Cri­sis mun­dial: Toma for­ma «la tor­men­ta per­fec­ta»- Jor­ge Alta­mi­ra

Qui­zás no sea la cul­pa de la Copa Amé­ri­ca o la inmi­nen­cia de las elec­cio­nes por­te­ñas, pero pocos han pres­ta­do aten­ción, como es obvio, a la deci­sión del fon­do de inver­sio­nes de Sin­ga­pur, Tema­sek, de ven­der el 49% de sus accio­nes en el Ban­co de Chi­na y el 8% de las que posee en el Chi­na Cons­truc­tion Bank.

Tema­sek ha sido el mayor inver­sor ins­ti­tu­cio­nal en el Ban­co de Chi­na. Una sema­na antes, la Audi­to­ría Nacio­nal de Chi­na había infor­ma­do que esos ban­cos poseen 1.2 billo­nes de dóla­res en deu­da de los gobier­nos loca­les (el PBI de Chi­na es de alre­de­dor cua­tro billo­nes de dóla­res). Lue­go de cono­ci­da esta infor­ma­ción, la pren­sa infor­mó que las ramas finan­cie­ras de estos gobier­nos, en Shanghai y Yunan podrían decla­rar­se en cesa­ción de pagos. La acción de Tema­sek “hizo sonar las alar­mas sobre las pers­pec­ti­vas del con­jun­to del sec­tor ban­ca­rio”. El Bank of Ame­ri­ca, el segun­do inver­sor en impor­tan­cia en el Ban­co de Chi­na “pla­nea seguir los pasos de Tema­sek”. Siem­pre de acuer­do a The Wall Street Jour­nal, (6.7), “El mer­ca­do pare­ce haber lle­ga­do a la con­clu­sión que los prin­ci­pa­les inver­so­res se encuen­tran preo­cu­pa­dos por los ries­gos ocul­tos en los ban­cos chi­nos”. Las accio­nes de los dos ban­cos caye­ron un 13 y un 14%, res­pec­ti­va­men­te, en junio.
Para la cali­fi­ca­do­ra Moody’s, “La esca­la poten­cial de los pro­ble­mas de los prés­ta­mos de los ban­cos de Chi­na, pue­de encon­trar­se más pró­xi­ma a su hipó­te­sis de ten­sión que de nor­ma­li­dad” – cré­di­tos moro­sos del 8 al 12% en lugar de 5 al 8%. A menos que Chi­na pro­pon­ga ‘un plan maes­tro cla­ro’ para lim­piar su cúmu­lo de deu­da esta­tal local, la pers­pec­ti­va cre­di­ti­cia de los ban­cos de Chi­na pue­de con­ver­tir­se en nega­ti­va”.
El mis­mo día en que el fon­do de Sin­ga­pur eje­cu­tó la liqui­da­ción de sus accio­nes en el Ban­co de Chi­na, el Ban­co Cen­tral de este país vol­vió a subir la tasa de inte­rés, ale­gan­do la nece­si­dad de domes­ti­car la infla­ción, que alcan­zó el 6.6% anual. Des­de el derrum­be de fina­les de 2008, el gobierno de Chi­na lle­vó ade­lan­te una agre­si­va polí­ti­ca de gas­to fis­cal y de expan­sión del cré­di­to, que ha redun­da­do en muchas inver­sio­nes no ren­ta­bles y en el otor­ga­mien­to de prés­ta­mos impa­ga­bles. “Pro­veer estí­mu­los mone­ta­rios es la par­te fácil; reti­rar­los resul­ta ya más emba­ra­zo­so”. Este comen­ta­rio del Finan­cial Times (6.7) está rela­cio­na­do a la obser­va­ción de que “Los inver­so­res están alar­ma­dos por cual­quier des­en­vol­vi­mien­to que parez­ca ele­var las chan­ces de una ate­rri­za­je for­za­do en Chi­na”. O sea de una cri­sis finan­cie­ra. Un sín­to­ma pode­ro­so de esta posi­bi­li­dad es que la tasa de inte­rés de cor­to pla­zo supera a las que se pagan por prés­ta­mos a pla­zos pro­lon­ga­dos; los deu­do­res moro­sos salen a endeu­dar­se para salir de la mora.
Con inde­pen­den­cia del cur­so que siga esta cri­sis, lo cier­to es que ases­ta un gol­pe a la deman­da mun­dial que tie­ne a Chi­na como la prin­ci­pal pro­ta­go­nis­ta, en momen­tos en que se agra­va la situa­ción indus­trial en Esta­dos Uni­dos y Euro­pa. El ‘des­aco­ple’ entre Chi­na, cuyo cre­ci­mien­to debe­ría per­mi­tir balan­cear la rece­sión en Esta­dos Uni­dos y Euro­pa, se vie­ne ago­tan­do des­de hace tiem­po.
Gre­cia y Por­tu­gal
Pero los ‘astros’ se han com­plo­ta­do para hacer­le otra mala juga­da a la bur­gue­sía mun­dial con el anun­cio de la reba­ja de la cali­fi­ca­ción de la deu­da públi­ca de Por­tu­gal, que que­dó con­ver­ti­da aho­ra en “basu­ra”. La iro­nía es que esta des­ca­li­fi­ca­ción obe­de­ce a que las exi­gen­cias pues­tas a los ban­cos ale­ma­nes y fran­ce­ses para refi­nan­ciar la deu­da de Gre­cia ¡redu­ce la capa­ci­dad para res­ca­tar a Por­tu­gal! (WSJ, 6.7). Como ocu­rre en los otros paí­ses que­bra­dos, sin embar­go, la deu­da públi­ca es lo de menos: la deu­da pri­va­da de Por­tu­gal es un 260% del PBI. Como en un nau­fra­gio, pri­me­ro los niños y las muje­res – sal­var a los ban­cos es la regla del jue­go de una misión impo­si­ble. “La des­ca­li­fi­ca­ción va dis­pa­rar los cos­tos direc­tos para Por­tu­gal en la medi­da en que pro­du­ci­rá un efec­to cas­ca­da en el sis­te­ma” (WSJ).
Pero, pero… “De acuer­do al Ban­co de Basi­lea, el sis­te­ma finan­cie­ro de Espa­ña es el más expues­to al ries­go de Por­tu­gal, por 113 mil millo­nes de dóla­res en deu­da públi­ca y pri­va­da, apro­xi­ma­da­men­te un ter­cio de la deu­da pen­dien­te del país”. Entre los prin­ci­pa­les afec­ta­dos: BBV, San­tan­der, Popu­lar Espa­ñol. “La des­ca­li­fi­ca­ción de Por­tu­gal, insis­te el WSJ, lle­ga en un deli­ca­do momen­to para Espa­ña”, nada menos que el país que “es dema­sia­do gran­de para ser res­ca­ta­do”. El eco­no­mis­ta con­ser­va­dor Nou­riel Rou­bi­ni , al incluir a Ita­lia en la situa­ción de Espa­ña, lla­mó a las auto­ri­da­des mone­ta­rias a hacer una carac­te­ri­za­ción de con­jun­to de la cri­sis. Un derrum­be, el 24 de junio pasa­do, de la Bol­sa de Milán, lle­vó al Corrie­re della Sera a adver­tir que algu­nos ban­cos ita­lia­nos no supe­ra­rían el examen de ‘resis­ten­cia’ que está efec­tuan­do las auto­ri­da­des, con la corres­pon­dien­te baja de cali­fi­ca­ción de sus deu­das; entre ellos no esta­ría el Uni­cre­dit (algo sos­pe­cho­so) pero sí el Inte­sa, el Ban­co Popo­la­re y varios más. La ampli­tud del derrum­be finan­cie­ro en Euro­pa exclu­ye la posi­bi­li­dad de que alcan­ce como sali­da una refi­nan­cia­ción de la deu­da de Gre­cia, con o sin qui­ta. Tam­bién ale­ja la hipó­te­sis de que un bono euro­peo pue­da sus­ti­tuir las dife­ren­tes deu­das públi­cas nacio­na­les, por­que al final los res­ca­tis­tas son nada menos que los mis­mos sinies­tra­dos. La deu­da con­jun­ta de Irlan­da, Por­tu­gal y Gre­cia sola­men­te, o sea públi­ca y pri­va­da, ban­ca­ria y no ban­ca­ria, suma 900 mil millo­nes de euros – 1.3 billo­nes de dóla­res (The Eco­no­mist, 16.4). La deu­da exclu­si­va­men­te públi­ca es la cuar­ta par­te de esto: ¿quién está en quie­bra, enton­ces?
Finan­cial Times (21.6) es muy cla­ro con rela­ción a Gre­cia: “Los reti­ros men­sua­les de depó­si­tos de los ban­cos fue­ron de 1.5−2.0 mil millo­nes de libras ester­li­nas en el pri­mer tri­mes­tre del año” – 2.5−3.3 mil millo­nes de dóla­res por mes. En 2010 se reti­ra­ron 30 mil millo­nes de euros, o sea 42 mil millo­nes de dóla­res, el 12% del total de los aho­rros. Es decir que hay un vacia­mien­to ban­ca­rio que es com­pen­sa­do por dine­ro del Ban­co Cen­tral Euro­peo, cuyo balan­ce (títu­los acu­mu­la­dos) es de 2.8 billo­nes de dóla­res, fren­te a un billón hace tres años. “Ade­más, el orga­nis­mo posee dece­nas de miles de millo­nes de euros como aval de los prés­ta­mos (o sea que no figu­ran en el balan­ce del BCE, JA) otor­ga­dos a os ban­cos comer­cia­les grie­gos, cuyo valor podría derrum­bar­se en caso de que el país cai­ga en una cesa­ción de pagos” (WSJ, 4.7). La sali­da de dine­ro de Gre­cia hacia Chi­pre – 12 mil millo­nes de dóla­res – sufrió un para­te cuan­do que­dó en evi­den­cia la posi­bi­li­dad de quie­bra de ¡los ban­cos chi­prio­tas! (FT). ¿Quién se ani­ma en estas con­di­cio­nes a refi­nan­ciar deu­das que nun­ca serán paga­das? La men­cio­na­da Moody’s aca­ba de adver­tir a los acree­do­res de Gre­cia que reba­ja­ría su cali­fi­ca­ción si pro­ce­die­ran a una refi­nan­cia­ción (WSJ, 5.7). La Unión Euro­pea y la socie­dad capi­ta­lis­ta en gene­ral enfren­tan el desa­fío de una reor­ga­ni­za­ción eco­nó­mi­ca para la cual no tie­ne los recur­sos finan­cie­ros ni, al menos toda­vía, los medios polí­ti­cos, pero que modi­fi­ca­rá en for­ma radi­cal todo el con­tex­to his­tó­ri­co. El inmo­vi­lis­mo que se mani­fies­ta en el recur­so exclu­si­vo al ajus­te, se encuen­tra en el pun­to del esta­lli­do. Las auto­ri­da­des polí­ti­cas pre­ten­den repe­tir la dosis cava­llar de ajus­te que apli­ca­ron a los paí­ses del Bál­ti­co, sin haber pro­vo­ca­do con­mo­cio­nes polí­ti­cas, pero no los han saca­do de la depre­sión, que aho­ra se agra­va­rá con el empeo­ra­mien­to de la situa­ción finan­cie­ra mun­dial en su con­jun­to.
USA y Amé­ri­ca Lati­na
¿Y cómo vamos del otro lado del Atlán­ti­co? “Los fac­to­res que ralen­ti­zan el cre­ci­mien­to de Esta­dos Uni­dos son cró­ni­cos”, dice Rou­bi­ni (La Nación, 26.6), y remi­te al hun­di­mien­to de la deman­da como con­se­cuen­cia del derrum­be finan­cie­ro. “Y a dife­ren­cia del perío­do 200710, pro­si­gue…, en esta oca­sión las auto­ri­da­des se están que­dan­do sin muni­cio­nes….”. Las líneas de cré­di­to de los ban­cos han caí­do de 3.04 billo­nes de dóla­res a 2.69 y para el sec­tor inmo­bi­lia­rio de 1.33 a 1.15; “el cré­di­to ban­ca­rio a hoga­res y empre­sas en EEUU ha caí­do 4% des­de que comen­zó la recu­pe­ra­ción” (WSJ) (!!), o sea que no la hubo nun­ca, por­que la eco­no­mía capi­ta­lis­ta no es una eco­no­mía de tran­sac­cio­nes sim­ples sino de expan­sión y cré­di­to. Este impas­se expli­ca las divi­sio­nes polí­ti­cas en Esta­dos Uni­dos, don­de no se logra que el Con­gre­so auto­ri­ce una mar­gen mayor del tope de endeu­da­mien­to del Esta­do. Esto expli­ca la caí­da de coti­za­ción de los bonos del Teso­ro nor­te­ame­ri­cano, o sea una corrien­te ven­de­do­ra de deu­da públi­ca, lo cual aumen­ta la tasa de inte­rés, en medio de una rece­sión.
Estos aumen­tos de tasas de inte­rés, en los bonos Esta­dos Uni­dos o en la tasa del Ban­co Cen­tral de Chi­na, con­du­cen a lo que un colum­nis­ta del FT ade­lan­tó como “Rever­sión de for­tu­na en pre­pa­ra­ción en las accio­nes de los paí­ses emer­gen­tes” (21.6), o, en por­te­ño bási­co, peli­gro de sali­da de capi­ta­les. El perio­dis­ta cita el caso de la Bol­sa de Shanghai, don­de el valor de accio­nes coti­zan­tes pasó del 140% al 62% del PBI. En el caso de Argen­ti­na, se esti­ma una sali­da de capi­ta­les, en 2011, de quin­ce mil millo­nes de dóla­res. El efec­to de este reflu­jo finan­cie­ro se mani­fes­ta­rá, asi­mis­mo la coti­za­ción de las mate­rias pri­mas de expor­ta­ción; el gobierno inten­ta con­tro­lar una deva­lua­ción de la mone­da (que se coti­za en el para­le­lo con un dife­ren­cial del 20%), median­te la ven­ta de títu­los en dóla­res de la Anses, que se ha con­ver­ti­do en una caja para todo ser­vi­cio. Argen­ti­na enfren­ta una infla­ción ele­va­da en con­di­cio­nes de con­ge­la­mien­to de ser­vi­cios bási­cos como ener­gía y trans­por­te, que es lo que la hace poten­cial­men­te explo­si­va. Mario Ble­jer, ban­que­ro, lon­di­nen­se de arrai­go y fiel a los K apun­tó en Ámbi­to Finan­cie­ro que “las dos prin­ci­pa­les ame­na­zas vie­ne por el lado de una cri­sis fis­cal en Euro­pa y un fre­na­zo de los emer­gen­tes para con­te­ner la infla­ción”. Pode­mos con­cluir, enton­ces, que la eco­no­mía polí­ti­ca K se encuen­tra en ‘liber­tad con­di­cio­nal’. Esto expli­ca que haya tras­pa­sa­do los bonos que se ajus­tan por infla­ción de los acree­do­res inter­na­cio­na­les a la Anses, lo cual equi­va­le a una con­fis­ca­ción eco­nó­mi­ca enor­me, por­que se apli­ca el índi­ce del Indec.
Manos a la obra

Más arri­ba cita­mos a Rou­bi­ni dicien­do que los esta­dos no tie­nen los recur­sos del pasa­do para afron­tar la nue­va eta­pa de la ban­ca­rro­ta capi­ta­lis­ta; tam­po­co cuen­tan con la pasi­vi­dad de las masas. La beli­co­si­dad de los explo­ta­dos se va con­vir­tien­do en el fac­tor fun­da­men­tal del derrum­be; pone lími­tes infran­quea­bles al capi­tal y pre­pa­ra las con­di­cio­nes para una sali­da anti-capi­ta­lis­ta.

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