Segui­re­mos luchan­do y can­tan­do jun­to al pue­blo, que­ri­do Julián Con­ra­do- Dax Tos­cano

¿Qué pre­ten­de­rán argu­men­tar aho­ra? Que fue un error, que no sabían quien era, que fue una tram­pa o, como es de espe­rar­se, que la cul­pa es de Gui­ller­mo Enri­que Torres por haber esta­do en terri­to­rio vene­zo­lano y que Vene­zue­la cum­ple la ley pues­to que no le que­da­ba de otra que cap­tu­rar­lo al exis­tir una cir­cu­lar roja de Inter­pol.

Hue­le a azu­fre dijo Chá­vez el 20 de sep­tiem­bre de 2006 al hacer refe­ren­cia a la pre­sen­cia del cri­mi­nal de Bush en el estra­do de las Nacio­nes Uni­das. Aho­ra, lo que hue­le a azu­fre, a excre­men­to es la polí­ti­ca de alian­za con el fas­cis­mo colom­biano por par­te del régi­men cha­vis­ta.

La reali­dad es que el gobierno vene­zo­lano ha con­su­ma­do la trai­ción a los movi­mien­tos revo­lu­cio­na­rios colom­bia­nos que, en el ejer­ci­cio legí­ti­mo del dere­cho a la rebe­lión arma­da fren­te a un régi­men explo­ta­dor y opre­sor, se enfren­ta a los terro­ris­tas yan­quis y a la explo­ta­do­ra oli­gar­quía san­tan­de­ris­ta colom­bia­na.

Si, ¡trai­ción de Chá­vez! que hoy, una vez más, se some­te ser­vil­men­te a las órde­nes del cri­mi­nal San­tos. Ya no solo se tra­ta de un acto rea­li­za­do como resul­ta­do de la cobar­día del man­da­ta­rio vene­zo­lano, como se pen­só tras la entre­ga del perio­dis­ta revo­lu­cio­na­rio Joa­quín Pérez Bece­rra. La felo­nía es evi­den­te al poner­se abier­ta­men­te al ser­vi­cio de un régi­men ase­sino y mafio­so, alia­do del impe­ria­lis­mo esta­dou­ni­den­se, hoy diri­gi­do por Juan Manuel San­tos.

El giro es de 180 gra­dos. Chá­vez denun­ció en 2005 el secues­tro en terri­to­rio vene­zo­lano en diciem­bre de 2004 de Rodri­go Gran­da, mili­tan­te de las FARC-EP, como un acto de vio­la­ción a la sobe­ra­nía de su país, el mis­mo que fue per­pe­tra­do por agen­tes de la inte­li­gen­cia colom­bia­na en cola­bo­ra­ción con corru­tos miem­bros de la Guar­dia Nacio­nal vene­zo­la­na.

Hoy, en cam­bio, el esta­do fas­cis­ta colom­biano no tie­ne nece­si­dad de actuar en for­ma subrep­ti­cia. Aho­ra cuen­ta con el apo­yo abier­to de Chá­vez y sus apa­ra­tos de segu­ri­dad e inte­li­gen­cia.

Juan Manuel San­tos vol­vió agra­de­cer a su ami­go. Según expre­só el man­da­ta­rio colom­biano, Chá­vez le habría mani­fes­ta­do que iría con todo para cap­tu­rar a Julián Con­ra­do ante la peti­ción hecha por Chucky San­tos.

La cap­tu­ra se pro­du­jo en la madru­ga­da del 31 de mayo de 2011, en una acción con­jun­ta entre las fuer­zas colom­bia­nas y vene­zo­la­nas de segu­ri­dad e inte­li­gen­cia. Julián tenía cir­cu­lar roja de Inter­pol des­de el año 2002.

El gobierno vene­zo­lano se some­te así una vez más a las órde­nes de San­tos, del Esta­do fas­cis­ta colom­biano, así como a la ins­ti­tu­cio­na­li­dad bur­gue­sa y al dis­cur­so mediá­ti­co y pro­pa­gan­dís­ti­co que ha cri­mi­na­li­za­do la lucha revo­lu­cio­na­ria de la insur­gen­cia colom­bia­na.

De inme­dia­to, fal­si­me­dia y los cre­ti­nos perio­dis­tas al ser­vi­cio de la indus­tria mediá­ti­ca han (des)calificado a Julián como nar­co­te­rro­ris­ta y se han hecho eco de las acu­sa­cio­nes mali­cio­sas y pre­fa­bri­ca­das por el régi­men colom­biano y su apa­ra­to judi­cial en las que se pre­ten­de seña­lar al artis­ta fariano como por­ta­dor y tra­fi­can­te de estu­pe­fa­cien­tes.

Julián Con­ra­do es un lucha­dor social, mili­tan­te fariano des­de los 29 años de edad y artis­ta y músi­co revo­lu­cio­na­rio. Tie­ne actual­men­te 57 años.

¿Cuá­les son sus deli­tos? Ser miem­bro de las FARC-EP, ser can­tan­te popu­lar y revo­lu­cio­na­rio, iro­ni­zar musi­cal­men­te con­tra la oli­gar­quía colom­bia­na, el impe­ria­lis­mo y el ejér­ci­to cri­mi­nal de ese país, home­na­jear a los héroes del pue­blo a tra­vés de la can­ción, luchar en defen­sa de los pobres.

Su pro­duc­ción musi­cal es exten­sa, con letras bellas y con un pro­fun­do men­sa­je social: Dig­ni­dad, Con el mis­mo amor, María, Boli­va­riar, Sue­ño Boli­va­riano, La rue­da de la his­to­ria, Aran­do la paz, Cama­ra­da, Alre­de­dor del amor, etc.

“Qui­sie­ra ver la tie­rra dan­do vuel­tas como un cara­me­lo, mirar los niños con una son­ri­sa de sabor a miel, que no los con­vier­tan en ins­tru­men­tos que des­pués de vie­jos no son más que basu­ras dese­cha­bles, que cosa tan cruel” can­ta el cama­ra­da Julián.

A tra­vés de sus ver­sos, de sus can­tos Julián cum­plió con lo que Víc­tor Jara, el insig­ne mili­tan­te comu­nis­ta chi­leno, ase­si­na­do por los fas­cis­tas en 1973 dejó escri­to en Mani­fies­to:

“Yo no canto por cantar
 ni por tener buena voz,
 canto porque la guitarra
 tiene sentido y razón.”

“Que no es guitarra de ricos

ni cosa que se parez­ca

mi can­to es de los anda­mios

para alcan­zar las estre­llas,

que el can­to tie­ne sen­ti­do

cuan­do pal­pi­ta en las venas

del que mori­rá can­tan­do

las ver­da­des ver­da­de­ras,

no las lison­jas fuga­ces

ni las famas extran­je­ras

sino el can­to de una lon­ja

has­ta el fon­do de la tie­rra.”

Julián dijo: “Los artis­tas y en espe­cial los can­to­res, todos los artis­tas del pue­blo debe­mos colo­car nues­tros esfuer­zos al ser­vi­cio de la cau­sa mayor que es la cau­sa más jus­ta y más noble que exis­te sobre la tie­rra, que es la cau­sa de la igual­dad social”.

Com­ba­tien­te risue­ño, joco­so, lleno de vida y ale­gría, con­se­cuen­te e impli­ca­do pro­fun­da­men­te con la lucha social, con el Ejér­ci­to del Pue­blo, con sus cama­ra­das.

Eso es lo que los nar­co­pa­ra­mi­li­ta­res del régi­men colom­biano no per­do­nan.

Con­su­ma­da la extra­di­ción a Colom­bia, el impe­ria­lis­mo yan­qui ten­drá en la mira a Julián a quien pre­ten­de­rán que a su vez se lo extra­di­te a EEUU. El depar­ta­men­to de Esta­do pedía 2,5 millo­nes de dóla­res por Julián Con­ra­do. Si se con­cre­ta el tras­la­do a EEUU, que­rrán que­brar­lo moral­men­te. No saben con quién están. No apren­den la lec­ción que les ha dado Simón Tri­ni­dad. Julián tam­bién les dirá con fir­me­za y a viva voz: ¡la lucha de Bolí­var con­ti­nua! Fabri­ca­ran prue­bas rela­cio­na­das con el trá­fi­co de dro­gas y, al final, cuan­do ten­gan que anu­lar los jui­cios como con Simón, se inven­ta­rán algo para con­de­nar­lo a 60 años de pri­sión. Así fun­cio­na el pros­ti­tui­do e injus­to sis­te­ma judi­cial esta­dou­ni­den­se y la pútri­da “jus­ti­cia” colom­bia­na.

Todo ello gra­cias a los bue­nos ser­vi­cios de Chá­vez. Juan Manuel san­tos fue cla­ro y explí­ci­to: “La cola­bo­ra­ción entre las fuer­zas de segu­ri­dad vene­zo­la­nas y colom­bia­nas ayu­da a las fuer­zas mili­ta­res de nues­tro país.”

Más cla­ro no podía expre­sar­se el autor de los fal­sos posi­ti­vos.

Chá­vez se recu­pe­ra de un pro­ble­ma de su rodi­lla, pero el males­tar per­du­ra­rá mien­tras siga arro­di­llán­do­se ante los fas­cis­tas colom­bia­nos. Ya no se tra­ta de una tram­pa, ni de una medi­da toma­da como resul­ta­do de asun­tos de Esta­do. Es una pos­tu­ra polí­ti­ca e ideo­ló­gi­ca con­cre­ta del régi­men vene­zo­lano: gol­pear jun­to al régi­men colom­biano a la insur­gen­cia revo­lu­cio­na­ria de ese país.

Más tem­prano que tar­de Chá­vez se dará cuen­ta como el dia­blo paga a sus segui­do­res.

Pero más impor­tan­te, aun­que sea duro decir­lo, el pue­blo vene­zo­lano y lati­no­ame­ri­cano le dará el pun­ta­pié que hay que dar a los trai­do­res, a los cobar­des y a los ser­vi­les para man­dar­los al basu­re­ro de la his­to­ria.

Y así como los pue­blos no per­do­nan a estos mise­ra­bles suje­tos, los colec­ti­vos socia­les reco­no­cen a quie­nes luchan por los intere­ses de las mayo­rías des­po­seí­das, explo­ta­das y opri­mi­das.

Cua­ren­ta y sie­te (47) años de lucha, de rebel­día, de insu­rrec­ción, de dig­ni­dad fren­te a la oli­gar­quía y el impe­ria­lis­mo cum­plie­ron las FARC-EP. Un sitial de honor y glo­ria en la his­to­ria revo­lu­cio­na­ria de los pue­blos tie­nen las y los com­ba­tien­tes del Ejér­ci­to del Pue­blo, las y los gue­rri­lle­ros de Jaco­bo y de Manuel.

Manuel Maru­lan­da, Raúl Reyes, Ivan Ríos, Jor­ge Bri­ce­ño, Mar­tín Caba­lle­ro, Luce­ro Pal­me­ra, Ciro, Jai­me Cana­gua­ro, el Negro Aca­cio, Simón Tri­ni­dad, Sonia, Efraín Guz­mán, Maria­na Páez y todas y todos quie­nes están luchan­do en las mon­ta­ñas, en el cam­po, en las ciu­da­des, en los barrios por cons­truir la Nue­va Colom­bia, ya tie­nen un lugar espe­cial en el cora­zón del pue­blo.

Segui­re­mos can­tan­do y crean­do musi­cal­men­te que­ri­do cama­ra­da y ami­go Julián Con­ra­do.

¡Hemos jura­do ven­cer, ven­ce­re­mos!

Patria Gran­de, 2 de junio de 2011

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