Borro­kak Eza­gutzen 5- Bre­ve his­to­ria de Villa­lar y la cons­truc­ción del movi­mien­to popu­lar castellano

Den­tro de la serie de articu­los que des­de Boltxe esta­mos publi­can­do para dar a cono­cer en Eus­kal Herria las luchas de otros pue­blos ofre­ce­mos en esta oca­sión este tra­ba­jo que nos han envia­do l@s compañer@s de Izquier­da Castellana.

Aun­que his­tó­ri­ca­men­te se haya iden­ti­fi­ca­do des­de muchos sec­to­res a la nación cas­te­lla­na con el esta­do espa­ñol y todo lo que este ha supues­to para Eus­kal Herria y otros pue­blos opri­mi­dos, lo cier­to es que Cas­ti­lla es una nación his­tó­ri­ca y un pue­blo tra­ba­ja­dor tam­bién opri­mi­do y explo­ta­do por el esta­do espa­ñol y la bur­gue­sia cas­te­lla­na. Cas­ti­lla es un pue­blo ade­más muy rico cul­tu­ral­men­te hablan­do y que ha vis­to como el esta­do espa­ñol se ha apro­pia­do inclu­so de su idioma.

Seria muy com­pli­ca­do enten­der la his­to­ria de Eus­kal Herria, por otra par­te, sin la apor­ta­ción que miles de per­so­nas lle­ga­das des­de Cas­ti­lla y que apor­ta­ron tra­ba­jo y esfuer­zo, inte­gran­do­se muchos de ellos y ellas a la pelea de Eus­kal Herria por la inde­pen­den­cia y el socialismo.

En defi­ni­ti­va, que­re­mos agra­de­cer a Izquier­da Cas­te­lla­na el esfuer­zo que les ha supues­to la ela­bo­ra­ción de este tra­ba­jo para Borro­kak Ezagutzen/Boltxe.info. Eske­rrik asko!!

Bre­ve his­to­ria de Villa­lar y la cons­truc­ción del movi­mien­to popu­lar castellano

Es los años seten­ta, se abre un nue­vo ciclo de las luchas popu­la­res en el Esta­do Espa­ñol, con unos obje­ti­vos for­mal­men­te comu­nes, la lucha con­tra el fran­quis­mo y por la mejo­ra de las con­di­cio­nes de vida de las cla­ses tra­ba­ja­do­ras, pero en el que apa­re­cen ya cla­ra­men­te lo que van a ser las dife­ren­tes estra­te­gias polí­ti­cas que se van a expre­sar des­pués con toda niti­dez en el pro­ce­so de Refor­ma del Régi­men pues­to en mar­cha con la muer­te de Fran­co el 20 de noviem­bre de 1975, pero cuya pla­ni­fi­ca­ción y pre­pa­ra­ción es bas­tan­te ante­rior y en la que tie­ne una espe­cial inci­den­cia la eje­cu­ción del Almi­ran­te Carre­ro Blan­co, en el momen­to, pri­mer pre­si­den­te de un gobierno del Régi­men Fran­quis­ta, ya que has­ta aquel enton­ces, Fran­co había acu­mu­la­do todos los pode­res inclu­yen­do la Jefa­tu­ra de Esta­do y la Pre­si­den­cia del gobierno.

Es decir el pro­pio Régi­men a su mane­ra había ini­cia­do un pro­ce­so de tran­si­ción para su repro­duc­ción a la muer­te de Fran­co, que como hecho bio­ló­gi­co era inevi­ta­ble, ese pri­mer pro­yec­to de Refor­ma del Fran­quis­mo bajo la batu­ta de Carre­ro Blan­co, fue lo que que­dó abor­ta­do con la des­apa­ri­ción del almi­ran­te, esta fue la gran impor­tan­cia de aque­lla acción.

Esa eje­cu­ción polí­ti­ca, tras­to­có con­si­de­ra­ble­men­te los pro­yec­tos de futu­ro del fran­quis­mo, pero fue tam­bién ele­men­to de deba­te muy inten­so y enco­na­do entre las fuer­zas anti­fran­quis­tas, así el PCE y CCOO, sin­di­ca­to que en aquel momen­to esta­ba muy direc­ta­men­te bajo la influen­cia de ese par­ti­do, con­de­na­ron enér­gi­ca­men­te aque­lla acción y ade­más hicie­ron correr la teo­ría de que la eje­cu­ción de Carre­ro Blan­co, poco menos que había sido un favor al Régi­men fran­quis­ta, por­que jus­to en aque­llos días se iba a ini­ciar el lla­ma­do pro­ce­so 2001, jui­cio ante el Tri­bu­nal de Orden Públi­co, de la direc­ción de CCOO entre los que se encon­tra­ban Mar­ce­lino Cama­cho y Nico­lás Sar­to­rius entre otros; y ese sin­di­ca­to y el PCE habían pro­gra­ma­do algu­nas movi­li­za­cio­nes de apo­yo, que se apre­su­ra­ron a des­con­vo­car para des­mar­car­se cla­ra­men­te de la eje­cu­ción del Pre­si­den­te del gobierno del Régi­men Franquista..

Bien pues como decía­mos con los años seten­ta se abre un ciclo fuer­te­men­te expan­si­vo de las luchas popu­la­res en el Esta­do Espa­ñol, en las que se apre­cian ya cla­ra­men­te orien­ta­cio­nes ideo­ló­gi­co-polí­ti­cas dife­ren­tes que a gran­des ras­gos podría­mos cla­si­fi­car en cua­tro categorías:

* La Corrien­te esta­ta­lis­ta-refor­mis­ta: enca­be­za­da por el PCE y CCOO; en esos momen­tos el PSOE como estruc­tu­ra orga­ni­za­ti­va era prác­ti­ca­men­te inexis­ten­te sal­vo en algu­nas loca­li­da­des muy concretas.

* La Corrien­te esta­ta­lis­ta auto­de­fi­ni­da como revo­lu­cio­na­ria, com­pues­ta fun­da­men­tal­men­te por el PTE (Par­ti­do del Tra­ba­jo de Espa­ña), la ORT (Orga­ni­za­ción Revo­lu­cio­na­ria de Tra­ba­ja­do­res), el MCE (Movi­mien­to Comu­nis­ta de Espa­ña), LCR (tros­kis­tas) y el PC(ml)-Frap.

* Las Corrien­tes nacio­na­lis­tas revo­lu­cio­na­rias, con implan­ta­ción sig­ni­fi­ca­ti­va en Eus­ka­di y Gali­cia y en menor medi­da en Cataluña.

En el caso de Eus­ka­di, la acti­vi­dad polí­ti­co-mili­tar de ETA, aún sien­do una orga­ni­za­ción de ámbi­to vas­co, obvia­men­te tenía gran reper­cu­sión en el con­jun­to del Esta­do, tan­to des­de el pun­to de vis­ta de la reper­cu­sión de sus accio­nes, como en el deba­te ideo­ló­gi­co-polí­ti­co en el seno del movi­mien­to antifranquista.

* Ade­más exis­tía una cuar­ta corrien­te ideo­ló­gi­ca pero cier­ta­men­te en esa épo­ca con una estruc­tu­ra­ción orga­ni­za­ti­va míni­ma, y por tan­to con poca capa­ci­dad ope­ra­ti­va, sal­vo algún terri­to­rio, tal era el movi­mien­to anar­co-sin­di­ca­lis­ta, aun­que a par­tir de esos momen­tos ten­dría un impor­tan­te cre­ci­mien­to y gran impor­tan­cia en la for­ja del movi­mien­to anti­fas­cis­ta en la déca­da de los ochen­ta, espe­cial­men­te en Madrid.

La corrien­te esta­ta­lis­ta-refor­mis­ta, enca­be­za­da por el PCE y CCOO; tenían muy cla­ros sus obje­ti­vos y estos no eran otros que con­se­guir una tran­si­ción pac­ta­da con el fran­quis­mo, en la que ellos tuvie­ran un lugar al sol y no a la som­bra, su prio­ri­dad por tan­to era la abso­lu­ta beli­ge­ran­cia con las fuer­zas situa­das a su izquier­da. Des­de muy pron­to sabían y defen­dían que esa tran­si­ción pac­ta­da con el fran­quis­mo impli­ca­ba la legi­ti­ma­ción de la monar­quía enca­be­za­da por Juan Car­los, tal como el pro­pio Fran­co había propuesto.

Estos plan­tea­mien­tos les lle­va­ron a tener una acti­tud de boi­cot abso­lu­to a las movi­li­za­cio­nes que se con­vo­ca­ron para inten­tar impe­dir los fusi­la­mien­tos del 27 de sep­tiem­bre de 1975 así como a las res­pues­tas popu­la­res que hubo des­pués de esos ase­si­na­tos del Régi­men. En esa mis­ma línea impi­die­ron que cual­quie­ra de los abo­ga­dos que esta­ban en su órbi­ta par­ti­ci­pa­ran en los con­se­jos de gue­rra que dic­ta­ron aque­llas sen­ten­cias de muerte.

Por cier­to Fran­co era un fas­cis­ta, pero no un estú­pi­do, como algu­nos pre­ten­den hacer­nos creer aho­ra; y nun­ca tuvo la menor duda de que Juan Car­los tenía que ser su here­de­ro a titu­lo de Rey, esas »his­to­rias» de que si en algún momen­to tuvo dudas sobre la posi­bi­li­dad de nom­brar here­de­ro al difun­to Alfon­so de Bor­bón, casa­do en ese momen­to con su nie­ta Car­men­ci­ta, la de »mira quien bai­la», son puras inven­cio­nes ten­den­tes a jus­ti­fi­car el ser­vi­lis­mo de Juan Car­los hacia Fran­co y su com­pli­ci­dad en los últi­mos crí­me­nes del franquismo.

No es admi­si­ble pues des­de el pun­to de vis­ta meto­do­ló­gi­co, esta­ble­cer el ini­cio de la estra­te­gia de clau­di­ca­ción del PCE, en el deba­te cons­ti­tu­cio­nal del 7778, la cosa obvia­men­te vie­ne de antes.

La segun­da corrien­te, la esta­ta­lis­ta auto­de­fi­ni­da como revo­lu­cio­na­ria, tie­ne unos orí­ge­nes y una evo­lu­ción más com­ple­ja en esos años, pero final­men­te dada la fal­ta de una autén­ti­ca estra­te­gia pro­pia, o al menos apro­pia­da para la reali­dad del Esta­do Espa­ñol, con­di­cio­na su subor­di­na­ción en lo polí­ti­co a la estra­te­gia del refor­mis­mo espa­ñol y a su prác­ti­ca des­apa­ri­ción orga­ni­za­ti­va, sal­vo algu­na excep­ción terri­to­rial, al fina­li­zar la pri­me­ra eta­pa de la tran­si­ción y muy espe­cial­men­te des­pués del gol­pe de Esta­do del 23F de 1981, no sin antes rea­li­zar un daño muy con­si­de­ra­ble en lo ideo­ló­gi­co y polí­ti­co al movi­mien­to popu­lar. Actual­men­te vuel­ven a reapa­re­cer y curio­sa­men­te con plan­tea­mien­tos de fon­do y a veces de for­ma simi­la­res a los de aquel entonces.

Esas fuer­zas polí­ti­cas fue­ron ele­men­tos de gran con­fu­sión ideo­ló­gi­ca en los años más crí­ti­cos de la tran­si­ción 76 – 82, en la medi­da en que inten­ta­ban apa­re­cer como un ter­cer polo de refe­ren­cia en el seno del movi­mien­to popu­lar, for­mal­men­te crí­ti­cas por la izquier­da con la izquier­da refor­mis­ta espa­ño­la, pero sin cues­tio­nar su estra­te­gia de fon­do, sino por el con­tra­rio en alian­za con ella (nos esta­mos refi­rien­do espe­cial­men­te al MCE, PTE-ORT ), caso rela­ti­va­men­te dife­ren­te es el del PC(ml)-Frap; y fron­tal­men­te enfren­ta­dos a los movi­mien­tos nacio­nal-popu­la­res-revo­lu­cio­na­rios, en los Pue­blos del Esta­do en los que estos tenían un nivel de desa­rro­llo significativo.

En esos años, 77, 78, 79… pudi­mos asis­tir al espec­tácu­lo de esta «izquier­da revo­lu­cio­na­ria espa­ño­la» cogi­da de la mano no solo del PCE y del PSOE que ya en esos momen­tos con la estre­cha cola­bo­ra­ción de la social­de­mo­cra­cia ale­ma­na y del pro­pio blo­que domi­nan­te espa­ñol, bien ase­so­ra­do por la CIA, habían con­se­gui­do mon­tar una gran estruc­tu­ra par­ti­da­ria con la úni­ca fina­li­dad de ir ocu­pan­do las par­ce­las de poder ins­ti­tu­cio­nal «de libre elec­ción» que se iban creando.

Por­que es bien sabi­do que aquí en el Esta­do Espa­ñol, no hubo nun­ca un pro­ce­so cons­ti­tu­yen­te en su sen­ti­do formal.

Hubo un refe­rén­dum para la «ley de la refor­ma polí­ti­ca del fran­quis­mo», con­vo­ca­do en el año 76 sin nin­gu­na garan­tía demo­crá­ti­ca. Toda la acti­vi­dad de opo­si­ción esta­ba abso­lu­ta­men­te prohi­bi­da, solo se le dejó hablar unos minu­tos a Tierno Gal­ván en TVE, y por supues­to que gana­ron el refe­rén­dum. Bajo esa ley de Refor­ma del fran­quis­mo se con­vo­ca­ron elec­cio­nes gene­ra­les en junio de 1977, y las Cor­tes Gene­ra­les ya bica­ma­ra­les Con­gre­so y Sena­do sali­das de esas elec­cio­nes, que por cier­to en esa segun­da cáma­ra, el Sena­do, una par­te muy sig­ni­fi­ca­ti­va de sus miem­bros (trein­ta) fue­ron nom­bra­dos direc­ta­men­te a dedo por Juan Car­los, como garan­tía de que habría una mayo­ría favo­ra­ble al pro­yec­to de Refor­ma del blo­que domi­nan­te espa­ñol, se plan­tea­ron la tarea de hacer una Cons­ti­tu­ción, que resul­tó la de 1978, bajo la direc­ción de un gobierno enmar­ca­do direc­ta­men­te en la legi­ti­mi­dad franquista.

Pues bien, como decía­mos asis­ti­mos al espec­tácu­lo de ver de la mano a la lla­ma­da «izquier­da revo­lu­cio­na­ria espa­ño­la», a la «izquier­da refor­mis­ta espa­ño­la» y a los sec­to­res aper­tu­ris­tas del régi­men fran­quis­ta, pidien­do «esta­tu­tos de auto­no­mía» para las res­pec­ti­vas comu­ni­da­des, en muchos casos aún no bien deli­mi­ta­das, en el mar­co de la Cons­ti­tu­ción Monár­qui­ca recien­te­men­te aprobada.

Mien­tras, en los Pue­blos en que exis­tían movi­mien­tos nacio­nal-revo­lu­cio­na­rios, las gen­tes salían a la calle a luchar por la sobe­ra­nía de sus res­pec­ti­vas naciones.

Ni que decir tie­ne que estas movi­li­za­cio­nes, en Eus­ka­di, en Gali­cia, en Paí­ses Cata­la­nes, eran masa­cra­das por la poli­cía, mien­tras que las de los «auto­no­mis­tas cons­ti­tu­cio­na­les», en los que la «izquier­da revo­lu­cio­na­ria espa­ño­la», iba de guin­da, eran res­pe­tuo­sa­men­te tratadas.

Eso no era obs­tácu­lo para que esas mis­mas orga­ni­za­cio­nes fue­ran oca­sio­nal­men­te repri­mi­das cuan­do impul­sa­ban algu­na movi­li­za­ción por rei­vin­di­ca­cio­nes socia­les que fue­ran mas allá de lo que CCOO y el PCE seña­la­ban, natu­ral­men­te sin eso hubie­ran per­di­do antes de tiem­po toda su cre­di­bi­li­dad social.

Si hace­mos un repa­so de las per­so­nas repre­sa­lia­das y ase­si­na­das duran­te estos años que fue­ron much@s, vemos como en su inmen­sa mayo­ría per­te­ne­cen a los movi­mien­tos nacio­nal-popu­la­res y muy par­ti­cu­lar­men­te al Pue­blo Vas­co; y obvia­men­te esto no fue por casualidad.

Esta con­si­de­ra­ción ideo­ló­gi­co-polí­ti­ca, no va diri­gi­da a los mili­tan­tes de base de esas orga­ni­za­cio­nes entre los que habían cien­tos y cien­tos de per­so­nas con autén­ti­cos sen­ti­mien­tos anti­fas­cis­tas y revolucionarios.

En Cas­ti­lla, des­gra­cia­da­men­te en los años 70 y pri­me­ros de los 80, has­ta el año 8485, en que se cons­ti­tu­ye la UPC, no exis­te un movi­mien­to nacio­nal-popu­lar, ni tan siquie­ra embrio­na­ria­men­te, que pro­pug­ne una estra­te­gia sobe­ra­nís­ta y rup­tu­ris­ta con el régi­men fran­quis­ta en el pro­ce­so de tran­si­ción. Exis­te una »izquier­da espa­ño­la ins­ti­tu­cio­nal» y una »izquier­da espa­ño­la revo­lu­cio­na­ria» que no cues­tio­na la divi­sión de Cas­ti­lla en cin­co comu­ni­da­des autó­no­mas, que no cues­tio­na la nega­ción de la sobe­ra­nía de nues­tro Pue­blo y acep­ta sin ape­nas resis­ten­cia la impo­si­ción de unas auto­no­mías de ter­ce­ra cate­go­ría a tra­vés del articu­lo 143 de la Cons­ti­tu­ción. En el mejor de los casos su rei­vin­di­ca­cio­nes se limi­tan a que la auto­no­mía se ins­tau­re a tra­vés del articu­lo 151 en vez de a tra­vés del articu­lo 143, aun­que eso se hace sin nin­gu­na con­vic­ción ni esfuer­zo. Y es en ese mar­co polí­ti­co en el que se ini­cia la cele­bra­ción de Villa­lar en 1976, con una bru­tal repre­sión, ¿por que? Por­que en Villa­lar una par­te de la socie­dad cas­te­lla­na, su par­te mas cons­cien­te, expre­sa los deseos de liber­tad del Pue­blo, de la recu­pe­ra­ción de las liber­ta­des de Cas­ti­lla, y eso es un cal­do de cul­ti­vo social muy pro­pi­cio para la for­ma­ción de un movi­mien­to popu­lar cas­te­llano, polí­ti­ca­men­te estruc­tu­ra­do; y así fue con el paso del tiem­po. La for­ma­ción y desa­rro­llo del movi­mien­to popu­lar cas­te­llano y la pro­pia evo­lu­ción de Villa­lar están intrín­se­ca­men­te unidas.

VILLALAR COMO EXPRESIÓN DEL ANSIA DE LIBERTADES DEL PUEBLO CASTELLANO.

La cele­bra­ción de Villa­lar expre­sa des­de 1976, la deman­da social de un movi­mien­to popu­lar cas­te­llano y demues­tra la poten­cia­li­dad de ini­ciar su pro­ce­so de cons­truc­ción. El blo­que domi­nan­te espa­ñol tie­ne una espe­cial preo­cu­pa­ción por la apa­ri­ción de un movi­mien­to popu­lar cas­te­llano, sobe­ra­nis­ta y soli­da­rio con los demás movi­mien­tos nacio­nal-popu­la­res-revo­lu­cio­na­rios del Esta­do. Cuen­ta con que en las nacio­nes que se deno­mi­nan peri­fé­ri­cas: Eus­kal Herria, Cata­lu­ña, Gali­cia e inclu­so Anda­lu­cía y Cana­rias pue­dan sur­gir movi­mien­tos de esa natu­ra­le­za, pero que en lo que ellos con­si­de­ran el sus­ten­to ideo­ló­gi­co y polí­ti­co prin­ci­pal de su pro­yec­to nacio­nal y de cla­se »Espa­ña», es decir en Cas­ti­lla, sur­ja un movi­mien­to que des­de las »entra­ñas mis­mas de su cria­tu­ra», rei­vin­di­que su iden­ti­dad, su sobe­ra­nía y su uni­dad terri­to­rial y ade­más sin chau­vi­nis­mos y con posi­cio­nes inter­na­cio­na­lis­tas, les pare­ce sim­ple y lla­na­men­te into­le­ra­ble. Y es por ello que des­de los ini­cios de su cons­truc­ción tie­nen una acti­tud des­pro­por­cio­na­da­men­te repre­si­va con el movi­mien­to popu­lar cas­te­llano. Es muy ilus­tra­ti­va de esta con­cep­ción la fra­se de Aznar cuan­do lle­ga a la pre­si­den­cia de la Jun­ta de Cas­ti­lla y León en 1987 »mien­tras de mi depen­da, lucha­re con todas mis fuer­zas para que en Cas­ti­lla y León no haya nun­ca un par­ti­do regio­nal» (no se atre­ve ni a lla­mar­le nacio­na­lis­ta) El blo­que domi­nan­te espa­ñol olvi­da que fue el Pue­blo Cas­te­llano el pri­me­ro que se levan­tó masi­va­men­te en con­tra del Pro­yec­to Impe­rial de Car­los V a tra­vés de la Revo­lu­ción Comu­ne­ra, con­si­de­ra­da por el pro­pio Karl Marx como el pro­ce­so revo­lu­cio­na­rio más serio de los habi­dos en la his­to­ria del Esta­do Español.

Repro­du­ci­mos tex­tual­men­te del libro »Cas­ti­lla y León auto­no­mía divi­di­da» de Fede­ri­co Pérez y Perez. Pági­na 158.

Con­si­de­ra la UPC que el nacio­na­lis­mo espa­ñol care­ce hoy de una iden­ti­dad moder­na y pro­gre­sis­ta y que la evo­lu­ción hacia un nacio­na­lis­mo espa­ñol demo­crá­ti­co se halla blo­quea­da. Y dice aún algo más grave:

Depo­si­tar en Cas­ti­lla las espe­ran­zas de los espa­ño­les es, cuan­do menos, una des­ver­güen­za. De nada sir­ve con­si­de­rar a Cas­ti­lla ese sen­ti­mien­to uni­fi­ca­dor de Espa­ña, por que ya casi nadie se lo cree. A estas altu­ras ya nadie se cree la vie­ja can­ti­ne­la de la Cas­ti­lla uni­fi­ca­do­ra de Espa­ña, pues bas­ta com­pro­bar el dete­rio­ro de nues­tras estruc­tu­ras y la ato­mi­za­ción de nues­tro terri­to­rio para dar­se cuen­ta de la subor­di­na­ción de Cas­ti­lla a las actua­cio­nes polí­ti­cas y eco­nó­mi­cas del esta­do. Por des­gra­cia nues­tro sen­ti­mien­to de nacio­na­li­dad es débil y ello agra­va la con­tun­den­cia de las agre­sio­nes que pade­ce­mos. En nin­gu­na otra nacio­na­li­dad penin­su­lar se mues­tra con mas cruel­dad el carác­ter opre­sor de las ins­ti­tu­cio­nes polí­ti­cas espa­ño­las sobre los pue­blos: la oli­gar­quía, al ampa­ro del PSOE, tra­za a su anto­jo los desig­nios de Cas­ti­lla y la con­de­na a un eterno anqui­lo­sa­mien­to y sub­de­sa­rro­llo, a pesar de su recu­rren­te dis­cur­so moder­ni­za­dor; por otra par­te, las redes caci­qui­les, diri­gi­das por el apa­ra­to del PP, some­ten a con­ti­nuas veja­cio­nes y clien­te­lis­mo a comar­cas ente­ras en línea con la tra­di­ción más arcai­ca valleinclanesca.

DE LA HEGEMONÍA POLÍTICA DEL AUTONOMISMO HETEROGÉNEO (HEGEMONÍA COMPARTIDA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA ESPAÑOLA » IZQUIERDA REFORMISTA») AÑOS 7677 A LA HEGEMONÍA PURA Y DURA DEL PSOE AÑOS 8385

En los pri­me­ros Villa­la­res des­de el año 76 has­ta el año 81, Villa­lar tie­ne una gran afluen­cia de gen­te que expre­sa en las cam­pas sus deman­das de con­se­cu­ción de las liber­ta­des para Cas­ti­lla, pero no exis­te movi­mien­to polí­ti­co alguno en esos momen­tos que arti­cu­le esos sen­ti­mien­tos, sal­vo algún inten­to regio­na­lis­ta de dere­chas, el Pancal.

En Villa­lar están pre­sen­tes la izquier­da refor­mis­ta espa­ño­la y la izquier­da revo­lu­cio­na­ria espa­ño­la, con una hege­mo­nía pro­gre­si­va de la pri­me­ra que va a ser total en el año 1982/​1983, en el que el PSOE gana las elec­cio­nes auto­nó­mi­cas y con­vier­ten a Villa­lar en una con­me­mo­ra­ción mera­men­te fol­cló­ri­ca e institucional.

Obvia­men­te esta evo­lu­ción crea mucho males­tar entre amplios sec­to­res popu­la­res y gene­ra las con­di­cio­nes para inten­tar dar­le un vuel­co a esos planteamientos.

En el año 1984 comien­za el pro­ce­so de cons­ti­tu­ción de la UPC (Uni­dad Popu­lar Cas­te­lla­na) que fina­li­za­ría en 1985, pero ya en 1984 des­de la pla­ta­for­ma que final­men­te daría lugar a la UPC, se con­vo­ca un Villa­lar sobe­ra­nís­ta e inter­na­cio­na­lis­ta, que apa­re­ce así des­cri­to en el libro antes cita­do. (Pagi­na 375)

UPC. Este gru­po radi­cal , que apa­re­ce en diver­sas oca­sio­nes de nues­tro ensa­yo, se nie­ga a par­ti­ci­par en el corrup­to sis­te­ma de par­ti­to­cra­cia espa­ño­la. Se le ha asi­mi­la­do a Herri Bata­su­na por su ideas de cho­que fren­te a la degra­da­da socie­dad, pero qui­zá el paran­gón no sea acer­ta­do. Son sim­ple­men­te cas­te­lla­nos libres que luchan por una socie­dad más jus­ta y muy dife­ren­te de la capi­ta­lis­ta neo­li­be­ral que nos ha toca­do vivir.

A tra­vés de la cró­ni­ca de Villa­lar hemos podi­do ver sus actua­cio­nes fol­kló­ri­cas, sus míti­nes polí­ti­cos y masi­vos y sus enfren­ta­mien­tos con las FOP. Su men­sa­je cho­ca fron­tal­men­te con la socie­dad actual. Ellos defien­den una Cas­ti­lla más jus­ta, menos impe­ria­lis­ta y capi­ta­lis­ta, más comu­ne­ra y rebel­de, menos paso­ta. Sus pro­cla­mas y bra­va­tas podrán ser tacha­das de utó­pi­cas, de agre­si­vas, pero son libres y no están media­ti­za­das por el cen­tra­lis­mo de Madrid o Valladollid.

Ini­cia­ron su anda­du­ra en 1983 y des­de enton­ces siem­pre han ido a Villa­lar, inase­qui­bles al des­alien­to. En el mitin de 1984 ante Herri Bata­su­na, Blo­que nacio­na­lis­ta Galle­go. PSAN, Blo­que popu­lar Extre­me­ño, Izquier­da Cas­tre­ña e Izquier­da Miran­de­sa y otros gru­pos nacio­na­lis­tas se denun­cia­ba que »el pue­blo tra­ba­ja­dor, ini­cial­men­te expec­tan­te, se ha con­ver­ti­do en des­ilu­sio­na­do y des­con­fia­do por­que todo ha ter­mi­na­do en las manos de los nue­vos capi­ta­lis­tas, de los nue­vos caci­ques». Para este blo­que el esta­do de las auto­no­mías ha des­ca­fei­na­do los deseos de auto­go­bierno de Eus­ka­di, Gali­cia, Cata­lu­ña y Cana­rias. Tam­bién mues­tra soli­da­ri­dad con el nacio­na­lis­mo esco­ces, irlan­dés y catalán.

Su regio­na­lis­mo de cho­que tie­ne un des­tino en Cas­ti­lla y León: »dete­ner el bas­tión del chau­vi­nis­mo espa­ño­lis­ta, el mili­ta­ris­mo patrio­te­ro y el uni­ta­ris­mo a ultran­za, por­que ni la »refor­ma» de la UCD, ni el »cam­bio» del PSOE para­li­za­ron el dete­rio­ro de las con­di­cio­nes socio-eco­nó­mi­cas de la cla­se trabajadora».

Con algu­nas correc­cio­nes como que lo nues­tro no es regio­na­lis­mo, la des­crip­ción en líneas gene­ra­les es bas­tan­te acertada.

Ya en 1986 con la UPC for­mal­men­te cons­ti­tuía, con­si­de­ra­mos que se dan las con­di­cio­nes socia­les y polí­ti­cas para dar un vuel­co a Villa­lar para con­se­guir que Villa­lar, vuel­va a ser lo que el Pue­blo Cas­te­llano deman­da­ba en 1976 y 1977, y se hace una con­vo­ca­to­ria a con­cen­trar­se duran­te el acto ins­ti­tu­cio­nal de la Jun­ta de Cas­ti­lla y León gober­na­da aquel enton­ces por el PSOE y pre­si­di­da por Deme­trio Madrid, pro­ce­sa­do por el cie­rre ile­gal de una empre­sa de su pro­pie­dad en Zamo­ra que supu­so el paro para varias doce­nas de familias.

La con­vo­ca­to­ria fue un éxi­to de asis­ten­cia con la par­ti­ci­pa­ción de muchos cen­te­na­res de per­so­nas; denun­cian­do la polí­ti­ca anti­po­pu­lar y anti­cas­te­lla­na de la Jun­ta de Cas­ti­lla y León y del PSOE.

En 1986 el men­sa­je se hace más social indi­can­do que »la razón de nues­tros pro­ble­mas regio­na­les está en la mis­ma exis­ten­cia del capi­ta­lis­mo y el impe­ria­lis­mo como sis­te­ma de explo­ta­ción con un intrín­se­co desa­rro­llo desigual».

La con­vo­ca­to­ria de Villa­lar para UPC tie­ne el sen­ti­do de recu­pe­rar el espí­ri­tu anti­cen­tra­lis­ta, anti­ca­ci­quil y aniim­pe­ria­lis­ta de los pri­me­ros villalares.

Ante el pano­ra­ma »deso­la­dor» de la OTAN y la CEE, nefas­tos para Cas­ti­lla y León según ellos, a la Jun­ta »regio­nal de títe­res y chu­pa­tin­tas», no se le ha ocu­rri­do otra filo­so­fía para la con­vo­ca­to­ria de 1986 que la de su des­po­li­ti­za­ción , solo músi­ca y tra­jes regionales.

Estos men­sa­jes enra­bie­ta­ban a la Jun­ta e inclu­so a cier­tos par­ti­dos de izquier­da, a lo que la UPC res­pon­de: »Ama­mos este lugar, que­re­mos esta tie­rra, por eso vamos a luchar para no irnos de ella». Los de la UPC, mal que pese a muchos ‑alguien los ha lle­ga­do a con­si­de­rar »engen­dros» cas­te­lla­nos- quie­ren tam­bién a Cas­ti­lla y más que muchos de los que se empe­ci­nan en ser ante todo y sobre todo espa­ño­les, minus­va­lo­ran­do la reali­dad pro­pia o supe­di­tán­do­la a los intere­ses del Esta­do. Aho­ra bien, es la UPC la que ha ener­va­do mas los áni­mos con sus míti­nes mul­ti­tu­di­na­rios en los que se ata­ca al régi­men corrup­to esta­ble­ci­do, a la monar­quía con­ni­ven­te, a los polí­ti­cos que se sir­ven del pue­blo, a la burguesía.

Sus polé­mi­cas ofren­das flo­ra­les acom­pa­ña­das con un exce­si­vo mon­tan­te de guar­dias civi­les han irri­ta­do a los con­cu­rren­tes. resul­tan muy duras algu­nas pro­cla­mas refle­ja­dos en amplios car­te­les. En 1986 D. Madrid fue zaran­dean­do ver­tién­do­se fra­ses viru­len­tas como estas: »PSOE y GAL sois igual», »Este gobierno ni es obre­ro, ni es socia­lis­ta», »Deme­trio, cabrón, tra­ba­ja de peón», »Los 8000.000 son de Guar­dia Civil» (Hace refe­ren­cia a los pues­tos de tra­ba­jo que iba a crear el PSOE y que lue­go no creo), »Sois bur­gue­ses, os que­dan pocos meses». A la subi­da al poder del PP en 1987 no han cesa­do los ata­ques has­ta hoy.

De nue­vo recu­rri­mos a la des­crip­ción de los hechos que se hace en el libro antes cita­do (pagi­na 375). Pero es muy intere­san­te recor­dar como por ejem­plo el Nor­te de Cas­ti­lla en una cró­ni­ca de Miguel Angel Agui­lar, el que des­pues sería por­ta­voz del gobierno con Aznar reco­gía la cele­bra­ción de Villa­lar 1986. La extre­ma izquier­da inten­tó boi­co­tear la fies­ta de Villa­lar y el mal tiem­po no ayu­dó a impedirlo:

El pre­si­den­te de las Cor­tes, Dio­ni­sio Lla­ma­za­res, cayó al sue­lo por empu­jo­nes de extre­mis­tas de izquier­da cuan­do las auto­ri­da­des pro­ce­dían a rea­li­zar al ofren­da flo­ral ante el Monu­men­to a los Comu­ne­ros de Cas­ti­lla, en Villa­lar. Las aga­llas de Jose Fede­ri­co de Car­va­jal y Deme­trio Madrid enfren­tán­do­se a los extre­mis­tas vio­len­tos gri­tan­do »viva la liber­tad» y »Cas­ti­lla ente­ra se sien­te comu­ne­ra» pue­do sofo­car el inten­to de agre­sión de los miem­bros de UPC, que habían invi­ta­do a su mitin par­ti­cu­lar a indi­vi­duos de Herri Bata­su­na. El mal tiem­po no impi­dió el boi­cot de esas 150 per­so­nas, apro­xi­ma­da­men­te, y la fies­ta de Villa­lar care­ció de la bri­llan­tez de otros años.

Con la des­ta­ca­da pre­sen­cia de los vio­len­tos y la des­ta­ca­da ausen­cia de los par­ti­dos con­ser­va­do­res, el Día de Cas­ti­lla y León se ensom­bre­ció y ni la ale­gría de »Can­deal» pudo levan­tar­lo. (sigue)

En los años siguien­tes la UPC, man­tie­ne su cla­ra hege­mo­nía en la con­vo­ca­to­ria de Villa­lar, ello se ve faci­li­ta­do por la reti­ra­da de la Jun­ta de Cas­ti­lla y León, ya en manos del PP, a par­tir de 1987 y pre­si­di­da por Jose Maria Aznar.

Esta hege­mo­nía apa­re­ce cla­ra­men­te refle­ja­da en las cró­ni­cas de la pren­sa ins­ti­tu­cio­nal, como ejem­plo el titu­lar del Nor­te de Cas­ti­lla de 1990 IU y UPC mono­po­li­zan Villa­lar ante la inhi­bi­ción del res­to de fuer­zas políticas.

La reti­ra­da de la Jun­ta de la cele­bra­ción de Villa­lar va acom­pa­ña­da de una tre­men­da cam­pa­ña de cri­mi­na­li­za­ción de la UPC y de la pro­pia con­me­mo­ra­ción del 23 de Abril, cuya pre­ten­sión es liqui­dar ambas cosas.

En los años 1987 y siguien­tes, hay sis­te­má­ti­cas pro­vo­ca­cio­nes de las fuer­zas de orden públi­co apar­te de de unos des­plie­gues poli­cia­les abso­lu­ta­men­te des­pro­por­cio­na­dos, tan­que­tas, heli­cóp­te­ros, fuer­zas a caba­llo, etc.., los inci­den­tes se sue­len sal­dar con nume­ro­sos heri­dos de mucha gravedad.

Esta reali­dad tam­bién se reco­ge a su mane­ra en los medios de comu­ni­ca­ción del sis­te­ma, así el Nor­te de Cas­ti­lla enca­be­za su infor­ma­ción de 1988 con los siguien­tes titu­la­res La Guar­dia Civil car­gó varias veces con­tra miem­bros de la UPC en la pla­za de Villalar.

Es la épo­ca tam­bién en que se ini­cian dife­ren­tes pro­ce­sos con­tra la UPC, algu­nos en los juz­ga­dos ordi­na­rios y otros en la Audien­cia Nacio­nal, por los mas vario­pin­tos moti­vos: inju­rias al Jefe de Esta­do, inju­rias a la poli­cía, inju­rias a la ban­de­ra espa­ño­la, aten­ta­do a la poli­cía y como no cola­bo­ra­ción con ban­da armada.

Cada uno de esos pro­ce­sa­mien­tos y de esos jui­cios fue con­tes­ta­do por la UPC con cam­pa­ñas de resis­ten­cia y de denun­cia de la repre­sión sobre nues­tro movi­mien­to con un impor­tan­te apo­yo social y final­men­te gana­mos casi todas esas batallas.

Pero la inten­ción, de toda esa ofen­si­va repre­si­va, indu­ci­da des­de la Dele­ga­ción del Gobierno en Cas­ti­lla y León, Gobierno que no hay que olvi­dar­lo esta­ba en manos de Feli­pe Gon­za­lez, era cri­mi­na­li­zar­nos e impe­dir que la semi­lla del cas­te­lla­nis­mo popu­lar ger­mi­na­ra y simul­tá­nea­men­te liqui­dar la cele­bra­ción de Villalar.

No hay que olvi­dar que esta­mos hablan­do de la épo­ca de los Gal, de la épo­ca en que había una tre­men­da ofen­si­va repre­si­va del Esta­do obre los movi­mien­tos nacio­nal-popu­la­res en Eus­ka­di, pero tam­bién en Cata­lu­ña y Gali­cia, en Cas­ti­lla la UPC era el obje­ti­vo prio­ri­ta­rio de la represión.

Asi apa­re­ce refle­ja­do en el libro ya cita­do ese ambien­te (Pagi­na 375)

Este año las des­pro­por­cio­na­das fuer­zas de la guar­dia civil prác­ti­ca­men­te toma­ron Villa­lar con caba­llos, jeeps y tan­que­tas mero­dean­do por los ale­da­ños de la cam­pa duran­te el mitin de la UPC. Decía que »la pro­vo­ca­ción la hacen ellos y noso­tros nun­ca hemos pro­vo­ca­do a nadie».

Doris Bene­gas, abo­ga­da vas­ca ins­ta­la­da en Valla­do­lid y »alma mater» de la coa­li­ción, erró al con­si­de­rar que la ban­de­ra de Espa­ña no debía de col­gar en el Ayun­ta­mien­to. Si bien Espa­ña ha sido una mala madras­tra para Cas­ti­lla y León, el tema de la ban­de­ra nacio­nal no se cues­tio­na ‑sal­vo en casos ais­la­dos- como ocu­rre en el País Vas­co y Cataluña-.

En la tri­bu­na de ora­do­res había cam­pe­si­nos de la Mora­ña abu­len­se y el alcal­de de Ura (Bur­gos) denun­cian­do el pro­ble­ma eco­nó­mi­ca que pade­ce la Cas­ti­lla agrí­co­la con un des­in­dus­tria­li­za­ción pro­gre­si­va, una recon­ver­sión agra­ria y una emi­gra­ción per­ma­nen­te. Allí se dijo que »si el cam­po se hun­de, Cas­ti­lla se hun­de» y que »era hora de que los cas­te­lla­nos (que tene­mos mala »hos­tia»), la saquen». »Es la hora de exi­gir, no de pedir.

Su dis­cur­so siguió ponien­do el dedo en la lla­ga de la Cas­ti­lla humi­lla­da y se pre­gun­ta­ba: ¿Quien impi­de este desa­rro­llo armó­ni­co?. :»En pri­mer lugar los »lis­tos» de las cajas y ban­cos, a los que se atri­bu­ye esta máxi­ma: Tu pon­me dine­ro don­de haya, que de espe­cu­lar me bas­to yo. Nues­tro dine­ro se debe inver­tir aquí y no en Cata­lu­ña o Madrid». Es uno de los men­sa­jes cla­ve de la Cons­ti­tu­ción de Ávila.

Des­pués ata­ca­ba dura­men­te al poder polí­ti­co al que se asen per­so­na­jes como: JJ Lucas, Labor­da y Aznar, sumi­sos polí­ti­cos some­ti­dos al Poder cen­tral y que cau­san la san­gría de nues­tra tie­rra. Dijo Doris Bene­gas que había que barrer a los corrup­tos y ladro­nes (se corea: »los chu­po­nes a los tibu­ro­nes»). E inclu­so: »Los que sobran son ellos, hay que vol­ver al pue­blo lo que es del pueblo».

Final­men­te, den­tro de esta corrup­te­la gene­ra­li­za­da, aso­cia­ba al esta­do monár­qui­co como cóm­pli­ce corean­do el eslo­gan: »Cas­ti­lla maña­na será repu­bli­ca­na». Pres­cin­di­mos de otras alu­sio­nes por­que su men­sa­je se repi­te cada año en tér­mi­nos pare­ci­dos. ¿Tie­ne de extra­ño que Iber­dro­la deja­se sin luz, com­ple­ta­men­te a oscu­ras el tra­di­cio­nal con­cier­to de la noche ante­rior? La UPC moles­ta­ba sobre todo a los órga­nos que deten­tan el poder. Los ata­ques con­tra »el Gobierno de la rapi­ña y sus cama­ri­llas de turno» indi­ca­ban el esta­do de corrup­ción a nivel polí­ti­co social y reli­gio­so, siem­pre según la UPC – es que este Gobierno de la des­com­po­si­ción fue sus­cri­to por Aznar »ama­man­ta­do por las gene­ro­sas ubres de la Falan­ge, del nacio­nal cato­li­cis­mo y del Opus Dei».

No con­si­guie­ron ni una cosa ni la otra, Villa­lar se con­so­li­dó como el Día Nacio­nal de Cas­ti­lla, como el día de la Patria Cas­te­lla­na y des­púes de unos años don­de la asis­ten­cia se redu­jo aun­que siem­pre con la pre­sen­cia de muchos milla­res de per­so­nas, la pre­sen­cia de gen­te que asis­tía vol­vió a aumen­tar de una for­ma significativa.

En el año 1990, se con­vo­ca Villa­lar con­jun­ta­men­te con Tie­rra Comu­ne­ra que se había cons­ti­tuí­do pos­te­rior­men­te a la UPC y cier­ta­men­te la asis­ten­cia de gen­te ese año al acto orga­ni­za­do por ambas fuer­zas cas­te­lla­nis­tas fue impre­sio­nan­te y puso de mani­fies­to la gran­dí­si­ma poten­cia­li­dad de un movi­mien­to cas­te­lla­nis­ta pro­gre­sis­ta unido.

Evi­den­te­men­te las fuer­zas de la reac­ción que cap­ta­ron inme­dia­ta­men­te el ries­go de ese avan­ce estra­té­gi­co, ini­cia­ron una inter­ven­ción tenaz e inten­sa sobre el esla­bón más débil ideo­ló­gi­ca­men­te de esa alian­za, Tie­rra Comu­ne­ra, para rom­per­la y cier­ta­men­te lo con­si­guie­ron, inclu­so con­si­guie­ron uti­li­zar a TC como un ins­tru­men­to con­tra la pro­pia UPC, pero l@s revolucionari@s somos pacien­tes en lo que hay que ser­lo y sabe­mos que antes o des­pués el pro­pio movi­mien­to popu­lar obli­ga­rá a las fuer­zas que de ver­dad sean cas­te­lla­nis­tas a agruparse.

La pla­ta­for­ma Aho­ra Cas­ti­lla y la posi­ble can­di­da­tu­ra cas­te­lla­nis­ta en Madrid, »Madrid es Cas­ti­lla», es la demos­tra­ción pal­pa­ble de que las cosas antes o des­pués, si hay una estra­te­gia nacio­nal-popu­lar revo­lu­cio­na­ria acer­ta­da, aca­ban saliendo.

A pesar de todo, el Sis­te­ma espa­ñol no solo no con­si­gue aca­bar con Villa­lar, sino que este se con­so­li­da. Des­pués de varios años de ausen­cia, en el año 1996 el PP ini­cia un pro­ce­so len­to y pro­gre­si­vo de inten­to de recon­quis­ta ins­ti­tu­cio­nal de Villa­lar, pri­me­ro a tra­vés del Ayun­ta­mien­to de la loca­li­dad y des­pués a tra­vés de la fun­da­ción Villalar.

Des­de el movi­mien­to popu­lar cas­te­llano se desa­rro­lla una estra­te­gia de defen­der Villa­lar como sím­bo­lo de lucha por las liber­ta­des de Cas­ti­lla, pero simul­tá­nea­men­te inten­tan­do impe­dir la cri­mi­na­li­za­ción de la cele­bra­ción para faci­li­tar la mayor par­ti­ci­pa­ción ciu­da­da­na posible.

En el año 2000, coin­ci­dien­do con la cons­ti­tu­ción de la Izquier­da Cas­te­lla­na »IzCa», se da un paso ade­lan­te en la cele­bra­ción de Villa­lar, espe­cial­men­te des­de el pun­to de vis­ta orga­ni­za­ti­vo, la car­pa de la IzCa, con mucha dife­ren­cia sobre las demás es un pun­to de refe­ren­cia prin­ci­pal entre l@s asis­ten­tes a las con­me­mo­ra­ción del 23 de abril.

La cons­ti­tu­ción de la IzCa, supo­ne la aper­tu­ra polí­ti­ca y orga­ni­za­ti­va del cas­te­lla­nis­mo revo­lu­cio­na­rio, con la volun­tad de incor­po­rar a sec­to­res y colec­ti­vos a este pro­yec­to que pro­ce­dían de otras corrien­tes del cas­te­lla­nis­mo, o de otras corrien­tes ideo­ló­gi­cas, ese obje­ti­vo se con­si­gue solo par­cial­men­te, pero lo que si se con­si­gue es que el cas­te­lla­nis­mo polí­ti­co pro­gre­sis­ta, sea una refe­ren­cia sig­ni­fi­ca­ti­va no sólo en Villa­lar el 23 de abril sino en una bue­na par­te de Cas­ti­lla los 365 días del año.

La cons­ti­tu­ción de las JCR- Juven­tu­des Cas­te­lla­nas Revo­lu­cio­na­rias (en el año 1992), actual­men­te Yes­ca, tuvie­ron un papel prin­ci­pal en la exten­sión del cas­te­lla­nis­mo revo­lu­cio­na­rio entre la juven­tud popu­lar castellana.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Twitter
Facebook
Telegram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *