Eje­cu­ción de hipo­te­cas, desahu­cios y dere­cho a una vivien­da dig­na- Elkar­tzen

Hoy por enési­ma vez hemos escu­cha­do un nue­vo caso de desahu­cio por impa­go en una vivien­da. No era el pri­mer inten­to , y auque antes no lo logra­ron por la soli­da­ri­dad veci­nal, esta vez defi­ni­ti­va­men­te los des­alo­ja­ron.

Esto es lo que vemos y oímos una y otra vez: desahu­cios y más desahu­cios de per­so­nas que no cum­plen reli­gio­sa­men­te con su sagra­da cuo­ta hipo­te­ca­ria. Vis­to que estos hechos, por des­gra­cia, irán en aumen­to a la vez que se ago­ten las pres­ta­cio­nes por des­em­pleo y se des­in­fle el col­chón fami­liar, que­re­mos rea­li­zar algu­nas refle­xio­nes.

En pri­mer lugar pode­mos hablar de la eje­cu­ción hipo­te­ca­ria y su con­se­cuen­cia, que es el desahu­cio de la vivien­da. Vivien­da que en su día nos acon­se­ja­ron com­prar por­que el cré­di­to esta­ba bara­to, y era una inver­sión segu­ra. Lo que nadie decía es el gran nego­cio de pro­mo­to­res y ban­que­ros que se escon­día tras el “mila­gro inmo­bi­lia­rio”.

Fren­te a este atra­co, las accio­nes que están plan­tean­do una par­te de los orga­nis­mos socia­les son dos: la pri­me­ra es la para­li­za­ción del desahu­cio y la segun­da la dación en pago de la vivien­da, para liqui­dar la deu­da con la pro­pia vivien­da y que no te sigan recla­man­do una deu­da com­ple­men­ta­ría.

Des­de Elkar­tzen cree­mos que estas dos accio­nes son un par­che al pro­ble­ma, salien­do siem­pre gana­dor el ban­co. Tra­ta­mos de expli­car el por­qué.

Para­li­za­ción del desahu­cio: esta acción solo es efec­ti­va en la inme­dia­tez y con el fac­tor sor­pre­sa, cuan­do los eje­cu­to­res no quie­ren pro­ble­mas momen­tá­neos. Ellos saben que dis­po­nen de recur­sos para vol­ver, per­so­nal, poli­cía y tiem­po, saben que la soli­da­ri­dad no pue­de estar todo el día de guar­dia, y aca­ban eje­cu­tán­do­lo con más o menos vio­len­cia.

Fren­te a esto se ha lan­za­do la idea de la dación en pago, esto es que con la entre­ga del piso se da por liqui­da­da la deu­da sin per­se­cu­ción del deu­dor a pos­te­rio­ri. Aquí hay que tener en cuen­ta dos fac­to­res.

1 Las cuo­tas de devo­lu­ción del prés­ta­mo están com­pues­tas por la amor­ti­za­ción de la deu­da y los intere­ses, sien­do la devo­lu­ción final entre el 170% y 180% del capi­tal con­ce­di­do (según los años de devo­lu­ción, que en la últi­ma épo­ca se habían ofer­ta­do has­ta 50 años). Al ini­cio de la vida del prés­ta­mo, las cuo­tas casi en su tota­li­dad están com­pues­tas por los intere­ses del prés­ta­mo, esto es, amor­ti­za­mos muy poca par­te del dine­ro pedi­do.

2 Tras el desahu­cio por impa­go de tres cuo­tas, el ban­co “subas­ta” la vivien­da en un mer­ca­do “opa­co” dón­de se mue­ven oscu­ros intere­ses, lle­gan­do en muchos casos a adju­di­car­se por un 20% de su valor de com­pra (un 80% de des­cuen­to¡¡) y si no hay com­pra­dor es por ese pre­cio que se la adju­di­ca el pro­pio ban­co, y por tan­to si al pobre desahu­cia­do le que­da­ba por devol­ver el 60% del capi­tal, aún des­pués de haber paga­do entre intere­ses y amor­ti­za­ción el valor ini­cial de la vivien­da, toda­vía le debe­ría al ban­co un 40% adi­cio­nal del pre­cio de la vivien­da (ya que el ban­co de la deu­da pen­dien­te res­ta solo el valor de adju­di­ca­ción de la vivien­da).

Con la dación en pago la per­so­na afec­ta­da, aun­que se le con­do­ne el total de deu­da pen­dien­te, se que­da sin techo y sin recur­sos eco­nó­mi­cos. Fren­te a esto, la enti­dad que le ha pres­ta­do el dine­ro se que­da con la vivien­da y con las cuo­tas cobra­das. Vivien­da que más ade­lan­te, a tra­vés de sus pro­pias inmo­bi­lia­rias, saca­rá al mer­ca­do, más bara­ta (la ven­de­rá al 70% de su valor, cuan­do la com­pro al 20%) y con nue­vo prés­ta­mo for­ma­li­za­do.

La dación en pago por supues­to que es mejor que el hecho de que te qui­ten la vivien­da y enci­ma sigas debien­do dine­ro al ban­co, pero sin­ce­ra­men­te, cree­mos que es una medi­da que no se cues­tio­na de raíz ni el pro­ble­ma de la vivien­da, ni la insa­cia­bi­li­dad de la ban­ca.

Por tan­to a la con­ten­ción tem­po­ral del desahu­cio y a la dación en pago, medi­das de acción inme­dia­ta, les fal­ta un com­ple­men­to, una pro­pues­ta glo­bal que solu­cio­ne defi­ni­ti­va­men­te el pro­ble­ma de los afec­ta­dos, que arras­tra­dos por la ilu­sión de una “esta­bi­li­dad labo­ral” que se des­mo­ro­na y una pro­pa­gan­da ban­ca­ria enga­ño­sa les ven­die­ron la “segu­ri­dad de una vivien­da en pro­pie­dad”.

Des­de ELKARTZEN enten­de­mos que la úni­ca for­ma de solu­cio­nar esto es impli­can­do y res­pon­sa­bi­li­zan­do a las ins­ti­tu­cio­nes públi­cas. No olvi­de­mos que están dan­do dine­ro a espuer­tas a las enti­da­des de cré­di­to sin nin­gu­na con­tra­par­ti­da. Debe­mos exi­gir que, en vez de que­dar­se la ban­ca vivien­das por el 20% de su valor, se las que­den las ins­ti­tu­cio­nes. Es por ello que hoy cobra más fuer­za la solu­ción que ya pro­pu­si­mos en 2008 (en el libro La Eus­kal Herria ¿de quién? Edi­ta­do por IPES-Elkar­tzen), la de crear un INSTITUTO DE VIVIENDA PUBLICA DE EUSKAL HERRIA, (IPVEH), en el cual se inte­gra­rían entre otras, estas vivien­das regu­la­das de la siguien­te mane­ra:

  1. Las per­so­nas hipo­te­ca­das que por pro­ble­mas eco­nó­mi­cos u otros así lo deseen, podrán entre­gar su vivien­da al IPVEH.

El IPVHE asu­mi­rá el valor pen­dien­te de la hipo­te­ca, y reco­no­ce­rá un cré­di­to a favor de la fami­lia igual al mon­te total de lo paga­do (del capi­tal ini­cial des­em­bol­sa­do mas las cuo­tas del prés­ta­mo paga­das, capi­tal e intere­ses) menos la suma de todas las deduc­cio­nes fis­ca­les que en mate­ria de vivien­da se hubie­sen prac­ti­ca­do.

  1. La cesión dará dere­cho a ocu­par la vivien­da en régi­men de alqui­ler social, según la apli­ca­ción de los pará­me­tros que se deter­mi­nen.
  2. Se hará un calcu­lo finan­cie­ro que deter­mi­ne el nume­ro de men­sua­li­da­des que que­da­ran com­pen­sa­das con el cré­di­to a favor de la fami­lia con­tra el IPVHE. Duran­te todo ese perio­do la fami­lia no rea­li­za­ra nin­gún des­em­bol­so eco­nó­mi­co. Fina­li­za­do este perio­do la fami­lia abo­na­rá el alqui­ler que corres­pon­da a su situa­ción socio­eco­nó­mi­ca de ese momen­to, según los pará­me­tros gene­ra­les que estén esta­ble­ci­dos.

Sólo nos que­da repe­tir lo que ya diji­mos en un artícu­lo de pren­sa en 2009 bajo el títu­lo ¿A LAS CLASES POPULARES QUIÉN NOS RESCATA? don­de enton­ces escri­bía­mos “Esta com­pra de hipo­te­cas por el sec­tor publi­co a cam­bio de la vivien­da, inyec­ta­ra dine­ro liqui­do en el sis­te­ma finan­cie­ro; eli­mi­na­ra la moro­si­dad e impa­ga­dos de estos pres­ta­mos; libe­ra­ra a las fami­lias de un gas­to medio de 1000 € mes, que se des­ti­na­rá a esti­mu­lar la deman­da en otros bie­nes nece­sa­rios pero impo­si­bles de rea­li­zar en la situa­ción actual, con lo que se sos­ten­drá la pro­duc­ción de estos bie­nes, se ale­ja­ran los ries­gos de ajus­tes del empleo por fal­ta de pedi­dos en estos sec­to­res de pro­duc­ción, y por ende se ale­ja­ra el fan­tas­ma del aumen­to del paro. Esta corre­la­ción de hechos no es fic­ti­cia, son las rela­cio­nes reales del sis­te­ma eco­nó­mi­co.

Si no auna­mos esfuer­zos y somos capa­ces de plan­tear nue­vas ideas con­tra las deman­das vam­pi­ri­cas del capi­tal, ten­dre­mos más gas­to publi­co para ellos y menos dine­ro para gas­to social, un empo­bre­ci­mien­to de la eco­no­mía real con más des­em­pleo. De la cri­sis de 1929 se salió con el dise­ño del Esta­do del Bien­es­tar, que fue un gran pac­to social de cla­se, basa­do en una mayor dis­tri­bu­ción de la rique­za, la garan­tía del empleo, y una mayor demo­cra­ti­za­ción de la eco­no­mía. Si apren­de­mos de la his­to­ria, no pode­mos dejar que hoy se nos impon­gan las rece­tas del Ban­co Cen­tral Euro­peo, sumi­so al FMI. Haga­mos un muro con­tra la pre­ca­rie­dad y demos­tre­mos que exis­ten solu­cio­nes reales, la aquí expues­ta es solo una. Pen­se­mos y con­vir­ta­mos en acto nues­tro pen­sa­mien­to”

LINKAK

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *