¡Ya Bas­ta! Sobe­ra­nía polí­ti­ca y ecó­no­mi­ca para Eus­kal Herria- LAB Sindikatua

Los pode­res empre­sa­ria­les y polí­ti­cos, alen­ta­dos por los pal­me­ros de los medios de comu­ni­ca­ción, lle­van tres años pro­po­nien­do rece­tas para salir de la cri­sis. Rece­tas que NO sir­ven para sacar­nos del agu­je­ro en el que nos han meti­do, rece­tas que recor­tan cons­tan­te­men­te nues­tros dere­chos como cla­se tra­ba­ja­do­ra, incre­men­tan el des­em­pleo y pre­ca­ri­zan nues­tras con­di­cio­nes laborales.

Lle­van tres años dicien­do que están apli­can­do «polí­ti­cas con­tra la cri­sis». ¡Ya basta!

La eco­no­mía vas­ca y su evo­lu­ción está direc­ta­men­te rela­cio­na­da con la mar­cha de las eco­no­mías euro­peas, que en estos momen­tos se encuen­tran en ple­na des­ace­le­ra­ción y some­ti­das a las tur­bu­len­cias de los mer­ca­dos financieros.

Una de las con­se­cuen­cias más nega­ti­vas que pode­mos pre­ver es la des­truc­ción de empleo que toda­vía per­sis­te y con­fir­ma el fra­ca­so de la refor­ma labo­ral (185.000 per­so­nas des­em­plea­das en Hego Eus­kal Herria, cie­rres de empre­sas, EREs…).

Las admi­nis­tra­cio­nes públi­cas han imple­men­ta­do una dura polí­ti­ca de reduc­ción del gas­to públi­co cuyos efec­tos se tra­du­cen suce­si­vos y seve­ros recor­tes pre­su­pues­ta­rios y dis­mi­nu­cio­nes del gas­to social. Por ejem­plo, mien­tras en se des­ti­nan 30 millo­nes de euros al TAV en Nafa­rroa, se des­tru­yen 230 pues­tos de tra­ba­jo en la ense­ñan­za pública…

La(s) derecha(s) polí­ti­ca y eco­nó­mi­ca mues­tra una fir­me resis­ten­cia a cam­biar la orien­ta­ción de las polí­ti­cas públi­cas, y son con­tra­rias a dar un giro al actual mode­lo de fis­ca­li­dad (cuan­ti­fi­car frau­de fis­cal, lo que se deja de ingre­sar con el Impues­to de Patri­mo­nio y el de socie­da­des…). Pre­fie­ren actuar sobre la ver­tien­te de los gas­tos, redu­cien­do el tama­ño del sec­tor públi­co y recor­tan­do las «bon­da­des» del Esta­do de Bien­es­tar (dere­chos socia­les, ser­vi­cios públi­cos…). Todo esto en una situa­ción de cada vez mayor pre­ca­ri­za­ción social: 185.000 per­so­nas des­em­plea­das, 71.000 per­so­nas per­cep­to­ras de ren­ta bási­ca, 7 desahu­cios al día…

En defi­ni­ti­va, se ha prio­ri­za­do el pago de la deu­da y los intere­ses a los ban­cos, así como la reduc­ción del défi­cit públi­co, por enci­ma de los dere­chos socia­les y labo­ra­les o las con­di­cio­nes de vida de la cla­se tra­ba­ja­do­ra. En este esque­ma cabe inter­pre­tar tam­bién la refor­ma «expréss» de la Cons­ti­tu­ción Espa­ño­la (art. 135) para poner lími­tes al défi­cit públi­co y a la capa­ci­dad de endeu­da­mien­to de las admi­nis­tra­cio­nes públicas.

El obje­ti­vo últi­mo de todas estas polí­ti­cas es redu­cir el peso del sec­tor públi­co en la eco­no­mía y su capa­ci­dad de inter­ven­ción, lle­van­do a su míni­ma expre­sión el esta­do de bienestar.

Este es el plan o mode­lo de res­pues­ta a la cri­sis por el que ha opta­do el capi­tal y la patro­nal, cuyo resul­ta­do con­sis­te en car­gar la fac­tu­ra de la cri­sis sobre las espal­das de la cla­se tra­ba­ja­do­ra y de amplios sec­to­res popu­la­res. Para eje­cu­tar dicho plan cuen­tan con la ines­ti­ma­ble e impres­cin­di­ble com­pli­ci­dad de las ins­ti­tu­cio­nes públicas.

Las refor­mas estruc­tu­ra­les impues­tas, tie­nen efec­tos per­ma­nen­tes sobre los dere­chos socia­les y labo­ra­les; ade­más estas refor­mas resul­tan mucho más difí­ci­les de com­ba­tir, sobre todo des­de la reali­dad de un pue­blo con los dere­chos nacio­na­les nega­dos y sin capa­ci­dad de deci­dir (refor­ma labo­ral, recor­te de pen­sio­nes, nego­cia­ción colec­ti­va, art 135 de la constitución).

Tan­to las medi­das esta­ble­ci­das en el Pac­to del euro, como las rece­tas de la patro­nal vas­ca, pasan por las mis­mas medi­das (apues­ta por un sin­di­ca­lis­mo dócil y de ges­tión, nece­si­dad de «dar con­fian­za a los mer­ca­dos», mayor fle­xi­bi­li­dad labo­ral, vin­cu­la­ción de los sala­rios a la pro­duc­ti­vi­dad, reduc­ción de cos­tes, aus­te­ri­dad pre­su­pues­ta­ria, reduc­ción de coti­za­cio­nes socia­les…). Se tra­ta, en defi­ni­ti­va, de la des­truc­ción de meca­nis­mos de defen­sa de la cla­se tra­ba­ja­do­ra, pre­ca­ri­za­ción del empleo y des­truc­ción del esta­do de bien­es­tar, como garan­te de dere­chos socia­les (edu­ca­ción, sani­dad y pro­tec­ción social).

Cons­ta­ta­ción: se ha demos­tra­do que ésta es una estra­te­gia fra­ca­sa­da, nin­gu­na de las medi­das impues­tas ha ser­vi­do para salir de la cri­sis, al con­tra­rio, nos situa­mos a las puer­tas de una nue­va rece­sión. Esto es un frau­de, bas­ta de mentiras…

Han deno­mi­na­do como «cri­sis de la deu­da públi­ca» a la actual rece­sión eco­nó­mi­ca. Detrás de esta deno­mi­na­ción se encuen­tra la espe­cu­la­ción rea­li­za­da con la deu­da públi­ca por par­te del sis­te­ma finan­cie­ro. Las con­se­cuen­cias, cada vez más recor­tes y más pro­fun­dos, pre­ca­ri­zan­do aún más la situa­ción de la cla­se trabajadora.

Tras estar sufrien­do las «polí­ti­cas con­tra la cri­sis» a lo lar­go de tres años, nos encon­tra­mos en una nue­va rece­sión, que dete­rio­ra aún más la situa­ción eco­nó­mi­ca y social. Cons­ta­ta­ción: estas medi­das y recor­tes per­ju­di­can a la ciu­da­da­nía, a la cla­se tra­ba­ja­do­ra y a la eco­no­mía real.
Si estas medi­das per­ju­di­can a la ciu­da­da­nía, es por­que están dise­ña­das para bene­fi­ciar a los de siem­pre. Todos los recor­tes impues­tos han sido para des­viar fon­dos al sis­te­ma finan­cie­ro. Así, en los tres últi­mos años han espe­cu­la­do con la deu­da pri­va­da, y aho­ra, con la deu­da pública.

En con­clu­sión, se tra­ta de una deci­sión polí­ti­ca y como todas las deci­sio­nes polí­ti­cas que toman, pre­ten­den bene­fi­ciar a la éli­te finan­cie­ra en detri­men­to de la cla­se tra­ba­ja­do­ra. Ade­más, hay que seña­lar que la vía de los recor­tes ya se encuen­tra ago­ta­da, ya que no ha sido efi­caz para salir de esta situación.

Hay alter­na­ti­va: sobe­ra­nía polí­ti­ca y eco­nó­mi­ca para Eus­kal Herria

Se tra­ta de una deci­sión polí­ti­ca. Pero sabe­mos que hay otras opcio­nes. Hay alter­na­ti­va y lo saben. Segui­da­men­te la resu­mi­mos en cin­co pun­tos: Una estra­te­gia inte­gral de empleo de cali­dad basa­da en el repar­to del tra­ba­jo. Un sis­te­ma de pro­tec­ción social digno; sis­te­ma públi­co de pen­sio­nes. Igual­dad de opor­tu­ni­da­des entre muje­res y hom­bres. Un sec­tor públi­co vas­co fuer­te y efi­caz, con una fis­ca­li­dad y pre­su­pues­tos jus­tos y redis­tri­bui­do­res de la rique­za. Capa­ci­dad e ins­tru­men­tos de deci­sión; un mode­lo ins­ti­tu­cio­nal que ase­gu­re la par­ti­ci­pa­ción de la cla­se tra­ba­ja­do­ra en las decisiones.

Vamos a con­ver­tir esa alter­na­ti­va en reali­dad. Se tra­ta de una nece­si­dad de la cla­se tra­ba­ja­do­ra; que de una vez se tome la deci­sión de cam­biar las polí­ti­cas. Eso es lo que tie­ne que asu­mir la cla­se polí­ti­ca: el reto para el cam­bio del mode­lo eco­nó­mi­co y social.

Todo esto, por supues­to, toman­do a Eus­kal Herria como ámbi­to de deci­sión. Luchan­do en defen­sa del dere­cho a deci­dir aquí las polí­ti­cas eco­nó­mi­cas, socia­les y labo­ra­les. Situan­do la defen­sa del Mar­co Vas­co de Rela­cio­nes Labo­ra­les y Pro­tec­ción Social en el cen­tro de nues­tras reivindicaciones.

Se tra­ta de una nece­si­dad de la ciu­da­da­nía y la cla­se tra­ba­ja­do­ra, y allí esta­re­mos, movi­li­zán­do­nos, rei­vin­di­can­do y pre­sio­nan­do para que se así.

Y si en las ins­ti­tu­cio­nes y por par­te de los par­ti­dos polí­ti­cos se mues­tra volun­tad de hacer fren­te a la situa­ción, LAB esta­rá dis­pues­ta para tra­ba­jar con quien esté dis­pues­to a ello.

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