Anda­lu­cía en pie!!!, y la poli­cía a caba­llo- Mai­té Cam­pi­llo

Escu­cha, alguien avan­za…

Lla­ma­ron bajo el apa­gón gene­ral de estre­llas, habían con­vo­ca­do una huel­ga. Como susu­rran­do sua­ve se pro­yec­ta­ron a for­ma de gol­pe­ci­tos de vien­to que salían a tra­vés de sus voces cho­can­do con­tra la puer­ta que daba a un lado escon­di­do entre la vege­ta­ción del patio; el por­tón que­dó mudo cóm­pli­ce del pre­sa­gio, trans­mi­tió una alar­ma enér­gi­ca al con­jun­to del case­rón que se estre­me­cía entre len­guas de fue­go ardien­do en sus cuer­pos. Mi gen­te que­dó como en una ins­tan­tá­nea ante mi mira­da. Para­li­za­dos diri­gían sus ojos a mi dimi­nu­ta esta­tu­ra, se inte­rro­ga­ban, ¿qué hacer?, fue la pre­gun­ta que nun­ca sus bocas pro­nun­cia­ran.

No mires a otra par­te, ese es el camino (*)

Nun­ca prac­ti­qué la emi­gra­ción ni la inmi­gra­ción, por­que en vez del cru­ci­fi­jo al yo nacer, me pusie­ron una pan­car­ta:

“El mun­do es para com­par­tir­lo, res­pe­ta­lo”

Uno de los días cru­cia­les de mi vida fue la lle­ga­da de “per­so­na­jes extra­ños” a la casa que fue­ra de mis padres. Como mis­te­rio­sos, lle­ga­ban a inter­va­los. Aca­ba­ban de entre­gar al her­mano mayor que yo no cono­cía. Tras ellos, mis padres, sella­ron puer­tas y con­tra­ven­ta­nas para ais­lar voces, el res­to fue silen­cio y oscu­ri­dad.

Era una enana lle­na de sue­ño y días asus­ta­da.

No más que una vai­na que col­ga­ba del majes­tuo­so flam­bo­yán; corrí a escon­der­me tras una puer­ta con el vér­ti­go adue­ñán­do­se de mi res­pi­rar, inten­tan­do no cru­jie­ra la made­ra del piso. Des­de ese rin­cón de aquél casón rural oí des­ga­rrar la tela del pre­sa­gio. *A ellos, es que yo dedi­co este impul­so basa­do en el recuer­do. Por ellos, mis­te­rio abra­sa­dor, es que yo salí pron­to del nido de la higue­ra y de la vai­na del her­mo­so Flam­bo­yán con urgen­cia dis­pa­ra­da al mun­do que hoy abra­zo.

Me edu­ca­ron en la sed.

El camino siem­pre res­pon­de, me da de beber.

Ser para el camino lo que el camino es para el cami­nan­te, ahí radi­ca el res­plan­dor del esplen­dor. No siem­pre lo con­si­go. La natu­ra­le­za en gene­ral, y algu­na de ella en par­ti­cu­lar, son doble­men­te sabias. Pero ahí no más, sobre el esfuer­zo camino. Apren­do de luces y som­bras que mues­tran que el hori­zon­te se acer­ca al abra­zo. Mis sue­ños no son exclu­si­vos, los com­par­ten otros her­ma­nos, de ellos apren­do has­ta de pesa­di­llas for­ja­das por el dra­ma: Tener que pagar, por ejem­plo, estu­dian­tes de ins­ti­tu­to al gobierno “demo­crá­ti­co” mul­tas por pro­tes­tar con­tra los recor­tes inso­cia­bles… señor, señor!!! Si mis papás no me hubie­ran deja­do en edad tan tem­pra­na, no lo hubie­ran enten­di­do estoy segu­ra de ello. Por los que son más que yo, por ellos sigo, no me deten­go.

Y des­cu­brí un mun­do sobre el ala del coli­brí

Esa es mi isla bella. No, no debe dete­ner­se, para que la con­cien­cia sin media sue­la impon­ga cas­ti­go, solu­ción, a la degra­da­ción huma­na que otros no más que yo ador­nan con rizos, colo­rean y lau­rean sobre esce­na, pan­ta­lla, audi­to­rio y ofi­ci­nas don­de enla­tan el arte, y el sabor de la vida que da el arte en sí intrín­se­co en la pro­pia natu­ra­le­za. Eso yo lo espe­ro, lo tuyo nues­tro y lo mío de los dos.

Se aca­bó la abo­li­ción del desa­rro­llo de los nadie.

A la “diver­sión” hay que dar­la sen­ti­do para que nun­ca se con­vier­ta en “alta­ne­ría” y logre reír­se de los demás. Arri­ba el mache­te cam­pe­sino com­pa­dres!!!, con­se­gui­rá cas­trar males enten­di­dos. El mar­ti­llo, el libro, la pala­bra agi­tan­do, lo escri­to pro­pa­gan­do. Crear his­to­ria revo­lu­cio­na­ria, nues­tra his­to­ria peque­ña y la gran­de de todos, paso ade­lan­te de peso. Palo a la glo­ba­li­za­ción anti­cul­tu­ral por inhu­ma­na.

Palo al con­su­mis­mo bobo que des­pres­ti­gia la dig­ni­dad y obli­ga a ver txi­ri­bi­tas don­de un vacío inte­lec­tual limi­ta la sed. Paso ade­lan­te com­pa­ñe­ras y com­pa­ñe­ros.

Acla­ma llu­via la situa­ción!!!

Un bos­que­jo refe­ren­te de la sel­va, una cara de un mun­do posi­ble sin anti­faz; se aca­bó el “car­na­val” coñoooooo, sin lucha no más!!! Lle­gan más pasos. Un tro­pel de pasos…

Entran las mur­gas hacia el encuen­tro de los abra­zos.

Gaji­tos de luna gon­do­le­ra, sobre rías de mar y ríos mon­ta­ña aba­jo; las redes cre­cen y fes­te­jan entre ambos la lle­ga­da de los cau­ces. Mil y un millón de besos se citan. Un con­gre­so inter­na­cio­nal, las ava­la como ofren­da al mon­te, mora­da de las ciu­da­des obli­ga­das a jugar a las escon­di­das. De los pue­blos de inte­rior lle­gan flo­res fres­cas al encuen­tro, besos de cora­zón a pul­món y lo mejor de sus recuer­dos hil­va­na­dos al filo de los impo­si­bles. Lo dicho, dicho muchas veces, de lo posi­ble ya se sabe dema­sia­do.

Beso, hilo eléc­tri­co que des­pier­ta y ubi­ca, ramo infi­ni­to.

(*) A los que luchan por empu­jar la his­to­ria hacia la liber­tad

Por mi patio se fil­tra el olor de las flo­res.

Entre los aro­mas que quie­ren atra­par su des­tino, se encuen­tra un aro­ma de puro agra­rio; es indu­da­ble que ese aro­ma lle­ga de la mano de los que des­fi­lan codo a codo paso a paso con el lla­ma­do sin­di­ca­to del SAT. Recon­for­ta, en prin­ci­pio, por ser un impor­tan­te sal­to cua­li­ta­ti­vo por las ciu­da­des del asfal­to hacia el gra­ne­ro. Hecho a volar con ellos, de casa en casa de cam­po en cam­po. Lla­man las cam­pa­nas del maña­na al dis­fru­te de los hijos del jor­na­le­ro a risas, gri­tos y jue­gos.

Hablan los aro­mas atra­pa­dos en la lucha.

Dicen que los hijos del pue­blo de estos valles y estas sie­gas arrui­na­das, cre­ce­rán sobre un nue­vo pai­sa­je alti­vo que ama­rán pro­pio, sobre la som­bra de los oli­vos que tan­tas his­to­rias les trae­rán sobre esa tie­rra calla­da, de cómo ha vivi­do coar­ta­da, estran­gu­la­da, atra­pa­da en san­gre azul a manos del seño­río pará­si­to extran­je­ro y del caci­que de aden­tro… Y, gri­ta­rán jun­to al árbol del oli­vo y limo­ne­ro entron­can­do sus raí­ces: fue­ra los ladro­nes de la tie­rra que sólo al que des­pren­de la sal de su fren­te per­te­ne­ce!!!, para seguir ani­man­do a los que tra­ba­jan al comen­zar la cose­cha, por los que luchan sobre ésta sen­da arri­ba los com­pa­ñe­ros.

Que lle­ga, que ya ha lle­ga­do!!!.

Hora de ocu­par vues­tras manos sobre lo que os qui­tan los de fue­ra; sí, me reafir­mo, arri­ba los jor­na­le­ros que luchan por­que regre­sen los que tuvie­ron que mar­char, siguen obli­ga­dos aban­do­nar su pai­sa­je para poder comer, por todos los des­he­re­da­dos. Por la con­quis­ta de la tie­rra, vamos lle­gan­do com­pa­ñe­ros, tras ese can­to a la espe­ran­za y esa gran uto­pía que es la fra­ter­ni­dad, vamos!!! Ocu­pan­do tie­rras para que sobre ellas crez­ca la vida, la de este can­to nues­tro, en honor a los que caye­ron bus­can­do la ver­dad. Jor­na­le­rooooo gri­ta liber­tad!!! por­que las movi­li­za­cio­nes que va desa­rro­llan­do el Sin­di­ca­to Anda­luz de Tra­ba­ja­do­res, se impreg­nen de uto­pía y com­ba­ti­vi­dad con­se­cuen­te con la apre­mian­te nece­si­dad de salir de esta situa­ción pre­ca­ria indig­na de una vez por todas. Que ser son accio­nes bue­nas, las accio­nes de pro­tes­ta que vie­nen desa­rro­llan­do, no lo dis­cu­ti­ría ni mi veci­na la vie­ji­ta amo­na Argi, por el con­tra­rio, gri­ta para que la oigan los que luchan, y los que no luchan tam­bién:

Brin­de­mos por el ver­da­de­ro amor, el de la vic­to­ria!!!

Pro­tes­ta indu­da­ble­men­te encua­dra­da en hora bue­na y momen­to. Denun­ciar la pobre­za siem­pre enca­ja en hora bue­na y mejor momen­to dado el alto indi­ce de paro y la pre­ca­rie­dad social de los tra­ba­ja­do­res agra­rios del cam­po anda­luz. La bús­que­da del tiem­po es fun­da­men­tal.

Apun­ta­lar sobre él la ale­gría, es la pri­me­ra trin­che­ra, para que en una de sus frac­cio­nes logre lavar de una vez defi­ni­ti­va el sufri­mien­to. Es por ello que en mi fer­vor insis­to, para brin­dar lleno el vaso vacío y vuel­vo a gri­tar: dale jor­na­le­ro, tem­po­re­ro, tra­ba­ja­dor del cam­po, dale!!!

que no hay pája­ro peque­ño que des­pués de alzar el vue­lo se deten­ga en su volar

Sí, a ti me diri­jo joven pro­me­sa, dale, pero dale de ver­dad antes de bus­car el camino de regre­so!!!, y poder can­tar jun­tos al ver­de de tus mai­za­les, me uno a vues­tra lucha, para com­ba­tir el ver­de de las boi­nas de matan­zas tro­pi­ca­les, y así her­mano anda­luz, dar un viva a tu som­bre­ro ver­de y blan­co, cómo no. Pero dar, no lo olvi­des, dale!!!. No deten­gas por nada tu libe­ra­dor volar.

Y, sien­do pací­fi­cas como son…

Las accio­nes de pro­tes­ta digo, me dije a mí mis­ma que podían haber­se suma­do otros sin­di­ca­tos y orga­ni­za­cio­nes de “izquier­da paci­fis­tas” del Esta­do, o no? Pero cla­ro, cla­ro, esta hora y momen­to bueno no es para todos por igual. Los hay que toda­vía siguen cobran­do lo sufi­cien­te a nivel de sin­di­ca­to como para pos­po­ner la lucha de cla­ses: “res­pi­ri­to vaca­cio­nal, un alto al fue­go, digo al sol, per­dón, ante deten­cio­nes y porra­zos de fus­ta dura”. Las vaca­cio­nes son sagra­das, eso es ver­dad, sobre todo en la eco­no­mía del sis­te­ma mar­gi­nal, ja,ja,ja!!! Sí hom­bre sí, hubie­ra sido un revul­si­vo social, has­ta qui­zá de lucha impor­tan­te, la defi­ni­ti­va, se podría des­en­ca­de­nar, y más des­pués de las valien­tes pro­tes­tas de los mine­ros Astur­leo­ne­ses cla­ro, cla­ro… Has­ta inclu­so los sin­di­ca­tos mayo­ri­ta­rios de Eus­kal Herria, como no!, podrían haber con­vo­ca­do mar­chas y otras accio­nes de pro­tes­ta en soli­da­ri­dad con los jor­na­le­ros y tem­po­re­ros anda­lu­ces, por ejem­plo, por qué no?.

Sí, en Eus­kal Herria, como en el res­to del Esta­do.

Ade­más la situa­ción de los tra­ba­ja­do­res, aun­que las com­pa­ra­cio­nes nuca se ajus­ten total­men­te a la reali­dad, cier­to que en gene­ral van de mal a peor, no? La soli­da­ri­dad entre los pue­blos es más nece­sa­ria que nun­ca, eso nadie lo dis­cu­te, o sí? Urge el sen­ti­do de res­pon­sa­bi­li­dad de cla­se, la armo­nía y la mejor dis­po­si­ción si no que­re­mos que nos vayan macha­can­do uno a uno como ajo en el almi­ré. Que están hun­dien­do más que “nues­tra eco­no­mía se sabe”. Y, mien­tras, la del sis­te­ma gene­ra­dor de cri­sis, geno­ci­dios cul­tu­ra­les, lin­güís­ti­cos y huma­nos, sube como la espu­ma; evi­den­cia que resal­tan como cri­men de Esta­do, palas, ras­tri­llos, ceda­zos, picos, artícu­los, hoces y mar­ti­llos con­tra palos de cie­go.

Mai­té Cam­pi­llo (actriz y direc­to­ra de tea­tro)

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