A 1 año de su ile­gal cap­tu­ra, Julián Con­ra­do le escri­be a su pue­blo «Des­de mi trin­che­ra de dignidad»

Carra­ca de Caracas

31 de mayo de 2012

Des­de mi trin­che­ra de Dignidad

Quie­nes hace­mos del can­to una mani­fes­ta­ción de amor por el pue­blo, siem­pre vamos a ser odia­dos por los enemi­gos del pue­blo. Por eso nos insul­tan, nos calum­nian, nos per­si­guen, nos encar­ce­lan, nos tor­tu­ran, nos des­apa­re­cen, nos ase­si­nan. Cual­quie­ra que sea la for­ma de expre­sar­nos, eso es lo que eter­na­men­te ha ocu­rri­do con quie­nes, por puro amor al pue­blo, lucha­mos por su felicidad.

Pero si supie­ran quie­nes apri­sio­nan un com­ba­te del amor por el pue­blo, que jamás nadie ha esta­do más libre como Anto­nio Nari­ño en las Bóve­das de Car­ta­ge­na y Fran­cis­co de Miran­da en la Carra­ca del Impe­rio espa­ñol; que jamás nadie ha esta­do más libre como los cin­co héroes cuba­nos ó Simón y Sonia en las maz­mo­rras del impe­ria­lis­mo nor­te­ame­ri­cano; que jamás nadie ha esta­do tan libre como Alí Pri­me­ra en los sóta­nos de la DIGEPOL y Hugo Chá­vez en los cala­bo­zos del DIM, la cár­cel de Yare o en la Isla de la Orchila.

Si supie­ran quie­nes ase­si­nan un com­ba­tien­te del amor por el pue­blo, que jamás nadie ha esta­do tan vivo como Jesús, cru­ci­fi­ca­do en el Mon­te del Cal­va­rio; que jamás nadie ha esta­do más vivo como Ernes­to Che Gue­va­ra fusi­la­do en la Higue­ra; que jamás nadie ha esta­do tan vivo como Alfon­so Cano, bom­bar­dea­do en las mon­ta­ñas colom­bia­nas… ¿es qué aca­so no sien­ten a Miguel Her­nán­dez y Fede­ri­co Gar­cía Lor­ca indig­na­dos en Espa­ña? ¿Es que aca­so no sien­ten a Víc­tor Jara y Pablo Neru­da, ALLENDIANDO en Chile?

¿Es que aca­so, no sien­ten a Alí Pri­me­ra BOLIVAREANDO en Venezuela?

Her­ma­nas y Her­ma­nos de sue­ños de Paz con Jus­ti­cia y Amor:

Este 31 de mayo, se cum­ple un año que fui hecho pri­sio­ne­ro en tie­rras de la Repú­bli­ca Boli­va­ria­na de Vene­zue­la. Como mi extra­di­ción a Colom­bia o a los Esta­dos Uni­dos, NO ES PROCEDENTE de nin­gún modo, aho­ra la mano pelúa de la oli­gar­quía opre­so­ra que estran­gu­la mi Patria, arre­pen­ti­da de no dar­me muer­te ese mis­mo día de mi cap­tu­ra, se inven­tó un nue­vo plan que con­sis­te en ase­si­nar­me en la prisión.

Quie­ro que sepan, los enemi­gos de la Paz en mi país, que yo, más que un hom­bre, soy un can­to de los pobres de la tie­rra; un can­to que aho­ra estan­do pri­sio­ne­ro, se can­ta más, se escu­cha más y se bai­la más… ¿Qué tal si me asesinan?

Pero… ¿Cómo con­se­gui­rán que mue­ra una can­ción que en el mis­mo cora­zón del pue­blo es don­de florece?

Her­ma­nas y her­ma­nos: A pesar de mis difí­ci­les pro­ble­mas físi­cos y las inco­mo­di­da­des pro­pias del encie­rro, moral­men­te me sien­to fino ¡Como un Gua­ya­cán!. Esta jau­la de ace­ro y cemen­to, la he con­ver­ti­do en una indo­ble­ga­ble trin­che­ra de dig­ni­dad, des­de don­de sigo resis­tien­do y dis­pa­ran­do ver­sos boli­va­ria­nos por la des­pri­va­ti­za­ción del pla­ne­ta y su sal­va­ción; así como por la libe­ra­ción del 99% de la huma­ni­dad escla­vi­za­da, a pun­ta de terror, por la des­al­ma­da bes­tia capitalista.

Con una gui­ta­rra, lle­na de estre­lli­tas rojas que me tra­jo el joven can­tor Alí Manau­re, las horas de los días de visi­ta son una ver­da­de­ra fies­ta de fra­ter­nal ale­gría revo­lu­cio­na­ria. Acá he teni­do el inmen­so honor de can­tar con Glo­ria Mar­tín, con Lilia Vera, La Chi­che Manau­re, Sol Mus­sett de Pri­me­ra, Ama­ran­ta Pérez, San­dino Pri­me­ra, Lil Rodrí­guez, Cen­tau­ro Saher, Oswal­do Mus­sett, el poe­ta Ney­bis Bra­cho, Gino Gon­zá­lez, Víc­tor Moreno del Gru­po IVEN, el poe­ta Elí Bri­ce­ño, Arman­do López, los perio­dis­tas Indi­ra Car­pio y Ernes­to Nava­rro, Luis Miguel Bada­ra­co del Colec­ti­vo La Can­te­ra, David Gómez “Lucer­na”, Flo­ri­di­mar “de los Duen­des”, el poe­ta Car­los Angú­lo, Car­los Ruíz, Tama­na­co “toca­pal­ma”, San­dino Már­quez, Manuel Azua­je, la fotó­gra­fa Paz Capie­lo, Aura y Alfre­do HipHop de Cul­tu­ra Neru­da, el argen­tino Gerar­do “cum­bia del sur”, Pau­la, Jho­nal­bert y Edwin de la R que fal­ta, Javier, Cira, Car­li­tos “cama­ra­da”, Danie­la… La lis­ta pica y se extiende…

Pero ade­más, des­de todos los rin­co­nes de luz de Vene­zue­la, de Nues­tra Amé­ri­ca, me envían amo­ro­sos abra­zos soli­da­rios y mani­fies­tan su apo­yo incon­di­cio­nal al movi­mien­to por mi liber­tad y Asi­lo Político.

Her­ma­nas y her­ma­nos míos, GRACIAS POR TANTO AMOR, PERO LES PIDO MÁS: Les pido de todo cora­zón, que nos ayu­den a los hijos e hijas del pue­blo de la ator­men­ta­da Patria colom­bia­na, a salir de la horri­ble noche en que nos han man­te­ni­do duran­te tan­tos años, las cla­ses explotadoras.

¡La lucha del pue­blo colom­biano es por vol­ver a ver la luz de la liber­tad SUBLIME!

Noso­tros no sopor­ta­mos ver nues­tra ban­de­ra piso­tea­da por la bota inva­so­ra mili­tar del impe­rio ¡Que­re­mos un Gobierno Nacio­nal, Patrió­ti­co, Demo­crá­ti­co y Boli­va­riano! Que­re­mos la recon­ci­lia­ción y recons­truc­ción nacio­nal, que­re­mos desa­rro­llo eco­nó­mi­co eco­ló­gi­co y con Jus­ti­cia Social, que­re­mos, en fin, Paz con Jus­ti­cia y Amor.

Aho­ra recuer­do, aque­lla noche bajo una llu­via de bom­bas y balas… mi com­pa­ñe­ra y yo nos dimos un beso; tran­qui­la mi amor, le dije, si nos matan deja­re­mos un bello ejem­plo de dig­ni­dad; ella me dijo que tam­bién pen­sa­ba así. Enton­ces nos abra­za­mos más fuer­te y nos que­da­mos espe­ran­do… pero la tal muer­te no lle­gó… segu­ra­men­te le tuvo mie­do a tan­to amor. Igual suce­dió en el pue­bli­to de Alta­mi­ra de Cáce­res, esa otra noche de terror del 31 de mayo de 2011: ¡El amor vol­vió a derro­tar la rese­ca muerte!

Mi gen­te: ¡des­de la pri­sión les man­do un abra­zo libre! ¡Cara­jo!

¡AMANDO VENCEREMOS!

JULIÁN CONRADO

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