Otro capí­tu­lo de “La Gran Cri­sis Euro­pea”- Alber­to Rabi­lot­ta

crisis-europea

La Gran Cri­sis Euro­pea se desa­rro­lla como una tra­ge­dia a nivel con­ti­nen­tal, con sus cam­bios de per­so­na­je y la pre­ci­pi­ta­ción de situa­cio­nes que augu­ran nue­vos impas­ses, más ilu­sio­nes o solu­cio­nes radi­ca­les. Es así que el 15 de mayo, mien­tras un Nico­lás Sar­kozy derro­ta­do aban­do­na­ba el Eli­seo y su suce­sor Fra­nçois Hollan­de asu­mía las fun­cio­nes de la Pre­si­den­cia, la urgen­cia de la situa­ción hizo que el nue­vo man­da­ta­rio fran­cés tuvie­se que abor­dar simul­tá­nea­men­te la tarea de nom­brar un pri­mer minis­tro y via­jar el mis­mo día a Ale­ma­nia con el fin de tener un pri­mer “mano a mano” con la Can­ci­ller Ánge­la Mer­kel, la Dama de Hie­rro de la Unión Euro­pea (UE) gra­cias al apo­yo que duran­te los últi­mos años tuvo de Sar­kozy.

Los hechos se pre­ci­pi­tan, los anta­go­nis­mos se mani­fies­tan

El pano­ra­ma de la UE que has­ta hace pocos meses pare­cía ina­mo­vi­ble se ha trans­for­ma­do rápi­da­men­te en las últi­mas sema­nas. El bipar­ti­dis­mo (con­ser­va­do­res o social­de­mó­cra­tas) que se alter­na­ba o fun­cio­na­ba en coa­li­ción en el poder para pro­fun­di­zar las polí­ti­cas neo­li­be­ra­les empie­za a ser cosa del pasa­do. El futu­ro no exclu­ye del poder a la extre­ma dere­cha xeno­fó­bi­ca, anti­de­mo­crá­ti­ca y anti­eu­ro, ni tam­po­co a los fren­tes de izquier­da radi­cal que recla­man el fin de las polí­ti­cas neo­li­be­ra­les y exi­gen la cons­truc­ción de una “Euro­pa social”.

Al refe­rir­se al inten­to de apli­car a toda cos­ta las polí­ti­cas de aus­te­ri­dad para alcan­zar una supues­ta esta­bi­li­dad, el colum­nis­ta John Kay escri­be en el Finan­cial Times (FT) sobre la incom­pa­ti­bi­li­dad de esta orto­do­xia neo­li­be­ral con la demo­cra­cia. Este dog­ma “hace peli­grar la esta­bi­li­dad. La cre­di­bi­li­dad que los mode­los (neo­li­be­ra­les) des­cri­ben es impo­si­ble en una demo­cra­cia. Peor aun, el inten­to de lograr­la ame­na­za la demo­cra­cia”, y cita la pola­ri­za­ción polí­ti­ca que pro­vo­có en Gre­cia.

El colum­nis­ta cana­dien­se Tho­mas Wal­kom, del Toron­to Star, aler­ta que la cri­sis de la zona euro (ZE) “apun­ta a una repe­ti­ción de los años 30” por­que se están repi­tien­do los mis­mos erro­res: las polí­ti­cas de aus­te­ri­dad fis­cal y el mis­mo empe­ci­na­mien­to en defen­der una orto­do­xia mone­ta­ria que impe­día deva­luar las mone­das para expor­tar más y crear empleos a nivel domes­ti­co, y –por otra par­te- la mio­pía de que cada país debía salir del ato­lla­de­ro por sus pro­pios medios, sin ayu­da del res­to del mun­do. La mio­pía de 1931 está repi­tién­do­se aho­ra, y la eco­no­mía inter­na­cio­nal está nue­va­men­te sien­do empu­ja­da al abis­mo, apun­ta Wal­kom.

Y el his­to­ria­dor de eco­no­mía Robert Ski­delsky escri­be en el FT que las actua­les polí­ti­cas de aus­te­ri­dad de la UE se equi­pa­ran con el Tra­ta­do de Ver­sa­lles que los alia­dos impu­sie­ron a Ale­ma­nia al final de la pri­me­ra Gue­rra Mun­dial y que con­du­jo a la gra­ve cri­sis que en Ale­ma­nia per­mi­tió el ascen­so del nazis­mo. En cuan­to al caso grie­go, Ski­delsky con­si­de­ra que es inevi­ta­ble una sali­da de la ZE con una deva­lua­ción con­tro­la­da.

Hollan­de y Mer­kel no pudie­ron evi­tar el tema de la cri­sis finan­cie­ra, polí­ti­ca y social en Gre­cia que se cris­ta­li­zó el mis­mo 15 de mayo, cuan­do el Pre­si­den­te grie­go Karo­lo Papou­lias tiró la toa­lla al no poder lograr la for­ma­ción de un gobierno de coa­li­ción y deci­dió que los grie­gos irán nue­va­men­te a las urnas para elec­cio­nes legis­la­ti­vas en junio, casi al mis­mo tiem­po que los fran­ce­ses y tal vez los holan­de­ses.

El 15 de mayo en Ber­lín reso­nó el “¡bas­ta ya!” de los grie­gos, que en junio podría mani­fes­tar­se en una mayo­ría de dipu­tados de la Coa­li­ción de la Izquier­da Radi­cal (Syri­za), que recha­za de plano los tér­mi­nos del “pac­to fis­cal”, títu­lo ofi­cial del plan de aus­te­ri­dad que la Troi­ka de la UE (Comi­sión Euro­pea, Ban­co Cen­tral Euro­peo y el FMI) impu­so a Gre­cia.

La cri­sis finan­cie­ra y eco­nó­mi­ca se agra­va

Los indi­ca­do­res eco­nó­mi­cos mues­tran que la mayo­ría de las eco­no­mías de la UE, excep­tuan­do las de Ale­ma­nia y Aus­tria, están en rece­sión o estan­ca­das, que el des­em­pleo sigue cre­cien­do y que la deman­da con­ti­núa bajan­do. Las tasas de inte­rés aumen­tan para las obli­ga­cio­nes de los paí­ses endeu­da­dos y some­ti­dos a la san­gría de la aus­te­ri­dad fis­cal, como Espa­ña e Ita­lia, agra­van­do así el pro­ble­ma eco­nó­mi­co, el défi­cit fis­cal, la cri­sis social y polí­ti­ca.

En el plano mone­ta­rio el euro sigue debi­li­tán­do­se por la anti­ci­pa­ción de la sali­da (o expul­sión) de Gre­cia de la ZE, como con­si­de­ra el eco­no­mis­ta Nou­riel Rou­bi­ni, mien­tras en muchos paí­ses las bol­sas están en una espi­ral des­cen­den­te que mani­fies­ta una gra­ve des­ca­pi­ta­li­za­ción bur­sá­til (1).

Y como coro­la­rio a esta pre­ci­pi­ta­ción de la cri­sis, el pro­pio Pre­si­den­te grie­go hizo saber que el Gober­na­dor del Ban­co Cen­tral de Gre­cia, Geor­ge Pro­co­pou­los, le había aler­ta­do de una poten­cial “corri­da ban­ca­ria”, o sea que la gen­te está reti­ran­do sus depó­si­tos de los ban­cos. El dia­rio FT de Lon­dres repor­ta­ba el 16 de mayo que “fuen­tes ban­ca­rias” en Gre­cia cal­cu­lan que des­de el pasa­do 6 de mayo y por la “incer­ti­dum­bre polí­ti­ca” fue­ron reti­ra­dos de los ban­cos grie­gos unos cin­co mil millo­nes de euros, o sea unos 700 millo­nes de dóla­res por cada día hábil.

En el cen­tro finan­cie­ro de la City de Lon­dres se repor­ta que algu­nas ins­ti­tu­cio­nes finan­cie­ras están vien­do como “incor­po­rar el drac­ma (la anti­gua y qui­zás futu­ra mone­da de Gre­cia) a sus sis­te­mas”. Nada de sor­pren­den­te cuan­do el mun­do finan­cie­ro sabe, por opi­nio­nes ver­ti­das en la reu­nión que el 15 de mayo sos­tu­vie­ron los minis­tros de hacien­da y de eco­no­mía de la UE en Bru­se­las, que hablan­do del caso grie­go el Gober­na­dor del Ban­co Cen­tral de Bél­gi­ca, Luc Coene, dijo que “un divor­cio amis­to­so pue­de ser posi­ble”, algo simi­lar al “pue­de ser mane­ja­ble” de Patrick Honohan, del Ban­co Cen­tral de Irlan­da.

Por su par­te el con­ser­va­dor minis­tro de Finan­zas del (salien­te) gobierno de Holan­da, Jan Kees de Jager, sugi­rió que la ZE pue­de enfren­tar “el poten­cial con­ta­gio de una sali­da de Gre­cia”, aña­dien­do que “el ries­go de con­ta­gio será mucho, mucho más peque­ño que hace un año o año y medio”.

Y en esa reu­nión de Bru­se­las, que tuvo lugar mien­tras Hollan­de y Mer­kel se reu­nían en Ber­lín y habla­ban de poten­cial­men­te reabrir las nego­cia­cio­nes del pac­to fis­cal para acen­tuar el “olvi­da­do” aspec­to del cre­ci­mien­to, la mayo­ría de los minis­tros de los paí­ses de la ZE, según el dia­rio inglés The Guar­dian, insis­tían en que no habrá aflo­ja­mien­to de las duras con­di­cio­nes que Ate­nas acep­tó el año pasa­do para obte­ner el paque­te de res­ca­te por la UE y el FMI de 130 mil millo­nes de euros. Las con­ver­sa­cio­nes gira­ron abier­ta­men­te sobre la posi­bi­li­dad de que Gre­cia qui­te o sea expul­sa­da del euro.

El mis­mo día la Direc­to­ra gene­ral del FMI, Chris­ti­ne Lagar­de, dejó en cla­ro que no se pue­de excluir una sali­da de Gre­cia de la ZE y exhor­tó a las auto­ri­da­des de la UE a pre­pa­rar­se para evi­tar una “sali­da des­or­de­na­da”

El con­ta­gio en mar­cha

La pre­sión del sis­te­ma finan­cie­ro inter­na­cio­nal por lo que se con­si­de­ra como una “inevi­ta­ble sali­da de Gre­cia de la zona euro” está mani­fes­tán­do­se en el aumen­to de la tasa de inte­rés que deben pagar los paí­ses deu­do­res de la zona euro. Ita­lia, país que tie­ne una deu­da públi­ca de casi dos billo­nes de euros y cuya eco­no­mía está en fran­ca rece­sión, vio la tasa para sus obli­ga­cio­nes a 10 años aumen­tar al insos­te­ni­ble nivel de 5.86 por cien­to.

El pasa­do lunes 14 la agen­cia Moody’s redu­jo la nota­ción cre­di­ti­cia de 26 ban­cos ita­lia­nos por­que “son vul­ne­ra­bles a una reno­va­da rece­sión”. Como repor­ta el 16 de mayo el ana­lis­ta Ambro­se Evans-Prit­chard en The Tele­graph de Lon­dres, el no elec­to gobierno de Mario Mon­ti está apli­can­do un ajus­te fis­cal tres veces supe­rior al “rit­mo tera­péu­ti­co” reco­men­da­do por el FMI. La eco­no­mía ita­lia­na sufri­rá una con­trac­ción eco­nó­mi­ca de 1.9 por cien­to en el 2012, según Moody’s.

Por su par­te el ex pri­mer minis­tro ita­liano Romano Pro­di, según Evans-Prit­chard, afir­mó que la sali­da de Gre­cia de la ZE pro­vo­ca­rá un “con­ta­gio ins­tan­tá­neo” en Espa­ña, Ita­lia y Fran­cia, y que enton­ces se des­plo­ma­rá “todo el cas­ti­llo de nai­pes” de la ZE.

Simul­tá­nea­men­te el ban­co espa­ñol BBVA seña­ló en su repor­te anual a la SEC (Comi­sión de Valo­res Bur­sá­ti­les de Esta­dos Uni­dos), que la cri­sis de la deu­da en la zona euro –por la com­bi­na­ción de la cri­sis ban­ca­ria con las polí­ti­cas de aus­te­ri­dad que redu­cen el cre­ci­mien­to económico‑, es más gra­ve que la cri­sis que siguió a la ban­ca­rro­ta de Leh­man Brothers en el 2008, debi­do a que tan­to los gobier­nos como los ban­cos han per­di­do acce­so a los fon­dos de finan­cia­mien­to.

El jui­cio más lapi­da­rio de un minis­tro de un país del G7 sobre la situa­ción de la ZE le corres­pon­de a nada menos que al minis­tro de Finan­zas de Cana­dá, el con­ser­va­dor Jim Flaherty, para quien en estos momen­tos de cri­sis “todo el futu­ro de la ZE está en el aire, y esto es muy impor­tan­te para muchos de los paí­ses miem­bros de la ZE, dada la his­to­ria de Euro­pa en los últi­mos 100 años… Por eso deben mos­trar cora­je. Tie­nen que hacer lo que deben, usar par­te de los dine­ros de sus con­tri­bu­yen­tes para res­ca­tar algu­nos de los miem­bros más débi­les de la ZE, o empe­zar a salir­se de la ZE y sim­ple­men­te reco­no­cer que este ha sido un expe­ri­men­to que no fun­cio­nó”.

Inclu­so Ale­ma­nia no está exen­ta de mues­tras de una revuel­ta con­tra las polí­ti­cas de aus­te­ri­dad fis­cal y de fle­xi­bi­li­dad labo­ral, como indi­can las derro­tas elec­to­ra­les en los esta­dos (lan­ders) que ha sufri­do el par­ti­do de Ánge­la Mer­kel, al pun­to que el dia­rio Bild, con­ser­va­dor y de gran cir­cu­la­ción, con­si­de­ra que la Can­ci­ller ya no tie­ne “el poder” para impo­ner su visión en tan­to que gober­nan­te de Ale­ma­nia.

Las pro­tes­tas socia­les como telón de fon­do

Un “verano de pro­tes­tas” está en el calen­da­rio de los paí­ses del Sur de Euro­pa por­que ciu­da­da­nos de todas las eda­des y de todo el espec­tro polí­ti­co pla­nean demos­tra­cio­nes con­tra las medi­das de aus­te­ri­dad exis­ten­tes y las que se están anun­cian­do, y con­tra esos polí­ti­cos que dicen que no hay otra alter­na­ti­va que los cor­tes pre­su­pues­ta­rios, repor­ta el 15 de mayo el dia­rio inglés The Inde­pen­dent.

En efec­to, en Espa­ña cien­tos de miles de Indig­na­dos reco­men­za­ron las mani­fes­ta­cio­nes paci­fi­cas en Madrid y otras ciu­da­des. En Ita­lia la cri­sis eco­nó­mi­ca está crean­do, según el dia­rio inglés, una “ines­ta­bi­li­dad polí­ti­ca” como no se veía des­de hace 40 años, con los de la indus­tria des­pla­zán­do­se con escol­tas arma­das por una supues­ta ame­na­za “anar­quis­ta”, y con el minis­tro del Inte­rior indi­can­do que qui­zás recu­rra al ejer­ci­to “para pro­te­ger a poten­cia­les blan­cos terro­ris­tas”. Las ten­sio­nes se han ele­va­do en Ita­lia por la serie de sui­ci­dios de per­so­nas afec­ta­das por la cri­sis eco­nó­mi­ca, según el dia­rio bri­tá­ni­co.

¿Pre­si­den­te del cam­bio o sim­ple cam­bio de Pre­si­den­te?

Apar­te de enta­blar un cono­ci­mien­to mutuo, en esta pri­me­ra reu­nión Mer­kel y Hollan­de tenían mucho que tra­tar debi­do a que el nue­vo Pre­si­den­te fran­cés fue elec­to por­que recha­zó la aus­te­ri­dad como un fin en sí mis­mo, pro­me­tió a los fran­ce­ses una polí­ti­ca de cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co y un nue­vo tipo de rela­ción con Ale­ma­nia y den­tro de la UE.

Hollan­de no podía empren­der su man­da­to sin cali­brar direc­ta­men­te y con algu­na cer­te­za la posi­bi­li­dad de que Ale­ma­nia acep­ta­rá un pro­ce­so de nego­cia­ción que per­mi­ta modi­fi­car la polí­ti­ca fis­cal y eco­nó­mi­ca de la UE sin alte­rar la orto­do­xia sobre la cual está sus­ten­ta­da. La reac­ción de la seño­ra Mer­kel fue, como apun­ta la agen­cia Bloom­berg, de seña­lar que había “dife­ren­cias en el énfa­sis” con lo que pro­po­nía Hollan­de en mate­ria de “cre­ci­mien­to”.

Y en bue­na medi­da el eco­no­mis­ta Phi­lip­pe Aghion, ase­sor de Hollan­de y pro­fe­sor en la Uni­ver­si­dad de Har­vard (2), da razón a la Can­ci­ller ale­ma­na al afir­mar, en un artícu­lo publi­ca­do el lunes 14 de mayo en el FT, para que fue­ra leí­do a tiem­po en Ber­lín, que la estra­te­gia que el Pre­si­den­te socia­lis­ta fran­cés pro­pu­so a la Can­ci­ller ale­ma­na con­sis­te “en tres ideas prin­ci­pa­les”: cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co, inclu­sión social y dis­ci­pli­na pre­su­pues­ta­ria.

Para Hollan­de, escri­be Aghion, el futu­ro de Fran­cia depen­de de poder con­cre­tar las tres ideas, por­que “nin­guno de esos (tres) ele­men­tos pue­de ser logra­do sin los otros dos. Sin el sen­ti­mien­to entre los fran­ce­ses de que el far­do (de la dis­ci­pli­na fis­cal) es com­par­ti­do, será difí­cil ape­lar a los nece­sa­rios sacri­fi­cios para lograr la dis­ci­pli­na pre­su­pues­ta­ria. A la vez, la dis­ci­pli­na fis­cal debe­rá per­mi­tir al gobierno la apli­ca­ción de polí­ti­cas fis­ca­les para esti­mu­lar el cre­ci­mien­to si la deman­da baja. La refor­ma fis­cal y el cor­te del gas­to tam­bién per­mi­ti­rá a Fran­cia finan­ciar las inver­sio­nes que apo­yen el cre­ci­mien­to”.

Según Aghion, a dife­ren­cia de los anti­guos lide­res socia­lis­tas fran­ce­ses el nue­vo Pre­si­den­te socia­lis­ta de Fran­cia “no está casa­do” con el key­ne­sia­nis­mo –la polí­ti­ca de esti­mu­lar la deman­da median­te el gas­to fis­cal duran­te las rece­sio­nes o depre­sio­nes económicas‑, sino que es el pri­me­ro en plan­tear el enfo­que de la polí­ti­ca de la ofer­ta (la polí­ti­ca neo­li­be­ral) para el cre­ci­mien­to.

La polí­ti­ca de cre­ci­mien­to de Hollan­de, según Aghion, se dis­tin­gue por “algu­nos com­po­nen­tes”: La UE debe movi­li­zar sus fon­dos estruc­tu­ra­les para finan­ciar refor­mas en los mer­ca­dos labo­ra­les, en los mer­ca­dos de pro­duc­ción y en la edu­ca­ción supe­rior, y asi­mis­mo con­sa­grar­se más a lo que “típi­ca­men­te lla­ma­mos polí­ti­ca indus­trial”; finan­cia­mien­to de pro­yec­tos –en las ramas de tec­no­lo­gías de infor­má­ti­ca y ener­gías lim­pias- a par­tir del pre­su­pues­to de la UE y emi­sión de obli­ga­cio­nes con­jun­tas con el Ban­co Euro­peo de Inver­sio­nes. Y, ade­más, per­mi­tir la emi­sión de bonos de la ZE para deu­das mutua­les que estén “des­ti­na­das a finan­ciar pro­yec­tos de infra­es­truc­tu­ra”.

La “esta­bi­li­dad finan­cie­ra” debe sus­ten­tar estas refor­mas, y –con­ti­núa Aghion‑, la ZE “debe­rá esta­ble­cer un sis­te­ma uni­fi­ca­do de super­vi­sión ban­ca­ria y de segu­ros de los depó­si­tos” ban­ca­rios.

Hollan­de pro­pon­drá usar una dife­ren­cia­ción en la tasa de infla­ción para redu­cir la bre­cha de com­pe­ti­ti­vi­dad entre los paí­ses del Nor­te (más del 2.0 por cien­to de infla­cion) y del Sur (menos del 2.0 por cien­to) de la UE.

Y en cuan­to al aumen­to de tri­bu­ta­ción para los más ricos de la socie­dad fran­ce­sa, la pro­me­sa elec­to­ral de Hollan­de de aumen­tar a 75 por cien­to el impues­to mar­gi­nal para los ingre­sos supe­rio­res a un millón de euros anua­les, su ase­sor eco­nó­mi­co escri­be que él pien­sa que “fue par­cial­men­te moti­va­da por la nece­si­dad de movi­li­zar a la izquier­da y así pre­ve­nir la repe­ti­ción del fias­co del 2022 en el cual el Par­ti­do Socia­lis­ta per­dió en la pri­me­ra ron­da elec­to­ral de la elec­ción pre­si­den­cial. Mi sen­ti­mien­to es que si es apli­ca­do, este impues­to será tem­po­ral”

La hora de las defi­ni­cio­nes se acer­ca

Al ana­li­zar este rapi­dí­si­mo pro­ce­so de cri­sis eco­nó­mi­ca y finan­cie­ra, de cam­bios polí­ti­cos y de luchas socia­les, que Wal­kom com­pa­ra a lo suce­di­do en los años 30, lo pri­me­ro que se des­ta­ca es que es una coyun­tu­ra para pro­po­ner y efec­tuar los nece­sa­rios cam­bios de fon­do, lo que están pidien­do las mayo­rías, y no para el inmo­vi­lis­mo que pue­de ali­men­tar a las exis­ten­tes for­ma­cio­nes de la extre­ma dere­cha.

En un mes los fran­ce­ses irán nue­va­men­te a las urnas para las elec­cio­nes legis­la­ti­vas en las cua­les el PS de Hollan­de y las demás fuer­zas de izquier­da, en par­ti­cu­lar el Fren­te de Izquier­da, tie­nen como meta alcan­zar una mayo­ría de dipu­tados en la Asam­blea Nacio­nal para evi­tar una “coha­bi­ta­ción” con la dere­cha de la Unión por un Movi­mien­to Popu­lar (UMP) refor­za­da aho­ra con la extre­ma dere­cha del Fren­te Nacio­nal de Mari­ne Le Pen.

Lo mis­mo en Gre­cia, don­de la elec­ción del Par­la­men­to deci­di­rá quien for­ma el gobierno o está en con­di­cio­nes de enca­be­zar el pro­ce­so para la for­ma­ción de una coa­li­ción de gobierno.

Lo suce­di­do en esta pri­me­ra quin­ce­na de mayo mues­tra sin la míni­ma duda el fra­ca­so total de la orto­do­xia neo­li­be­ral de la Dama de Hie­rro ale­ma­na y el cre­cien­te ais­la­mien­to de Ale­ma­nia en la UE. Por eso mis­mo pare­ce que la hora de las defi­ni­cio­nes está lle­gan­do con en este nue­vo capí­tu­lo de la Gran Cri­sis Euro­pea.

La Vèr­die­re, Fran­cia.

1.- Para poner en con­tex­to el esta­do actual de la cri­sis y don­de se ubi­can las fisu­ras prin­ci­pa­les en la UE, en el plano de la capi­ta­li­za­ción bur­sá­til, bas­ta com­pa­rar el esta­do actual de las capi­ta­li­za­cio­nes bur­sá­ti­les con refe­ren­cia al comien­zo de la cri­sis finan­cie­ra del 2008. El índi­ce FTS100 de la bol­sa de Lon­dres, cen­tro finan­cie­ro mun­dial, per­dió des­de el 2008 alre­de­dor del 20 por cien­to de su capi­ta­li­za­ción bur­sá­til, un por­cen­ta­je simi­lar al índi­ce bur­sá­til ale­mán DAX, que repre­sen­ta la fuer­za finan­cie­ra, indus­trial y expor­ta­do­ra de Ale­ma­nia. Los índi­ces bur­sá­ti­les de otras dos eco­no­mías fuer­tes de la UE, con gran­des ban­cos invo­lu­cra­dos en las finan­zas mun­dia­les e indus­trias que depen­den de la expor­ta­ción, los de Fran­cia (CAC40) y Holan­da (AEX) mues­tran una pér­di­da apro­xi­ma­ti­va de 50 y 45 por cien­to, res­pec­ti­va­men­te. En Aus­tria, un país con ban­cos que ejer­cen una influen­cia finan­cie­ra en el Este euro­peo, el índi­ce ATX per­dió más del 50 por cien­to. En cuan­to a los paí­ses de la “peri­fe­ria” de la UE, endeu­da­dos por las fuer­tes entra­das de capi­ta­les finan­cie­ros en bus­ca de ren­di­mien­tos altos de los ban­cos de los “paí­ses fuer­tes” de la UE, las des­ca­pi­ta­li­za­cio­nes bur­sá­ti­les son de alre­de­dor de 60 por cien­to para el IBEX de Espa­ña, de alre­de­dor del 70 por cien­to para los prin­ci­pa­les índi­ces de Ita­lia (FTSE-MIB) e Irlan­da, y de un 90 por cien­to para el prin­ci­pal índi­ce bur­sá­til de Gre­cia.

2.- P. Aghion, What to expect from Fra­nçois Hollan­de, FT: http://​www​.ft​.com/​i​n​t​l​/​c​m​s​/​s​/​0​/​c​6​d​b​3​7​b​a​-​9​d​a​e​-​1​1​e​1​-​9​a​9​e​-​0​0​1​4​4​f​e​a​b​d​c​0​.​h​t​m​l​#​a​x​z​z​1​v​2​m​g​q​uib

http://​alai​net​.org/​a​c​t​i​v​e​/​5​4​888

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