Libia es nues­tro futu­ro – Luis Brit­to Garcia

La inva­sión mili­tar a Libia es otra mues­tra de la vora­ci­dad del impe­ria­lis­mo y sus cómplices

1

Nin­gún hom­bre es una isla; la muer­te de cual­quie­ra me afec­ta, pre­di­ca­ba John Don­ne. Nin­gún país está fue­ra del pla­ne­ta: el geno­ci­dio come­ti­do con­tra un pue­blo me ase­si­na. Todo lo que acon­te­ce en Libia me hie­re, te daña, nos afecta.

2

Hable­mos como hom­bres, y no como cha­ca­les o mono­po­lios mediá­ti­cos. A Libia no se la bom­bar­dea para pro­te­ger su pobla­ción civil. A nin­gún pue­blo se lo pro­te­ge arro­ján­do­le explo­si­vos ni des­pe­da­zán­do­lo con 4.300 ata­ques “huma­ni­ta­rios” duran­te más de cien días. A Libia se la inci­ne­ra para robar­le su petró­leo, sus reser­vas inter­na­cio­na­les, sus aguas sub­te­rrá­neas. Si el latro­ci­nio triun­fa, todo país con recur­sos será saquea­do. No pre­gun­tes sobre quién caen las bom­bas: cae­rán sobre ti.

3

Encar­ce­la­ron a los comu­nis­tas; nada podría impor­tar­me menos, por­que no soy comu­nis­ta, iro­ni­za­ba Ber­told Bretch. El Con­se­jo de Segu­ri­dad de la ONU aprue­ba una zona de “exclu­sión aérea” a favor de los sece­sio­nis­tas libios, pero per­mi­te un bom­bar­deo infer­nal; Chi­na y Rusia se abs­tie­nen de vetar la medi­da por­que como no son libios nada podría impor­tar­les menos. De inme­dia­to Esta­dos Uni­dos ame­na­za a Chi­na con decla­rar una “mora­to­ria téc­ni­ca” de su impa­ga­ble deu­da exter­na con ella y agre­de Pakis­tán. Chi­na repli­ca que “toda nue­va inje­ren­cia de Esta­dos Uni­dos en Pakis­tán será inter­pre­ta­da como acto no amis­to­so” y arma al país islá­mi­co con cin­cuen­ta cazas JF-17. Nin­gún pue­blo está fue­ra de la huma­ni­dad: si no vetas la agre­sión con­tra otro, la des­en­ca­de­nas con­tra ti.

4

Cuen­ta Tols­toy que un oso ata­ca a dos cam­pe­si­nos: uno esca­la un árbol, cedien­do al otro el pri­vi­le­gio de defen­der­se solo. Éste ven­ce, y cuen­ta que las últi­mas pala­bras de la fie­ra fue­ron: “Quien te aban­do­na no es tu ami­go”. La Liga Ára­be, la Unión Afri­ca­na, la OPEP tre­pan al árbol de la inde­ci­sión espe­ran­do el turno de ser des­cuar­ti­za­das. Al aban­do­nar a las víc­ti­mas te abandonas.

5

Como en los tiem­pos cuan­do el fas­cis­mo asal­ta­ba Áfri­ca, hoy Ita­lia, Ale­ma­nia, Ingla­te­rra, Fran­cia y otros sica­rios de la OTAN sacri­fi­can arma­men­tos y efec­ti­vos en una gue­rra que sólo favo­re­ce­rá a Esta­dos Uni­dos. Impe­di­do por su Con­gre­so de inver­tir fon­dos abier­ta­men­te en el con­flic­to, Oba­ma rega­ña a sus cóm­pli­ces de la OTAN por­que sacri­fi­can al gas­to mili­tar menos del 2% de sus PIB, y les orde­na inmo­lar por lo menos el 5% (“El futu­ro de la Otan”, Edi­to­rial El País, 15 – 6‑2011). Son ins­truc­cio­nes inapli­ca­bles cuan­do la pro­tes­ta social, la cri­sis finan­cie­ra, la deu­da públi­ca impa­ga­ble y el mis­mo gas­to arma­men­tis­ta soca­van los gobier­nos del G‑7. Ante tales reque­ri­mien­tos, Ita­lia opta por no par­ti­ci­par más en en el aga­vi­lla­mien­to. La Agen­cia Inter­na­cio­nal de Ener­gía auto­ri­za para gas­tar de las reser­vas que no tie­ne sesen­ta millo­nes de barri­les de petró­leo en dos meses. Esta­dos Uni­dos derro­cha para 2010 un gas­to mili­tar de 698.000 millo­nes de dóla­res, 43% del total mun­dial de 1.600.000 millo­nes de dóla­res (Con​fir​ma​do​.net 17 – 6‑2011). Así se dila­pi­lan en muer­te los recur­sos que debe­rían sal­var la vida. Si mon­tas gue­rras para devo­rar a otro, las gue­rras te devo­ra­rán a ti.

6

Como en épo­cas de Alí Babá y los cua­ren­ta ladro­nes, los ban­que­ros inter­na­cio­na­les que tan bené­vo­la­men­te reci­bie­ron 270.000 millo­nes de dóla­res en depó­si­tos y reser­vas de Libia asal­tan el botín y estu­dian tras­pa­sar­lo a quie­nes inten­tan ase­si­nar a los legí­ti­mos due­ños. Tam­bién le crean a los monár­qui­cos de Bengha­zi un ban­co cen­tral y una divi­sa sece­sio­nis­tas. Son los mis­mos finan­cis­tas cuyo latro­ci­nio cues­ta a la huma­ni­dad el actual colap­so eco­nó­mi­co: no inda­gues a quién roban los ban­que­ros: te des­fal­can a ti.

7

Al esti­lo de las blitz­krieg nazis, el pre­si­den­te de Esta­dos Uni­dos ini­cia gue­rras sin auto­ri­za­ción de sus legis­la­do­res y las pro­lon­ga igno­ran­do al Con­gre­so, don­de diez dipu­tados denun­cian al Pre­si­den­te y al secre­ta­rio de Defen­sa salien­te Robert Gates y vetan los fon­dos para la agre­sión con­tra Libia tachán­do­la de ile­gal e incons­ti­tu­cio­nal. No ave­ri­gües si debes impo­ner a tiros la demo­cra­cia a otros pue­blos: antes aca­ba con los ves­ti­gios de ella que que­da­ban en tu pro­pio país.

8

Cada hom­bre es pie­za del con­ti­nen­te, par­te del todo, insis­te John Don­ne. Los enemi­gos del hom­bre no cesan de frag­men­tar­lo para des­truir­lo mejor. Los impe­rios, que son ines­ta­bles rom­pe­ca­be­zas de pie­zas jun­ta­das a la fuer­za, en el exte­rior fomen­tan o inven­tan el con­flic­to de civi­li­za­ción con­tra civi­li­za­ción, la ren­ci­lla del ira­ní con­tra el kur­do, del chií­ta con­tra el suni­ta, del hin­dú con­tra el musul­mán, del ser­bio con­tra el croa­ta, del des­cen­dien­te con­tra el ascen­dien­te, del ances­tral con­tra el menos ances­tral, del libio con­tra el libio, del vene­zo­lano con­tra el vene­zo­lano. De cada varian­te cul­tu­ral pre­ten­den hacer un pai­si­to y de cada pai­si­to un pro­tec­to­ra­do. Quien nos sepa­ra nos hace añi­cos, quien me divi­de me muti­la. No inda­gues cómo tri­zan Libia: te des­cuar­ti­zan a ti.

9

Todo pilla­je arran­ca con pro­me­sas de gol­pe fácil y se empan­ta­na en car­ni­ce­ría inso­lu­ble. Las gue­rras de Afga­nis­tán, Irak, Libia, Yemen y la agre­sión con­tra Pakis­tán des­pe­gan como paseos triun­fa­les, se estre­llan en holo­caus­tos catas­tró­fi­cos y nin­gu­na con­clu­ye ni se deci­de. La resis­ten­cia de sus pue­blos retar­da la inmo­la­ción de la que no te libra­rán ni vetos omi­ti­dos ni orga­ni­za­cio­nes abs­ten­cio­nis­tas ni ban­que­ros car­te­ris­tas ni Con­gre­sos nuli­fi­ca­dos. No pre­gun­tes por qué son ase­si­na­dos los patrio­tas libios: están murien­do por ti.

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