La libe­ra­ción del coman­dan­te Julián Con­ra­do- Miguel Urbano

Casi tres años per­ma­ne­ció el coman­dan­te Julian Con­ra­do – Gui­ller­mo Enri­que Torres antes de su adhe­sión a las FARC – en una cár­cel venezolana.

Fue dete­ni­do en el Esta­do de Bari­nas a pedi­do del gobierno de Colom­bia, que exi­gió enton­ces su extra­di­ción con un mon­tón de acu­sa­cio­nes fal­sas. La soli­ci­tud no fue, sin embar­go, atendida.

Salió esta sema­na en liber­tad por deci­sión del Tri­bu­nal Supre­mo de Vene­zue­la. Habría sido la inter­ven­ción per­so­nal del pre­si­den­te Nico­lás Madu­ro, jun­to a Juan Manuel San­tos, la que lle­vó el Poder Judi­cial colom­biano a reti­rar la deman­da de extra­di­ción. Pero es, sobre­to­do, a la soli­da­ri­dad inter­na­cio­na­lis­ta que Con­ra­do debe su liberación.

El coman­dan­te gue­rri­lle­ro, artis­ta revo­lu­cio­na­rio, autor de famo­sas can­cio­nes gue­rri­lle­ras faria­nas, adqui­rió en la pri­sión el per­fil de un héroe mítico.

Ini­cial­men­te se admi­tió que seria uno de los gue­rri­lle­ros ase­si­na­dos duran­te el bom­bar­deo pira­ta de las Fuer­zas arma­das de Colom­bia en 2008 al cam­pa­men­to de Sucum­bío, ins­ta­la­do en terri­to­rio ecua­to­riano por el coman­dan­te Raúl Reyes, masa­cre eje­cu­ta­da con la com­pli­ci­dad de la CIA, del Pen­tá­gono y de la Mos­sad israe­li­ta. Hay que recor­dar que el cri­men moti­vó enton­ces la rup­tu­ra de rela­cio­nes diplo­má­ti­cas de Ecua­dor con Colom­bia por deci­sión del pre­si­den­te Rafael Correa.

La noti­cia de la muer­te de Con­ra­do, difun­di­da por el gobierno de Bogo­tá, era feliz­men­te fal­sa. Julián esta­ba vivo, en el com­ba­te revo­lu­cio­na­rio. Pero fue gran­de la sor­pre­sa cuan­do lo detu­vie­ron en 2011 en Venezuela.

En la cár­cel su voz no calló. Dio entre­vis­tas, escri­bió poe­mas y artícu­los, creó nue­vas can­cio­nes. De dece­nas de paí­ses llo­vie­ron en Cara­cas peti­cio­nes exi­gien­do su libertad.

El secre­ta­ria­do del Esta­do Mayor Cen­tral de las Fuer­zas Arma­das Revo­lu­cio­na­rias de Colom­bia – Ejér­ci­to del Pue­blo, cele­bran­do la deci­sión del Tri­bu­nal Supre­mo de Vene­zue­la, deci­dió lla­mar­lo aho­ra a la Haba­na para par­ti­ci­par en la Mesa de Diá­lo­gos de Paz, cuyas reunio­nes pro­si­guen en la capi­tal cuba­na y serán reini­cia­das en los pró­xi­mos días.

Julián Con­ra­do, en sus pri­me­ras decla­ra­cio­nes, agra­de­ció la torren­cial soli­da­ri­dad inter­na­cio­na­lis­ta e infor­mó que, como miem­bro de la dele­ga­ción de las FARC, pro­se­gui­rá su lucha por una paz que abra las puer­tas a una Colom­bia libre, inde­pen­dien­te, demo­crá­ti­ca y pro­gre­sis­ta. Con ese obje­ti­vo con­ti­nua­rá simul­tá­nea­men­te hacien­do de la can­ción un ins­tru­men­to revo­lu­cio­na­rio al ser­vi­cio de su Pueblo.

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