[Video] Impac­tan­tes tes­ti­mo­nios de las tra­ba­ja­do­ras de las coci­nas hospitalarias

Trabajadores de cocinas hospitalarias, en la protesta de ayer. CALLEJA.

LA PESADILLA DE LAS PRIVATIZACIONES LLEGA A LA SANIDAD PÚBLICA DE LA MANO DE UPN




Por des­gra­cia, la pri­va­ti­za­ción de las coci­nas hos­pi­ta­la­rias ha con­fir­ma­do las denun­cias que tra­ba­ja­do­ras y sin­di­ca­tos hemos rea­li­za­do duran­te meses. El bochor­no­so esper­pen­to que han gene­ra­do la Con­se­je­ría de Sani­dad diri­gi­da por UPN y la empre­sa Medi­te­rrá­nea de Cate­ring con­den­sa las per­ni­cio­sas con­se­cuen­cias de la polí­ti­ca privatizadora.

PRIVATIZACIÓN=LOS RICOS MÁS RICOS

La empre­sa de cate­ring Medi­te­rrá­nea está con­tro­la­da por Por­to­be­llo Capi­tal, un impor­tan­te fon­do de capi­tal ries­go. De hecho, uno de sus socios fun­da­do­res, Ramón Cer­dei­ras, fue pre­si­den­te de la patro­nal del sec­tor, ASCRI, la Aso­cia­ción Espa­ño­la de Enti­da­des de Capi­tal Ries­go. Otro socio, Sán­chez Asiain, es sobrino del que fue­ra pre­si­den­te del Ban­co Bil­bao Vizcaya.

Estos fon­dos invier­ten en empre­sas con el obje­ti­vo de con­se­guir el máxi­mo de ganan­cias en el más cor­to perio­do de tiem­po, expri­mien­do a los tra­ba­ja­do­res y tra­ba­ja­do­ras, redu­cien­do cos­tes de mane­ra sal­va­je, y espe­cu­lan­do; para ellos, el obje­to de la empre­sa en cues­tión es algo secundario.

Por­to­be­llo Capi­tal está rela­cio­na­da con el ban­co de inver­sión Gold­man Sachs, uno de los res­pon­sa­bles de la cri­sis mun­dial que esta­lló en 2008 y segui­mos pade­cien­do, y tam­bién uno de los res­pon­sa­bles del hun­di­mien­to de Grecia.

La com­pra de Medi­te­rrá­nea de Cate­ring fue finan­cia­da, entre otros, por BBVA y Ban­co San­tan­der. El Ban­co San­tan­der es uno de los mayo­res acree­do­res de Nava­rra, como con­se­cuen­cia del cré­di­to que Emi­lio Botín con­ce­dió a Yolan­da Bar­ci­na para que UPN tapa­ra par­te del agu­je­ro que ha gene­ra­do en las arcas públi­cas con su nefas­ta ges­tión. Aho­ra, el Ban­co San­tan­der se bene­fi­cia de mane­ra indi­rec­ta de la pri­va­ti­za­ción de las coci­nas hospitalarias.

Así pues, UPN está des­man­te­lan­do el sec­tor públi­co para que enti­da­des como Por­to­be­llo Capi­tal, Gold­man Sachs o Ban­co San­tan­der ganen dine­ro. Es decir, aque­llos que gene­ra­ron la cri­sis eco­nó­mi­ca son los que se bene­fi­cian de las pri­va­ti­za­cio­nes que impul­san UPN-PP con la excu­sa de la crisis.

PRIVATIZACIÓN=DESTRUCCIÓN DE EMPLEO

El Gobierno de Nava­rra es el prin­ci­pal des­truc­tor de empleo. En los últi­mos tres años se han des­trui­do 2.000 pues­tos de tra­ba­jo en los ser­vi­cios públi­cos y la san­gría con­ti­núa en las empre­sas públi­cas. Con la pri­va­ti­za­ción de las Coci­nas Hos­pi­ta­la­rias (Vir­gen del Camino, Hos­pi­tal de Nava­rra, Clí­ni­ca Ubar­min), se han des­trui­do 141 pues­tos de tra­ba­jo en el sec­tor públi­co y pre­vi­si­ble­men­te la plan­ti­lla de Medi­te­rrá­nea de Cate­ring no alcan­za­rá la mitad de esa cifra. Como mues­tra, en Vir­gen del Camino había 23 pin­ches por turno y aho­ra tan sólo hay 11 a la maña­na y 10 a la tar­de; es decir, se tra­ba­ja con menos del 50% de la plantilla.

PRIVATIZACIÓN=PÉRDIDA DE CALIDAD

Allí don­de se le dota con los medios nece­sa­rios, el sec­tor públi­co es el que más cali­dad ofre­ce. La dege­ne­ra­ción de la ali­men­ta­ción que se entre­ga a per­so­nas enfer­mas supo­ne una invo­lu­ción que una socie­dad como la nues­tra no pue­de admi­tir. Deben tomar­se medi­das urgen­tes pues­to que se tra­ta de un pro­ble­ma de salud públi­ca de pri­me­ra magnitud.

PRIVATIZACIÓN=EXPLOTACIÓN LABORAL

A la nula pla­ni­fi­ca­ción y for­ma­ción pre­vias, se le suman unas con­di­cio­nes labo­ra­les real­men­te infer­na­les: rea­li­za­ción de tra­ba­jos por los que no fue­ron con­tra­ta­das (lim­pie­za de obras), rit­mos de tra­ba­jo tre­pi­dan­tes, tra­ba­jo a des­ta­jo (lle­gan­do a tra­ba­jar has­ta la 01:00 cuan­do la jor­na­da fina­li­za­ba a las 23:00), mani­pu­la­ción de car­gas exce­si­vas, tra­to veja­to­rio… Es lla­ma­ti­vo que dos per­so­nas que pre­via­men­te habían tra­ba­ja­do en las Coci­nas públi­cas hayan cau­sa­do baja por estrés y ansie­dad, así como el hecho de que al menos dos per­so­nas hayan opta­do por dejar el empleo; esto quie­re decir que casi el 25% de los pin­ches (4 de 21) se han mar­cha­do o han cogi­do la baja por las bru­ta­les con­di­cio­nes labo­ra­les. Muchos de los que siguen tra­ba­jan­do, lo hacen obli­ga­dos por la actual situa­ción de paro; y hay varios que han sido des­pe­di­dos (pode­mos dar fe de uno de ellos, que ha con­tac­ta­do con el sindicato).

Res­pec­to a la jor­na­da y al sala­rio, la fal­ta de infor­ma­ción es total. Pero si, tal y como pare­ce, se les apli­ca la cuar­ta cate­go­ría del Con­ve­nio de Hos­te­le­ría de Nava­rra, supon­dría que las tra­ba­ja­do­ras de las coci­nas actua­les tra­ba­ja­rán un 8% más de jor­na­da y cobra­rán un 23% menos que en las Coci­nas públicas.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on Facebook
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.