186 de las 193 nacio­nes en la ONU vota­ron con­tra el blo­queo de EEUU a Cuba

El can­ci­ller cubano, Bruno Rodrí­guez afir­mó que el blo­queo inhu­mano afec­ta a los enfer­mos cuba­nos
Cre­di­to: Tele­SUR

El blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro impues­to por los Esta­dos Uni­dos a Cuba des­de 1962 fue con­de­na­do nue­va­men­te por la inmen­sa mayo­ría en el seno de la Orga­ni­za­ción de las Nacio­nes Uni­das (ONU).

La Reso­lu­ción que plan­tea la nece­si­dad de poner fin al blo­queo en per­jui­cio de la isla fue vota­da favo­ra­ble­men­te por 186 de las 193 nacio­nes adhe­ri­das al sis­te­ma de la ONU. Sólo dos paí­ses, Esta­dos Uni­dos e Israel, vota­ron por man­te­ner el blo­queo. Islas Marshal, Micro­ne­sia y Palau se abs­tu­vie­ron, mien­tras que Libia y Sue­cia no vota­ron. Este mar­tes, Cuba some­tió por vigé­si­ma vez (vein­te años con­se­cu­ti­vos) una reso­lu­ción en el seno de la Asam­blea Gene­ral de la Orga­ni­za­ción de las Nacio­nes Uni­das (ONU) para poner fin al blo­queo de EEUU, hecho que ha sido con­de­na­do uná­ni­me­men­te des­de hace dos déca­das en el espa­cio demo­crá­ti­co del orga­nis­mo mun­dial don­de EEUU no pue­de ejer­cer su poder de veto.

Pre­vio a la vota­ción, el can­ci­ller cubano, Bruno Rodrí­guez, advir­tió en su dis­cur­so que la polí­ti­ca de agre­sión y el blo­queo eco­nó­mi­co de Esta­dos Uni­dos con­tra el país cari­be­ño «no ha fun­cio­na­do ni va a fun­cio­nar», refi­rién­do­se a los fines polí­ti­cos de esa medi­da, diri­gi­da a aca­bar con el socia­lis­mo como un sis­te­ma via­ble y a derro­car al régi­men que se dio sobe­ra­na­men­te el pue­blo cubano.

Dis­cur­so del Can­ci­ller Bruno Rodrí­guez Parri­lla en la 66ma Sesión de la Asam­blea Gene­ral de la ONU

Señor Pre­si­den­te:

El 13 de noviem­bre de 1991, esta Asam­blea Gene­ral tomó la deci­sión de incluir en el pro­gra­ma de su siguien­te perío­do de sesio­nes, el examen del tema titu­la­do “Nece­si­dad de poner fin al blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro impues­to por los Esta­dos Uni­dos de Amé­ri­ca con­tra Cuba”.

Eran los momen­tos en que Esta­dos Uni­dos se dis­po­nía, con cruel opor­tu­nis­mo, a apre­tar el cer­co con­tra la isla que lucha­ba sola, median­te la lla­ma­da Ley Torri­ce­lli, la cual cer­ce­nó nues­tro comer­cio de medi­ci­nas y ali­men­tos con las sub­si­dia­rias de com­pa­ñías nor­te­ame­ri­ca­nas asen­ta­das en ter­ce­ros paí­ses. Fue ese el acto ofi­cial que hizo noto­ria y públi­ca la apli­ca­ción extra­te­rri­to­rial de las leyes del blo­queo con­tra ter­ce­ros Esta­dos.

Hubie­ra pare­ci­do impo­si­ble enton­ces que, 20 años des­pués, esta Asam­blea esta­ría hoy con­si­de­ran­do el mis­mo asun­to, tan estre­cha­men­te vin­cu­la­do al dere­cho de los pue­blos a la auto­de­ter­mi­na­ción, al Dere­cho Inter­na­cio­nal, a las reglas inter­na­cio­na­les del comer­cio, a las razo­nes por las cua­les exis­te esta Orga­ni­za­ción.

Se tra­ta ya de uno de los temas tra­di­cio­na­les de la Asam­blea Gene­ral, que con­vo­ca los pro­nun­cia­mien­tos más reite­ra­dos, con el apo­yo más cate­gó­ri­co y abru­ma­dor, y que mues­tra con mayor niti­dez el ais­la­mien­to incó­mo­do del país agre­sor y la resis­ten­cia heroi­ca de un pue­blo nega­do a ceder sus dere­chos sobe­ra­nos.

Duran­te dos déca­das, la comu­ni­dad inter­na­cio­nal ha recla­ma­do inva­ria­ble y sos­te­ni­da­men­te que se pon­ga fin al blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro de los Esta­dos Uni­dos con­tra Cuba. Lo ha hecho por medio de las reso­lu­cio­nes que cada año se aprue­ban casi uná­ni­me­men­te, de las dece­nas de ape­la­cio­nes de Jefes de Esta­do y de Dele­ga­cio­nes que se refie­ren al tema en el Deba­te Gene­ral de alto nivel de esta Asam­blea, y de los pro­nun­cia­mien­tos de casi todos los orga­nis­mos inter­na­cio­na­les y agru­pa­cio­nes de Esta­dos, en par­ti­cu­lar los de Amé­ri­ca Lati­na y el Cari­be.

En 1996, la Ley Helms-Bur­ton amplió de for­ma iné­di­ta las dimen­sio­nes extra­te­rri­to­ria­les del blo­queo y codi­fi­có inte­gral­men­te el “cam­bio de régi­men” y la ulte­rior inter­ven­ción en Cuba. Nadie cono­ce que el “Plan Bush para Cuba”, del año 2004, haya sido deja­do sin efec­to.

El Infor­me del Secre­ta­rio Gene­ral dedi­ca­do a este tema, que reco­ge los pro­nun­cia­mien­tos de más de 160 paí­ses y orga­nis­mos espe­cia­li­za­dos del sis­te­ma de las Nacio­nes Uni­das, ilus­tra con abun­dan­tes datos la per­sis­ten­cia de esta polí­ti­ca cri­mi­nal y sus efec­tos direc­tos sobre la pobla­ción y la eco­no­mía cuba­nas.

El daño eco­nó­mi­co direc­to oca­sio­na­do al pue­blo cubano por la apli­ca­ción del blo­queo supera los 975 mil millo­nes de dóla­res, cal­cu­la­do al depre­cia­do valor del dólar fren­te al oro.

La Con­ven­ción con­tra el Geno­ci­dio de 1948, en su artícu­lo 2 inci­so b tipi­fi­ca como acto de geno­ci­dio la “lesión gra­ve a la inte­gri­dad físi­ca o men­tal de los miem­bros del gru­po” y en su inci­so c, el “some­ti­mien­to inten­cio­nal del gru­po a con­di­cio­nes de exis­ten­cia que hayan de aca­rrear su des­truc­ción físi­ca, total o par­cial”.

Los obje­ti­vos del blo­queo han sido, según el memo­ran­do del Gobierno de los Esta­dos Uni­dos del 6 de abril de 1960 “pro­vo­car el des­en­ga­ño y el des­alien­to median­te la insa­tis­fac­ción eco­nó­mi­ca y la penu­ria […] debi­li­tar la vida eco­nó­mi­ca negán­do­le a Cuba dine­ro y sumi­nis­tros con el fin de redu­cir los sala­rios nomi­na­les y reales, pro­vo­car ham­bre, deses­pe­ra­ción y el derro­ca­mien­to del gobierno”.

Nun­ca ha ocul­ta­do que su obje­ti­vo es derro­car al gobierno revo­lu­cio­na­rio y des­truir el orden cons­ti­tu­cio­nal que el pue­blo sobe­ra­na­men­te defien­de, lo que el ex Pre­si­den­te Geor­ge W. Bush lla­mó “cam­bio de régi­men” y que aho­ra alcan­za nue­vas dimen­sio­nes.

Señor Pre­si­den­te:

A pesar de la fal­sa ima­gen de fle­xi­bi­li­dad que pre­ten­de tras­la­dar el actual gobierno de los Esta­dos Uni­dos, el blo­queo y las san­cio­nes per­ma­ne­cen intac­tos, en com­ple­ta apli­ca­ción y se ha acen­tua­do en los años más recien­tes su carác­ter extra­te­rri­to­rial. Como ras­go dis­tin­ti­vo del perío­do del pre­si­den­te Oba­ma, se refuer­za la per­se­cu­ción a las tran­sac­cio­nes finan­cie­ras cuba­nas en todo el mun­do, sin res­pe­to a las leyes de ter­ce­ros paí­ses ni a la opo­si­ción de sus gobier­nos.

Cuba con­ti­núa sin poder expor­tar e impor­tar libre­men­te pro­duc­tos y ser­vi­cios de tipo alguno hacia o des­de los Esta­dos Uni­dos. No pue­de uti­li­zar el dólar nor­te­ame­ri­cano en sus tran­sac­cio­nes, inclui­dos los pagos a la Orga­ni­za­ción de las Nacio­nes Uni­das y otros orga­nis­mos inter­na­cio­na­les. Tam­po­co pue­de tener cuen­tas en esa mone­da en ban­cos de ter­ce­ros paí­ses o acce­so a cré­di­tos de ban­cos en Esta­dos Uni­dos, de sus filia­les en ter­ce­ros paí­ses y de ins­ti­tu­cio­nes inter­na­cio­na­les como el Ban­co Mun­dial o el Ban­co Inter­ame­ri­cano de Desa­rro­llo.

La prohi­bi­ción de comer­ciar con sub­si­dia­rias de empre­sas esta­dou­ni­den­ses en ter­ce­ros paí­ses per­ma­ne­ce inal­te­ra­ble. Los empre­sa­rios de otras nacio­nes intere­sa­dos en inver­tir en mi país con­ti­núan sien­do san­cio­na­dos, ame­na­za­dos o inclui­dos en lis­tas negras.

Los orga­nis­mos inter­na­cio­na­les, los pro­gra­mas y agen­cias del sis­te­ma de la ONU no esca­pan a esta polí­ti­ca, al obs­ta­cu­li­zar el gobierno de los Esta­dos Uni­dos la coope­ra­ción que estas enti­da­des pres­tan a Cuba, inclui­da la des­ti­na­da a áreas de sen­si­bi­li­dad extre­ma.

La incau­ta­ción, en enero de 2011, de 4 millo­nes 207 mil dóla­res del finan­cia­mien­to del Fon­do Mun­dial de Lucha Con­tra el SIDA, la Tubercu­losis y la Mala­ria, para la eje­cu­ción de pro­yec­tos de coope­ra­ción con Cuba des­ti­na­dos a com­ba­tir el sín­dro­me de la inmu­no­de­fi­cien­cia adqui­ri­da (SIDA) y la tubercu­losis, así lo demues­tra.

Como resul­ta­do de la denun­cia de Cuba, el Depar­ta­men­to del Teso­ro esta­dou­ni­den­se emi­tió una licen­cia gene­ral en mayo de este año para libe­rar dichos fon­dos, la cual ven­ce­rá el 30 de junio de 2015. Pero, el hecho mis­mo de que los recur­sos de esta orga­ni­za­ción requie­ran, para lle­gar a Cuba, de una licen­cia del gobierno de los Esta­dos Uni­dos mues­tra, ade­más del desig­nio de uti­li­zar a estos pro­gra­mas tan sen­si­bles como rehe­nes de su polí­ti­ca de agre­sión con­tra mi país, un fla­gran­te irres­pe­to a las Nacio­nes Uni­das y a las ins­ti­tu­cio­nes que la inte­gran.

Varios pro­yec­tos de coope­ra­ción eje­cu­ta­dos por el Orga­nis­mo Inter­na­cio­nal de Ener­gía Ató­mi­ca tam­bién han sido víc­ti­mas del blo­queo.

En medio de la supues­ta fle­xi­bi­li­za­ción para que via­jen a Cuba algu­nos gru­pos de nor­te­ame­ri­ca­nos, en fecha muy recien­te el Depar­ta­men­to del Teso­ro dene­gó tam­bién licen­cias de via­jes a Cuba a dos impor­tan­tes orga­ni­za­cio­nes no guber­na­men­ta­les esta­dou­ni­den­ses que duran­te varios años han coope­ra­do con ins­ti­tu­cio­nes cuba­nas en la esfe­ra de la salud. Esta deci­sión podría impe­dir que lle­guen a su des­tino dona­cio­nes de medi­ca­men­tos a los que nues­tro país no tie­ne acce­so pro­duc­to del blo­queo.

La ver­dad es que la liber­tad de via­jar de los nor­te­ame­ri­ca­nos sigue cer­ce­na­da y que Cuba sigue sien­do el úni­co des­tino prohi­bi­do.

Señor Pre­si­den­te:

En repe­ti­das opor­tu­ni­da­des los repre­sen­tan­tes de los Esta­dos Uni­dos han seña­la­do que el tema que hoy dis­cu­ti­mos es una cues­tión bila­te­ral y que, por tan­to, no debe ser tra­ta­da en este foro. Pro­ba­ble­men­te repi­tan hoy este falaz argu­men­to.

Los hechos demues­tran su incon­sis­ten­cia. Ciu­da­da­nos y com­pa­ñías de nume­ro­sos Esta­dos miem­bros aquí repre­sen­ta­dos han sido obje­to de san­cio­nes por esta­ble­cer rela­cio­nes eco­nó­mi­cas con Cuba.

¿Qué son, si no, mues­tra de la extra­te­rri­to­ria­li­dad de dicha polí­ti­ca, las mul­tas impues­tas el 18 de agos­to de 2011 a la sub­si­dia­ria de la empre­sa navie­ra y de trans­por­te fran­ce­sa CMA CGM por ofre­cer ser­vi­cios de con­te­ne­do­res a Cuba? ¿Cómo pudie­ran cali­fi­car­se las exi­gen­cias de la sucur­sal euro­pea Pay­Pal, empre­sa encar­ga­da de faci­li­tar las tran­sac­cio­nes elec­tró­ni­cas por Inter­net, a la fir­ma ale­ma­na Rum Co para que saca­ra de su pági­na web el ron y el taba­co cuba­nos?

Los ejem­plos sobre la extra­te­rri­to­ria­li­dad, como se apre­cia en la res­pues­ta de Cuba con­te­ni­da en el men­cio­na­do infor­me del Secre­ta­rio Gene­ral, son innu­me­ra­bles.

Señor Pre­si­den­te:

Las decla­ra­cio­nes más recien­tes sobre Cuba del Pre­si­den­te Oba­ma han deja­do ano­na­da­dos a no pocos obser­va­do­res, pero no nos sor­pren­den. Al ofre­ci­mien­to del gobierno de Cuba de esta­ble­cer un diá­lo­go sobre todos los temas de inte­rés de la agen­da bila­te­ral, la res­pues­ta del Pre­si­den­te Oba­ma ha sido, nue­va­men­te, el recha­zo sola­pa­do, bajo argu­men­tos absur­dos y con­di­cio­na­mien­tos inacep­ta­bles que nun­ca han fun­cio­na­do. Su pos­tu­ra es vie­ja, repe­ti­ti­va, ancla­da al pasa­do, es como si, en vez del Pre­si­den­te ele­gi­do para el cam­bio, habla­ran sus pre­de­ce­so­res, inclu­so repu­bli­ca­nos. Pare­ce­ría des­in­for­ma­do, des­co­no­ce­dor total­men­te de lo que hoy suce­de en nues­tro país, de nues­tra his­to­ria y cul­tu­ra.

Cuba hizo el gran cam­bio en 1959. Al pre­cio de 20 mil vidas, barrió a la dic­ta­du­ra de Batis­ta, el hom­bre fuer­te de los Esta­dos Uni­dos. Des­pués ha segui­do cam­bian­do cada día y debi­do a su capa­ci­dad de reno­va­ción es que ha resis­ti­do. Otros no resis­tie­ron por­que no cam­bia­ron y se anqui­lo­sa­ron o se des­via­ron. Aho­ra, Cuba cam­bia y cam­bia­rá resuel­ta­men­te todo lo que deba ser cam­bia­do den­tro de la Revo­lu­ción y del socia­lis­mo. Más Revo­lu­ción y mejor socia­lis­mo.

Lo que no ha cam­bia­do duran­te 50 años, Mr. Pre­si­dent, es el blo­queo y la polí­ti­ca de hos­ti­li­dad y agre­sión de Esta­dos Uni­dos, a pesar de que no han fun­cio­na­do, ni van a fun­cio­nar.

Pero lo que el gobierno de Esta­dos Uni­dos quie­re que cam­bie, no va a cam­biar. El gobierno de Cuba segui­rá sien­do “el gobierno del pue­blo, por el pue­blo y para el pue­blo”. Nues­tras elec­cio­nes no serán subas­tas. No habrá cam­pa­ñas elec­to­ra­les de 4 mil millo­nes de dóla­res ni un Par­la­men­to con un 13% de apo­yo de los elec­to­res. No ten­dre­mos éli­tes polí­ti­cas corrup­tas sepa­ra­das de la gen­te. Con­ti­nua­re­mos sien­do una demo­cra­cia ver­da­de­ra y no una plu­to­cra­cia. Defen­de­re­mos el dere­cho a la infor­ma­ción veraz y obje­ti­va.

Segui­re­mos con­quis­tan­do “toda la jus­ti­cia”. Pro­te­ge­re­mos la igual­dad de opor­tu­ni­da­des de cada niño y no aban­do­na­re­mos a nadie. No renun­cia­re­mos a nues­tras polí­ti­cas socia­les. La salud y la edu­ca­ción segui­rán sien­do uni­ver­sa­les y gra­tui­tas. Ase­gu­ra­re­mos el dere­cho al tra­ba­jo y a la jubi­la­ción dig­na y la segu­ri­dad social. Segui­rá habien­do sala­rio igual a tra­ba­jo igual. Pro­te­ge­re­mos a la mater­ni­dad y a la dis­ca­pa­ci­dad. El ser humano segui­rá sien­do lo pri­me­ro y más impor­tan­te. Defen­de­re­mos nues­tra cul­tu­ra. Con­ti­nua­re­mos cre­yen­do en los valo­res huma­nos. Será garan­ti­za­do el ejer­ci­cio de los dere­chos huma­nos a todos los cuba­nos.

La eco­no­mía ten­drá que ser efi­cien­te pero segui­rá al ser­vi­cio del hom­bre. La vida de la gen­te es y será más impor­tan­te que los datos macro­eco­nó­mi­cos. Las polí­ti­cas eco­nó­mi­cas con­ti­nua­rán sien­do con­sul­ta­das al pue­blo. Las con­se­cuen­cias de la cri­sis eco­nó­mi­ca glo­bal se com­par­ti­rán entre todos. Segui­re­mos redis­tri­bu­yen­do la rique­za para que no haya ricos ni pobres. No admi­ti­re­mos la corrup­ción, la espe­cu­la­ción, ni qui­ta­re­mos el dine­ro a los tra­ba­ja­do­res para sal­var ban­cos. Con­ti­nua­re­mos bus­can­do la par­ti­ci­pa­ción en nues­tra eco­no­mía de com­pa­ñías extran­je­ras sin exclu­sión algu­na.

Señor Pre­si­den­te:

Bas­ta­ría revi­sar lo recien­te­men­te divul­ga­do por Wiki­leaks sobre el tra­ba­jo del Depar­ta­men­to de Esta­do y las Emba­ja­das esta­dou­ni­den­ses en todos los paí­ses, orien­ta­do a entor­pe­cer las rela­cio­nes polí­ti­cas, diplo­má­ti­cas, eco­nó­mi­cas, comer­cia­les y de coope­ra­ción de Cuba. Resul­tan ver­gon­zo­sas por su con­te­ni­do, las infor­ma­cio­nes que reve­lan la preo­cu­pa­ción, inte­rés y per­se­cu­ción a la huma­ni­ta­ria labor de las bri­ga­das médi­cas de Cuba que pres­tan su noble y desin­te­re­sa­do ser­vi­cio a millo­nes de per­so­nas en dece­nas de pue­blos her­ma­nos.

Los víncu­los fami­lia­res y el limi­ta­do inter­cam­bio cul­tu­ral, aca­dé­mi­co, cien­tí­fi­co que exis­ten entre Esta­dos Uni­dos y Cuba, demues­tran hoy cuán posi­ti­va sería la expan­sión de estos víncu­los para bene­fi­cio de ambos pue­blos, sin las tra­bas y con­di­cio­na­mien­tos impues­tos por Washing­ton. La pro­pues­ta de Cuba para avan­zar hacia la nor­ma­li­za­ción de las rela­cio­nes y expan­dir la coope­ra­ción bila­te­ral en diver­sas esfe­ras sigue en pie. Esta­ría igual en el inte­rés común la solu­ción recí­pro­ca de asun­tos huma­ni­ta­rios pen­dien­tes.

¿Por qué el gobierno del pre­si­den­te Oba­ma mejor no se ocu­pa de los pro­ble­mas de los Esta­dos Uni­dos y nos deja a los cuba­nos resol­ver en paz y tran­qui­los los nues­tros?

Uno de los Cin­co lucha­do­res anti­te­rro­ris­tas cuba­nos aca­ba de cum­plir, has­ta el últi­mo minu­to, los 13 años de su injus­ta con­de­na, pero se le impi­de regre­sar a Cuba a unir­se con su fami­lia, mien­tras los otros cua­tro per­ma­ne­cen bajo cruel e injus­ta pri­sión polí­ti­ca. La bur­da corrup­ción del pro­ce­so legal y la con­duc­ta ile­gal del gobierno, en rela­ción con este, es amplia­men­te cono­ci­da y ha sido bien docu­men­ta­da. ¿Por qué no los libe­ran en un acto de jus­ti­cia o, al menos, huma­ni­ta­rio?

Señor Pre­si­den­te:

Debo tras­mi­tir la pro­fun­da gra­ti­tud del pue­blo de Cuba a todos los paí­ses que duran­te 20 años han expre­sa­do con su voz y su voto la nece­si­dad de poner fin a las san­cio­nes uni­la­te­ra­les más injus­tas, pro­lon­ga­das y abar­ca­do­ras de la his­to­ria, que tan­to han afec­ta­do a millo­nes de cuba­nos.

En nom­bre de Gui­ller­mo Domín­guez Díaz (16 años), Ivis Pala­cio Terry (18), Randy Barro­so Torres (17) y Adrián Izquier­do Cabre­ra (12), que han sufri­do ciru­gías con­ser­va­do­ras y pasa­do meses enye­sa­dos en sus camas por no dis­po­ner de pró­te­sis exten­si­bles pediá­tri­cas (endo­pró­te­sis tumo­ral exten­so­ras), las cua­les se pro­du­cen en los Esta­dos Uni­dos o bajo sus paten­tes, y de María Ame­lia Alon­so Val­dés (2), Damián Her­nán­dez Val­dés (4) y Dayán Roma­ye­na Loren­te (12), quie­nes pade­cen de tumo­res del sis­te­ma ner­vio­so cen­tral y nece­si­tan tra­ta­mien­to con Temo­dal que es nor­te­ame­ri­cano y está pro­te­gi­do por su paten­te;

En nom­bre de mi pue­blo abne­ga­do, gene­ro­so, opti­mis­ta y heroi­co, y para bien de la comu­ni­dad de nacio­nes y del “equi­li­brio del mun­do”, les soli­ci­to apo­yar el pro­yec­to de reso­lu­ción L.4 titu­la­do: “Nece­si­dad de poner fin al blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro impues­to por los Esta­dos Uni­dos de Amé­ri­ca con­tra Cuba”.

Muchas gra­cias.

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