Che­vron, ¡nun­ca más!- Ida Garberi

“La tie­rra no es una heren­cia de nues­tros padres, sino un prés­ta­mo de nues­tros hijos”.

Pro­ver­bio indio

Entre los temas tra­ta­dos en la Escue­la de For­ma­ción Con­ti­nua sobre “EL BUEN VIVIR ECUATORIANO Y LA REVOLUCIÓN CIUDADANA”, estu­vo la denun­cia del geno­ci­dio ambien­tal per­pe­tra­do por Texa­co, aho­ra Che­vron, que con­ta­mi­nó la Ama­zo­nía ecua­to­ria­na duran­te sus 26 años de operación.

Texa­co-Che­vron, duran­te las ope­ra­cio­nes de explo­ra­ción y explo­ta­ción petro­le­ra, en las pro­vin­cias de Sucum­bíos y Ore­lla­na, ubi­ca­das en la zona nor­te de la Ama­zo­nía ecua­to­ria­na, pro­du­jo el daño ambien­tal más gran­de que la his­to­ria mun­dial regis­tre en este ámbito.

Las ope­ra­cio­nes anti­téc­ni­cas eje­cu­ta­das por la petro­le­ra, duran­te 1964 y 1990, para la extrac­ción de cru­do y gas, en una de las zonas más mega diver­sas del pla­ne­ta, pro­vo­có un gra­ve daño en unas 480 mil hectáreas.

La com­pa­ñía, a tra­vés de sus abo­ga­dos y en publi­ca­cio­nes paga­das en los medios de comu­ni­ca­ción admi­tió públi­ca­men­te haber arro­ja­do 16 mil millo­nes de galo­nes (cada galón tie­ne 4 litros) de agua de for­ma­ción (agua tóxi­ca que que­da de la extrac­ción del cru­do) a los este­ros y ríos de la zona, que son la prin­ci­pal fuen­te de este líqui­do para quie­nes habi­tan en la región. Tam­bién ver­tió, inten­cio­nal­men­te, 650.000 barri­les de cru­do en el sue­lo y en las vías.

Cons­tru­yó 1000 fosas, (880 fue­ron las reco­no­ci­das por el tri­bu­nal en el jui­cio) sin nin­gún tipo de recu­bri­mien­to ni ais­lan­te, lo que sig­ni­fi­có un impor­tan­te aho­rro, y en ellas ver­tió cru­do y sus dese­chos. Por pre­sio­nes del Esta­do ecua­to­riano, efec­tuó, en la ter­ce­ra par­te de las pis­ci­nas abier­tas, una supues­ta lim­pie­za, que con­sis­tió en tapar las pis­ci­nas con tie­rra, dese­chos de la mis­ma petro­le­ra, neu­má­ti­cos, cemen­to y la colo­ca­ción de cober­tu­ra vege­tal en muchos casos. Por efec­to de esta acción, has­ta estos días el cru­do con­ti­núa aflo­ran­do y con­ta­mi­nan­do los sue­los, la tie­rra y afec­tan­do a las plan­tas, ani­ma­les y a las personas.

Noso­tros mis­mo, los estu­dian­tes, fui­mos a cons­ta­tar per­so­nal­men­te la con­ta­mi­na­ción visi­tan­do un pozo con­ta­mi­na­do, Agua­ri­co 4, en la pro­vin­cia de Sucum­bíos: pue­do con­fir­mar que fue muy indig­nan­te ver como el cru­do salía des­de la par­te inte­rior de las plan­tas y se mez­cla­ba en el agua de ríos y fuentes.

La con­ta­mi­na­ción pro­du­ci­da por la acción de Texa­co-Che­vron ha cobra­do cien­tos de vidas huma­nas. En Sucum­bíos y Ore­lla­na se regis­tran los índi­ces más altos de cán­cer en rela­ción con las otras pro­vin­cias de Ecua­dor, e inclu­so en aque­llas don­de se rea­li­zan acti­vi­da­des extrac­ti­vas. Por efec­to de la inter­ven­ción de la petro­le­ra, se extin­guie­ron dos pue­blos indí­ge­nas ances­tra­les: los Tete­tes y San­sahua­ri; mien­tras que Cofa­nes, Sio­na y Sie­ko­pai, tuvie­ron que migrar a otras zonas, huyen­do de la afec­ta­ción pro­du­ci­da y aho­ra se encuen­tran en peli­gro de desaparecer.

A ello se suman el impac­to eco­nó­mi­co sufri­do por los cam­pe­si­nos que que­da­ron con tie­rras infér­ti­les y per­die­ron sus ani­ma­les de corral: galli­nas, vacas, caba­llos, cer­dos, entre otros, que murie­ron y siguen murien­do por la con­ta­mi­na­ción. Muchos de ellos caen has­ta aho­ra en las fosas o este­ros y se contaminan.

Por todo eso, un gru­po de estu­dian­tes del cur­so fui­mos a entre­vis­tar el abo­ga­do de los afec­ta­dos, Pablo Fajar­do, un valien­te hom­bre que acep­tó un desa­fío enor­me, como es enfren­tar una de las más gran­de trans­na­cio­na­les del mundo.

Su sen­ci­llez cap­tu­ró nues­tro res­pe­to, fue impac­tan­te ver a ese hom­bre “solo” delan­te de la mon­ta­ña de papel que repre­sen­ta el jui­cio: ¡has­ta hoy, 250.000 hojas de papel!

Pablo y su equi­po se enfren­tan a un gigan­te que invir­tió en esta cau­sa, has­ta hoy, 13 millo­nes de dóla­res y 2000 abogados.

Pablo nos expli­có quie­nes deman­da­ron a Texa­co-Che­vron: el 3 de noviem­bre de 1993, hace 20 años, se ins­tau­ra el liti­gio legal con­tra Che­vron (antes Texa­co), pri­me­ro en Cor­tes nor­te­ame­ri­ca­nas y a par­tir de 2003 en Ecua­dor. Des­de enton­ces los miem­bros de la Asam­blea de Afec­ta­dos rea­li­zan accio­nes per­ma­nen­tes para evi­tar que la pre­sión eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca de Che­vron influ­ya en las deci­sio­nes judiciales.

En una acción pri­va­da, 30.000 ecua­to­ria­nos ama­zó­ni­cos, entre los que se cuen­tan indí­ge­nas y colo­nos, deman­da­ron por daño ambien­tal a la petro­le­ra Texa­co-Che­vron, a ini­cios de la déca­da de 1990. Los fir­man­tes se orga­ni­za­ron en la “Asam­blea de Afec­ta­dos por Texa­co”, que a su vez estu­vo repre­sen­ta­da en el Fren­te de Defen­sa de la Ama­zo­nía, con­for­ma­do el 1 de mayo de 1994 y que obtu­vo per­so­ne­ría jurí­di­ca en el 2008.

El Fren­te de Defen­sa, es una orga­ni­za­ción de base que fun­cio­na y tra­ba­ja a par­tir de acuer­dos con­sen­sua­dos, toma­dos en las asam­bleas en las que par­ti­ci­pan sus bases. Al ini­cio era el esce­na­rio en don­de se deci­día lo que suce­de­ría con el caso.

La Asam­blea de Afec­ta­dos por Texa­co, adqui­rió su vida jurí­di­ca en noviem­bre de 2012, bajo el nom­bre de Unión de Afec­ta­dos y Afec­ta­das por las Ope­ra­cio­nes de la petro­le­ra Texa­co. La UPDAT inte­gra a quie­nes están orga­ni­za­das en: las aso­cia­cio­nes de afec­ta­dos y afec­ta­das en cada cam­po petro­le­ro que fue ope­ra­do por Texa­co; las nacio­na­li­da­des ances­tra­les Cofán, Sie­ko­pai, Wao­ra­ni y Sio­na; y, las comu­ni­da­des Kich­wa de la Ama­zo­nía y Shuar asen­ta­das direc­ta­men­te en los cam­pos que fue­ron ope­ra­dos por Texaco.

La cons­tan­cia de este gru­po es la que sos­tie­ne a este emble­má­ti­co caso. La lucha colec­ti­va no bus­ca bene­fi­cios par­ti­cu­la­res, sino la repa­ra­ción del daño cau­sa­do por la petro­le­ra. En este momen­to la UPDAT se pre­pa­ra para la repa­ra­ción, una vez que se pue­da apli­car la sen­ten­cia favo­ra­ble; para ello se ha con­for­ma­do el fidei­co­mi­so, se está capa­ci­tan­do a los afec­ta­dos y afec­ta­das y se está tra­ba­jan­do en la con­for­ma­ción de veedurías.

El 3 de noviem­bre de 1993, 15 per­so­nas, entre colo­nos e indí­ge­nas Cofa­nes, Seco­yas y Kich­was de Ore­lla­na y Sucum­bíos, median­te una “acción de cla­se” (Acción de cla­se es un figu­ra den­tro de la jus­ti­cia nor­te­ame­ri­ca­na, refe­ren­te a casos ini­cia­dos con­tra una com­pa­ñía, cuyas accio­nes han daña­do a mucha gen­te de una mane­ra simi­lar), pre­sen­ta­ron una deman­da con­tra la petro­le­ra Texa­co en la Cor­te del Dis­tri­to Sur de Nue­va York, acu­sán­do­la de haber con­ta­mi­na­do el ambien­te y afec­ta­do a la salud de la gen­te debi­do al uso de tec­no­lo­gía bara­ta y obso­le­ta duran­te la explo­ta­ción petro­le­ra en la Ama­zo­nía ecua­to­ria­na (1964 has­ta 1990).

Hay que seña­lar que Texa­co-Che­vron publi­có ya en 1962 un libro escri­to por sus téc­ni­cos sobre las mejo­res téc­ni­cas para lim­piar la con­ta­mi­na­ción del cru­do y este dato Pablo lo cita para demos­trar una actua­ción cíni­ca de par­te de la trans­na­cio­nal, que con­si­de­ró Ecua­dor como el patio tra­se­ro don­de no viven seres huma­nos con dere­cho a la vida.

Por pre­sión de la petro­le­ra, el 16 de agos­to de 2002 la Cor­te de Ape­la­cio­nes de Nue­va York, resol­vió enviar el caso a Ecua­dor. Los deman­dan­tes de for­ma uná­ni­me deci­die­ron seguir con la acción judi­cial y el 7 de mayo de 2003 se pre­sen­tó la deman­da en la Cor­te Supe­rior de Nue­va Loja; el 21 de octu­bre de ese año miles de afec­ta­dos se movi­li­za­ron a la ciu­dad de Nue­va Loja para par­ti­ci­par en la audien­cia con la que se ini­ció este jui­cio his­tó­ri­co, con­vir­tién­do­se este caso en el úni­co en el mun­do don­de gen­te direc­ta­men­te afec­ta­da es capaz de some­ter a la jus­ti­cia de su país a una pode­ro­sa com­pa­ñía petro­le­ra trans­na­cio­nal. Des­de enton­ces, las comu­ni­da­des están en per­ma­nen­te acción para vigi­lar el pro­ce­so judi­cial y tomar las deci­sio­nes tras­cen­den­ta­les del caso.

El cam­bio de tri­bu­nal se debe al hecho que en 1995 Texa­co-Che­vron nego­ció con el esta­do ecua­to­riano, que no es par­te de esta deman­da, lim­pió solo una peque­ña par­te del daño y obtu­vo un con­tra­to, en 1998, don­de el esta­do ecua­to­riano afir­mó que no deman­da­ría nun­ca Texa­co-Che­vron: con­tra­to sin reci­pro­ci­dad, por­que más tar­de Che­vron deman­dó el esta­do ecua­to­riano y se dedi­có a una cam­pa­ña de difa­ma­ción del actual pre­si­den­te Rafael Correa.

El 14 de febre­ro de 2011, el Pre­si­den­te de la Cor­te Pro­vin­cial de Sucum­bíos, juez Nico­lás Zam­brano, emi­tió la pri­me­ra sen­ten­cia en con­tra de Che­vron Texa­co. El vere­dic­to fue en favor de los deman­dan­tes y se sen­ten­ció a la petro­le­ra al pago de 9,5 millo­nes de dóla­res para ser emplea­dos en la repa­ra­ción del daño ambien­tal, que inclu­ye la lim­pie­za de los sue­los, la ins­ta­la­ción de sis­te­mas de agua y la imple­men­ta­ción de sis­te­mas de salud para la zona.

Ade­más el juez impu­so una san­ción puni­ti­va que con­sis­tía en que Che­vron pidie­ra dis­cul­pas públi­cas a los afec­ta­dos, en un pla­zo de 15 días pos­te­rior a la sen­ten­cia. En caso de no hacer­lo la san­ción se incre­men­ta­ría el doble del mon­to seña­la­do. Aca­tan­do esta dis­po­si­ción, aho­ra la petro­le­ra debe a los afec­ta­dos más de 19 mil millo­nes de dóla­res, mon­to que se iba a des­ti­nar a un plan para la recu­pe­ra­ción y for­ta­le­ci­mien­to de los pue­blos ances­tra­les, lim­pie­za de vías don­de se arro­ja­ron cru­dos y la imple­men­ta­ción de un plan eco­nó­mi­co para los cam­pe­si­nos que tie­nen tie­rras afec­ta­das por la contaminación.

El 3 de enero de 2012, el pleno de la Cor­te Pro­vin­cial de Sucum­bíos, rati­fi­ca la sen­ten­cia en segun­da ins­tan­cia y el 23 de julio de 2012 liqui­da el mon­to total a can­ce­lar por par­te de la petro­le­ra y que ascien­de a 19.021.552.000 de dóla­res (Die­ci­nue­ve mil vein­tiún millo­nes y qui­nien­tos cin­cuen­ta y dos mil dóla­res de los Esta­dos Uni­dos de Amé­ri­ca). Lue­go de la rati­fi­ca­ción, el 29 de mar­zo de 2012, Che­vron inter­po­ne ante la Cor­te Nacio­nal de Jus­ti­cia, un recur­so extra­or­di­na­rio, cono­ci­do como Casa­ción, según el cual se pide la revi­sión de la lega­li­dad de la sen­ten­cia, sin que los jue­ces pue­dan ana­li­zar el con­te­ni­do del juicio.

El 12 de noviem­bre de 2013, la Sala de los Civil y Mer­can­til, de la Cor­te Nacio­nal de Jus­ti­cia, inte­gra­da por los jue­ces: Wil­son Andino (ponen­te), Eduar­do Ber­mú­dez y Lucía Tole­do. Rati­fi­ca­ron la sen­ten­cia con­de­na­to­ria, pero eli­mi­na­ron los cas­ti­gos puni­ti­vos, con lo que Che­vron debe pagar el mon­to ini­cial que ascien­de a más de 9 mil millo­nes de dólares.

Con este dic­ta­men la petro­le­ra ha sido san­cio­na­da en todas las ins­tan­cias de la jus­ti­cia ecua­to­ria­na y en todas ellas ha sido seña­la­da como cul­pa­ble de con­ta­mi­nar la Ama­zo­nía ecua­to­ria­na. A pesar de ello aho­ra ha inter­pues­to un recur­so ante la Cor­te Cons­ti­tu­cio­nal de Ecua­dor, ale­gan­do vio­la­ción a los dere­chos cons­ti­tu­cio­na­les, lo que demues­tra su inten­ción de des­co­no­cer la vali­dad de la sen­ten­cia y de eva­dir las accio­nes de cobro, que en el momen­to son tra­mi­ta­das en varios países.

Che­vron, en pre­ven­ción de que la Cor­te ecua­to­ria­na dic­ta­mi­na­ra en su con­tra, reti­ró todos los acti­vos que man­te­nía en Ecua­dor, lo que deter­mi­nó que los deman­dan­tes recu­rrie­ran a tra­mi­tar el cobro de la sen­ten­cia en varios paí­ses del mun­do don­de la petro­le­ra man­tie­ne impor­tan­tes inver­sio­nes, lue­go de que la jus­ti­cia ecua­to­ria­na com­pro­bó la exis­ten­cia de un deli­to que debe ser resar­ci­do. Cabe ano­tar que la sen­ten­cia es eje­cu­ta­ble en cual­quier par­te del mundo.

Actual­men­te se eje­cu­tan accio­nes en Cana­dá, don­de la jus­ti­cia de ese país reco­no­ció la juris­dic­ción para el trá­mi­te y dejó sus­pen­di­do el trá­mi­te has­ta que se com­pro­ba­ra la pro­pie­dad de Che­vron Corp., sobre Che­vron Cana­dá, pro­ce­so que se ven­ti­la en esta fecha en la Cor­te Supre­ma de Ontario.

En Argen­ti­na, pare­ce que la pre­sión polí­ti­ca y eco­nó­mi­ca de Che­vron sobre el gobierno argen­tino, deter­mi­nó que la Cor­te Supre­ma de Jus­ti­cia levan­ta­ra el embar­go que había sido dic­ta­mi­na­do en dos ins­tan­cias de las Cor­tes de ese país. En el momen­to se ana­li­zan los pró­xi­mos pasos a seguir para las accio­nes de cobro en ese país.

En Bra­sil, se soli­ci­tó el trá­mi­te de homo­lo­ga­ción de sen­ten­cia, que está sien­do ana­li­za­do por la Cor­te Supre­ma de Jus­ti­cia brasileña.

El esta­do ecua­to­riano fue arras­tra­do por Che­vron en tres arbi­tra­jes inter­na­cio­na­les y la trans­na­cio­nal solo ha teni­do éxi­to en uno de ellos, al obte­ner un lau­do favo­ra­ble por 96 millo­nes de dóla­res, que el Esta­do ecua­to­riano debe­rá pagar a la petro­le­ra. El ter­cer lau­do aún está en pro­ce­so. En el arbi­tra­je que Che­vron ganó de mane­ra absur­da, pre­ten­de que se apli­que en for­ma retro­ac­ti­va un tra­ta­do entre EE.UU. y Ecua­dor que se fir­mó pos­te­rior­men­te de la com­ple­ta sali­da de Che­vron de Ecua­dor. La real razón es des­acre­di­tar a Rafael Correa, que des­de que fue ele­gi­do como pre­si­den­te, fue aco­sa­do por Che­vron, que quie­re un encuen­tro con él, pero Correa ha recha­za­do ya como 50 veces la cita, con­tes­tan­do que NUNCA habla­rá con la trans­na­cio­nal SIN la pre­sen­cia de los afectados.

Como defen­sa, el esta­do ecua­to­riano lan­zó la cam­pa­ña “La mano sucia de Che­vron”, don­de per­so­na­li­da­des y ciu­da­da­nos de bue­na volun­tad bus­can en todas las for­mas denun­ciar el geno­ci­dio ambien­tal per­pe­tra­do por Chevron.

Ade­más, la Unión de Afec­ta­dos pro­cla­mó el 21 de mayo 2014 el Día Inter­na­cio­nal con­tra Che­vron, por­que este día será la reu­nión de accio­nis­tas de Che­vron en EE.UU., y enton­ces es impor­tan­te difun­dir el men­sa­je de denun­cia con­tra Che­vron e inun­dar las redes socia­les de infor­ma­cio­nes sobre la con­ta­mi­na­ción. La impor­tan­cia de ganar este pro­ce­so es tam­bién crear un pre­ce­den­te jurí­di­co con­tra un mons­truo trans­na­cio­nal, pue­de deter­mi­nar un pun­to fun­da­men­tal para res­guar­dar la Pacha Mama, para todos los pobres de la tie­rra, por­que como decía Simón Bolívar….hay que “For­mar de todo, el mun­do nue­vo, una sola nación”.

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