días sub­si­guien­tes habría un poco más de aná­li­sis serio sobre la impor­tan­cia de la Cum­bre de los BRICS. Bas­ta­ría sumar los habi­tan­tes de Bra­sil, Rusia, India, Chi­na y Sudá­fri­ca para com­pren­der que suman en este momen­to la mitad de la pobla­ción mun­dial. En pocas déca­das el Pro­duc­to Interno Bru­to de Chi­na supe­ra­rá al de Esta­dos Uni­dos; ya muchos Esta­dos soli­ci­tan yua­nes y no dóla­res, no solo Bra­sil sino varios de los más impor­tan­tes de Amé­ri­ca Lati­na, cuyos pro­duc­tos como la soya y el maíz com­pi­ten con los de nor­te­amé­ri­ca. El apor­te que Rusia y Chi­na pue­den hacer en la cien­cia, la tec­no­lo­gía y el desa­rro­llo eco­nó­mi­co de Sura­mé­ri­ca y el Cari­be es decisivo.

Los gran­des acon­te­ci­mien­tos de la his­to­ria no se for­jan en un día. Enor­mes prue­bas y desa­fíos de cre­cien­te com­ple­ji­dad se vis­lum­bran en el hori­zon­te. Entre Chi­na y Vene­zue­la se fir­ma­ron 38 acuer­dos de coope­ra­ción. Es hora de cono­cer un poco más las realidades.

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