La Mal­di­ción de Malin­che: Los defen­so­res del pro­yec­to euro­peo que se dicen de izquier­da- Bruno Carvalho

(Artícu­lo ori­gi­nal de Bruno Car­valho publi­ca­do en el por­tal http://​5dias​.word​press​.com el 29 de mar­zo de 2013) tra­du­ci­do por Fran J. R. León

Pró­lo­go del traductor:

Bruno Car­valho es perio­dis­ta y mili­tan­te del PCP en Lis­boa. Le he leí­do algu­nos artícu­los de opi­nión muy res­pe­ta­bles y dan­do un pun­to de vis­ta muy intere­san­te sobre cier­tas cues­tio­nes. Este artícu­lo es el pri­me­ro que le tra­duz­co, sin más obje­to que dar a cono­cer una visión que me pare­ce muy acer­ta­da sobre el asun­to, más aún hoy que esta­mos a pocos meses de las elec­cio­nes euro­peas. La posi­ción del Par­ti­do Comu­nis­ta Por­tu­gués, según la expe­rien­cia que tuve con ellos hace unos meses, es muy cla­ra: Están en con­tra de la Unión Euro­pea, del Euro y de los meca­nis­mos que van ata­dos a estas ins­ti­tu­cio­nes. Tenien­do esto cla­ro, se pre­sen­tan a las elec­cio­nes euro­peas, al igual que a otros tipos de comi­cios, como posi­ción de poder, como un pul­so al poder esta­ble­ci­do, demos­tra­ción de fuer­za y como un megá­fono para hacer lle­gar sus ideas la socie­dad de for­ma en que esta la asi­mi­le. Por supues­to, hacer entrar en con­tra­dic­cio­nes a los capi­ta­lis­tas y des­en­mas­ca­rar­los es una labor muy impor­tan­te a hacer en estas ins­ti­tu­cio­nes. Por eso se hace nece­sa­rio dis­tin­guir entre quie­nes uti­li­zan cual­quier lucha, inclui­das las ins­ti­tu­cio­nes, para hacer cre­cer la con­cien­cia y la orga­ni­za­ción popu­lar y quie­nes, basán­do­se en estas elec­cio­nes (así como en cual­quier otras) pre­ten­den cons­truir, des­de den­tro de la Unión Euro­pea, la qui­me­ra de un capi­ta­lis­mo más humano; Bien sea de for­ma abier­ta o escon­di­do con un men­sa­je izquier­dis­ta, en reali­dad es un des­via­cio­nis­mo dere­chis­ta por par­te de algu­nos movi­mien­tos obre­ros y popu­la­res. La cla­se obre­ra, las orga­ni­za­cio­nes neta­men­te de izquier­da, neta­men­te anti­ca­pi­ta­lis­tas, debe­mos aban­de­rar la lucha abier­ta con­tra este sis­te­ma: No a la Unión Euro­pea, No al Euro, No al BCE. No, en defi­ni­ti­va, a la unión del blo­que impe­ria­lis­mo euro­peo, enca­be­za­do por el capi­tal ale­mán. No cabe, fue­ra de estos tres pará­me­tros, la lucha con­tra las impo­si­cio­nes de la Troika.

Como últi­mo apun­te, quie­ro resal­tar las con­tra­dic­cio­nes que evi­den­cia este mis­mo artícu­lo entre quie­nes des­de un pun­to de vis­ta pre­ten­di­da­men­te revo­lu­cio­na­rio y comu­nis­ta defien­den un mar­co de luchas a nivel del Esta­do espa­ñol, obvian­do las reali­da­des de cada nación bajo el yugo de dicho esta­do. Sin más, os dejo con el artículo:

LA MALDICIÓN DE MALINCHE: LOS DEFENSORES DEL PROYECTO EUROPEO QUE SE DICEN DE IZQUIERDA:

Mien­tras escu­cho a la mexi­ca­na Ampa­ro Ochoa, recuer­do el entu­sias­mo sin­ce­ro de unos y opor­tu­nis­ta de otros cuan­do los indios zapa­tis­tas se levan­ta­ron en armas en Chia­pas. Fue a 1 de Enero de 1994 y, des­de enton­ces, no paró la movi­li­za­ción polí­ti­ca en aque­lla región de Amé­ri­ca del Nor­te. Los mis­mos que ali­men­ta­ban el euro­co­mu­nis­mo y abrían las puer­tas a la Unión Euro­pea se des­ha­cían en sim­pa­tías por aque­llos rebel­des que sub­co­man­da­dos por Mar­cos se suble­va­ran el mis­mo día en que entra­ba el Tra­ta­do de Libre Comer­cio entre los Esta­dos Uni­dos y el Canadá.

Los nie­tos de Emi­liano Zapa­ta se suble­va­ron con­tra las impo­si­cio­nes del Esta­do mexi­cano sobre la reali­dad pro­pia de los indí­ge­nas, recha­za­ban la sumi­sión eco­nó­mi­ca a los veci­nos del nor­te y exi­gían una demo­cra­cia par­ti­ci­pa­ti­va. Cami­na­ban en sen­ti­do con­tra­rio a aque­llos que al otro lado del Atlán­ti­co poca o nin­gu­na opo­si­ción levan­ta­ban a la cons­truc­ción de una Euro­pa some­ti­da a la direc­ción polí­ti­ca y eco­nó­mi­ca de las gran­des poten­cias. Estos esta­ban con­ta­mi­na­dos por Malinche.

MALDICIÓN DE MALINCHE:

En 1519, uno de los líde­res indí­ge­nas ofre­ce vein­te escla­vas, algu­nas pie­zas de oro y un con­jun­to de teji­dos al espa­ñol Cor­tés. Una de las escla­vas, Malin­che, se vol­vió una pie­za impor­tan­te en la ocu­pa­ción de Méxi­co. Ade­más de intér­pre­te, ayu­dó a los espa­ño­les a obte­ner infor­ma­cio­nes sobre las cos­tum­bres socia­les y los hábi­tos mili­ta­res de los nati­vos. Tam­bién reali­zó tareas de inte­li­gen­cia a favor de los colo­ni­za­do­res. La can­ción eter­ni­za­da por Ampa­ro Ochoa, Mal­di­ción de Mani­che, habla de los que en pleno siglo XX humi­llan al nati­vo y abren los bra­zos al extranjero.

“Hoy en pleno siglo 20/​nos siguen lle­gan­do rubios/​y les abri­mos la casa/​y los lla­ma­mos ami­gos. Pero si lle­ga cansado/​un indio de andar la sierra/​lo humi­lla­mos y lo vemos/​como extra­ño por su tie­rra. Tu/​hipó­cri­ta que te muestras/​humil­de ante el extranjero/​pero te vuel­ves soberbio/​con tus her­ma­nos del pue­blo. Oh/​mal­di­ción de malinche/​enfer­me­dad del presente/​cuan­do deja­ras mi tierra/​cuan­do harás libre a mi gente.”

LA IZQUIERDA EUROPEÍSTA

En nom­bre de un supues­to inter­na­cio­na­lis­mo, hay quien en la blo­gos­fe­ra espu­ta que los que luchan con­tra la Unión Euro­pea y el euro sólo están con­ta­mi­na­dos por la deri­va nacio­na­lis­ta y que sir­ven – aun­que no lo sepan – a un futu­ro nacio­nal-socia­lis­mo. Estos, que se atre­ven a poner en entre­di­cho la lucha anti-impe­ria­lis­ta de otros pue­blos, como por ejem­plo, el papel de Hugo Chá­vez en la cons­truc­ción de una alter­na­ti­va polí­ti­ca en Amé­ri­ca Lati­na, no hacen más que refor­zar el pro­yec­to de las grna­des poten­cias capi­ta­lis­tas. Defen­der la Unión Euro­pea a toda cos­ta y defen­der un ins­tru­men­to que no tuvo y no tie­ne otro obje­ti­vo que el de garan­ti­zar y refor­zar el poder polí­ti­co eco­nó­mi­co de las poten­cias del nor­te de Europa.

No se tra­ta aquí de defen­der una gue­rra entre el nor­te y el sur. Se tra­ta de defen­der la lucha de los tra­ba­ja­do­res del sur por la defen­sa de su sobe­ra­nía eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca. Los des­ti­nos de los que tra­ba­jan en Por­tu­gal deben ser deter­mi­na­dos por ellos mis­mos. No deben ser deter­mi­na­dos por la bur­gue­sía por­tu­gue­sa y mucho menos por la ale­ma­na. Tam­bién los des­ti­nos de los que tra­ba­jan en Ale­ma­nia deben ser deter­mi­na­dos por ellos mis­mos. Si no fue­ra así con­ti­nua­ría­mos sien­do colo­ni­za­dos por una estruc­tu­ra que ha sido el hecho cen­tral de la des­gra­cia que nos acom­pa­ña hace tres décadas.

Hay gen­te que dice: “Bueno, bien, enton­ces que se jun­ten los pue­blos y que tomen el poder en la Unión Euro­pea”. Esta es la pers­pec­ti­va clá­si­ca de los que creen que mien­tras no este­mos todos en con­di­cio­nes de hacer la revo­lu­ción y de con­quis­tar el socia­lis­mo debe­mos espe­rar. O sea, deben espe­rar por un con­jun­to de con­di­cio­nes que muy difí­cil­men­te se darán simul­tá­nea­men­te entre tan­tos pue­blos con carac­te­rís­ti­cas, his­to­rias, con­di­cio­nes obje­ti­vas y sub­je­ti­vas, en cada momen­to, dis­tin­tos. Los sabios euro­peís­tas creen que sólo cuan­do todos mar­che­mos jun­tos podre­mos par­tir para la revo­lu­ción, aun­que algu­nos ya las ten­gan antes que otros y aun­que estos aca­ben por per­der la opor­tu­ni­dad de poner fin a la mise­ria por­que otros aún no lo pudie­ran hacer.

Estos son los que ido­la­tran todo lo que vie­ne de fue­ra. Recha­zan solu­cio­nes nacio­na­les en nom­bre de un con­ti­nen­te sin fron­te­ras al mis­mo tiem­po que some­ten cada pue­blo a una lógi­ca supra­na­cio­nal de lucha que par­te de la cúpu­la a la base. Es esta mal­di­ción de Malin­che de un géne­ro que se dice de izquier­da y que se sien­te supe­rior en rela­ción a los tra­ba­ja­do­res y a los pue­blos. Que per­te­ne­ce a las ideas más en voga de la izquier­da moder­na euro­pea – tan vie­jas como el euro­co­mu­nis­mo – y que olvi­da que está colo­ni­za­da por corrien­tes polí­ti­cas que son ali­men­ta­das y tole­ra­das por la ideo­lo­gía domi­nan­te. La inge­nui­dad tie­ne lími­tes y de la mis­ma for­ma que las fron­te­ras de la Unión Euro­pea no fue­ron derrum­ba­das para bene­fi­ciar a los tra­ba­ja­do­res tam­bién la lucha por la libe­ra­ción eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca de cada pue­blo no sir­ve a los intere­ses del capital.

Duran­te la lar­ga noche fas­cis­ta, había quien enten­día que Por­tu­gal sólo se libe­ra­ría del yugo sala­za­ris­ta des­pués de la caí­da del fran­quis­mo. Que­da­ba en las manos de los pue­blos opri­mi­dos por Fran­co el des­tino del pue­blo portugués.

No fue así. Tam­bién aho­ra, debe­mos crear las con­di­cio­nes para que los tra­ba­ja­do­res asu­man en sus manos las rien­das del futu­ro. Inde­pen­dien­te­men­te de la fun­da­men­tal soli­da­ri­dad entre quien tra­ba­ja en dife­ren­tes paí­ses, la bata­lla, en cada sitio, por la derro­ta del pro­yec­to capi­ta­lis­ta euro­peo es la mejor for­ma de ayu­dar a la vic­to­ria de los tra­ba­ja­do­res por­tu­gue­ses. Los tra­ba­ja­do­res fran­ce­ses ten­drán mucho que ganar con la vic­to­ria de los tra­ba­ja­do­res griegos.

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