[Video] Tra­duc­ció al cas­te­llà del dis­curs de David Fer­nàn­dez (CUP-AE) al ple d’investidura

Elec­cio­nes cata­la­nas | 26/​11/​2012 – 14:21h

Elecciones catalanas: La CUP cree que la

[La tra­duc­ción del cata­lán al cas­te­llano es de Aitor Rivas]

La pre­si­den­ta
A con­ti­nua­ción tie­ne la pala­bra el señor David Fer­nàn­dez en nom­bre del Gru­po Mix­to.

David Fer­nàn­dez Ramos
Bue­nos días a todas y a todos. Per­mi­tid­me que me vaya un poco lejos para vol­ver cer­ca. El mun­do se ha hecho un lugar peque­ño, noso­tros toda­vía bus­ca­mos nues­tro lugar, pero hoy, tal día como hoy, me voy lejos, pro­me­to vol­ver a nues­tro país y a nues­tra gen­te, hoy, tal día como hoy, mori­rán, en un mun­do que se ha hecho peque­ño, ochen­ta mil per­so­nas de ham­bre, y maña­na tam­bién. Según la FAO mue­ren ochen­ta mil per­so­nas de ham­bre cada día, en un mun­do don­de hay 3.500 millo­nes de per­so­nas que viven en situa­ción de extre­ma pobre­za, y en un mun­do absur­do, injus­to, des­igual, don­de tres­cien­tas per­so­nas tie­nen exac­ta­men­te la mis­ma rique­za que la mitad de la huma­ni­dad.

Si foca­li­za­mos el foco y nos cen­tra­mos allá de don­de somos y allá don­de esta­mos, en el Medi­te­rrá­neo y en Euro­pa, esta­mos en la Unión Euro­pea del capi­tal, de los mer­ca­de­res, de los gángs­ters con cor­ba­ta, de aque­llos mer­ca­dos que impo­nen hoy a los pue­blos del sur de Euro­pa un cas­ti­go ine­na­rra­ble des­de la vida coti­dia­na de las cla­ses popu­la­res, y tam­bién en una Unión Euro­pea y un mun­do que se defi­ne en una fron­te­ra absur­da, que es el estre­cho de Gibral­tar, que es esta fosa común don­de los últi­mos vein­te años han muer­to vein­te mil per­so­nas. La fron­te­ra más absur­da que sepa­ra la rique­za nor­te­ña, por así decir­lo, con la pobre­za del sur, en ape­nas trein­ta minu­tos.

Vamos al foco, y vamos a nues­tra tie­rra, en nom­bre de la Can­di­da­tu­ra de Uni­dad Popu­lar – Alter­na­ti­va de Izquier­das, que son los Paí­ses Cata­la­nes, don­de en estos momen­tos, hoy, aho­ra y aquí mis­mo, hay 3 millo­nes de per­so­nas en la pobre­za, 1,7 millo­nes de per­so­nas en el paro, 150.000 per­so­nas desahu­cia­das en los últi­mos cin­co años, 190.000 per­so­nas pasan­do ham­bre en Cata­lu­ña según los últi­mos datos de Cruz Roja, once mil per­so­nas pre­sas, per­so­nas pobres pre­sas, los corrup­tos están en la calle, como bien se sabe, 180.000 per­so­nas que son los escla­vos del régi­men neo­li­be­ral, son los sin pape­les que coha­bi­tan y con­vi­ven con noso­tros en nues­tras calles, en nues­tros barrios y en nues­tras comar­cas, y aquel régi­men de apartheid tam­bién con­tra el 15 por cien­to de nues­tra con­ciu­da­da­nía que no tie­ne dere­cho a voto.

El diag­nós­ti­co podría ser mucho más amplio, des­gra­cia­da­men­te, vein­ti­séis muje­res ase­si­na­das, este femi­ni­ci­dio de la vio­len­cia machis­ta y patriar­cal que hace tan­tas déca­das y siglos que tie­ne que aguan­tar la mitad de nues­tro país. Y en todo caso sí que esta­mos de acuer­do segu­ra­men­te con un diag­nós­ti­co, al que lle­ga­mos des­de pos­tu­ras dife­ren­tes, que es que la situa­ción es extra­or­di­na­ria­men­te com­pli­ca­da, extre­ma­da­men­te jodi­da, extre­ma­da­men­te injus­ta y des­igual, y que es ver­dad que este Par­la­men­to, según el pare­cer de la CUP, no ha esta­do a la altu­ra de las cir­cuns­tan­cias de la gen­te que dice repre­sen­tar. No esta­ba cuan­do empe­za­ron los desahu­cios hace cin­co años, y ha teni­do que ser la fuer­za de la gen­te la que pare los desahu­cios.

Y rebo­bino mucho, tam­bién varios siglos, pero me que­do en el Medi­te­rrá­neo, me que­do en nues­tra casa, por­que como decía Agus­tín de Hipo­na que si de los gobier­nos saca­mos la acción de la jus­ti­cia solo que­da una pan­di­lla de ladro­nes y pira­tas. Y según nues­tro pare­cer el mun­do está hoy gober­na­do por ladro­nes y pira­tas. Obvia­men­te, se lla­men Leh­man Brothers, se lla­men Gol­man Sachs, se lla­me Troi­ka Comu­ni­ta­ria, se lla­me Dra­gui o se lla­me Ban­co Cen­tral Euro­peo.

La pri­me­ra reali­dad, yo creo que se ha dicho aquí, y las refle­xio­nes de los gru­pos par­la­men­ta­rios lo han cons­ta­ta­do, es que este Par­la­men­to rei­na, pero no gobier­na, por­que aquí se ha dicho que esta­mos obli­ga­dos a una deu­do­cra­cia y por lo tan­to jus­to es decir dos cosas: que el Con­se­ller de Eco­no­mía de la Gene­ra­li­tat de Cata­lu­ña de la déci­ma legis­la­tu­ra esta­ba esco­gi­do antes de las elec­cio­nes, esta­ba esco­gi­do por­que lo habían esco­gi­do los mer­ca­dos finan­cie­ros y por­que es la troi­ka comu­ni­ta­ria y los hom­bres de negro que pron­to se car­ga­rán los des­pa­chos del Depar­ta­men­to de Eco­no­mía.

Por lo tan­to, esta­mos en una épo­ca don­de los mer­ca­dos finan­cie­ros votan cada día, a noso­tros solo nos dejan votar una vez cada cua­tro años, una épo­ca de saqueo y una épo­ca de robo, don­de haga­mos el sacri­fi­cio de los pue­blos del sur de Euro­pa, y en gene­ral los pue­blos del mun­do, a este mino­tau­ro glo­bal sedien­to de más san­gre, ¿no?, y que es impa­ra­ble en su recla­mo de más y más. Le esta­mos sir­vien­do al mino­tau­ro todo aque­llo que nos está cogien­do.

Se ha habla­do tam­bién aquí de esta­do de dere­cho, yo creo que ha habi­do tres gol­pes de esta­do, un gol­pe de esta­do y dos gol­pes de mer­ca­do en el últi­mo ciclo polí­ti­co que vivi­mos en los Paí­ses Cata­la­nes: uno es cuan­do que­dó demos­tra­do que este esta­do de dere­cho y dere­chas tan curio­so que algu­nos invo­can nos ha demos­tra­do que vale más la opi­nión de diez jue­ces que la opi­nión de todo un pue­blo y que la volun­tad mayo­ri­ta­ria de este pue­blo, en la vota­ción de un esta­tu­to que, como es sabi­do, noso­tros vota­mos en con­tra por­que noso­tros somos níti­da­men­te inde­pen­den­tis­tas y abo­ga­mos por el ejer­ci­cio del dere­cho a la auto­de­ter­mi­na­ción. Y en todo caso esta­mos en el 2012, arras­tra­mos tres cri­sis pro­fun­das, la nacio­nal, la socio­eco­nó­mi­ca y la demo­crá­ti­ca, y a pesar de todo lo mejor que le ha pasa­do en este país en los últi­mos años ha sido la fuer­za de la gen­te, el empu­jón comu­ni­ta­rio y la capa­ci­dad de acti­va­ción y movi­li­za­ción popu­lar. Si esta­mos don­de esta­mos, si el acuer­do para la con­sul­ta del 2014 remar­ca que aho­ra esta­mos ante una opor­tu­ni­dad en el pue­blo de Cata­lu­ña, noso­tros inver­ti­ría­mos los tér­mi­nos: es el pue­blo de Cata­lu­ña quien le ha dado la opor­tu­ni­dad a esta casa de avan­zar hacia la máxi­ma liber­tad polí­ti­ca. Veni­mos de un ciclo sobe­ra­nis­ta per­sis­ten­te, que empe­zó con movi­li­za­cio­nes por las infra­es­truc­tu­ras, que siguió con una con­sul­ta don­de nos envia­ron a la Falan­ge, don­de nos envia­ron a la abo­ga­cía del Esta­do y a la jus­ti­cia en Arenys de Munt, no que­rían una y les ofre­ci­mos 555 des­de una expre­sión pací­fi­ca, demo­crá­ti­ca, masi­va y deter­mi­na­da. En el ámbi­to socio­eco­nó­mi­co no hay que decir que lle­va­mos tres huel­gas gene­ra­les en los últi­mos die­cio­cho meses, y en el ámbi­to demo­crá­ti­co, como míni­mo des­de nues­tra lec­tu­ra, el esta­lli­do de la indig­na­ción en pla­zas, calles y redes fue­ron sin duda aire fres­co que dijo que la demo­cra­cia esta­ba en quie­bra, que la demo­cra­cia había entra­do en una cri­sis pro­fun­da y que era una des­fi­gu­ra­ción de sí mis­ma.

Entran­do en la mate­ria sobre la que se deba­te hoy, el deba­te de inves­ti­du­ra, noso­tros no uti­li­za­mos un len­gua­je equí­vo­co, pen­sa­mos que la sin­ce­ri­dad y la hones­ti­dad polí­ti­ca es impres­cin­di­ble, por lo tan­to habla­mos de auto­de­ter­mi­na­ción para avan­zar hacia la inde­pen­den­cia. Noso­tros somos los valen­cia­nos nor­te­ños, somos los isle­ños de ponien­te, segui­mos pen­san­do en los Paí­ses Cata­la­nes por­que tene­mos un múscu­lo que se lla­ma memo­ria, y noso­tros no tene­mos memo­ria de pez, sino que tene­mos memo­ria de ele­fan­te, y en este país ha habi­do una cul­tu­ra pro­gre­si­va de des­cul­tu­ri­za­ción y de des­po­li­ti­za­ción, pero no nega­re­mos que la len­gua de Joan Fus­ter, que la len­gua de Maria Mer­cè Marçal, que los poe­mas de Biel Mayor son los que nos agru­pan toda­vía hoy en día como reali­dad social y cul­tu­ral, que que­rría­mos tam­bién polí­ti­ca y que hoy reco­no­ce­mos que se tie­ne que hacer des­de el con­fe­de­ra­lis­mo y que hoy es Cata­lu­ña la que lle­va el rit­mo hacia la ple­na liber­tad polí­ti­ca.

Se ha dicho aquí y no lo repe­ti­ré, por­que lo han dicho las fuer­zas polí­ti­cas, que el dere­cho a la auto­de­ter­mi­na­ción no se pue­de patri­mo­nia­li­zar, es de todas y todos, de los que vota­rán que sí y de los que vota­rán que no, que es un mal favor vin­cu­lar auto­de­ter­mi­na­ción con recor­tes, es como un sacri­fi­cio que se pide a las cla­ses popu­la­res que no se pue­de acep­tar, des­de la CUP no pode­mos acep­tar. Noso­tros no pone­mos nin­gu­na con­di­ción ni nin­gún lími­te a la auto­de­ter­mi­na­ción, pero exi­gi­mos que tam­po­co nos los pon­gan a noso­tros. El dere­cho a deci­dir, por lo tan­to, vie­ne de un ciclo lar­go y per­sis­ten­te de movi­li­za­ción, es de todas y todos, y noso­tros abo­ga­mos por un acuer­do mul­ti­par­ti­da­rio y sobre todo por un acuer­do que incor­po­re todos los agen­tes socia­les, sin­di­ca­les y cul­tu­ra­les de este país, y cuan­do aca­be la inter­ven­ción me refe­ri­ré a cual es la moti­va­ción. Noso­tros no auto­de­ter­mi­na­re­mos recor­tes, ni recor­ta­re­mos la auto­de­ter­mi­na­ción; y si esta­mos aquí y alguien pien­sa que hoy nos estre­na­mos, y es ver­dad, en esta casa, pero veni­mos de lejos, vamos mucho más lejos toda­vía, y la ecua­ción polí­ti­ca fun­da­men­tal de la izquier­da inde­pen­den­tis­ta y de los movi­mien­tos socia­les que duran­te muchos años han rei­vin­di­ca­do la auto­de­ter­mi­na­ción en dic­ta­du­ra y en demo­cra­cia hicie­ron una ecua­ción polí­ti­ca fun­da­men­tal que es que es impo­si­ble la libe­ra­ción nacio­nal sin la libe­ra­ción social, que es impo­si­ble la liber­tad sin la jus­ti­cia, y hoy, tra­du­ci­do esto hoy aquí sig­ni­fi­ca que es inú­til hablar de inde­pen­den­cia sin hablar de cri­sis y que es inú­til hablar de cri­sis sin hablar de inde­pen­den­cia.

Lo for­mu­la­ron en tiem­po de silen­cio algu­nos y algu­nas valien­tes en 1968, cuan­do nació la izquier­da inde­pen­den­tis­ta moder­na; en 1988 algu­nos, pocos, tam­bién en la fies­ta del 77 ya avi­sa­ron de que la refor­ma impu­ne del fran­quis­mo era una ver­güen­za –hoy toda­vía no pode­mos anu­lar la sen­ten­cia de Com­panys, hoy toda­vía no pode­mos anu­lar la sen­ten­cia de muer­to a un poe­ta como Miguel Her­nán­dez, lo mejor del país con­ti­núa estan­do hoy en las cune­tas. Y han pasa­do trein­ta años, han pasa­do trein­ta años y hoy aque­lla tran­si­ción ya está hipo­te­ca­da, su defun­ción está mul­ti­cer­ti­fi­ca­da, y por lo tan­to nos toca ser pre­cur­so­res otra vez avan­zan­do por qué que­re­mos la inde­pen­den­cia: para hacer un país libre, para hacer un país mejor. Pero en todo caso, insis­to: la auto­de­ter­mi­na­ción es un dere­cho que corres­pon­de a todo el mun­do y es la pri­me­ra refle­xión que que­ría­mos aña­dir, tan­to en el acuer­do de la con­sul­ta como en el acuer­do de gobierno.

El acuer­do de gobierno, como hemos dicho, se refe­ría a un sacri­fi­cio eco­nó­mi­co, que no se ha dicho aquí, son 4.000 millo­nes de euros, aun­que des­pués se reduz­ca; tam­bién lamen­to que los 4.000 millo­nes de euros, señor Qui­co Homs, se anun­cia­ran des­pués de las elec­cio­nes y no el vier­nes antes, por­que segu­ra­men­te algu­nos habrían refle­xio­na­do sobre la orien­ta­ción de su voto, y dudo que del 25 al 26 se hubie­ra refle­xio­na­do sobre la dimen­sión de los recor­tes.

Se ha habla­do aquí tam­bién, cuan­do habla­ba Joan Herre­ra, de las alter­na­ti­vas, y es ver­dad que tene­mos alter­na­ti­vas. Creo que el acuer­do sí que, como tam­bién se ha seña­la­do, rom­pe el dis­cur­so de la hege­mo­nía neo­li­be­ral: resul­ta que aho­ra sí que hay alter­na­ti­vas, resul­ta que, si aho­ra se pue­de poner la fis­ca­li­dad sobre las enti­da­des finan­cie­ras, se podía hacer hace dos años; somos cons­cien­tes, ade­más, que lo más sobre­co­ge­dor siem­pre es el sufri­mien­to evi­ta­ble, y enton­ces ha habi­do sufri­mien­to social que era evi­ta­ble los últi­mos dos años, con unos recor­tes de 5.500 millo­nes en los últi­mos dos años, y aho­ra casi se nos anun­cia que el pró­xi­mo ciclo será de más sufri­mien­to, de más injus­ti­cia, de más des­igual­dad por valor de 3.000 o de 4.000 millo­nes que toda­vía no cono­ce­mos. Para noso­tros no son recor­tes, es una sie­rra eléc­tri­ca, y tam­bién anun­cia­mos que en un ciclo de acu­mu­la­ción por des­po­se­sión nun­ca, nun­ca antes como hoy, había habi­do tan­ta trans­fe­ren­cia de ren­ta de aba­jo a arri­ba a tra­vés del mer­ca­do inmo­bi­lia­rio, a tra­vés de esta acu­mu­la­ción por des­po­se­sión, a tra­vés de la finan­cia­li­za­ción de la cri­sis que está hacien­do la vida impo­si­ble a miles y miles de per­so­nas, si no a la mayo­ría del país.

Noso­tros somos unos insu­bor­di­na­dos a los mer­ca­dos finan­cie­ros, me pare­ce que esto tam­po­co es nin­gu­na nove­dad. Hemos habla­do de Islan­dia: Islan­dia rom­pió la hege­mo­nía neo­li­be­ral. Islan­dia como espí­ri­tu; tene­mos que bus­car, noso­tros somos de mode­lo pro­pio, bus­ca­mos nues­tro mode­lo pro­pio. Islan­dia ha hecho cosas que los mer­ca­dos decían que esta­ban prohi­bi­das: negar­se a pagar una deu­da pri­va­da que que­rían colar como públi­co, anu­lar la deu­da hipo­te­ca­ria de miles de fami­lias, encar­ce­lar ban­que­ros –que no está mal – , juz­gar gobier­nos, y final­men­te arran­car un nue­vo pro­ce­so cons­ti­tu­yen­te de una nue­va cons­ti­tu­ción demo­crá­ti­ca. Sí, y es ver­dad, y más vale en polí­ti­ca la hones­ti­dad y la sin­ce­ri­dad: somos anti­ca­pi­ta­lis­tas, hoy el capi­ta­lis­mo ya está cues­tio­na­do. El otro día Anto­ni Vives inclu­so lo decía en un artícu­lo, que no hay par­ches, aquí el que hay de fon­do es un cam­bio de mode­lo. Y por lo tan­to lo han dicho pre­mios Nobel de la paz, ha habi­do pre­mios Nobel de eco­no­mía que han dicho que o se encar­ce­lan a los res­pon­sa­bles de la cri­sis o no habrá sali­da, y como tene­mos memo­ria y no somos nada más que el tes­ti­go, somos la heren­cia que hemos reci­bi­do de quien nos ha pre­ce­di­do en la lucha y tene­mos que dejar el país en mejo­res con­di­cio­nes, apro­ve­cha­ré un decre­to de la Gene­ra­li­tat de Cata­lu­ña del 1936 que nos decía, que era el Decre­to de colec­ti­vi­za­cio­nes, y que hoy pue­de sonar sin­gu­lar­men­te elo­cuen­te. Aquel decre­to aca­ba­ba dicien­do que la muer­te del capi­ta­lis­mo equi­val­dría a la vic­to­ria del pue­blo. 1936, 2012.

Y como aquí se habla­ba de alter­na­ti­vas, per­mí­tan­nos que nos pon­ga­mos un poco social­de­mó­cra­tas, no lo acos­tum­bra­mos a hacer pero hoy lo hare­mos, cuan­do se habla de otras alter­na­ti­vas. Sí que hay alter­na­ti­vas, señor pre­si­den­te. Algu­nas no cues­tan ni un solo euro, depen­den úni­ca­men­te y exclu­si­va­men­te de la volun­tad polí­ti­ca, otras depen­den de reor­de­nar y replan­tear las finan­zas públi­cas y las polí­ti­cas socia­les, y otras depen­den de la valen­tía, que según Séne­ca era el pun­to medio entre la cobar­día y la teme­ri­dad.

Las que no cues­tan ni un solo euro: la mora­to­ria de los desahu­cios. A par­tir del pró­xi­mo Gobierno, a par­tir del 2013, los Paí­ses Cata­la­nes o Cata­lu­ña pue­den ser un país libre de desahu­cios. Y esto tam­bién es ser un país libre. El cos­te será para el mer­ca­do inmo­bi­lia­rio, que se lo mere­ce, por­que noso­tros siem­pre hemos habla­do que no solo que­re­mos que se pare la bur­bu­ja inmo­bi­lia­ria sino que que­re­mos que nos devuel­van todo lo roba­do. En este país, en el tsu­na­mi inmo­bi­lia­rio, que ha arran­ca­do en la épo­ca de los noven­ta y has­ta aho­ra, ha habi­do muchí­si­ma gen­te que se ha hecho de oro con las galli­nas de los hue­vos de oro del dere­cho a la vivien­da. Por lo tan­to, mora­to­ria a los desahu­cios.

Y otra. Segu­ra­men­te, si asu­mi­mos que la últi­ma cri­sis pro­duc­ti­va en nues­tra casa en los noven­ta supu­so un paro estruc­tu­ral de 200.000 per­so­nas, segu­ra­men­te, cuan­do algún día sal­ga­mos de la cri­sis, si sali­mos, que todo el mun­do dice…, bien, vamos, vamos atra­san­do las posi­cio­nes, segu­ra­men­te no es osa­do decir que sal­dre­mos con un paro estruc­tu­ral de entre 400 y 500.000 per­so­nas. Por lo tan­to, es hora de repar­tir el tra­ba­jo. Y con cos­tes…, segu­ra­men­te, sin que se aña­dan cos­tes al sec­tor empre­sa­rial, pero sí de repar­tir el tra­ba­jo, si que­re­mos que este 30 por cien­to que hoy está a las puer­tas de la exclu­sión social ten­ga visos de que el maña­na pue­da ser dife­ren­te.

Hay otras que tam­bién se siguen obvia­men­te reor­de­nan­do y replan­tean­do, no las diré todas por­que no ten­go tiem­po. Una muy sen­ci­lla, por­que ya sabéis que somos de la cua­dri­lla de los Anony­mous, y por lo tan­to de la red libre y del 2.0, y por lo tan­to ya está bien de pagar licen­cias a Micro­soft Word, 23 millo­nes de euros anua­les, cuan­do tene­mos soft­wa­re libre, tene­mos Ubun­tu, tene­mos Debian y tene­mos otras pro­pues­tas. No ven­der más el país, por­que es ham­bre para hoy y ham­bre para maña­na. Que un Gobierno en fun­cio­nes ven­da Aigües Ter-Llo­bre­gat a dos mul­ti­na­cio­na­les, ¿no? La divi­sión con Accio­na y con Agbar o Taba­sa, y que ade­más se ven­da pre­ci­sa­men­te a aque­llos que traen el CAREC, el cen­tro, ¿no?, el Cen­tro Ase­sor Eco­nó­mi­co, no está de buen ver y al final da la sen­sa­ción de país-nego­cio y de país-con­se­jo de admi­nis­tra­ción. Por lo tan­to, tam­bién hay que recu­pe­rar el con­trol sobre los recur­sos estra­té­gi­cos y sobre los ser­vi­cios públi­cos, por­que si no pasa el que pasó en el Amé­ri­ca Lati­na, que el ciclo neo­li­be­ral arra­sa, y es com­pa­ra­ble a pesar de todas las dife­ren­cias, lo que pasó en Amé­ri­ca Lati­na en los ochen­ta y los noven­ta con lo que está pasan­do en el sur de Euro­pa: un ciclo de hege­mo­nía neo­li­be­ral que lo arra­sa todo a pesar de que des­pués nos tene­mos que reem­po­de­rar para vol­ver­lo a cons­truir, que es el ciclo polí­ti­co que vive hoy segu­ra­men­te Amé­ri­ca Lati­na.

Y la últi­ma, que depen­de de la valen­tía, y que es nues­tra apues­ta polí­ti­ca, es la que se decía en la «Can­ción de las balan­zas», que apren­di­mos afor­tu­na­da­men­te en la escue­la públi­ca cata­la­na de este país, de la que esta­mos orgu­llo­sos, que decía que la auto­ri­dad se demues­tra con los fuer­tes y no con los débi­les. No se demues­tra anu­lan­do PIRMI sino que se demues­tra con aque­llos que eva­den, con aque­llos que ganan y con aque­llos que siem­pre miran a otra ban­da ante un sufri­mien­to social mayo­ri­ta­rio. Noso­tros no tene­mos nin­gún mie­do a des­obe­de­cer la limi­ta­ción al mar­gen del défi­cit; no nos da nin­gún mie­do. Pen­sa­mos que lo que hoy está en jue­go pre­ci­sa­men­te es…, nos da mie­do obe­de­cer a los mer­ca­dos; lo que no nos da mie­do es no des­obe­de­cer­los. Por lo tan­to, lo que hace fal­ta es salir de la «deu­do­cra­cia», del régi­men de «deu­do­cra­cia», y bus­car nues­tra pro­pia vía y no tener nin­gún mie­do a des­obe­de­cer a los mer­ca­dos finan­cie­ros. Hoy esta­mos en una épo­ca que o es la épo­ca de los pue­blos o la épo­ca de los mer­ca­dos, o es la épo­ca de los gángs­ters con cor­ba­ta o la épo­ca de la gen­te. Y esta es la dico­to­mía del siglo XXI, hoy segu­ra­men­te alre­de­dor del mun­do.

Des­obe­de­cer y no pagar la deu­da. Tam­bién des­de la volun­tad polí­ti­ca ir al piso 21 de «La Cai­xa», y alguien nos decía ayer que tenía­mos obse­sión con «La Cai­xa»; no tene­mos…, tene­mos obse­sión con «La Cai­xa», es ver­dad, pero con muchas más, ¿no? Tam­bién con Ban­co Saba­dell, tam­bién Aber­tis, ¿no? Y exi­gir­les que pon­gan de su par­te, no hay que hacer una ley, sim­ple­men­te hay que decir­le a «La Cai­xa» que en los últi­mos cin­co años de cri­sis, ade­más de las amor­ti­za­cio­nes y de las pro­vi­sio­nes por la expo­si­ción al ladri­llo inmo­bi­lia­rio, ha gana­do 8.000 millo­nes de euros. La his­to­ria de «La Cai­xa» es la que es, es cono­ci­da para quien la quie­ra cono­cer, cómo nace des­de el mutua­lis­mo; decir­le que pon­ga 2.000 sobre la mesa, que este país está muy jodi­do, y que todos tene­mos que apor­tar, si asu­mi­mos el dis­cur­so de emer­gen­cia que se nos apli­ca a las cla­ses popu­la­res. O sali­mos todos o no sale nadie. Por lo tan­to, pedir a «la Cai­xa», y cuan­do digo «la Cai­xa» digo muchos más…, en un ciclo ade­más en que la esta­fa y el frau­de es algo coti­diano. Las trein­ta y cin­co gran­des empre­sas espa­ño­las en cin­co años de cri­sis han gana­do 250.000 millo­nes de euros lim­pios, y a noso­tros se nos apli­ca un plan de aus­te­ri­dad de 100.000 millo­nes, al Esta­do espa­ñol, y aquí, cuan­do se aprue­ben las refor­mas anun­cia­das en este Pleno de inves­ti­du­ra, pues, segu­ra­men­te de 10.000 millo­nes de euros. Esto recuer­da el gran mie­do, el gran mie­do de la revo­lu­ción fran­ce­sa –recuer­den que tum­bó un sis­te­ma que se decía feu­da­lis­mo – , y por lo tan­to tam­bién ayer se habla­ba aquí de esta­do de bien­es­tar como una cosa, bien, que era intere­san­te, y no es que sea intere­san­te, es que es una con­quis­ta social de Euro­pa; nace de las ceni­zas de Euro­pa, alguien ten­dría que rebo­bi­nar y recor­dar que de las ceni­zas del horror nazi-fas­cis­ta nace la Decla­ra­ción uni­ver­sal de los dere­chos huma­nos el 1948 –toda­vía hoy papel moja­do para la mayo­ría de la huma­ni­dad – , y que de ahí nace un esta­do del bien­es­tar, en una situa­ción muy con­vul­sa polí­ti­ca­men­te que todos cono­ce­mos como Gue­rra Fría, y que por lo tan­to aquí no hemos lle­ga­do entre todos y todas sino gra­cias a la lucha de las cla­ses popu­la­res, por­que si no, no ten­dría­mos ni escue­las ni hos­pi­ta­les. Las rela­cio­nes entre capi­ta­lis­mo y demo­cra­cia son his­tó­ri­ca­men­te ten­sas. Con esto aca­bo el blo­que eco­nó­mi­co.

Des­pués tene­mos el blo­que de la corrup­ción, la ter­ce­ra cri­sis, que es la de la demo­cra­cia, como la cri­sis de la demo­cra­cia, naci­da tam­bién de un régi­men par­ti­do­crá­ti­co con la tran­si­ción. Yo el pri­mer recuer­do que ten­go per­so­nal es el caso Nasei­ro, que un señor que se lla­ma Eduar­do Zapla­na, que fue pre­si­den­te de la Gene­ra­li­tat Valen­cia­na, que des­pués fue minis­tro de Aznar y que hoy tra­ba­ja en una mul­ti­na­cio­nal como Tele­fó­ni­ca, dijo que esta­ba en polí­ti­ca para forrar­se. De allá aba­jo, todo car­ne des­ga­rra­da, ¿no? Todo ha sido igual. Si nos situa­mos die­cio­cho meses atrás en los Paí­ses Cata­la­nes, resul­ta que el pre­si­den­te de la Gene­ra­li­tat Valen­cia­na está impu­tado por corrup­ción, que el pre­si­den­te del Con­se­jo Insu­lar está impu­tado por corrup­ción, y que una cosa que se lla­ma Ban­ca­ja, que des­pués se lla­mó Ban­kia, ¿no?, y que le dejó 3 millo­nes para que evi­ta­ra la pri­sión, y que en nues­tra casa implo­sio­na­ba el caso Palau-Pre­to­ria. Siem­pre se dice que es un caso ais­la­do y una man­za­na podri­da, pero si uno pone los casos ais­la­dos un detrás del otro, pues, vie­ne Turis­mo, vie­ne Tra­ba­jo, vie­ne Adig­sa, vie­ne Pre­na­fe­ta, vie­ne el sec­tor de nego­cios de Con­ver­gèn­cia que en este país es sufi­cien­te cono­ci­do… Hay una for­ma de actuar que tam­bién difi­cul­ta el pro­ce­so hacia la libe­ra­ción. Es decir, hacia la libe­ra­ción, y tam­bién lo per­vier­te y lo pudre. Por lo tan­to, tam­bién noso­tros pen­sa­mos que se ha aca­ba­do el tiem­po de meter la mano en la caja, y tam­bién veni­mos de un ciclo, des­de nues­tra exclu­sión del sis­te­ma, segu­ra­men­te por­que tam­bién la CUP tie­ne una com­po­nen­te de jóve­nes que nos hemos que­da­do fue­ra del sis­te­ma, pode­mos ser anti­sis­te­ma, pero sobre todo esta­mos fue­ra sis­te­ma, fue­ra del mer­ca­do de tra­ba­jo, fue­ra de las uni­ver­si­da­des si siguen subien­do las tasas. Y mi entorno inme­dia­to, y es la úni­ca refe­ren­cia per­so­nal que haré, hoy está en Osa­ka, en Yemen, en Man­ches­ter, en São Pau­lo y están en Cana­dá, no por­que quie­ran, sino por­que aquí no encuen­tran tra­ba­jo. Y, por lo tan­to, per­mí­tan­me que tam­bién denun­cie­mos que la corrup­ción con­ti­núa sien­do hoy una lacra que al final nos hace pen­sar si la corrup­ción es del sis­te­ma o si sen­ci­lla­men­te es el sis­te­ma.

Hay más for­mas tam­bién, fue­ra de la dic­ta­du­ra de la aus­te­ri­dad, de hacer más demo­cra­cia en esta legis­la­tu­ra, segu­ra­men­te. El terri­to­rio lo tene­mos alta­men­te urba­ni­za­do, alta­men­te con­ta­mi­na­do, nuclea­ri­za­do y con un des­equi­li­brio terri­to­rial per­sis­ten­te y cre­cien­te. Se ha habla­do tam­bién aquí de frac­king, hemos teni­do en la eco­no­mía de casino la bro­ma de mal gus­to de que­rer hacer Euro­ve­gas, afor­tu­na­da­men­te no, con un mafio­so nor­te­ame­ri­cano y un hal­cón neo­li­be­ral. Afor­tu­na­da­men­te no ha sido así pero aho­ra veni­mos con la can­ti­ne­la del Bar­ce­lo­na World y des­pués tam­bién pode­mos avan­zar y pro­fun­di­zar sobre la demo­cra­cia en dere­chos civi­les, en dere­chos socia­les. Una ley con­tra la homo­fo­bia, el res­pec­to al dere­cho al pro­pio cuer­po de las muje­res de este país, por lo tan­to, en la defen­sa del dere­cho al abor­to…

Las balas de goma, que han sali­do aquí. Yo no deja­ré de decir que cuan­do se pide que el Cuer­po de Mos­sos d’Esquadra ten­ga recur­sos para defen­der­se, creo que sin­ce­ra­men­te se hace una exa­ge­ra­ción y se está humi­llan­do como míni­mo a nue­ve per­so­nas que se lla­man Òscar, Jor­di, Edgar, Nico­la, Ange­lo, Pau, Car­les, Jor­di y Ester, que son las nue­ve per­so­nas que están cie­gas de un ojo por el impac­to de una pelo­ta de goma. Y cuan­do los Mos­sos tie­nen sufi­cien­tes ins­tru­men­tos y sufi­cien­tes armas para sus fun­cio­nes de disua­sión o inter­ven­ción en el orden públi­co.

Final­men­te, hay otro pun­to impor­tan­te para noso­tros, que es la cul­tu­ra. Pen­sa­mos que hoy lo que está en cri­sis es la cul­tu­ra, son los valo­res, y es fun­da­men­tal­men­te un cam­bio de para­dig­ma cul­tu­ral el que tie­ne que ser acti­va­do y con el cual esta­mos com­pro­me­ti­dos.

Este pue­blo ha sobre­vi­vi­do a déca­das de gue­rra, de exi­lio, de cam­pos de tra­ba­jo fran­quis­ta, de cam­pos de con­cen­tra­ción nazis, pero ha sobre­vi­vi­do gra­cias a la cul­tu­ra. Sin esta­do y con­tra el esta­do. Cuan­do no tenía­mos esta­do tam­bién hacía­mos enci­clo­pe­dias y tam­bién hacía­mos cul­tu­ra y tam­bién dába­mos cla­ses de cata­lán a escon­di­das. Y aquí, si me per­mi­tís, la úni­ca refe­ren­cia –no quie­ro que sea dema­sia­do lar­ga– a la ban­ca­da que bau­ti­za­ré como del mie­do. Dos refe­ren­cias. Yo soy un cata­lán que vie­ne de Zamo­ra. Mis abue­los eran labra­do­res, cam­pe­si­nos, labrie­gos de la tie­rra. Aquí hay unos cuan­tos que son labra­do­res del mie­do y que no nos harán creer que la Espa­ña más meta­fa­lan­gis­ta es el futu­ro de este pue­blo.

Los feli­ci­to por­que duran­te vein­te años de gue­rra mediá­ti­ca, polí­ti­ca y judi­cial con­tra nues­tra len­gua, con­tra el cata­lán de todos, con­tra la inmer­sión lin­güís­ti­ca, han con­se­gui­do, des­pués de vein­te años de tener todos los recur­sos, que doce fami­lias de cin­cuen­ta mil no quie­ran estu­diar en cata­lán. Los feli­ci­to de todo cora­zón y les recuer­do que la mis­ma ofen­si­va… (Aplau­sos.) Gra­cias. Y les recuer­do que la mis­ma ofen­si­va no es solo en Cata­lu­ña, tam­bién pasa en el País Valen­ciano y en las Islas Balea­res, don­de han hecho la mis­ma ofen­si­va espa­ño­lis­ta y resul­ta que el 87 por cien­to de los niños y las niñas de las Islas Balea­res quie­ren estu­diar en cata­lán y que hay cien vein­ti­cin­co mil fami­lias en el País Valen­ciano que se han matri­cu­la­do en valen­ciano, el cata­lán de todos tam­bién, y no les dejan. Eso sí que es exclu­sión masi­va y apartheid lin­güís­ti­co.

Aca­bo. Hemos sobre­vi­vi­do a Espar­te­ro, hemos sobre­vi­vi­do a Fran­co… Señor Rive­ra, la dic­ta­du­ra fran­quis­ta era un esta­do de dere­cho –era un esta­do de dere­cho – , el esta­do de excep­ción del nacio­nal­so­cia­lis­mo era un esta­do de dere­cho, y noso­tros no que­re­mos que en Cata­lu­ña vuel­van los nacio­na­lis­tas; sim­ple­men­te que­re­mos que Cata­lu­ña sea de los cata­la­nes. Es tan sen­ci­llo como esto.

Nues­tros adver­sa­rios hoy son el Esta­do espa­ñol y los mer­ca­dos finan­cie­ros, aque­llo que nos hace la vida impo­si­ble. Dis­po­ner de nues­tra for­ma de gober­nar­nos a noso­tros mis­mos, y de mejo­rar las con­di­cio­nes de vida y tra­ba­jo de la mayo­ría social… Ayer lle­gó la Audien­cia Nacio­nal a Cel­rà y sí que me per­mi­to decir­le una cosa por­que me sor­pren­de mucho que no conoz­ca la his­to­ria del país. Ha habla­do de barrios popu­la­res y a estos barrios popu­la­res han lle­ga­do los auto­bu­ses secues­tra­dos por el movi­mien­to veci­nal, incum­plien­do las leyes… Hay semá­fo­ros que tie­nen his­to­ria y alma y aquí inclu­so se ha hecho alcan­ta­ri­lla­do gra­cias a la des­obe­dien­cia civil.

O le expli­ca­ré, segu­ra­men­te una cró­ni­ca que es per­so­nal y colec­ti­va. Yo soy insu­mi­so. Me negué a hacer el ser­vi­cio mili­tar obli­ga­to­rio por­que no tenía ni tene­mos ganas de apren­der a matar ni a morir. Lo hici­mos cua­ren­ta mil per­so­nas, y era ile­gal y era un acto de des­obe­dien­cia al esta­do de dere­cho, que final­men­te ensan­chó el dere­cho a no apren­der a morir y a matar y el fin de una leva mili­tar obli­ga­to­ria.

Por lo tan­to, la his­to­ria de la huma­ni­dad ha avan­za­do úni­ca­men­te y exclu­si­va­men­te a tra­vés de la des­obe­dien­cia civil. Y así segui­re­mos y así segui­rá este país.

La demo­cra­cia que vie­ne, que ven­drá, ya está vinien­do. Para noso­tros…, quien pien­se que no tene­mos pro­yec­to de futu­ro y mode­lo de desa­rro­llo, lo hemos dis­cu­ti­do en las asam­bleas, en las comar­cas, no solo con la gen­te de la CUP sino con los movi­mien­tos socia­les. Que­re­mos avan­zar hacia una demo­cra­cia del siglo XXI. Cos­ta­rá, es un pro­ce­so que será de diez o vein­te años. Una demo­cra­cia don­de coha­bi­ten la demo­cra­cia direc­ta, la demo­cra­cia par­ti­ci­pa­ti­va y la demo­cra­cia repre­sen­ta­ti­va. Una eco­no­mía con un pro­yec­to de futu­ro que sea la eco­no­mía social y coope­ra­ti­va; un sec­tor públi­co fuer­te y un sec­tor pri­va­do bajo cri­te­rios de mer­ca­do social. Y para lle­gar solo que­da la acti­va­ción popu­lar, la des­obe­dien­cia civil y la vía ins­ti­tu­cio­nal.

Ape­la­mos no a este Par­la­men­to –tam­bién es ver­dad – , ape­la­mos a la calle. Nues­tra gran espe­ran­za del últi­mo ciclo es la fuer­za de la gen­te, los cie­rres en los hos­pi­ta­les, las finan­zas éti­cas con­tra las finan­zas de la usu­ra, la ener­gía de coope­ra­ti­vas, como Somos Ener­gía, que ya están avan­zan­do hacia un mode­lo ener­gé­ti­co sos­te­ni­ble y res­pon­sa­ble. Algu­nos pri­va­ti­zan el agua y noso­tros, en los muni­ci­pios don­de gober­na­mos, inten­ta­mos muni­ci­pa­li­zar­la. Hay muchí­si­mas alter­na­ti­vas, afor­tu­na­da­men­te. Yo creo que es lo mejor que le ha pasa­do en el país. Tam­bién veni­mos de un ciclo don­de movi­mien­tos socia­les poco cono­ci­dos y que entran poco en esta casa han acti­va­do muchí­si­mo la demo­cra­cia que ven­drá, sea el femi­nis­mo, sea el eco­lo­gis­mo, sea el paci­fis­mo y el anti­mi­li­ta­ris­mo, sea la lucha con­tra los desahu­cios.

Y así se tie­ne que decir. En este país, los úni­cos que han para­do desahu­cios ha sido la gen­te y ha sido la Pla­ta­for­ma de Afec­ta­dos por la Hipo­te­ca. Y les ten­dría que caer la cara de ver­güen­za que nin­gu­na ins­ti­tu­ción, nin­gún gobierno, nin­gún muni­ci­pio, haya para­do un solo desahu­cio. Y este tam­bién es un pro­ble­ma de país.

Por lo tan­to, y empie­zo a aca­bar, está aque­lla refe­ren­cia fun­da­men­tal que hoy no veni­mos de la cul­tu­ra de la dele­ga­ción, noso­tros ya somos de la cul­tu­ra de la par­ti­ci­pa­ción direc­ta. Y hoy más que nun­ca resue­na la gran pro­cla­ma del movi­mien­to afro­ame­ri­cano por los dere­chos civi­les que dice que «el pro­ble­ma no es lo que hace una mino­ría par­ti­cu­lar­men­te cruel o par­ti­cu­lar­men­te pode­ro­sa, sino que el pro­ble­ma resi­de en la mayo­ría, en lo que haga­mos noso­tros con nues­tra indo­len­cia o con nues­tra exi­gen­cia».

Noso­tros nos acti­va­re­mos. Sabe­mos que el camino es lar­go. Tam­bién sabe­mos que en Íta­ca…, ya veo que Íta­ca sigue pre­sen­te, pero Íta­ca hoy, para­do­jas del siglo XXI, está inter­ve­ni­da y res­ca­ta­da por la Troi­ka. Por lo tan­to, tene­mos más pro­ble­mas aña­di­dos cuan­do lle­gue­mos. Ten­dre­mos que pelear­nos con unos mer­ca­dos finan­cie­ros muy com­ple­jos y que tie­nen mucho poder.

Y aca­bo dicien­do que segu­ra­men­te, des­de un pun­to de vis­ta colec­ti­vo, la lec­ción del 25‑N a la cual se han refe­ri­do tam­bién otras repre­sen­tan­tes, es Sepha­rad y es Espriu. Nun­ca un pue­blo se tie­ne que poner detrás de una per­so­na, sino que de aquí, o sali­mos entre todos o no sali­mos.

Por lo tan­to, todo el pue­blo anda­mos jun­tos en el pro­yec­to que es de la CUP, que es de rup­tu­ra demo­crá­ti­ca, de trans­for­ma­ción social y de res­ca­te de la demo­cra­cia. Somos hac­kers de lo impo­si­ble. Blai Bonet decía –poe­ta mallor­quín que tie­ne un poe­ma muy sin­té­ti­co del tiem­po que tene­mos hoy delan­te – : «Lucha si pue­des y, si no pue­des, bata­lla. La impo­ten­cia nos dirá qué pode­mos hacer.»

En Pales­ti­na –tenía que salir tam­bién– hay un dicho que dice que las mejo­res sali­das se encuen­tran siem­pre en los calle­jo­nes sin sali­da. Y para hacer la tesis, la antí­te­sis y la sín­te­sis, por­que que­dan dos minu­tos, haré el resu­men con la mano exten­di­da para la auto­de­ter­mi­na­ción de este pue­blo; mano exten­di­da a nues­tro pue­blo –avan­za­re­mos don­de haga fal­ta para avan­zar – , y el puño bien cerra­do con­tra los recor­tes y con­tra cual­quier agre­sión a los dere­chos socia­les o a los ser­vi­cios públi­cos.

Es así. Son las posi­bi­li­da­des del país don­de vivi­mos y, por lo tan­to, yo creo que este es el resu­men: mano exten­di­da, puño cerra­do, y luces y taquí­gra­fos en la ges­tión de los recur­sos y de la red públi­ca de este país.

Decía Han­nah Arendt que la dig­ni­dad, la cons­tan­cia y cier­to cora­je es todo lo que cons­tru­ye la gran­de­za de la huma­ni­dad a lo lar­go de los siglos. Hoy es lo que nos hace fal­ta: dig­ni­dad, cons­tan­cia y cier­to cora­je. Pero sí que dire­mos una cosa a los que nie­gan la liber­tad como siem­pre: a noso­tros no nos hace fal­ta per­mi­so para ser libres ni per­dón por ser­lo.

Muchas gra­cias. Vis­ca la terra! (¡Viva la tie­rra!)

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