[Entre­vis­ta de Ani­bal Gar­zón] “El Par­ti­do Comu­nis­ta de Chi­le nun­ca ha acep­ta­do la ins­ti­tu­cio­na­li­dad pino­che­tis­ta mien­tras el Par­ti­do Comu­nis­ta de Espa­ña si acep­tó la Monarquía»

Abo­ga­do. Encar­ce­ló a varios gene­ra­les impli­ca­dos en vio­la­cio­nes de los Dere­chos Huma­nos y per­si­guió al dic­ta­dor Augus­to Pino­chet has­ta el últi­mo día de vida que estu­vo en esta tie­rra, logran­do qui­tar­le el fue­ro de expre­si­den­te de la Repú­bli­ca y dejar­le en arres­to domi­ci­lia­rio días antes de su muer­te. Tam­bién ha apo­ya­do casi todas las cau­sas de Dere­chos Huma­nos que se han dado en Chi­le; el Movi­mien­to de Pobla­do­res en Lucha con sus avan­ces auto­ges­tio­na­dos en los pro­yec­tos habi­ta­cio­na­les y urba­nos, estu­dian­tes por la edu­ca­ción públi­ca y de cali­dad, con­tra las dis­cri­mi­na­cio­nes sexua­les, o las luchas de los indí­ge­nas como los mapu­ches,… Hay pocas pro­ble­má­ti­cas de Dere­chos Huma­nos en Chi­le que no habrá tra­ta­do. Y últi­ma­men­te fue ele­gi­do dipu­tado de la Repú­bli­ca de Chi­le por el dis­tri­to de Tara­pa­cá por un perio­do de 4 años, de 2010 a 2014, con el Par­ti­do Comu­nis­ta de Chile. 

Lle­gó a Boli­via a reu­nir­se con movi­mien­tos socia­les, con el mis­mo Pre­si­den­te Evo Mora­les, pero el con­flic­to del TIPNIS le com­pli­có poder eje­cu­tar toda la agen­da polí­ti­ca pro­gra­ma­da. Aún así, pudi­mos encon­trar­nos con el par­la­men­ta­rio del Par­ti­do Comu­nis­ta Hugo Gutié­rrez y cono­cer sus opi­nio­nes sobre diver­sos temas: las rela­cio­nes de Chi­le con Boli­via, las luchas actua­les del país del pací­fi­co, el neo­li­be­ra­lis­mo estan­ca­do implan­ta­do por Pino­chet, e inclu­so com­pa­ra­ti­vas entre el Par­ti­do Comu­nis­ta Espa­ña y el Par­ti­do Comu­nis­ta de Chile,…

A.G: Qué le trae por Bolivia…

H.G: Apo­yar una deman­da vin­cu­la­da a los Dere­chos Huma­nos que es aca­bar con la Medi­te­rra­nei­dad de Boli­via, es decir, es un sin sen­ti­do tener un país vecino redu­ci­do a cerros y que no ten­ga mar. El tra­ta­mien­to del gobierno de Chi­le al pue­blo boli­viano no me repre­sen­ta, y lo seña­ló con toda su letra. El des­en­cuen­tro entre los dos esta­dos no debe­ría dar­se entre el pue­blo chi­leno y boli­viano, que hay cosas en común que tene­mos que des­en­vol­ver en con­jun­to, y creo que al pro­ble­ma del mar hay que dar­le solu­ción, y la nece­si­dad de que Boli­via ten­ga un puer­to es una rei­vin­di­ca­ción que se pude hacer reali­dad en el dis­tri­to del que yo soy dipu­tado. Ten­go la impre­sión de que la nega­ti­va del Pre­si­den­te Sebas­tián Piñe­ra a tener con­ver­sa­cio­nes con el esta­do boli­viano rehun­da en un cla­ro pre­jui­cio para la región a la que yo repre­sen­to. Hoy gran par­te del comer­cio exte­rior de la región de Tara­pa­cá es con Boli­via y negar­se a tener un dia­lo­go pro­duc­ti­vo el gobierno de Piñe­ra con Evo Mora­les per­ju­di­ca a los habi­tan­tes de mi región. La solu­ción de mar se le pue­de dar a Boli­via para, ade­más, gene­rar con­vi­ven­cia mutua del tema de la caren­cia de agua en el terri­to­rio de Tara­pa­cá. Pro­duc­to de una sobre­pro­duc­ción mine­ra mi región no tie­ne via­bi­li­dad his­tó­ri­ca de agua dul­ce, sin agua dul­ce no tene­mos futu­ro, y con Boli­via se pue­de com­ple­men­tar ese problema.

¿Defien­de la estra­te­gia de dar com­pe­ten­cias sobe­ra­nas a Boli­via sin con­ce­der terri­to­rio pro­pio, o defien­de ceder un espacio?

Hay que hacer ambas cosas. Ceder terri­to­rio don­de Boli­via ejer­za auto­no­mía y sobe­ra­nía en ese terri­to­rio, que sin duda debe ser una fran­ja que no divi­da el terri­to­rio chi­leno, como por ejem­plo un fran­ja cer­ca de Ari­ca, al lado de la fron­te­ra con Perú. Y tam­bién la nece­si­dad de que Boli­via ten­ga un puer­to en el mis­mo terri­to­rio chi­leno, y hemos vis­to la posi­bi­li­dad de que sea en el muni­ci­pio de Pisa­gua, que es un terri­to­rio prác­ti­ca­men­te aban­do­na­do. Sería un puer­to sobe­rano en terreno chi­leno don­de Boli­via tra­ba­ja­ría con toda auto­no­mía y le faci­li­ta­ría las comu­ni­ca­cio­nes con todo el mundo.

Según los tra­ta­dos de Paz de la Gue­rra del Pací­fi­co, es un jue­go a tres ban­dos y Chi­le y Boli­via no pue­den lle­gar a nin­gún acuer­do sin Perú.

En este ámbi­to de encon­trar res­pues­tas des­de la socie­dad civil, des­de los pue­blos veci­nos sin lugar a dudas jue­ga un papel fun­da­men­tal el pue­blo peruano. Esto de seguir ancla­dos en la Gue­rra del Pací­fi­co (18979−1883) impi­de que se desa­rro­llen los pue­blos. Con estas lógi­cas de gue­rra que se han en ins­ta­la­do en todos los lími­tes de Chi­le, en el sur con Argen­ti­na, en el nor­te con Perú y Boli­via, impi­de el desa­rro­llo nor­mal de los pue­blos. Creo que la cali­dad de vida de las per­so­nas que viven en los lími­tes del país se ven afec­ta­dos por estas lógi­cas de gue­rra, y Chi­le demues­tra ser el más espar­tano de todos los paí­ses, ni Argen­ti­na, ni Boli­via, ni Perú lo desean. Pero el mili­ta­ris­mo nacio­nal chi­leno sigue con esta mira­da de que el día de maña­na va a ver un esce­na­rio de gue­rra. El ejér­ci­to chi­leno sigue mane­jan­do hipó­te­sis de gue­rra y se las impo­ne al esta­do nacio­nal y a sus gober­nan­tes. Una vez supe­re­mos esto vamos a poder per­mi­tir que los pue­blos se desa­rro­llen, pero como no espe­ra­mos que esto sur­ja de los mis­mos gobier­nos lucha­mos por que jue­guen un rol pro­ta­gó­ni­co los pue­blos de estos paí­ses, Chi­le, Perú y Bolivia.

Más allá del con­flic­to his­tó­ri­co Boli­via-Chi­le. ¿Qué suce­de hoy en Chi­le? ¿Cómo ha sido posi­ble el levan­ta­mien­to de esos movi­mien­tos popu­la­res como los estudiantes?

El poder eco­nó­mi­co chi­leno tie­ne total­men­te cap­tu­ra­do al poder polí­ti­co. Lo inusual que ha hecho el poder eco­nó­mi­co es que se han invo­lu­cra­do de mane­ra cla­ra en la socie­dad civil, por eso tie­ne la dere­cha influen­cia en sec­to­res pro­le­ta­ri­za­dos de la socie­dad chi­le­na. Enten­dió la bur­gue­sía chi­le­na que era nece­sa­rio inser­tar­se en la socie­dad civil con su retó­ri­ca y dema­go­gia para poder avan­zar. Pero ha lle­ga­do a un lími­te. En los últi­mos meses la socie­dad civil que esta­ba coop­ta­da por la dere­cha y la Con­cer­ta­ción que gober­nó duran­te más de 20 años ha podi­do gene­rar­se cier­ta inde­pen­den­cia, sobre todo sin la Con­cer­ta­ción en el poder han cre­ci­do los movi­mien­tos socia­les. Por eso esta­mos vien­do la cons­truc­ción de un poder social antes inti­mi­da­do en la dic­ta­du­ra y con­te­ni­do en la Con­cer­ta­ción, pero aho­ra esta en auge. La nece­si­dad de cons­truir un país dis­tin­to se da des­de ahí, des­de la base.

El dis­cur­so ofi­cial chi­leno dice que el úni­co mode­lo váli­do es el neo­li­be­ral para gene­rar desa­rro­llo económico. 

Es un mode­lo que gene­ra rique­za, y eso nadie los des­mien­te, pero el cues­tio­na­mien­to es que gene­ra pro­fun­da des­igual­da­des. No dis­tri­bu­ye rique­zas sino por el con­tra­rio es con­cen­tra­dor. Enton­ces cla­ro, ahí hay una des­igual­dad que se sien­te, es decir, el 45% de la masa labo­ral gana entre 100.000 y 300.000 pesos men­sua­les (150 a 450 euros), y uno se da cuen­ta de que como es posi­ble que eso pue­da ocu­rrir, que los ingre­sos de la masa tra­ba­ja­do­ra sean tan míni­mos. Y a todo esto hay que aña­dir­le el sis­te­ma de endeu­da­mien­to gene­ra­li­za­do que se usa como con­trol social, y que las rique­zas natu­ra­les se van del país afec­tan­do dura­men­te a la pobla­ción y sin prác­ti­ca­men­te bene­fi­ciar en nada local­men­te. Así, la gen­te se da cuen­ta que este es un sis­te­ma que bene­fi­cia a unos pocos y per­ju­di­ca a una mayo­ría. Ha cos­ta­do ins­ta­lar esta per­cep­ción por que el mode­lo neo­li­be­ral en Chi­le duran­te un tiem­po gene­ró rique­zas y la gen­te al com­pa­rar­se con otros paí­ses lati­nos tenia la sen­sa­ción de que era un país supe­rior en desa­rro­llo al res­to, pero era una supe­rio­ri­dad fal­sa. Pue­de que los paí­ses lati­no­ame­ri­ca­nos no tuvie­sen ese desa­rro­llo eco­nó­mi­co, pero muchos tie­nen ser­vi­cios de salud públi­co, edu­ca­ción gra­tui­ta,… mien­tras en Chi­le en todo se paga y bas­tan­te caro, has­ta lo que lla­man públi­co como la Uni­ver­si­dad. El pue­blo está toman­do la impre­sión de que es mejor tener un esta­do que tra­te los dere­chos del ciu­da­dano y no como sim­ples mer­can­cías aun­que ten­ga un menor cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co por que ese desa­rro­llo eco­nó­mi­co no cho­rrea, no lle­ga­ba a todos los chi­le­nos sino que se con­cen­tra­ba en las manos de unos pocos.

En el esta­do espa­ñol no exis­te nin­gu­na memo­ria his­tó­ri­ca de los crí­me­nes del fran­quis­mo. Las estruc­tu­ras actua­les impi­den abrir las fosas de la his­to­ria, y algu­nos jue­ces espa­ño­les han inves­ti­ga­do casos simi­la­res fue­ra de sus casas, como el juez Bal­ta­sar Gar­zón en Chi­le o Argentina

Hay que reco­no­cer que gran par­te de la impu­ni­dad que exis­tía en Chi­le has­ta el año 1998 se rom­pe por la orden de cap­tu­ra de Pino­chet en Ingla­te­rra ema­na­da por el juez Bal­ta­sar Gar­zón. Sin esta deten­ción el esta­do chi­leno no hubie­se cedi­do a las pre­sio­nes del Movi­mien­to de Dere­chos Huma­nos. Esto se dio tan­to en Argen­ti­na con Jor­ge Vide­la como en Chi­le con Pino­chet. Des­pués por supues­to el gobierno de Eduar­do Frei se com­pro­me­tió a juz­gar a los vio­la­do­res de los Dere­chos Huma­nos si le devol­vían a Pino­chet al país, pero el com­pro­mi­so era juz­gar a todos los vio­la­do­res menos a Pino­chet. Cuan­do lle­ga Pino­chet a Chi­le el mis­mo acep­ta trans­for­mar­se en un loco para evi­tar la per­se­cu­ción penal.

El Par­ti­do Comu­nis­ta Espa­ñol final­men­te acep­tó esa fal­sa tran­si­ción monár­qui­ca que se dio en el esta­do espa­ñol en los años 70, don­de ni memo­ria his­tó­ri­ca a muchos de sus mili­tan­tes ase­si­na­dos, don­de se ins­ti­tu­cio­na­li­za­ba la monar­quía como here­de­ra del fran­quis­mo, don­de e inclu­so se apro­ba­ron los Pac­tos neo­li­be­ra­les de la Mon­cloa. ¿Pode­mos com­pa­rar ese papel del PCE con El Par­ti­do Comu­nis­ta de Chi­le en su reali­dad pos-pinochetista?

Ten­go cono­ci­mien­to del PCE, y la últi­ma vez que coin­ci­dí con esa for­ma­ción fue en el I Con­gre­so Repu­bli­cano que orga­ni­za­ron en Espa­ña, don­de tuve la opor­tu­ni­dad de hablar con diri­gen­tes sobre varios temas entre las dos reali­da­des nacio­na­les. Jus­ta­men­te sin hacer paran­gón entre el PCCh y el PCE les dije con toda cla­ri­dad que noso­tros como comu­nis­tas nun­ca acep­ta­mos la ins­ti­tu­cio­na­li­dad que dejó Pino­chet y has­ta hoy la cues­tio­na­mos y pedi­mos una nue­va Cons­ti­tu­ción Polí­ti­ca, y no fui­mos par­te de la supues­ta Tran­si­ción Demo­crá­ti­ca de esta país por un acuer­do entre el gobierno chi­leno y los Esta­dos Uni­dos de excluir­nos en el pro­ce­so. Tam­po­co acep­ta­mos el mode­lo eco­nó­mi­co neo­li­be­ral has­ta el día de hoy, que se imple­men­tó con Pino­chet y con­ti­nua tras esa fal­sa tran­si­ción como dices. En con­se­cuen­cia noso­tros nun­ca deja­mos de com­ba­tir ni la ins­ti­tu­cio­na­li­dad pino­che­tis­ta, ni el mode­lo eco­nó­mi­co de Pino­chet, ni su impu­ni­dad,… y por supues­to el PCE, como agre­gas­te, acep­tó los Pac­tos de la Mon­cloa, acep­tó la monar­quía, que me pare­ce has­ta el día de hoy una insen­sa­tez polí­ti­ca. Renun­ciar el PCE a la Repú­bli­ca es algo que nadie com­pren­de. Yo ten­go ami­gos que sus padres esta­ban pre­sen­tes cuan­do el Comi­té Cen­tral del Par­ti­do Comu­nis­ta bajó la ban­de­ra de la Repú­bli­ca y alzó la ban­de­ra de la Monar­quía y como, pos­te­rior­men­te, muchos de los supues­tos comu­nis­tas que­ma­ban sus car­nets. Creo que ahí se dio la des­na­tu­ra­li­za­ción del PCE cuan­do acep­ta­ron esas estruc­tu­ras y com­pro­mi­sos, e inclu­so sien­do par­te de la Amnis­tía de los crí­me­nes come­ti­dos por Fran­co. Y en com­pa­ra­ti­va a todo esto, el PCCh no come­ti­mos nin­guno de esos erro­res, y por eso hoy día tene­mos el rol que tene­mos en la socie­dad chi­le­na. No nos pue­den juz­gar jamás como un par­ti­do que acep­tó cri­te­rios de la dic­ta­du­ra y su “Tran­si­ción”.

En las lucha con­tra Pino­chet, exis­tie­ron fuer­zas revo­lu­cio­na­rias arma­das que se gana­ron cier­to pres­ti­gio, como el MIR o el Fren­te Patrió­ti­co Manuel Rodrí­guez,… ¿qué exis­te de estas estruc­tu­ras y qué vincu­los hay con el Par­ti­do Comu­nis­ta de Chile?. 

Esas fuer­zas polí­ti­cas no exis­ten hoy en Chi­le. Algu­nos han que­ri­do recon­for­mar esas orga­ni­za­cio­nes pero no han cua­ja­do. Los mis­mos que inte­gra­ron esas fuer­zas polí­ti­cas se auto­cri­ti­ca­ron y se des­com­pu­sie­ron, polí­ti­ca, moral y éti­ca­men­te. El FPMR fue una crea­ción pro­pia del PCCh has­ta el año 87, como una gue­rri­lla urba­na, y orde­na­mos que todos los cua­dros vol­vie­ran al par­ti­do y algu­nos lo aca­ta­ron y otros no, y con­ti­nua­ron con un fren­te autó­no­mo con una polí­ti­ca dis­tin­ta a la del par­ti­do que tuvo sus momen­tos rele­van­tes a fina­les de los años 80 pero que pos­te­rior­men­te muchos de sus cua­dros fue­ron ase­si­na­dos por las auto­ri­da­des pino­che­tis­tas. Hoy día que­da como un recuer­do his­tó­ri­co de heroísmo.

Hay otras for­ma­cio­nes nue­vas que están nacien­do en Chi­le y con­so­li­dán­do­se, como la for­ma­ción polí­ti­ca Igual­dad, que es un nue­vo fren­te de movi­mien­tos socia­les que luchan por pro­ble­má­ti­cas más coti­dia­nas y dejan en segun­do plano el com­po­nen­te ideológico.

La for­ma­ción Igual­dad tie­ne su pro­pia doc­tri­na polí­ti­ca que uno debe res­pon­der. Noso­tros como PCCh esta­mos por una amplia inclu­sión de todos los sec­to­res que quie­ren hacer opo­si­ción a la dere­cha. Tra­ta­mos de con­ven­cer a muchos de que hay la nece­si­dad de crear un amplio refe­ren­te popu­lar para imple­men­tar la polí­ti­ca de la revo­lu­ción demo­crá­ti­ca y de rup­tu­ra ins­ti­tu­cio­nal. No es posi­ble que el padre de nues­tra ins­ti­tu­cio­na­li­dad siga sien­do Pino­chet. En con­se­cuen­cia hay que gene­rar las con­ver­gen­cias de la izquier­da popu­lar para fina­li­zar con esto.

Pro­nós­ti­cos sobre las pró­xi­mas elec­cio­nes muni­ci­pa­les en Chile…

Si hay gene­ro­si­dad y gran­de­za de una opo­si­ción a la dere­cha y si hay unión se pue­de pro­vo­car una gran derro­ta de Piñe­ra en las elec­cio­nes muni­ci­pa­les de 2012 y avan­zar de mane­ra con­tun­den­te para las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les de 2014. Pero es un camino de obs­tácu­los, de ambi­cio­nes per­só­na­les, con malas for­mas de hacer la polí­ti­ca, la corrup­ción que ins­ta­ló la Con­cer­ta­ción y que la dere­cha repro­du­ce,… todo esto hace que no se gene­ren los cua­dros que hoy día son indis­pen­sa­bles para pro­du­cir una polí­ti­ca de con­ver­gen­cia en la izquier­da. Si uno se mira solo a uno mis­mo con sus con­ve­nien­cias impi­de que los pro­ce­sos se desa­rro­llen de for­ma uni­ta­ria y con­vo­can­te que se requie­ren para hacer la rup­tu­ra institucional.

¿En el pro­yec­to de suma de fuer­zas con­tra la dere­cha, entra­rían acto­res de la Concertación?

Noso­tros hemos dicho con cla­ri­dad que no vamos a impo­ner a nin­gún par­ti­do que deje su doc­tri­na polí­ti­co, lo úni­co es que ten­ga la gran­de­za de con­ver­ger en este movi­mien­to plu­ral con­tra la dere­cha chi­le­na para derro­tar­la polí­ti­ca­men­te y poder hacer los cam­bios que el país requiere.

Ani­bal

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