Libe­ra­cio­nes para­le­las a recru­de­ci­mien­to del con­flic­to en Colom­bia- Pren­sa Latina

Imagen activaBogo­tá, 27 mar (PL) Des­de que las Fuer­zas Arma­das Revo­lu­cio­na­rias de Colom­bia (FARC) anun­cia­ron a fines del pasa­do año que libe­ra­rían uni­la­te­ral­men­te a 10 pri­sio­ne­ros de gue­rra, para­le­la­men­te el con­flic­to arma­do interno se ha recrudecido.

La cuo­ta de san­gre derra­ma­da en los cam­pos y ciu­da­des del país es ele­va­da; más de 150 colom­bia­nos ‑entre gue­rri­lle­ros, mili­ta­res y poli­cías- han muer­to en lo que va de año, en una gue­rra que tie­ne pro­fun­das raí­ces eco­nó­mi­cas, polí­ti­cas y sociales.

Muchos pusie­ron sus espe­ran­zas en que con el anun­cio de las FARC, acom­pa­ña­da de la deci­sión de pros­cri­bir las reten­sio­nes con fines extor­si­vos, se abri­ría por fin un sen­de­ro para encon­trar una solu­ción polí­ti­ca al con­flic­to y la año­ra­da paz.

Polí­ti­cos, fun­cio­na­rios, acti­vis­tas, defen­so­res de los dere­chos huma­nos y ciu­da­da­nos de a pie plan­tea­ron la nece­si­dad de un acer­ca­mien­to, al menos para huma­ni­zar la gue­rra en base al res­pe­to del dere­cho inter­na­cio­nal humanitario.

Sin embar­go, a la par de esos cla­mo­res la diná­mi­ca del con­flic­to se ha inten­si­fi­ca­do, pues en los tres meses trans­cu­rri­dos del año la fuer­za públi­ca ha aba­ti­do a 141 gue­rri­lle­ros y cap­tu­ra­do a otros 264, según la ver­sión oficial.

Mien­tras, las bajas del otro lado son impre­ci­sas, pero alcan­zan una vein­te­na de per­so­nas en dis­tin­tas accio­nes atri­bui­das a la insur­gen­cia a lo lar­go y ancho del país.

En medio de este pano­ra­ma, sec­to­res paci­fis­tas y dere­chos huma­nos se esfuer­zan por lle­var a feliz tér­mino las libe­ra­cio­nes, al tiem­po que el Gobierno cerró la puer­ta a una posi­ble par­ti­ci­pa­ción de per­so­na­li­da­des, enti­da­des y gobier­nos inter­na­cio­na­les en ese proceso.

Al res­pec­to, el Minis­te­rio de Defen­sa emi­tió un comu­ni­ca­do ano­che median­te el cual reco­no­ce que agra­de­ce a los gobier­nos, enti­da­des o per­so­nas de otros paí­ses que ten­gan algún inte­rés o hayan reci­bi­do algu­na soli­ci­tud de par­ti­ci­par en dicha operación.

No obs­tan­te, reve­la el tex­to, solo se per­mi­ti­rá la par­ti­ci­pa­ción del gobierno de Bra­sil, el Comi­té Inter­na­cio­nal de la Cruz Roja y el gru­po de la socie­dad civil Colom­bia­nos y Colom­bia­nas por la Paz.

Esta decla­ra­ción emer­gió lue­go de dar­se a cono­cer que la pre­mio Nobel de la Paz Rigo­ber­ta Men­chú acom­pa­ña­ría el pro­ce­so de liberación.

Así lo con­fir­mó a tra­vés de su cuen­ta en la red social de Twit­ter la paci­fis­ta y exse­na­do­ra Pie­dad Cór­do­ba, líder del gru­po de la socie­dad civil Colom­bia­nos y Colom­bia­nas por la Paz.

Jun­to con Men­chú tam­bién fue invi­ta­da a par­ti­ci­par como garan­te la bra­si­le­ña Soco­rro Gómez, titu­lar del Con­se­jo Mun­dial de la Paz, entre otras muje­res de rele­van­cia internacional.

Por otra par­te, la can­ci­lle­ría ecua­to­ria­na infor­mó que el Gobierno de ese país ana­li­za una invi­ta­ción efec­tua­da este fin de sema­na, por par­te del Colom­bia­nos y Colom­bia­nas por la Paz para par­ti­ci­par como media­dor en las liberaciones.

En tan­to, cre­cen las expec­ta­ti­vas y la ten­sión en torno a un pro­ce­so huma­ni­ta­rio que esta pre­vis­to rea­li­zar­se entre el 2 y 4 de abril pró­xi­mo, y que se ha vis­to empa­ña­do por tan­tas muertes.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on Facebook
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.