Caza de bru­jas en el Gaz­tetxe de Gas­teiz

El pasa­do sába­do, día 3 de sep­tiem­bre, des­pués de una noche de con­cier­tos alre­de­dor de 40 per­so­nas se encon­tra­ban en el inte­rior del gaz­tetxe. Sobre las 3.30 de la madru­ga­da un gru­po de poli­cía auto­nó­mi­ca y muni­ci­pal que se encon­tra­ba en la entra­da comen­zó a mirar el inte­rior del local con ayu­da de una lin­ter­na. Un miem­bro de la asam­blea que se encon­tra­ba en la barra se acer­có a la puer­ta para saber que esta­ba pasan­do. En este ins­tan­te se oye­ron fra­ses como “Y enci­ma quie­ren cerrar la puer­ta, putos eta­rras de mier­da se van a ente­rar” y “sois basu­ra”. En ese momen­to, los dife­ren­tes cuer­pos poli­cia­les entra­ron en el gaz­tetxe con acti­tud vio­len­ta y des­me­su­ra­da. El miem­bro del gaz­tetxe se iden­ti­fi­có como tal y les sugi­rió que se tran­qui­li­za­ran. En ese mis­mo ins­tan­te comen­za­ron a des­alo­jar a los allí pre­sen­tes a gol­pe lim­pio y oyen­do burra­das como “voso­tros estáis en tre­gua, pero noso­tros no”. Que­re­mos resal­tar que se inten­tó hablar con la ertzain­tza, pero esto fue impo­si­ble por su acti­tud ante­rior­men­te des­cri­ta.

Cuan­do ya habían saca­do a la gen­te al exte­rior, varios miem­bros de la poli­cía muni­ci­pal y auto­nó­mi­ca se que­da­ron en el inte­rior del gaz­tetxe con el miem­bro iden­ti­fi­ca­do de la asam­blea. Segui­da­men­te, con acti­tud gro­tes­ca, le hicie­ron reti­rar las fotos de los pre­sos polí­ti­cos de Gas­teiz que de toda la vida allí habían esta­do y este con mucha tran­qui­li­dad aca­tó la orden. Por este hecho lo han acu­sa­do de enal­te­ci­mien­to del terro­ris­mo. Apar­te de esto tam­bién se lle­va­ron un vie­jo panel de pre­sos y un mural que se encon­tra­ba miran­do a la pla­za Etxau­ri. A con­ti­nua­ción y sin mos­trar nin­gu­na orden le obli­ga­ron a mos­trar cada una de las salas de la casa mien­tras ellos las regis­tra­ban. Al iden­ti­fi­ca­do en nin­gún momen­to se le dejó con­tac­tar con nadie y des­pués del regis­tro se diri­gie­ron a la entra­da.

La gen­te del exte­rior no se encon­tró con mejor pano­ra­ma al salir de la casa. Como si de una cace­ría se tra­ta­ra, la poli­cía muni­ci­pal y la ertzain­tza pro­si­guió con los gol­pes comen­za­dos en el inte­rior. Para ello usa­ron porras, porras exten­si­bles por par­te de los muni­ci­pa­les, empu­jo­nes, ame­na­zas e insul­tos. La gen­te del exte­rior fue­ron per­se­gui­dos por la poli­cía dán­do­se aquí los pri­me­ros heri­dos.

Des­pués de esto, cuan­do las cosa pare­cía cal­mar­se, y que la poli­cía había aban­do­na­do el gaz­tetxe y sus alre­de­do­res, un gru­po de unos diez jóve­nes se acer­có al local para ver el esta­do que había que­da­do la casa y poder hablar con el com­pa­ñe­ro iden­ti­fi­ca­do.

Cuan­do deci­die­ron mar­char­se y se encon­tra­ban cerran­do la puer­ta de la calle, fue­ron ata­ca­dos por un gru­po de ertzai­nas. En la carre­ra que se pega­ron tuvie­ron que escu­char pala­bras como “correr hijos de puta, correr”. Gol­pe a gol­pe, el nivel de vio­len­cia por par­te de los agen­tes subió como la espu­ma aumen­tan­do los heri­dos. La úni­ca opción que tuvie­ron los jóve­nes fue correr. Cual­quier inten­to de hablar con los agen­tes fue nulo ya que no mos­tra­ron nin­gún ges­to de razo­na­mien­to. Con la ines­ti­ma­ble coor­di­na­ción de la poli­cía muni­ci­pal, hicie­ron correr a la gen­te hacia las calles toma­das por la ertzain­tza y a con­se­cuen­cia de esto se die­ron varias iden­ti­fi­ca­cio­nes y una deten­ción, aun­que este últi­mo no pusie­ra nin­gu­na resis­ten­cia sien­do espo­sa­do con gran vio­len­cia.

Al pare­cer, no habían repar­ti­do lo sufi­cien­te y los agen­tes de los dife­ren­tes cuer­pos se des­ple­ga­ron por todo el cas­co vie­jo y par­te del cen­tro gol­pean­do a dies­tro y sinies­tro. El caso más lla­ma­ti­vo fue el del joven que se diri­gía solo por Correos y con valen­tía de mato­nes fue derri­ba­do y apa­lea­do por cua­tro agen­tes de la ertzain­tza ante la gen­te que por allí pasa­ba, segui­da­men­te, lo aga­rra­ron por el cue­llo y lo tras­la­da­ron a la pla­za de los Fue­ros para seguir gol­peán­do­lo.

Mien­tras tan­to, jóve­nes que se encon­tra­ban en la calle cuchi­lle­ría fue­ron aco­sa­dos por un fur­gón que por mega­fo­nía ame­na­za­ba con la fra­se “cha­va­les iros a casa o vais a seguir pillan­do”. Esto fue la guin­da del pas­tel de esta noche de sal­va­ja­da poli­cial sin sen­ti­do.

La noche dejó un balan­ce de 15 heri­dos, 5 iden­ti­fi­ca­dos y un dete­ni­do.

A con­ti­nua­ción se lee­rán algu­nos tes­ti­mo­nios de los jóve­nes de aque­lla noche:

1. Cuan­do esta­ba espe­ran­do a que la gen­te salie­ra del gaz­tetxe, se me acer­có un ertzain­tza y me orde­nó de modo vio­len­to que me fue­ra. Me empu­jó, tra­te de cal­mar­lo y me di la vuel­ta. Mien­tras me ale­ja­ba me gol­peo en la espal­da y en el bra­zo. Me han roto el codo.

2. Nos encon­trá­ba­mos en la entra­da del gaz­tetxe, sen­ta­dos en el petril. Me tira­ron al sue­lo a pata­das y a pata­das me levan­ta­ron. Cuan­do la cosa pare­cía haber­se cal­ma­do, empe­za­ron a correr tras de mí y en una calle cer­ca­na fui iden­ti­fi­ca­do, insul­ta­do, humi­lla­do y abo­fe­tea­do.

3. En las pro­xi­mi­da­des de correos, cuan­do me diri­gía a casa fui rodea­do por la ertzain­tza. Me die­ron pata­das mien­tras esta­ba en el sue­lo y me lla­ma­ron hijo de puta una y otra vez. Des­pués, me lle­va­ron a una zona oscu­ra dela pla­za delos Fue­ros y allí me apa­lea­ron todo el cuer­po con porras exten­si­bles. En el bra­zo me pusie­ron una máqui­na que hacía PI PI. Les pre­gun­te lo que era aque­llo y al hacer­lo me pro­pi­na­ron un puñe­ta­zo y me dije­ron si que­ría seguir pre­gun­tan­do. Des­pués de ser iden­ti­fi­ca­do me dije­ron “ diles a tus ami­gos que noso­tros no esta­mos de tre­gua”.

A cau­sa de estos hechos, des­de la gaz­te asan­bla­da del gaz­tetxe de gas­teiz que­re­mos acla­rar unos pun­tos.

- Los res­pon­sa­bles de los acon­te­ci­mien­tos del Sába­do tie­nen nom­bres y ape­lli­dos. Exi­gi­mos que los res­pon­sa­bles de la ertzain­tza y poli­cía muni­ci­pal den expli­ca­cio­nes al res­pec­to y jun­to a ellos los con­ce­ja­les que se lle­nan la boca con dis­cur­sos en con­tra de la vio­len­cia.

- El gaz­tetxe no va a ser con­di­cio­na­do por ame­na­zas ni vio­len­cia poli­cial, este espa­cio libre y auto­ges­tio­na­do segui­rá tra­ba­jan­do para mos­trar que otro mode­lo de socie­dad es posi­ble.

- El gaz­tetxe segui­rá mos­tran­do soli­da­ri­dad con todos los pre­sos polí­ti­cos, ya que la soli­da­ri­dad no pue­de ser deli­to.

- Segui­re­mos denun­cian­do todo ata­que poli­cial que se de en Gas­teiz y espe­cial­men­te en Alde Zaha­rra y ani­ma­mos a la gen­te a que haga lo mis­mo.

Para fina­li­zar, que­re­mos agra­de­cer de todo cora­zón, a todas aque­llas per­so­nas que en cuan­to se ente­ra­ron de los hechos se puso en con­tac­to con noso­tros, a los áni­mos dados por los agen­tes socia­les y per­so­nas indi­vi­dua­les, a los que se han preo­cu­pa­do por los heri­dos y a todas las per­so­nas que se han acer­ca­do hoy aquí. Que­da cla­ro que cada vez que el gaz­tetxe sufre un ata­que, todo el movi­mien­to popu­lar res­pon­de y que reci­be el apo­yo de muchí­si­mos Gas­teiz­ta­rras.

POR TODO ESTO, VAMOS A SEGUIR TRABAJANDO.

UTZI BAKEAN GAZTETXEA!!! NO A LA IMPUNIDAD POLICIAL!

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