Indig­nos o indig­na­dos- M.Eugenia Cla­ros Bra­vo

El egoís­mo, los valo­res basa­dos en el sí mis­mo pre­va­le­cen en nues­tra socie­dad y se refle­jan en nues­tra eco­no­mía.

La neu­tra­li­dad es impo­si­ble, somos indig­nos o indig­na­dos, son decla­ra­cio­nes del céle­bre Eduar­do Galeano a su arri­bo a Cuba hace poco.

Leí el artícu­lo publi­ca­do en Pren­sa Lati­na. A tra­vés de este mate­rial perio­dís­ti­co, Galeano, en dos pala­bras, resu­me lo que suce­de actual­men­te en el mun­do, somos indig­nos o indig­na­dos.

Como perio­dis­ta entre­vis­té a Eduar­do Galeano el año 2006 en Boli­via. Debo con­fe­sar que es el más lúci­do de todos los hom­bres que parió este pla­ne­ta.

Los indig­na­dos, mani­fies­to que estoy muy com­pla­ci­da. Final­men­te se advier­te una tenue luz al final del túnel. Algo empie­za a mover­se des­de el inte­rior del capi­ta­lis­mo. No obs­tan­te, exis­te el temor, he ahí mi preo­cu­pa­ción, de que­dar­se como un movi­mien­to de intras­cen­den­te gra­vi­ta­ción.

Es impe­ra­ti­vo que los indig­na­dos ten­gan cone­xión con la his­to­ria de luchas. Es impor­tan­te tener memo­ria his­tó­ri­ca para estruc­tu­rar una teo­ría revo­lu­cio­na­ria que nos con­duz­ca a una prác­ti­ca revo­lu­cio­na­ria.

Hay que hacer hin­ca­pié en que el capi­ta­lis­mo glo­ba­li­za­do ha ato­mi­za­do los meca­nis­mos tra­di­cio­na­les de agru­pa­ción social.

Si hay que res­ca­tar algo deter­mi­nan­te de este movi­mien­to es que se ha iden­ti­fi­ca­do cla­ra­men­te al enemi­go: la con­cen­tra­ción y la cen­tra­li­za­ción del capi­tal y el cre­cien­te aumen­to de la injus­ti­cia y la inequi­dad de cla­se.

La caren­cia de lide­raz­go y la fal­ta de visión polí­ti­ca son debi­li­da­des fla­gran­tes del movi­mien­to de los indig­na­dos, si bien exis­te for­ta­le­za en cuan­to a pro­tes­ta y resis­ten­cia, hay impo­ten­cia en cuan­to a la orga­ni­za­ción de una alter­na­ti­va polí­ti­ca fren­te a la cri­sis del impe­rio. Estas serían las razo­nes por las que los indig­na­dos pue­den ser fácil­men­te absor­bi­dos por el capi­ta­lis­mo.

Si se ana­li­za, esta indig­na­ción tie­ne las carac­te­rís­ti­cas, de la pro­tes­ta de los pue­blos tras siglos de humi­lla­cio­nes oca­sio­na­das por las cla­ses domi­nan­tes. De hecho ya es deni­gran­te la exis­ten­cia de ésta últi­ma.

El movi­mien­to Ocu­pe­mos Wall Street, el 17 de sep­tiem­bre del pasa­do año, jus­ta­men­te el Día de la Cons­ti­tu­ción de EEUU, ins­ta­ló sus car­pas en el Par­que Zuc­cot­ti de Manhat­tan, en el cora­zón del cen­tro finan­cie­ro de Nue­va York, pro­tes­ta­ron con­tra la mez­quin­dad y la ava­ri­cia de las cor­po­ra­cio­nes y con­tra la impú­di­ca con­cen­tra­ción de la rique­za por par­te del 1 por cien­to de la pobla­ción.

Simi­lar a lo que ocu­rrió en los años 60 y 70, cuan­do los jóve­nes se levan­ta­ron con­tra la gue­rra de Viet­nam y la dis­cri­mi­na­ción racial, con sus pelos lar­gos, pren­das hip­pies, gui­ta­rras, sím­bo­los de paz, aho­ra se repli­ca nue­va­men­te con ese 99 por cien­to que dicen repre­sen­tar, hoy están en con­tra de la con­cen­tra­ción de las rique­zas y el poder en Wall Street la inequi­dad del capi­ta­lis­mo sal­va­je, des­em­pleo cre­cien­te, y la caren­cia de pro­gra­mas socia­les.

Al mes de la toma de Wall Street, los indig­na­dos tuvie­ron eco en mil ciu­da­des de 83 paí­ses del pla­ne­ta. Es indig­nan­te, pero des­de que Ronald Reagan incor­po­ró en los ochen­ta el con­cep­to de que a los mul­ti­mi­llo­na­rios se les debe otor­gar ven­ta­jas eco­nó­mi­cas para gene­rar empleos, la bre­cha entre los que tie­nen más y los que tie­nen menos ha ido cre­cien­do.

Las inva­sio­nes y las alar­ga­das gue­rras que des­ató los EEUU, tuvo aho­ra su gran impac­to, la gen­te adver­tía cómo el gobierno dis­po­nía de miles de millo­nes de dóla­res para res­ca­tar a los ban­cos, mien­tras el dine­ro se des­apre­cia de los bol­si­llos de los más pobres.

La razón es sen­ci­lla, los que gobier­nan y tie­nen más recur­sos tie­nen que aten­der las deman­das de los que no tie­nen. De esa mane­ra no habrá indig­nos ni indig­na­dos.

Y yo te pre­gun­to a vos, ¿de qué lado estas? En la vida hay que asu­mir posi­cio­nes, hay que tomar par­ti­do en defen­sa de los dere­chos huma­nos. Esta­mos fren­te a una lucha por la vida y la liber­tad. O vamos hacia la libe­ra­ción o hacia el oscu­ran­tis­mo para ser escla­vi­za­dos por el neo­li­be­ra­lis­mo. O sos indigno o sos indig­na­do…

- María Euge­nia Cla­ros Bra­vo es direc­to­ra del Perió­di­co Visión z, San­ta Cruz-Boli­via

GISXXI

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