El derrum­be de Espa­ñis­tán pare­ce ya inevi­ta­ble

La pesa­di­lla de Ban­kia ha ins­ta­la­do en la encru­ci­ja­da a toda Espa­ña y el gran temor es que el actual derro­te­ro de la espi­ral de la muer­te en que ha caí­do el país, no se deten­ga has­ta la quie­bra total del sis­te­ma y la sali­da de Espa­ña de la zona euro. Las ten­sio­nes apun­tan en esa direc­ción y los datos de las últi­mas jor­na­das dan cuen­ta del frá­gil pega­men­to que man­tie­ne a Espa­ña en el cir­cui­to de la mone­da úni­ca. Si las fuer­zas cen­trí­fu­gas adquie­ren más pro­ta­go­nis­mo no cabe duda que Espa­ña pue­de ser el pri­mer país en aban­do­nar el euro pro­vo­can­do el quie­bre total del sis­te­ma.

Esto es por­que a estas altu­ras todo lo que haga la Comi­sión Euro­pea o el BCE gene­ra gran des­con­fian­za. Las medi­das de estas ins­ti­tu­cio­nes no solo han lle­ga­do dema­sia­do tar­de sino que ade­más han sido dema­sia­do peque­ñas e insu­fi­cien­tes, demos­tran­do el abis­mo que los sepa­ra de un cono­ci­mien­to serio de la cri­sis. Y esto es algo que he repe­ti­do en varios artícu­los sobre la cri­sis del euro: dema­sia­do tar­de y dema­sia­do mal (tar­de, mal y nun­ca), por lo que si de esta gen­te depen­de el des­tino del euro, esta­mos en serios pro­ble­mas. Como mues­tra la grá­fi­ca, la pri­ma de ries­go de Espa­ña ha lle­ga­do a sus máxi­mos des­de la exis­ten­cia del euro… y con­ti­nua­rá en ascen­so.

A tres años del ini­cio de los tem­blo­res en Gre­cia, Gre­cia ya no intere­sa a nadie dado que la cri­sis se ha tras­la­da­do con toda su fuer­za a Espa­ña, y es aquí don­de se está diri­mien­do el futu­ro del euro, tal como seña­lé hace año y medio. El gran pro­ble­ma es que aún se des­co­no­cen a nivel masi­vo las pro­fun­das rami­fi­ca­cio­nes de esta cri­sis y si has­ta uno de los eco­no­mis­tas más res­pe­ta­bles, como San­tia­go Niño Bece­rra hace un lla­ma­do para evi­tar la fuga de capi­ta­les, es que se des­co­no­ce el nivel de evo­lu­ción de la cri­sis. Como he seña­la­do aquí y aquí, la fuga de capi­ta­les se ini­ció con fuer­za en Ita­lia y Espa­ña hace tiem­po y, para el caso espa­ñol, ya supera los 100 mil millo­nes de euros, lo sufi­cien­te para res­ca­tar a Ban­kia y otros “ban­kios” y evi­tar los recor­tes en Salud y Edu­ca­ción.

Esta fuga es lo que indi­ca el des­plo­me de las bol­sas, con un 39,79% de caí­da en los últi­mos 12 meses, y un 57,72% en los últi­mos 5 años (grá­fi­ca siguien­te). La velo­ci­dad que ha teni­do el des­cen­so en los últi­mos 12 meses es un buen ter­mó­me­tro de la sen­si­bi­li­dad del mer­ca­do al actual momen­to. Y la pan­de­mia de estos temo­res, tibios o cer­te­ros, se habría evi­ta­do con la exis­ten­cia de un con­trol a los flu­jos de capi­tal. Pero la hege­mo­nía impe­ran­te obli­gó a eli­mi­nar todo tipo de con­tro­les a estos flu­jos. Aho­ra es jus­ta­men­te esa ausen­cia de con­tro­les la que pasa la cuen­ta: mien­tras la pri­ma de ries­go se ubi­ca en los mayo­res nive­les des­de la exis­ten­cia del euro (542 pun­tos, y en aumen­to), los datos del Ibex35 se han hun­di­do mucho más que tras el des­ca­la­bro de Leh­man Brothers en sep­tiem­bre de 2008 (6.090 pun­tos y en des­cen­so). Por eso que la quie­bra de la ban­ca espa­ño­la pue­de tener más reper­cu­sio­nes que la men­ta­da quie­bra de Leh­man.

La viru­len­cia con que la cri­sis de la ban­ca espa­ño­la está sacu­dien­do a los mer­ca­dos es de una fuer­za letal des­co­no­ci­da. Al menos, es de una viru­len­cia que has­ta el momen­to no se había mani­fes­ta­do. Pero tener caí­das en la bol­sa de nive­les de 2,5% duran­te varias jor­na­das suce­si­vas es algo que no se había vis­to… nun­ca. Tal como no se había vis­to el incre­men­to fuer­te y sos­te­ni­do en la pri­ma de ries­go, que ha logra­do batir todos los récords para situar­se en el inde­ci­ble valor del 6,66%, el más alto de los últi­mos diez años.

Y esta pan­de­mia (que va en cur­so de con­fla­gra­ción) no se deten­drá por­que los buró­cra­tas de la Comu­ni­dad Euro­pea impon­gan a estas altu­ras tal o cual medi­da. Estas “medi­das” no solo son tar­días, insu­fi­cien­tes y ridí­cu­las, sino que son caren­tes de obje­ti­vo dado que no ata­can el epi­cen­tro del pro­ble­ma (que es la espe­cu­la­ción y los espe­cu­la­do­res) y lo dejan todo tal cual, situa­ción que con­lle­va a la des­truc­ción de todo el sis­te­ma y de lo cual, por lo vis­to, serán los últi­mos en ente­rar­se.

Pese a que el gobierno ha pro­pues­to hoy varias fór­mu­las para supe­rar los pro­ble­mas, todas estas medi­das son más fru­to de la impro­vi­sa­ción que de un aná­li­sis cer­te­ro, por eso no tie­nen cre­di­bi­li­dad. De la mis­ma mane­ra en que las pro­fun­das con­tra­dic­cio­nes entre los dichos del actual gobierno espa­ñol a los hechos, demues­tran que se está cami­nan­do sobre are­nas move­di­zas. Y, a decir ver­dad, quie­nes mejor impro­vi­san en estas are­nas son los mer­ca­dos, por eso lle­van todas las de ganar y pue­den pro­vo­car la des­truc­ción de la mone­da úni­ca mucho antes de lo pre­vis­to. El incen­dio está des­ata­do y está fue­ra de con­trol, y las visi­tas de urgen­cia a Washing­ton y el FMI, o las súpli­cas a Ange­la Mer­kel no pro­vo­ca­rán nin­gún ali­vio. Una vez otor­ga­do el poder al mer­ca­do, es el mer­ca­do el que gobier­na por sobre los mis­mos gobier­nos. Y esa es la fata­li­dad.

El Blog Sal­món

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