Eres impor­tan­te- Borro­ka Garaia

La huma­ni­dad cami­na, y ya ha reco­rri­do un buen tre­cho, hacia la infra­va­lo­ra­ción de per­so­nas, de pen­sa­mien­tos, de colec­ti­vos. Pare­ce que nadie o nada es lo sufi­cien­te­men­te impor­tan­te, o eso es lo que nos quie­ren hacer creer los que han situa­do don­de resi­den los bare­mos de lo que es impor­tan­te o capi­tal en el desa­rro­llo humano, siem­pre des­de una pers­pec­ti­va de la ren­ta­bi­li­dad. Ya no se es en fun­ción de lo que se es sino en fun­ción de lo que se tie­ne o no se tiene.

El agua dema­sia­do pura no tie­ne peces y el agua hace flo­tar el bar­co, pero tam­bién pue­de hundirlo.

Inclu­so en los movi­mien­tos con­tes­ta­ta­rios sue­le ser común la valo­ra­ción en fun­ción de la ren­ta­bi­li­dad o de lo que se pue­de pro­du­cir, crean­do­se asi­mis­mo una nue­va pirá­mi­de social. La fal­ta de auto­es­ti­ma, un veneno que deli­ca­da y per­ni­cio­sa­men­te es imbui­do en pue­blos y per­so­nas. Una eter­na gue­rra psi­co­ló­gi­ca. ¿Eres lo sufi­cien­te­men­te buenx?.¿Eres lo sufi­cien­te­men­te impor­tan­te?. Todo está con­ce­bi­do y estruc­tu­ra­do para que pien­ses que no. De la mis­ma mane­ra que las vías des­pe­ja­das para que pien­ses que sí, te hacen avan­zar por cami­nos que harán des­po­jar­te de tu ver­da­de­ro ser.

No exis­te la heroi­ci­dad, no exis­ten gran­des pen­sa­do­res ni gran­des acti­vis­tas. Es todo un con­jun­to en muchos casos de pura casua­li­dad, de haber esta­do en un momen­to dado en ese lugar. Tam­bién de factores
que se van suman­do y pocas veces son cono­ci­dos o repa­ra­mos en ellos. La reali­dad es que somos todxs muy pare­ci­dos. Aun­que algunxs sean más pare­cidxs que otrxs. El ser humano sue­le ten­der a dar unas mis­mas res­pues­tas en las mis­mas situa­cio­nes. Todxs esta­mos hechos de la mis­ma y cal­ca­da mate­ria. El alma de toda per­so­na está com­pues­ta de la mis­ma bon­dad y mal­dad a par­tes igua­les, depen­de a que lado se le dé más luz es lo que impera.

De la mis­ma mane­ra que el sis­te­ma nos con­ven­ce psi­co­ló­gi­ca­men­te que no somos lo sufi­cien­te­men­te impor­tan­tes para cam­biar algo y que el sis­te­ma es lo sufi­cien­te­men­te fuer­te para impe­dir el cam­bio, psi­co­ló­gi­ca­men­te se pue­de rever­tir sien­do eso el pri­mer paso para el cam­bio real.

Estoy con­ven­ci­do que en la Eus­kal Herria de hoy en dia no cree­mos aún del todo en la libe­ra­ción nacio­nal y social. Cree­mos en la opre­sión nacio­nal y social. Y en fun­ción de esa opre­sión estruc­tu­ra­mos nues­tros pen­sa­mien­tos, ideas y acción para com­ba­tir­la. Y pue­de ser esa una de las razo­nes de que nos esté cos­tan­do a lo lar­go de las déca­das el libe­rar­nos. Eso, y que pen­se­mos que nues­tra acción ape­nas tie­ne con­se­cuen­cias o rele­van­cia. Cree­mos que dele­gar nues­tra lucha y nues­tros pen­sa­mien­tos en orga­ni­za­cio­nes o par­ti­dos bas­ta para poder enfren­tar­nos a las maqui­na­rias de los esta­dos. Pero como ya dijo aquél, no exis­te orga­ni­za­ción por muy gran­de y fuer­te que sea que pue­da solu­cio­nar por sí sola los pro­ble­mas de la cla­se tra­ba­ja­do­ra vasca.

Muchas veces pen­sa­mos que todo depen­de de gran­des estra­te­gias que no se sabe muy bien don­de se dibu­jan. Nos esfor­za­mos en con­se­guir una for­ma­ción polí­ti­ca, sabe­mos la impor­tan­cia de la movi­li­za­ción, del enfren­ta­mien­to con­tra los esta­dos, inclu­so otras veces sabe­mos cons­truir alter­na­ti­vas que se ponen en prác­ti­ca. Siem­pre mira­mos a alguien o algo, bus­ca­mos refe­ren­tes, efi­ca­cia. Sali­mos de nosotrxs mismxs para bus­car en el exte­rior una res­pues­ta. Si bien eso es nece­sa­rio ya va sien­do hora de bus­car la res­pues­ta den­tro de cada uno de noso­tros y nosotras.

El árbol más fuer­te y fron­do­so vive de lo que tie­ne debajo.

Era muy peque­ño y mar­cha­ba a casa. En la ace­ra, antes de lle­gar al por­tal, espar­ci­dos por el sue­lo había dece­nas de plan­fe­tos. Me aga­ché y cogí uno. Aba­jo del todo la ban­de­ra negra pira­ta de Herri Bata­su­na a modo de fir­ma. Me subí a casa el pan­fle­to y estu­ve leyen­do­lo dete­ni­da­men­te muchas veces. En ese pan­fle­to ví refle­ja­do muchos de mis pen­sa­mien­tos que ape­nas podía arti­cu­lar. Lo guar­dé como un teso­ro. Segu­ra­men­te el que redac­tó ese tex­to o los que lan­za­ron los pan­fle­tos no sabrían las con­se­cuen­cias que iba a tener. Para mí sig­ni­fi­có todo en ese momento.

El ale­teo de las alas de una mari­po­sa se pue­de sen­tir al otro lado del mundo.

Tam­bién de peque­ño y sien­do un domin­go, había par­ti­do de fút­bol, mien­tras espe­ra­ba­mos en la cola para entrar, un gri­to nos hizo girar. Un txa­ku­rra esta­ba arras­tran­do a un joven del pelo hacia una leche­ra. Un aiti­te que pasa­ba por ahí les dijo: ¡Dejar­le en paz!. Lo cual fue res­pon­di­do con un empu­jón que lo lan­zó al sue­lo. Fui a ayu­dar­le a levan­tar y se me acer­có otro poli­cía y me colo­có la porra en la cara mien­tras me decía que me calla­ra la boca pese a que no había dicho nada.

Las cosas peque­ñas, las anéc­do­tas, todo lo que vemos y hace­mos y que muchas veces pen­sa­mos que ape­nas tie­nen rele­van­cia van cam­bian­do el mun­do. Cuan­do te infra­va­lo­ras, cuan­do crees que no pue­des hacer nada estás infra­va­lo­ran­do el poder que tie­nes de afec­tar a otras per­so­nas y a los acon­te­ci­mien­tos del futuro.

La teo­ría del caos afir­ma que los cam­bios que se pro­du­cen por un com­por­ta­mien­to alea­to­rio en un sis­te­ma diná­mi­co y la más míni­ma varia­ción pue­den pro­vo­car que el sis­te­ma evo­lu­cio­ne en for­mas com­ple­ta­men­te dife­ren­tes. Suce­dien­do así que, una peque­ña per­tur­ba­ción ini­cial, median­te un pro­ce­so de ampli­fi­ca­ción, podrá gene­rar un efec­to con­si­de­ra­ble­men­te gran­de a mediano o cor­to pla­zo de tiempo.

Ima­gi­na enton­ces el efec­to que pro­du­cen tus accio­nes, tus peque­ñas deci­sio­nes y per­cep­cio­nes de la reali­dad. La libe­ra­ción de Eus­kal Herria y sus gen­tes está en tí. Eres muy impor­tan­te. Gra­cias por luchar y por ser.

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