Segun­da bofe­ta­da a Ber­lus­co­ni- Gor­ka Larrabeiti

Gran ale­gría ayer en Ita­lia cuan­do se supo que se había alcan­za­do el quó­rum (50% más uno de los ciu­da­da­nos con dere­cho a voto) en el cuá­dru­ple refe­rén­dum abro­ga­ti­vo sobre ges­tión de ser­vi­cios públi­cos (agua, trans­por­te, resi­duos), tari­fas del ser­vi­cio hídri­co, ener­gía nuclear y legí­ti­mo impe­di­men­to para el Pre­si­den­te del Con­se­jo de Minis­tros y para sus minis­tros, que habría per­mi­ti­do a Ber­lus­co­ni elu­dir las salas judi­cia­les en los pro­ce­sos pena­les en los que está impu­tado con el pre­tex­to de sus debe­res ins­ti­tu­cio­na­les. Vota­ron alre­de­dor de 27 millo­nes y medio de ita­lia­nos, es decir, alre­de­dor del 55% de los ciu­da­da­nos con dere­cho a voto. Y de estos, el 95% más o menos vota­ron cua­tro veces Sí (1). Un resul­ta­do aplastante.

Es muy difí­cil alcan­zar el quó­rum en un refe­rén­dum abro­ga­ti­vo. Hacía 15 años que no suce­día en Ita­lia, y esta vez el gobierno de Ber­lus­co­ni hizo de todo para impe­dir­lo: con­vo­có el refe­rén­dum en un domin­go de junio hacien­do que no coin­ci­die­ra con las recien­tes elec­cio­nes muni­ci­pa­les pese a que des­pil­fa­rró de este modo más de 300 millo­nes de euros; ensor­de­ció con la arti­lle­ría mediá­ti­ca de las tele­vi­sio­nes de Sil­vio Ber­lus­co­ni la infor­ma­ción sobre el refe­rén­dum; y por si fue­ra poco, tra­tó de apro­bar una mora­to­ria tem­po­ral de la ener­gía nuclear para que el refe­rén­dum sobre esta cues­tión no se rea­li­za­ra jun­to con las otras tres cuestiones.

Dicen que Fukushi­ma ha sido la cla­ve que expli­ca este exita­zo de par­ti­ci­pa­ción. Dicen tam­bién que se ha tra­ta­do de un voto polí­ti­co con­tra Ber­lus­co­ni. En quin­ce días, Il Cava­lie­re ha enca­ja­do dos derro­tas estre­pi­to­sas en las urnas. Pri­me­ro, en las elec­cio­nes admi­nis­tra­ti­vas, cuan­do per­dió ciu­da­des sim­bó­li­cas como Milán o Nápo­les. Aho­ra, los ita­lia­nos lo des­obe­de­cen en masa acu­dien­do a las urnas cuan­do él había invi­ta­do a “ir a la pla­ya” el domin­go pasa­do. De poco le han ser­vi­do a Ber­lus­co­ni los ardi­des para que este refe­rén­dum no alcan­za­ra el quó­rum. “Esta­mos har­tos de reci­bir bofe­ta­das. Aho­ra dic­ta­re­mos la agen­da”, avi­só Rober­to Cal­de­ro­li, minis­tro de la Liga Nor­te, par­ti­do sin el cual Ber­lus­co­ni no podría seguir gober­nan­do. Se tam­ba­lea el gobierno Ber­lus­co­ni, y , como es lógi­co, los par­ti­dos de la opo­si­ción piden en blo­que la dimi­sión del actual Pre­si­den­te del Con­se­jo de Minis­tros y la con­vo­ca­to­ria inme­dia­ta de elec­cio­nes políticas.

Pero el sig­ni­fi­ca­do de esta vic­to­ria va más allá de la inme­dia­tez y la actua­li­dad polí­ti­ca de la bofe­ta­da a Ber­lus­co­ni o del oca­so del ber­lus­co­nis­mo por dos moti­vos. En pri­mer lugar, por­que es un triun­fo de un refe­rén­dum pro­mo­vi­do des­de aba­jo sin más medios que la movi­li­za­ción popu­lar en la red y en las pla­zas. Es ver­dad que el par­ti­do Ita­lia de los Valo­res se hizo pro­mo­tor de la reco­gi­da de fir­mas nece­sa­ria para pedir el refe­rén­dum, pero fue­ron los movi­mien­tos por el agua públi­ca y con­tra la ener­gía nuclear los que se movi­li­za­ron pri­me­ro. En segun­do lugar, por­que lo que esta­ba en jue­go, es decir, el agua, la ener­gía, el ambien­te y la jus­ti­cia son bie­nes públi­cos que son de todos por­que no son de nadie, y una mayo­ría trans­ver­sal ha deci­di­do que deben seguir sién­do­lo. Este refe­rén­dum reve­la deseo de par­ti­ci­pa­ción, hui­da del egoís­mo, y vuel­ta a lo común. Nichi Ven­do­la, líder del par­ti­do Izquier­da, Eco­lo­gía y Liber­tad, (SEL) sin­te­ti­za así la situa­ción actual: “Hoy gana la Ita­lia de los bie­nes comu­nes y pier­de la Ita­lia de los lob­bies”.

Según Giu­sep­pe di Rita (1), pre­si­den­te del CENSIS (Cen­tro de Estu­dios de Inver­sio­nes Socia­les), una fun­da­ción que publi­ca todos los años un infor­me socio­eco­nó­mi­co sobre el Esta­do ita­liano, se está cerran­do un ciclo polí­ti­co basa­do en la sub­je­ti­vi­dad que comen­zó en los años 60 y alcan­zó su cénit con el ber­lus­co­nis­mo. Un ciclo que ha pro­du­ci­do gran “males­tar social” en esta últi­ma fase por­que la socie­dad huye ya del mode­lo “todo es mío” y vuel­ve a unir­se, a con­gre­gar­se. El yo, eje del libe­ris­mo que pre­ten­de domi­nar aún el mun­do, está dejan­do de ser el cen­tro del mun­do por­que sólo con­du­ce a «for­mas de agre­si­vi­dad difu­sa o de depen­den­cia auto­le­si­va (ano­re­xia, buli­mia, uso de dro­gas). Y en situa­cio­nes fami­lia­res exas­pe­ran­tes, a deli­tos violentos».

Dice di Rita: “Hoy se empie­za a per­ci­bir que la sole­dad y el indi­vi­dua­lis­mo no son una aven­tu­ra de poten­cia sino de depre­sión. La des­re­gu­la­ción de las pul­sio­nes es un pro­duc­to del ego­cen­tris­mo, de una cul­tu­ra que hace del yo el prin­ci­pio del mun­do, por aña­di­du­ra en una fase en la que esca­sean reco­no­ci­mien­tos sociales”.

Y mien­tras Ber­lus­co­ni, que reci­bió ayer a Netan­yahu, seguía hacien­do chis­tes sobre el bun­ga bun­ga, inten­tan­do des­viar la aten­ción de la derro­ta y cen­trán­do­la otra vez en su per­so­na, Ita­lia se des­pier­ta y nos da un ale­grón. Se va aca­ban­do el yo. Vuel­ve el otro, vuel­ve lo común.

Notas:

1. Ver datos exac­tos: http://​refe​ren​dum​.interno​.it/​r​e​f​e​r​e​n​d​u​m​/​R​F​0​0​0​.​htm

2. Entre­vis­ta de Ida Domi­ni­jan­ni a Giu­sep­pe di Rita. «Il len­to sipa­rio sulla Secon­da Repub­bli­ca», Il Mani­fes­to, 8 – 6‑2011, p.7

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