Sobre la razón dia­léc­ti­ca de la Iden­ti­dad- Jon Kerejeta


GU GEU IZAN GAITEZELA y “noso­tros con noso­tros mismos”
( sobre la razón dia­léc­ti­ca de la Identidad )

¿Qué moti­va­ción ini­cial fué la que en el pen­sa­mien­to de K.Marx ini­ció el pro­ce­so hacia el mun­do de la libertad?

¿Cuál es la cau­sa últi­ma de la pér­di­da de iden­ti­dad huma­na en la socie­dad contemporánea?

Reali­dad como nega­ción de la idea de realidad

¿Empie­za aquí la idea ini­cial que más tar­de desa­rro­lla­rá el mayor movi­mien­to social de la historia?

“La acti­vi­dad vital cons­cien­te dis­tin­gue al hom­bre direc­ta­men­te de la acti­vi­dad vital de los animales…El tra­ba­jo ena­je­na­do invier­te la rela­ción, hacien­do que el hom­bre, pre­ci­sa­men­te por­que es un ser cons­cien­te, con­vier­ta su acti­vi­dad vital, su iden­ti­dad, sim­ple­men­te en un medio para su exis­ten­cia” Manus­cri­tos de 1844 K.Marx

1844 EL JOVEN MARX , ENAJENACIÓN DEL TRABAJO , IDENTIDAD

• Duran­te su estan­cía en París, Karl Marx don­de se dedi­có al estu­dio sis­te­má­ti­co de la eco­no­mía polí­ti­ca, entre mar­zo y agos­to de 1844, redac­tó tres manus­cri­tos que cons­ti­tu­yen el borra­dor incon­clu­so de una obra que jamás lle­gó a publi­car y que cono­ce­mos des­de que se publi­có ínte­gra­men­te por pri­me­ra vez, en 1932, como Manus­cri­tos eco­nó­mi­cos-filo­só­fi­cos de 1844. Aca­ba­ba de publi­car en los “Ana­les Fran­co-Ale­ma­nes” su “Intro­duc­ción a la Crí­ti­ca de la filo­so­fía del dere­cho de Hegel”. Es cuan­do por pri­me­ra vez se expo­ne, una teo­ría de la revo­lu­ción en la que el pro­le­ta­ria­do desem­pe­ña­ría un papel fundamental.

• Los Manus­cri­tos son el ini­cio de una acti­tud cién­ti­fi­ca glo­bal que inter­re­la­cio­na; filo­so­fía, eco­no­mía y socio­lo­gía del aná­li­sis teó­ri­co, con la reali­dad mate­rial de la huma­ni­dad. son el resul­ta­do de un pro­ce­so dia­léc­ti­co entre teo­ría y prác­ti­ca, superan­do la inca­pa­ci­dad de las cien­cias aca­dé­mi­cas ( eco­no­mía, socio­lo­gía, filo­so­fía..) para asu­mir la reali­dad huma­na y la rea­li­za­ción de su iden­ti­dad. Marx des­ta­pa la con­tra­dic­ción de una reali­dad eco­nó­mi­ca que des­tru­ye la iden­ti­dad huma­na some­tién­do­la a la supre­ma­cía de las cosas, cuan­do la crea­ción de rique­za (pro­ce­so de pro­duc­ción) supo­ne el empo­bre­ci­mien­to inte­gral del tra­ba­ja­dor. Es la inver­sión entre el suje­to y el objeto.

• Más tar­de en “el Capi­tal” (1867) desa­rro­lla­rá el feti­chis­mo de la mer­can­cía. Dicho con otras pala­bras, Marx pones patas arri­ba el sis­te­ma capi­ta­lis­ta, que se gene­ra des­tru­yen­do la natu­ra­le­za huma­na, con­vir­tién­do­la en obje­to, a la vez que el pro­duc­to del tra­ba­jo humano ocu­pa el lugar de suje­to que gene­ra un mun­do en que sobre la pro­pie­dad pri­va­da de los explo­ta­do­res cons­tru­ye sus rela­cio­nes eco­nó­mi­cas , socia­les, jurí­di­cas y cul­tu­ra­les que pre­ten­den con­sa­grar como “fin de la historia”.

• El “joven Marx” ( tenía 26 años ) se pro­po­ne expli­car esta con­tra­dic­ción recu­rrien­do a la ena­je­na­ción de la iden­ti­dad huma­na a tra­vés de una revi­sión dia­léc­ti­ca de la eco­no­mía. El velo que tapa la iden­ti­dad huma­na es una eco­no­mía que redu­ce la reali­dad del ser humano a mer­can­cia en el pro­ce­so de pro­duc­ción. La cla­ve de esta expli­ca­ción cate­go­ría cen­tral de ena­je­na­ción“¿En que con­sis­te, pues, la ena­je­na­ción del trabajo?

Ante todo, en que “el tra­ba­jo se con­vier­te en algo exte­rior al tra­ba­ja­dor, es decir, algo que no for­ma par­te de su iden­ti­dad; en que el tra­ba­ja­dor, por tan­to, no se afir­ma en su tra­ba­jo, sino que se nie­ga en él, no se sien­te feliz, sino des­gra­cia­do, no desa­rro­lla al tra­ba­jar sus libres ener­gías físi­cas y espi­ri­tua­les, sino que, por el con­tra­rio, enve­je­ce su cuer­po y arrui­na su espí­ri­tu.” Este razo­na­mien­to es el eje fun­da­men­tal de su refle­xión en los Manuscritos.

• Marx encuen­tra el desa­rro­llo de la iden­ti­dad huma­na en el tra­ba­jo como acti­vi­dad libre y crea­do­ra. El tra­ba­jo para Marx debe situar­se en la dia­léc­ti­ca entre ser humano y natu­ra­le­za que se desa­rro­lle armo­ni­ca­men­te. Pero el tra­ba­jo en el capi­ta­lis­mo está com­ple­ta­men­te ena­je­na­do, le per­te­ne­ce a otro en su pro­yec­to, rea­li­za­ción y pro­duc­to resul­ta­do. Es decir, el tra­ba­jo humano gene­ra un pro­duc­to que se vuel­ve en con­tra del tra­ba­ja­dor, se le inde­pen­di­za y vuel­ve hostil.

“La acti­vi­dad vital cons­cien­te dis­tin­gue al hom­bre direc­ta­men­te de la acti­vi­dad vital de los animales…El tra­ba­jo ena­je­na­do invier­te la rela­ción, hacien­do que el hom­bre, pre­ci­sa­men­te por­que es un ser cons­cien­te, con­vier­ta su acti­vi­dad vital (su iden­ti­dad), sim­ple­men­te en un medio para su existencia”.

LA ENAJENACIÓN = NEGACIÓN DE LA IDENTIDAD

• El con­cep­to de ena­je­na­ción (nega­ción de la iden­ti­dad), Marx lo toma direc­ta­men­te de Hegel y Feuer­bach, que son los pri­me­ros que lo emplean en un sen­ti­do filo­só­fi­co. No es en los Manus­cri­tos la pri­me­ra vez que Marx recu­rre a esta cate­go­ría. Lo había uti­li­za­do en la “Crí­ti­ca de la filo­so­fía del dere­cho de Hegel”; don­de con­si­de­ra al Esta­do moderno como una for­ma de ena­je­na­ción fren­te al hom­bre; y en su artícu­lo “Sobre la cues­tión judía” refe­ren­te al poder del dine­ro sobre la humanidad,

• La filo­so­fía hege­lia­na con­du­ce dia­léc­ti­ca­men­te a un idea­lis­mo abso­lu­to al mar­gen de tiem­po y espa­cio (meta­fí­si­ca), con­si­de­ra que todo (la natu­ra­le­za, la his­to­ria, etc.) es Idea que se mue­ve en un pro­ce­so pro­gre­si­vo, a tra­vés del auto­co­no­ci­mien­to, hacia la “Idea abso­lu­ta”. Para alcan­zar este cono­ci­mien­to, el espí­ri­tu reco­rre un camino en el que se sepa­ra de sí mis­mo, se vuel­ve otro, es decir cons­tru­ye obje­tos, que en un momen­to ini­cial con­si­de­ra aje­nos pero que, al final del reco­rri­do per­ci­be como pro­pia iden­ti­dad (idea). De esta for­ma el suje­to se hace obje­to, se iden­ti­fi­ca con su obje­to, la Idea abso­lu­ta. La ena­je­na­ción es nece­sa­ria para que el Espí­ri­tu pue­da cono­cer­se a sí mis­mo y rea­li­zar­se como tal. En resu­men la ena­je­na­ción Hege­lia­na está en el suje­to que anu­la su iden­ti­dad (ontológica=fisica) disol­vién­do­se en la IDEA (lógi­ca) , cate­go­ría meta­fí­si­ca (aje­na al tiem­po y espa­cio) fundamental.

Feuer­bach –dis­cí­pu­lo de Hegel- cen­tra­li­za el con­cep­to de ena­je­na­ción en la crí­ti­ca de la reli­gión, y en la crí­ti­ca del idea­lis­mo hege­liano. Feuer­bach colo­ca como ver­da­de­ro suje­to al hom­bre real y sen­si­ble, y no al Espí­ri­tu de Hegel. El hom­bre ena­je­na su esen­cia trans­fi­rién­do­la a dios (que es un pro­duc­to de su con­cien­cia). El hom­bre se some­te a su cons­truc­ción. Fuer­bach iden­ti­fi­ca la ena­je­na­ción con reli­gión como ori­gen de la pér­di­da de la esen­cia huma­na que es sus­ti­tui­da por dios. La supera­ción de la ena­je­na­ción reli­gio­sa ocu­rre cuan­do el hom­bre toma con­cien­cia de sí mis­mo. Feuer­bach ve que el idea­lis­mo atri­bu­ye vida pro­pia a un pro­duc­to humano que con­vier­te en ser absoluto(la Idea, el Espí­ri­tu), con­vir­tien­do en suje­to lo que en reali­dad es obje­to. Feuer­bach se cen­tra en la reli­gión como “opio del pueblo”.

ENAJENACIÓN e IDENTIDAD en Hegel, Feuer­bach y Marx…………..
………………………… REALIDAD fren­te a IDEA DE REALIDAD………………………
……………………………………………NEGACIÓN DE LA NEGACIÓN

La ena­je­na­ción en Hegel como en Feuer­bach es teó­ri­ca ( “de la Idea” en Hegel. y “de la con­cien­cia huma­na” en Feuer­bach) y su posi­ción con­se­cuen­te ante el mun­do es la sim­ple inter­pre­ta­ción. Esta posi­ción pasi­va del ser humano ante la evo­lu­ción de los acon­te­ci­mien­tos que nie­ga la sub­je­ti­vi­dad en la his­to­ria reapa­re­ce perió­di­ca­men­te en la his­to­ria des­de Séne­ca, Maho­ma, Cal­vino situán­do­se en el pedes­tal de toda ideo­lo­gía domi­nan­te y con­si­de­ra­da como ina­mo­vi­ble. Y defi­ni­ti­va­men­te logra incrus­tar­se en la “izquier­da social­de­mó­cra­ta” renun­cian­do a pro­yec­tos revo­lu­cio­na­rios (impo­si­bles por razo­nes obje­ti­vas) o situan­do mecá­ni­ca­men­te el pro­gre­so social al mar­gen del pue­blo trabajador.

En Marx la ena­je­na­ción es real (en tiem­po y espa­cio), la del pro­le­ta­ria­do , el ser humano con­ver­ti­do en exclu­si­va fuer­za de tra­ba­jo; y el ori­gen de su ena­je­na­ción que es eco­nó­mi­ca ‚cul­tu­ral, ideológica…está en el “pro­ce­so de pro­duc­ción”. En su tesis XI sobre Feuer­bach for­mu­la “has­ta el momen­to los filó­so­fos han inter­pre­ta­do el mun­do. De lo que se tra­ta es de transformarlo”.

En Hegel la iden­ti­dad se rea­li­za con la supera­ción de lo obje­ti­vo ( el mun­do mate­rial); en Feuer­bach la iden­ti­dad se rea­li­za con la supera­ción de la reli­gión. Marx se plan­tea exclu­si­va­men­te la reali­dad en coor­de­na­das de tiem­po y espa­cio, ini­cia­rá el pro­ce­so de lucha por la recu­pe­ra­ción de la iden­ti­dad de los más ena­je­na­dos, los de “más aba­jo” y pro­gre­si­va­men­te de toda la huma­ni­dad. El pro­ce­so estra­té­gi­co dia­léc­ti­co de Marx es la inver­sión de la dia­léc­ti­ca de Hegel. Será el camino des­de el mun­do de la nece­si­dad has­ta el mun­do de la liber­tad. Des­de el mun­do del mer­ca­do en que el ser humano y con­se­cuen­te­men­te todo valor se con­vier­te en valor de cam­bio (mer­can­cia) sus­ti­tu­yen­do la iden­ti­dad por la pro­pie­dad ( el ser por el tener) ; has­ta el mun­do nue­vo en que “cada cual apor­te según sus posi­bi­li­da­des y cada cual reci­ba según sus nece­si­da­des” . Como más tar­de afir­ma­ra K.M. “ el comu­nis­mo será una socie­dad en que amor solo se cam­bia­rá por amor”.

• Marx ha inver­ti­do a par­tir del aná­li­sis de la alie­na­ción la dia­léc­ti­ca hege­lia­na y ha cri­ti­ca­do la posi­ción con­tem­pla­ti­va de los inte­lec­tua­les en su tesis 11 sobre Fuer­bach. Se tra­ta de cam­biar de raiz el mun­do. Ya no val­drá el sim­ple aná­li­sis de la reali­dad . “La his­to­ria de todas las socie­da­des que han exis­ti­do has­ta nues­tros dias es la his­to­ria de las luchas de cla­ses” . Así comien­za el Mani­fies­to Comu­nis­ta (1848) afir­ma­ción rotun­da del pro­ta­go­nis­mo de la sub­je­ti­vi­dad huma­na en el desa­rro­llo de la his­to­ria que rubri­ca en su párra­fo final con­clu­yen­do “los comu­nis­tas pro­cla­man abier­ta­men­te que sus obje­ti­vos solo pue­den ser alcan­za­dos derro­can­do por la vio­len­cia el orden total exis­ten­te. Los pro­le­ta­rios no tie­nen nada que per­der, más que sus cade­nas. Tie­nen un mun­do que ganar”.

• En estos Manus­cri­tos de Paris (1844) des­cu­bier­tos en 1932; se pro­du­ce la grie­ta entre Marx y la filo­so­fía ale­ma­na (Hegel y Feuer­bach) situán­do­se con el pro­le­ta­ria­do ante el defi­ni­ti­vo encuen­tro con la reali­dad huma­na de un mun­do; naci­do del tra­ba­jo ena­je­na­do. Marx se posi­cio­na por “la reali­dad” fren­te a la “idea de realidad”.

• ¿Por qué el pro­le­ta­ria­do? ¿Por qué la iden­ti­dad? ¿Es filo­so­fía? ¿Es eco­no­mía? ¿Es his­to­ria? ¿Es socio­lo­gía? No es un momen­to his­tó­ri­co, una visión eco­nó­mi­ca, social o ideo­ló­gi­ca­men­te inco­mu­ni­ca­das, aca­ba­das ni siquie­ra lineal­men­te rela­cio­na­das. Es la reali­dad dia­léc­ti­ca­men­te exis­ten­te. Sola­men­te con la des­apa­ri­ción de las rela­cio­nes de pro­pie­dad pue­de sur­gir un mun­do libre. Marx con­si­de­ra al pro­le­ta­ria­do ( con su tra­ba­jo como úni­ca posesión)

• El pro­ce­so ini­cia­do por K.Marx ha esta­do pre­sen­te en todos los fren­tes de las luchas de lbe­ra­ción en los dos últi­mos siglos Aque­llas ideas abier­tas han dado luz a innu­me­ra­bles vias abier­tas en la eco­no­mía, socio­lo­gía, sico­lo­gía, his­to­ria. Pero fun­da­men­tal­men­te han supues­to un foco de rebel­día fren­te a las más impla­ca­ble for­mas de domi­na­ción inte­gral que la huma­ni­dad haya cono­ci­do. Mar­xis­mo son los Manus­cri­tos de Paris, El Mani­fies­to, La Con­tri­bu­ción a la Critica….,El Capi­tal. Mar­xis­mo fue aque­lla car­ta de Marx a Vera Zasu­lich des­mon­tan­do toda “orto­do­xia deter­mi­nis­ta”, la Revo­lu­ción de Octu­bre, Viet­nam, Cuba. Y sin olvi­dar a los comu­nis­tas vas­cos de los años vein­te y trein­ta; en los años sesen­ta en el seno del MLNV se ini­cia lo que pudie­ra lla­mar­se “mar­xis­mo vas­co”. Y mar­xis­mo es la cons­truc­ción dia­lé­ti­ca de la iden­ti­dad en cuan­to nega­ción de toda for­ma de enajenación.

Ena­je­na­ción y con­cien­cia de cla­se (II)

GU GEU IZAN GAITEZELA II

ENAJENACIÓN (fal­sa con­cien­cia) y CONCIENCIA DE CLASE (nega­ción de la negación)

“El movi­mien­to obre­ro de Ale­ma­nia es el here­de­ro de la filo­so­fía clá­si­ca alemana”
Feuer­bach y el fin de la filo­so­fía cla­si­ca ale­ma­na ( Marx-Engels 1886 )

• Cuan­do Marx ana­li­za la cau­sa de la pér­di­da de huma­ni­dad en el sis­te­ma capi­ta­lis­ta aquí y aho­ra, está empe­zan­do por lle­gar a las cau­sas últi­mas de una huma­ni­dad des­hu­ma­ni­za­da. No se que­da en la filo­so­fía, ni en el dere­cho, ni en la his­to­ria. Empie­za por sen­tir el mun­do de su tiem­po como pun­to de reali­dad para ir avan­zan­do en todos los pro­ce­sos his­tó­ri­cos y en todas las for­ma­cio­nes socia­les . En este arran­que del ana­li­sis (en su mun­do capi­ta­lis­ta) plan­tea que “La ena­je­na­ción se rea­li­za en el pro­ce­so de pro­duc­ción”. El tra­ba­ja­dor tie­ne que renun­ciar a su pro­yec­to crea­ti­vo, a su herra­mien­ta pro­pia, a la orga­ni­za­ción de su tra­ba­jo (hora­rios, rit­mos, méto­dos…) y al pro­duc­to de su tra­ba­jo (rique­za) que se le vuel­ve ajeno y adquie­re valor de suje­to que some­te al tra­ba­ja­dor. El tra­ba­ja­dor se con­vier­te en obje­to de explo­ta­ción ; es la mer­can­cia que crea rique­za. Más tar­de K.Marx expli­ca­rá y cuan­ti­fi­ca­rá en El Capi­tal (1867) y pro­fun­di­za­rá en el “feti­chis­mo de la mer­can­cía” la defi­ni­ti­va pér­di­da de iden­ti­dad con­vir­tien­do al tra­ba­ja­dor en obje­to fren­te al pro­duc­to del tra­ba­jo con­ver­ti­do en suje­to de una for­ma­ción social que sus­ti­tu­ye la iden­ti­dad huma­na por “fal­sa con­cien­cia” (Marx- “La Ideo­lo­gía ale­ma­na” ) que hege­mo­ni­za un mun­do ( ideo­lo­gía, socie­dad, polí­ti­ca, cul­tu­ra, ins­ti­tu­cio­nes, ESTADO…..) a medi­da del “valor de cam­bio” (mer­ca­do).

• La ena­je­na­ción es del ser gené­ri­co: el tra­ba­jo ena­je­na­do con­vier­te al ser humano en algo ajeno a su géne­ro, a su iden­ti­dad. En pala­bras de Marx: “Vemos, en efec­to, en pri­mer lugar, que el tra­ba­jo, la acti­vi­dad vital, la vida pro­duc­ti­va mis­ma, sólo se le repre­sen­ta al hom­bre como medio para la satis­fac­ción de una nece­si­dad, de la nece­si­dad de con­ser­var la exis­ten­cia físi­ca. Pero la vida pro­duc­ti­va es la vida gené­ri­ca. Es la vida que engen­dra vida. En el tipo de acti­vi­dad vital se con­tie­ne todo el carác­ter de la espe­cie, su carác­ter gené­ri­co, y la acti­vi­dad libre y cons­cien­te es el carác­ter gené­ri­co del hom­bre. La vida mis­ma apa­re­ce sola­men­te como medio de vida”. El tra­ba­ja­dor tie­ne que ven­der su vida ( tiem­po, cul­tu­ra, pro­yec­tos, crea­ti­vi­dad, rela­cio­nes afec­ti­vas, socia­les….) para seguir vivien­do. El ser humano- todas las muje­res y todos los hom­bres- se des­hu­ma­ni­za. Es la pér­di­da de la identidad .

La ena­je­na­ción de la gran par­te de la huma­ni­dad por la otra par­te supo­ne a su vez la ena­je­na­ción de toda la huma­ni­dad ‚inclui­dos quie­nes explo­tan y se bene­fi­cian de la explo­ta­ción. Cuan­do, más tar­de en “El Capi­tal” Marx expon­ga la reali­dad cuan­ti­ta­ti­va de la explo­ta­ción, de la acu­mu­la­ción de capi­tal, de las cri­sis cíclicas….Tras con­cep­tos eco­nó­mi­cos como plus­va­lía, com­po­si­ción orgá­ni­ca del capi­tal, Tasa de Ganan­cia … Marx nos habrá ense­ña­do a com­pren­der la tra­ge­dia de un mun­do que tie­ne que renun­ciar a vivir, que tie­ne que exis­tir incrus­ta­do for­zo­sa­men­te en los cimien­tos en unas estruc­tu­ras naci­das de su tra­ba­jo y nega­do­ras de su iden­ti­dad. Con­tra los tra­ba­ja­do­res y sobre sus espal­das se ha cons­trui­do las ins­ti­tu­cio­nes, las leyes, las lla­ma­das demo­cra­cias y los moder­nos esta­dos de derecho.

• Hay dos cla­ses de seres huma­nos, las dos alie­na­das e irre­con­ci­lia­bles, el explo­ta­dor y el explo­ta­do (CLASES SOCIALES). El modo de pro­duc­ción capi­ta­lis­ta rom­pe la iden­ti­dad del tra­ba­ja­dor sus­ti­tu­yen­do su vida por una exis­ten­cia depen­dien­te aje­na a su vida y rom­pe la iden­ti­dad del explo­ta­dor sus­ti­tu­yén­do la vida por la pro­pie­dad. Y rom­pe la rela­ción con la natu­ra­le­za con­ver­ti­da en valor de cam­bio como con­se­cuen­te­men­te lo irán sien­do los valo­res culturales

• Ena­je­na­ción del hom­bre con res­pec­to al hom­bre: “el hom­bre se ena­je­na en el pro­duc­to de su tra­ba­jo, su acti­vi­dad vital, su ser gené­ri­co; se ena­je­na del hom­bre. Si el hom­bre se enfren­ta a sí mis­mo, tie­ne que enfren­tar­se tam­bién al otro hom­bre. Y lo que deci­mos de la acti­tud del hom­bre ante su tra­ba­jo, ante el pro­duc­to de su tra­ba­jo y ante sí mis­mo, vale tam­bién para la acti­tud del hom­bre ante el otro hom­bre y ante el tra­ba­jo y el obje­to de tra­ba­jo de este otro hom­bre.” Es la des­truc­ción de todos los valo­res per­so­na­les y socia­les que serán sus­ti­tui­dos por la “fal­sa iden­ti­dad” que el sis­te­ma crea para su ciu­da­da­nía sumisa.

• Y con­ti­núa nues­tro joven Marx “Si el pro­duc­to del tra­ba­jo no per­te­ne­ce al tra­ba­ja­dor y se enfren­ta a él como una poten­cia aje­na, solo pue­de ocu­rrir por­que per­te­ne­ce a otro hom­bre que no es el mis­mo tra­ba­ja­dor. Si su acti­vi­dad es para él un tor­men­to, ten­drá que ser para otro un pla­cer y cons­ti­tuir el goce de vida de otro. No es en los dio­ses ni en la natu­ra­le­za don­de hay que bus­car esta poten­cia aje­na que se alza sobre el hom­bre, sino sola­men­te en el hom­bre mis­mo”. Ahí nace la CONCIENCIA DE CLASE . Es nece­sa­ria la inter­ven­ción sub­je­ti­va del tra­ba­ja­dor para cam­biar radi­cal­men­te el mun­do con la lucha de cla­ses. Ha sur­gi­do la acti­tud rebel­de de “nega­ción de la nega­ción” fren­te al mun­do enajenado.

• La con­se­cuen­cia de esta dia­léc­ti­ca con la uto­pía del mun­do de la liber­tad, que insi­núa el paso entre lo que es y lo que aún no es; entre el mun­do de la pro­pie­dad ena­je­na­da y de la nece­si­dad hacia el mun­do sin nece­si­da­des, supe­ra­da la pro­pie­dad; el mun­do de la liber­tad . Has­ta enton­ces la rela­ción entre una gran par­te de la socie­dad y la otra es una rela­ción ena­je­na­da. La socie­dad ha que­da­do estuc­tu­ra­da en ENFRENTAMIENTOS DE CLASES ANTAGÓNICAS IRRECONCILIABLES.

• En 1847 afir­ma­rá Marx en su Filo­so­fía de la Mise­ria “Solo en un orden de cosas en el que ya no exis­tan cla­ses y con­tra­dic­ción de cla­ses las evo­lu­cio­nes socia­les deja­rán de ser revo­lu­cio­nes polí­ti­cas. Has­ta que ese momen­to lle­gue, en vís­pe­ras de toda reor­ga­ni­za­ción gene­ral de la socie­dad, la últi­ma pala­bra de la cien­cia social será siem­pre: luchar o morir” . Y en 1848 ini­cia­rá el Mani­fies­to Comu­nis­ta con aquel “La his­to­ria de la huma­ni­dad es una his­to­ria de lucha de clases.”

Con­cien­cia nacio­nal de cla­se (y III)

“Solo en un orden de cosas en el que ya no exis­tan cla­ses y con­tra­dic­ción de cla­ses las evo­lu­cio­nes socia­les deja­rán de ser revo­lu­cio­nes polí­ti­cas. Has­ta que ese momen­to lle­gue, en vís­pe­ras de toda reor­ga­ni­za­ción gene­ral de la socie­dad, la últi­ma pala­bra de la cien­cia social será siem­pre: luchar o morir.” Mise­ria de la Filo­so­fía K.Marx (1847)

• Las vie­jas con­cep­cio­nes de domi­na­ción y repre­sión se han ins­ta­la­do en la his­to­ria al mar­gen de la reali­dad natu­ral, se fun­da­men­ta­ron y hoy se fun­da­men­tan sobre la “idea de la reali­dad” . La domi­na­ción de los pue­blos, la domi­na­ción de la mujer, el vie­jo excla­vis­mo, la explo­ta­ción del pro­le­ta­ria­do y de todo el que ven­de la fuer­za de su tra­ba­jo, las mar­gi­na­cio­nes moder­nas, las fuer­zas repre­so­ras, los Goe­bels de la post­mo­der­ni­dad…. Y siem­pre los esta­dos , que lla­man “de dere­cho y bien­es­tar” y rom­pien­do las espal­das y la vida del pue­blo tra­ba­ja­dor. Todo ello se ha fun­da­men­ta­do en el lla­ma­do “sen­ti­do común” en espa­cios y tiem­pos determinados.

• Si la ena­je­na­ción, que el sis­te­ma defi­ne como “sen­ti­do común”, es un pro­ce­so coyun­tu­ral y estra­té­gi­co de pér­di­da de la iden­ti­dad, la Iden­ti­dad es nues­tra línea dia­léc­ti­ca (dis­con­ti­nua como la vida) que nos une el “somos” de aquí y aho­ra con nues­tra “libe­ra­ción inte­gral” (gare­la­ko izan­go gara). Es pro­ce­so y es fin. Iden­ti­dad es memo­ria his­tó­ri­ca, es reali­dad pre­sen­te y es pro­yec­to futu­ro. La iden­ti­dad (mis­mi­dad) es irre­pe­ti­ble, intras­fe­ri­ble, es inde­pen­den­cia, es auto­de­ter­mi­na­ción, es rebel­día y es liber­tad. Todas las iden­ti­da­des son com­pa­ti­bles y soli­da­rias. La ena­je­na­ción como nega­ción de la iden­ti­dad está en el ori­gen de la domi­na­ción, la pose­sión y la insolidaridad.

• Sobre la “idea de la reali­dad” los nue­vos inqui­si­do­res han edi­fi­ca­do su tem­plo, y exi­gen (como ayer) lim­pie­za de san­gre, adhe­sión total a su “cre­do” y a sus autos de fé . Exi­gen con­ver­sión y con­de­na. La nue­va “cle­ri­ga­lla demó­cra­ta” de moder­nos social-trai­do­res , fachas de lujo y “cola­bo­ra­cio­nis­tas”, inun­dan ins­ti­tu­cio­nes y medios, con sus pro­cla­mas “éti­cas” de con­de­na, fal­sas pro­me­sas y nece­sa­rios arre­pen­ti­mien­tos. Es con­ve­nio ideo­ló­gi­co-social entre vie­jos caci­ques, negros fachas y divi­nos pro­gres en don­de ha naci­do la últi­ma “fal­sa con­cien­cia” des­de su dia­léc­ti­ca vir­tual. Los “Goe­bels” de la vir­tual con­tra­dic­ción demó­cra­tas o vio­len­tos nos quie­ren redu­ci­dos a “mer­can­cía huma­na” de “seres men­tal y fisi­ca­men­te des­hu­ma­ni­za­dos”como defi­ni­ría Marx en “La ideo­lo­gía ale­ma­na” (1845).

Esa mer­can­cía nue­va que lla­man “ciu­da­da­nía” del mun­do. Un mun­do sur­gi­do sobre la acu­mu­la­ción de vidas roba­das a muje­res y hom­bres a quie­nes se les nie­gan su iden­ti­dad, sus valo­res, su cul­tu­ra, sus pro­yec­tos, su entra­ma­do social lar­ga­men­te teji­do hecho patria has­ta negár­se­lo todo, menos su fuer­za (ines­ta­ble) de tra­ba­jo. Como se dice en el Mani­fies­to Comu­nis­ta (1848) “los pro­le­ta­rios no tie­nen patria”… no tie­nen fami­lia… no tie­nen nada… que no sea su capa­ci­dad para trabajar….porque se les ha sido arre­ba­ta­da la vida mis­ma y sim­ple­men­te exis­ten . ¿Por qué las y los tra­ba­ja­do­res van a tener que orga­ni­zar­se nece­sa­ria­men­te como cla­se en cada tiem­po y en cada espacio?

La Eus­kal Herria actual se vie­ne cons­tru­yen­do des­de nues­tra pre­his­to­ria el Eus­ka­ra, for­mas pecu­lia­res de comu­ni­ca­ción y rela­cio­nes socia­les, for­mas de tra­ba­jo colec­ti­vo (auzo­lan) de demo­cra­cia asam­blea­ria (batza­rre) de pro­pie­dad colectiva(comunales) y de auto­de­fen­sa; que tie­nen su ori­gen en el más anti­gua de los modos de pro­duc­ción y que han deja­do hue­lla mate­rial has­ta nues­tros dias, dan­do espe­ci­fi­ci­dad a la actual for­ma­ción eco­no­mi­co social que es la Eus­kal Herria de hoy. Sola­men­te los vie­jos domi­na­do­res de den­tro (cipa­yos del capi­tal) y de afue­ra ( los 2 esta­dos veci­nos y el impe­rio) se han empe­ña­do en negarnos.

La fal­sa con­cien­cia que hege­mo­ni­za este mun­do ena­je­na­do sólo es supe­ra­ble por una alter­na­ti­va radi­cal y real, aquí y aho­ra, en una “for­ma­ción eco­nó­mi­co-social real­men­te exis­ten­te” (Eus­kal Herria) que defi­ne un mar­co espe­ci­fi­co en la lucha de cla­ses y en un pro­ce­so impul­sa­do por el úni­co suje­to que con con­cien­cia estra­té­gi­ca vie­ne demos­tran­do capa­ci­dad de pola­ri­zar un poder popu­lar alter­na­ti­vo. Habla­mos del “PUEBLO TRABAJADOR VASCO” suje­to revo­lu­cio­na­rio defi­ni­do por su iden­ti­dad de “CONCIENCIA NACIONAL DE CLASE”

• La denun­cia for­mu­la­da en el “Mani­fies­to Comu­nis­ta” (1848) con la fra­se con­tes­tua­li­za­da “los pro­le­ta­rios no tie­nen patria” en la alie­nan­te socie­dad bur­gue­sa que expro­pia el ser (total) del tra­ba­ja­dor; que­da com­ple­men­ta­da en la Crí­ti­ca al Pro­gra­ma de Gho­ta con la pro­pues­ta de solu­ción “el pro­le­ta­ria­do para libe­rar­se debe cons­ti­tuir­se en cla­se nacio­nal”. La linea así ini­cia­da por K. Marx vuel­ve a ver­se en escri­tos de Lenin y expues­ta en los 4 pri­me­ros Con­gre­sos de la Komintern.

• Mao Tse Tung defi­ne el con­cep­to de pue­blo tra­ba­ja­dor que supo­ne la inte­gra­ción de tra­ba­ja­do­res manua­les (indus­tria­les, cam­pe­si­nos y arte­sa­nos…) explo­ta­dos jun­to con tra­ba­ja­do­res inte­lec­tua­les víc­ti­mas de la explo­ta­ción y que jun­to con los sec­to­res patrio­tas de peque­ña y media bur­gue­sía cons­ti­tui­rán el fren­te úni­co (1÷2÷1948). Esta con­cep­ción de núcleo duro del fren­te para la cons­ti­tu­ción de la Nue­va Demo­cra­cia; será reco­gi­do en Bru­se­las por el colec­ti­vo que pre­pa­ra la V Asam­blea de ETA en el lla­ma­do “Infor­me Verde”.

En 1966 el lla­ma­do “Infor­me ver­de” pre­pa­ra­do en Bru­se­las, que­da resu­mi­do en el docu­men­to “Posi­cio­nes ideo­ló­gi­cas adop­ta­das por la V Asam­blea” cons­ti­tu­yen­do el núcleo del deba­te de la 1ª par­te (Gaz­te­lu), y que jun­to al “docu­men­to Y”. de 2ª par­te (Geta­ria) con­clu­ye­ron con la for­mu­la­ción del suje­to de la revo­lu­ción vas­ca. Así se defi­nió PTV como “pro­le­ta­ria­do con con­cien­cia nacio­nal de cla­se” (Txa­bi Etxe­ba­rrie­ta) . La raiz de la for­mu­la­ción, está en la lógi­ca revo­lu­cio­na­ria de bus­car en la radi­cal iden­ti­dad (NOSOTROS SOMOS) el sopor­te de toda libe­ra­ción (nacio­nal y social) que no es sino la inde­pen­den­cia de Eus­kal Herria de la domi­na­ción inte­rior (socia­lis­mo) y exte­rior (inde­pen­den­cia). Y el lar­go medio siglo de his­to­ria de Eus­kal Herria ha cono­ci­do el for­mi­da­ble pro­ce­so de lucha con­ti­nua de un PUEBLO TRABAJADOR VASCO, que ha cohe­sio­na­do el movi­mien­to anti­sis­te­ma más fuer­te y esta­ble de occi­den­te en el pro­ce­so de cons­truc­ción nacio­nal de Eus­kal Herria. ¿Qué otro podría ser el núcleo del blo­que sobe­ra­nis­ta para la inde­pen­den­cia de Eus­kal Herria?.

La vuel­ta a la “reali­dad” natu­ral , la recu­pe­ra­ción de la iden­ti­dad de la huma­ni­dad libre; en un mun­do en cri­sis per­ma­nen­te de injus­ti­cia endé­mi­ca, de opre­sión legal, ben­de­ci­dos por la “idea de sen­ti­do común” nos lle­va a la alter­na­ti­va de la dia­léc­ti­ca revo­lu­cio­na­ria , la que rom­pe el orden esta­ble­ci­do del sis­te­ma, del esta­do, del impe­rio con la dia­léc­ti­ca de la insu­mi­sión, de la auto­de­ter­mi­na­ción, de la ruptura…Por ahí arran­ca la cons­truc­ción nues­tra reali­dad natu­ral. La lucha es con­ti­nua en todos los fren­tes, ya que la raiz de todas las liber­ta­des es una mis­ma. Y todas las luchas liber­ta­rias son inse­pa­ra­bles en nues­tra lucha.

• Los Manus­cri­tos de 1844 son el ini­cio de un camino abier­to, que for­mu­la la nega­ción del deter­mi­nis­mo his­tó­ri­co, situan­do la loca­li­za­ción de la cau­sa his­tó­ri­ca (en tiem­po y espa­cio) en la pér­di­da de la iden­ti­dad, y abren paso a la lucha de libe­ra­ción superan­do la con­ti­nua sus­ti­tu­ción de las “ideas de la reali­dad” por la reali­dad misma.

• Los Manus­cri­tos de Paris y todo lo que sigue en Marx; son un ini­cio antro­po­lo­gi­co, son eco­no­mía, son filo­so­fía, son his­to­ria, son ética…y más, son reali­dad . No son vie­jas dis­ci­pli­nas her­mé­ti­cas den­tro de limi­ta­dos már­ge­nes esco­lás­ti­cos. Es el inten­to de com­pren­der la reali­dad mate­rial exis­ten­te y trans­for­mar­la hacia la huma­ni­dad libre. Como dice Ivan Mar­quez (des­de la mon­ta­ña) “El mar­xis­mo es una filo­so­fía de la pra­xis y una teo­ría de la his­to­ria. Un arma para la lucha como la espa­da y el fusil, como las alian­zas polí­ti­cas y la movi­li­za­ción de pue­blos. Esa teo­ría debe mar­char en la van­guar­dia de todas las luchas”

• La iden­ti­dad huma­na es la de muje­res y hom­bres , la de sus pue­blos, la de colec­ti­vos naci­dos de valo­res (no de cam­bio) la de for­ma­cio­nes socia­les libe­ra­do­ras de un mun­do nue­vo que aún no es, por la recu­pe­ra­ción de la iden­ti­dad per­di­da y que tie­ne fir­mes sus rai­ces en este mun­do que es y en don­de los que no tie­nen nada que per­der ( los pro­le­ta­rios, los “sin patria”, los sin familia…los per­de­do­res de siem­pre), tie­nen la con­cien­cia de no tener nada más que sus ser. La iden­ti­dad es reali­dad que se mani­fies­ta en tiem­po y espa­cio en pro­ce­so de libe­ra­cion fren­te a la cari­ca­tu­ra alie­nan­te de la ideo­lo­gía. Por ahí se empieza.

La lucha por la iden­ti­dad (la dia­léc­ti­ca rea­li­za­ción del ser cons­cien­te) es sen­ci­lla­men­te, la rea­li­za­ción huma­na com­pa­ti­ble con todas las iden­ti­da­des y nece­sa­ria­men­te incom­pa­ti­ble con toda for­ma de domi­na­ción, de sumi­sión y pro­pie­dad, siem­pre exclu­yen­tes. Todas las inde­pen­den­cias, la de Eus­kal Herria y todos los pue­blos del mun­do, las insur­gen­cias, las luchas liber­ta­rias de toda la huma­ni­dad, la liber­tad de géne­ro, la soli­da­ri­dad, el fin de la nece­si­dad se iden­ti­fi­can en el camino a la liber­tad. La his­to­ria de todas las luchas liber­ta­rias de la his­to­ria, medio siglo lar­go de lucha de libe­ra­ción de Eus­kal Herria, nos han ense­ña­do que los lucha­do­res de la liber­tad renun­cian inclu­so a la pro­pia exis­ten­cia por defen­der su identidad.

INDEPENDENCIA y SOCIALISMO le lla­ma­mos en Eus­kal Herria……… GU GEU IZAN GAITEZELA!

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