La trans­for­ma­ción estra­té­gi­ca de Chi­na, ¿amplia­ción de la visión de Sun­zi? – Nico­le Schus­ter

Con­tex­to geo­po­lí­ti­co : Un rival hege­mo­nis­ta de mucho peso

Se dis­cu­te mucho en la actua­li­dad del peli­gro que repre­sen­ta no sola­men­te para Esta­dos Uni­dos, sino tam­bién para Euro­pa y varios paí­ses asiá­ti­cos, el sur­gi­mien­to de Chi­na a nivel regio­nal y mun­dial. El des­co­mu­nal cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co que expe­ri­men­ta Chi­na des­de hace una déca­da, que alcan­za un nivel de 10% al año ([1]), le per­mi­te sus­ten­tar el cons­tan­te aumen­to de su pre­su­pues­to mili­tar ([2]) y así ten­der a redu­cir el retra­so, par­ti­cu­lar­men­te a nivel tec­no­ló­gi­co, que tie­ne en rela­ción con Esta­dos Uni­dos. La situa­ción actual de Chi­na no es úni­ca en su his­to­ria. Evo­ca la que vivió a par­tir de fina­les del siglo VIII, cuan­do se bene­fi­cia­ba de los inter­cam­bios comer­cia­les entre las dife­ren­tes dinas­tías del Nor­te y del Sur del Impe­rio. La expan­sión comer­cial con otros paí­ses pro­mo­vió la subi­da de nue­vas cla­ses, entre las cua­les la de nego­cian­tes ricos, de mer­ca­de­res pro­vee­do­res de la logís­ti­ca de gue­rra al Esta­do, y de ren­tis­tas inmo­bi­lia­rios, y dio lugar a un fan­tás­ti­co des­plie­gue téc­ni­co. Aun­que los perio­dos de gue­rra suce­dían a los de paz, nun­ca se inte­rrum­pió el trá­fi­co comer­cial entre las dinas­tías veci­nas. El auge téc­ni­co y cien­tí­fi­co se apli­có par­ti­cu­lar­men­te en el sec­tor marí­ti­mo y mili­tar, dado que el auge eco­nó­mi­co se sus­ten­ta­ba en el comer­cio, tan­to pri­va­do como ofi­cial, y que el defen­der las cos­tas ase­gu­ra­ba la per­ma­nen­cia de esta situa­ción comer­cial. A tra­vés de una polí­ti­ca cre­cien­te de mono­po­li­za­ción de los pro­duc­tos alta­men­te comer­cia­li­za­dos como el té, la sal, los per­fu­mes ([3]), el Gobierno pudo enfren­tar sus enor­mes gas­tos mili­ta­res y finan­ciar un esta­do de gue­rra per­ma­nen­te.

De la mis­ma mane­ra, el auge eco­nó­mi­co actual de Chi­na le da la posi­bi­li­tad de acce­der a una posi­ción domi­nan­te a nivel regio­nal y res­pe­ta­ble a nivel mun­dial, lo cual la pone direc­ta­men­te en com­pe­ti­ción con Esta­dos Uni­dos, quien, a pesar de las leyes del “mer­ca­do libre” que pro­pug­na, no pue­de tole­rar la idea de tener que asis­tir al sur­gi­mien­to de una nue­va poten­cia mun­dial. De ahí una pro­mo­ción opor­tu­nis­ta, tan­to del lado esta­dou­ni­den­se que del lado chino, de alian­zas ambi­guas con los paí­ses veci­nos, situa­ción de la cual se apro­ve­cha Japón, fer­vien­te cola­bo­ra­dor de Washing­ton, que se ve igual­men­te ame­na­za­do por el cre­ci­mien­to chino.

A nivel regio­nal tam­bién, Chi­na entra en com­pe­ten­cia direc­ta con Esta­dos Uni­dos debi­do a su situa­ción geo­grá­fi­ca cru­cial. El estre­cho de Tai­wán cons­ti­tu­ye una ruta comer­cial inevi­ta­ble para los paí­ses occi­den­ta­les, el Medio Orien­te, Corea, Japón, y Rusia. Ade­más, ubi­ca­das en el Mar Meri­dio­nal chino, las islas Spratley y Para­cel se sitúan en una zona rica en gas y petró­leo, y son muy pro­pi­cias a la pes­ca. Lo mis­mo vale para la zona a los alre­de­do­res de las Islas Diao­yu­tai, en el Mar Orien­tal, que igual­men­te ten­drían reser­vas impor­tan­tes de petró­leo ([4]), lo que lle­va Chi­na, Tai­wán, Viet­nam, Fili­pi­nas, Bru­nei y Mala­sia, a dispu­tar­se su domi­nio. Para un país como Chi­na, cuyo con­su­mo de petró­leo está suje­to a un even­tual cre­ci­mien­to del orden de 3% por año ([5]), es obvio que su con­trol sea vital.

La situa­ción estra­té­gi­ca en hidro­car­bu­ros y en mate­ria de flu­jo comer­cial de la zona no es aje­na a que Esta­dos Uni­dos refuer­ce su posi­ción en Asia e ins­tru­men­ta­li­ce los lazos de coope­ra­ción mili­tar con Tai­wán para neu­tra­li­zar a Chi­na.

Estra­te­gia eco­nó­mi­ca y polí­ti­ca chi­na

Para con­tra­ba­lan­zar la polí­ti­ca de con­ten­ción apli­ca­da por Esta­dos Uni­dos a tra­vés de sus alia­dos tai­wa­nés, japo­nés, pakis­ta­ní e indio al Oes­te y Este de Chi­na, el país asiá­ti­co ha opta­do por el refor­za­mien­to de la segu­ri­dad de sus rutas de comu­ni­ca­ción tan­to marí­ti­mas como terres­tres y, por ende, por el esta­ble­ci­mien­to y la con­so­li­da­ción de alian­zas en la región. Ello expli­ca el afán de Chi­na por con­so­li­dar sus rela­cio­nes diplo­má­ti­cas con India y Pakis­tán, sien­do este últi­mo una vía terres­tre indis­pen­sa­ble para Chi­na hacia el res­to de Asia ([6]). El obje­ti­vo bus­ca­do por Chi­na es el de cons­ti­tuir una línea de segu­ri­dad entre las islas Kuri­les e Indo­ne­sia, pasan­do por Japón, Tai­wán y Fili­pi­nas. De ahí la impor­tan­cia que repre­sen­ta para Chi­na la re-ane­xión de Tai­wán, o, por lo menos, mien­tras la situa­ción mili­tar chi­na fren­te a Esta­dos Uni­dos no lo per­mi­ta, su neu­tra­li­za­ción. Es en este sen­ti­do que debe­ría ser vis­ta la polí­ti­ca de inte­gra­ción eco­nó­mi­ca que Chi­na está adop­tan­do para con Tai­wán y que indu­jo a este últi­mo a inver­tir más de 30 billo­nes de Euros entre 1991 y 2003 en Chi­na, es decir 45% de sus inver­sio­nes direc­tas en el extran­je­ro. Este flu­jo de inver­sio­nes se liga con una des­lo­ca­li­za­ción de las empre­sas tai­wa­ne­ses en direc­ción de Chi­na y hace a la Isla siem­pre más depen­dien­te de la madre patria ([7]).

En el plan mun­dial, Chi­na nece­si­ta de alian­zas que esti­ma indis­pen­sa­bles para la rea­li­za­ción de su obje­ti­vo geo­po­lí­ti­co. A pesar de seguir pre­ten­dién­do­se comu­nis­ta, está adop­tan­do una polí­ti­ca siem­pre más neo­li­be­ral, y ha deci­di­do per­se­guir un pro­yec­to opor­tu­nis­ta de inte­gra­ción eco­nó­mi­ca ([8]) en las orga­ni­za­cio­nes inter­na­cio­na­les, tal como lo demues­tran los esfuer­zos que des­ple­gó para que se acep­ta­ra su adhe­sión a la Orga­ni­za­ción Mun­dial del Comer­cio, así como su par­ti­ci­pa­ción en el gru­po de Shan­gai ([9]) y en la ASEAN (Aso­cia­ción de Nacio­nes del Sudes­te Asiá­ti­co). En el mar­co de esta orga­ni­za­ción, sabe muy bien explo­tar las divi­sio­nes y los con­flic­tos entre los paí­ses y no duda en esta­ble­cer rela­cio­nes pun­tua­les de índo­le bila­te­ral con cier­tos paí­ses per­te­ne­cien­tes a ésta, mien­tras que el tra­to reque­ri­do por la natu­ra­le­za de la Aso­cia­ción debe­ría ser, en prin­ci­pio, mul­ti­la­te­ral.

Ade­más, Chi­na refuer­za su influen­cia a nivel polí­ti­co en Orien­te Medio, como lo demues­tra, entre otros, su polí­ti­ca de acer­ca­mien­to hacia Irán ([10]), o el acuer­do con­clui­do entre el gigan­te chino SINOPEC y la empre­sa sau­di­ta ARAMCO ([11]). Su pre­sen­cia se hace sen­tir tam­bién en el Con­ti­nen­te sur-ame­ri­cano y en el afri­cano. Su inge­ren­cia en Áfri­ca supo­ne estar suje­ta a la con­cre­ti­za­ción de un pro­yec­to de lucha con­tra la pobre­za edi­fi­ca­do sobre la base de prin­ci­pios “huma­ni­ta­rios”, de pro­gra­mas de asis­ten­cia que inclu­yen la capa­ci­ta­ción téc­ni­ca a afri­ca­nos (ini­cia­ti­va que Chi­na había ini­cia­do des­de la Gue­rra fría), la cons­truc­ción de infra­es­truc­tu­ras bási­cas, pero igual­men­te, la coope­ra­ción mili­tar. Pro­ve­yó por ejem­plo a Sudán, Egip­to, Soma­lia, Tan­za­nia, Togo y Cos­ta de Mar­fil prés­ta­mos que ascien­den a 723 millo­nes de dóla­res y, de esa mane­ra, logra acuer­dos de coope­ra­ción en mate­ria de eco­no­mía e indus­tria con los paí­ses afri­ca­nos ([12]). Ello le per­mi­te en cam­bio reci­bir petró­leo de Sudán, Nige­ria, Gabón, Libia, Ango­la, entre otros, y expli­ca las fuer­tes crí­ti­cas, que moti­va actual­men­te su pro­ta­go­nis­mo en Sudán, por par­te de un Occi­den­te tan intere­sa­do como Chi­na en la zona.

Estra­te­gia mili­tar

El cin­tu­rón de con­ten­ción, for­ma­do por Esta­dos Uni­dos gra­cias a sus alian­zas con paí­ses asiá­ti­cos ([13]), reme­mo­ra el esce­na­rio de ten­sio­nes y con­flic­tos de la gue­rra fría duran­te la cual los pro­ta­go­nis­tas no se ata­ca­ban direc­ta­men­te, sino que lo hacían a tra­vés de paí­ses saté­li­tes. Es así que se supo­ne que Chi­na usa­ría Corea del Nor­te para com­ba­tir a Esta­dos Uni­dos y Japón a fin de elu­dir un enfren­ta­mien­to direc­to con ellos ([14]), como Esta­dos Uni­dos usa a Japón y la India para con­tra­rres­tar­la. Como lo admi­te Richard Hallo­ran ([15]), Chi­na no tie­ne otra opción que la de refor­zar y ampliar su zona de segu­ri­dad y defen­sa nacio­na­les y regio­na­les, y ver como resol­ver la situa­ción con Tai­wán sin que se deba recu­rrir a un con­flic­to arma­do en el cual Esta­dos Uni­dos ten­dría que inter­ve­nir.

El auge eco­nó­mi­co que expe­ri­men­ta Chi­na y que Washing­ton con­si­de­ra como un peli­gro direc­to para su pro­yec­to hege­mo­nis­ta a medio y lar­go pla­zos, lle­vó al país asiá­ti­co a refle­xio­nar sobre cual debe­ría ser la estra­te­gia a adop­tar en caso de un enfren­ta­mien­to con un enemi­go tan pode­ro­so. Apro­ve­chán­do­se de su cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co, Chi­na plan­teó la nece­si­dad de rea­li­zar trans­for­ma­cio­nes a nivel de estra­te­gia y doc­tri­na mili­tar, den­tro de sus dife­ren­tes arma­das, así como a nivel de la tec­no­lo­gía. Sus prio­ri­da­des son las de refor­zar su cuer­po mili­tar y par­ti­cu­lar­men­te el de la Mari­na y de la Avia­ción, a fin de poder defen­der tan­to su terri­to­rio interno como los espa­cios marí­ti­mos, y así, sal­va­guar­dar su sobe­ra­nía. Chi­na está enton­ces enfo­can­do hacia una fuer­te moder­ni­za­ción de su apa­ra­to tec­no­ló­gi­co, dado que se foca­li­za en una gue­rra cuyo eje es la tec­no­lo­gía, y en espe­cial, la infor­ma­ti­za­ción. Su Libro Blan­co de la Defen­sa publi­ca­do últi­ma­men­te con­fir­ma su volun­tad de alcan­zar un “obje­ti­vo estra­té­gi­co final que es el de crear arma­das infor­ma­ti­za­das, capa­ces de ganar las gue­rras del siglo XXI sus­ten­ta­das en la infor­má­ti­ca”.

Has­ta aho­ra la estra­te­gia de gue­rra de Chi­na se había dife­ren­cia­do de la esta­dou­ni­den­se en la medi­da que esta últi­ma pone prin­ci­pal­men­te el énfa­sis en lo mili­tar y en la tec­no­lo­gía de pun­ta. La heren­cia del estra­te­ga Sun­zi ([16]) había lle­va­do los chi­nos, a lo lar­go de los últi­mos dos mile­na­rios, a tener una pre­fe­ren­cia mar­ca­da por el prin­ci­pio del “arte de ven­cer sin com­ba­tir”, que toda­vía ocu­pa un espa­cio nota­ble en su estra­te­gia de gue­rra. Es en ese sen­ti­do que se tie­ne que enten­der la doc­tri­na del “no first use”, es decir la de con­si­de­rar el enfren­ta­mien­to mili­tar como últi­mo recur­so, que rati­fi­ca el Libro Blan­co de la Defen­sa chi­na. Sin embar­go, vis­to el con­tex­to regio­nal y mun­dial, esta doc­tri­na se encuen­tra hoy fuer­te­men­te miti­ga­da.

Como lo ana­li­za Meh­di Taje ([17]), Chi­na ha con­cep­tua­li­za­do tres estra­te­gias: una estra­te­gia de los enfren­ta­mien­tos acep­ta­dos; una estra­te­gia de los enfren­ta­mien­tos nega­dos; una estra­te­gia de enfren­ta­mien­tos recha­za­dos. Estas tres estra­te­gias se ins­cri­ben en el mar­co de dos ten­den­cias:

- la de una “gue­rra sin res­tric­cio­nes”, es decir, don­de las dimen­sio­nes sobre­pa­san lo mili­tar y englo­ban lo eco­nó­mi­co, lo polí­ti­co, lo tec­no­ló­gi­co ([18]). Según exper­tos ame­ri­ca­nos, lo antes seña­la­do se tra­du­ci­ría a nivel con­cre­to por un ata­que de tipo tec­no­ló­gi­co por par­te de Chi­na en Tai­wán, con virus infor­má­ti­cos, la mani­pu­la­ción de los sis­te­mas infor­má­ti­cos, ban­ca­rios, de comu­ni­ca­ción y de deci­sión, el todo basa­do en una gue­rra psi­co­ló­gi­ca a tra­vés de los medias que apun­ta­ría a crear el páni­co den­tro de la pobla­ción adver­sa. Ello se encon­tra­ría refor­za­do por el envío de tro­pas espe­cia­les y mísi­les, que per­mi­ti­rían un esce­na­rio de Blitz­krieg en un tiem­po no mayor a 15 días ([19]).

- Ade­más, con­for­me al pen­sa­mien­to de Mao, no se exclu­ye en un cua­dro de gue­rra asi­mé­tri­ca con Esta­dos Uni­dos el uso de la gue­rri­lla en tie­rra y en mar, como Chi­na solía hacer­lo en los años 1950 – 1960. Es decir que se com­bi­na­rían los meca­nis­mos pro­pios a las gue­rras con­ven­cio­na­les con los de gue­rri­lla, lo que ser­vi­ría para com­pen­sar el retra­so que los chi­nos tie­nen a nivel tec­no­ló­gi­co en rela­ción con Esta­dos Uni­dos. A ello se aña­di­ría la astu­cia, prin­ci­pio tan vie­jo como la gue­rra mis­ma ([20]).

A) La estra­te­gia de una gue­rra acep­ta­da, que cier­tos con­si­de­ran como la inva­li­da­ción de la doc­tri­na del “no first use”, se pla­nea sin embar­go en base a una gue­rra defen­si­va, aun­que el tér­mino de “defen­si­vo” empie­ce a reves­tir la mis­ma ambi­güe­dad que carac­te­ri­za a la polí­ti­ca pre­ven­ti­va esta­dou­ni­den­se. Es en este tipo de esce­na­rio que se tie­ne pre­sen­te el even­tual empleo de la fuer­za nuclear en la exo-atmós­fe­ra, lo que ser­vi­ría para blo­quear los sis­te­mas elec­tró­ni­cos y de comu­ni­ca­ción sobre la isla de Tai­wán en caso de con­flic­to. En vir­tud a la nue­va doc­tri­na mili­tar que pre­co­ni­za un des­en­la­ce rápi­do de las gue­rras, se está renun­cian­do a la con­fron­ta­ción con­ven­cio­nal con ejér­ci­tos masi­vos que gene­ral­men­te desem­bo­can en con­flic­tos de mayor dura­ción y se está pro­gra­man­do inter­ven­cio­nes rápi­das a tra­vés del envío de tro­pas redu­ci­das y de eli­te que ema­nan de los cuer­pos de la Mari­na y de la Avia­ción en detri­men­to de otros cuer­pos del ELP ([21]), como la Infan­te­ría, las uni­da­des blin­da­das y el cuer­po de la arti­lle­ría.

B) La estra­te­gia de gue­rra nega­da sig­ni­fi­ca el recur­so a la diplo­ma­cia.

C) La estra­te­gia del enfren­ta­mien­to recha­za­do tie­ne por obje­ti­vo evi­tar un con­flic­to que no le resul­ta­ría pro­pi­cio a Chi­na, y se sitúa en la línea de Sun­zi de “ven­cer sin uti­li­zar la fuer­za”. La ilus­tra­ción con­cre­ta de este tipo de estra­te­gia es la polí­ti­ca de inte­gra­ción eco­nó­mi­ca que prac­ti­ca Chi­na hacia Tai­wán ([22], así como la for­ma­ción de alian­zas pun­tua­les que per­mi­ten hacer fren­te a la influen­cia cre­cien­te en la región de un enemi­go even­tual.

Rees­truc­tu­ra­ción de las fuer­zas arma­das

Para Chi­na, la pri­me­ra Gue­rra del Gol­fo habría abier­to el camino a las gue­rras futu­ras en la medi­da que esas ten­drán por eje la infor­má­ti­ca, que arti­cu­la todos los sec­to­res de la tec­no­lo­gía, y que per­mi­te el des­plie­gue de toda la bate­ría mili­tar en tiem­po real ([23]). Tal como se seña­la en el Libro Blan­co de la Defen­sa chi­na, el obje­ti­vo prio­ri­ta­rio es enton­ces de crear arma­das infor­ma­ti­za­das para poder ganar una gue­rra fun­da­men­tal­men­te infor­má­ti­ca. Los estra­te­gas chi­nos per­ci­ben las ope­ra­cio­nes mili­ta­res con arma­das gigan­tes­cas como algo obso­le­to y pro­mue­ven la rees­truc­tu­ra­ción de sus fuer­zas arma­das en base a una pro­fe­sio­na­li­za­ción de los efec­ti­vos, lo que a la vez sig­ni­fi­ca, en tér­mi­nos neo­li­be­ra­les, redu­cir gra­dual­men­te sus efec­ti­vos.

El ELP (Ejér­ci­to de libe­ra­ción popu­lar) es el más nume­ro­so del mun­do ([24]). Englo­ba uni­da­des de ser­vi­cio acti­vo y de ser­vi­cio de reser­va, cuyo núme­ro de efec­ti­vos en con­jun­to se situa­ría a los alre­de­do­res de cua­tro millo­nes. Las uni­da­des en ser­vi­cio acti­vo com­pren­den las fuer­zas de tie­rra, mar y aire, la Segun­da Arti­lle­ría, las aca­de­mias y escue­las mili­ta­res y los orga­nis­mos de inves­ti­ga­ción rela­ti­vos a la Defen­sa. Últi­ma­men­te, esos orga­nis­mos se encuen­tran en pleno desa­rro­llo, par­ti­cu­lar­men­te tec­no­ló­gi­co, y se les asig­nó más recur­sos. Para poder enfren­tar con­flic­tos a nivel local, el ELP se encar­ga de la for­ma­ción de los efec­ti­vos en acti­vi­dad y en reser­va, los cua­les están orga­ni­za­dos por las auto­ri­da­des loca­les. El ELP tie­ne como meta la de opti­mi­zar el entre­na­mien­to de los efec­ti­vos a tra­vés del per­fec­cio­na­mien­to de las redes de infor­ma­ción y de ope­ra­cio­nes de entre­na­mien­to. A car­go del EPL se encuen­tran igual­men­te el pro­gra­ma de reduc­ción de los efec­ti­vos, su pro­fe­sio­na­li­za­ción y su moder­ni­za­ción a nivel tec­no­ló­gi­co, ponien­do el énfa­sis en la infor­ma­ti­za­ción de los equi­pos y sis­te­mas de armas, en la inte­gra­ción de sus sis­te­mas de armas entre los dife­ren­tes cuer­pos arma­dos, y en el mejo­ra­mien­to de los sis­te­mas de las áreas de coman­do y con­trol (C2).

Den­tro del ELP se encuen­tran las uni­da­des de la Poli­cía Arma­da del Pue­blo (PAP) crea­das en 1983, y la mili­cia popu­lar. La PAP, com­pues­ta de anti­guos guar­dias del ELP y de la poli­cía arma­da, es un órgano para­mi­li­tar del Esta­do, cuyo rol nefas­to fue reve­la­do ante la opi­nión mun­dial en los even­tos de Tia­na­men en 1989. Tie­ne por fun­ción la de ase­gu­rar la segu­ri­dad públi­ca y la de hacer res­pec­tar la sobe­ra­nía de Chi­na.

La empre­sa pri­va­da y el Esta­do pro­mue­ven la for­ma­ción de mili­cias que invo­lu­cran ciu­da­da­nos de las zonas rura­les, de gran­des ciu­da­des y de regio­nes en pro­xi­mi­dad de las vías de comu­ni­ca­ción. Esas mili­cias gozan de una tec­no­lo­gía siem­pre más sofis­ti­ca­da y de muni­cio­nes que la ELP les pro­vee. Pese a esta movi­li­za­ción popu­lar, asis­ti­mos a un dis­tan­cia­mien­to pro­gre­si­vo de la posi­ción adop­ta­da por Mao, que se tra­du­ce por una volun­tad guber­na­men­tal de des­po­li­ti­zar los cuer­pos com­ba­tien­tes, y que sigue la línea de sepa­ra­ción que se esta­ble­ció en Chi­na entre la direc­ción polí­ti­ca y la mili­tar en el trans­cur­so de la déca­da de los noven­ta.

La Segun­da Arti­lle­ría, que igual­men­te per­te­ne­ce a las uni­da­des en ser­vi­cio acti­vo, se encar­ga del pro­gra­ma nuclear de Defen­sa, y se con­cen­tra par­ti­cu­lar­men­te en los sis­te­mas de Defen­sa de armas equi­pa­das de mísi­les.

La Avia­ción goza de una posi­ción pri­vi­le­gia­da en rela­ción con los demás cuer­pos arma­dos. Los estra­te­gas chi­nos han ana­li­za­do el rol pri­mor­dial que tuvie­ron los heli­cóp­te­ros occi­den­ta­les en el des­en­la­ce de la Gue­rra del Gol­fo ([25]), y se equi­pó con­se­cuen­te­men­te a la Avia­ción chi­na con un gran núme­ro de heli­cóp­te­ros que per­mi­ten una inter­ven­ción rápi­da y pre­ci­sa en caso de con­flic­to y con­tri­bu­yen en las ope­ra­cio­nes logís­ti­cas.

En la Mari­na ([26]) se está ponien­do muchas espe­ran­zas, dado que sería el ins­tru­men­to cen­tral emplea­do en caso de un con­flic­to con Tai­wán. En este con­tex­to, la Mari­na chi­na toma la mis­ma vía que las Mari­nas occi­den­ta­les, en cuan­to su polí­ti­ca de Defen­sa pre­vé el lan­za­mien­to de ope­ra­cio­nes mili­ta­res des­de el mar hacia el lito­ral. En otras pala­bras, se pla­nean inter­ven­cio­nes de la Mari­na en el mar­co de misio­nes cor­tas, así como ope­ra­cio­nes defen­si­vas mul­ti­na­cio­na­les. En caso de una gue­rra con Tai­wán, un blo­queo naval de las cos­tas de la isla por Chi­na sería pre­vis­to, estra­te­gia que obli­ga­ría al gobierno tai­wa­nés a con­cen­trar­se prin­ci­pal­men­te en la defen­sa de sus cos­tas y a no poder dar­le la aten­ción nece­sa­ria al res­to del terri­to­rio. Para garan­ti­zar su Defen­sa a nivel marí­ti­mo, Chi­na cuen­ta con sub­ma­ri­nos que repre­sen­tan el eje de su fuer­za naval. Ade­más, Chi­na tra­ba­ja para con­cre­tar su pro­yec­to de cons­truir una Mari­na deno­mi­na­da del “Mar Ver­de” que se aña­da a las flo­tas ya exis­ten­tes en el Mar Orien­tal, en el Mar Meri­dio­nal y en el Mar Sep­ten­trio­nal, y pue­da per­mi­tir­le estar pre­sen­te en alta mar, lo que, en sus ojos, con­tri­bui­ría nota­ble­men­te a aumen­tar su pres­ti­gio.

En lo que ata­ñe al espa­cio, Chi­na ha, des­de mucho tiem­po, toma­do en cuen­ta el valor estra­té­gi­co que tie­ne la con­quis­ta espa­cial en el cam­po tec­no­ló­gi­co y mili­tar. Es la razón por la cual está desa­rro­llan­do un exten­so pro­gra­ma espa­cial, que inclu­ye el lan­za­mien­to de saté­li­tes y de naves no tri­pu­la­das y tri­pu­la­das en el espa­cio. Es en un con­tex­to de riva­li­dad con Esta­dos Uni­dos y su sis­te­ma de posi­cio­na­mien­to glo­bal (GPS) que se debe enten­der su volun­tad de inver­tir 230 millo­nes de euros en el sis­te­ma sate­li­tal euro­peo Gali­leo ([27]). Dado que los saté­li­tes de comu­ni­ca­ción, como lo reve­la la polí­ti­ca espa­cial esta­dou­ni­den­se Esta­dos Uni­dos, jue­gan un papel impor­tan­te tan­to a nivel de comu­ni­ca­ción como de infor­ma­ción mili­tar, es fácil ima­gi­nar que serían un blan­co ideal en caso de gue­rra.

De lo antes seña­la­do se des­pren­de que Chi­na apun­ta prio­ri­ta­ria­men­te a un desa­rro­llo y un per­fec­cio­na­mien­to de sus sis­te­mas infor­má­ti­cos. Para ella, esos serán, en todas las gue­rras futu­ras, lo que en tér­mi­nos clau­se­witzia­nos es defi­ni­do como el cen­tro de gra­ve­dad, y cuya neu­tra­li­za­ción o des­truc­ción garan­ti­za­ría de mane­ra inva­ria­ble la vic­to­ria. Asi­mis­mo, Chi­na es cons­cien­te que las gue­rras van des­de lue­go más allá de lo mili­tar y se extien­den a la dimen­sión eco­nó­mi­ca, polí­ti­ca y social, tal como lo ilus­tra Esta­dos Uni­dos. Chi­na no duda­ría, como lo hizo Soros en la déca­da pasa­da cuan­do des­en­ca­de­nó una cri­sis mone­ta­ria en Asia, en des­truir los fun­da­men­tos eco­nó­mi­cos de Tai­wán a tra­vés de una cam­pa­ña espe­cu­la­ti­va para inva­li­dar toda ten­ta­ti­va de inde­pen­den­cia de la Isla, así como en recu­rrir al empleo de Hac­kers ([28]). Sin embar­go, fren­te a un adver­sa­rio como Esta­dos Uni­dos, estas medi­das no pare­cen via­bles. Por­que, aún si Chi­na deja enten­der que podría reti­rar gran can­ti­dad de sus bonos del Teso­ro nor­te­ame­ri­cano para des­es­ta­bi­li­zar a Amé­ri­ca del Nor­te en caso de sen­tir­se agre­di­da por el Impe­rio nor­te­ame­ri­cano, sabe que tal medi­da drás­ti­ca le per­ju­di­ca­ría a ella mis­ma, pues­to que el sis­te­ma finan­cie­ro des­can­sa sobre meca­nis­mos que afec­ta­rían no sola­men­te al sis­te­ma nor­te­ame­ri­cano, sino a todas las eco­no­mías del mun­do, inclui­do la Chi­na.

El énfa­sis que pone Chi­na en que­rer moder­ni­zar, de mane­ra exa­cer­ba­da, la tec­no­lo­gía de pun­ta, lle­va a pen­sar que se ha for­ma­do ya una cúpu­la tec­no­crá­ti­ca de tipo anglo­sa­jón a nivel de gobierno. Esta cúpu­la no con­si­de­ra una par­ti­ci­pa­ción de la pobla­ción en la polí­ti­ca como esen­cial, apar­tán­do­se con ello de la posi­ción de Mao, quien, al invo­lu­crar a la pobla­ción en la lucha con­tra el Impe­ria­lis­mo anglo­sa­jón y japo­nés en el siglo pasa­do, había logra­do ganar­le la gue­rra a Occi­den­te y a los nipo­nes así como a los sico­fan­tes cola­bo­ra­do­res que pulu­la­ban a nivel regio­nal y nacio­nal chino. Esta posi­ción “anti­po­pu­lar” de la gue­rra se des­pren­de tam­bién de lo plan­tea­do en “la Gue­rra sin res­tric­cio­nes”, obra que fue ela­bo­ra­da por dos estra­te­gas mili­ta­res chi­nos actual­men­te en ser­vi­cio. En esta obra, la par­te reser­va­da al fac­tor humano en la gue­rra no exce­de las diez líneas cuan­do el libro con­tie­ne tres cien­tos pági­nas ([29]). Ade­más, los auto­res seña­lan que «los chi­nos debe­rían rela­ti­vi­zar la impor­tan­cia de la «gue­rra popu­lar» pre­co­ni­za­da y emplea­da por Mao en otras cir­cuns­tan­cias y adap­tar­se un poco más al con­cep­to de “gue­rra moder­na en con­di­cio­nes de tec­no­lo­gía de pun­ta». Afir­man igual­men­te que la gue­rra popu­lar era total­men­te inca­paz de medir­se a fuer­zas moder­nas. Des­gra­cia­da­men­te, este argu­men­to que­da invá­li­do cuan­do se ana­li­za la estra­te­gia de gue­rra de Giap con­tra los ejér­ci­tos moder­nos de los fran­ce­ses y nor­te­ame­ri­ca­nos en Viet­nam.

Con­clu­sión

Por lo tan­to, más que una amplia­ción de la visión de Sun­zi, se pue­de afir­mar que exis­te una ten­den­cia en los círcu­los mili­ta­res chi­nos a mime­ti­zar las estra­te­gias y tác­ti­cas de gue­rra anglo­sa­jo­nas, a pesar de la impre­sión que Chi­na quie­re dar de poder lle­var la gue­rra más allá de toda dimen­sión mili­tar y así dis­tin­guir­se de su rival nor­te­ame­ri­cano ([30]).

El tec­no­cra­tis­mo podría ser el pun­to de quie­bra de Chi­na si com­ba­te un enemi­go como Esta­dos Uni­dos, por­que en este caso lucha­ría con los mis­mos medios con­tra un adver­sa­rio cuan­ti­ta­ti­va­men­te supe­rior. Su fuer­za, que había sido has­ta pocas déca­das una par­ti­ci­pa­ción acti­va de la pobla­ción, podría que­dar invá­li­da por la exclu­sión pro­gre­si­va que ésta sufre. Este cam­bio en la línea de pen­sa­mien­to de los círcu­los mili­ta­res va a la par de la adop­ción por par­te del Gobierno chino de la lógi­ca capi­ta­lis­ta neo­li­be­ral, la cual sería para éste la pana­cea para poder ele­var­se a nivel de poten­cia mun­dial. El some­ti­mien­to a los meca­nis­mos neo­li­be­ra­les reper­cu­te direc­ta­men­te en los efec­ti­vos de las fuer­zas arma­das chi­nas, como hemos vis­to al seña­lar la reduc­ción de sus efec­ti­vos en el nom­bre de la “pro­fe­sio­na­li­za­ción”, pero sobre todo en la pobla­ción. Ésta está siem­pre más suje­ta a sopor­tar los desas­tres de la eco­no­mía neo­li­be­ral, cuyos efec­tos se hacen seria­men­te sen­tir, dado que des­de aho­ra se encuen­tra, como en todo país capi­ta­lis­ta, a la mer­ced de las polí­ti­cas de des­pi­do que impo­ne el mode­lo eco­nó­mi­co actual, así como sumi­sa a una polí­ti­ca de bajos sala­rios que lle­ga a extre­mos. El fenó­meno de pola­ri­za­ción en la pobla­ción se está refor­zan­do, hacien­do que la dis­tan­cia entre el chino medio y los nue­vos ricos se esté ampli­fi­can­do y que la corrup­ción empie­ce a cau­sar estra­gos. Por lo que uno de los pro­ble­mas que podría enfren­tar el Gobierno chino en un futu­ro pró­xi­mo es el de las ten­sio­nes socia­les que bien podrían esta­llar en revuel­tas socia­les y así peli­grar la uni­dad nacio­nal chi­na y, con ello, anu­lar todo pro­yec­to ambi­cio­so de lograr tener un rol a nivel mun­dial.

[1] Con­tex­te inter­na­tio­nal et évo­lu­tion du con­cept de Sécu­ri­té. Eric de la Mai­son­neu­ve. Défen­se et Sécu­ri­té Inter­na­tio­na­le. Mai 2005.

[2] Chi­na anun­ció este año un aumen­to de sus gas­tos mili­ta­res del orden de 17,8%, con lo que el pre­su­pues­to des­ti­na­do a la Arma­da chi­na sería ofi­cial­men­te de 45 billo­nes de dóla­res. Esta cifra es cues­tio­na­da por Esta­dos Uni­dos, quien esti­ma que Chi­na gas­ta 80 a 115 billo­nes de dóla­res. Aun­que Chi­na figu­ra con esta cifra en segun­da posi­ción a nivel mun­dial, está lejos de lle­gar a la cifra alcan­za­da por Esta­dos Uni­dos en mate­ria de pre­su­pues­to de defen­sa, que es de 485 billo­nes de dóla­res. Ver: La Chi­ne fait explo­ser ses dépen­ses mili­tai­res. Sous-marins, mis­si­les, ren­seig­ne­ment : Pékin est sur tous les fronts, avec un bud­get défen­se en haus­se de 17,8 %. Par Pas­ca­le NIVELLE. mar­di 6 mars 2007. http://​www​.libe​ra​tion​.fr.

[3] La Chi­na reci­bía, a cam­bio de la seda, del té, de la por­ce­la­na, jarro­nes chi­nos, de oro, pla­ta, esta­ño, plo­mo y bro­ca­dos, ámbar, per­las, cris­tal, made­ra pre­cio­so y exó­ti­ca, entre otros, y, a par­tir del siglo XIII, cotón. Los pro­duc­tos de lujo eran prin­ci­pal­men­te des­ti­na­dos al comer­cio exte­rior. Ver P. 45. La mari­ne chi­noi­se du Xe siè­cle au XIVe siè­cle. Jac­ques Dars. Edi­tions Eco­no­mi­ca. 1992

[4] Según fuen­tes chi­nas, las reser­vas de petró­leo de esta zona serían de 10 billo­nes de bari­les de petró­leo. La mer, pom­me de dis­cor­de entre les pays asia­ti­ques. Hicham Ouedrhi­ri. DSI. Nº6. Mayo 2005.

[5] Aun­que Chi­na es igual­men­te pro­duc­to­ra de petró­leo, sus impor­ta­cio­nes debe­rían dupli­car­se en 2025, pasan­do de 14,5 millo­nes de bari­les al día 29,8 millo­nes de b/​d en 2025. La mer, pom­me de dis­cor­de entre les pays asia­ti­ques. Op. cit.

[6] Géo­po­li­ti­que chi­noi­se. Meh­di Taje. DSI. Mai 2005.

[7] Cifras cita­das en el artícu­lo Chi­ne-Tai­wan-Etats-Unis: stra­té­gies croi­sées ? de Stephen Duzo-Bau­duin. DSI Nº 4. Mai 2005

[8] Où va la Chi­ne? Essai sur la stra­té­gie éco­no­mi­que et le pro­jet poli­ti­que chi­nois. Paul Sin­dic Jui­llet 2005 Publi­ca­tion de l’Institut de Docu­men­ta­tion et de Recher­che sur la Paix (Sitio Inter­net: http://​www​.ins​ti​tu​tidrp​.org.

[9] El gru­po de Shan­gai fue fun­da­do en 1995 por Rusia, Chi­na, Tad­ji­kis­tan, Kazajs­tán, Kir­gis­tán, para encar­gar­se de temas rela­ti­vos a la segu­ri­dad de las fron­te­ras et de la ame­na­ce isla­mis­ta. Cita­do en Géo­po­li­ti­que chi­noi­se. Op. cit.

[10] Ver: Chi­na: Acer­ca­mien­to a Irán con­so­li­da vía inde­pen­dien­te (IAR-Noti­cias) 20 Junio 06.

[11] En 2004, un acuer­do fir­ma­do por Chi­na con Riad, su pri­mer abas­te­ce­dor de petró­leo (22,2 millo­nes de tone­la­das en 2005), le otor­ga­ba al país asiá­ti­co el dere­cho de explo­tar reser­vas de gas exis­ten­tes en el desier­to. Cita­do en Chi­na y la “diplo­ma­cia del petró­leo” Por Xulio Ríos (La Insig­nia, 30/​04/​2006), direc­tor del Iga­di y del Obser­va­to­rio de la Polí­ti­ca Chi­na (Casa Asia-Iga­di).

[12] Ver La Cina: Sfi­de e incog­ni­te. Gene­ra­le di Divi­sio­ne (ris.) Gio­van­ni Buc­ciol y Ombre Gia­lle sul Con­ti­nen­te Nero. Nico­dè­me N’Kashama N’Koy en Rivis­ta Mili­ta­re. Gen­naio. Feb­braio 2007. Minis­te­ro della Dife­sa. Roma. Ita­lia.

[13] El ex secre­ta­rio de Esta­do y ase­sor de Segu­ri­dad nacio­nal de Esta­dos Uni­dos, Henry Kis­sin­ger, per­ci­be la con­ten­ción de Chi­na, como des­fa­vo­ra­ble, dado que el con­tex­to de gue­rra fría, tal como se vivió con la URSS, no se adap­ta a la situa­ción de la Chi­na actual. Para más infor­ma­ción, ver Chi­na: Con­tain­ment won’t work. Por Henry Kis­sin­ger en Chi­na, cen­tro de las nue­vas alian­zas. Tri­bu­nas y aná­li­sis. 21 junio de 2005. https://​www​.vol​tai​re​net​.org

[14] Ibid.

[15] Voir Richard Hallo­ran. Chi­na Stands Up en August 2007, Vol. 90, No. 8. Jour­nal of the Air For­ce Asso­cia­tion. Air For­ce Maga­zi­ne on line. http://​www​.afa​.org/​m​a​g​a​z​i​n​e​/​A​u​g​2​0​0​7​/​0​8​0​7​c​h​i​n​a​.​asp.

[16] Aprox. Siglo V antes de nues­tra era.

[17] Géo­po­li­ti­que chi­noi­se. Meh­di Taje. DSI. Nº4. Op. cit.

[18] Para más infor­ma­ción sobre la gue­rra sin res­tric­cio­nes, ver el libro de Qiao Liang y Wang Xiang­sui. La Gue­rre hors limi­tes. Edi­tions Payot. Paris. 2006.

[19] Voir Richard Hallo­ran. Chi­na Stands up. Op. cit.

[20] Géo­po­li­ti­que chi­noi­se. Meh­di Taje. DSI. Nº4. Op. cit.

[21] Le ambi­zio­ni del dra­go­ne. L’evoluzione stra­te­gi­co mili­ta­re della Repub­bli­ca Popo­la­re Cine­se e le nuo­ve fron­tie­re di espan­sio­ne terres­tre e marit­ti­ma. Miche­le Cosen­tino. Rivis­ta marit­ti­ma nº2. Gen­naio 2007. Minis­te­ro Della Dife­sa. Roma. Ita­lia.

[22] Ibid.

[23] Para un aná­li­sis sobre la Gue­rra del Gol­fo por Chi­na, ver el libro de Qiao Lian y Wang Xiang­sui. La gue­rra sin res­tric­cio­nes. Op. cit.

[24] Le Livre Blanc sur la Défen­se : la synthè­se. Chi­ne. Fran­cis Nantha. DSI. Mai 2007.

[25] La Gue­rre hors limi­tes. Qiao Lian y Wang Xiang­sui. Op. cit.

[26] Las fuer­zas de la Mari­na com­pren­den la flo­ta de buques, las bases nava­les y las uni­da­des de guar­da­cos­tas. Den­tro de su arse­nal, se han regis­tra­do 50 naves anfi­bias, 45 patru­lle­ros. Ade­más, la Chi­na dis­po­ne entre otros de des­truc­to­res Sovrem­menys dota­dos de mísi­les SS-N-22 Sun­burn de orí­gen ruso, y de sub­ma­ri­nos cla­se Kilo.

[27] Ver Euro­pa + Chi­na = Gali­leo. Chi­na lle­gó a un acuer­do para inver­tir en Gali­leo, la com­pa­ñía de loca­li­za­ción por saté­li­te de la Unión Euro­pea. En BBC​.com http://​news​.bbc​.co​.uk

[28] En este sen­ti­do, ver la apo­lo­gía que hacen los auto­res del libro antes men­cio­na­do “la Gue­rra sin res­tric­cio­nes” de esas prác­ti­cas, que son para ellos la cla­ve de la vic­to­ria en el futu­ro.

[29] Pági­na 20 de esta obra.

[30] Es lo que dejan per­ci­bir los auto­res del libro “la Gue­rra sin res­tric­cio­nes” al iro­ni­zar en su obra sobre la limi­ta­ción nor­te­ame­ri­ca­na de con­cen­trar­se “úni­ca­men­te” en lo mili­tar. Sin embar­go, se olvi­dan que Esta­dos Uni­dos se ha ya pro­fe­sio­na­li­za­do en la prác­ti­ca de tales méto­dos. El pro­ble­ma es que este últi­mo, por razo­nes obvias, no tien­de a reve­lar­lo públi­ca­men­te.

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