Len­gua­je fas­cis­ta, la voz con que me nom­bra- Mai­té Cam­pi­llo

Muje­res que Cami­nan, con­tra la bes­tia

El len­gua­je fas­cis­ta degra­da y vio­la, yo odio a la gen­te que lo uti­li­za para muti­lar­me sea hom­bre o mujer; si ese len­gua­je se uti­li­za en casa, un ejem­plo, sal de ella, no lo com­par­tas…

Des­de bien anti­guo la mujer, mayo­ri­ta­rias en el gene­ro humano, ha sido vapu­lea­da, insul­ta­da, rele­ga­da, igno­ra­da, vio­la­da, tor­tu­ra­da, ase­si­na­da, mal­tra­ta­da en su “idio­sin­cra­sia hada, con todo tipo de adas”, cole­ti­lla de una cul­tu­ra capi­ta­lis­ta que la deja vili­pen­dia­da y degra­da a tra­vés de las reli­gio­nes todas, los cla­nes todos, los pue­blos todos, los impe­rios todos, el fas­cis­mo siem­pre!, las lla­ma­das “demo­cra­cias” ‑capi­ta­lis­mo de toda la vida- todas!, y has­ta el “socia­lis­mo” implan­ta­do en varios paí­ses del mun­do a con­si­de­ra­do en el fon­do a la mujer, en la gran mayo­ría de casos, como la hem­bra repro­duc­to­ra, “guin­da de adorno” para satis­fa­cer el ins­tin­to ani­mal del macho, del Ake­rra, del des­po­tis­mo de pala­cio, del señor feu­dal y sus secua­ces; acta sólo para el tra­ba­jo y para el pla­cer sexual remu­ne­ra­do y no. Quie­ro situar­me del lado de una de las flo­res más her­mo­sas de millo­nes que ha habi­do. Hipa­tia, emble­má­ti­co per­fil como mujer, genial como ser humano, vio­la­da y des­cuar­ti­za­da por los hom­bres “cul­tos” de la épo­ca, que no podían per­mi­tir que “una mujer de esas cua­li­da­des” demos­tra­ra públi­ca­men­te se impu­sie­ra como ser inte­li­gen­te, y no como rame­ra para su satis­fac­ción, fue­ra del hogar al que que­bran­ta­ban a dia­rio lim­pian­do sus crí­me­nes tras una sacris­tía. La her­mo­sa Hipa­tia!, la millo­nes de veces más bella y dig­na!, joven, crea­ti­va, huma­na­men­te fres­ca, inte­li­gen­te; la Hipa­tia de la Ale­jan­dria nooooo, para nada, la de las muje­res sabias sino la Ale­jan­dria exclu­si­va, la de los “sabios”. No, no la de la Ale­jan­dria de filó­so­fas, físi­cas, cien­tí­fi­cas, nooo, los “cris­tia­nos” de la épo­ca no lo podían per­mi­tir.

Los impe­rios, todos, el pri­mer botín de gue­rra era/​es, en los sol­da­dos de la OTAN en pleno siglo XXI y muchos de sus ami­go­tes, alia­dos civi­les, vio­lar a las muje­res de los ase­si­na­dos ‑que no ven­ci­dos por­que ven­cer es argu­men­tar, demos­trar, con­ven­cer- des­pués des­cuar­ti­zar­las -¿qué nom­bre reci­be ese ins­tin­to común?

En la Edad Media, reyes y aris­to­cra­cia: seño­res de la gue­rra, lati­fun­dis­tas, clé­ri­gos todos y demás cas­ta de poder polí­ti­co – reli­gio­so – mili­tar, uti­li­za­ban fre­cuen­te­men­te el “dere­cho de per­na­da”: les unía como cla­se, a la que se suma­ba babo­seán­do­les los pies algún cria­do en espe­ra del per­dón del patrón por sus múl­ti­ples vio­la­cio­nes a cam­bio de miga­jas. Violar a cuan­tas muje­res, ado­les­cen­tes y niñas ‑inclui­das en edad de lac­tan­cia- era cuan­to menos encu­bier­to, y a la vez ensal­za­do gro­se­ra­men­te su miem­bro más que repro­duc­tor inqui­si­dor, veja­to­rio, laca­yo del pode­ro­so que aco­sa como espa­da de Damo­cles, per­pe­tuan­do la escla­vi­tud sexual de la mujer has­ta nues­tros días, como bien refle­jó Isa­bel Allen­de en “La Casa de los Espí­ri­tus”. Mujer: ani­mal para el caza­dor de sexo… Y, si algu­na salía “viva” por inte­li­gen­te, era acu­sa­da de bru­je­ría, ende­mo­nia­da, poseí­da, o loca… arras­trán­do­la al tor­men­to, vio­la­ción, a las lla­mas “puri­fi­ca­do­ras” feu­do­re­li­gio­sas.

María Pache­co, otra de las her­mo­sas muje­res de la his­to­ria, la comu­ne­ra que se enfren­tó nada menos que al empe­ra­dor Car­los I, una mujer, y en aque­lla épo­ca!!! Tam­po­co se sal­vó la bellí­si­ma Maria­na Pine­da, la que fue­ra denun­cia­da por haber bor­da­do sobre una ban­de­ra mora­da: “ley, liber­tad, igual­dad”, acu­sa­da por ello de per­te­ne­cer a una cons­pi­ra­ción y eje­cu­ta­da median­te el garro­te vil a los 26 años. Fer­nan­do VII, bor­bón ‑ante­pa­sa­do de la actual monar­quía “cons­ti­tu­cio­nal” impues­ta a dedo por el san­gui­na­rio dic­ta­dor- la eje­cu­tó. Gar­cía Lor­ca escri­bió una obra de tea­tro basa­da en su muer­te.

LENGUAJE LIBERADAOR

Novi­cia 1: ¡Deja! (Se pone a mirar.) ¡Qué blan­ca está, qué blan­ca! Relu­ce su cabe­za en la som­bra del cuar­to.
Novi­cia 2: ¿Relu­ce su cabe­za? Yo no com­pren­do nada. Es una mujer bue­na, y la quie­ren matar. ¿Tú qué dices?

Novi­cia 1: Qui­sie­ra mirar su cora­zón lar­go rato y muy cer­ca.
Novi­cia 2: ¡Qué mujer tan valien­te! Cuan­do ayer vinie­ron a leer­le la sen­ten­cia de muer­te, no ocul­tó su son­ri­sa.

Novi­cia 1: ¿Qué es lo que ha hecho?
Novi­cia 2: Bor­dó una ban­de­ra.
Novi­cia 1: ¿Bor­dar es malo?
Novi­cia 2: Dicen que es maso­na.

Novi­cia 1: ¿Qué es eso?
Novi­cia 2: Pues… ¡no sé!
Novi­cia 1: ¿Por qué está pre­sa?
Novi­cia 2: Por­que no quie­re al rey.
Novi­cia 1: ¿Qué más da? ¿Se habrá vis­to?

Novi­cia 2: ¡Ni a la rei­na!

Novi­cia 1: Yo tam­po­co los quie­ro (Miran­do.) ¡Ay Maria­na Pine­da! Ya están abrien­do flo­res que irán con­ti­go muer­ta.

Maria­na: (Salien­do.) ¡Yo soy la Liber­tad por­que el amor lo qui­so! ¡Pedro! La Liber­tad, por la cual me dejas­te. ¡Yo soy la Liber­tad, heri­da por los hom­bres! ¡Amor, amor, amor, y eter­nas sole­da­des! ¡Oh, qué día tris­te en Gra­na­da, que a las pie­dras hacía llo­rar, al ver que Maria­ni­ta se mue­re en cadal­so por no decla­rar!

LENGUAJE FASCISTA

Nues­tros valien­tes legio­na­rios y Regu­la­res han ense­ña­do a los cobar­des de los rojos lo que sig­ni­fi­ca ser hom­bre. Y, de paso, tam­bién a las muje­res. Des­pués de todo, estas comu­nis­tas y anar­quis­tas se lo mere­cen, ¿no han esta­do jugan­do al amor libre? Aho­ra por lo menos sabrán lo que son hom­bres de ver­dad y no mili­cia­nos mari­cas. No se van a librar por mucho que for­ce­jeen y pata­leen… Ya cono­ce­rán mi sis­te­ma!: Por cada uno de orden que cai­ga, yo mata­ré a diez extre­mis­tas por lo menos, y a los diri­gen­tes que huyan, no crean que se libra­rán con ello: les saca­ré de deba­jo de la tie­rra si hace fal­ta, y si están muer­tos los vol­ve­ré a matar…

Gene­ral Quei­po de Llano: Esta­mos deci­di­dos a apli­car la ley con fir­me­za inexo­ra­ble:

¡Morón, Utre­ra, Puen­te Genil, Cas­tro del Río, id pre­pa­ran­do sepul­tu­ras! … Yo os auto­ri­zo a matar como a un perro a cual­quie­ra que se atre­va a ejer­cer coac­ción ante voso­tros; que si lo hicie­reis así, que­da­réis exen­tos de toda res­pon­sa­bi­li­dad. Al Arahal fue envia­da una colum­na for­ma­da por ele­men­tos del Ter­cio y de Regu­la­res, que han hecho allí una raz­zia espan­to­sa. ¿Qué haré? Pues impo­ner un durí­si­mo cas­ti­go para callar a esos idio­tas con­gé­ne­res de Aza­ña. Por ello facul­to a todos los ciu­da­da­nos a que, cuan­do se tro­pie­cen a uno de esos suje­tos, lo callen de un tiro. O me lo trai­gan a mí, que yo se lo pega­ré.»

LENGUAJE Y DELINCUENCIA, FASCISTA

(Duran­te el levan­ta­mien­to fas­cis­ta)

Cuan­do el nazi­fas­cis­mo inter­na­cio­nal con­quis­tó Tole­do, encon­tró un hos­pi­tal con unos 200 heri­dos repu­bli­ca­nos y unas 40 enfer­me­ras que se nega­ron aban­do­nar­los. Cuen­tan, que como de cos­tum­bre, los jefes fas­cis­tas deja­ban por dos horas a moros y legio­na­rios liber­tad para saquear y hacer el botín de gue­rra. Y, que tras éste, los moros (entién­da­se el mer­ce­na­rio marro­quí fran­quis­ta), vio­la­ron a las enfer­me­ras, y segui­da­men­te las fusi­la­ron; a los heri­dos los mata­ron con bom­bas de mano, des­pués, incen­dia­ron el hos­pi­tal con todos los cuer­pos den­tro.

En uno de sus últi­mo libros “Dios los cría… y ellos hablan de sexo, dro­gas, Espa­ña, corrup­ción”.Edi­to­rial Pla­ne­ta. El escri­tor Fer­nán­do Sán­chez Dra­gó, en la pági­na 159 ‑antes de con­tar el encuen­tro en Tokio- el dra­ma­tur­go Albert Boa­de­lla le cuen­ta que a él le gus­tan las muje­res cin­cuen­to­nas: «Las muje­res, a par­tir de los 50, empie­zan a tener un atrac­ti­vo irre­sis­ti­ble, adquie­ren una soli­dez eró­ti­ca pau­sa­da pero inten­sa», apun­tó Boa­de­lla. Dra­gó le con­tes­ta: «Ese es un pun­to de disi­den­cia entre noso­tros. A mí me gus­tan las de 15», y ase­gu­ra haber man­te­ni­do rela­cio­nes sexua­les con dos «loli­tas» de 13 años, que sitúa en la capi­tal japo­ne­sa en 1967. Cuen­ta que salió del metro y se topó de fren­te «con unas “loli­tas”: de esas ‑aho­ra hay muchas- (dice el “falan­gis­ta”), que vis­ten como zorri­tas, con los labios pin­ta­dos, car­mín, rimel, taco­nes, mini­fal­da… No hay nada como la piel ter­sa, los pechi­tos como capu­llos, el cho­chi­to rosá­ceo… Las muy putas se pusie­ron a tur­nar­se: «Las delin­cuen­tes eran ellas y no yo.» (!!!!!!!!!!) *Este terro­ris­ta del sexo y apo­lo­gis­ta del fas­cis­mo, que dijo que Fran­co no lo hizo del todo mal (???????), diri­gía y pre­sen­ta­ba en la cade­na públi­ca Tele­ma­drid el pro­gra­ma de lite­ra­tu­ra Las noches blan­cas. (???????)

EPÍLOGO

No, yo no nece­si­to nin­gún tes­ti­mo­nio ‑pros­ti­tu­ción de la pala­bra- de tu exac­ta entre­abier­ta exis­ten­cia. Está en el cas­ti­go al fas­cis­mo ‑mi res­pues­ta- amar­go de la víbo­ra. Sí, el vue­lo del coli­brí pasa por mi boca, sobre el silen­cio espe­so, gris, calor de fon­do de los cam­pos y bos­ques incen­dia­dos; en apa­rien­cia un reco­rri­do inde­fi­ni­do; un seis por ocho mar­ca su ale­teo rít­mi­co. Coli­brí, ado­les­cen­te apa­sio­na­do, joven inquie­to, pro­me­sa incal­cu­la­ble, cuan­do nació, las nin­fas del bos­que ani­ma­do agi­ta­ron sus trom­pe­tas de libe­ra­ción: el hom­bre repu­dia y olvi­da su ins­tin­to ani­mal, habi­ta entre noso­tras!, cre­ce rebel­de, des­en­fa­da­do, risue­ño, amis­to­so allá don­de se encuen­tra. Joven pro­me­sa, más pese a su juven­tud, ha visi­ta­do y vivi­do en tan­tos luga­res del mun­do, que sólo a él per­te­ne­ce, don­de cla­va su raíz de for­ma tri­di­men­sio­nal sobre tie­rra, mar y fue­go, él es vien­to. Se deja des­li­zar aven­tu­rán­do­se día a día; no ha alcan­za­do la madu­rez total, la vida que va for­jan­do no es una pri­sión, siem­pre que pue­de dis­fru­ta y se des­li­za encan­tan­do al pro­pio ama­ne­cer que le mira fas­ci­na­do obser­ván­do­le ante el cla­ro de la luna. Sobre un oasis de agua de mar y pal­ma que­dó éstos días Coli­brí medi­tan­do sus noches y sus días vivi­dos, sigue acu­mu­lan­do expe­rien­cia, la rique­za de ellas le cur­te, los muchos [email protected] Entre “cómos y por qués”, enta­bla con­ver­sa­ción con el gran ojo de luz sobre atar­de­ce­res colo­rea­dos, así tras un res­pi­ro, abra­zar las estre­llas… Yo amo a Coli­brí, a él y a su len­gua­je libe­ra­dor: la vida es un mis­te­rio, pien­so, el ser humano pri­ma por enci­ma a todos los nive­les de la ambi­ción des­truc­ti­va, por­que mi cam­po es de estre­llas, ver­da­de­ro, como el de Coli­brí. Así lo sien­to y por ello me enfren­to al len­gua­je fas­cis­ta, que quie­re impo­ner­se y for­mar par­te de los muros de la casa de mis padres; sir­va como metá­fo­ra. Un impul­so de repu­dio me hace pen­sar y defen­der cul­tu­ra y for­ma de vida por la que otros murie­ron: no solo por mi, por ellos lucho y quie­ro. Me abra­zo a los que por nues­tra libe­ra­ción murie­ron, por ellos todos: beso ojos, labios, cuer­po, rei­vin­di­co y nom­bro en mi gri­to imi­tan­do al Coli­brí a Mara­vi­llas Lam­ber­to y entro en los algo­do­nes y en la azu­ce­nas al cen­tro del com­ba­te. Sobre la car­ne tala­da millo­nes de ama­po­las como un inmen­so lago de cis­nes entre calles, lavaderos y pla­zas, sím­bo­lo de amor y libe­ra­ción, mujer, mujer te quie­ro. Beso a su padre, no per­mi­te espe­ra, y a los 45 veci­nos más de Larra­ga (Nafa­rroa), fusi­la­dos el mis­mo día que a Mara­vi­llas a la edad de“ 14 años un quin­ce de agos­to de 1936. No, no des­gas­ten la pala­bra ni cam­bien su sig­ni­fi­ca­do, en el nom­bre ellos y el mío no lo per­mi­to“ en nues­tro cam­po de estre­llas. Ya yo se, que hay otro len­gua­je, otra his­to­ria, y que Larra­ga fue cas­ti­ga­da y ava­sa­lla­da ‑como tan­tas otras loca­li­da­des de las islas y Penín­su­la- por el voca­blo ideo­ló­gi­co de la dia­léc­ti­ca del nazis­mo, voca­blo sobre el que se arro­di­lló, sir­vió y fusi­la­ron uno de los sím­bo­los his­tó­ri­cos más emble­má­ti­cos de la épo­ca: la sabia juve­nil, lo que repre­sen­ta un pue­blo liber­ta­dor. En dicha loca­li­dad de Larra­ga, un párro­co agi­ta­dor lide­ró la acción de fusi­lar sobre su entorno al día has­ta a vein­te per­so­nas *Por ese millón y más ‑muchos más muer­tos has­ta nues­tros días, así como los de los cam­pos de con­cen­tra­ción en la II Gue­rra Mun­dial. Y, con­tra la per­pe­tui­dad de ese len­gua­je fas­cis­ta humi­llan­te, opre­sor sobre noso­tros, es que la era está parien­do un cora­zón como repues­ta, otro len­gua­je, al que acu­den en su ayu­da alas de Coli­brí. Hay que seguir com­pas, hay que seguir liberan­do palo­mas, las de alas rapa­das que aún nos due­len sus heri­das. Quién sino tu, yo… dará la res­pues­ta?.

Mai­té Cam­pi­llo (actriz y direc­to­ra de tea­tro)

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