En Mari­na­le­da cons­tru­ye­ron una alter­na­ti­va al sis­te­ma capi­ta­lis­ta- Comer­cio del Ori­no­co

Con apro­xi­ma­da­men­te 3 mil habi­tan­tes, el muni­ci­pio sevi­llano de Mari­na­le­da se eri­ge en la actua­li­dad como una comu­ni­dad mode­lo por sus avan­ces socia­les, polí­ti­cos y eco­nó­mi­cos, den­tro de una Espa­ña visi­ble­men­te afec­ta­da, al igual que otras nacio­nes euro­peas, por la cri­sis sis­té­mi­ca.

La mayor par­te de la eco­no­mía en Mari­na­le­da gira en torno a las coope­ra­ti­vas popu­la­res. Las tra­ba­ja­do­ras y los tra­ba­ja­do­res de esta peque­ña comu­ni­dad situa­da en la comar­ca de Este­pa, deven­gan un sala­rio de 1.128 euros al mes por una jor­na­da de 6 días y 35 horas sema­na­les. Pese a la cri­sis, la vida para ellos es más fácil que para el res­to de las espa­ño­las y los espa­ño­les, pues al recu­pe­rar las tie­rras y poner­las a pro­du­cir para su pro­pio con­su­mo y para el inter­cam­bio, sus gas­tos se redu­je­ron noto­ria­men­te.

El Correo del Ori­no­co entre­vis­tó en exclu­si­va a Juan Manuel Sán­chez Gor­di­llo, pro­fe­sor de his­to­ria, dipu­tado del Par­la­men­to de Anda­lu­cía por el par­ti­do Izquier­da Uni­da y alcal­de de Mari­na­le­da des­de las pri­me­ras elec­cio­nes demo­crá­ti­cas cele­bra­das en 1979, tras la caí­da del régi­men dic­ta­to­rial de Fran­cis­co Fran­co. Sán­chez Gor­di­llo visi­ta Vene­zue­la ‑invi­ta­do por YVKE Mun­dial, AVN, VIVE TV y Sai­me- para dar a cono­cer la exi­to­sa expe­rien­cia desa­rro­lla­da en su tie­rra natal.

¿Cómo fue la adap­ta­ción del fran­quis­mo de los 70 a la demo­cra­cia social del siglo XXI?

-Nos orga­ni­za­mos sin­di­cal y polí­ti­ca­men­te. Sin­di­cal­men­te, cuan­do se lega­li­za­ron los sin­di­ca­tos en Espa­ña, des­pués de la dic­ta­du­ra de Fran­co; y polí­ti­ca­men­te en el Colec­ti­vo de Uni­dad de los Tra­ba­ja­do­res, que es un par­ti­do anti­ca­pi­ta­lis­ta. En el año 1979 nos pre­sen­ta­mos en las elec­cio­nes muni­ci­pa­les, a tra­vés de la CUT, obtu­vi­mos mayo­ría abso­lu­ta, y esa mayo­ría abso­lu­ta la hemos man­te­ni­do has­ta la fecha. En las últi­mas elec­cio­nes, hechas hace menos de un año, hemos obte­ni­do 73% de los votos.

“Cuan­do lle­ga­mos al ayun­ta­mien­to diji­mos que el poder que había ser­vi­do para opri­mir, no podía ser­vir para libe­rar, y qui­si­mos cons­truir una espe­cie de con­tra­po­der, que es el poder de los que no tie­nen poder, el poder de los jor­na­le­ros, de los explo­ta­dos, de los pobres, fren­te al poder de los terra­te­nien­tes y del gobierno”, aña­dió.

Para que ese poder fue­ra fuer­te “había que dar­le par­ti­ci­pa­ción al pue­blo, y crea­mos los pre­su­pues­tos par­ti­ci­pa­ti­vos. De esta mane­ra los veci­nos dis­cu­ten el pre­su­pues­to del ayun­ta­mien­to y deci­den en qué se gas­ta el dine­ro. Ese fue el pri­mer paso: una demo­cra­cia direc­ta en la que la asam­blea se con­vier­te en el máxi­mo órgano para la toma de deci­sio­nes. Lue­go pen­sa­mos que no valía la demo­cra­cia polí­ti­ca sin demo­cra­cia eco­nó­mi­ca”.

El prin­ci­pal pro­ble­ma era el paro, seña­ló. “¿Cómo fomen­tá­ba­mos el empleo? Con­si­guien­do tie­rras, enton­ces inda­ga­mos a ver quién tenía más tie­rras, y el que más tie­rras tenía era el Duque de un infan­ta­do, ami­go del rey Juan Car­los. Pre­sio­na­mos, y obtu­vi­mos algu­nas tie­rras, y fue cuan­do comen­za­mos a mejo­rar. La tie­rra es de quien la tra­ba­ja”.

Aho­ra en Mari­na­le­da “todo el mun­do gana el mis­mo dine­ro; eso es la demo­cra­cia eco­nó­mi­ca, nues­tro segun­do eje, por­que de esta mane­ra no se repar­te el bene­fi­cio sino que los bene­fi­cios que gene­ran las coope­ra­ti­vas se rein­vier­ten en nue­vos pues­tos de tra­ba­jo”.

La ter­ce­ra fase del pro­yec­to, aco­tó, “es la demo­cra­cia social, a la que vemos como un meca­nis­mo que brin­da a la pobla­ción ente­ra el acce­so a todos los bien­es­ta­res, y que tie­ne que ver con las faci­li­da­des que damos para la obten­ción de vivien­das. Par­tien­do de allí, comen­za­mos a desa­rro­llar un sis­te­ma urba­nís­ti­co de auto­cons­truc­ción, median­te el cual se ha podi­do garan­ti­zar, sin dis­tin­go alguno, el dere­cho uni­ver­sal a la vivien­da, con un pago men­sual de al menos 15 euros”.

COMERCIALIZACIÓN SIN INTERMEDIARIOS

-Ade­más de la tie­rra, las indus­trias y el empleo, ¿qué fal­ta por alcan­zar en Mari­na­le­da?

-Un ele­men­to fun­da­men­tal es la comer­cia­li­za­ción de los pro­duc­tos que ela­bo­ra­mos. Esta­mos tra­tan­do de ser hori­zon­ta­les con otras coope­ra­ti­vas o pue­blos her­ma­nos con los que poda­mos tener algún tipo de rela­ción. Noso­tros pode­mos ven­der direc­ta­men­te del pro­duc­tor al con­su­mi­dor, por eso nos intere­sa esta­ble­cer inter­cam­bios con otros paí­ses. Tam­bién esta­mos inten­tan­do ven­der con nues­tra pro­pia mar­ca, y para eso esta­mos fomen­tan­do el comer­cio de cer­ca­nía.

Por otra par­te, con esta cri­sis, “nos están cor­tan­do el cré­di­to, tene­mos difi­cul­ta­des eco­nó­mi­cas por­que no tene­mos liqui­dez y los pre­cios de los pro­duc­tos agra­rios están muy bajos. Por eso, qui­sié­ra­mos hacer una espe­cie de ban­co públi­co o un con­ve­nio de finan­cia­ción públi­ca, que pudie­ra pres­tar­nos con intere­ses mucho más lle­va­de­ros que los que ofre­cen los ban­cos comer­cia­les”.

En Mari­na­le­da prác­ti­ca­men­te se pro­du­ce de todo. “Mucho acei­te, el mejor del mun­do, y somos el pri­mer pro­duc­tor de alca­cho­fas de Espa­ña. Tam­bién pro­du­ci­mos remo­la­cha, acel­ga, acei­tu­nas, habas; es decir, casi cual­quier pro­duc­to, por­que nues­tras tie­rras están de rega­dío. Pero tene­mos que salir­nos del círcu­lo del mer­ca­do en don­de las mul­ti­na­cio­na­les, que son los inter­me­dia­rios, se lle­van casi todo el dine­ro”.

La dife­ren­cia entre el pro­duc­to en ori­gen y el pro­duc­to en des­tino es de 704%, cal­cu­ló, “y que­re­mos aca­bar con eso. Pode­mos noso­tros ven­der direc­ta­men­te al con­su­mi­dor. Así el con­su­mi­dor com­pra­ría más bara­to y noso­tros gana­ría­mos más dine­ro, por eso bus­ca­mos hacer comer­cio hori­zon­tal”.

“Noso­tros que­re­mos que el bien lle­gue al pro­duc­tor y al con­su­mi­dor. El que pro­du­ce tam­bién arries­ga, es un tra­ba­ja­dor, y el que con­su­me es el pue­blo, nece­si­ta ali­men­tar­se, lo que hay que qui­tar del medio es al inter­me­dia­rio”.

-En el mun­do se sata­ni­za a la izquier­da y a todo lo que ten­ga que ver con el socia­lis­mo. ¿Está con­ten­to su pue­blo con lo que se ha logra­do bajo esta moda­li­dad?

-En este momen­to, cuan­do hay 500 mil fami­lias en Espa­ña que están ame­na­za­das por vía judi­cial de que van a per­der sus casas por­que no pue­den pagar las hipo­te­cas a los ban­cos, en Mari­na­le­da no hay ni una sola fami­lia hipo­te­ca­da; más bien, todas las fami­lias tie­nen acce­so a la vivien­da. Con­tras­ta tam­bién el hecho de que en una Anda­lu­cía don­de exis­ten actual­men­te 250 mil para­dos (des­em­plea­dos), 3 millo­nes de pobres y 33% de la pobla­ción acti­va para­da, en Mari­na­le­da prác­ti­ca­men­te tene­mos pleno empleo y acce­so a todos los bien­es­ta­res públi­cos de mane­ra sen­ci­lla. Todo esto, entre otras cosas, hace que la gen­te esté cons­cien­te de que este es un pro­yec­to de cala­do his­tó­ri­co, y que aun­que sea peque­ñi­to, cons­ti­tu­ye un refe­ren­te impor­tan­te a esca­la nacio­nal e inter­na­cio­nal.

El nivel de vida en Mari­na­le­da ha cam­bia­do en 180%, por­que antes la gen­te no tenía tra­ba­jo y aho­ra tie­ne, indi­có el alcal­de; “por­que no había otra opción que la emi­gra­ción y aho­ra se que­dan en su pue­blo, por­que no tenían vivien­da y aho­ra la tie­nen, y por­que en este momen­to todos allí tene­mos nues­tras nece­si­da­des cubier­tas y antes no, por­que todos tie­nen acce­so a la sani­dad y a la edu­ca­ción y por­que hemos con­se­gui­do que el impues­to indi­rec­to no se suba. Todos esos han sido bien­es­ta­res muy con­cre­tos que han reper­cu­ti­do en la vida dia­ria de la gen­te, de mane­ra que no es que la gen­te sue­ñe la uto­pía en Mari­na­le­da sino que la uto­pía está lle­gan­do a sus vidas y a sus bol­si­llos”.

De algu­na for­ma en Mari­na­le­da “hemos inten­ta­do demos­trar que es posi­ble hacer una polí­ti­ca más huma­na, pero que no hay que espe­rar lle­gar al socia­lis­mo, sino que mien­tras lle­ga­mos a él, vamos cons­tru­yen­do. Mien­tras lle­ga­mos a lo que que­re­mos, haga­mos par­te de eso”.

Insis­tió en que no es pru­den­te poner “todas nues­tras espe­ran­zas en el maña­na. Hay que ir por el obje­ti­vo, pero en el camino hay que resol­ver los pro­ble­mas con­cre­tos para que la gen­te visua­li­ce que ha lle­ga­do otra for­ma de hacer polí­ti­ca y para que los pro­ce­sos, que segu­ra­men­te van a tener muchas crí­ti­cas y van a ser cri­mi­na­li­za­dos a tra­vés de la pren­sa bur­gue­sa, pue­dan sos­te­ner­se sin que los pue­blos, que muchas veces son fla­cos de memo­ria, no nos den la espal­da”.

-¿Con­si­de­ra fac­ti­ble tras­la­dar esta expe­rien­cia a otros paí­ses?

-Para lograr una ver­da­de­ra demo­cra­cia social hace fal­ta tener la volun­tad polí­ti­ca y ven­cer muchas difi­cul­ta­des. ¿Por qué la vivien­da no pue­de dejar de ser un nego­cio y con­ver­tir­se en un dere­cho? Si en los paí­ses exis­tie­ra una ley que dije­ra que todo el sue­lo para pri­me­ra vivien­da es públi­co e ines­pe­cu­la­ble, aba­ra­ta­ría­mos los cos­tos, se podrían cons­truir vivien­das a tra­vés de coope­ra­ti­vas y del pro­pio Esta­do, sin áni­mos de lucro, y se con­ver­ti­ría en un dere­cho uni­ver­sal, igual que la sani­dad y la edu­ca­ción.

Dis­cu­tir los pre­su­pues­tos con la gen­te tam­po­co es difí­cil, enfa­ti­zó, ya que “se pue­den divi­dir las ciu­da­des en dis­tri­tos y se va expli­can­do dis­tri­to por dis­tri­to qué es lo que la gen­te quie­re que se haga con su dine­ro. Que no haya dife­ren­cia entre diri­gen­te y diri­gi­do, tam­bién se pue­de hacer y que los tra­ba­ja­do­res vayan acce­dien­do a los medios de pro­duc­ción, tam­bién es posi­ble”.

DIFERENCIA CUESTIONADA POR EL SISTEMA

-¿Cuál ha sido la reac­ción de la dere­cha ante este mode­lo de demo­cra­cia social?

-Yo he teni­do dos aten­ta­dos: uno en los años 80, y otro en 1997, por gen­te de la extre­ma dere­cha. Tam­bién he esta­do en la cár­cel un mon­tón de veces, en ple­na demo­cra­cia. Ade­más en Mari­na­le­da hemos teni­do pro­ce­sos y mul­tas de todo tipo, así como gra­ves ame­na­zas cada vez que nos movi­li­za­mos.

El sis­te­ma espa­ñol no per­mi­te las dife­ren­cias, pre­ci­só. “Mari­na­le­da es dife­ren­te por muchas razo­nes, entre ellas, por­que nun­ca tie­ne el retra­to del Rey de Bor­bón y Bor­bón, por­que no cree­mos en la monar­quía, que ade­más de corrup­ta fue esta­ble­ci­da por Fran­co. Lo que hace fal­ta en Espa­ña es una ter­ce­ra Repú­bli­ca”.

“Tam­bién somos dife­ren­tes”, refi­rió, por­que “no nos con­for­ma­mos con el orden esta­ble­ci­do y hemos toca­do el san­ta sac­to­rum del capi­ta­lis­mo, que es la pro­pie­dad pri­va­da de los medios de pro­duc­ción, y eso en Espa­ña es peca­do mor­tal. Somos dife­ren­tes, ade­más, por­que que­re­mos que Espa­ña sal­ga de la OTAN y que no entre en nin­gu­na gue­rra”.

En ese sen­ti­do “hemos hecho un lla­ma­do a los dipu­tados del PP y del PSOE, pues seño­res que ben­di­cen el terro­ris­mo inter­na­cio­nal como José María Aznar, cuan­do nos metió en la gue­rra de Irak, y José Luis Rodrí­guez Zapa­te­ro, que nos metió en la gue­rra con­tra Libia, tenían que ser juz­ga­dos en el tri­bu­nal penal inter­na­cio­nal. Eso ha pro­vo­ca­do que nos cie­rren una emi­so­ra de radio y otra de tele­vi­sión que tene­mos, que ten­ga­mos per­se­cu­ción y que nos cri­mi­na­li­cen una y otra vez”.

ALIMENTOS CONVERTIDOS EN NEGOCIO

-¿En la actual cri­sis ali­men­ta­ria mun­dial podría ser Mari­na­le­da un ejem­plo a seguir?

-La vía de la sobe­ra­nía ali­men­ta­ria es la gran apues­ta. La agri­cul­tu­ra y la polí­ti­ca de pre­cios no pue­den ser con­tro­la­das por el Fon­do Mone­ta­ria Inter­na­cio­nal. Hace fal­ta que apos­te­mos por una agri­cul­tu­ra eco­ló­gi­ca para que ven­da­mos ali­men­tos sanos y no vene­nos.

El mode­lo capi­ta­lis­ta de agri­cul­tu­ra se está apo­de­ran­do de gran­des exten­sio­nes de tie­rra en Áfri­ca, Asía, e inclu­so en Amé­ri­ca Lati­na, don­de las gran­des mul­ti­na­cio­na­les se están con­vir­tien­do en los nue­vos terra­te­nien­tes, advir­tió. Ade­más, “la apa­ri­ción de los trans­gé­ni­cos, impul­sa­dos por este mode­lo agra­rio, ha pri­va­ti­za­do las semi­llas, de mane­ra que aho­ra no solo hay terra­te­nien­tes sino tam­bién semi­lla­te­nien­tes, y eso ha pro­vo­ca­do el des­pla­za­mien­to de miles de cam­pe­si­nos”.

Tam­bién, recor­dó, “es el res­pon­sa­ble de 32% de los gases inver­na­de­ro; por eso tene­mos que ir a otro sis­te­ma sos­te­ni­ble, soli­da­rio, éti­co, don­de la tie­rra, la semi­lla y los recur­sos natu­ra­les estén en manos de las comu­ni­da­des de tra­ba­ja­do­res, cam­pe­si­nos, y con­su­mi­do­res, que son los que tie­nen que ver con la ali­men­ta­ción huma­na y no gen­te extra­ña que vie­ne a espe­cu­lar con una nece­si­dad tan huma­na y vital como es la de comer todos los días”.

El gran pro­ble­ma en el mun­do “es que han con­ver­ti­do a los ali­men­tos en un nego­cio para espe­cu­lar, pero estos son un dere­cho. Noso­tros apos­ta­mos por una revo­lu­ción agra­ria, lla­ma­da sobe­ra­nía ali­men­ta­ria, en la que cada pue­blo pue­da deci­dir su pro­pia polí­ti­ca agra­ria y agro­in­dus­trial, que cada pue­blo pue­da auto­abas­te­cer­se al menos en la ali­men­ta­ción bási­ca y no depen­da del gran nego­cio espe­cu­la­ti­vo de las gran­des mul­ti­na­cio­na­les, que son cua­tro o cin­co en el mun­do”.

A su jui­cio, “hay que esta­ble­cer meca­nis­mos de defen­sa de los paí­ses, fren­te a la inva­sión de pro­duc­tos aba­ra­ta­dos arti­fi­cial­men­te por las mul­ti­na­cio­na­les que lo que hacen es car­gar­se el comer­cio local, e impe­dir que pue­da haber desa­rro­llo en los pue­blos; por tan­to, se tra­ta de una acción y una opción revo­lu­cio­na­ria que hay que fomen­tar entre toda la gen­te. Cree­mos en otro mun­do que no sea el del sis­te­ma capi­ta­lis­ta de pro­duc­ción”.

LATINOAMÉRICA: UNA ESPERANZA PARA EL MUNDO

-¿Cómo valo­ra la situa­ción actual en Vene­zue­la y en otros paí­ses lati­no­ame­ri­ca­nos y cari­be­ños como Boli­via, Ecua­dor, Argen­ti­na y Cuba, que se man­tie­nen uni­dos en lucha con­tra el mode­lo capi­ta­lis­ta?

-Estos paí­ses son una espe­ran­za, no solo para Amé­ri­ca Lati­na sino para el mun­do ente­ro. Los inten­tos de Vene­zue­la, Boli­via y Ecua­dor, son una espe­ran­za para la huma­ni­dad, con un capi­ta­lis­mo en cri­sis y una cri­sis sis­té­mi­ca que se qui­ta la care­ta y mues­tra toda la cruel­dad infi­ni­ta de este sis­te­ma vio­len­to e inhu­mano. En estas elec­cio­nes que aho­ra se ori­gi­nan en Vene­zue­la, es muy impor­tan­te, no solo la vic­to­ria de Hugo Chá­vez, sino lograr­lo tam­bién con la amplia mayo­ría, para que no se cues­tio­ne el pro­ce­so, sobre todo en la pren­sa inter­na­cio­nal bur­gue­sa.

Con el ALBA, esti­mó, “tam­bién se está cons­tru­yen­do una for­ma de comer­cio que es impres­cin­di­ble para poder sobre­vi­vir al gran comer­cio que impo­ne e impe­ria­lis­mo eco­nó­mi­co”.

El hecho de que los pue­blos se ayu­den entre sí para lograr el bien­es­tar común “es un inten­to revo­lu­cio­na­rio muy sig­ni­fi­ca­ti­vo. Eso es lo que antes se lla­ma­ba inter­na­cio­na­lis­mo pro­le­ta­rio o la filo­so­fía del enten­di­mien­to y la soli­da­ri­dad. Expe­rien­cias como estas están mos­tran­do que otros mode­los de eco­no­mía son posi­bles”.

LOS MEDIOS BURGUESES ESTÁN INCAPACITADOS PARA HABLAR DE DEMOCRACIA

Algu­nos medios de comu­ni­ca­ción, nacio­na­les e inter­na­cio­na­les, pro­mue­ven la hipó­te­sis de que en Vene­zue­la pre­va­le­ce un mode­lo polí­ti­co repre­si­vo. En opi­nión del alcal­de de Mari­na­le­da, Juan Manuel Sán­chez Gor­di­llo, esto reve­la el com­por­ta­mien­to anti­éti­co de las cor­po­ra­cio­nes mediá­ti­cas.

Esas noti­cias demues­tran “que la mayo­ría de los medios de comu­ni­ca­ción en el mun­do están al ser­vi­cio de la pro­pa­gan­da de la cla­se domi­nan­te. Estos no son ins­tru­men­tos de liber­tad de expre­sión de los pue­blos sino perri­tos fal­de­ros del sis­te­ma capi­ta­lis­ta que les paga”.

En el mun­do, más que liber­tad de expre­sión, “lo que hay es liber­tad de pose­sión de los gran­des medios de comu­ni­ca­ción que valen mucho dine­ro. No hay, o exis­ten pocos medios de comu­ni­ca­ción de izquier­da, de la cla­se obre­ra, que en el mun­do cuen­ten otro dis­cur­so y otros valo­res. Esa, la bata­lla de las ideas, es otra que debe­mos empren­der”.

Con­si­de­ró que “una ver­da­de­ra dic­ta­du­ra es la que ejer­cen los mer­ca­dos en Euro­pa. ¿Por qué Mariano Rajoy tie­ne que pre­gun­tar antes de deci­dir el pre­su­pues­to para Espa­ña, a la seño­ra Ánge­la Mer­kel, que a su vez con­sul­ta a los ban­cos ale­ma­nes?”.

Recor­dó que en Ita­lia “han qui­ta­do un pre­si­den­te elec­to; en Gre­cia han qui­ta­do un pre­si­den­te elec­to con mayor��a abso­lu­ta. ¿Dón­de está la demo­cra­cia? Hay dos con­cep­tos anta­gó­ni­cos que son demo­cra­cia y capi­ta­lis­mo. El capi­ta­lis­mo nece­si­ta ganar dine­ro sea como sea y la úni­ca liber­tad que cono­ce es la de hacer lo que le ven­ga en gana en su pro­pio bene­fi­cio, todas las demás liber­ta­des, las de los ciu­da­da­nos y los pue­blos, le estor­ban. Por tan­to, demo­cra­cia, poder del pue­blo y la tira­nía del dine­ro son incom­pa­ti­bles”.

De acuer­do con el man­da­ta­rio local, “habría que pre­gun­tar­le muchas cosas a estos medios. ¿Aca­so la inva­sión a Libia, o lo que se ha hecho en Irak en nom­bre de una supues­ta arma de des­truc­ción masi­va que nun­ca exis­tió, no es neo­fas­cis­mo, terro­ris­mo inter­na­cio­nal de Esta­do y dic­ta­du­ra cri­mi­nal? ¿Enton­ces con qué fuer­za moral nos hablan de demo­cra­cia? Estos bur­gue­ses y sus medios están inca­pa­ci­ta­dos para hablar de demo­cra­cia”.

Ase­gu­ró que, para ese tipo de pren­sa y para el capi­ta­lis­mo, “todo lo que no gus­ta es cri­mi­na­li­za­do para poder jus­ti­fi­car y qui­tar­lo del medio. Cri­mi­na­li­za­ron a Sad­dam Hus­sein por­que había que inva­dir a Irak. Jus­ti­fi­ca­ron sus accio­nes con la exis­ten­cia de supues­tas armas de des­truc­ción masi­va, pero no dicen que por cau­sa de esta inva­sión se han pro­du­ci­do 600 mil muer­tos y se han que­da­do con el petró­leo las gran­des mul­ti­na­cio­na­les. Lo mis­mo ha pasa­do con Gad­da­fi en Libia, y mien­tras siga­mos bajo este sis­te­ma capi­ta­lis­ta mun­dial, cual­quie­ra que se levan­te con­tra ese orden esta­ble­ci­do lo cri­mi­na­li­za­rán, lo per­se­gui­rán, y si moles­ta mucho, lo qui­tan del medio”.

Otra gran men­ti­ra, “ade­más de la idea de demo­cra­cia que nos han ven­di­do los medios, es el bipar­ti­dis­mo. La demo­cra­cia sin bien­es­tar para el pue­blo es un enga­ño, por­que le hace creer a la gen­te que son par­te de un pro­yec­to, cuan­do real­men­te la mayo­ría de los gobier­nos no los toman en cuen­ta”.

En Esta­dos Uni­dos hay dos par­ti­dos: el Demó­cra­ta y el Repu­bli­cano; en Espa­ña están el Par­ti­do Popu­lar y el Par­ti­do Socia­lis­ta Obre­ro Espa­ñol, expli­có, “pero esto es una gran esta­fa polí­ti­ca, por­que en ambos paí­ses te hacen creer que tu pue­des ele­gir entre uno u otro par­ti­do, pero votes por quien votes le estás dan­do tu voto al pro­pio ver­du­go, es decir, al capi­ta­lis­mo. Por eso hace fal­ta que los pue­blos se orga­ni­cen y se voten a sí mis­mos. Eso es lo que está suce­dien­do en Vene­zue­la, por­que al votar por Chá­vez se le está dan­do el poder al pue­blo”.

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