El pue­blo vas­co tie­ne que recu­pe­rar su esta­do y su dere­cho a deci­dir

El 21 de julio, hace 500 años el Duque de Alba entra­ba en el anti­guo rei­no de Nafa­rroa para lle­var a cabo todas las accio­nes que aca­ba­rían con el vie­jo rei­no de los vas­cos. No fue una con­cu­rren­cia de dos rei­nos de for­ma amis­to­sa ni acor­da­da como nos quie­ren ven­der sino que fue una con­quis­ta mili­tar como la que 425 años des­pués lle­va­ría a cabo el ejér­ci­to fran­quis­ta.

A pesar de todas las crí­ti­cas y todo lo dicho de que el pue­blo vas­co nun­ca tuvo un país pro­pio, los vas­cos (o al menos una gran par­te de ellos) dis­pu­sie­ron y vivie­ron de un Esta­do pro­pio, reco­no­ci­do inter­na­cio­nal­men­te, que dis­po­nía de su orde­na­mien­to legal así como de una estruc­tu­ra admi­nis­tra­ti­va.

Géne­sis del país de los vas­cos

Si tene­mos en cuen­ta que los Esta­dos como los cono­ce­mos en la actua­li­dad no comen­za­ron a arti­cu­lar­se has­ta la Baja Edad Media, lo que había ante­rior­men­te eran rei­nos, duca­dos con­da­dos, etc., y que para sobre­vi­vir, dichas ins­ti­tu­cio­nes tenían que ren­dir vasa­lla­je a un señor más pode­ro­so que ellos, de tal mane­ra que dichas alian­zas inti­mi­da­ran a los posi­bles enemi­gos de los rei­nos meno­res.

Se tie­nen noti­cias de los vas­co­nes des­de antes de que empe­za­ra nues­tra era. Pue­blo que supo luchar por sus intere­ses, como lo prue­ba las rela­cio­nes comer­cia­les que tuvie­ron con el Impe­rio Romano en deter­mi­na­das fechas, de tal mane­ra que ambos salie­ran bene­fi­cia­dos por dichas rela­cio­nes o la pro­fun­da ene­mis­tad regis­tra­da en los escri­tos de los visi­go­dos, de tal mane­ra que éstos lle­ga­ron a ser uno de sus prin­ci­pa­les enemi­gos. Así se da el caso de que cuan­do los ára­bes con­quis­ta­ron las tie­rras de los visi­go­dos en la penín­su­la, éstos se refu­gia­ban en tie­rra de sus veci­nos astu­res o con los cán­ta­bros pero nun­ca con los vas­co­nes, dado que éstos eran con­si­de­ra­dos como enemi­gos, pues­to que nun­ca fue­ron some­ti­dos por los visi­go­dos.

No cabe duda que en estas fechas, así como en futu­ro, el asun­to de las fron­te­ras era algo varia­ble, debi­do a las con­ti­nuas gue­rras que exis­tían entre los dife­ren­tes pue­blos. No obs­tan­te, lo que que­da cla­ro, es que para poder resis­tir (y lle­gar a inti­mi­dar) a visi­go­dos por el sur, a fran­cos por el nor­te y al res­to de los pue­blos limí­tro­fes, los vas­cos nece­si­ta­ron una estruc­tu­ra y arti­cu­la­ción admi­nis­tra­ti­va, que de no exis­tir, les habría lle­va­do a la con­quis­ta por par­te de unos veci­nos tan agre­si­vos como los comen­ta­dos.

Rei­no de Nafa­rroa, el rei­no de los vas­cos

El Rei­no de Nafa­rroa exis­ti­rá has­ta 1515, año en que ofi­cial­men­te que­da ane­xio­na­do a Cas­ti­lla (la par­te penin­su­lar del Rei­no de Nafa­rroa). Este Rei­no ten­drá una vida tre­pi­dan­te, lle­na de gue­rras por su expan­sión en un pri­mer momen­to y lleno de intri­gas por par­te de Cas­ti­lla, Ara­gón y Fran­cia por inten­tar su con­quis­ta. La movi­li­dad de sus fron­te­ras fue una cons­tan­te, con con­ti­nuas pér­di­das y ganan­cias de pla­zas.

El rei­no de Nafa­rroa, como en el res­to de la Euro­pa del siglo XII, se con­fi­gu­ró con una terri­to­ria­li­dad bien defi­ni­da, ava­la­da por los tra­ta­dos sobre lími­tes con Cas­ti­lla de 1016, 1127 y el Lau­do Arbi­tral de Lon­dres de 1177; lle­gan­do sus aguas marí­ti­mas en 1190, según la docu­men­ta­ción exis­ten­te, has­ta Cas­tro Urdia­les.

Si coge­mos como prue­ba las actas de toma de pose­sión de San­cho VI, éste toma pose­sión de un rei­no, que con­ta­ba con «las tie­rras de Iru­ñea, Este­lla, Sos, Val­don­se­lla, Tude­la, Gipuz­koa, Ara­ba, Biz­kaia y mon­ta­ñas».

Que estas tie­rras eran regi­das des­de Iru­ñea da prue­ba el pri­mer fue­ro para la ciu­dad de San Sebas­tián otor­ga­do por San­cho el Sabio en el año 1179 a dicha ciu­dad, así como a Duran­go (con el obje­ti­vo de atraer­lo más fir­me­men­te al rei­no de Nafa­rroa) y a deter­mi­na­das ciu­da­des ala­ve­sas (fue­ros de Gas­teiz en 1181, de Ber­ne­do en 1182 y de Anto­ña­na en el mis­mo año), entre otras pobla­cio­nes.

Como res­pues­ta a esta arti­cu­la­ción del rei­no de Nafa­rroa y de la inte­gra­ción de los terri­to­rios de Biz­kaia, Ara­ba y Gipuz­koa, se dan los pac­tos anti­na­va­rros de 1186 y 1187 entre Cas­ti­lla y Ara­gón.

Las agre­sio­nes fue­ron con­ti­nuas y en el año 1200 Alfon­so VIII con­quis­ta Gas­teiz, Ibi­da, los cas­ti­llos de Zeguia­te­gi, Aiz­co­rroz, Aslu­cea, Arzo­ro­cia, Vito­ria la Vie­ja, Mara­ñón, Ausa, Ata­vit, Iru­ri­ta y San Vicen­te jun­to con Gipuz­koa y su pri­me­ra capi­tal Geta­ria y las villas bur­gue­sas y libres, asen­ta­das en terri­to­rio vas­cón de Donos­tia y Hon­da­rri­bi, con todas las tie­rras que con­tro­la­ban de una mane­ra total, pudién­do­se úni­ca­men­te recu­pe­rar unas pocas pla­zas en gue­rras que tuvie­ron lugar en los años siguien­tes a estas pér­di­das.

El fin del Rei­no de Nafa­rroa

Caso de que la his­to­ria hubie­ra segui­do de mane­ra natu­ral, sin la agre­sión cas­te­lla­na y ara­go­ne­sa, lo lógi­co es que la actual Eus­kal Herria hubie­ra sur­gi­do del anti­guo rei­no de Nafa­rroa.

Pero el gran pro­ble­ma de Nafa­rroa fue que se encon­tra­ba entre dos rei­nos con cla­ra inten­ción expan­sio­nis­ta. Por una par­te esta­ba el eje de los rei­nos de Cas­ti­lla – Ara­gón y por otra esta­ba Fran­cia que tras la cru­za­da con­tra los cáta­ros lle­va­ba mucho más ade­lan­ta­da su ver­te­bra­ción en Esta­do que los rei­nos penin­su­la­res.

De esta mane­ra, a pesar de que es cier­to que el fin del Rei­no de Nafa­rroa empie­za en 1200 y que pos­te­rior­men­te hubo un perio­do de desin­te­gra­ción inter­na de la vida polí­ti­ca del rei­no, cam­bian­do de mane­ra suce­si­va en bre­ves perio­dos de tiem­po las fami­lias gober­nan­tes, el 21 de julio de 1512, cuan­do el Duque de Alba par­te con un ejér­ci­to des­de Agu­rain hacia Nafa­rroa, la suer­te del rei­no está deci­di­da.

Las ansias de expan­sión de Fer­nan­do el Cató­li­co no tenían lími­te y nece­si­ta las tie­rras del Rei­no de Nafa­rroa para inten­tar expan­dir su rei­no has­ta las mon­ta­nas de tal mane­ra que pudie­ra fre­nar la expan­sión del rei­no de los fran­cos.

A par­tir de la entra­da del Duque de Alba (21 de julio de 1512) y dada la supe­rio­ri­dad de los ejér­ci­tos cas­te­llano-ara­go­ne­ses, se da rápi­da­men­te la capi­tu­la­ción de Iru­ñea (25 de julio), cayen­do el res­to de los terri­to­rios de mane­ra más o menos rápi­da, con más o menos lucha, depen­dien­do la fami­lia de la que eran vasa­llos.

En todo este pro­ce­so no hay que olvi­dar un agen­te polí­ti­co que aun­que se decla­re celes­tial ejer­ce su poder en la tie­rra, y no es otra que la Igle­sia Cató­li­ca. Fer­nan­do el Cató­li­co requi­rió bula de exco­mu­nión al papa Julio II en abril y en julio de 1512, con­ce­dién­do­se el papa­do, fir­man­do éste la bula Pas­tor ille Cae­les­tis. De esta mane­ra, el Papa pidió públi­ca­men­te que no se apo­ya­ra a los cis­má­ti­cos, es decir, al rey legí­ti­mo de Nafa­rroa. En la prác­ti­ca esto sig­ni­fi­có la lega­li­za­ción de la agre­sión con­tra un rei­no reco­no­ci­do inter­na­cio­nal­men­te así como la vali­da­ción de las con­quis­tas del agre­sor.

Así mis­mo, digno de des­ta­car es el papel de los bea­mo­ten­ses en la con­quis­ta de rei­no. La regia fami­lia pen­sa­ba que una vez el rei­no con­quis­ta­do por Cas­ti­lla, pasa­ría a sus manos por los ser­vi­cios pres­ta­do al rey cas­te­llano, sin parar­se a pen­sar en la posi­bi­li­dad de que Nafa­rroa fue­ra incor­po­ra­da a la coro­na de Cas­ti­lla, sien­do todos sus bie­nes con­fis­ca­dos en repre­sa­lia, que­dan­do sin pago todos los ser­vi­cios que en años ante­rio­res die­ron a Cas­ti­lla.

Los inten­tos de los nava­rros por recu­pe­rar su inde­pen­den­cia fue ince­san­te, uti­li­zan­do la vía diplo­má­ti­ca y la vía arma­da (1512, 1516, y 1521). Es de des­ta­car que todos estos alza­mien­tos del pue­blo vas­co por recu­pe­rar su inde­pen­den­cia han lle­ga­do has­ta nues­tros tiem­pos mani­pu­la­dos por los his­to­ria­do­res cas­te­lla­nos, al refe­rir­se a ellos como agre­sio­nes fran­ce­sas, no reco­no­cien­do la exis­ten­cia de una resis­ten­cia nava­rra.

Con res­pec­to a los inten­tos de recu­pe­ra­ción diplo­má­ti­cos, sig­ni­fi­ca­ti­vo fue­ron las ges­tio­nes que la dele­ga­ción de Nafa­rroa reali­zó para que el papa León X les reci­bie­ra con el obje­ti­vo de que levan­ta­ra las sos­pe­chas de cis­ma que su ante­ce­sor había sem­bra­do con su encí­cli­ca y decla­rar ile­ga­les las con­quis­tas. El papa nun­ca les reci­bió, con lo que demos­tró que su acti­tud era pura­men­te polí­ti­ca.

Pero los nava­rros no se inte­gra­ron de for­ma natu­ral y pací­fi­ca en Cas­ti­lla, como lo demues­tran los dife­ren­tes pla­nes que se rea­li­za­ron en la Cor­te cas­te­lla­na para el con­trol de las tie­rras nava­rras, sien­do el plan del Car­de­nal Cis­ne­ros (otra vez topa­mos con la igle­sia cató­li­ca en su accio­nar con­tra Nafa­rroa) el más des­ta­ca­do. Dicho car­de­nal dise­ñó en 1522 un plan que en sus líneas prin­ci­pa­les reco­gía espe­cí­fi­ca­men­te la per­se­cu­ción de agra­mon­te­ses y bea­mon­te­nes, tan­to civi­les como reli­gio­sos e inclu­so pen­só en el tras­la­do masi­vo de la pobla­ción del rei­no de Nafa­rroa depor­tán­do­la a tie­rras del inte­rior de Cas­ti­lla, sus­ti­tu­yén­do­la por gen­te oriun­da de Cas­ti­lla. Si bien la depor­ta­ción no se reali­zó, sí des­mo­chó las torres, des­tru­yó los cas­ti­llos, des­man­te­ló las mura­llas urba­nas de todo el rei­no así como cual­quier tipo de for­ti­fi­ca­ción que exis­tie­ra en el rei­no, lle­gan­do a decla­rar el curi­ta de marras «qua­si no había per­so­na en aquel rei­no de quien nos pudie­ra­mos fiar y de esta mane­ra todo esta­rá muy segu­ro y mui­su­bie­to a Cas­ti­lla y nin­guno osa­rá hacer cosa en deser­vi­cio de Sus Alte­zas ni ten­drá fuer­za para ello, espe­cial­men­te alla­na­dos los muros, como se hace».

Con­clu­sio­nes

Las con­clu­sio­nes que se pue­den sacar qui­nien­tos años des­pués de las haza­ñas de los cas­te­lla­nos y ara­go­ne­ses con­tra el rei­no de Nafa­rroa son cla­ras. Nafa­rroa no se inte­gró como pre­ten­den con­ven­cer­nos de mane­ra volun­ta­ria en Cas­ti­lla sino que fue con­quis­ta­da a san­gre y fue­go por cas­te­lla­nos y ara­go­ne­ses en su par­te penin­su­lar.

Los vas­cos, con el rei­no de Nafa­rroa, tuvie­ron repre­sen­ta­ción legal en Euro­pa, con estruc­tu­ras polí­ti­cas, lo cual no es nin­gu­na inven­ción del «nacio­na­lis­mo sabi­niano» como pre­ten­den hacer­nos creer los espa­ño­les sobre este tema cuan­do hablan de él.

Si actual­men­te Nafa­rroa debe inte­grar­se en la CAPV o si la CAPV debe inte­grar­se en Nafa­rroa, si se debe lla­mar Nafa­rroa o Eus­kal Herria son meras excu­sas para negar el Esta­do vas­co, escon­dién­do­se en pre­ten­di­dos impe­ria­lis­mos de unos sobre todos. El impe­ria­lis­mo siem­pre inten­ta divi­dir a los pue­blos que sojuz­ga. ¿Qué pro­ble­mas podrían haber si nos inte­gra­mos todos los vas­cos en un país com­pues­to por los sie­te herrial­des, inde­pen­dien­te­men­te del nom­bre que se le dé, si todas las per­so­nas que lo inte­gren dis­pon­drían de los mis­mos dere­chos y las mis­mas obli­ga­cio­nes?

Es el pue­blo vas­co el que nece­si­ta el Esta­do vas­co inde­pen­dien­te de ami­gos «bien­in­te­cio­na­dos» como son Espa­ña o Fran­cia, dado que si no dis­po­ne de dicho Esta­do, el pue­blo vas­co se verá abo­ca­do a su des­apa­ri­ción aho­ga­do por los impe­ria­lis­mos espa­ñol y fran­cés. Es cier­to que vivi­mos en tiem­pos de eso que lla­man glo­ba­li­za­ción en los que las fron­te­ras, se supo­ne, repre­sen­tan menos que hace siglos, pero tam­bién es cier­to que vemos los esfuer­zos que los Esta­dos espa­ñol y fran­cés hacen para man­te­ner sus fron­te­ras, con las cua­les con­ti­nuar des­ga­rran­do nues­tro país. Pero no olvi­de­mos que la cada bur­gue­sía man­tie­ne sus fron­te­ras y defien­de sus intere­ses fren­te a otras bur­gue­sías, y que si en algún momen­to se unen es para defen­der sus intere­ses comu­nes en con­tra de los pue­blos que opri­men. Es cier­to que en los últi­mos años las fron­te­ras en Euro­pa han cam­bia­do, pero lo ha hecho en favor de la expan­sión de otros Esta­dos capi­ta­lis­tas, como por ejem­plo Ale­ma­nia al exten­der su influen­cia en los nue­vos Esta­dos del Este de Euro­pa. Cuan­tos más mini Esta­dos exis­tan, más fácil será que cai­gan bajo la influen­cia de los gran­des Esta­dos. No olvi­de­mos que todos los nue­vos Esta­dos apa­re­ci­dos en los últi­mos años han sido Esta­dos capi­ta­lis­tas, en nin­gún momen­to se ha plan­tea­do la cons­ti­tu­ción de un Esta­do popu­lar u obre­ro.

El pue­blo vas­co sí se plan­tea un Esta­do popu­lar, y ese es uno de los pro­ble­mas fun­da­men­ta­les que le enfren­tan a los Esta­dos fran­cés y espa­ñol, así como a la Unión Euro­pea. Nece­si­ta­mos la Repú­bli­ca vas­ca, socia­lis­ta, inde­pen­dien­te de inje­ren­cias exter­nas, en la cual poda­mos rea­li­zar nues­tros pro­yec­tos de futu­ro, dado que Espa­ña y Fran­cia nos arras­tran a la des­truc­ción, con su mode­lo cul­tu­ral, con su mode­lo social y con su mode­lo eco­nó­mi­co.

Boltxe kolek­ti­boa

21 de julio de 2012

EUSKERAZ

Eus­kal Herriak bere Esta­tua eta era­ba­kitze-esku­bi­dea berres­ku­ra­tu behar ditu

Gaur beza­la­ko egun batean, uztai­la­ren 21ez, due­la 500 urte, Alba­ko Dukea Nafa­rroa­ko ain­tzi­na­ko errei­nuan sar­tu zen eus­kal­du­nen errei­nu zaha­rra­re­kin amai­tu­ko zuten era­soak aurre­ra era­ma­te­ko asmoz. Ez zen izan, sal­du nahi digu­ten beza­la, bi errei­nuen lagu­nen arte­ko eta ados­ta­su­ta­ko bate­ratze bat, 425 urte beran­dua­go ejer­zi­to fran­kis­tak buru­tu zuen kon­kis­ta mili­tar hura beza­la­ko bat bai­zik.

Kri­ti­ka guz­tiez gain eta eus­ka­du­nen herriak ez due­la inoiz esta­tu baten jabe esan den arren, eus­kal­du­nek (haie­ta­ko batzuk bede­ren) Esta­tu pro­pioa izan eta ber­tan bizi izan ziren, nazioar­tean eza­gu­na zena, bere lege arau­dia eta egi­tu­ra admi­nis­tra­ti­bo bat zeu­ka­na.

Eus­kal­du­nen herria­ren sorre­ra

Gaur egun eza­gutzen ditu­gun Esta­tuak Behe Erta­ro­ra arte ez zire­la osatzen hasi kon­tu­tan har­tu behar dugu. Aurre­tik errei­nuak, duke­rriak, kon­te­rriak, etab. ziren, eta bizi­rau­te­ko, eurek baino pote­re han­dia­goa zuen jauntxo bati morron­tza, basai­lutza eman behar zio­ten, lotu­ra horien hel­bu­rua tamai­na txi­ki­ko errei­nuen etsaiak kikil­tzea zela.

Bas­koien ingu­ru­ko berriak bizi garen aroa hasi baino aurre­ra­go­koak dira. Bere intere­sei eus­te­ko borro­katzen jakin izan zuen herria, garai batzue­tan Erro­ma­ko Inpe­rioa­re­kin izan zituen harre­man komer­tzia­lak leku­ko, zei­ne­kin herri biek onu­ra ate­ratzen zuten. Edo­ta bes­te alde­tik, bisi­go­koe­kin sor­tu­ta­ko ezi­ni­ku­sia, euren idatzie­tan adie­ra­zi­ta dagoen beza­la, bas­koien are­rio nagu­sie­ta­ko bat iza­te­raino. Hau dela eta, ara­bia­rrak ibe­riar penin­tsu­lan bisi­go­doek oku­pa­tu­ta zeuz­ka­ten lurrak euren men­pe har­tze­ra zihoa­ze­nean, azken hauek ez zuten inoiz bas­koien lurre­tan ater­pe bilatzen, astu­ren edo­ta kan­ta­broen lurren­tan bai­zik, bisi­go­doek bas­koiak ez zituz­te­la­ko inoi men­pean har­tu eta etsaitzat zituz­te­la­ko.

Herri ezber­di­nen artean iza­ten ziren gudek garai har­ta­ko bai­ta aurre­ran­tzan ere mugen gaia uneo­ro aldatzen ari zen zer­bait zen. Dena dela, argi geratzen da hegoal­de­tik jotzen zuten bisi­go­doei, ipa­rral­de­ko fran­koei, eta muge­tan zeu­den gai­non­tze­ko herriei aurre egin ahal iza­te­ko, bas­koiek, eus­kal­du­nek egi­tu­ra eta arti­ku­la­zio admi­nis­tra­ti­bo bat behar izan zute­la, eta hori ezean, aipa­tu­ta­ko “bizi­la­gun” bor­titz horien era­soen aurrean men egin behar izan zuke­teen.

Nafa­rroa­ko Errei­nua, eus­kal­du­nen errei­nua

Nafa­rroa­ko Errei­nua 1515 urte­ra arte izan­go da, urte horre­tan ofi­zial­ki Gaz­te­la­ra lotu­ta geratzen dela (Nafa­rroa­ko Errei­nua­ren penin­tsu­la aldean dagoen zatia soi­lik). Bizi sako­na izan­go du errei­nu honek. Zabal­tze­ko nahiak bul­tza­tu­ta ema­ten diren guden­ga­tik hasie­re­tan, eta bes­te alde­tik Gaz­te­la, Ara­goi eta Fran­tzia­ren alde­tik Nafa­rroa­ko Errei­nua men­dean har­tze­ko egi­ten diren saia­ke­ra­gai­tik. Mugen leku aldatzea iraun­ko­rra izan zen, lekuak gal­du eta berres­ku­ratzen ziren eten­ga­be.

Nafa­rroa­ko Errei­nua, XII men­de­ko Euro­pa osoan ger­tatzen zen beza­la, ondo zehaz­tu­ta­ko lurral­de­ta­sun batean erai­ki zen, Gaz­te­la­re­ki­ko mugen ingu­ru­ko 1016, 1127 hitzar­me­ne­tan, bai­ta Lon­don­go 1177ko Ebaz­pen Arbi­tra­lek sus­ta­tu­ta; izan ere, eta garai­ko doku­men­ta­zioa­ren ara­be­ra, 1190 urtean itsas ere­mua Cas­tro Urdia­le­se­raino zabal­tzen zen.

Santxo VIak jabetze agi­riak leku­ko, errei­nuak “Iru­ñea, Liza­rra, Sos, Val­don­se­lla, Tute­ra, Gipuz­koa, Ara­ba, Biz­kai­ko lurrak eta men­diak” har­tzen zituen bere bai­tan.

Lur hauek denak Iru­ñea­tik gober­natzen zire­la adie­raz­ten Donos­tia­ri 1179 urtean Santxo Azka­rrak eman zion lehen­da­bi­zi­ko foruan ager­tzen da, era berean Duran­go­ri (Nafa­rroa­ren Errei­nua­ri estu lotze­ko asmoz), eta Ara­ba­ko hiri zehatz batzuei ere (Gas­teiz­koa 1181 urtean; Ber­ne­do­koa 1182ean; eta Anto­ña­na­ko forua, urte berean ere), bes­te herriak batzuen artean.

Nafa­rroa­ko Errei­nua­ren arti­ku­la­zio honi eta Biz­kaia, Ara­ba eta Gipuz­koa­ko lurral­deen inte­gra­zioa­ri eran­tzu­nez, Gaz­te­la eta Ara­goien arte­ko 1186 eta 1187 urtee­ta­ko Nafa­rroa­ren aur­ka­ko itu­nak eman ziren.

Era­soak eten­ga­be eman ziren, eta 1200 urtean Alfon­so VIII-ak Gas­teiz eta Ibi­da alde bate­tik; bes­te­tik Zei­ta­gi­ko, Aiz­co­rroz, Arlu­zea, Arzo­ro­zia, Vito­ria la Vie­ja, Mara­ñon, Ausa, Ata­vit, Iru­ri­ta eta San Bixen­te Gaz­te­luak bes­te­tik bere men­pe har­tu zituen, Gipuz­koa­re­kin eta honen izan zen lehe­nen­go hiri­bu­rua­re­kin bate­ra, Geta­ria, bai­ta Donos­tian eta Hon­da­rri­bi­ko ere­mu bas­koiean koka­tu­ta zeu­den hiri bur­ges eta askeak ere, hauen lur ere­mu guz­tie­kin bate­ra. Hurren­go urtee­tan izan ziren gerre­tan leku soil batzuk berres­ku­ra­tu ahal izan zituz­ten.

Nafa­rroa­ko Errei­nua­ren amaie­ra

His­to­riak bere ibil­bi­de natu­ra­la­ri segi­tu izan balio, gaz­te­la­koen eta ara­goi­koen inola­ko era­so­rik ezean, egun­go Eus­kal Herria­ren jato­rria ain­tzi­ne­ko Nafa­rroa­ko Errei­nu­tik sor­tua litza­te­ke.

Nafa­rroa­ko ara­zo­rik han­die­na zabal­tze nahi han­di eta argia zuten bi errei­nuen artean ego­tea izan zen. Alde bate­tik, Gaz­te­la-Ara­goi osatzen zuten ardatza zegoen, eta bes­te­tik, Fran­tzia. Azken hau, kata­roen aur­ka buru­tu zuen gurutza­da­ren ostean Esta­tu gisa hezur­du­ratze­ko bere bar­ne-egi­tu­ratze pro­ze­sua penin­tsu­la­koak baino askoz aurre­ra­tua­go zera­man.

Hone­la, egia bada ere Nafa­rroa­ko Errei­nua­ren amaie­ra 1200 urtean hasi zela, eta ondo­ren, errei­nua­ren bar­ne bizitza poli­ti­ka­ren desegi­te aldia izan zela eta gober­nuan izan ziren lei­nuak behin eta berri­ro aldatzen zire­la, 1512ko uztai­la­ren 21ean errei­nua­re­nak berea egin zuen Alba­ko Dukea Agu­rain­dik Nafa­rro­ra­ko bidea har­tu zue­nean.

Fer­nan­do Kato­li­koa­ren han­ditze nahiak ez zuen muga­rik, eta Nafa­rroa­ko Errei­nua­ren lurrak behar zituen bere errei­nua men­die­ta­raino zabal­tze­ko, horre­la, fran­koen errei­nu­ra­ren zaba­la­pe­na gel­di­tu ahal izan zedin.

Alba­ko Dukea­ren era­soa­ren ostean (1512ko uztai­la­ren 21ean) eta Gaz­te­la-Ara­goi­ko ejer­zi­toen nagu­si­ta­su­na­ren aurrean, Iru­ñeak bereha­la kapi­tu­latzen du (uztai­la­ren 25ean), gai­non­tze­ko lurrek apur­ka-apur­ka egin­go zuten beza­la, borro­ka gehia­go edo gutxia­go­re­kin, men­pe­koak ziren fami­lia­ren ara­be­ra.

Pro­ze­su hone­tan guz­tian zehar bada ahaz­tu behar ez den era­gi­le poli­ti­ko bat, zeru­koa dela esa­ten den arren, duen pote­rea lurrean era­bil­tzen due­la­ko, eta ez da bes­te Eli­za Kato­li­koa baino. Fer­nan­do Kato­li­koak 1512eko api­ri­lean Julio II aita san­tua­ri esku­mi­ka­zio bul­da eska­tu zion, eta urte bere­ko uztai­lean aita san­tuak baiez­koa eman zuen, “Pas­tor ille Cae­les­tis” bul­da izen­pe­tuz. Era hone­tan, aita san­tuak berak zis­ma­ti­koei, hau da, Nafa­rroa­ko legez­ko erre­gea­ri lagun­tza­rik ez ema­te­ko publi­ko­ki eska­tu zuen. Prak­ti­kan, nazioar­tean erre­ko­no­zi­tua zen errei­nu baten aur­ka­ko era­soa legez­tatzea, bai­ta era­sotzai­lea­ren men­pean har­tu­ta­ko lurren jabetza­ren onar­pe­na.
Era berean, errei­nua­ren kon­kis­tan beau­mon­ta­rrek joka­tu­ta­ko pape­ra aipatze­koa da. Erre­ge-fami­lia honek uzte zuen behin Gaz­te­lak errei­nua men­pean har­tu ostean, euren esku gera­tu­ko zela Gaz­te­la­ko erre­gea­ri eman­da­ko zer­bitzuen tru­ke. Ez zuten pen­tsa­tu Nafa­rroa­ko Errei­nua Gaz­te­la­ko koroa­ren men­pe gera­tu ahal­ko zela, onda­sun guz­tiak kon­fis­ka­tu­ta, aurre­ko urte guz­tie­tan Gaz­te­la­ri eman zituz­ten zer­bitzuen ordai­ne­tan hutsa­ren hurrenhoa jaso zute­la­rik.

Inde­pen­den­tzia berres­ku­ratze­ko asmoz egin zituez­ten aha­le­gi­nak eten­ga­be­koak izan ziren, diplo­ma­zia­ren bidea zein armen bidea era­bi­liz (1512, 1516, eta 1521). Eus­kal­du­nen herriak inde­pen­den­tzia berres­ku­ratze­ko egin dituen ahal­gin hauek denak Gaz­te­la­ko his­to­riatzai­leek zeha­ro mani­pu­la­tu­ta hel­du zaiz­ki­gu, gaia­ri hel­du dio­te­nean fran­tse­sen era­so gisa aur­kez­tuz, eta ez nafa­rren erre­sis­ten­tziatzat har­tuz.

Bide diplo­ma­ti­koa­ri dago­kio­nez, nabar­men­tze­koa da Nafa­rroa­ko ordez­ka­ritzak Leon X aita san­tua­re­kin iza­te­ko egin zituz­ten aha­le­gi­nak, aurre­ko aita san­tuak bere enzi­kli­kan ager­tzen ziren apur­ke­ta zan­tzuak baz­ter zitzan eta horre­la, izan ziren kon­kis­tak ez-legez­kotzat jo zitzan ere. Aita san­tuak, ordea, ez zituen inoiz aurrean har­tu, hone­la, bere jarre­ra guz­tiz poli­ti­koa zela adie­ra­ziz.

Nafar­ta­rrak ez ziren Gaz­te­lan sar­tu era baketsu eta natu­ral batean, nafar lurrak men­pe­ratze­ko Gaz­te­la­ko Gor­tean gara­tu ziren plan ezber­di­nek ondo adie­raz­ten duten beza­la, Cis­ne­ros Kar­de­na­la­re­na nabar­me­ne­na iza­nik (Nafa­rroa­ren aur­ka egi­nez, bes­te behain ere Eli­za Kato­li­koa­re­kin topo egi­ten dugu). 1522an, aipa­tu­ta­ko kar­de­na­lak ildo nagu­sia zuen agra­mon­ta­rrak eta beau­mon­ta­rrak beren-bere­gi jazar­tze­ko agin­dua jasotzen zuen pla­na gara­tu zuen, bai zibi­lak, erli­jio­soak, eta are gehia­go, Nafa­rroa­ko biz­tan­le­ria har­tu eta Gaz­te­la­ko bar­ne lurre­ta­ra era­ma­tea pen­tsa­tu zuen ere, bere ordez, Gaz­te­la­ko jen­dea Nafa­rro­ra era­ma­nez. Depor­ta­zioa buru­tu ez bazen ere, dorreak moz­tu, gaz­te­luak desegin, errei­nu oso­ko herrie­ta­ko bai­ta edo­zein gotor­le­kue­ta­ko harre­siak sun­tsi­tu zituen, eta hone­la esan zuen ere apaiztxo horrek: «qua­si no había per­so­na en aquel rei­no de quien nos pudie­ra­mos fiar y de esta mane­ra todo esta­rá muy segu­ro y mui­su­bie­to a Cas­ti­lla y nin­guno osa­rá hacer cosa en deser­vi­cio de Sus Alte­zas ni ten­drá fuer­za para ello, espe­cial­men­te alla­na­dos los muros, como se hace».

Ondo­rioak

Bos­tehun urte ondo­ren gaz­te­la­koek eta ara­goi­koek Nafa­rroa­ko Errei­nua­ren aur­ka egin­da­koe­ta­tik ate­ra dai­tez­keen ondo­rioak argiak dira. Nafa­rroa ez zen Gaz­te­lan bere boron­da­tez sar­tu, hor­taz kon­ben­tzi­tu nahi bagai­tuz­te ere. Kon­kis­ta odol­tsua eta sutsua egin zuten gaz­te­la­koek eta ara­goi­koen, penin­tsu­la­ren zatia­ri dago­kio­nez.

Eus­kal­du­nek, Nafa­rroa­ko Errei­nua­ren bitar­tez legez­ko ordez­ka­ritza izan zuten Euro­pan, egi­tu­ra poli­ti­koak zeuz­ka­te­la­rik, ez da “nazio­na­lis­mo sabi­nia­noa­ren” asma­ki­zun bat inola ere, espai­no­lek gai hau ikutzen denean hala sinez­ta­ra­zi nahi badi­gu­te ere.

Gaur egun Nafa­rroa EAEn, edo­ta EAE Nafa­rroan sar­tu behar den; ize­na Nafa­rroa edo­ta Eus­kal Herria izan beha duen, aitza­kiak bes­te­rik ez dira Eus­kal Esta­tua bera ukatze­ko, batzuk bes­teen­ga­na­ko baliz­ko inpe­ria­lis­moen atze­tik izku­ta­tuz. Inpe­ria­lis­moak berak beti saia­tu da men­pean dituen herriak bana dai­te­zen. Zein izan­go litza­te­ke ara­zoa eus­kal­dun guz­tiak zaz­pi herrial­de­ko herri baka­rrean batu­ko bagi­na, ber­din da zein den ize­na, herri batu horre­tan per­tso­na guz­tiek esku­bi­de eta bete­behar ber­di­nak edu­ki­ko bali­tuz­ke­te?

Espai­nia edo­ta Fran­tzia beza­la­ko “lagun one­ta­tik” alden­du­ta­ko Esta­tu inde­pen­dien­tea behar due­na eus­kal­du­nen herria da, Esta­tu horren ezean, eus­kal­du­non herria Espai­nia­ko eta Fran­tzia­ko inpe­ria­lis­moak jan­go eta des­ager­ta­ra­zio­ko due­la­ko. Egia da glo­ba­li­za­zio aroan bizi gare­la, non mugek, badi­ru­di, ez dute­la due­la men­de batzuk iza­ten zuten esa­nahia, eta egin­beha­rra. Bai­na egia da ere, gure herria zati­tu asmoz, Esta­tu Espai­no­lak eta Esta­tu Fran­tse­sak beren mugei eus­tea­rren egi­ten dituez­ten aha­le­gi­nak eta bi ikus­ten ari gare­la. Ezin dugu ahaz­tu bur­ge­sia bakoitzak beren ere­muei eus­ten dio­la, eta bes­te bur­ge­sien aur­ka bere intere­sak defen­di­tu­ko ditue­la. Eta une batez bere inda­rrak batzen badi­tuz­te, zan­pa­tu­ta dauz­ka­ten herrien aur­ka euren interes aman­ko­mu­nak defen­ditze­ko izan­go dela. Azken urteo­tan Euro­pan zeu­den mugak alda­tu dira, bai­na bes­te esta­tu kapi­ta­lis­ten mese­de­tan izan da, Euro­pa­ko Ekial­de­ko Esta­tu berri horie­tan bere era­gi­na zabal­tze­ko asmoz, Ale­ma­niak egin duen beza­la, esa­te­ra­ko. Gero eta Esta­du txi­ki gehia­go izan, erre­za­goa izan­go da hauek Esta­tu han­dien men­pean eror­tzea. Ezin dugu ahaz­tu azken urteo­tan sor­tu diren Esta­tu berriak esta­tu kapi­ta­lis­tak izan dire­la. Ez da kasu­rik eman non Lan­gi­leen Esta­tua, herri­ta­rre­na, sor­tzea mahai gai­nean ipi­ni denik.

Eus­kal Herrian, ordea, bai pro­po­satzen da Herri­ta­rren Esta­tu bat sor­tzea, eta hau­xe da hain zuzen Espai­nia­ko eta Fran­tzia­ko Esta­tuen aurrean, bai­ta Euro­pa­ko Bata­su­na­ren aurrean duen ara­zo nagu­sie­na. Eus­kal Erre­pu­bli­ka behar dugu, sozia­lis­ta, kapo­ko era­gi­ne­ta­tik at sor­tu­ko dena, gure etor­ki­zu­ne­ra­ko proiek­tuak gara­tu ahal iza­te­ko. Espai­niak eta Fran­tziak, euren ere­du kul­tu­ra­la, sozia­la eta eko­no­mi­koa sun­tsi­ke­ta­ra gara­matza­te­la­ko.

Boltxe kolek­ti­boa

2012ko uztai­la­ren 21ean

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