Si yo pudie­ra (cosa impo­si­ble) mover Euro­pa- Mai­té Campillo

Acep­tar siem­pre lo posi­ble con­du­ce a la sumi­sión y esclavitud

Nues­tra raíz sabe que los par­tos que alum­bran vida de futu­ro requie­ren de esfuer­zo y a veces des­ga­rros, y no para rego­ci­jar­nos entre focos de miseria.

¿De un mis­mo pája­ro las dos alas?

Lle­gan noti­cias del fon­do del mar y es que hay aves a las que no se las deja en paz, sobre ellas cal­dea cons­tan­te­men­te la gue­rra des­de todos los fren­tes, no las quie­ren libres, por eso no se las per­mi­te el res­pi­rar hon­do y pro­fun­do. El tañi­do inter­na­cio­nal del tin­ti­near de voces mues­tra la alar­ma del agüe­ro negro de la muer­te en el que ha caí­do Ucra­nia, la sin­ra­zón triun­fa; arri­ba el mar­ti­llo, el lati­do de hoces y voces, ensal­cen su figu­ra bos­que­ján­do­la de luz. Los cam­pos de lucha espe­ran jun­to al mache­te cam­pe­sino en derro­che de soles y llu­via, degra­da y humi­lla el capi­ta­lis­mo. El horno que ama­sa nues­tro pan for­ma barri­ca­da con­tra la per­pe­tui­dad del des­po­tis­mo todo lo que de mise­ria apor­ta a la huma­ni­dad. Pla­ne­ta barri­ca­da alcan­za­ble, paso a calle inter­na­cio­nal, de mate­ria­li­zar la amis­tad esta­mos hablan­do sobre el fres­co rocío de la nue­va maña­na. El día comien­za a des­cen­der… una ban­da de fas­cis­tas pasea a pecho ancho entre calles; her­ma­nen el bom­bar­deo de su ira, que no se pier­da el gri­to: NO PASARAN! Siga vigen­te en nues­tras trin­che­ras como lega­do de lucha, somos su voz, tem­ple de ace­ro, la san­gre que lle­gó des­de su des­tie­rro y cam­pos de exterminio.

NO, un revo­lu­cio­na­rio no es un pre­go­ne­ro de “paz” del san­to ofi­cio, es el nazis­mo una fase de ensal­za­mien­to fas­cis­tas de cor­te impe­rial. Vie­ne cla­rean­do el vien­to. El gri­to des­ga­rre la iner­cia que lo impo­si­bi­li­ta, enfras­car­se en el futu­ro es defen­sa de impo­si­bles que nos acre­di­tan por­que de lo posi­ble se sabe dema­sia­do. La moral es base y no de las alian­zas sino de espe­ran­za con la mar detrás. La luz de las mareas ensan­che el camino, no te dilu­yas, no nie­gues lo que pasa ni lo que ocu­rre, las dife­ren­cias anta­gó­ni­cas no se nego­cian se resuel­ven en los cam­pos de batalla.

Si yo pudie­ra des­de la mujer que soy, si yo pudie­ra (cosa impo­si­ble) mover Euro­pa… La daría tan­tas o más vuel­tas que a una made­ja de lana, tan­tos empu­jo­nes, estru­jo­nes, pata­das y has­ta mor­dis­cos, que no que­da­ría no más que la defi­ni­ción de Home­ro, o sea, la rei­na mito­ló­gi­ca de Cre­ta. Des­de enton­ces la Euro­pa geo­grá­fi­ca, esos hom­bres y muje­res que la repre­sen­tan, no han deja­do ni un sólo momen­to de aco­rra­lar­se y matar­se unos a otros por puri­tos intere­ses, y no con­ten­tos con las esca­be­chi­nas loca­les his­tó­ri­cas, se lan­za­ban y siguen lan­zán­do­se cri­mi­nal­men­te, exter­mi­nan­do la raza huma­na ade­más de en su pro­pio con­ti­nen­te en el ajeno. Para ello si no era sufi­cien­te la esqui­zo­fre­nia psi­có­pa­ta de reyes, empe­ra­do­res, papas, polí­ti­cos, ban­que­ros, cris­tia­nos y demás ralea san­gui­na­ria, des­de hace más de un siglo han veni­do crean­do y ali­men­tan­do otro depre­da­dor repre­sen­ta­do hoy por el impe­rio USA, a ima­gen y seme­jan­za en cuan­to a cri­mi­nal y malo­lien­te: la eco­no­mía euro­pea bajo cuño nazi.

Dón­de está mi voto: ¿quién me lo ha robado?

¿Por qué no se con­tem­pla “El Voto”, de recha­zo al sis­te­ma, no hay nin­gu­na fuer­za de “izquier­das” que lo ava­le? ¿Quién mue­ve Euro­pa, el poder de la “gen­te”, o la mani­pu­la­ción? ¿Exis­ten par­ti­dos por el cam­bio, o por per­pe­tuar­se bajo el para­guas del sis­te­ma que ali­men­ta las coor­de­na­das de alie­na­ción pro-euro­pea? Dema­sia­das cosas en el pla­to de la balan­za, que for­man par­te del domi­nio de lo obje­ti­vo. Y, yo me pre­gun­to, a for­ma de ejemplo:

¿Qué tie­nen que ver mis intere­ses socia­les, eco­nó­mi­cos y humanos?

Pero ya ven, nos mani­pu­lan redu­cién­do­nos a la esco­ria del “voto demo­crá­ti­co”… Qui­zá en otro siglo votar fue­ra demo­crá­ti­co, por eso apa­re­ció Fran­co bajo las hor­das del nazis­mo para decir bas­ta, legan­do la apor­ta­ción de una Euro­pa dón­de la pro­tes­ta no tie­ne lugar, ni la abs­ten­ción cuen­ta: ¿cómo con­ta­bi­li­zar polí­ti­ca­men­te en ella, los que pasan de todo, a los que la toman como pro­tes­ta?, tre­men­do ester­co­le­ro mien­tras el sala­rio míni­mo retro­ce­de a pasos agigantados.

¡Vamos!, dejen paso coñoooo!, para qué chin­ga­da creen que nece­si­to “yo” pro­me­sas, que debo de entrar en el jue­go de la “con­fian­za”, apo­yar intere­ses que no enca­jan en el desa­rro­llo natu­ral de sue­ños e idea­les, que no se ente­ran hue­vo­nes!! Dejen de hacer­se el son­so, para seguir per­pe­tuan­do la alie­na­ción por eso esta­mos como esta­mos. Está lle­gan­do el día y hora de decir chao a tan­ta pachan­ga, en una Penín­su­la e islas don­de todas las ranas quie­ren ser rey. Hora de decir, por ejem­plo, que demo­cra­cia y repú­bli­ca son pala­bras que se con­ju­gan en el mis­mo tiem­po, y nues­tro tiem­po, mi tiem­po, no es el de con­so­li­dar monar­quías, capi­ta­lis­mo e impe­rio ni yan­qui ni euro­peo. Hora de decir que hay otras eco­no­mías con mejor resul­ta­do que EEUU y Euro­pa, no las dejan vivir:

Vene­zue­la, país del ter­cer mun­do (dicen), el sala­rio míni­mo sube has­ta los 800 €.

Ecua­dor, país del ter­cer mun­do (dicen), su cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co cre­ce más que muchos paí­ses europeos.

Cuba, país del ter­cer mun­do (dicen), ha des­cu­bier­to una vacu­na con­tra el cán­cer de pul­món, la mor­ta­li­dad infan­til es una de las más bajas del mun­do, todos los niños están esco­la­ri­za­dos, y todo el mun­do tie­ne un techo para vivir, aun­que no sea el áti­co de Bono o el de Barcina.

Iraq, “la del mal­va­do Sadam Husein”, país del ter­cer mun­do (decían), era de los más prós­pe­ros social y eco­nó­mi­ca­men­te del mun­do: edu­ca­ción, cul­tu­ra, tra­ba­jo, inte­gra­ción de la mujer, con­vi­ven­cia social… hoy es un país des­tro­za­do y saquea­do por EUROPA y su impe­rio USA, dón­de miles de per­so­nas están muti­la­das a cau­sa de los cán­ce­res pro­vo­ca­dos por las armas pro-OTAN que los iban a libe­rar del tirano!!!

Cuan­do has­ta sol y luna se humillan…

¿Cómo es que no hay “ni una fuer­za de izquier­das” que recha­ce el sis­te­ma de seguir enga­ñan­do, aca­so creen que nues­tra ino­cen­cia es tan ser­vil? Para lle­var a Euro­pa el poder de la “gen­te”, dicen, qué gen­te, que poder? A, Euro­pa sí, a, Euro­pa, don­de eres menos que nada, que ni es tu pue­blo ni te repre­sen­ta ni la con­mue­ves. A, Euro­pa, sí, la de los des­equi­li­brios socia­les de mer­ca­de­res, ase­si­nos, nazis, de explo­ta­do­res sem­bra­dos por todo el mun­do. Esa es Euro­pa, sí, Euro­pa, la que ade­más de vio­lar nues­tros dere­chos y dig­ni­dad, pre­ten­den mona­gui­llos pon­ga­mos la cama, escar­de­mos la lana, y siga­mos arras­tran­do el ori­nal del sis­te­ma para que nun­ca sal­ga­mos de su pocil­ga… Los pseu­do­iz­quier­dis­tas (que pala­bra más fea!), tie­nen la des­fa­cha­tez de for­mar par­te del olor que se ave­ci­na y pre­ten­den impli­car­nos, tre­men­do des­ca­ro!!, para qué, para que siga­mos sabo­rean­do dicho hedor y lle­var la voz de quién, pre­gun­to: asa­la­ria­dos?, des­em­plea­dos?, exclui­dos socia­les?, de la revo­lu­ción, de la trans­for­ma­ción social, del bas­ta ya de pro­me­sas de corrupción?

La fuer­za del amor me tras­pa­sa, es la pasión, y de pron­to inten­to enten­der, y pien­so: es como si un cone­jo salie­ra de su madri­gue­ra para ir a par­la­men­tar a la cue­va de los lobos para que no les ata­quen, no se los coman… o los lobos se mue­ren de risa, o le dejan sólo y orga­ni­zan la pró­xi­ma cace­ría de cone­jos. Otra cosa es que los cone­jos se orga­ni­cen, se unan, cojan la esco­pe­ta de caza del rey… cone­jo, y vayan a casa del lobo, y, tilín tilán, de cer­car­lo se tra­ta, y poner­le tram­pas con maes­tría para ter­mi­nar con el de una puñe­te­rí­si­ma vez. Y, es que, por muchos inten­tos y réquiem… NO HAY DIÁLOGO POSIBLE EN CASA DEL LOBO. Eso sería una fábu­la, o cuen­to para niños.…

Dere­chos, euro-qué?

No es el Par­la­men­to Euro­peo (que no sir­ve para nada, y, bla, bla, bla…), esce­na­rio, para rei­vin­di­car jus­ti­cia algu­na. El sis­te­ma lo tie­ne muy bien orga­ni­za­do y ata­do, lo que hace no es más que un cir­co para que el enjua­gue favo­rez­ca la per­pe­tui­dad de su raíz, pari­pé para legi­ti­mar su actua­ción en pis­ta, esce­na­rio, que mues­tre luces de colo­res sobre el que la “izquier­da” pre­ten­de rei­vin­di­car arte y cul­tu­ra, con la mis­mas “vír­ge­nes y san­tos espí­ri­tus” sobre la ver­dad de la razón, tapar bocas y vida de pro­tes­ta. El cir­co des­en­ca­de­na­do, por el engra­na­je del FBI, ofer­ta suel­dos a la per­pe­tui­dad del sis­te­ma, hacen su cam­pa­ña sal­tim­ban­quis adoc­tri­na­dos, tra­pe­cis­tas y bufo­nes, de estó­ma­go y man­ga ancha; la corrup­ción y des­com­po­si­ción social se impo­ne como for­ma de gobierno.

Quien “crea” que allá pue­de cam­biar el des­tino y la situa­ción de los pue­blos: NO ES UN INGENUO. Yo, por ejem­plo, no quie­ro ser “ton­ta útil”; sien­to en mi el afán, de encon­trar la salida.

NOTA

La ban­de­ra de los Esta­dos sub­ver­si­vos es la “nue­va socie­dad”, que se pre­sen­ta como Euro­pa, o sea, ella es todo el con­ti­nen­te. Dicen, que Ale­ma­nia es el país euro­peo más fuer­te, decir, dicen que es el que más está cre­cien­do, el de la ban­ca más poten­te y una dama de hie­rro que mue­ve todo tipo de made­jas tan­to de hilo como de lana. Así es como mane­ja la made­ja en el con­ti­nen­te euro­peo, mane­ján­do­la como nadie fomen­ta mane­ja­da y mare­ja­di­lla en cuan­to a ser­vi­cios reales socia­les. Éste es el true­que que ofre­ce la Ange­li­ta Merkel:

¡yo no quie­ro vagos, ni míos ni de nadie!

Y, lle­na, sobre todo el archi­pié­la­go cana­rio don­de lle­gan por cien­tos a tra­ba­jar, no lo duden!, pero entre esos miles que lle­gan, la Mer­kel, camu­fla a sus mafio­sos, y tam­bién, a sus indi­gen­tes, ala!, p“Canarias, Balea­res, cos­ta medi­te­rrá­nea… que allá hace calor­ci­to y las gen­tes no os tira­rán pie­dras, has­ta pue­de que os invi­ten a vino! Este tipo de impe­ria­lis­mo hipo­con­dría­co que repre­sen­ta “La casa de todos”, a todo un con­ti­nen­te, encu­bre en ello el nazis­mo más puro; doc­to­ra­da como Feli­pe Gon­za­lez, la Mer­kel, en mala­ba­ris­mo de Esta­do. Su pala­bra ame­na­za sumi­sión… “por ser el paro una cri­sis enorme”

¿Está mala la coro­ne­la… qui­zá se chu­te la coronela?

Debe­ría la víbo­ra guar­dar su len­gua benig­na tan­to como su orgullo

nazi-ona­lis­ta. Gozan de salud sus neu­ro­nas en base a “bue­nos téc­ni­cos”, de aquí y allá, revi­ta­li­zan­do con ella la patria nazi, su ban­de­ra: “La casa de Euro­pa”. Habla de todo un con­ti­nen­te como si de una par­ce­la pri­va­da se tra­ta­ra, como si no hubie­ra más dere­cho que obje­tar por su patrio­tis­mo, dón­de el sabor de los ver­sos se des­la­van des­va­ne­cien­do en con­te­ni­do, el pan hue­le a moho, las guin­das, fre­sas y fram­bue­sas sil­ves­tres jun­to a san­dias se des­co­lo­ran lán­gui­das de nos­tal­gia, de dra­ma­tur­gos e inter­na­cio­na­lis­tas como B. Brecht:

PD.

Para refle­xio­nar ante las europeas:

Decía, el dic­ta­dor san­gui­na­rio Tru­ji­llo en Repú­bli­ca Domi­ni­ca­na, cuan­do algún opo­si­tor de izquier­das le visitaba:

¡que le den cha­li­na!, ¡yo soy el due­ño de la Repú­bli­ca, y mis ami­gos son los gringos!

Que le den cha­li­na, que lo estran­gu­len con un laci­to, “sua­ve­men­te”, para que se ente­ren quien man­da aquí:

¡Señor, aquí hay uno que dice ser de la Izquier­da Revo­lu­cio­na­ria de los Pue­blos… que hace­mos con el, orde­ne mi General!

¡Que le den un whisky, pero de los malos, eh!, y díga­le que vuel­va maña­na, que esta­mos muy ocu­pa­dos; si se pone pesa­do, muy pesa­do, ¡que le den cha­li­na, es una orden!

Mai­té Cam­pi­llo (actriz y direc­to­ra de teatro) 

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