La cons­ti­tu­ción con­tra el pue­blo – Red Roja

Zapa­te­ro y Rubal­ca­ba han deci­di­do mar­char­se lle­van­do has­ta sus últi­mas con­se­cuen­cias el papel his­tó­ri­co de la social­de­mo­cra­cia, y del PSOE en par­ti­cu­lar, ser­vir de mam­po­rre­ros al capital.

Su pro­pues­ta de refor­ma del artícu­lo 134 de la Cons­ti­tu­ción podría pare­cer un esper­pen­to y has­ta un hara­ki­ri polí­ti­co: pocas sema­nas antes de las elec­cio­nes deci­den eje­cu­tar una de las pro­pues­tas estre­lla del PP dejan­do a su can­di­da­to con cara de poker en abso­lu­to fue­ra de jue­go. Podría pare­cer­lo, si no fue­ra por­que ya no pue­de ocul­tar­se una reali­dad que es cada vez más del domi­nio públi­co: no hay mar­gen para los mati­ces polí­ti­cos en un capi­ta­lis­mo que se deba­te en una cri­sis gene­ral sin salida.

Ele­var a ran­go cons­ti­tu­cio­nal la prohi­bi­ción de supe­rar el techo de défi­cit es el “pac­to de esta­do” más blin­da­do que exis­te y es el que mejor cum­ple el obje­ti­vo de esta ver­sión moder­na del “con­sen­so”: ser­vir de coar­ta­da ideo­ló­gi­ca para eje­cu­tar dis­ci­pli­na­da­men­te los dic­ta­dos del capi­tal sin pagar indi­vi­dual­men­te los cos­tes elec­to­ra­les. El incon­ve­nien­te es que cada vez está más cla­ro quién escri­be el guión, el FMI, la UE y el BCE; quien diri­ge la tra­ma, la gran ban­ca y las mul­ti­na­cio­na­les euro­peas y espa­ño­las; y quie­nes son sus eje­cu­to­res, el Gobierno PSOE, el PP y las dere­chas nacionalistas.

Blin­dar el techo del défi­cit públi­co es una infamia …

José Mon­ti­lla, el líder de los socio­li­be­ra­les cata­la­nes ha sido cla­ro como el agua: «esta refor­ma está hecha por­que es una con­di­ción del trío Mer­kel-Sar­kozy-Tri­chet por la com­pra de deu­da espa­ño­la por par­te del Ban­co Cen­tral Europeo».

La limi­ta­ción cons­ti­tu­cio­nal de la amplia­ción del défi­cit públi­co no es una sim­ple herra­mien­ta téc­ni­ca para garan­ti­zar el equi­li­brio pre­su­pues­ta­rio. Será una herra­mien­ta ideo­ló­gi­ca con el máxi­mo ran­go jurí­di­co para poder jus­ti­fi­car los recor­tes en la pro­tec­ción social de las cla­ses popu­la­res y pro­fun­di­zar la vul­ne­ra­bi­li­dad de la cla­se asa­la­ria­da fren­te a sus empre­sa­rios. Asi­mis­mo, como gol­pe de esta­do neo­li­be­ral de las frac­cio­nes finan­cie­ras, con­sa­gra la “prio­ri­dad abso­lu­ta” para el pago de los intere­ses y la deu­da fren­te a otras par­ti­das presupuestarias.

El obje­ti­vo de las estra­te­gias neo­li­be­ra­les del capi­tal es la amplia­ción de los espa­cios de acu­mu­la­ción y ganan­cia a cos­ta del sec­tor públi­co, el ensan­cha­mien­to de los már­ge­nes de ganan­cia vía recor­tes socia­les y des­re­gu­la­ción labo­ral crean­do una fuer­za labo­ral des­pro­te­gi­da ante sus con­di­cio­nes de explo­ta­ción. El famo­so Con­sen­so de Washing­ton rebau­ti­za­do aho­ra como el Con­sen­so de Bru­se­las mar­ca des­de hace años la agen­da del pro­gra­ma neo­li­be­ral de la Unión Euro­pea: equi­li­brio pre­su­pues­ta­rio; reorien­ta­ción del gas­to públi­co; reduc­ción de los gas­tos socia­les; refor­ma impo­si­ti­va favo­ra­ble al capi­tal; libe­ra­li­za­ción de los tipos de inte­rés; libe­ra­li­za­ción del comer­cio exte­rior; aper­tu­ra a la inver­sión extran­je­ra direc­ta; pri­va­ti­za­cio­nes y des­re­gu­la­ción del mer­ca­do de trabajo.

Aun­que en medio de la cri­sis más pro­fun­da del capi­tal pro­duz­ca son­ro­jo, el idea­rio neo­li­be­ral sos­tie­ne que es la inter­ven­ción del Esta­do quien dis­tor­sio­na el fun­cio­na­mien­to de los mer­ca­dos gene­ran­do des­equi­li­brios e inefi­cien­cia. En con­se­cuen­cia el Esta­do debe, no sola­men­te reti­rar­se de las acti­vi­da­des pro­duc­ti­vas don­de entra direc­ta­men­te en con­cu­rren­cia con el sec­tor pri­va­do, sino tam­bién redu­cir al míni­mo los gas­tos aso­cia­dos a sus acti­vi­da­des impro­duc­ti­vas de salud y edu­ca­ción públi­cas, de pro­tec­ción social y de redis­tri­bu­ción del ingre­so. Asi­mis­mo, las fun­cio­nes que no pue­dan ser pri­va­ti­za­das deben ser ges­tio­na­das según la lógi­ca de la empre­sa pri­va­da. Se imple­men­tan polí­ti­cas fis­ca­les favo­ra­bles a las ren­tas del capi­tal mien­tras se pri­va­ti­zan aque­llos sec­to­res o seg­men­tos ren­ta­bles reser­va­dos al sec­tor públi­co como la sani­dad, la edu­ca­ción, las tele­co­mu­ni­ca­cio­nes, las pen­sio­nes y ser­vi­cios ener­gé­ti­cos. Estas pri­va­ti­za­cio­nes a pre­cios polí­ti­cos se hacen median­te sanea­mien­tos o gran­des inver­sio­nes públi­cas, liqui­dan­do sus seg­men­tos no ren­ta­bles, y pre­ca­ri­zan­do el empleo ocu­pa­do para incre­men­tar los már­ge­nes de bene­fi­cio. El Esta­do Neo­li­be­ral es una herra­mien­ta que cana­li­za la ofer­ta mone­ta­ria con el pode­ro­so fil­tro regre­si­vo de sus sis­te­mas fis­ca­les, con el obje­to de par­ti­ci­par en el mer­ca­do como com­pra­dor de mer­can­cías y ser­vi­cios al sec­tor pri­va­do sin com­pe­tir en las esfe­ras de pro­duc­ción del plusvalor.

Esta­ble­cer un tope máxi­mo para el défi­cit, es decir para el dife­ren­cial entre los ingre­sos y los gas­tos del Esta­do, exten­di­do a todas las admi­nis­tra­cio­nes públi­cas, equi­va­le a blin­dar el recor­te sis­te­má­ti­co del gas­to social públi­co si tene­mos en cuen­ta la natu­ra­le­za regre­si­va del sis­te­ma tri­bu­ta­rio esta­tal y la insu­mi­sión fis­cal de las ren­tas del capi­tal. Más gra­ve aún cuan­do tene­mos un ver­da­de­ro défi­cit social de más de 66.000 millo­nes de euros en com­pa­ra­ción con el pro­me­dio de gas­to social por habi­tan­te de la UE.

Los ingre­sos en las arcas públi­cas están cayen­do por varias vías, algu­nas per­fec­ta­men­te pla­ni­fi­ca­das y otras como resul­ta­do de la cri­sis. La polí­ti­ca fis­cal de todos los gobiernos,

la que defi­ne los ingre­sos del Esta­do, ha ido diri­gi­da des­de la Tran­si­ción y sin excep­ción algu­na, a redu­cir los impues­tos del capi­tal y a incre­men­tar los de la cla­se obrera:

  • Des­de 1988 se vie­nen apro­ban­do suce­si­vas refor­mas del Impues­to sobre la Ren­ta cada vez más regre­si­vas: pagan más lo que menos tienen.
  • Des­de 2007 las ren­tas del capi­tal y las del tra­ba­jo tri­bu­tan a tipos dife­ren­tes, mucho más altos para las del trabajo.
  • Des­de 1991 se va redu­cien­do el Impues­to de Socie­da­des (sobre bene­fi­cios empre­sa­ria­les); la últi­ma reduc­ción se hizo en 2008: del 35 al 30%. El escán­da­lo más gran­de es el de las SICAV, uti­li­za­das por las gran­des for­tu­nas, que tri­bu­tan al 1%.
  • El Impues­to sobre el Patri­mo­nio se eli­mi­nó total­men­te en 2008.
  • El Impues­to sobre Suce­sio­nes (sobre la heren­cia), incom­pren­si­ble­men­te trans­fe­ri­do a las CC.AA, va dis­mi­nu­yen­do pro­gre­si­va­men­te y ha sido eli­mi­na­do total­men­te en Cata­lu­ña, Madrid, País Valen­ciano y Canarias.
  • A este mar­co legal abso­lu­ta­men­te injus­to hay que aña­dir un frau­de fis­cal gigan­tes­co: una cuar­ta par­te de la rique­za gene­ra­da (PIB) anual­men­te no paga los impues­tos que le corres­pon­den, dejan­do de ingre­sar 90.000 millo­nes de euros. Esta can­ti­dad es muy supe­rior a lo que sepa­ra nues­tro gas­to social públi­co de la media de la UE (un 6% del PIB menos).

    A ello hay que sumar la can­ti­dad de 180.000 millo­nes de euros pues­tos en 2010 por el Gobierno a dis­po­si­ción de la gran ban­ca y que equi­va­les a tres veces el gas­to sani­ta­rio total.

    Y el inú­til y cri­mi­nal gas­to mili­tar, con una deu­da de 30.000 millo­nes de euros por com­pra de arma­men­to, des­ti­na­do a aso­lar paí­ses como Afga­nis­tán o recien­te­men­te Libia. Y los 25 millo­nes de euros que salen de las arcas públi­cas para gas­tos de la monar­quía y los seis mil millo­nes de euros para la finan­cia­ción de la Igle­sia Cató­li­ca y de todas sus estruc­tu­ras socia­les y edu­ca­ti­vas, que no han reci­bi­do recor­te alguno. Y el des­pil­fa­rro y la corrup­ción en la cons­truc­ción de infraestructuras…y el lar­go etcé­te­ra de unas cla­ses domi­nan­tes y unos polí­ti­cos que devo­ran los recur­sos públi­cos mien­tras se pro­po­nen recor­tar las pres­ta­cio­nes sociales.

    En este con­tex­to, defi­ni­do ade­más por unas nece­si­da­des cre­cien­tes deri­va­das del des­em­pleo masi­vo y de todo su corre­la­to de incre­men­to de la enfer­me­dad, de inca­pa­ci­dad de acce­so a la vivien­da para millo­nes de per­so­nas y de des­es­truc­tu­ra­ción social, el recor­te bru­tal del gas­to social públi­co que pre­ten­de legi­ti­mar la cons­ti­tu­cio­na­li­za­ción del lími­te del défi­cit es un cri­men. Un cri­men que sin embar­go tie­ne una expli­ca­ción sen­ci­lla: el capi­tal no nece­si­ta el 30% de la mano de obra y con­si­de­ra un obs­tácu­lo para la rea­li­za­ción de bene­fi­cios la satis­fac­ción de sus nece­si­da­des sociales.

    …Y es una esta­fa democrática.

    La cons­ti­tu­cio­na­li­za­ción del techo del défi­cit públi­co con­fir­ma el carác­ter de papel moja­do de una Car­ta Mag­na que dice esta­ble­cer un Esta­do Demo­crá­ti­co, Social y de Dere­cho y que no es más que el para­guas de una monar­quía y de unas cla­ses domi­nan­tes here­de­ras de la Dic­ta­du­ra. Con­fi­gu­ra ade­más un Esta­do inter­ve­ni­do por los impe­ria­lis­mos euro­peo y esta­dou­ni­den­se sin el menor atis­bo de soberanía.

    Ele­va al mayor ran­go legis­la­ti­vo el mas­ca­rón de proa de las polí­ti­cas neo­li­be­ra­les impo­si­bi­li­tan­do cual­quier otro tipo de polí­ti­ca y supe­di­tan­do las nece­si­da­des y dere­chos socia­les a los obje­ti­vos cada vez más depre­da­do­res de un capi­ta­lis­mo que pre­ten­de hun­dir a las cla­ses popu­la­res en su cri­sis gene­ral y sin salida.

    Y lo hace que­bran­tan­do su pro­pia Cons­ti­tu­ción que exi­ge un pro­ce­di­mien­to que con­lle­va una apro­ba­ción ini­cial por mayo­ría de dos ter­cios de ambas Cáma­ras, la con­vo­ca­to­ria de elec­cio­nes gene­ra­les, la apro­ba­ción por la mis­ma mayo­ría de la Refor­ma pro­pues­ta y su rati­fi­ca­ción median­te Referéndum.

    Es inad­mi­si­ble que tama­ño cana­lla­da se lle­ve a cabo sin deba­te públi­co, de for­ma atro­pe­lla­da y en vís­pe­ras de unas elec­cio­nes que van a ser una far­sa más gran­de que nunca.

    La monu­men­tal esta­fa demo­crá­ti­ca da la pun­ti­lla a un apa­ra­to ins­ti­tu­cio­nal y a una Cons­ti­tu­ción que se con­fi­gu­ra­ron, con la com­pli­ci­dad de la izquier­da polí­ti­ca y sin­di­cal, para incre­men­tar a nive­les inso­por­ta­bles el gra­do de explo­ta­ción de la cla­se obre­ra, para negar dere­chos demo­crá­ti­cos fun­da­men­ta­les como el de Auto­de­ter­mi­na­ción y para debi­li­tar has­ta la exte­nua­ción a la izquierda.

    Red Roja plan­tea que el sis­te­ma capi­ta­lis­ta no tie­ne refor­ma posi­ble y que la ani­qui­la­ción de dere­chos socia­les y labo­ra­les está ínti­ma­men­te uni­da a la liqui­da­ción de dere­chos polí­ti­cos que esta­mos vivien­do y que se agu­di­za­rá tras las pró­xi­mas elecciones.

    En lo inme­dia­to, Red Roja lla­ma a orga­ni­zar poten­tes movi­li­za­cio­nes popu­la­res que impi­dan la infa­mia que se está per­pe­tran­do con medi­das como ésta, las que ya se han lle­va­do y las que ven­drán. En con­cre­to es pre­ci­so exi­gir que se ins­tru­men­te el pro­ce­di­mien­to esta­ble­ci­do para la refor­ma Cons­ti­tu­cio­nal y se con­vo­que un Referéndum.

    A las orga­ni­za­cio­nes polí­ti­cas, sin­di­ca­les y socia­les de la izquier­da cohe­ren­te y a las asam­bleas popu­la­res no nos que­da otro camino que inten­si­fi­car la movi­li­za­ción y la orga­ni­za­ción social, y la arti­cu­la­ción de un Fren­te que sus­ten­ta­do por las pro­pues­tas pro­gra­má­ti­cas que ya se están dis­cu­tien­do, se con­fi­gu­re como una alter­na­ti­va real a la bar­ba­rie que avan­za cada día.

    29 DE AGOSTO DE 2011 

    CONVOCATORIA DE MANIFESTACIÓN EN MADRID JUEVES, 1 DE SEPTIEMBRE, A LAS 19H, ATOCHA – CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

    ¡CONTRA ESTA REFORMA DE LA CONSTITUCIÓN!

    ¡REFERENDUM VINCULANTE!

    ¡NO A LA CONSTITUCIÓN CAPITALISTA Y MONÁRQUICA!

    ¡POR LA HUELGA GENERAL!

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