Para­guay, Boli­via y los gol­pes de esta­do… – Txan­ba Payes

Ya no son nece­sa­rios los gol­pes de esta­do vio­len­tos para derro­car gobier­nos legí­ti­ma­men­te ele­gi­dos en las elec­cio­nes. Y ya no son nece­sa­rias, por­que los mis­mos que en Hon­du­ras usur­pa­ron la ins­ti­tu­cio­na­li­dad y al repre­sen­tan­te ele­gi­do demo­crá­ti­ca­men­te en las urnas, la dere­cha y la bur­gue­sía.

Para­guay, Boli­via y los gol­pes de esta­do…

Ya no son nece­sa­rios los gol­pes de esta­do vio­len­tos para derro­car gobier­nos legí­ti­ma­men­te ele­gi­dos en las elec­cio­nes. Y ya no son nece­sa­rias, por­que los mis­mos que en Hon­du­ras usur­pa­ron la ins­ti­tu­cio­na­li­dad y al repre­sen­tan­te ele­gi­do demo­crá­ti­ca­men­te en las urnas, la dere­cha y la bur­que­sia que orien­ta­da – de eso no hay nin­gu­na duda – por los grin­gos, lle­va­ron a cabo el gol­pe de esta­do en Hon­du­ras. Los grin­gos que tras bam­ba­li­nas deci­den según su calen­da­rio polí­ti­co des­es­ta­bi­li­zar la región lati­no­ame­ri­ca­na. Estos «nue­vos» gol­pes de esta­do la pri­me­ra fase no es la vio­len­cia. La vio­len­cia se ins­ta­la des­pues de que se haya eje­cu­ta­do el gol­pe. Lo sufren a dia­rio los movi­mien­tos socia­les, y perio­dis­tas… se tor­tu­ra, se ase­si­na, se des­apa­re­cen a disi­den­tes y a opo­si­to­res.

Son los mis­mos que en el pasa­do vio­len­ta­ban el esta­do del dere­cho; pri­me­ro con el ejér­ci­to y lue­go para man­te­ner al pue­blo en cons­tan­te mie­do se valían de los escua­dro­nes de la muer­te. Y son la dere­cha oli­gár­qui­ca, corrup­ta, y nar­co­tra­fi­can­te los que orga­ni­zan y pla­ni­fi­can minu­cio­sa­men­te con los grin­gos, este tipo de gol­pes de esta­do blan­do y de nue­vo tipo. En Hon­du­ras la excu­sa fue una con­sul­ta popu­lar, en el Para­guay un jui­cio polí­ti­co. Por más que quie­ran arro­pan a estos gol­pes de esta­do con que todo está de acuer­do a la cons­ti­tu­ción y a la lega­li­dad.

En Para­guay y en la des­ti­tu­ción del Pre­si­den­te Lugo… los hechos que lle­va­ron al con­gre­so de la bur­gue­sía y polí­ti­cos corrup­tos fue pre­pa­ra­da y orques­ta para pre­ci­sa­men­te, ellos, exi­gir la des­ti­tu­ción del Pre­si­den­te Lugo. Los hechos se mani­fies­tan por si solas, alguien o algu­nos, ins­ti­ga­ron a cam­pe­si­nos para que se toma­ran una tie­rras públi­cas que, un tenien­te de ape­lli­do Riquel­me, se las adju­di­co en tiem­po de la dic­ta­du­ra.

Una embos­ca­da para matar a cam­pe­si­nos, poli­cías… y pre­sen­tar, a quien no ha par­ti­ci­pa­do ni en la orga­ni­za­ción ni en la pla­ni­fi­ca­ción de los hechos, como el res­pon­sa­ble – pri­me­ro y últi­mo – de los acon­te­ci­mien­tos. Eso es lo que han hecho en estos últi­mos días en el Para­guay con «el gol­pe de esta­do blan­do», poner a alguien que siga las órde­nes del impe­ria­lis­mo. Y sí, ha habi­do derra­ma­mien­to de san­gre y quie­nes pla­ni­fi­ca­ron estos exe­cra­bles hechos, son lo mis­mo que aho­ra dicen y hacen un jui­cio polí­ti­co a Lugo. Las com­pa­ra­cio­nes por tan­to en estos dos gol­pes el de Hon­du­ras y el de Para­guay, tie­nen algo en común. La “lega­li­dad y la cons­ti­tu­cio­na­li­dad”.

Ecua­dor y aho­ra Boli­via.

En el 2010 una rei­vin­di­ca­ción poli­cial lle­vó por medio de una lucha rei­vin­di­ca­ción sala­rial a una ines­ta­bi­li­dad social en el país. Esta “nue­va” estra­te­gia de gol­pe, inten­ta­ba entre otras cosas, demos­trar a la socie­dad que sí había ele­men­tos nece­sa­rios para des­ti­tuir al pre­si­den­te, hubo dis­tur­bios, saqueos, robos y un sin­fín de deli­tos comu­nes en el país, era res­pon­sa­bi­li­dad del Gobierno del pre­si­den­te Correa y si este, por tan­to, no cui­da­ba el bien común de los ciu­da­da­nos, el caos y el des­or­den obli­ga­rían a des­ti­tuir­le como pre­si­den­te. Si eso hubie­se fun­cio­na­do, el gol­pe de esta­do de nue­vo tipo se hubie­se ins­tau­ra­do.

Con lo que no con­ta­ban quie­nes esta­ban detrás (y entién­da­se la CIA) y los pocos poli­cías que esta­ba que aren­ga­ba a una revuel­ta era que ante los suce­sos, el Pre­si­den­te Correa fue­se don­de ello para escu­char In situ las rei­vin­di­ca­cio­nes. Es en ese sen­ti­do que los poli­cías enva­len­to­na­dos, cre­ye­ron que era el mejor momen­to de lle­var a cabo dicho gol­pe.

Es esto pre­ci­sa­men­te lo que inten­tan en estos días los poli­cías o algu­nos pocos que quie­ren crear en la socie­dad un espa­cio de ines­ta­bi­li­dad y que el ciu­da­dano al no ver a los poli­cías en las calles, el caos se implan­ta y, exi­jan por la inca­pa­ci­dad del Gobierno de Evo Mora­les, su dimi­sión o en este caso su derro­ca­mien­to.

En el caso Boli­viano seria mucha casua­li­dad que, indí­ge­nas que vie­nen hacien­do des­de sema­nas una cami­na­ta en defen­sa del Tip­nis lle­guen a la capi­tal, pre­ci­sa­men­te cuan­do un puña­do de poli­cías se escu­da en el aumen­to sala­rial para crear caos y se impon­ga en la socie­dad.

Vemos cómo fuer­zas oscu­ras, ex can­di­da­tos de par­ti­dos polí­ti­cos que no son poli­cías, enca­pu­cha­dos que entran a las uni­da­des de las Poli­cía dis­tri­bu­yen­do armas para qué, pre­ci­sa­men­te por­que bus­can muer­tos, en este momen­to en Boli­via este gol­pes de esta­do está en la pri­me­ra fase, la segun­da es muer­tos – y quie­nes los ava­lan – exi­gi­rían la dimi­sión del pre­si­den­te por­que éste no ha sido – ni es – capaz de con­tro­lar los dis­tur­bios y para más inri argu­men­ta­ran como en Para­guay que no ha sabi­do man­te­ner la tran­qui­li­dad que tan­to anhe­lan los ciu­da­da­nos.

Estos nue­vos gol­pes de esta­do se están dan­do en toda Amé­ri­ca lati­na en aque­llos paí­ses don­de quie­nes gobier­nan no están en la órbi­ta de los grin­gos. Gobier­nos de izquier­das que favo­re­cen a las amplias mayo­rías ya que son estas quie­nes eli­gen demo­crá­ti­ca­men­te a sus diri­gen­tes. Son estos pre­si­den­tes, sin embar­go, y lo que hay detrás como la jus­ti­cia y la equi­dad social la que no gus­ta a los gobier­nos yan­quis.

Los impe­rios pasan por enci­ma de la sobe­ra­nía de los pue­blos y para ello se valen de bur­gue­sías loca­les inqui­nas, mili­ta­res obtu­sos y poli­cías cipa­yos que se pres­tan para sem­brar el caos y des­es­ta­bi­li­zar estos pro­ce­sos que están demos­tran­do al mun­do de que Sí es posi­ble una alter­na­ti­va eco­nó­mi­ca a la que impo­nen los yan­quis al mun­do. La cues­tión de fon­do en el con­ti­nen­te es pues demo­cra­cia par­ti­ci­pa­ti­va y no demo­cra­cia repre­sen­ta­ti­va, y es la segun­da la que pre­fie­ren los yan­quis y sus lábi­les ami­gos de las bur­gue­sías lati­no­ame­ri­ca­nas.

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