El tabloi­de se comió al due­ño – Gue­rra Eter­na

Difí­cil supe­rar la por­ta­da de Time para el futu­ro con­cur­so de mejor por­ta­da del escán­da­lo de la pren­sa de Mur­doch. Y el titu­lar de su artícu­lo prin­ci­pal tam­po­co está nada mal: “Tabloid bites man”.

Los medios nor­te­ame­ri­ca­nos van a comen­zar a pres­tar mucha más aten­ción a Mur­doch. Aho­ra entra en esce­na el FBI, aun­que hay que decir que todo lo del posi­ble pin­cha­zo a telé­fo­nos de víc­ti­mas del 11‑S pro­ce­de de una infor­ma­ción del Mirror, menos fia­ble que The Guar­dian y com­pe­ti­dor direc­to de The Sun.
—-

Dos ejem­plos de humor: Bell, de The Guar­dian, con la invi­ta­ción para reci­bir una pata­da en el Par­la­men­to, y Adams, del Tele­graph, muy bue­na, con el secre­to detrás de la cor­ti­na.
—-

La cró­ni­ca del día:

No pasa un día sin que los Mur­doch se vean obli­ga­dos a una nue­va rec­ti­fi­ca­ción. Aco­sa­dos por todos los flan­cos, han pro­ta­go­ni­za­do otro inci­den­te reve­la­dor de su pro­gre­si­va caí­da en el barro. El moti­vo de la últi­ma humi­lla­ción fue la com­pa­re­cen­cia de Rupert Mur­doch, su hijo James y Rebe­kah Brooks ante la Comi­sión de Cul­tu­ra y Comu­ni­ca­cio­nes del Par­la­men­to. La cita, para el pró­xi­mo mar­tes, fue recla­ma­da por los dipu­tados, pero duran­te varias horas la res­pues­ta fue nega­ti­va. Sólo apa­re­ce­ría Brooks, mien­tras que los Mur­doch lamen­ta­ban no poder asis­tir.

La cita­ción se había entre­ga­do en per­so­na por el sar­gen­to de armas en otro ges­to casi inau­di­to. El sar­gen­to de armas, for­mal­men­te res­pon­sa­ble de la segu­ri­dad de la Cáma­ra, es ya sólo un car­go cere­mo­nial. Los perio­dis­tas comen­ta­ron diver­ti­dos que no se espe­ra­ba que el sar­gen­to acu­die­ra con su tra­je cere­mo­nial y la espa­da.

Los dipu­tados ni siquie­ra sabían si podían exi­gir su pre­sen­cia. No en el caso de Rupert Mur­doch, de nacio­na­li­dad esta­dou­ni­den­se. Aun­que parez­ca men­ti­ra, nadie pare­cía tener cla­ro cuál era la de James, con­se­je­ro dele­ga­do de News Cor­po­ra­tion, has­ta que horas más tar­de se supo que tie­ne la doble nacio­na­li­dad bri­tá­ni­ca y nor­te­ame­ri­ca­na.
El minis­tro Geor­ge Young recor­dó que la últi­ma vez que se había mul­ta­do a alguien por des­aca­to al Par­la­men­to en estas cir­cuns­tan­cias fue en 1666. Sin muchos pre­ce­den­tes, los dipu­tados se veían obli­ga­dos a ame­na­zar con medi­das gené­ri­cas.

Al final, tras seis horas de espe­ra, los Mur­doch rec­ti­fi­ca­ron y comu­ni­ca­ron que acom­pa­ña­rán a Brooks en la com­pa­re­cen­cia, que pro­me­te ser el mejor espec­tácu­lo tele­vi­si­vo que hayan ofre­ci­do las cade­nas de noti­cias en mucho tiem­po.

Al comu­ni­car el cie­rre del News of the World por el escán­da­lo de las escu­chas, James Mur­doch con­tó a la redac­ción que la empre­sa faci­li­tó infor­ma­ción en años ante­rio­res al Par­la­men­to “sin pleno cono­ci­mien­to de los hechos”. Los dipu­tados que­rrán saber si tras ese eufe­mis­mo se encuen­tra el reco­no­ci­mien­to de que enga­ña­ron a la Cáma­ra.

Este jue­ves se ha pro­du­ci­do otra deten­ción en rela­ción a los hechos inves­ti­ga­dos, que ha dado moti­vo para que Scotland Yard vuel­va a hacer el ridícu­lo. A las 6.30 de la maña­na, fue arres­ta­do Neil Wallis, direc­tor del NOTW has­ta 2009. Wallis fue direc­tor adjun­to del perió­di­co cuan­do el direc­tor era Andy Coul­son, al que lue­go sus­ti­tu­yó. Horas des­pués, la poli­cía infor­mó que la empre­sa de rela­cio­nes públi­cas fun­da­da por Wallis a su sali­da del NOTW fue con­tra­ta­da por Scotland Yard entre octu­bre de 2009 y sep­tiem­bre de 2010.

La idea de que un sos­pe­cho­so de come­ter estos deli­tos se ocu­pa­ra de mejo­rar la ima­gen de la poli­cía reve­la has­ta qué pun­to las rela­cio­nes entre los perió­di­cos de Mur­doch y las fuer­zas del orden habían supe­ra­do todo lo ima­gi­na­ble. Aún más si tene­mos en cuen­ta que la con­tra­ta­ción se pro­du­jo des­pués de que The Guar­dian con­ta­ra en 2009 que el escán­da­lo en el NOTW no era res­pon­sa­bi­li­dad de un solo repor­te­ro y que era de tales dimen­sio­nes que esta­ba obli­gan­do a News Inter­na­tio­nal a pagar indem­ni­za­cio­nes millo­na­rias a varios de los per­ju­di­ca­dos.

El jefe de Scotland Yard ten­drá la opor­tu­ni­dad de dar expli­ca­cio­nes el pró­xi­mo mar­tes, por­que tam­bién ha sido con­vo­ca­do en el Par­la­men­to, en su caso por la Comi­sión de Inte­rior.

Artikulua gustoko al duzu? / ¿Te ha gustado este artículo?

Share on facebook
Share on Facebook
Share on twitter
Share on Twitter

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *