El sis­te­ma capi­ta­lis­ta en defen­sa de la vida ¿o de la muer­te? Refle­xio­nes sobre el abor­to

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¿Dere­cho a la vida o a la muer­te?

El deba­te sobre el abor­to vuel­ve a salir a la pales­tra a raíz del retro­ce­so jurí­di­co, sani­ta­rio y social que supo­ne la nue­va ley que quie­re pro­mul­gar el gobierno del PP. Y lo pri­me­ro que hay que mani­fes­tar es que con­for­me más reac­cio­na­rio y con­ser­va­dor es un gobierno, que a su vez está rela­cio­na­do con las cri­sis perió­di­cas que sufre el capi­ta­lis­mo, y aún más con la actual, más nece­si­dad tie­ne de negar la vida en su acep­ción más amplia y com­ple­ta de la pala­bra, todo en aras de defen­der a su sis­te­ma en cri­sis que se res­que­bra­ja. ¿Movi­mien­to pro-vida o pro-muer­te?

Han sido, y son, muchas las for­mas con que se mate­ria­li­za esta nega­ción de la vida de las per­so­nas, empe­zan­do por la apli­ca­ción de los recor­tes eco­nó­mi­cos para pro­te­ger el bene­fi­cio mone­ta­rio de ban­cos y gran­des mul­ti­na­cio­na­les sin impor­tar­les el alto pre­cio para la salud del pue­blo tra­ba­ja­dor. Las con­se­cuen­cias de la recien­te refor­ma labo­ral han con­du­ci­do a un recru­de­ci­mien­to del paro, que ha lle­ga­do a unos nive­les nun­ca vis­tos, Anda­lu­cía alcan­za el 34,7% de la pobla­ción acti­va, sien­do el terri­to­rio euro­peo con las tasas más altas1, y nadie duda, y los estu­dios cien­tí­fi­cos lo con­fir­man con­ti­nua­men­te, que el paro mata2. Los des­cen­sos de los sala­rios y el aumen­to de la jor­na­da labo­ral, jun­to con las pre­sio­nes eco­nó­mi­cas para evi­tar la baja labo­ral agu­di­zan los pro­ble­mas de salud de nues­tra pobla­ción. El aumen­to de la pobre­za y la menor cali­dad de la ali­men­ta­ción3. En el año 2012, una ter­ce­ra par­te de la pobla­ción anda­lu­za se encon­tra­ba por deba­jo del nivel de la pobre­za y el por­cen­ta­je de hoga­res con todos sus miem­bros en paro ha sido del 20%, con un 70% de su pobla­ción tra­ba­ja­do­ra ganan­do menos de 1000 euros al mes4. Anda­lu­cía tam­bién des­ta­ca por pre­sen­tar las peo­res cifras de los indi­ca­do­res de pri­va­ción de la encues­ta de con­di­cio­nes de vida del INE, una mayor pro­por­ción de fami­lias que no pue­de man­te­ner su vivien­da con una tem­pe­ra­tu­ra ade­cua­da en los meses de invierno, con pro­ble­mas de hume­da­des en la vivien­da o que lle­gan a final de mes con mucha difi­cul­tad, sien­do la infan­cia y jóve­nes los más afec­ta­dos5. Rela­cio­na­do con lo ante­rior, debe­mos aña­dir el impa­ra­ble aumen­to de los desahu­cios y de los sui­ci­dios por esa cau­sa6. Los recor­tes en sani­dad mues­tran sus con­se­cuen­cias más dra­má­ti­cas con las muer­tes por des­aten­ción de la pobla­ción más vul­ne­ra­ble7 o la impo­si­bi­li­dad de unos cui­da­dos ade­cua­dos y de una muer­te dig­na para nues­tros mayo­res, agra­va­dos por los recor­tes a la ley de depen­den­cia y la con­ge­la­ción de sus pen­sio­nes. Y sin exten­der­nos en el gra­ví­si­mo pro­ble­ma de la vio­len­cia de géne­ro, cuyo goteo no cesa, 27 muje­res muer­tas (que sepa­mos) en lo lle­va­mos de año.

Es sobre esta dra­má­ti­ca situa­ción, con estas pési­mas con­di­cio­nes de vida, y de muer­te, de los anda­lu­ces y anda­lu­zas, que se pal­pa con solo mirar a nues­tro alre­de­dor, con obser­var nues­tras calles y pue­blos, don­de vie­ne a situar­se el deba­te el recor­te y refor­ma de la ley del abor­to, con el hipó­cri­ta eslo­gan de «pro­mo­ver la vida». Pero antes de seguir con esta refle­xión que afec­ta de lleno a las muje­res y a la opre­sión his­tó­ri­ca que han sufri­do, nece­si­ta­mos dete­ner­nos en otro aspec­to que tie­ne que ver, y mucho, con la vida y la super­vi­ven­cia de una pobla­ción.

Cau­sas del actual decre­ci­mien­to de la pobla­ción

La lógi­ca capi­ta­lis­ta, para seguir ase­gu­rán­do­se sus bene­fi­cios y la obten­ción cre­cien­te de plus­va­lía, nece­si­ta pro­mo­ver la repro­duc­ción y sus­ti­tu­ción de la fuer­za de tra­ba­jo –el tra­ba­jo que pro­du­ce par­cial o total­men­te para otro, para el empresario‑, por otra de vida útil más cor­ta, que pro­duz­ca más. Tras la incor­po­ra­ción gene­ra­li­za­da de la fuer­za de tra­ba­jo mas­cu­li­na, al vol­ver­se ésta más cos­to­sa y sus­ti­tui­ble, pro­du­jo la incor­po­ra­ción masi­va del tra­ba­jo feme­nino, que favo­re­ci­do por los cam­bios fami­lia­res y demo­grá­fi­cos ha con­du­ci­do a unas tasas de fecun­di­dad tan bajas que no garan­ti­za la capa­ci­dad de reem­pla­zo gene­ra­cio­nal8. Pos­te­rior­men­te, y para­le­la­men­te, se ha com­ple­men­ta­do la mano de obra más cara de los paí­ses enri­que­ci­dos por otra más bara­ta de los paí­ses empo­bre­ci­dos y la migra­ción del capi­tal y las empre­sas a zonas con mayor capa­ci­dad de reem­pla­zo. Un ejem­plo cruel y de máxi­ma actua­li­dad de esta situa­ción son las con­di­cio­nes de explo­ta­ción inhu­ma­na de las muje­res y niñas de Ban­gla­desh para las gran­des empre­sas tex­ti­les, como las cono­ci­das Zara y C&A, entre otras9.

A par­tir de la segun­da mitad del siglo XX se pro­du­jo una expan­sión del capi­ta­lis­mo a cos­ta de explo­tar los recur­sos y a los tra­ba­ja­do­res de los paí­ses más pobres y a las tra­ba­ja­do­ras y tra­ba­ja­do­res de los pro­pios esta­dos, pero per­mi­tien­do unas mejo­res con­di­cio­nes eco­nó­mi­cas y socia­les de estos últi­mos a cos­ta del empo­bre­ci­mien­to de los lla­ma­dos «paí­ses del ter­cer mun­do». Esto dicho muy sin­té­ti­ca­men­te y siem­pre con­si­de­ran­do la ley del desa­rro­llo des­igual y com­bi­na­do. Por ejem­plo, el Esta­do espa­ñol tuvo sus dife­ren­cias y pecu­lia­ri­da­des pro­pias, inclu­so den­tro de sus dife­ren­tes terri­to­rios. Anda­lu­cía, a la que his­tó­ri­ca­men­te se le negó un pro­ce­so de indus­tria­li­za­ción (aun cuan­do las pri­me­ras indus­trias se implan­ta­ron en las pro­vin­cias de Mála­ga, Sevi­lla y Cádiz), ya que intere­sa­ba man­te­ner los lati­fun­dios por la rique­za de sus tie­rras y dejan­do a gran par­te de su terri­to­rio en manos de unos pocos y ricos pro­pie­ta­rios y sin ape­nas tie­rras pro­pias para sus habi­tan­tes de las áreas rura­les (espe­cial­men­te en la Anda­lu­cía occi­den­tal). Eso no impi­dió que en la épo­ca desa­rro­llis­ta fran­quis­ta se implan­ta­ran polos indus­tria­les, los más tóxi­cos y con­ta­mi­nan­tes, los polos quí­mi­cos y petro­quí­mi­cas de la Ría de Huel­va y la Bahía de Alge­ci­ras, res­pec­ti­va­men­te. Pese a esos des­equi­li­brios terri­to­ria­les y al desa­rro­llo des­igual con­si­guien­te, sí fue común y com­par­ti­do el que los cam­bios demo­grá­fi­cos y eco­nó­mi­cos que pro­vo­có un des­cen­so de la mor­ta­li­dad, a cos­ta fun­da­men­tal­men­te de la baja­da de la mor­ta­li­dad infan­til y un inten­so des­cen­so de las tasas de nata­li­dad y fecun­di­dad y el enve­je­ci­mien­to con­si­guien­te de la pobla­ción. En el Esta­do espa­ñol ocu­rre esto con un cier­to des­fa­se tem­po­ral res­pec­to a otros esta­dos capi­ta­lis­tas más ricos de Euro­pa y Nor­te­amé­ri­ca, y a rit­mos tam­bién algo dife­ren­tes, pero en la mis­ma direc­ción den­tro de su terri­to­rio.

Aho­ra, con la actual cri­sis eco­nó­mi­ca, social y polí­ti­ca de una gra­ve­dad y cua­li­dad nue­va está pro­vo­can­do una juven­tud sin pers­pec­ti­vas de futu­ro (en Anda­lu­cía el 62,3% de la pobla­ción acti­va joven están regis­tra­das en las ofi­ci­nas del INEM, sabien­do que la pobla­ción des­em­plea­da siem­pre es mayor) y el des­cen­so de la pobla­ción inmi­gran­te (que vuel­ve a sus paí­ses de ori­gen), lo que agu­di­za aún más la baja­da de la tasa de nata­li­dad y fecun­di­dad, pro­vo­can­do por pri­me­ra vez, des­de que se tie­nen regis­tros de empa­dro­na­mien­to, que des­cien­da la pobla­ción espa­ño­la y anda­lu­za10. La cada vez menor pro­por­ción de la pobla­ción en edad de tra­ba­jar, tras déca­das de des­cen­so de las tasas de nata­li­dad que repun­tó los últi­mos años ante­rio­res a la cri­sis por la mayor nata­li­dad de la pobla­ción inmi­gran­te, y el aumen­to del paro, espe­cial­men­te de los más jóve­nes, son los fac­to­res más gra­ves que hace invia­ble una comu­ni­dad, que enve­jez­ca y no crez­ca11. Ante esta dra­má­ti­ca situa­ción, que ya movi­li­za a las cla­ses popu­la­res con nue­vas for­mas de vida alter­na­ti­vas, al poder no se lo ocu­rre otra «solu­ción» mejor que el fomen­to de la vuel­ta de las muje­res al tra­ba­jo sumi­so del hogar, como fuer­za repro­duc­ti­va y de tra­ba­jo gra­tis e invi­si­ble. Por­que, efec­ti­va­men­te, la capa­ci­dad de reem­pla­zo gene­ra­cio­nal está en núme­ros rojos ya que el núme­ro medio de hijos por mujer en Anda­lu­cía y en el Esta­do espa­ñol es sola­men­te de 1,412, y siem­pre se nece­si­ta mano de obra pre­ca­ria y bara­ta en los mer­ca­dos, mejor mas­cu­li­na que feme­ni­na. Con ser­vi­cios sani­ta­rios y socia­les públi­cos cada vez más insu­fi­cien­tes, alguien tie­ne que cui­dar de los peque­ños y de los mayo­res o dis­ca­pa­ci­ta­dos, y quien mejor —dicen nues­tros gober­nan­tes machis­tas— que las muje­res de cada casa. En este con­tex­to debe­mos enmar­car el retro­ce­so que se quie­re implan­tar con la actual ley del abor­to13, ya que el minis­tro Gallar­dón lo ha dicho muy cla­ro, con la situa­ción actual de baja nata­li­dad es muy nece­sa­ria la refor­ma de esta ley.

Es habi­tual que des­de los sec­to­res más reac­cio­na­rios de una socie­dad cada vez más indi­vi­dua­lis­ta y com­pe­ti­ti­va, las cau­sas polí­ti­cas y socia­les –y por tan­to con res­pon­sa­bi­li­da­des polí­ti­cas y socia­les— se pre­ten­dan trans­for­mar en res­pon­sa­bi­li­da­des indi­vi­dua­les. Como veni­mos comen­tan­do, duran­te déca­das el esta­do no ha solu­cio­na­do el paro estruc­tu­ral y la pre­ca­rie­dad labo­ral de los hom­bres y, aún menos el de las muje­res de Anda­lu­cía, como tam­po­co ha dado solu­ción a los nece­sa­rios cui­da­dos y ser­vi­cios para las fami­lias jóve­nes que no pue­den con­ci­liar la vida labo­ral y fami­liar. Para que una pobla­ción ten­ga un rit­mo de repro­duc­ción equi­li­bra­do y sano nece­si­ta que se le ase­gu­re un míni­mo de cali­dad de vida para todos los miem­bros de la fami­lia. Ana­li­zar las cau­sas y pro­ble­mas de nues­tra pobla­ción en su raíz y en sus dife­ren­tes nive­les nos lle­va a bus­car solu­cio­nes reales y tan­gi­bles, no escu­dar­se en el tópi­co reac­cio­na­rio de la vida del posi­ble futu­ro ser y, de paso, inten­tar la vuel­ta a la fami­lia tra­di­cio­nal patriar­cal con la mujer escla­vi­za­da en la casa. Pero esto que deci­mos requie­re un bre­ve aná­li­sis del pro­ce­so his­tó­ri­co que lo ha gene­ra­do, al menos en los últi­mos siglos.

La domi­na­ción de la mujer en el sis­te­ma patriar­cal capi­ta­lis­ta

Muchos han sido los siglos de patriar­ca­do y de opre­sión sobre la mujer que, poco a poco, y con una con­ti­nua­da lucha per­so­nal, social y polí­ti­ca tra­ta­mos de paliar y erra­di­car. La vigen­te ley del abor­to (ley 2/​2010) es solo un botón de mues­tra de estas peque­ñas pero fun­da­men­ta­les con­quis­tas, ya que está en jue­go nues­tra capa­ci­dad de deci­dir, de con­tro­lar nues­tras vidas y nues­tros cuer­pos, para des­de lo per­so­nal tras­cen­der lo social y polí­ti­co, y vice­ver­sa. La libe­ra­ción de la mujer, en este como en otros esen­cia­les aspec­tos, es par­te inse­pa­ra­ble de la libe­ra­ción de los pue­blos, por­que la opre­sión de la mujer, y su uti­li­za­ción como fuer­za repro­duc­ti­va y de tra­ba­jo se acen­tuó, y for­mó par­te, del pro­ce­so de crea­ción del modo de pro­duc­ción capi­ta­lis­ta. De hecho, aun­que los orí­ge­nes del patriar­ca­do se remon­ta a épo­cas muy anti­guas14, la situa­ción de la mujer sufrió un empeo­ra­mien­to aún mayor duran­te la for­ma­ción del capi­ta­lis­mo, que se ini­ció en Gran Bre­ta­ña y la Euro­pa con­ti­nen­tal, tras una agu­da y san­grien­ta lucha de cla­ses, mate­ria­li­za­da con toda su poten­te sim­bo­lo­gía en la «caza de bru­jas» que eje­cu­tó a cien­tos de miles de muje­res duran­te los siglos XVI y XVII, como nos expli­ca Sil­via Fede­ri­ci en su esplén­di­do libro El Tali­bán y la Bru­ja. Muje­res, cuer­po y acu­mu­la­ción ori­gi­na­ria15. «Caza de bru­jas» que se pro­du­ce en ple­na cri­sis demo­grá­fi­ca, con un impor­tan­te des­cen­so de la pobla­ción en muchos paí­ses euro­peos por el ham­bre y las epi­de­mias (espe­cial­men­te por virue­la) y una alta mor­ta­li­dad infan­til jun­to a una baja nata­li­dad por la renun­cia de la pobla­ción pobre a repro­du­cir­se. Esta cri­sis demo­grá­fi­ca coin­ci­dió con una cri­sis eco­nó­mi­ca por la con­trac­ción del mer­ca­do y el comer­cio que pro­vo­có un aumen­to del des­em­pleo. Es un perio­do de pri­va­ti­za­ción y cer­ca­mien­tos de tie­rras en Amé­ri­ca y en Euro­pa, comen­zan­do por Ingla­te­rra. La pri­va­ti­za­ción de la tie­rra y la comer­cia­li­za­ción de la agri­cul­tu­ra aumen­ta­ron la dis­po­ni­bi­li­dad de comi­da para el mer­ca­do y la expor­ta­ción, lo que para la pobla­ción fue el ini­cio de dos siglos de ham­bre. Esta situa­ción gene­ró preo­cu­pa­ción por par­te de los nacien­tes esta­dos en manos de la aris­to­cra­cia y ricos comer­cian­tes que nece­si­ta­ban mano de obra, crear fuer­za de tra­ba­jo, por lo que se pro­du­ce un inten­to de poner el cuer­po de la mujer al ser­vi­cio de la repro­duc­ción y acu­mu­la­ción de dicha fuer­za del tra­ba­jo. Esto, expues­to tan rápi­da­men­te, fue todo un pro­ce­so pla­ni­fi­ca­do den­tro del cual, por ejem­plo, las par­te­ras fue­ron sus­ti­tui­das por hom­bres y se pro­mul­ga­ron códi­gos lega­les euro­peos para cas­ti­gar a las muje­res que come­tie­ran «crí­me­nes» repro­duc­ti­vos. Se fomen­tó el matri­mo­nio y la fami­lia, y comien­zó el regis­tro demo­grá­fi­co y la inter­ven­ción del Esta­do en la super­vi­sión de la sexua­li­dad, la pro­crea­ción y la vida fami­liar16.

La auto­ra recal­ca la impor­tan­cia de esta divi­sión sexual del tra­ba­jo den­tro de la fuer­za de tra­ba­jo para la acu­mu­la­ción capi­ta­lis­ta. Las muje­res han sido las pro­duc­to­ras y repro­duc­to­ras de la mer­can­cía capi­ta­lis­ta más esen­cial: la fuer­za del tra­ba­jo. El tra­ba­jo no paga­do de las muje­res en el hogar fue el pilar sobre el cual se cons­tru­yó la explo­ta­ción de los tra­ba­ja­do­res asa­la­ria­dos y el secre­to de su pro­duc­ti­vi­dad. A nivel más sub­je­ti­vo, la dife­ren­cia de poder entre muje­res y hom­bres y el tra­ba­jo invi­si­ble den­tro del hogar bajo la jus­ti­fi­ca­ción machis­ta de la infe­rio­ri­dad natu­ral, ha per­mi­ti­do al capi­ta­lis­mo no solo ampliar enor­me­men­te «la par­te no paga­da del día de tra­ba­jo» sino tam­bién des­viar el anta­go­nis­mo de cla­se hacia un anta­go­nis­mo de hom­bres y muje­res17.

En defi­ni­ti­va, la civi­li­za­ción bur­gue­sa euro­cén­tri­ca ha ocul­ta­do la repre­sión san­grien­ta con­tra las muje­res que con­ti­nuó en los siglos pos­te­rio­res, más aún con­tra las más lucha­do­ras y revo­lu­cio­na­rias. Las muje­res fue­ron exclui­das de los dere­chos polí­ti­cos –como el dere­cho al voto— y otros códi­gos civi­les que implan­tó la Euro­pa bur­gue­sa de los últi­mos siglos que refor­zó el patriar­ca­do y el con­trol del hom­bre sobre la espo­sa y la des­cen­den­cia para refor­zar la jerar­quía den­tro de la fami­lia. Será la revo­lu­ción bol­che­vi­que de octu­bre de 1917 la que por pri­me­ra vez en la his­to­ria reali­ce con­quis­tas radi­ca­les con­tra el sis­te­ma patriar­co-bur­gués de la épo­ca.

La «solu­ción» a nues­tros males: vol­ver al pasa­do de la ley del abor­to. Los movi­mien­tos «pro-vida» nie­gan la vida

Y en pleno siglo XXI, la his­to­ria se repi­te: las fuer­zas ecle­siás­ti­cas y polí­ti­cas más reac­cio­na­rias de la socie­dad espa­ño­la repre­sen­ta­das por el Esta­do, que nie­ga el tra­ba­jo y las ayu­das a las fami­lias, tra­tan de deci­dir por las muje­res y poten­ciar la fami­lia tra­di­cio­nal. Plan­tean dos excu­sas bási­cas para vol­ver al pasa­do de la anti­gua ley, el dere­cho a lo que ellos lla­man «vida», una célu­la fecun­da­da que pue­de dar lugar a un posi­ble ser humano en el futu­ro y parar la baja­da de la nata­li­dad, mien­tras nos demues­tran con­ti­nua­men­te su des­pre­cio abso­lu­to a la vida —real y tan­gi­ble— de la gran mayo­ría de la cla­se tra­ba­ja­do­ra y a la vida de la pobla­ción en su con­jun­to que se hace invia­ble y decre­cien­te. Aho­ra nue­va­men­te a las muje­res se las inten­ta res­pon­sa­bi­li­zar de sus deci­sio­nes, se las pena­li­za si no cum­plen unos supues­tos jus­ti­fi­ca­to­rios muy espe­cí­fi­cos, muy res­tric­ti­vos en la anti­gua ley del abor­to de 1985, pero tam­bién en la actual de 2010, don­de el abor­to con­ti­nua estan­do tipi­fi­ca­do como deli­to en el códi­go penal y se man­tie­ne la obje­ción de con­cien­cia para los facul­ta­ti­vos. Y ya sabe­mos lo que supo­ne dicha obje­ción de con­cien­cia, pues el per­so­nal sani­ta­rio pre­fie­re aco­ger­se a ella antes de arries­gar­se a prac­ti­car un abor­to, y cono­ce­mos de las pre­sio­nes e inten­tos de enjui­cia­mien­tos de pro­fe­sio­na­les que acce­die­ron a su prác­ti­ca en los hos­pi­ta­les públi­cos de Anda­lu­cía y como, al final, se han teni­do que rea­li­zar en clí­ni­cas con­cer­ta­das por el Ser­vi­cio Anda­luz de Salud. Este últi­mo hecho es, al menos, un mal menor, pues se ha evi­ta­do la cana­li­za­ción hacia clí­ni­cas pri­va­das con el corres­pon­dien­te pago de la mujer afec­ta­da.

Otro de los aspec­tos que gene­ran deba­tes y dis­qui­si­cio­nes de todo tipo es sobre en qué momen­to empie­za la vida. Dice un buen ami­go de una entra­ña­ble ami­ga y com­pa­ñe­ra de pro­fe­sión que la vida es un con­ti­nuum, que comen­zó hace miles de millo­nes de años y que a su vez sur­gió de la mate­ria inor­gá­ni­ca que tie­ne aún más miles de millo­nes de años. Pri­me­ro fue­ron las célu­las, lue­go orga­nis­mos vivos cada más com­ple­jos has­ta los peces, dino­sau­rios, mamí­fe­ros y los seres huma­nos. El ser humano que no está dota­do de nada espe­cial­men­te tras­cen­den­te que lo dife­ren­cie del res­to de los seres vivos, sal­vo que somos cons­cien­tes de sí y de que la vida es fini­ta. Esta toma de con­cien­cia es lo que les lle­vó a bus­car la pro­tec­ción de los dio­ses, en su inso­por­ta­ble y angus­tio­so des­am­pa­ro ante las fuer­zas de la Natu­ra­le­za y aún de sus depre­da­do­res más pode­ro­sos, así como de la enfer­me­dad y otras penu­rias.

Las pos­tu­ras más fun­da­men­ta­lis­tas reli­gio­sas que se auto­pro­cla­man «pro-vida» par­ten de un supues­to prin­ci­pio inmu­ta­ble de que la vida comien­za en el momen­to de la fecun­da­ción del óvu­lo con el esper­ma­to­zoi­de, aun­que tam­po­co se ponen de acuer­do, pues según Tomás de Aquino (padre de la Igle­sia), Dios le infun­día el alma al embrión macho a los 40 días de ges­ta­ción y a los 80 días al de la hem­bra (pen­sa­ría que los embrio­nes hem­bra eran más atra­sa­dos que los machos). Pero des­de un pun­to de vis­ta pura­men­te bio­ló­gi­co, el feto humano es depen­dien­te exclu­si­va­men­te de su madre has­ta la 22 sema­nas de ges­ta­ción com­ple­tas y es a par­tir del par­to a tér­mino cuan­do el neo­na­to pue­de sobre­vi­vir de una mane­ra autó­no­ma, siem­pre y cuan­do reci­ba los cui­da­dos de sus seres que­ri­dos. Y recal­ca­mos que esto es des­de un pun­to de vis­ta bio­ló­gi­co e indi­vi­dual, por­que la vida comen­zó mucho antes, hace miles de millo­nes de años, por­que a nivel social y colec­ti­vo, en los últi­mos siglos, es el modo de pro­duc­ción capi­ta­lis­ta el ha con­tri­bui­do más que nadie a su des­truc­ción. Y los datos son son abru­ma­do­res.

Un recién naci­do vivo repre­sen­ta la con­ti­nua­ción de la vida en un con­tex­to indi­vi­dual, pero si amplia­mos el espec­tro, esa con­ti­nua­ción de la vida pue­de ser inte­rrum­pi­da si no crea­mos las con­di­cio­nes nece­sa­rias para que los pue­blos y las comu­ni­da­des, de huma­nos o de otros seres vivos, pue­dan seguir repro­du­cién­do­se. Son muchas las inves­ti­ga­cio­nes que aler­tan de la crí­ti­ca situa­ción de la natu­ra­le­za, de la extre­ma gra­ve­dad de las con­tra­dic­cio­nes capi­ta­lis­tas que nos enca­mi­nan hacia la sex­ta extin­ción18, del sis­te­ma agra­rio actual inten­si­vo que poten­cia los mono­cul­ti­vos, la meca­ni­za­ción y el uso de agro­tó­xi­cos en gran­des exten­sio­nes de tie­rras, lo que cons­ti­tu­ye un ver­da­de­ro «sui­ci­dio colec­ti­vo»19. Según la Lis­ta Roja de Espe­cies Ame­na­za­das, un 41% de los anfi­bios, un 33% de los cora­les, un 25% de los mamí­fe­ros y un 13% de las aves están ame­na­za­das por la extin­ción, pro­ce­so que se está ace­le­ran­do tras la «cri­sis finan­cie­ra ini­cia­da en 2008»20. Y las cau­sas son las mis­mas cuan­do ana­li­za­mos las con­se­cuen­cias sobre los seres huma­nos. Cada vez es más evi­den­te que el ham­bre en el mun­do es debi­do a la espe­cu­la­ción finan­cie­ra para obte­ner bene­fi­cios mone­ta­rios con los ali­men­tos, des­ta­can­do los fon­dos de pen­sio­nes pri­va­dos como uno de los más impor­tan­tes fon­dos de inver­sión en el mer­ca­do de mate­rias pri­mas, ¿será por eso que quie­ren des­truir tam­bién las pen­sio­nes públi­cas?21. Son con­ti­nuas las denun­cias sobre las res­pon­sa­bi­li­da­des de las trans­na­cio­na­les agro­ali­men­ta­rias en esta situa­ción de nego­ciar a tra­vés de inver­sio­nes masi­vas en el aca­pa­ra­mien­to y pri­va­ti­za­ción de la tie­rra a nivel mun­dial22, mien­tras la FAO reco­mien­da el con­su­mo de insec­tos y gusa­nos para paliar el ham­bre y la des­nu­tri­ción en el mun­do23. Si nos cen­tra­mos en la indus­tria de la salud, vol­ve­mos a encon­trar el des­pre­cio a la vida de la per­so­nas y a sus enfer­me­da­des. Ha teni­do que ser un Pre­mio Nobel de Medi­ci­na, Richard J. Roberts, quien lo diga para que lo difun­dan los gran­des medios de comu­ni­ca­ción: «El fár­ma­co que cura del todo no es ren­ta­ble», afir­man­do haber com­pro­ba­do que en algu­nos casos los inves­ti­ga­do­res depen­dien­tes de fon­dos pri­va­dos hubie­ran des­cu­bier­to medi­ci­nas muy efi­ca­ces que habrían aca­ba­do por com­ple­to con una enfer­me­dad24. Lo inhu­mano de la indus­tria de la salud a la que solo le preo­cu­pa el bene­fi­cio, y muy poco la vida de las per­so­nas, se visua­li­za con toda su cru­de­za en el caso de Novar­tis que inten­tó –per­dien­do en el jui­cio— impe­dir que la India pro­du­je­ra un fár­ma­co gené­ri­co con­tra el cán­cer a un pre­cio mucho menor, inten­tan­do pasar como nue­vo un medi­ca­men­to anti­guo con cam­bios meno­res y no sig­ni­fi­ca­ti­vos para su efi­ca­cia y así pre­ser­var la paten­te25.

¿Esta­mos por la vida o por la muer­te? ¿Habla­mos en abs­trac­to o en con­cre­to? Mejor habla­mos en con­cre­to y por la vida, pero enton­ces sus­cri­bi­mos la pre­gun­ta «¿Capi­ta­lis­mo sin gue­rras?» que se hace Iña­ki Gil de San Vicen­te en su impre­sio­nan­te tex­to Para que sir­ve el Capi­tal26. Don­de, ade­más de otras impor­tan­tes cues­tio­nes, plan­tea el pro­ble­ma actual del mili­ta­ris­mo capi­ta­lis­ta que no solo pone a la huma­ni­dad y a gran par­te de la vida orgá­ni­ca al bor­de de la des­truc­ción, sino que ade­más, citan­do una fra­se tex­tual de G. Kol­ko27, nos aler­ta de que: «La fuer­za invi­si­ble que impul­sa esta carre­ra al desas­tre, de no ser dete­ni­da antes, no es otra que la que se escon­de en la con­tun­den­te defi­ni­ción acep­ta­ble por cual­quier mar­xis­ta según la cual «para el capi­ta­lis­mo, la gue­rra no es más que la con­ti­nua­ción del mer­ca­do por otros medios».

Que la reli­gión no deci­da por noso­tras. La cien­cia y el dere­cho de vivir y deci­dir sobre nues­tros cuer­pos

Sin embar­go, los mis­mos gober­nan­tes que des­pre­cian el cui­da­do de la natu­ra­le­za, de los seres vivos inclui­do el de las per­so­nas, que no lo con­si­de­ran como un dere­cho y una nece­si­dad social, se arro­gan la potes­tad de deci­dir sobre un dere­cho ele­men­tal de las muje­res, y basa­da en una jus­ti­fi­ca­ción no cien­tí­fi­ca, sino pura­men­te reli­gio­sa. La teo­ría de la homi­ni­za­ción retar­da­da, la más exten­di­da hoy en día en los ambien­tes inte­gris­tas reli­gio­sos, como ya hemos apun­ta­do, defien­de que la vida comien­za en el momen­to de la fecun­da­ción, ya que des­de ese ins­tan­te el hue­vo reci­be ani­ma­ción —alma — , que por más que sea apo­ya­da por algu­nos pro­fe­so­res de «cien­cias mora­les», no es más que eso, una tesis reli­gio­sas y por tan­to un acto de fe. Pero todas y todos debe­re­mos estar de acuer­do en que la fe no es cien­cia. Así que para los que no tene­mos fe, ni cree­mos en la exis­ten­cia de un dios o de dio­ses, para las ateas y ateos, vol­va­mos a la cien­cia. Sin negar la natu­ra­le­za bio­ló­gi­ca huma­na del hue­vo y del embrión, ambos repre­sen­tan un pro­yec­to de futu­ra vida huma­na, pero no son vida huma­na en sí mis­mos. En otro orden de cosas, hay otra reali­dad evi­den­te para quien quie­ra ver­la y es que un embrión no tie­ne más dere­chos que los que la mujer que lo está ges­tan­do quie­ra dar­le, pre­sen­tes y futu­ros.

Ni que decir tie­ne que los mis­mos que dicen abo­gar por la vida tam­bién se mues­tran en con­tra de la fecun­da­ción arti­fi­cial, aque­lla que for­za­mos en un medio arti­fi­cial para lue­go implan­tar el hue­vo fecun­da­do en un úte­ro debi­da­men­te acon­di­cio­na­do, crear vida cuan­do la bio­lo­gía de esa mujer o ese hom­bre se lo ha nega­do. Ya es una reali­dad la posi­bi­li­dad de «guiar» el naci­mien­to de un niño sin un defec­to here­di­ta­rio, por mani­pu­la­ción de su cario­ti­po («bebé-medi­ca­men­to»). Por pri­me­ra vez en un hos­pi­tal públi­co sevi­llano el naci­mien­to de ese niño, que­ri­do y desea­do, ha ser­vi­do para sal­var a su her­mano de una gra­ve enfer­me­dad que le hubie­se con­de­na­do a una muer­te pre­coz, obte­nien­do célu­las madre del cor­dón umbi­li­cal de su her­mano sano28. Sin embar­go, el inte­gris­mo reli­gio­so tam­bién se mues­tra en con­tra de la mani­pu­la­ción de los óvu­los para crear célu­las madre que podrá sal­var vidas huma­nas29. Son varias las téc­ni­cas que se están desa­rro­llan­do en este sen­ti­do capa­ces de ori­gi­nar casi cual­quier teji­do con la mis­ma car­ga gené­ti­ca del enfer­mo, líneas de inves­ti­ga­ción que ofre­ce increí­bles expec­ta­ti­vas para la cura­ción de enfer­me­da­des30. ¿Esta­mos por el cono­ci­mien­to rigu­ro­so o por la fe cie­ga?

Decía­mos que des­de un pun­to de vis­ta pura­men­te bio­ló­gi­co, el feto humano pasa por fases des­de un perio­do exclu­si­va­men­te depen­dien­te de su madre que se irá hacien­do poco a poco —en un pro­ce­so con­ti­nuo— cada vez más «inde­pen­dien­te» has­ta el momen­to del par­to a tér­mino, que es cuan­do el neo­na­to pue­de sobre­vi­vir de una mane­ra autó­no­ma, siem­pre que reci­ba los cui­da­dos ade­cua­dos de sus seres que­ri­dos y de la socie­dad que debe pro­te­ger­lo. Por­que el recién naci­do debe ser cui­da­do no solo por sus padre, madre o cual­quier otro fami­liar o alle­ga­do, sino tam­bién debe reci­bir la garan­tía de una socie­dad que se preo­cu­pe y cui­de de ellos. Por ello, recla­ma­mos tan­to el dere­cho de la madre a deci­dir a lo lar­go de su emba­ra­zo como el dere­cho a la pro­tec­ción social que debe­mos reci­bir en cada una de nues­tras eta­pas vita­les, des­de el perio­do neo­na­tal has­ta la ancia­ni­dad. Es una sim­pli­fi­ca­ción, no pocas veces intere­sa­da, divi­dir a la pobla­ción entre los que están a favor y los que están en con­tra del abor­to. A favor del abor­to no hay nadie con un míni­mo de sen­ti­do común. Somos muchas las que esta­mos a favor de que se lega­li­ce la posi­bi­li­dad de que una mujer pue­da abor­tar si así lo desea. Una ley del abor­to libre y gra­tui­to que aún no hemos con­se­gui­do, como un dere­cho de la mujer que quie­ra ser­vir­se de ella, en pleno uso de su liber­tad y con todas las garan­tías lega­les y sani­ta­rias.

Con­clu­sio­nes

La lucha por una ley del abor­to libre y gra­tui­to va uni­do inexo­ra­ble­men­te a la lucha de la libe­ra­ción de la mujer en todos los ámbi­tos, des­de el per­so­nal y afec­ti­vo-sexual has­ta el social y polí­ti­co. Es una lucha lar­ga y com­pli­ca­da por­que han sido muchos siglos de domi­na­ción que for­ma par­te de nues­tro ima­gi­na­rio colec­ti­vo, de mitos como el del ins­tin­to mater­nal o la pasi­vi­dad feme­ni­na, que es difí­cil de eli­mi­nar en hom­bres y muje­res. Es una lucha que aun­que exclu­si­va­men­te de muje­res debe hacer fren­te común con los hom­bres, por­que todos debe­mos trans­for­mar una socie­dad que sigue per­pe­tuan­do el esque­ma patriar­cal, opre­sor y explo­ta­dor, ya que for­ma par­te de su esen­cia. La des­igual­dad de sexo-géne­ro ancla sus raí­ces en las des­igual­da­des eco­nó­mi­cas y socia­les de su sis­te­ma polí­ti­co, los datos del paro o la situa­ción labo­ral más pre­ca­ria lo demues­tran con­ti­nua­men­te. Pese a las con­quis­tas lega­les obte­ni­das, per­sis­te la peor salud por la doble jor­na­da labo­ral y el estrés de los cui­da­dos de los demás miem­bros de la fami­lia, espe­cial­men­te en las muje­res de cla­se social baja o media-baja31.

La trans­for­ma­ción de la socie­dad en un sis­te­ma más jus­to y demo­crá­ti­co, don­de no exis­tan gran­des pro­pie­ta­rios ni explo­ta­do­res y se base en la par­ti­ci­pa­ción de las colec­ti­vos de todo tipo para su mejo­ra y con­trol, tie­ne como uno de sus ejes fun­da­men­ta­les la lucha con­tra el patriar­ca­do que per­sis­ti­rá de for­ma más o menos laten­te duran­te algún tiem­po, pues hay que reco­no­cer que úni­ca­men­te las medi­das socia­les y polí­ti­cas no son sufi­cien­tes en la lucha con­tra la opre­sión de las muje­res por­que la estruc­tu­ra psí­qui­ca de la per­so­nas tam­bién deben cam­biar y esta trans­for­ma­ción es mucho más len­ta aun­que poda­mos ace­le­rar­la sien­do cons­cien­tes de ella y edu­can­do en la pra­xis de la igual­dad.

Por ello deci­mos que la lucha con­ti­nua, que la his­to­ria sigue su rit­mo, los avan­ces con­quis­ta­dos por las muje­res en nues­tra tie­rra no tie­nen vuel­ta atrás, al menos en par­te. Segui­mos recla­man­do una ley del abor­to libre y gra­tui­to, con nues­tro gri­to femi­nis­ta de «Noso­tras pari­mos, noso­tras deci­di­mos», no vamos a con­sen­tir dar mar­cha atrás ni en este ni en otros aspec­tos esen­cia­les de nues­tras vidas. Empe­zan­do por ahí y con­ti­nuan­do –sin solu­ción de con­ti­nui­dad— por la lucha aún más lar­ga y amplia de nues­tra libe­ra­ción obje­ti­va y sub­je­ti­va de una opre­sión que ha dura­do siglos y, que­rá­mos­lo o no, pesa sobre las cabe­zas de los hom­bres y muje­res. El pri­mer paso impor­tan­te tie­ne que dar­se, ser cons­cien­te «para si», cons­cien­cia y orgu­llo de ser mujer que lucha, tra­ba­ja­do­ra (manual o inte­lec­tual) que lucha, anda­lu­za que lucha y así cada uno de noso­tras pon­dre­mos los nece­sa­rios adje­ti­vos que tie­nen en común pade­cer la opre­sión de un tipo u otro. Todo se trans­for­ma en una uni­dad dia­léc­ti­ca que hace que aspec­tos o carac­te­rís­ti­cas tan dife­ren­tes entre noso­tras y noso­tros tie­nen en su esen­cia de la cons­cien­cia de quien es el enemi­go prin­ci­pal, fun­da­men­tal… ¿hace fal­ta espe­ci­fi­car­lo?

Con­cep­ción Cruz Rojo

Sevi­lla, 17 de junio de 2013

  1. «Anda­lu­cía se pone a la cabe­za del ran­king euro­peo del des­em­pleo», Gra­na­dahoy, 23 de mayo de 2013.
  2. Los efec­tos del des­em­pleo sobre la salud, Fede­ra­ción de Aso­cia­cio­nes para la Defen­sa de la Sani­dad Públi­ca, 15 de mar­zo de 2012 (http://​www​.fadsp​.org).
  3. «Las fami­lias espa­ño­las redu­cen la com­pra de comi­da por fal­ta de dine­ro», El País, 13 de enero de 2013.
  4. M. Del­ga­do: «La eco­no­mía anda­lu­za duran­te las tres últi­mas déca­das. 1981−2011», Anda­lu­cía. Iden­ti­da­des cul­tu­ra­les y diná­mi­cas socia­les, Celes­te Jimé­nez de Mada­ria­ga, José Hur­ta­do Sán­chez (coords), Sevi­lla, Acon­ca­gua Libros, 2012.
  5. E. Este­ve Pérez, J Pérez Mayo, E Lluch Fre­chi­na: Pobre­za y pri­va­ción en Anda­lu­cía y Espa­ña: el impac­to de la gran rece­sión, Obser­va­to­rio de Inves­ti­ga­ción sobre Pobre­za y Exclu­sión en la Comu­ni­dad Valen­cia­na, Valen­cia, 13 de mar­zo de 2012 (http://​www​.cari​tas​.es/​a​n​d​a​l​u​c​i​a​/​n​o​t​i​c​i​a​s​_​t​a​g​s​_​n​o​t​i​c​i​a​I​n​f​o​.​a​s​p​x​?​I​d​=​5​591).
  6. «Lis­tas de sui­ci­dios rela­cio­na­dos con la cri­sis 2012−2013», Insur­gen­te, 6 de enero de 2013.
  7. «Des­ti­tui­do el direc­tor del hos­pi­tal balear por la muer­te de un sene­ga­lés sin pape­les», El País, 22 de mayo de 2013. /​«Dos nue­vas denun­cias vin­cu­lan muer­tes con recor­tes en Bar­ce­lo­na. Un hom­bre falle­ce de hemo­rra­gia cere­bral tras espe­rar seis días una reso­nan­cia — “El qui­ró­fano se que­dó sin luz y per­di­mos el bebé”, lamen­ta otro afec­ta­do», El País, 1 de diciem­bre de 2011. /​«Vive­re­mos con la duda de si podría haber­se sal­va­do. Un vecino de un pue­blo que se que­dó sin urgen­cias mue­re duran­te el tras­la­do a Tru­ji­llo», El País, 17 de enero de 2013.
  8. Win Dierkx­sens: «Pobla­ción, fuer­za de tra­ba­jo y rebe­lión en el siglo XXI. ¿De las revuel­tas popu­la­res de 1848 en Euro­pa a la rebe­lión mun­dial actual?», El colap­so de la civi­li­za­ción. La huma­ni­dad fren­te a la gran tran­si­ción, Andrés Pique­ras y Win Dierkx­sens (EDS), El Vie­jo Topo, 2011.
  9. «Ban­gla­desh: Bús­que­da de cadá­ve­res lle­ga a su fase deci­si­va. (Ya se han encon­tra­do 1118 tra­ba­ja­do­ras y tra­ba­ja­do­res muer­tos, y 2438 heri­dos)», Cuba­de­ba­te, 12 de mayo de 2013.
  10. INE: «Padrón. El éxo­do de extran­je­ros baja la pobla­ción espa­ño­la por pri­me­ra vez en 17 años», El Mun­do, 22 de abril de 2013.
  11. Win Dierkx­sens: «Pobla­ción, fuer­za de tra­ba­jo y rebe­lión en el siglo XXI. ¿De las revuel­tas popu­la­res de 1848 en Euro­pa a la rebe­lión mun­dial actual?», El colap­so de la civi­li­za­ción. La huma­ni­dad fren­te a la gran tran­si­ción, Andrés Pique­ras y Win Dierkx­sens (EDS), El Vie­jo Topo, 2011.
  12. INE (Ins­ti­tu­to Nacio­nal de Esta­dís­ti­ca): Notas de pren­sa, Movi­mien­to Natu­ral de la Pobla­ción e Indi­ca­do­res Demo­grá­fi­cos Bási­cos, Datos defi­ni­ti­vos de 2011 y avan­ce del pri­mer semes­tre de 2012 (www​.ine​.es/​p​r​e​n​s​a​/​n​p​7​5​9​.​pdf).
  13. Ley Orgá­ni­ca 2/​2010, de 3 de mar­zo, de salud sexual y repro­duc­ti­va y de la inte­rrup­ción volun­ta­ria del emba­ra­zo.
  14. Ger­da Ler­ner: La crea­ción del patriar­ca­do, Edi­to­rial Crí­ti­ca, 199
  15. Sil­via Fede­ric­ci: Cali­bán y la bru­ja. Muje­res, cuer­po y acu­mu­la­ción ori­gi­na­ria, Tra­fi­can­tes de Sue­ños, 2010.
  16. Sil­via Fede­ric­ci: op. cit.
  17. Sil­via Fede­ric­ci: op. cit.
  18. Camino de la sex­ta extin­ción, sep­tiem­bre de 2012 (www​.eco​in​te​li​gen​cia​.com).
  19. Mª. J. Este­so Poves: El actual mode­lo agra­rio es un sui­ci­dio colec­ti­vo, 16 de mar­zo de 2012 (www​.dia​go​nal​pe​rio​di​co​.net).
  20. «Cada vez menos espe­cies en el pla­ne­ta», El País, 19 de junio de 2012.
  21. J. Bas­te­rra: Los fon­dos de pen­sio­nes aca­pa­ran la com­pra de la tie­rra agrí­co­la para espe­cu­lar, 1 de noviem­bre de 2011 (www​.gara​.net).
  22. Áfri­ca ven­de sus tie­rras a trans­na­cio­na­les y fon­dos de inver­sión, 12 de octu­bre de 2011 (http://​www​.libre​red​.net). /​Aca­pa­ra­mien­to de tie­rras ¡En Amé­ri­ca Lati­na si hay aca­pa­ra­mien­to de tie­rras!, 26 de abril de 2012 (http://​www​.grain​.org).
  23. «La FAO reco­mien­da explo­rar el uso de los insec­tos como fuen­te de ali­men­ta­ción para paliar el ham­bre en el mun­do», ABC, 14 de mayo de 2013.
  24. Nobel de medi­ci­na: «Curar enfer­me­da­des no es ren­ta­ble para las far­ma­céu­ti­cas», 5 de mayo de 2013 (http://​actua​li​dad​.rt​.com).
  25. «India sal­va­guar­da su con­di­ción de far­ma­cia de los pobres», El País, 1 de abril de 2013.
  26. I. Gil de San Vicen­te: ¿Para qué sir­ve El Capi­tal? (www​.matxin​gu​nea​.org).
  27. G. Kol­ko: El siglo de las gue­rras. Polí­ti­ca, con­flic­to y socie­dad des­de 1914, Pai­dós, 2005, p. 343
  28. «Un tras­plan­te pio­ne­ro libra a un niños de pade­cer una enfer­me­dad con­gé­ni­ta», 14 de mar­zo de 2009 (www​.dia​rio​de​se​vi​lla​.es).
  29. «Obte­ni­das median­te clo­na­ción célu­las madre embrio­na­rias de per­so­nas», El País, 15 de mayo de 2013.
  30. Masahi­to Tachi­ba­na, Pau­la Ama­to, Miche­lle Spar­man, Nuria Mar­ti Gutie­rrez, Rebec­ca Tipp­ner-Hed­ges, Hong Ma, et al.: «Human Embryo­nic Stem Cells Deri­ved by Soma­tic Cell Nuclear Trans­fer», Cell 153, 1 – 11, June 6, 2013.
  31. C. Tupac: «Terro­ris­mo patriar­co-bur­gués», Terro­ris­mo y civi­li­za­ción, Boltxe Libu­ruak, 2012.

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