Iván Már­quez: “Nun­ca haría­mos un acuer­do de espal­das al país”

Con­ta­gio Radio y Sema­na­rio VOZ

Entre­vis­ta con Iván Már­quez, jefe de la dele­ga­ción de Paz de las FARC-EP

*Con­ta­gio Radio y Sema­na­rio VOZ

Perio­dis­tas de Con­ta­gio Radio y el sema­na­rio VOZ reci­bie­ron las res­pues­tas a un exten­so cues­tio­na­rio que le for­mu­la­ron al coman­dan­te Iván Már­quez, quien enca­be­za la Dele­ga­ción de la Paz de las FARC-EP sobre dis­tin­tos temas de inte­rés des­pués de la ins­ta­la­ción de los diá­lo­gos de paz en Oslo, Norue­ga y del comien­zo de la Mesa de con­ver­sa­cio­nes en La Habana.

Már­quez en medio de las incer­ti­dum­bres del pro­ce­so man­tie­ne el opti­mis­mo, se refie­re a los avan­ces des­de Oslo has­ta hoy, resal­ta la impor­tan­cia de la par­ti­ci­pa­ción de la socie­dad para que la sali­da dia­lo­ga­da al con­flic­to arma­do sea posi­ble, en par­ti­cu­lar los apor­tes de las mesas regio­na­les pro­mo­vi­das por las comi­sio­nes de paz de Sena­do y Cáma­ra, así como las con­clu­sio­nes del Foro sobre Polí­ti­ca de Desa­rro­llo Agra­rio; se pro­nun­cia sobre la refor­ma tri­bu­ta­ria y otros temas polí­ti­cos y socia­les y expre­sa la posi­ción del movi­mien­to alza­do en armas res­pec­to al ima­gi­na­rio social mediá­ti­co sobre sus fuen­tes de finan­cia­ción, entre otros aspec­tos importantes.

Ana­li­za la tre­gua uni­la­te­ral decre­ta­da por las FARC-EP cuyo pla­zo va has­ta el 20 de enero y plan­tea la posi­bi­li­dad de un armis­ti­cio o de una tre­gua bila­te­ral indefinida.

1. Des­pués de Oslo ha corri­do bas­tan­te agua bajo el puen­te. Vea­mos uno de los aspec­tos del Acuer­do Gene­ral para la ter­mi­na­ción del con­flic­to. El tema agra­rio ¿En qué esta­do se encuen­tra? ¿Hay avan­ces? ¿Se han estre­cha­do las dis­tan­cias, lue­go de que se cono­cie­ran dos pun­tos de par­ti­da tan distantes?

Diga­mos que hay un diag­nós­ti­co común de la situa­ción de mise­ria que como male­za inva­dió el cam­po colom­biano. El índi­ce Gini del 0.89 es un espe­jo que refle­ja la terri­ble la des­igual­dad que cam­pea en el sec­tor. Ni siquie­ra el gobierno tie­ne las fuer­zas ni los argu­men­tos para cues­tio­nar esos tris­tes núme­ros de la injus­ti­cia. Duran­te el tiem­po que ha corri­do deba­jo del puen­te hemos con­fi­gu­ra­do una visión más amplia de la pro­ble­má­ti­ca. En La Haba­na hemos escu­cha­do la voz de los exper­tos de la rura­li­dad, como son nues­tros cam­pe­si­nos, indí­ge­nas, empre­sa­rios, cate­drá­ti­cos… Ya están flu­yen­do impor­tan­tes insu­mos, pro­duc­to de foros y even­tos orga­ni­za­dos por ini­cia­ti­va popu­lar, por la ONU y la Uni­ver­si­dad Nacio­nal, y por las comi­sio­nes de paz de sena­do y cáma­ra, que con­tie­nen la espe­ran­za de solu­ción del pro­ble­ma rural que ha anhe­la­do mucha gen­te, por mucho tiem­po, por la cer­te­za, que nadie les qui­ta, de que ahí está la cla­ve de la paz. Esta­mos dan­do los pri­me­ros pasos en un camino que todos sabe­mos com­ple­jo. Nece­si­ta­mos ins­tru­men­tos de nave­ga­ción. Para lle­gar a nues­tro des­tino de paz, reque­ri­mos como GPS y brú­ju­la, la esta­dís­ti­ca, las cifras y el catas­tro, pero en Colom­bia esas ayu­das no exis­ten o son muy defi­cien­tes. Se nece­si­ta saber qué es lo que se va a redis­tri­buir, res­ti­tuir y for­ma­li­zar. No pue­den ser bal­díos sola­men­te. Para las FARC-EP hay un mons­truo ceba­do en san­gre y des­po­jo que sub­ya­ce en el fon­do del pro­ble­ma: el lati­fun­dio, pero algu­nos de las eli­tes pre­fie­ren no nom­brar­lo, lo pro­te­gen, lo disi­mu­lan, cami­nan en pun­ti­llas cuan­do pasan fren­te a él. Ese ha sido el error de todos inten­tos de refor­ma agra­ria, si es que se les pue­de dar ese nom­bre. Pero saben que si las cosas siguen como van, en poco tiem­po podrían arren­dar o ven­der esas gran­des pro­pie­da­des a las tras­na­cio­na­les mine­ro-ener­gé­ti­cas. Nego­cio es negocio.

2. Orga­ni­za­cio­nes de la socie­dad orga­ni­za­da rural de los sec­to­res popu­la­res y otros, entre ellos la Ruta Social Común por la Paz, reite­ran per­ma­nen­te­men­te la nece­si­dad de la par­ti­ci­pa­ción, uste­des mis­mos como dele­ga­ción de paz de las FARC EP, lo han plan­tea­do, Cuán­do hablan de par­ti­ci­pa­ción de las orga­ni­za­cio­nes, Es insu­fi­cien­te una pági­nas web y un foro como el rea­li­za­do recien­te­men­te en Bogo­tá, ¿por qué? ¿Y el cor­to tiem­po de las con­ver­sa­cio­nes si dará para otra for­ma de par­ti­ci­pa­ción? ¿Qué pue­de ser efi­caz y efi­cien­te para esa par­ti­ci­pa­ción? ¿Qué se están imaginando?

Para las FARC-EP lo fun­da­men­tal es lo que deter­mi­ne la volun­tad nacio­nal, el sobe­rano, el cons­ti­tu­yen­te pri­ma­rio, fren­te a la gue­rra y la paz, y en este caso, fren­te al tema espe­cí­fi­co de la rura­li­dad y el terri­to­rio. En la mesa somos su voz y sus sol­da­dos. Esta­mos cier­tos que la diná­mi­ca del pro­ce­so la impri­me la ini­cia­ti­va popu­lar. Hay dere­chos de par­ti­ci­pa­ción polí­ti­ca que la gen­te tie­ne que hacer­los valer. Con la movi­li­za­ción si es pre­ci­so. Nin­gún colom­biano, nin­gu­na orga­ni­za­ción polí­ti­ca o popu­lar, pue­de admi­tir mor­da­zas bajo el chan­ta­je de la judi­cia­li­za­ción si lle­ga­re a hablar con una de las fuer­zas beli­ge­ran­tes en la mesa, como lo pre­ten­de el minis­tro del inte­rior, Fer­nan­do Carri­llo. No hay nada más absur­do. Ese chan­ta­je que pre­ten­de que no pode­mos dia­lo­gar con las orga­ni­za­cio­nes socia­les has­ta tan­to no nos des­mo­vi­li­ce­mos, es todo un dis­pa­ra­te, que no habla de gran­de­za ni de bue­nas inten­cio­nes del gobierno fren­te a la paz, y deno­ta en cam­bio una igno­ran­cia total fren­te al deco­ro que des­te­lla la gue­rri­lla de Manuel. La mesa y sus pro­ta­go­nis­tas tie­nen que estar al ser­vi­cio de la gen­te. La paz de Colom­bia no será resul­ta­do de un con­ci­liá­bu­lo, ni la recon­ci­lia­ción se for­ja a espal­das de la nación. Por eso valo­ra­mos lo pro­du­ci­do has­ta hoy por los foros y even­tos rea­li­za­dos. Sus con­clu­sio­nes serán insu­mos esen­cia­les para la cons­truc­ción de la paz. Salu­da­mos la ini­cia­ti­va en pro­ce­so del Foro Ciu­da­dano Per­ma­nen­te por la Paz . La Web, por su poca acce­si­bi­li­dad, no col­ma por aho­ra las expec­ta­ti­vas, pero si es un meca­nis­mo prác­ti­co que habrá que mejo­rar. Final­men­te, las ideas son muy impor­tan­tes, pero debe­mos acom­pa­ñar­las con gran­des movi­li­za­cio­nes, para que tomen for­ma con­cre­ta en la nue­va reali­dad que se está forjando.

3. Uste­des han plan­tea­do res­pec­to a la infor­ma­ción que ya reci­bie­ron de las mesas regio­na­les que ade­lan­ta­ron las comi­sio­nes de paz de Sena­do y Cáma­ra, como un insu­mo impor­tan­te, ¿Cómo han tra­ba­ja­do esos apor­tes en la mesa?, ¿Estos apor­tes no son sufi­cien­tes como medio de par­ti­ci­pa­ción de la socie­dad rural?

Los apor­tes de las mesas regio­na­les pro­mo­vi­das por las comi­sio­nes de paz de Sena­do y Cáma­ra, así como las con­clu­sio­nes del Foro sobre Polí­ti­ca de Desa­rro­llo Agra­rio Inte­gral orga­ni­za­do por la ONU y el Cen­tro de Pen­sa­mien­to de la Uni­ver­si­dad Nacio­nal, que reci­bi­mos las FARC en la Haba­na el 8 de enero y el gobierno en Bogo­tá, y apor­tes de otras ini­cia­ti­vas popu­la­res, todas esas ideas y sue­ños empe­za­rán a ser estu­dia­dos a par­tir de 14 de enero cuan­do la mesa reanu­de acti­vi­da­des. Cla­ro que las FARC ya lo están hacien­do y los esta­mos some­tien­do a deba­te a tra­vés de nues­tros cana­les. Reite­ra­mos su inmen­so valor y nues­tra inten­ción es que nin­guno de estos esfuer­zos pase a la his­to­ria como espa­cios que se abrie­ron para “botar corrien­te”. Recuer­de que habrá un meca­nis­mo para refren­dar lo con­ve­ni­do, que tam­bién debe defi­nir­lo el pueblo.

4. El pre­si­den­te San­tos, el ex minis­tro De La Calle, el pre­si­den­te de la SAC, el doc­tor Mejía han reite­ra­do que el mode­lo eco­nó­mi­co no está en nego­cia­ción, esto sig­ni­fi­ca que la polí­ti­ca mine­ro ener­gé­ti­ca que afec­ta sue­los y sub­sue­lo, que defi­ne mode­los de desa­rro­llo no se dis­cu­te ¿De qué enton­ces dis­cu­ten o a que lle­gan a acuer­dos? ¿Cuá­les son los mínimos?

Esa es una aspi­ra­ción del gobierno, muy res­pe­ta­ble por cier­to, pero no con­cuer­da con el espí­ri­tu ni la letra del Acuer­do Gene­ral de la Haba­na. Por otra par­te, es impo­si­ble que la pro­fun­di­za­ción de la polí­ti­ca neo­li­be­ral que pro­mue­ve San­tos, la entre­ga del terri­to­rio a la indus­tria extrac­ti­va tras­na­cio­nal, se esca­pe a la dis­cu­sión del pri­mer pun­to sobre tie­rras, acce­so y uso, sobe­ra­nía ali­men­ta­ria, rura­li­dad dig­na. Este no es un país de igna­ros ni cafres. Lo que vie­ne avan­zan­do con redo­ble de tam­bo­res y arti­fi­cios mediá­ti­cos, es la extran­je­ri­za­ción de la tie­rra, la des­na­cio­na­li­za­ción de la eco­no­mía, la pér­di­da de la sobe­ra­nía, la des­truc­ción del medio ambien­te, el teji­do social, nues­tras cos­tum­bres. Vie­ne avan­zan­do con rui­do de loco­mo­to­ra, el ham­bre y la des­po­se­sión, la vic­to­ria defi­ni­ti­va de la injus­ti­cia. Duro pero cier­to, ¿no? La ver­dad pura y lim­pia es nece­sa­ria. Los colom­bia­nos todos debe­mos colo­car­nos al fren­te, en la trin­che­ra de la patria, para decir­les a los nue­vos colo­nia­lis­tas que, no pasa­rán. ¿Los míni­mos? La refor­ma rural inte­gral y la rever­sión del infra­hu­mano coefi­cien­te Gini.

5. El recien­te foro sobre polí­ti­ca agra­ria en Bogo­tá mos­tró diver­sas mane­ras de abor­dar la pro­ble­má­ti­ca rural, algu­nos par­tien­do de qué no es posi­ble nego­ciar el mode­lo, otros afir­man­do la nece­si­dad de modi­fi­car el mode­lo. Sin embar­go, todos coin­ci­dían en la iden­ti­dad de los pro­ble­mas como la pobre­za, la mar­gi­na­ción rural, la ausen­cia de bien­es­tar social para los tra­ba­ja­do­res rura­les, algu­nos aspec­tos del ambien­te y del cam­bio cli­má­ti­co, y la ausen­cia de infra­es­truc­tu­ra de tele­co­mu­ni­ca­cio­nes, sis­te­ma férreo, sis­te­ma carre­te­able, défi­cit téc­ni­cos, tec­no­ló­gi­cos entre otros. ¿Cuál es la pos­tu­ra de las FARC EP?

De acuer­do, eso es lo que hay que supe­rar. Y aun­que parez­ca increí­ble, lo dicen ya los pape­les públi­cos, en la mesa hay con­sen­so entre las par­tes de que es urgen­te cons­truir la dig­ni­dad rural, asun­to que ata­ñe a toda la nación. La vida dig­na en las ciu­da­des depen­de de la esta­bi­li­dad rural, y vice­ver­sa. Se debe estre­char esa rela­ción sim­bió­ti­ca para que Colom­bia sal­ga ade­lan­te. Aten­der las jus­tas recla­ma­cio­nes de la pobla­ción rural y urba­na, desoí­das por déca­das, abri­ría las puer­tas, por pri­me­ra vez, al ejer­ci­cio de la cons­truc­ción de demo­cra­cia ver­da­de­ra. Hay que demo­cra­ti­zar la vida nacio­nal, empe­zan­do por la demo­cra­ti­za­ción de la tenen­cia de la tierra.

6. Vol­vien­do a la pro­pues­ta de Colom­bia­nas y Colom­bia­nos por la Paz sobre un Foro Per­ma­nen­te, para este colec­ti­vo su natu­ra­le­za está o va más allá de la Haba­na y del esce­na­rio de con­ver­sa­cio­nes que se ade­lan­te con el ELN y el EPL, par­tien­do de reco­no­cer los disen­sos con sec­to­res empre­sa­ria­les y de los pun­tos de iden­ti­dad de estos con los sec­to­res rura­les. ¿Las FARC EP cree que exis­te un sec­tor empre­sa­rial que pue­de com­pro­me­ter­se con la cons­truc­ción de un pro­ce­so de paz en lo rural, que pue­da esta­ble­cer acuer­dos entre coope­ra­ti­vas rura­les y sec­tor pri­va­do, en con­di­cio­nes jus­tas? O de suyo des­car­tan que el capi­tal pri­va­do pue­da apor­tar al pro­yec­to polí­ti­co de las FARC EP o al pro­yec­to que se cons­tru­ya entre comu­ni­da­des y privados?

Cla­ro. Es que el sec­tor empre­sa­rial, la indus­tria nacio­nal, los agri­cul­to­res, los gana­de­ros, están sien­do apa­lea­dos por la polí­ti­ca eco­nó­mi­ca del gobierno que tie­ne su cora­zón ven­di­do a los intere­ses eco­nó­mi­cos de las tras­na­cio­na­les. Para la inver­sión extran­je­ra, todo: exen­ción de impues­tos, gabe­las para que colo­quen todas sus ganan­cias en el exte­rior, segu­ri­dad legal que prio­ri­za los dere­chos del capi­tal sobre los dere­chos socia­les y sobre la pro­pia indus­tria nacio­nal. Mien­tras una tras­na­cio­nal paga por ejem­plo menos del 15%, y has­ta el 5% en impues­tos, los indus­tria­les colom­bia­nos tie­nen que pagar el 30%. Cuan­do quie­ran, las mul­ti­na­cio­na­les se pue­den lle­var su maqui­na­ria y su tec­no­lo­gía. La polí­ti­ca del gobierno está arrui­nan­do la indus­tria nacio­nal. Y para rema­tar­la, le cla­va impu­ne­men­te el puñal de los TLC. En Oslo nos dimos cuen­ta que el gobierno Norue­go cobra a las tras­na­cio­na­les impues­tos del 76%, y que esa tri­bu­ta­ción redun­da sagra­da­men­te en el bien­es­tar colec­ti­vo. No esta­mos pidien­do apor­tes al pro­yec­to polí­ti­co de las FARC-EP, no. Esta­mos impul­san­do es un pro­yec­to nacio­nal que bene­fi­cie a todos. Unas comu­ni­da­des cam­pe­si­nas, bien orga­ni­za­das, deben aso­ciar­se con la indus­tria nacio­nal en con­di­cio­nes que favo­rez­can en jus­ti­cia a cada una de las partes.

7. A par­tir de esa valo­ra­ción, ¿Qué rol debe desem­pe­ñar el Esta­do colom­biano? ¿Qué peso tie­ne el poder local y regio­nal en esa cons­truc­ción de Estado?

El Esta­do colom­biano no pue­de seguir actuan­do de espal­das al país, para feriar, como lo está hacien­do, las rique­zas natu­ra­les que debie­ran ser uti­li­za­das en la solu­ción de los gra­ves pro­ble­mas socia­les que nos aque­jan. La des­na­cio­na­li­za­ción, la repri­ma­ri­za­ción, están des­tru­yen­do lo poco que que­da del alma y la indus­tria nacio­nal. La gen­te del común, las capas medias que están sien­do gol­pea­das sin pie­dad, ya no se comen el cuen­to de la pros­pe­ri­dad y el cre­ci­mien­to del país, por­que saben muy bie­nes que todas esas mul­ti­mi­llo­na­rias ganan­cias repor­ta­das no bene­fi­cian al país nacio­nal, sino de las trans­na­cio­na­les que están expor­tan­do, des­de el terri­to­rio de Colom­bia, las rique­zas que extraen de mane­ra exa­cer­ba­da, del sub­sue­lo patrio. Y para ello San­tos les ha dado luz ver­de y paten­te de corso.

8. Vol­va­mos a la reali­dad. Está una refor­ma tri­bu­ta­ria apro­ba­da recien­te­men­te por la coa­li­ción legis­la­ti­va de la Uni­dad Nacio­nal, en ella se gene­ran nue­vos bene­fi­cios o exen­cio­nes para el capi­tal y las inver­sio­nes de empre­sas extrac­ti­vas, ¿qué opi­nión le mere­ce está decisión?

Segui­mos en la reali­dad. A ese paso y con esos legis­la­do­res sumi­sos al eje­cu­ti­vo, muy pron­to deja­re­mos el ter­cer lugar para esca­lar el podio de la ver­güen­za del pri­mer país más des­igual del mun­do. La acti­tud de esa coa­li­ción de bol­si­llo es repug­nan­te, pro­fun­da­men­te anti­so­cial y anti­pa­trió­ti­ca. Que tri­bu­ten los pobres y las capas medias, no los inver­sio­nis­tas. ¿No le pare­ce que tie­nen a este pobre país patas arri­ba? Terri­ble y des­con­cer­tan­te reali­dad. Mien­tras dia­lo­ga de paz en la mesa, el gobierno dis­pa­ra con­tra el pecho de la gen­te el fue­go de su insa­nia eco­nó­mi­ca. Y esos son ape­nas los pri­me­ros dis­pa­ros de unos fran­co­ti­ra­do­res atrin­che­ra­dos en unas curu­les. Ya ven­drá el fue­go atro­na­dor cuan­do empie­cen a dis­pa­rar el paque­te legis­la­ti­vo de refor­ma pen­sio­nal, ley esta­tu­ta­ria de salud, refor­ma edu­ca­ti­va, extran­je­ri­za­ción de la tie­rra … Tene­mos que con­fiar en la capa­ci­dad de movi­li­za­ción del pue­blo para ata­jar estos despropósitos.

9. Exis­te la per­cep­ción en algu­nos sec­to­res que aun­que uste­des plan­tean que tie­nen su total volun­tad para lle­gar a un acuer­do defi­ni­ti­vo no exis­te la mis­ma dis­po­si­ción para lle­gar a esos acuer­dos en noviem­bre fecha limi­te plan­tea­da por el gobierno de San­tos. ¿Qué tiem­po han cal­cu­la­do, si hay volun­tad del gobierno para lle­gar a unos acuer­dos? ¿Por qué esa esti­ma­ción temporal?

¿Noviem­bre? Al menos el gobierno ya no aspi­ra a una frá­gil paz sie­te­me­si­na que para sal­var­la habría que meter­la en incu­ba­do­ra. Aun­que no tene­mos afa­nes elec­to­ra­les, oja­lá pudié­ra­mos tener para antes de noviem­bre una refor­ma agra­ria inte­gral. Que para enton­ces se haya fre­na­do el fatí­di­co carru­sel de tie­rras del Ura­bá cho­coano, antio­que­ño y cor­do­bés que pone en esce­na, para las gra­de­rías, una fal­sa entre­ga de tie­rras a favor de tes­ta­fe­rros de los des­po­ja­do­res. Que se haya ata­ca­do antes de noviem­bre ese lati­fun­dio impro­duc­ti­vo acu­mu­la­do a bala y moto­sie­rra, para­si­ta­rio y eva­sor de impues­tos. Qué bueno que todos poda­mos ver flo­re­cer antes de noviem­bre, cam­bios de estruc­tu­ras injus­tas, y que poda­mos apre­ciar avan­ces en la des­mi­li­ta­ri­za­ción del esta­do y de la socie­dad, iden­ti­fi­car a los auto­res inte­lec­tua­les de los fal­sos posi­ti­vos, los que fir­ma­ron la luc­tuo­sa direc­ti­va 029​.No debe apa­gar­se la fla­ma de la espe­ran­za que arde en el cora­zón de la infi­ni­ta mayo­ría de los colombianos.

10. Hablan­do de tiem­po, desean­do que todo vaya por buen camino entre uste­des y el gobierno, sin pre­ten­der ser ave de mal agüe­ro, si no lle­ga­rá a lograr­se un acuer­do, cree que la pro­lon­ga­ción de la gue­rra de gue­rri­llas logra­ría enfren­tar la asi­me­tría mili­tar que pare­ce estar a favor del Esta­do, según aná­li­sis ofi­cia­les. Las ope­ra­cio­nes con tec­no­lo­gía de pun­ta, inter­ven­ción inter­na­cio­nal ¿es posi­ble rever­sar­las? Y esto lo pre­gun­ta­mos, en medio de la tesis mediá­ti­ca y de algu­nos opi­na­do­res, según la cual, uste­des lle­gan a con­ver­sar sobre la base de una derro­ta mili­tar estra­té­gi­ca. Si estu­vie­ra en fren­te al pre­si­den­te San­tos, la pre­gun­ta sería, si él podría afir­mar que hay derro­ta mili­tar estra­té­gi­ca de las gue­rri­llas, y en cuán­to tiem­po no habría gue­rri­llas de las FARC, del ELN y del EPL.

La Dele­ga­ción de Paz de las FARC-EP está actuan­do en pers­pec­ti­va de la paz, no de la gue­rra, pero pode­mos afir­mar que los pue­blos son capa­ces de derro­tar cual­quier asi­me­tría. Los gene­ra­les del Coman­do Sur, del ejér­ci­to colom­biano, el pre­si­den­te San­tos no deben espe­rar la derro­ta que anhe­lan, en sus bom­bas ni en sus micro­chips. Esa es una qui­me­ra taci­tur­na, sin espe­ran­zas. No bus­quen la derro­ta, bus­quen la paz, la solu­ción diplo­má­ti­ca de este lar­go con­flic­to, que sería un ejer­ci­cio mucho más prác­ti­co. Un gene­ral colom­biano ase­gu­ra­ba hace poco, que casi todos los con­flic­tos han ter­mi­na­do en una mesa. Y tal vez ten­ga razón, pero se requie­re que haya volun­tad y deter­mi­na­ción para recu­rrir a las cos­tum­bres civi­li­za­das en la bús­que­da de una solu­ción. Para los que per­sis­ten en la gue­rra injus­ta que solo pro­te­ge intere­ses de los pode­ro­sos, “por for­tu­na se ha vis­to con fre­cuen­cia un puña­do de hom­bres libres ven­cer a impe­rios pode­ro­sos”, decía nues­tro padre, el Liber­ta­dor Simón Bolí­var. Deben tener en cuen­ta, ade­más, que las FARC no son sola­men­te hom­bres y muje­res alza­dos en armas; las FARC son un pueblo.

11. Quie­nes ven con opti­mis­mo el pro­ce­so inter­pre­tan que San­tos ha defi­ni­do noviem­bre como fecha lími­te para pul­sar la opi­nión y pro­yec­tar su reelec­ción o la suce­sión en Var­gas Lle­ras, ¿Uste­des pro­yec­tan que las FARC esta­ría rea­li­zan­do polí­ti­ca sin el uso de las armas en 2014? ¿Uste­des visua­li­zan ese esce­na­rio posible?

Sería muy des­alen­ta­dor que el pre­si­den­te San­tos estu­vie­se supe­di­tan­do el pro­ce­so de paz a su reelec­ción y que los pla­zos que se fijan para su con­cre­ción, obe­dez­can a cálcu­los en ese sen­ti­do. Por la paz se debe tra­ba­jar desin­te­re­sa­da­men­te y de cora­zón, con gene­ro­si­dad. Un pro­ce­so de paz con tem­po­ri­za­dor, que lo vue­le al cabo de un tiem­po, es una abe­rra­ción. El col­mo sería que apa­re­cie­ra por ahí algún tec­nó­cra­ta recla­man­do la paten­te de esa moda­li­dad. A veces da la impre­sión que algu­nos de esos estra­te­gas con­fun­den pro­ce­so de paz con some­ti­mien­to. Con rela­ción a su pre­gun­ta sobre las FARC y las elec­cio­nes: coin­ci­di­mos con muchos com­pa­trio­tas en que es nece­sa­rio abrir espa­cios a la par­ti­ci­pa­ción polí­ti­ca, y para ello es fun­da­men­tal refor­mar el actual sis­te­ma elec­to­ral, tem­plo sagra­do de los ladro­nes, el frau­de y la impu­ni­dad, impe­ne­tra­ble por su asque­ro­sa podre­dum­bre. Man­tie­nen el con­teo manual de votos para poder alte­rar los resul­ta­dos y solo recu­rren a medios elec­tró­ni­cos para ven­der gober­na­cio­nes, curu­les de sena­do y cáma­ra, alcal­días. Es un sis­te­ma tan demo­crá­ti­co que votan has­ta los muer­tos y los no ins­cri­tos. A las seis de la tar­de, casi siem­pre se va la luz, y quien iba pun­tean­do reapa­re­ce, cuan­do esta vuel­ve, en posi­cio­nes inter­me­dias. La tras­hu­man­cia es méri­to de caci­ques y gamo­na­les. Ganan los socios de las empre­sas que cuen­tan los votos. La poli­cía entra a la base de datos de la Regis­tra­du­ría, por­que es la poli­cía. Los que han logra­do pene­trar el antro ase­gu­ran que en sus salo­nes de la fama hay un monu­men­to eri­gi­do al frau­de en que apa­re­ce Uri­be flan­quea­do por el nar­co-para­mi­li­tar, Jor­ge 40 y el mucha­cho bueno, Jor­ge Nogue­ra. Hay que cam­biar esa ver­güen­za nacio­nal, crear una nue­va ins­ti­tu­cio­na­li­dad dig­na del cré­di­to ciu­da­dano, para que todos par­ti­ci­pe­mos con­fia­dos en la hon­ra­dez y pro­bi­dad de los fun­cio­na­rios públi­cos que la repre­sen­tan. Un nue­vo sis­te­ma elec­to­ral, con­fia­ble e impo­lu­to, fun­da­do en la demo­cra­cia ver­da­de­ra, gene­ra­ría ganas y deseos de par­ti­ci­pa­ción electoral.

12. Cuan­do se cono­ció el mar­co del Acuer­do Gene­ral para la ter­mi­na­ción del con­flic­to, algu­nos poli­tó­lo­gos y opi­na­do­res mani­fes­ta­ron, no solo que había madu­rez para un pro­ce­so, si no que ya exis­tía un acuer­do bajo la mesa más allá de lo escri­to. ¿Qué le dice a esos opi­na­do­res y analistas?

Por prin­ci­pio, nun­ca haría­mos un acuer­do a espal­das del país. Y en cuan­to a lo otro, deje­mos que esos polí­tó­lo­gos y “opi­na­do­res” esti­pen­dia­dos sigan volan­do con sus alas de Íca­ro hacia el sol de sus mentiras.

13. Lamen­ta­ble­men­te el con­flic­to arma­do segui­rá. El 20 de enero ter­mi­na el cese uni­la­te­ral del fue­go, se ha pro­ba­do en estas sema­nas que esta deci­sión ha sido muy impor­tan­te para ali­via­nar la situa­ción de los civi­les y de los pro­pios com­ba­tien­tes. ¿Qué sigue des­pués del 20 de enero?

Ese ges­to uni­la­te­ral de paz, que se exten­dió gene­ro­sa­men­te duran­te 60 días, inob­je­ta­ble­men­te gene­ró un ambien­te favo­ra­ble a los diá­lo­gos y con­for­mó un cli­ma de tran­qui­li­dad que arro­pó a los hijos de Colom­bia en navi­dad y año nue­vo. !!!Qué tal que el gobierno hubie­se hecho lo mis­mo, enten­dien­do que una deter­mi­na­ción de huma­ni­dad no echa a pique nin­gu­na estra­te­gia mili­tar ni polí­ti­ca. Si el gobierno San­tos acep­ta­ra para des­pués del 20 enero un armis­ti­cio o un cese bila­te­ral de fue­gos, por un tiem­po limi­ta­do, como un ensa­yo si se quie­re, las FARC-EP no duda­rían en pac­tar­lo. Para ate­rri­zar en la reali­dad debie­ra el gobierno “rese­tiar” la velei­dad de que con bom­bar­deos en el tea­tro de ope­ra­cio­nes va lograr el some­ti­mien­to de la gue­rri­lla de las FARC en una mesa.

14. En este perío­do de cese uni­la­te­ral se han pre­sen­ta­do 10 epi­so­dios que les fue­ron atri­bui­dos y que indi­ca­ron que incum­plie­ron, ¿estos hechos han sido de su auto­ría? ¿Qué ha ocu­rri­do? ¿Por qué?

Sola­men­te el reco­no­ci­do por las mis­mas FARC en Antio­quia, don­de fue­ron ata­ca­dos obje­ti­vos de infra­es­truc­tu­ra, por­que la comu­ni­ca­ción no les lle­gó a tiem­po. Hay que tener cuen­ta que el cese uni­la­te­ral alu­día a accio­nes ofen­si­vas. Si las FARC eran ata­ca­das, tenía todo el dere­cho a res­pon­der. Le pre­gun­ta­mos al CICR su eva­lua­ción de esta deci­sión uni­la­te­ral y nos res­pon­dió que todos sus dele­ga­dos repor­ta­ban un ambien­te de tran­qui­li­dad en sus áreas de tra­ba­jo. Val­dría la pena pre­gun­tar­les a geren­tes de las tras­na­cio­na­les su valo­ra­ción del cese uni­la­te­ral de accio­nes ofen­si­vas. Noso­tros pode­mos ase­gu­rar que apro­ve­cha­ron la cir­cuns­tan­cia para saquear más petró­leo, más car­bón, más oro y ferro­ní­quel de las entra­ñas de nues­tro terri­to­rio. Deben estar fro­tán­do­se las manos.

15. Duran­te este perío­do de cese uni­la­te­ral, iné­di­to en su accio­nar, uste­des han pro­pues­to un Acuer­do Espe­cial o una regu­la­ri­za­ción del con­flic­to, la regu­la­ción la están pro­yec­tan­do sobre la base que este pro­ce­so de acer­ca­mien­to fracase?

No. Lo que ocu­rre es que el tra­ta­do de regu­la­ri­za­ción de la gue­rra que pro­po­ne­mos es con­se­cuen­cia de la nega­ti­va del gobierno a pac­tar un cese bila­te­ral de fue­gos por un tiem­po deter­mi­na­do. Y lo hace­mos pen­san­do fun­da­men­tal­men­te en la pobla­ción, en cómo sus­traer­la, lo más que se pue­da, de los efec­tos de la con­fron­ta­ción. Un pues­to de poli­cía o una base del ejér­ci­to ubi­ca­da en el cen­tro de un pue­blo, por ejem­plo, es uti­li­zar a la pobla­ción como escu­do humano, argu­mén­te­se lo que se quie­ra. Por otra par­te, ate­nién­do­nos a las espe­ci­fi­ci­da­des del con­flic­to colom­biano, pode­mos acor­dar nor­mas entre los con­ten­dien­tes para resol­ver pron­ta­men­te situa­cio­nes de caí­dos en com­ba­te, heri­dos y pri­sio­ne­ros, entre otros temas.

16. Duran­te este perío­do de cese uni­la­te­ral, ¿cesa­ron las ope­ra­cio­nes de financiación?

Una fuer­za insur­gen­te no vive del aire. Tie­ne que comer, ves­tir­se, curar­se, trans­por­tar­se, adqui­rir per­tre­chos, reno­var su arma­men­to, finan­ciar sus escuelas…

17. ¿Hay empre­sas pri­va­das que están pagan­do la extor­sión o finan­cia­ción de las tro­pas gue­rri­lle­ras? ¿Entre estas empre­sas pri­va­das hay mul­ti­na­cio­na­les?, ¿Estas empre­sas de qué ren­glo­nes de la eco­no­mía son? ¿El por­cen­ta­je de esta fuen­te de finan­cia­ción a qué se destina?

Lo úni­co que le pue­de res­pon­der de esa cas­ca­da de pre­gun­tas es que la Ley 002 sobre tri­bu­ta­ción para la paz, pro­mul­ga­da por las FARC-EP en el 2000, sigue vigen­te, excep­to la pri­va­ción de la liber­tad por eva­sión del impues­to. Como usted sabe, hace un año las FARC deja­ron, por razo­nes ya expues­tas, la prác­ti­ca de las reten­cio­nes con fines económicos.

18. Una de sus fuen­tes de finan­cia­ción está rela­cio­na­da con la coca, inclu­so se ha lle­ga­do a decir qué son un cár­tel. ¿Pue­de expli­car cómo un movi­mien­to arma­do revo­lu­cio­na­rio par­ti­ci­pa en esa fuen­te de finan­cia­ción? ¿Cómo enfren­tar esa percepción?

Val­dría la pena pre­gun­tar­nos más bien, cómo un Esta­do se nutre y se finan­cia con el trá­fi­co de cocaí­na. El lava­do de acti­vos en Colom­bia es del orden de los 12 mil millo­nes de dóla­res al año, y el mayor por­cen­ta­je de esos dine­ros se mue­ven libre­men­te por los cir­cui­tos finan­cie­ros. El mis­mo Esta­do impe­rial, inmer­so hoy en una devas­ta­do­ra cri­sis sis­té­mi­ca, uti­li­za gran­des masas de dine­ro pro­ve­nien­tes del nar­co­trá­fi­co en inú­ti­les ope­ra­cio­nes de sal­va­men­to finan­cie­ro. Aquí hay mucho sepul­cro blan­quea­do por fue­ra, pero podri­do por den­tro. Álva­ro Uri­be (Vari­to Cor­leo­ne) fue un pre­si­den­te mafio­so. ¿Se acuer­da? Labo­ra­to­rio de Tran­qui­lan­dia, pis­tas para ope­ra­cio­nes de nar­co­trá­fi­co en la sel­va auto­ri­za­das por él, sien­do direc­tor de la Aero­náu­ti­ca civil. Tam­bién per­mi­tió a sus con­gé­ne­res para­mi­li­ta­res, cuan­do era pre­si­den­te, la expor­ta­ción de cocaí­na… En la épo­ca de los “Pepes” (Per­se­gui­dos por Pablo Esco­bar) el car­tel de Cali finan­ció el Blo­que de Bús­que­da. Esa ins­ti­tu­ción no tenía pla­ta y con lo que reci­bió de la mafia, adqui­rió carros, equi­pos de inte­li­gen­cia, pagó sobre­suel­dos a los ofi­cia­les. El DAS, duran­te el gobierno de Uri­be, pasó a la his­to­ria como el car­tel de las Tres Letras. Abrió la ruta de la cocaí­na a los Esta­dos Uni­dos a tra­vés del car­tel de los Bel­trán Ley­va de Méxi­co. Y hacía la vuel­ta com­ple­ta, por­que tam­bién entra­ba los dóla­res des­de los Esta­dos Uni­dos, a tra­vés del aero­puer­to El Dora­do de Bogo­tá, direc­ta­men­te a las manos de los capos. Los nar­co­tra­fi­can­tes eli­gie­ron a casi todos los Pre­si­den­tes, des­de Tur­bay has­ta Uri­be. Eli­gie­ron par­la­men­ta­rios. No se pue­de olvi­dar lo que dijo aque­lla vez Sal­va­to­re Man­cu­so: “ele­gi­mos más del 33 por cien­to del Con­gre­so”. Y des­pués la nar­co-para­po­lí­ti­ca, y eso sigue. Para las FARC la pro­duc­ción de hoja de coca por los cam­pe­si­nos es la con­se­cuen­cia de una pro­ble­má­ti­ca de orden social. La repre­sión no solu­cio­na nada. Algu­nos se moles­tan por­que las FARC “tole­ran”, pero ya lo diji­mos, ese es un pro­ble­ma social que debe abor­dar­se como tal, y ade­más, las FARC no somos poli­cías anti­nar­có­ti­cos. Hici­mos a tra­vés del coman­dan­te Manuel una pro­pues­ta de sus­ti­tu­ción de cul­ti­vos ilí­ci­tos diri­gi­da al cam­pe­sino, pero el gobierno la des­es­ti­mó, por­que nece­si­ta el pre­tex­to para seguir agre­dien­do y jus­ti­fi­car la inje­ren­cia de los Esta­dos Uni­dos en nues­tros asun­tos inter­nos. Tam­bién pro­pu­si­mos en el pasa­do la lega­li­za­ción del con­su­mo, pero res­pon­die­ron nega­ti­va­men­te por­que el pro­ble­ma era glo­bal. Aho­ra hay ex pre­si­den­tes muy ilus­tres, como Gavi­ria, abo­gan­do por la lega­li­za­ción, y no por­que haya entra­do en razón, por­que crea que así como ocu­rrió con el taba­co y ron pue­de ocu­rrir con la cocaí­na, sino por­que detrás están las tras­na­cio­na­les far­ma­céu­ti­cas que de repen­te des­cu­brie­ron que allí hay un gran filón de oro para sus negocios.

19. ¿Por qué se dice enton­ces que las FARC tie­ne alian­zas con las BACRIM? ¿Si no hay esas alian­zas, de qué se trata?

Por­que es una cam­pa­ña mediá­ti­ca. ¿Para qué tie­nen a las deno­mi­na­das BACRIM? Para garan­ti­zar el Carru­sel de las tie­rras en Ura­bá y ali­men­tar la far­sa de la entre­ga de tie­rras que ha sido pues­ta en esce­na en esa región. Su tarea es revic­ti­mi­zar a los des­po­ja­dos para que las tie­rras vuel­van a los des­po­ja­do­res, los bana­ne­ros, gana­de­ros, pal­mi­cul­to­res, a Gabriel Harry, a los Vélez, a los Gavi­ria, a los Sie­rra, a los Argo­te. Y tie­nen a las BACRIM tam­bién para colo­car­las como gua­chi­ma­nes en los sitios que serán obje­to de extran­je­ri­za­ción y de explo­ta­ción mine­ro-ener­gé­ti­ca. Des­pués les darán una pata­da en el derrier y los extra­di­ta­rán a los Esta­dos Uni­dos, como a los otros.

20. ¿Para uste­des qué son las BACRIM?

Gru­pos para esta­ta­les. Hay unos gene­ra­les reti­ra­dos reac­ti­van­do el paramilitarismo.

21. Su men­sa­je repre­sen­ta un por­cen­ta­je de la pobla­ción rural y urba­na, ¿con­si­de­ran que ese acu­mu­la­do es sufi­cien­te para una par­ti­ci­pa­ción que logré trans­for­ma­cio­nes polí­ti­cas en el mediano plazo?

El anhe­lo de trans­for­ma­cio­nes polí­ti­cas, eco­nó­mi­cas y socia­les cre­ce y cre­ce todos los días en Colom­bia y movi­li­za gen­te y en esa moti­va­ción fin­ca­mos todas nues­tras espe­ran­zas de arti­cu­lar un con­tin­gen­te uni­fi­ca­do de sec­to­res socia­les en torno a algo nue­vo para Colom­bia, una for­ma dis­tin­ta de hacer polí­ti­ca que ten­ga como pro­pó­si­to la dig­ni­dad huma­na ante todo, la sobe­ra­nía, la demo­cra­cia ver­da­de­ra. Hay un ata­que abu­si­vo y des­pro­por­cio­na­do del gobierno con­tra las capas medias del país a tra­vés de la tri­bu­ta­ción. ¿Cómo es posi­ble que para garan­ti­zar favo­ra­bi­li­da­des y exen­ción de impues­tos a las tras­na­cio­na­les, a la indus­tria extrac­ti­va, estos ten­gan que pagar­los las capas medias y el pue­blo en gene­ral? El gobierno quie­re man­dar­nos a todos al infra­mun­do por­que en su sober­bia y actua­ción impu­ne cree que la gen­te va tole­rar que le piso­teen man­sa­men­te, todo el tiem­po, su dignidad.

22. En diver­sas entre­vis­tas se les ha pre­gun­ta­do por los afec­ta­dos y las víc­ti­mas que ha gene­ra­do su accio­nar revo­lu­cio­na­rio. Uste­des afir­man qué son una orga­ni­za­ción que nació de la repre­sión esta­tal, de la nega­ción en el acce­so y la dis­tri­bu­ción de la tie­rra, en el deve­nir his­tó­ri­co y de la gue­rra de gue­rri­llas se han come­ti­do aten­ta­dos a la vida e inte­gri­dad de per­so­nas, ¿des­de la éti­ca revo­lu­cio­na­ria acep­tan qué son res­pon­sa­bles de estas situaciones?

Las víc­ti­mas, son víc­ti­mas del con­flic­to, en el que el Esta­do tie­ne una res­pon­sa­bi­li­dad his­tó­ri­ca por acción y por omi­sión. Para no irnos muy lejos en esta tris­te his­to­ria está el geno­ci­dio de 5 mil mili­tan­tes y diri­gen­tes de la Unión Patrió­ti­ca. Hay que iden­ti­fi­car a las víc­ti­mas, infor­mar cómo mar­chan los pro­ce­sos de incri­mi­na­ción de los vic­ti­ma­rios. El Esta­do, que es el vic­ti­ma­rio por anto­no­ma­sia, debe res­pon­der por las masa­cres y las fosas comu­nes per­pe­tra­das por el para­mi­li­ta­ris­mo de Esta­do, el des­pla­za­mien­to for­zo­so de 5 millo­nes de cam­pe­si­nos, los fal­sos posi­ti­vos, por los que se debe res­pon­der jerár­qui­ca­men­te, empe­zan­do por el ex pre­si­den­te Uri­be y su minis­tro de Defen­sa Cami­lo Ospi­na, los gene­ra­les y todos los invo­lu­cra­dos en estos crí­me­nes de lesa huma­ni­dad, que estam­pa­ron sus fir­mas en la fatí­di­ca Direc­ti­va 029, sobre todo aho­ra que están ata­dos al Esta­tu­to de Roma.

En cuan­to a las FARC, ya hemos expli­ca­do, que sólo hace­mos uso de un dere­cho uni­ver­sal que asis­te a todos los pue­blos del mun­do de alzar­se en armas con­tra la opre­sión. La nues­tra es una res­pues­ta a los vic­ti­ma­rios. Las FARC no pro­yec­tan accio­nes con­tra la pobla­ción civil, sino con­tra obje­ti­vos mili­ta­res. En medio del fue­go segu­ra­men­te se afec­ta a la pobla­ción, pero no es el cálcu­lo y la inten­ción de la guerrilla.

23. El gobierno ha mani­fes­ta­do que uste­des se han apro­pia­do de más de 800 mil hec­tá­reas de tie­rra. ¿Qué opi­nan de esta afirmación?

Esa es la esta­dís­ti­ca mani­pu­la­do­ra de los vic­ti­ma­rios. Con ello pre­ten­den tapar con tie­rra la acu­mu­la­ción lati­fun­dis­ta gene­ra­do­ra de mise­ria y des­igual­dad en el cam­po. Es una manio­bra de cor­to vue­lo que bus­ca deses­pe­ra­da­men­te encu­brir la entre­ga del terri­to­rio, la sobe­ra­nía, al saqueo exa­cer­ba­do de nues­tras rique­zas natu­ra­les y ener­gé­ti­cas por las tras­na­cio­na­les. Con la inven­ción de las 800 mil hec­tá­reas, bus­can, ade­más, seguir gol­pean­do a la gen­te que estor­ba al pro­yec­to de extran­je­ri­za­ción de la tie­rra que ya tie­nen dise­ña­do. Muy poco se habla, por ejem­plo, de la titu­la­ción del INCODER a tes­ta­fe­rros de los des­po­ja­do­res de más de 312 mil hec­tá­reas de tie­rra. Los 92 pre­dios de la hacien­da Las Tan­gas supues­ta­men­te devuel­tos a sus due­ños, siguen en manos de pode­ro­sos des­po­ja­do­res en fun­dos dedi­ca­dos a la ganadería.

24. Cuán­do se acer­ca­ron por pri­me­ra vez a estre­char la mano del gene­ral Naran­jo y de Mora Ran­gel, ¿qué expe­ri­men­tó, qué valoró?

El encuen­tro con el gene­ral Jor­ge Enri­que Mora ocu­rrió en un coc­tel noc­turno orga­ni­za­do por la can­ci­lle­ría Norue­ga en Oslo, al que asis­tie­ron los paí­ses garan­tes, Cuba y Norue­ga y los acom­pa­ñan­tes en repre­sen­ta­ción de los gobier­nos de Vene­zue­la y Chi­le. Prác­ti­ca­men­te no habla­mos en esa oca­sión. Pero el gene­ral Mora es un voce­ro del gobierno desig­na­do sobe­ra­na­men­te por el pre­si­den­te San­tos. En la mesa sí nos hemos encon­tra­do y en las rela­cio­nes pri­ma el res­pe­to recí­pro­co. Sabe­mos que cuen­ta con el res­pal­do de la ofi­cia­li­dad en ser­vi­cio acti­vo y de los gene­ra­les en reti­ro. Con el otro gene­ral, solo encuen­tros fugaces.

25. ¿Cómo y qué se ima­gi­na usted hacien­do en 10 años?

Todo depen­de del des­en­la­ce de este esfuer­zo por la paz, al que deben inte­grar­se, más y más colombianos.

26. Para uste­des ser de las FARC es como ser par­te de una fami­lia, según expre­san en diver­sas entre­vis­tas, ¿qué pasa con su fami­lia de san­gre?, ¿Han com­pren­di­do su opción?, ¿Hay diver­gen­cias, comprensión?

Con un Esta­do tan arbi­tra­rio, que apli­ca el deli­to de san­gre, es mejor no hablar de ese tema.

27. Se espe­cu­la mucho sobre la situa­ción de salud del pre­si­den­te Chá­vez, dicen que las his­to­rias son de los pue­blos, ¿si hay un des­en­la­ce fatal con el nue­vo mejor ami­go del pre­si­den­te San­tos, con­si­de­ran que hay garan­tías para con­ti­nuar en un pro­ce­so serio hacia la paz?

Sólo desea­mos que el Pre­si­den­te Chá­vez recu­pe­re ple­na­men­te su salud. Es tan gran­de el apor­te que ha hecho para lograr la con­cor­dia entre los colom­bia­nos, que sin su con­cur­so no se habría ins­ta­la­do la mesa de con­ver­sa­cio­nes de La Habana.

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