El Capi­ta­lis­mo nar­co- Dawn Paley


Gra­cias a los edi­to­res y volun­ta­rios aso­cia­dos al pro­yec­to Upsi­de Down World, mi articu­lo “Drug War Capi­ta­lism” ya esta dis­po­ni­ble en cas­te­llano. Aquí esta la ver­sion publi­ca­da en Upsi­de Down World en Espa­ñol, aquí la ver­sion publi­ca­da por Agen­cia Sub­Ver­sio­nes en Méxi­co DF, y aquí la ver­sion publi­ca­da por ALAI des­de Qui­to, Ecua­dor.

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Tan­to en los Esta­dos Uni­dos como en Cana­dá ha habi­do esfuer­zos sos­te­ni­dos de gru­pos de base para des­ta­car las injus­tas encar­ce­la­cio­nes en masa y la cri­mi­na­li­za­ción de la gen­te pobre, sobre­to­do la gen­te pobre de color, en cuan­to a deten­cio­nes rela­cio­na­das con dro­gas. Pero se ha encon­tra­do muy poco aná­li­sis sobre las razo­nes detrás de los meca­nis­mos de esta gue­rra y el impac­to eco­nó­mi­co que tie­ne sobre Méxi­co y más allá.
Inclu­so antes de que la reti­ra­da de Irak o Afga­nis­tán se hubie­ra alcan­za­do, los Esta­dos Uni­dos ya esta­ban invo­lu­cra­dos en una serie de con­flic­tos des­de la fron­te­ra nor­te de Méxi­co has­ta Perú. Tan­to los gobier­nos como los medios de comu­ni­ca­ción la han cata­lo­ga­da como la “Gue­rra con­tra las dro­gas.” Es impor­tan­te exa­mi­nar como la cre­cien­te “Gue­rra con­tra las dro­gas” se conec­ta con la expan­sión de empre­sas trans­na­cio­na­les que toman con­trol de mer­ca­dos, obre­ros y recur­sos natu­ra­les.
En Hon­du­ras cua­tro indí­ge­nas fue­ron ase­si­na­dos a bala­zos en mayo, cuan­do la poli­cía hon­du­re­ña abrió fue­go des­de un heli­cóp­te­ro del Depar­ta­men­to de Esta­do esta­dou­ni­den­se, todo bajo la super­vi­sión de agen­tes uni­for­ma­dos de Esta­dos Uni­dos. En Méxi­co con la orien­ta­ción de Esta­dos Uni­dos, Cana­dá, Israel y Colom­bia, la poli­cía y el ejér­ci­to han sido trans­for­ma­dos.
En Colom­bia la gue­rra ha dura­do ya cua­tro déca­das y se han gas­ta­do billo­nes de dóla­res esta­dou­ni­den­ses, pero aho­ra se está cali­fi­can­do como lucha con­tra el cri­men. Duran­te la déca­da de los 1980s el Esta­do colom­biano se con­vir­tió en un esta­do para­mi­li­ta­ri­za­do, en un pro­ce­so que según el his­to­ria­dor Ger­man Alfon­so Pala­cio Castañeda”se mani­fies­ta con ame­na­zas, aten­ta­dos y ase­si­na­tos selec­ti­vos y masa­cres colec­ti­vas de fun­cio­na­rios guber­na­men­ta­les (prin­ci­pal­men­te pero no exclu­si­va­men­te de la izquier­da), y de líde­res polí­ti­cos popu­la­res, obre­ros, cam­pe­si­nos, pro­fe­so­res, acti­vis­tas de dere­chos huma­nos y miem­bros de orga­ni­za­cio­nes no guber­na­men­ta­les.”
En la for­ma de finan­cia­ción para pro­gra­mas anti­nar­có­ti­cos, la asis­ten­cia de EE.UU. en Colom­bia resul­tó en el for­ta­le­ci­mien­to de gru­pos para­mi­li­ta­res y de poli­cías no ofi­cia­les, los cua­les según infor­mes patru­lla­ban jun­to al ejér­ci­to de Colom­bia y se vie­ron invo­lu­cra­dos en la gran mayo­ría de masa­cres y des­pla­za­mien­tos for­za­dos en el país.
“Decir que la gue­rra con­tra las dro­gas ha fra­ca­sa­do es no enten­der algo,” comen­tó Noam Chomsky, en un dis­cur­so en el mes de mayo. “Uno tie­ne que pre­gun­tar­se qué está en la men­te de los pla­nea­do­res ante tan­ta evi­den­cia de que no fun­cio­na lo que dicen que están inten­tan­do lograr. ¿Cuá­les son las inten­cio­nes probables?”(1)
Los comen­ta­rios de Chomsky apun­tan hacia un área urgen­te de inves­ti­ga­ción para los y las acti­vis­tas y perio­dis­tas que desean enten­der las gue­rras actua­les con­tra las dro­gas. Cada vez es más cla­ro que hay mucho tra­ba­jo por hacer para recons­truir jun­tos los moti­vos de la mili­ta­ri­za­ción lide­ra­da por Esta­dos Uni­dos en las Amé­ri­cas.
Una recon­si­de­ra­ción de la lla­ma­da gue­rra con­tra las dro­gas requie­re entre otras cosas una eva­lua­ción de la for­ma en que ha favo­re­ci­do la expan­sión de la inver­sión extran­je­ra direc­ta y de las indus­trias extrac­ti­vas en Colom­bia, Méxi­co y Cen­troa­mé­ri­ca.
La gue­rra, cuan­do los gol­pes no bas­tan
“Así es como se sen­tía el ini­cio del neo­li­be­ra­lis­mo,” dijo Raquel Gutié­rrez, refle­xio­nan­do sobre lo que es tra­tar de enten­der la gue­rra en cur­so en Méxi­co. Aho­ra cate­drá­ti­ca de la Uni­ver­si­dad Autó­no­ma de Pue­bla, Raquel era mili­tan­te clan­des­ti­na en Boli­via a media­dos los años 80, cuan­do las pri­me­ras polí­ti­cas neo­li­be­ra­les tuvie­ron efec­to en aquel país, crean­do una pau­pe­ri­za­ción de la cla­se obre­ra. Han pasa­do 10 años des­de que regre­só a Méxi­co.
Raquel se detie­ne y da una pita­da a su ciga­rri­llo, como si tra­ta­ra de recor­dar un idio­ma que ha olvi­da­do. No vie­ne. Lue­go me pre­gun­ta si he leí­do el libro de Nao­mi Klein La doc­tri­na del shock. Asien­to con la cabe­za. Silen­cio. “La cosa es que en Méxi­co, los cho­ques no fun­cio­na­ron,” dice ella​.No es por una esca­sez de cho­ques. Las polí­ti­cas eco­nó­mi­cas neo­li­be­ra­les se intro­du­je­ron por pri­me­ra vez en for­ma de pro­gra­mas de ajus­te estruc­tu­ral. Esto puso fin a un perío­do de cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co sos­te­ni­do, la indus­tria­li­za­ción de sus­ti­tu­ción de impor­ta­cio­nes, y los altos pre­cios del petró­leo cono­ci­do como el mila­gro mexi­cano.
“De 1980 a 1991, Méxi­co reci­bió tre­ce prés­ta­mos de ajus­te estruc­tu­ral del Ban­co Mun­dial, más que cual­quier otro país,” escri­bió Tom Barry en su libro La ven­gan­za de Zapa­ta, publi­ca­do en el 1995. “Tam­bién se fir­ma­ron seis acuer­dos con el FMI, todo lo cual tra­jo una mayor pre­sión para libe­ra­li­zar el comer­cio y la inver­sión.” (2)
En la déca­da de 1980, a veces lla­ma­da la “déca­da per­di­da,” se derrum­ba­ron los pre­cios del petró­leo, jun­to con el peso. “De más de mil empre­sas esta­ta­les en 1983, el esta­do mexi­cano era due­ño de 200 en 1993. En 1991, el pro­gra­ma mexi­cano tra­jo más dine­ro a las arcas del gobierno (EE.UU. $ 9.4 mil millo­nes) que todas las ven­tas de otras empre­sas públi­cas en Amé­ri­ca Lati­na en conjunto.”(3) A fina­les de 1994, Méxi­co había fir­ma­do el Tra­ta­do de Libre Comer­cio de Amé­ri­ca del Nor­te y fue tes­ti­go del levan­ta­mien­to Zapa­tis­ta, ade­más de ser some­ti­do a otra deva­lua­ción de la mone­da.
Pero a la vuel­ta del siglo 21, el terri­to­rio y la eco­no­mía de Méxi­co toda­vía no esta­ban total­men­te abier­tos a los inver­sio­nis­tas extran­je­ros. “No obs­tan­te estas refor­mas, el desem­pe­ño de la eco­no­mía mexi­ca­na en las últi­mas tres déca­das ha sido insa­tis­fac­to­rio,” nota­ba un infor­me publi­ca­do a prin­ci­pios de este año por el Ban­co de Méxi­co (4).
Las comu­ni­da­des cam­pe­si­nas e indí­ge­nas con­ti­nua­ron ejer­cien­do el títu­lo comu­nal sobre las tie­rras ricas en recur­sos. Una gran cla­se media es pro­pie­ta­ria de las peque­ñas empre­sas y las fami­lias más ricas de Méxi­co han man­te­ni­do el con­trol sobre los sec­to­res lucra­ti­vos de la eco­no­mía. De acuer­do con el depar­ta­men­to de Esta­do de EE.UU. las 10 fami­lias más ricas de Méxi­co “no son el úni­co obs­tácu­lo para la mejo­ra de la com­pe­ten­cia en la eco­no­mía mexi­ca­na.” Pemex, la 17ª mayor empre­sa petro­le­ra del mun­do, sigue en manos del Esta­do. (5)
Algo más que un cho­que eco­nó­mi­co esta­ba a la orden: una estra­te­gia inte­gral que ya está pro­ba­da que aumen­te la inver­sión extran­je­ra direc­ta. Tenía que ase­gu­rar­se de que la poli­cía local, el ejér­ci­to, y todo el sis­te­ma jurí­di­co fun­cio­na­ra de acuer­do a las nor­mas esta­dou­ni­den­ses. Esta es la estra­te­gia que colo­quial­men­te se cono­ce como la gue­rra con­tra las dro­gas.
Des­de la pre­si­den­cia de Nixon, el gobierno de EE.UU. ha inver­ti­do casi un billón de dóla­res (6) en la “gue­rra con­tra las dro­gas” en paí­ses como Colom­bia y Afga­nis­tán. Los víncu­los direc­tos entre las polí­ti­cas de com­ba­te a las dro­gas y el cli­ma de mejo­ra de la inver­sión se reve­lan a tra­vés de un examen cui­da­do­so de la par­ti­ci­pa­ción de EE.UU. en Colom­bia des­de 2000 has­ta 2006. La estra­te­gia se ha per­fec­cio­na­do y amplia­do en las últi­mas dos déca­das a tra­vés de la expe­ri­men­ta­ción a nivel nacio­nal e inter­na­cio­nal.
El mode­lo eco­nó­mi­co de Colom­bia
El Plan Colom­bia fue un pro­gra­ma de seis años de lucha anti­nar­có­ti­co finan­cia­do con­jun­ta­men­te por los Esta­dos Uni­dos y Colom­bia. Diplo­má­ti­cos no esta­dou­ni­den­ses afir­man que el pri­mer borra­dor del Plan Colom­bia fue escri­to en inglés, y lue­go tra­du­ci­do al espa­ñol. (7)
En los 11 años des­de que se puso en mar­cha el Plan Colom­bia, el gobierno de EE.UU. ha gas­ta­do más de 3.6 mil millo­nes de dóla­res en ini­cia­ti­vas de apli­ca­ción de la ley con­tra los nar­có­ti­cos. Sin embar­go, el gobierno de los EE.UU. infor­ma que “Colom­bia sigue sien­do uno de los mayo­res pro­duc­to­res y expor­ta­do­res mun­dia­les de la cocaí­na, así como un país de ori­gen de la heroí­na y la marihua­na.” (8)
En 2008 la Ofi­ci­na de Con­ta­bi­li­dad del Gobierno de los EE.UU. (GAO por sus siglas en inglés) encon­tró que Plan Colom­bia no cum­plió con los obje­ti­vos de reduc­ción de la pro­duc­ción de dro­gas, ya que el “flu­jo esti­ma­do de cocaí­na hacia los Esta­dos Uni­dos des­de Suda­mé­ri­ca” aumen­tó entre 2000 y 2006. (9)
En lugar de que esto fue­ra una cau­sa para un cam­bio en la estra­te­gia, el fra­ca­so del Plan Colom­bia se mini­mi­zó en favor de una serie de indi­ca­do­res emer­gen­tes vin­cu­la­dos a la segu­ri­dad y a mejo­rar el entorno empre­sa­rial. Brad­ford Hig­gins, Sub­se­cre­ta­rio de Ges­tión de Recur­sos de EE.UU., argu­men­tó: “En muchos sen­ti­dos, los pro­gra­mas de Colom­bia y el apo­yo de EE.UU. han evo­lu­cio­na­do a par­tir de nues­tro enfo­que ori­gi­nal más estre­cho, hacia una estra­te­gia inte­gral que pue­de ser­vir como mode­lo para infor­mar esfuer­zos en otros esta­dos falli­dos o defi­cien­tes. “(10)
Esfuer­zos pre­vios de Esta­dos Uni­dos para hacer cum­plir las san­cio­nes rela­cio­na­das con nar­có­ti­cos en Colom­bia impac­ta­ron nega­ti­va­men­te las inver­sio­nes de Esta­dos Uni­dos. El Con­se­jo de Empre­sas de Amé­ri­ca – un con­sor­cio de empre­sas esta­dou­ni­den­ses en Colom­bia – infor­mó que en 1996 sus empre­sas afi­lia­das per­die­ron 875 millo­nes de dóla­res esta­dou­ni­den­ses debi­do a las san­cio­nes. (11) Ese mis­mo año el Depar­ta­men­to de Esta­do infor­mó sobre las san­cio­nes reque­ri­das por la Over­seas Pri­va­te Invest­ment Cor­po­ra­tion y el Ban­co de Expor­ta­ción e Impor­ta­ción resul­ta­ron en la con­ge­la­ción de cer­ca de $1.5 mil millo­nes en cré­di­tos de inver­sión y prés­ta­mos. Esto inclu­yó una pér­di­da de $280 millo­nes para una empre­sa de EE.UU. acti­va en la indus­tria petro­le­ra de Colom­bia (12).
De acuer­do con un infor­me ela­bo­ra­do por el gobierno colom­biano, los obje­ti­vos del Plan Colom­bia son “pro­mo­ver las con­di­cio­nes para la gene­ra­ción de empleo y la esta­bi­li­dad social” y la amplia­ción de “las pre­fe­ren­cias aran­ce­la­rias en com­pen­sa­ción por los efec­tos nega­ti­vos del trá­fi­co de dro­gas para favo­re­cer un acuer­do de libre comer­cio que amplíe las opor­tu­ni­da­des de empleo. “(13)
Al comien­zo del Plan Colom­bia, el total de la Inver­sión Extran­je­ra Direc­ta (IED) fue cal­cu­la­do en $2.4 mil millo­nes. (14) En 2011, la IED en Colom­bia sumó $14.4 mil millo­nes, la tasa de cre­ci­mien­to más rápi­da en Amé­ri­ca Lati­na. (15) El petró­leo y el gas cons­ti­tu­yen una par­te cada vez más impor­tan­te de la IED, al sobre­pa­sar alre­de­dor de una déci­ma a media­dos de los 90 a casi un ter­cio en 2010, cuan­do alcan­zó los $ 4.3 mil millo­nes (16).
Un decre­to apro­ba­do en 2003 per­mi­tió a la inver­sión pri­va­da en el sec­tor petro­le­ro de Colom­bia a tra­vés de la pri­va­ti­za­ción par­cial de la ex empre­sa esta­tal Eco­pe­trol. (17) A par­tir de 2010 la IED en el sec­tor mine­ro (inclu­yen­do la mine­ría de car­bón) se situó con más de $2 mil millo­nes, lo que repre­sen­ta más de la mitad de la inver­sión no petro­le­ra. (18)
En 2008, la Agen­cia de Esta­dos Uni­dos para el Desa­rro­llo Inter­na­cio­nal (USAID) se jac­tó de que “el des­pe­gue eco­nó­mi­co de Colom­bia des­pués de 2003 no ocu­rrió por casua­li­dad.” Cin­cuen­ta y dos áreas del sis­te­ma eco­nó­mi­co de Colom­bia fue­ron obje­to de refor­ma, y bajo el Plan Colom­bia, “USAID pro­por­cio­nó asis­ten­cia téc­ni­ca para ayu­dar a dise­ñar e imple­men­tar polí­ti­cas que van des­de la refor­ma fis­cal has­ta el for­ta­le­ci­mien­to del sec­tor finan­cie­ro y mejo­rar el entorno para las peque­ñas empre­sas, y muchos otros.”(19)
Esto se logró median­te una com­bi­na­ción de refor­mas lega­les e incen­ti­vos fis­ca­les, la fir­ma de nue­vos acuer­dos de libre comer­cio (entre Colom­bia y los Esta­dos Uni­dos, así como entre Colom­bia y Cana­dá) y la mili­ta­ri­za­ción de la indus­tria extrac­ti­va. EE.UU. entre­nó “bata­llo­nes de ener­gía” para pro­te­ger oleo­duc­tos, carre­te­ras y otros pro­yec­tos de infra­es­truc­tu­ra.
Un infor­me pre­pa­ra­do en 2007 por el Cen­tro de Estu­dios Estra­té­gi­cos e Inter­na­cio­na­les (20) afir­mó que Colom­bia “tuvo una recu­pe­ra­ción fuer­te… con impre­sio­nan­tes tasas de cre­ci­mien­to, reduc­ción del des­em­pleo, aumen­to de los nive­les de inver­sión, expan­sión del comer­cio, reduc­ción de la infla­ción y un aumen­to de la con­fian­za de los inver­so­res.” Estos bene­fi­cios, según infor­ma, “están estre­cha­men­te vin­cu­la­dos a mejo­ras en cuan­to a la segu­ri­dad y, a su vez, ayu­da­rán a crear más empleos en la eco­no­mía legí­ti­ma, como una alter­na­ti­va a las acti­vi­da­des ile­ga­les.”
Des­de la pers­pec­ti­va del Depar­ta­men­to de Esta­do de EE.UU., el Plan Colom­bia no es un fra­ca­so. Todo lo con­tra­rio: se ha per­mi­ti­do la crea­ción de un nue­vo mode­lo efi­caz para la inter­ven­ción de EE.UU.. En 2010 los inver­sio­nis­tas extran­je­ros más gran­des de Colom­bia eran Pana­má y Angui­la (un terri­to­rio bri­tá­ni­co de ultra­mar), ambos paraí­sos fis­ca­les, segui­dos por Esta­dos Uni­dos, Ingla­te­rra, Cana­dá, Ber­mu­da y Espa­ña (21).
El len­gua­je de la “estra­te­gia inte­gral,” uti­li­za­do para resal­tar el Plan Colom­bia, refle­ja el len­gua­je ofi­cial de la gue­rra de con­tra­in­sur­gen­cia. “[La con­tra­in­sur­gen­cia] es una for­ma muy com­ple­ja de la gue­rra… El logro de estos obje­ti­vos requie­re la sin­cro­ni­za­ción de esfuer­zos de muchas agen­cias no mili­ta­res y agen­cias [de la Nación Anfi­trio­na] en un enfo­que inte­gral,” se lee en un manual de con­tra­in­sur­gen­cia del ejér­ci­to esta­dou­ni­den­se, publi­ca­do en 2006. (22)
Inclu­so el direc­tor de asun­tos inter­na­cio­na­les y comer­cio de la GAO, en su tes­ti­mo­nio ante la Cáma­ra de Repre­sen­tan­tes, afir­mó que “los pro­gra­mas inter­na­cio­na­les se enfren­tan a retos impor­tan­tes en la reduc­ción de la ofer­ta de dro­gas ile­ga­les, pero apo­yan a los obje­ti­vos gene­ra­les de la polí­ti­ca exte­rior esta­dou­ni­den­se.” (23)
Pero como han seña­la­do Gian Car­lo Del­ga­do-Ramos y María Sil­vi­na Romano, en la gue­rra con­tra las dro­gas “la estra­te­gia es com­ple­ja y peli­gro­sa, ya que vin­cu­la una mul­ti­pli­ci­dad de acto­res apa­ren­te­men­te opues­tos, lega­les e ile­ga­les que, sin embar­go reci­ben bene­fi­cios en for­ma de aumen­to de poten­cia o rique­za.” Al mis­mo tiem­po, está cla­ro que “la explo­ta­ción de las per­so­nas, las nacio­nes y los recur­sos se pro­fun­di­za en la región. “(24)
Con estos ante­ce­den­tes, vamos a exa­mi­nar el tema de Méxi­co.
Apli­ca­ción del mode­lo en Méxi­co
Un vier­nes en sep­tiem­bre de 2006, jus­to des­pués de su dispu­tada elec­ción como pre­si­den­te, Feli­pe Cal­de­rón y su espo­sa invi­ta­ron a cenar a Anto­nio Gar­za, enton­ces emba­ja­dor de EE.UU. y su espo­sa. En algún momen­to, Cal­de­rón le dijo al emba­ja­dor que la mejo­ra de la segu­ri­dad sería una par­te cla­ve de su admi­nis­tra­ción.
Cuan­do Gar­za pre­sen­tó su resu­men por escri­to de la noche a sus jefes del Depar­ta­men­to de Esta­do, inclu­yó comen­ta­rios de Cal­de­rón. De acuer­do con sus pro­pias notas, el emba­ja­dor res­pon­dió: “Las ganan­cias en la com­pe­ti­ti­vi­dad, la edu­ca­ción y el empleo podrían ser rápi­da­men­te eclip­sa­das por cua­dri­llas del cri­men orga­ni­za­do rela­cio­na­das con nar­có­ti­cos.” (25) Para poner en mar­cha la eco­no­mía de Méxi­co, “los extran­je­ros y mexi­ca­nos por igual mere­cen que se les ase­gu­re que la ley prevalecerá.”(26)
Ape­nas dos meses más tar­de, Cal­de­rón lan­zó la gue­rra con­tra las dro­gas en Méxi­co. Al año siguien­te, los gobier­nos de Esta­dos Uni­dos y Méxi­co anun­cia­ron la Ini­cia­ti­va Méri­da, que se des­cri­be como “un paque­te de los EE.UU. con­tra las dro­gas y la asis­ten­cia con­tra el cri­men en Méxi­co y Cen­troa­mé­ri­ca.” (27) En el momen­to en que fue fir­ma­da por Geor­ge W. Bush en 2008, lo que dijo Gar­za de pelear con­tra los nar­cos con el fin de impul­sar el nego­cio que­dó en el olvi­do. En cam­bio, la prin­ci­pal jus­ti­fi­ca­ción para que los legis­la­do­res apo­ya­ran el pro­yec­to de ley era dete­ner el flu­jo de dro­gas hacia Esta­dos Uni­dos. (28)
Tan­to el gobierno de los EE.UU. como los crí­ti­cos coin­ci­den en que la Ini­cia­ti­va Méri­da en Méxi­co y Cen­troa­mé­ri­ca es una ite­ra­ción refi­na­da del Plan Colom­bia. “Sabe­mos que Esta­dos Uni­dos ha apo­ya­do a Colom­bia y aho­ra a Méxi­co para que con un buen lide­raz­go, la inver­sión proac­ti­va y aso­cia­cio­nes com­pro­me­ti­das se cam­bie el rum­bo,” dijo Hillary Clin­ton a los dele­ga­dos a la Con­fe­ren­cia de Segu­ri­dad de Cen­troa­mé­ri­ca en la ciu­dad de Gua­te­ma­la el pasa­do verano. (29)
El finan­cia­mien­to de EE.UU. para la Ini­cia­ti­va Méri­da entre 2008 y 2010 sumó $1.3 mil millo­nes para Méxi­co, cuyo gobierno con­tri­bu­yó fon­dos con una pro­por­ción de 13 a 1. (30) Los fon­dos de la Ini­cia­ti­va Regio­nal de Segu­ri­dad para Amé­ri­ca Cen­tral que flu­yen hacia Cen­troa­mé­ri­ca duran­te el mis­mo perío­do se situa­ron en $248 millo­nes, mien­tras que de los fon­dos de la Ini­cia­ti­va de Segu­ri­dad de la Cuen­ca del Cari­be, $42 millo­nes se des­ti­na­ron a Hai­tí y la Repú­bli­ca Domi­ni­ca­na (31).
La “estra­te­gia inte­gral” de Méri­da inclu­ye fon­dos para el entre­na­mien­to de poli­cías y sol­da­dos para pro­te­ger la infra­es­truc­tu­ra crí­ti­ca, la mili­ta­ri­za­ción de la poli­cía y equi­pa­mien­to de las fuer­zas de segu­ri­dad loca­les con el equi­po de EE.UU., la trans­for­ma­ción del sis­te­ma judi­cial mexi­cano a un sis­te­ma de esti­lo jui­cios ora­les, la moder­ni­za­ción de la fron­te­ra Méxi­co-Esta­dos Uni­dos y la pro­mo­ción de for­ta­le­ci­mien­to ins­ti­tu­cio­nal y la refor­ma eco­nó­mi­ca.
Uno de los obje­ti­vos del pro­gra­ma de USAID es que el “Gobierno de Méxi­co se vuel­va más efi­caz en la reduc­ción de los mono­po­lios y la eli­mi­na­ción de prác­ti­cas anti­com­pe­ti­ti­vas.” (32) Se cen­tra en la legis­la­ción rela­cio­na­da con las tele­co­mu­ni­ca­cio­nes, la ban­ca y la regu­la­ción de la ener­gía. Otro obje­ti­vo impor­tan­te es pro­mo­ver un nue­vo régi­men regu­la­to­rio y la pri­va­ti­za­ción adi­cio­nal, la des­re­gu­la­ción y la inver­sión extran­je­ra direc­ta en los sec­to­res de trans­por­te, finan­cie­ro, ener­gé­ti­co y de tele­co­mu­ni­ca­cio­nes. (33)
Jun­to con la Comi­sión Fede­ral de Elec­tri­ci­dad, Pemex es la per­la más pre­cia­da del esfuer­zo de pri­va­ti­za­ción. Muchos mexi­ca­nos pro­mi­nen­tes han abo­ga­do por su pri­va­ti­za­ción, entre ellos Enri­que Peña Nie­to, del Par­ti­do Revo­lu­cio­na­rio Ins­ti­tu­cio­nal (PRI) y can­di­da­to favo­ri­to en las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les de 2012. Algu­nos, como el jefe de la Bol­sa Mexi­ca­na de Valo­res, han pro­pues­to uti­li­zar como mode­lo la refor­ma de Colom­bia en el sec­tor petro­le­ro. (34)
En una pre­sen­ta­ción en mar­zo de 2012, un repre­sen­tan­te del Ban­co de Méxi­co habló sobre la agen­da de refor­mas pen­dien­tes para el ban­co cen­tral del país. Esto inclu­ye la mejo­ra de la faci­li­dad con que las empre­sas pue­dan hacer nego­cios en Méxi­co, la eli­mi­na­ción de “obs­tácu­los lega­les,” que impi­den la fle­xi­bi­li­dad labo­ral, “for­ta­le­ci­mien­to del esta­do de dere­cho,” y la con­so­li­da­ción de las polí­ti­cas macro­eco­nó­mi­cas. (35)
En 2008, antes de que la cri­sis finan­cie­ra se exten­die­ra a Méxi­co, la IED alcan­zó $23.2 mil millo­nes, pero cayó al año siguien­te a $11.4 mil millo­nes de dóla­res. (36) Sin embar­go, la IED se ha recu­pe­ra­do, y en 2011 se situó en $19.43 mil millo­nes, prin­ci­pal­men­te en el sec­tor manu­fac­tu­re­ro (44,1%), segui­do por ser­vi­cios finan­cie­ros (18%) y mine­ría (8%). (37) Anun­cios recien­tes indi­can que habrá una olea­da de nue­vas inver­sio­nes en auto­mó­vi­les y la fabri­ca­ción aero­es­pa­cial en el cen­tro de Méxi­co.
El Minis­tro de Finan­zas de Méxi­co, Bruno Ferra­ri, dijo a Bloom­berg en una entre­vis­ta en inglés en agos­to de 2011 que “hoy en día lo que esta­mos vien­do es que esta­mos tenien­do una gran lucha con­tra la delin­cuen­cia de mane­ra que, como he dicho, [se] garan­ti­cen las inver­sio­nes futu­ras y las inver­sio­nes que se tie­nen en este momen­to por­que lo que esta­mos vien­do es que Méxi­co está luchan­do para pre­va­le­cer con­tra la delin­cuen­cia.” (38)
Las ase­ve­ra­cio­nes de Ferra­ri están res­pal­da­das por las expe­rien­cias de la éli­te empre­sa­rial trans­na­cio­nal. De acuer­do con un artícu­lo de por­ta­da de Busi­ness Week en 2009, (39) los ata­ques con­tra per­so­nal extran­je­ro y de las fábri­cas han sido poco fre­cuen­tes en Ciu­dad Juá­rez y otras ciu­da­des fron­te­ri­zas a lo lar­go de las rutas del nar­co­trá­fi­co, inclu­yen­do Rey­no­sa, Nue­vo Lare­do y Tijua­na.
La poli­cía ya ha sido entre­na­da con ins­truc­cio­nes espe­cia­les para aten­der a las empre­sas trans­na­cio­na­les. Tras el secues­tro de un eje­cu­ti­vo de una empre­sa, la poli­cía sugi­rió a sus admi­nis­tra­do­res que alte­ra­ran sus ruti­nas de tra­ba­jo; que deja­ran Juá­rez antes de la pues­ta del sol, y que se adhi­rie­ran a las dos arte­rias prin­ci­pa­les. Las patru­llas fue­ron refor­za­das a lo lar­go de estos cami­nos, “crean­do corre­do­res rela­ti­va­men­te segu­ros entre la fron­te­ra y los par­ques indus­tria­les.” (40)
Aún de mayor impor­tan­cia es otro tipo de segu­ri­dad que nece­si­tan las empre­sas trans­na­cio­na­les. Como sub­ra­yó el direc­tor de la Comi­sión Eco­nó­mi­ca para Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be, “Lo que es impor­tan­te para un inver­sio­nis­ta en cuan­to a la segu­ri­dad tie­ne que ver con la segu­ri­dad jurí­di­ca y el ries­go en el país.” (41)
Esta noción de “segu­ri­dad” evo­ca el mode­lo de Colom­bia: la para­mi­li­ta­ri­za­ción al ser­vi­cio del capi­tal. Ese mode­lo inclu­ye la for­ma­ción de escua­dro­nes de la muer­te para­mi­li­ta­res, el des­pla­za­mien­to de la pobla­ción civil, y un aumen­to en la vio­len­cia. En el sec­tor comer­cial, son los y las tra­ba­ja­do­res, las peque­ñas empre­sas y un sec­tor de las éli­tes loca­les, quie­nes son los más afec­ta­dos por las polí­ti­cas de la gue­rra con­tra las dro­gas.
Aun­que estos aspec­tos no ofi­cia­les de la gue­rra con­tra las dro­gas se pre­sen­tan a veces como daño o ame­na­za a la inver­sión extran­je­ra direc­ta, de hecho, es la vio­len­cia la que con­tro­la a los y las tra­ba­ja­do­res y des­pla­za comu­ni­da­des cam­pe­si­nas de los terri­to­rios de inte­rés para la expan­sión de las empre­sas trans­na­cio­na­les.
El otro lado del mode­lo colom­biano

Duran­te gene­ra­cio­nes, las comu­ni­da­des indí­ge­nas y cam­pe­si­nas en Colom­bia habían defen­di­do el títu­lo colec­ti­vo de sus tie­rras, sin embar­go, los gru­pos para­mi­li­ta­res los han obli­ga­do a huir.

Este fenó­meno es des­cri­to bre­ve­men­te por David Maher y Andrew Thom­pson: “…las fuer­zas para­mi­li­ta­res siguen avan­zan­do en un pro­ce­so de acu­mu­la­ción de capi­tal a tra­vés del des­pla­za­mien­to for­za­do de comu­ni­da­des en zonas de impor­tan­cia eco­nó­mi­ca. Una gran par­te de los ciu­da­da­nos de Colom­bia siguen aban­do­nan­do sus tie­rras ya que son des­pla­za­dos por la fuer­za de sus hoga­res, satis­fa­cien­do el ape­ti­to voraz de cor­po­ra­cio­nes mul­ti­na­cio­na­les extran­je­ras (prin­ci­pal­men­te de Esta­dos Uni­dos) para el terri­to­rio colom­biano, a la vez que se arrai­ga el pro­gra­ma eco­nó­mi­co neo­li­be­ral en la socie­dad colom­bia­na.” (42)
En 2001, los para­mi­li­ta­res fue­ron res­pon­sa­bles de la mitad de los des­pla­za­mien­tos for­za­dos en Colom­bia. Los gru­pos de gue­rri­lla cau­sa­ron 20% de los casos, y tan­to los para­mi­li­ta­res como la gue­rri­lla, otro 22%. (43) “Los gru­pos para­mi­li­ta­res no sólo tie­nen la mayor par­te de la res­pon­sa­bi­li­dad, sino que tam­bién son más efi­ca­ces en la ins­ti­ga­ción de des­pla­za­mien­to.” (44)
En Colom­bia, la para­mi­li­ta­ri­za­ción es tam­bién bene­fi­cio­sa para las empre­sas trans­na­cio­na­les que desean disua­dir a la orga­ni­za­ción sin­di­cal: “Como par­te del pro­lon­ga­do apo­yo para la cam­pa­ña de con­tra­in­sur­gen­cia, la vio­len­cia para­mi­li­tar-esta­tal man­tie­nen como obje­ti­vo sis­te­má­ti­co a los gru­pos civi­les, tales como las orga­ni­za­cio­nes sin­di­ca­les, que se con­si­de­ran una ame­na­za para la polí­ti­ca eco­nó­mi­ca y la ‘esta­bi­li­dad’ que favo­rez­ca el desa­rro­llo neo­li­be­ral de Colom­bia. Esto ha con­ver­ti­do a Colom­bia en un lugar atrac­ti­vo para la inver­sión extran­je­ra, pues las malas con­di­cio­nes labo­ra­les y los bajos sala­rios man­tie­nen altos los índi­ces de ganan­cia.” (45)
Los bien docu­men­ta­dos casos de la bana­ne­ra Chi­qui­ta Brands, la mine­ra Drum­mond, y el gigan­te del petró­leo BP, han exa­mi­na­do víncu­los entre gru­pos para­mi­li­ta­res y empre­sas trans­na­cio­na­les de Esta­dos Uni­dos. (46) En mar­zo de 2007 en una cor­te de Washing­ton, DC, repre­sen­tan­tes de Chi­qui­ta Brands se decla­ra­ron cul­pa­bles por haber efec­tua­do pagos al gru­po para­mi­li­tar Auto­de­fen­sas Uni­das de Colom­bia (AUC). (47)
“Chi­qui­ta reali­zó más de 100 pagos a las AUC con un valor de más de $ 1.7 millo­nes,” según el Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de EE.UU. “Chi­qui­ta Brands pagó dine­ro man­cha­do de san­gre a los terro­ris­tas como Car­los Cas­ta­ño para pro­te­ger sus pro­pios intere­ses finan­cie­ros,” según la fir­ma de abo­ga­dos que repre­sen­ta a las víc­ti­mas.
La expe­rien­cia (has­ta aho­ra)
La colu­sión direc­ta entre las trans­na­cio­na­les esta­dou­ni­den­ses y los gru­pos para­mi­li­ta­res es en gene­ral difí­cil de pro­bar, y cuan­do las prue­bas sur­gen es pro­ba­ble que no se des­cu­bran rápi­da­men­te.
Pero ya sabe­mos que a un gru­po de com­pa­ñías de Texas se les acu­sa de com­pli­ci­dad con los Zetas para impor­tar ile­gal­men­te com­bus­ti­bles roba­dos. (48) (Los Zetas son el bra­zo arma­do del Cár­tel del Gol­fo, que ope­ra en el nores­te de Méxi­co. Los dos gru­pos se divi­die­ron en 2010, y des­de enton­ces los Zetas se han con­ver­ti­do esen­cial­men­te en un gru­po nar­co-para­mi­li­tar, a pesar de que en los medios de comu­ni­ca­ción se refie­re a ellos como un cár­tel de dro­gas.)
“Los Zetas son una fuer­za para­mi­li­tar,” el Dr. William Robin­son, autor de Una teo­ría del capi­ta­lis­mo glo­bal, me dijo en una entre­vis­ta rea­li­za­da el verano pasa­do. “Bási­ca­men­te se tra­ta de la crea­ción del para­mi­li­ta­ris­mo jun­to con la mili­ta­ri­za­ción for­mal, lo cual es un mode­lo colom­biano.”
Los Zetas están acti­vos en varias par­tes de Méxi­co, par­ti­cu­lar­men­te Tamau­li­pas, Nue­vo León y Vera­cruz, y tam­bién tie­nen la cul­pa por las masa­cres en el esta­do mexi­cano de Jalis­co y en el Petén, Gua­te­ma­la. Aun­que no son el úni­co gru­po para­mi­li­tar en Méxi­co, son el gru­po que sin duda reci­be la mayo­ría de la aten­ción por par­te de los medios de comu­ni­ca­ción.
“Hay que tener en cuen­ta que San­tos, el Pre­si­den­te colom­biano, al igual que [el pre­si­den­te gua­te­mal­te­co Otto] Pérez Moli­na, quie­re ampliar el Plan Colom­bia, que no sólo sig­ni­fi­ca el for­ta­le­ci­mien­to de la lucha con­tra el nar­co­trá­fi­co, sino tam­bién en reali­dad sig­ni­fi­ca con­ver­tir­lo en una for­ma de para­mi­li­ta­ris­mo a fin de gene­rar un nue­vo tipo de con­tra­in­sur­gen­cia, no en con­tra de los movi­mien­tos socia­les, sino en con­tra de las comu­ni­da­des indí­ge­nas,” dijo Máxi­mo Ba Tiul, un ana­lis­ta Maya Poqom­chi y pro­fe­sor radi­ca­do en Gua­te­ma­la.
Si bien exis­te una vaci­la­ción por par­te de los perio­dis­tas para vin­cu­lar la cober­tu­ra de la “gue­rra con­tra las dro­gas” con las luchas en torno a los recur­sos natu­ra­les, hay una cre­cien­te lis­ta de luga­res don­de este tema – y las lec­cio­nes de la gue­rra de EE.UU. en Colom­bia – se pue­da explo­rar.
• Los resi­den­tes de Ciu­dad Mier, una peque­ña comu­ni­dad en Tamau­li­pas, salie­ron en masa a cau­sa de la vio­len­cia para­mi­li­tar. La ciu­dad se encuen­tra en lo alto del cam­po de gas más gran­de de Méxi­co, al igual que una gran par­te del vio­len­to esta­do.
• En el Valle de Juá­rez, con­si­de­ra­do el lugar más peli­gro­so en Méxi­co, los ase­si­na­tos y las ame­na­zas han obli­ga­do a muchos a aban­do­nar el lugar. A la vez, se está cons­tru­yen­do un nue­vo cru­ce fron­te­ri­zo entre los EE.UU. y Méxi­co.
• En San­ta María Ostu­la, una peque­ña comu­ni­dad indí­ge­na nahuatl en la cos­ta de Méxi­co, por lo menos 28 per­so­nas han sido ase­si­na­dos (y otros cua­tro han des­apa­re­ci­do) por la vio­len­cia para­mi­li­tar y esta­tal des­de 2009. Estra­té­gi­ca­men­te ubi­ca­do, su terri­to­rio se encuen­tra en una zona rica en mine­ra­les.
• En la Sie­rra Madre en el nor­te de Méxi­co, las empre­sas mine­ras cana­dien­ses ope­ran en áreas en las que inclu­so fun­cio­na­rios del gobierno temen entrar a cau­sa de la pre­sen­cia de nar­co­tra­fi­can­tes arma­dos.
• En el Petén, Gua­te­ma­la, debi­do a la pre­sen­cia de los Zetas los fun­cio­na­rios del gobierno mili­ta­ri­za­ron la zona y decla­ra­ron un esta­do de sitio de ocho meses que con­clui­rá a prin­ci­pios de 2012. Anun­cios recien­tes indi­can que una nue­va fie­bre del petró­leo está tenien­do lugar en la mis­ma región.
La para­mi­li­ta­ri­za­ción tam­bién pue­de afec­tar a los capi­ta­lis­tas loca­les, regio­na­les e inclu­so nacio­na­les rela­cio­na­dos con la eco­no­mía nacio­nal, obli­gán­do­les a cerrar sus tien­das y nego­cios. Esto, a su vez, abre el espa­cio para que las empre­sas trans­na­cio­na­les y los inver­sio­nis­tas obten­gan acce­so a los sec­to­res de la eco­no­mía ante­rior­men­te domi­na­da por los capi­ta­lis­tas loca­les.
“Las empre­sas mayor­men­te afec­ta­das por la vio­len­cia son las más peque­ñas y aque­llas ubi­ca­das en los esta­dos del nor­te de Méxi­co,” escri­be Gua­da­lu­pe Correa Cabre­ra, un pro­fe­sor de la Uni­ver­si­dad de Texas en Browns­vi­lle. “La inse­gu­ri­dad per­ju­di­ca en mayor medi­da a peque­ños y media­nos pro­duc­to­res, empre­sa­rios y comer­cian­tes debi­do a que el cri­men orga­ni­za­do “tie­ne más faci­li­dad de pene­tra­ción con ellos, que con los direc­ti­vos de empre­sas gran­des los cua­les, en muchos casos, ope­ran des­de fue­ra del país” (49).
De acuer­do con la Copar­mex, una aso­cia­ción empre­sa­rial mexi­ca­na, 160,000 empre­sas cerra­ron debi­do a la inse­gu­ri­dad duran­te el 2011. (50) “Hay una recon­ver­sión de la eco­no­mía que tie­ne lugar a nivel nacio­nal que está favo­re­cien­do a [las gran­des empre­sas], y está hacien­do que [los mexi­ca­nos] sean con­vier­ti­dos en emplea­dos en lugar de ser empre­sa­rios,” dijo Correa Cabre­ra duran­te una pre­sen­ta­ción en Baja Cali­for­nia Sur en febre­ro.
Los pre­ce­den­tes en Colom­bia y los actua­les acon­te­ci­mien­tos en otros luga­res sugie­ren posi­bles áreas para la pro­fun­di­za­ción de la inves­ti­ga­ción con el fin de deter­mi­nar mejor en qué medi­da Méxi­co y Cen­troa­me­ri­ca están sien­do some­ti­das a un mode­lo en el cual, como infor­man David Maher y Andrew Thom­son, el terror para­mi­li­tar “…siga tenien­do un papel deci­si­vo en la crea­ción y el man­te­ni­mien­to de las con­di­cio­nes pro­pi­cias para la expan­sión del pro­gra­ma neo­li­be­ral, tales como los bajos cos­tos labo­ra­les y el acce­so a la tierra…”(51)
El aumen­to de estu­dio e inves­ti­ga­ción de las nue­vas polí­ti­cas eco­nó­mi­cas alen­ta­das por las polí­ti­cas anti­nar­có­ti­cos de los Esta­dos Uni­dos podría ayu­dar a reve­lar la mag­ni­tud de la trans­for­ma­ción eco­nó­mi­ca que se ha ini­cia­do en Méxi­co y Cen­troa­mé­ri­ca.
Las elec­cio­nes en Méxi­co no pro­me­ten ali­vio del horror y la vio­len­cia de la gue­rra, que lo más pro­ba­ble con­ti­nua­rá duran­te al menos otros seis años. “Todos los aspi­ran­tes a la pre­si­den­cia pro­pon­drán con­ti­nuar o inten­si­fi­car la gue­rra con­tra los mafio­sos,” según un artícu­lo recién publi­ca­do en The Eco­no­mist (52).
Sin una mejor com­pren­sión, las dis­cu­sio­nes sobre la gue­rra en Méxi­co podrían per­ma­ne­cer res­trin­gi­das den­tro de la retó­ri­ca de la prohi­bi­ción de las dro­gas fren­te a su libe­ra­li­za­ción. Este tipo de deba­te es total­men­te erró­neo como medio para denun­ciar y movi­li­zar resis­ten­cia a la “gue­rra con­tra las dro­gas,” que se tra­ta de imple­men­tar mayor con­trol social y terri­to­rial sobre las tie­rras y las per­so­nas, en el inte­rés de la expan­sión capi­ta­lis­ta.
Dawn Paley es perio­dis­ta inde­pen­dien­te y co-fun­da­do­ra de la coope­ra­ti­va de medios de Van­cou­ver, Cana­dá. Su twit­ter es @dawn_. Este articu­lo fue escri­to en inglés y publi­ca­do en su ver­sion ori­gi­nal por Against the Current.


Notas
1. La Jor­na­da. “‘Fra­ca­so de Lucha anti­nar­co es inten­cio­nal”, ase­gu­ra Chomsky. “13 mayo 2012. Con­sul­ta­do el 14 de mayo 2012 a par­tir de: http://​www​.dia​rio​.com​.mx/​n​o​t​a​s​.​p​h​p​?​f​=​2​0​1​2​/​0​5​/​1​3​&id=31c61357e326f44eaad52d40dac06e74.
2. Barry, Tom. Zapata’s Reven­ge. South End Press, 1995. pp 43.
3. Teich­man, Judith. Pri­va­ti­za­tion and poli­ti­cal chan­ge in Mexi­co. Pit­ts­burgh: Uni­ver­sity of Pit­ts­burgh, Biblio­te­ca Digi­tal de Inves­ti­ga­ción. 12/​22/​2009. Con­sul­ta­do el 10 de mar­zo 2012 a par­tirhttp://​digi​tal​.library​.pitt​.edu/​c​g​i​-​b​i​n​/​t​/​t​e​x​t​/​t​e​x​t​-​i​d​x​?​i​d​n​o​=​3​1​7​3​5​0​5​5​5​9​2​376; vis­ta = toc, c = pitt­press.
4. Sán­chez Gon­zá­lez, Manuel. “Eco­no­mía Mexi­ca­na: Una mira­da de Lar­go Pla­zo”. Ban­co de Méxi­co. 08 de mar­zo 2012. Con­sul­ta­do el 20 de mar­zo 2012 a par­tir de: pág. 24.
6. Robert J. Bun­ker (2011): “Grand stra­te­gic over­view: epo­chal chan­ge and new reali­ties for the Uni­ted Sta­tes.” Small Wars & Insur­gen­cies, 22:05, 736.
7. Chomsky, Noam. “Plan Colom­bia”. Extraí­do de Rogue Sta­tes. Con­sul­ta­do el 17 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.chomsky​.info/​b​o​o​k​s​/​r​o​g​u​e​s​t​a​t​e​s​0​8​.​htm.
8. Just the Facts. “Grant Aid to Colom­bia through Inter­na­tio­nal Nar­co­tics Con­trol and Law Enfor­ce­ment. Obte­ni­do el 17 de mar­zo 2012 a par­tir de: OFICINA de asun­tos Inter­na­cio­na­les de Nar­có­ti­cos y Asun­tos de Orden Públi­co. “2012 INCSR: Country Reports – Colom­bia.” 07 de mar­zo 2012. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de:http://​www​.sta​te​.gov/​j​/​i​n​l​/​r​l​s​/​n​r​c​r​p​t​/​2​0​1​2​/​v​o​l​1​/​1​8​4​0​9​8​.​htm # Colom­bia.
9. Uni­ted Sta­tes Govern­ment Accoun­ta­bi­lity Offi­ce. “ PLAN COLOMBIA: Drug Reduc­tion Goals Were Not Fully Met, but Secu­rity Has Impro­ved; US Agen­cies Need More Detai­led Plans for Redu­cing Assis­tan­ce.” Octu­bre de 2008. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.gao​.gov/​n​e​w​.​i​t​e​m​s​/​d​0​9​7​1​.​pdf p. 17.
10. Uni­ted Sta­tes Govern­ment Accoun­ta­bi­lity Offi­ce. “PLAN COLOMBIA: Drug Reduc­tion Goals Were Not Fully Met, but Secu­rity Has Impro­ved; US Agen­cies Need More Detai­led Plans for Redu­cing Assis­tan­ce.” Octu­bre de 2008. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.gao​.gov/​n​e​w​.​i​t​e​m​s​/​d​0​9​7​1​.​pdf p. 90.
11. Uni­ted Sta­tes Gene­ral Accoun­ting Offi­ce. “DRUG CONTROL: US Coun­ter­nar­co­tics Efforts in Colom­bia Face Con­ti­nuing Cha­llen­ges.” Febre­ro de 1998. Con­sul­ta­do el 13 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.gao​.gov/​a​r​c​h​i​v​e​/​1​9​9​8​/​n​s​9​8​0​6​0​.​pdf p. 6.
12. Uni­ted Sta­tes Gene­ral Accoun­ting Offi­ce. “DRUG CONTROL: US Coun­ter­nar­co­tics Efforts in Colom­bia Face Con­ti­nuing Cha­llen­ges.” Febre­ro de 1998. Con­sul­ta­do el 13 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.gao​.gov/​a​r​c​h​i​v​e​/​1​9​9​8​/​n​s​9​8​0​6​0​.​pdf p. 28.
13. Depar­ta­men­to Nacio­nal de Pla­nea­ción de Colom­bia, Depar­ta­men­to de Segu­ri­dad y Jus­ti­cia de Colom­bia. “Plan Colom­bia Pro­gress Report, 1999 – 2005.” Sep­tiem­bre de 2006. Con­sul­ta­do el 07 de abril 2012 a par­tir de: (Pp 9).
14. Ban­co de la Repú­bli­ca. “FLUJO DE Inver­sión Extran­je­ra Direc­ta (IED) EN COLOMBIA – BALANZA DE PAGOS.” 2011. Con­sul­ta­do el 20 de mar­zo 2012 a par­tir de:http://​www​.ban​rep​.gov​.co/​e​c​o​n​o​m​i​a​/​f​l​u​j​o​s​/​C​2​F​l​u​j​o​_​P​a​i​s​e​s​_​2​0​0​7​.​xls.
16. Ban­co de la Repú­bli­ca. “Flu­jos Inver­sión Extran­je­ra DIRECTA EN COLOMBIA SEGUN LA ACTIVIDAD ECONOMICA – BALANZA DE PAGOS.” 2011. Con­sul­ta­do el 20 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.ban​rep​.gov​.co/​e​c​o​n​o​m​i​a​/​f​l​u​j​o​s​/​C​1​f​l​u​j​o​i​n​v​.​xls. The Eco­no­mist. “Gushers y armas”. The Eco­no­mist. 17 de mar­zo 2012. Con­sul­ta­do el 20 de mar­zo 2012 a par­tir de:http://​www​.eco​no​mist​.com/​n​o​d​e​/​2​1​5​5​0​304.
18. Ban­co de la Repú­bli­ca. “Flu­jos Inver­sión Extran­je­ra DE DIRECTA EN COLOMBIA SEGUN ACTIVIDAD ECONOMICA – BALANZA DE PAGOS.” 2011. Con­sul­ta­do el 20 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.ban​rep​.gov​.co/​e​c​o​n​o​m​i​a​/​f​l​u​j​o​s​/​C​1​f​l​u​j​o​i​n​v​.​xls.
19. Uni­ted Sta­tes Govern­ment Accoun­ta­bi­lity Offi­ce. “ PLAN COLOMBIA: Drug Reduc­tion Goals Were Not Fully Met, but Secu­rity Has Impro­ved; US Agen­cies Need More Detai­led Plans for Redu­cing Assis­tan­ce.” Octu­bre de 2008. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.gao​.gov/​n​e​w​.​i​t​e​m​s​/​d​0​9​7​1​.​pdf p. 101.
20. DeS­ha­zo, Peter et. Al. “Back from the Brink eva­lua­ting Pro­gress in Colom­bia, 1999 – 2007.” Noviem­bre, 2007. Con­sul­ta­do el 11 de mar­zo 2012 a par­tir de:http://​csis​.org/​f​i​l​e​s​/​m​e​d​i​a​/​c​s​i​s​/​p​u​b​s​/​0​7​1​1​1​2​-​b​a​c​k​f​r​o​m​t​h​e​b​r​i​n​k​-​w​e​b​.​pdf.
21. Ban­co de la Repú­bli­ca. “FLUJO DE Inver­sión Extran­je­ra Direc­ta (IED) EN COLOMBIA – BALANZA DE PAGOS.” 2011. Con­sul­ta­do el 20 de mar­zo 2012 a par­tir de:http://​www​.ban​rep​.gov​.co/​e​c​o​n​o​m​i​a​/​f​l​u​j​o​s​/​C​2​F​l​u​j​o​_​P​a​i​s​e​s​_​2​0​0​7​.​xls.
22. Depart­ment of the Army. “Coun­te­ri­n­sur­gency.” FM 24.3, MCWP 3−33.5. Diciem­bre, 2006. Con­sul­ta­do el 11 de mayo 2012 a par­tir de: http://​www​.fas​.org/​i​r​p​/​d​o​d​d​i​r​/​a​r​m​y​/​f​m​3​-​2​4​.​pdf (pág. 1 – 28).
23. Ford, Jess T. “DRUG CONTROL: Inter­na­tio­nal pro­grams face sig­ni­fi­cant cha­llen­ges redu­cing the supply of ille­gal drugs but sup­port broad US foreign policy objec­ti­ves.” Tes­ti­mony Befo­re the Sub­com­mit­tee on Domes­tic Policy, Com­mit­tee on Over­sight and Govern­ment Reform, Hou­se of Repre­sen­ta­ti­ves. 21 de julio 2012. Con­sul­ta­do el 11 de mar­zo 2012 a par­tir de:http://​www​.gao​.gov/​p​r​o​d​u​c​t​s​/​G​A​O​-10 – 921T.
24. Del­ga­do-Ramos, Gian Car­lo, Romano, Sil­vi­na María “Poli­ti­cal-Eco­no­mic Fac­tors in U.S. Foreign Policy: The Colom­bia Plan, the Méri­da Initia­ti­ve, and the Oba­ma Admi­nis­tra­tion” 2011 38: 93 Pers­pec­ti­vas de Amé­ri­ca Lati­na. pp 94.
25. Emba­ja­da de EE.UU. en Méxi­co. “Ambassador’s Pri­va­te Din­ner With Pre­si­dent-elect Cal­de­ron.” 29 de sep­tiem­bre de 2006. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de:http://​cable​ga​te​search​.net/​c​a​b​l​e​.​p​h​p​?​i​d​=​0​6​M​E​X​I​C​O​5​6​0​7​#​p​a​r​a​-​4​964.
26. Emba­ja­da de EE.UU. en Méxi­co. “Ambassador’s Pri­va­te Din­ner With Pre­si­dent-elect Cal­de­ron.” 29 de sep­tiem­bre de 2006. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de: #http://​cable​ga​te​search​.net/​c​a​b​l​e​.​p​h​p​?​i​d​=​0​6​M​E​X​I​C​O​5​607 párra­fo-4964 – 1.
27. Seel­ke, Cla­ra R. “Méri­da Initia­ti­ve for Mexi­co and Cen­tral Ame­ri­ca: Fun­ding and Policy Issue.” Con­gres­sio­nal Research Ser­vi­ce.” Con­gres­sio­nal Research Ser­vi­ce. 19 de abril 2010. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​fpc​.sta​te​.gov/​d​o​c​u​m​e​n​t​s​/​o​r​g​a​n​i​z​a​t​i​o​n​/​1​4​1​5​6​0​.​pdf.
28. “La cri­sis de la dro­ga hacia los Esta­dos Uni­dos sigue sien­do una ame­na­za sig­ni­fi­ca­ti­va para la segu­ri­dad nacio­nal”, reza el pri­mer Con­gre­so en la bús­que­da de la Ini­cia­ti­va Mérida.110th Con­gress (2007−2008). “Meri­da Initia­ti­ve to Com­bat Illi­cit Nar­co­tics and Redu­ce Orga­ni­zed Cri­me Autho­ri­za­tion Act of 2008 (Refe­rred in Sena­te – RFS).” H.R.6028. SEC. 101. FINDINGS. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.gpo​.gov/​f​d​s​y​s​/​p​k​g​/​B​I​L​L​S​-​1​1​0​h​r​6​0​2​8​r​f​s​/​p​d​f​/​B​I​L​L​S​-​1​1​0​h​r​6​0​2​8​r​f​s​.​pdf.
29. Clin­ton, Hillary R. “Remarks at the Cen­tral Ame­ri­can Secu­rity Con­fe­ren­ce (SICA).” 22 de junio de 2011. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.sta​te​.gov/​s​e​c​r​e​t​a​r​y​/​r​m​/​2​0​1​1​/​0​6​/​1​6​6​7​3​3​.​htm.
30. Voz de Amé­ri­ca. “Merida’s New Direc­tion” 3 de mar­zo de 2012. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.voa​news​.com/​p​o​l​i​c​y​/​e​d​i​t​o​r​i​a​l​s​/​M​E​R​I​D​A​S​-​N​E​W​-​D​I​R​E​C​T​I​O​N​-​1​4​1​4​1​6​8​6​3​.​h​tml (Esto repre­sen­ta una capa­ci­dad mucho mejor por par­te de los EE.UU. obte­ner fon­dos mexi­ca­nos en com­pa­ra­ción con el com­pro­mi­so de Colom­bia bajo el Plan Colom­bia, que esta­ba más cer­ca de 2 a 1). Ver: Depar­ta­men­to Nacio­nal de Pla­nea­ción de Colom­bia, Depar­ta­men­to de Segu­ri­dad y Jus­ti­cia de Colom­bia, pp 9.
31. Seel­ke, Cla­ra R. “Méri­da Initia­ti­ve for Mexi­co and Cen­tral Ame­ri­ca: Fun­ding and Policy Issue.” Con­gres­sio­nal Research Ser­vi­ce. 19 de abril 2010. Con­sul­ta­do el 09 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​fpc​.sta​te​.gov/​d​o​c​u​m​e​n​t​s​/​o​r​g​a​n​i​z​a​t​i​o​n​/​1​4​1​5​6​0​.​pdf p. 2.
32. Misión de la USAID a Méxi­co. “Com­pe­ti­ti­ve­ness pro­gram – 2nd quar­ter FY 2010.” (Enero-mar­zo 2010). Con­sul­ta­do el 11 de mayo 2012 a par­tir de:http://​pdf​.usaid​.gov/​p​d​f​_​d​o​c​s​/​P​D​A​C​R​7​2​0​.​pdf.
33. Lara Mon­roy, Mag­da­le­na, Ed. “ACCIONES CRUCIALES en Com­pe­ten­cia y Regu­la­ción”. Cen­tro de Inves­ti­ga­ción Para El Desa­rro­llo, AC 2011. Con­sul­ta­do el 12 de mayo 2012 a par­tir de:http://​accio​nes​cru​cia​les​.cidac​.org/​d​o​c​u​m​e​n​t​o​s​/​a​c​c​i​o​n​e​s​.​pdf.
35. Sán­chez Gon­zá­lez, Manuel. “Eco­no­mía Mexi­ca­na: Una mira­da de Lar­go Pla­zo”. Ban­co de Méxi­co. 08 de mar­zo 2012. Con­sul­ta­do el 20 de mar­zo 2012 a par­tir de: pág. 22.
37. COMISIÓN NACIONAL de Inver­sio­nes Extran­je­ras. “Infor­me Esta­dís­ti­co Sobre el COMPORTAMIENTO de la Inver­sión Extran­je­ra DIRECTA EN MÉXICO.” (Enero-diciem­bre de 2011). Con­sul­ta­do el 14 de mayo 2012 a par­tir de: http://​www​.eco​no​mia​.gob​.mx/​f​i​l​e​s​/​c​o​m​u​n​i​d​a​d​_​n​e​g​o​c​i​o​s​/​c​o​m​i​s​i​o​n​_​n​a​c​i​o​n​a​l​/​I​n​f​o​r​m​e​_​2​0​1​1​_​I​V​.​pdf.
38. Bloom­berg. “Mexico’s Ferra­ri on Foreign Invest­ment, Eco­nomy.” 22 de agos­to de 2011. Con­sul­ta­do el 13 de mar­zo 2012 a par­tir de: http://​www​.bloom​berg​.com/​v​i​d​e​o​/​7​4​2​2​9​0​52/ (19:45 – sus comen­ta­rios fue­ron hechos en Inglés.)
39. Engar­dio, P. Smith, G. “The Other Mexi­co: A Wave of Invest­ment.” Busi­ness­week. 09 de abril 2009. Con­sul­ta­do el 19 de mar­zo 2012 a par­tir de:http://​www​.busi​ness​week​.com/​m​a​g​a​z​i​n​e​/​c​o​n​t​e​n​t​/​0​9​_​1​6​/​b​4​1​2​7​0​3​4​2​3​2​8​6​4​.​htm.
40. Smith, G. “Doing Busi­ness in Harm’s Way.” Busi­ness­week. 09 de abril 2009. Con­sul­ta­do el 19 de mar­zo 2012 a par­tirhttp://​www​.busi​ness​week​.com/​m​a​g​a​z​i​n​e​/​c​o​n​t​e​n​t​/​0​9​_​1​6​/​b​4​1​2​7​0​3​4​2​4​1​7​2​1​.​htm.
41. Cita­do en: Duff, Devon, Rygler, Jen. “Drug Traf­fic­king, Vio­len­ce and Mexico’s Eco­no­mic Futu­re.” Know­led­ge @ Whar­ton. 26 de enero 2011. Con­sul­ta­do el 07 de abril 2012 a par­tir de:http://​know​led​ge​.whar​ton​.upenn​.edu/​a​r​t​i​c​l​e​.​c​f​m​?​a​r​t​i​c​l​e​i​d​=​2​695.
42. Maher, David Thom­son, Andrew. “The terror that under­pins the ‘pea­ce’: the poli­ti­cal eco­nomy of Colombia’s para­mi­li­tary demo­bi­li­sa­tion pro­cess.” Estu­dios Crí­ti­cos sobre el terro­ris­mo, 4:1. (2011). pp 96.
43. Ibá­nez, A., Vélez, C. “Civil Con­flict and For­ced Migra­tion: The Micro Deter­mi­nants and Wel­fa­re Los­ses of Dis­pla­ce­ment in Colom­bia.”, World Deve­lop­ment, vol. 36, N º 4, 2008. pp 661.
44. Ibá­nez, A., Vélez, C“Civil Con­flict and For­ced Migra­tion: The Micro Deter­mi­nants and Wel­fa­re Los­ses of Dis­pla­ce­ment in Colom­bia.”, World Deve­lop­ment, vol. 36, N º 4, 2008. pp 661.
45. Maher, David Thom­son, Andrew. “The terror that under­pins the ‘pea­ce’: the poli­ti­cal eco­nomy of Colombia’s para­mi­li­tary demo­bi­li­sa­tion pro­cess.” Estu­dios Crí­ti­cos sobre el terro­ris­mo, 4:1. (2011). pp 96.
46. Natio­nal Secu­rity Archi­ve. “The Chi­qui­ta Papers.” 7 de abril de 2011. Con­sul­ta­do el 14 de mayo 2012 en: http://​www​.gwu​.edu/ ~ nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB340/index.htm.
47. U.S. Depart­ment of Jus­ti­ce. “Chi­qui­ta Brands Inter­na­tio­nal Pleads Guilty to Making Pay­ments to a Desig­na­ted Terro­rist Orga­ni­za­tion And Agrees to Pay $25 Million Fine.” Mar­zo 19, 2007. Con­sul­ta­do el 04 de junio 2012 a par­tir de: http://​www​.jus​ti​ce​.gov/​o​p​a​/​p​r​/​2​0​0​7​/​M​a​r​c​h​/​0​7​_​n​s​d​_​1​6​1​.​h​tml.
48. Paley, Dawn. “Gulf of Mexi­co Agree­ment: Increa­sed Oil Coope­ra­tion in a Time of War.” Upsi­de Down World. 25 de febre­ro 2012. Con­sul­ta­do el 14 de mayo 2012
49. Correa Cabre­ra, Gua­da­lu­pe. “Flu­jos de Inver­sión, Desa­rro­llo Empre­sa­rial y Segu­ri­dad en Méxi­co: Las Empre­sas Mexi­ca­nas y Extran­je­ras en la ONU Entorno Vio­len­to.” 1er Con­gre­so Inter­na­cio­nal: Ges­tión y Admi­nis­tra­ción Empre­sa­rial Para El Siglo 21. Febre­ro de 2012. P. 18 – 19
50. Desigaud, A. “No Más Retó­ri­ca: Solu­cio­nes con­cre­tas un Inse­gu­ri­dad-la.” Señal Copar­mex 120. 03 de abril 2012. Con­sul­ta­do el 08 de abril 2012 a par­tir de:http://​www​.copar​mex​.org​.mx/​u​p​l​o​a​d​/​S​C​_​0​1​2​0​_​A​E​D​_​I​n​s​e​g​u​r​i​d​a​d​_​a​l​_​a​l​z​a​.​doc.
51. Maher, David Thom­son, Andrew. “The terror that under­pins the ‘pea­ce’: the poli­ti­cal eco­nomy of Colombia’s para­mi­li­tary demo­bi­li­sa­tion pro­cess.” Estu­dios Crí­ti­cos sobre el terro­ris­mo, 4:1. (2011). pp 103.
52. The Eco­no­mist. “Mexico’s Drug War: Storm Clouds with Sil­ver Linings.” The Eco­no­mist. 19 de mayo 2012. Con­sul­ta­do el 15 de junio 2012 a par­tir de:http://​www​.eco​no​mist​.com/​n​o​d​e​/​2​1​5​5​5​593.


Fuen­te: http://​dawn​pa​ley​.ca/​2​0​1​2​/​0​8​/​2​0​/​e​l​-​c​a​p​i​t​a​l​i​s​m​o​-​n​a​r​c​o​/​#​m​o​r​e​-​598

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