La inmen­sa mayo­ría de los ciu­da­da­nos ára­bes pien­sa que la mayor ame­na­za vie­ne de EEUU e Israel – Noam Chomsky

Para su segun­da entre­vis­ta en menos de un año con el pro­fe­sor Noam Chomsky (la pri­me­ra tuvo lugar en Cam­brid­ge en sep­tiem­bre de 2010), Frank Barat le pidió a renom­bra­dos artis­tas y perio­dis­tas que le envia­ran cada uno la pre­gun­ta que les gus­ta­ría for­mu­lar­le a Noam.

John Ber­ger

La prác­ti­ca polí­ti­ca sor­pren­de a menu­do por su voca­bu­la­rio polí­ti­co. Por ejem­plo, se dice que la recien­te revo­lu­ción en Orien­te Medio se pro­du­ce para pedir demo­cra­cia. ¿Pode­mos encon­trar pala­bras más ade­cua­das? ¿No es aca­so la uti­li­za­ción de las vie­jas y tan a menu­do trai­cio­na­das pala­bras una mane­ra de absor­ber el impac­to en lugar de reco­ger­lo y seguir trans­mi­tién­do­lo?

Para empe­zar, creo que la pala­bra revo­lu­ción es un poco exa­ge­ra­da. Qui­zá pue­da con­ver­tir­se en una revo­lu­ción pero, por el momen­to, es un lla­ma­mien­to a una refor­ma mode­ra­da. Hay varios ele­men­tos, como el movi­mien­to obre­ro, que ha inten­ta­do seguir más allá, pero aún está por ver has­ta dón­de lle­ga. La cues­tión es correc­ta pero no es fácil salir de ahí. No sólo suce­de con el tér­mino demo­cra­cia, tam­bién con cada pala­bra que ten­ga que ver con la dis­cu­sión de asun­tos polí­ti­cos. Tie­ne dos sig­ni­fi­ca­dos. Tie­ne un sig­ni­fi­ca­do lite­ral y tie­ne el sig­ni­fi­ca­do que se le asig­na res­pec­to al bien­es­tar polí­ti­co, a la ideo­lo­gía, a la doc­tri­na. Por tan­to, o deja­mos de hablar o inten­ta­mos uti­li­zar las pala­bras de for­ma cons­cien­te. Como le digo, no solo ocu­rre eso con la pala­bra demo­cra­cia.

Coja una pala­bra sen­ci­lla, como “per­so­na”. Pare­ce sen­ci­lla. Éche­le un vis­ta­zo. Es muy intere­san­te ver lo que ocu­rre con esa pala­bra en EEUU. EEUU garan­ti­za dere­chos per­so­na­les que qui­zá lle­guen más lejos que en cual­quier otro país. Pero pro­fun­di­ce en ellos. Las enmien­das de la cons­ti­tu­ción afir­man muy explí­ci­ta­men­te que no podrá pri­var­se a nin­gu­na per­so­na de sus dere­chos sin el debi­do pro­ce­so legal. Eso vuel­ve a apa­re­cer en la 14ª enmien­da, pero fue la 5ª enmien­da la que tra­tó de apli­car­los a los escla­vos libe­ra­dos sin con­se­guir­lo. Los tri­bu­na­les han veni­do redu­cien­do y amplian­do su sig­ni­fi­ca­do de for­ma cru­cial. Amplia­ron el sig­ni­fi­ca­do para incluir a las cor­po­ra­cio­nes: enti­da­des lega­les fic­ti­cias esta­ble­ci­das por un poder esta­tal. Por tan­to, les con­ce­die­ron los dere­chos de las per­so­nas, inclu­so dere­chos que iban más allá de los de las per­so­nas. Por otra par­te, tam­bién redu­je­ron su alcan­ce por­que lo lógi­co era pen­sar que el tér­mino “per­so­na” iba a apli­car­se asi­mis­mo a esas cria­tu­ras que cami­nan a nues­tro alre­de­dor hacien­do los tra­ba­jos sucios de la socie­dad y que no dis­po­nen de docu­men­ta­ción. Pero no fue así, por­que había que pri­var­les de sus dere­chos. Por tan­to, los tri­bu­na­les,en su infi­ni­ta sabi­du­ría, deci­die­ron que no son per­so­nas. Las úni­cas per­so­nas son la gen­te que tie­ne la ciu­da­da­nía. Por tan­to, las enti­da­des cor­po­ra­ti­vas no huma­nas como el Bar­clays Bank, son per­so­nas, con dere­chos de gran alcan­ce. Pero los seres huma­nos, la gen­te que barre las calles, no son per­so­nas, no tie­nen dere­chos y lo mis­mo ocu­rre con cada tér­mino que exa­mi­nes.

Coja­mos aho­ra la expre­sión “acuer­dos de libre comer­cio”. Por ejem­plo: hay un Acuer­do de Libre Comer­cio Nor­te­ame­ri­cano: Cana­dá, Esta­dos Uni­dos y Méxi­co. El úni­co tér­mino exac­to que hay ahí es “nor­te­ame­ri­cano”. No es real­men­te un “acuer­do”, si es que se con­si­de­ra que los seres huma­nos for­man par­te de sus socie­da­des, por­que la pobla­ción de los tres paí­ses esta­ba en con­tra del mis­mo. Por tan­to, no es un acuer­do. Tam­po­co va de “libre comer­cio”, es pro­tec­cio­nis­ta en sumo gra­do, esta­ble­ce tre­men­das pro­tec­cio­nes a los dere­chos de mono­po­lio en los pre­cios de las cor­po­ra­cio­nes far­ma­céu­ti­cas, etc. Una gran par­te de todo eso no va de comer­cio en abso­lu­to. En reali­dad, lo que lla­ma­mos “comer­cio” es una espe­cie de bur­la.

Por ejem­plo, en la anti­gua Unión Sovié­ti­ca, si se fabri­ca­ban cier­tas par­tes en Lenin­gra­do y se envia­ban a Var­so­via para que las mon­ta­ran y des­pués ven­der­las en Mos­cu, yo no lla­ma­ría a eso comer­cio, aun­que cru­za­ra fron­te­ras nacio­na­les. Eran inter­ac­cio­nes den­tro de una eco­no­mía de man­do úni­co. Y ocu­rre exac­ta­men­te lo mis­mo si Gene­ral Motors fabri­ca unas par­tes en India­na, las envía a Méxi­co para que las ensam­blen y las ven­de en Los Ánge­les. Eso sería comer­cio en ambos sen­ti­dos. En reali­dad, si se bus­ca la par­te comer­cial, solo repre­sen­ta el 50%. Eso es bas­tan­te poco. Y gran par­te del acuer­do tie­ne que ver sólo con dere­chos de inver­sión: garan­ti­zar­le a Gene­ral Motors, por ejem­plo, los dere­chos de las com­pa­ñías nacio­na­les en Méxi­co, cosa que los mexi­ca­nos no con­si­guen en EEUU. Cojan el tér­mino que quie­ran. Se van a encon­trar siem­pre con exac­ta­men­te lo mis­mo. Por tan­to, sí, eso es un pro­ble­ma y tene­mos que afron­tar­lo inten­tan­do cla­ri­fi­car de qué modo uti­li­za­mos una ter­mi­no­lo­gía equi­vo­ca­da.

Chris Hed­ges

Julien Ben­da, en “The Trea­son of Inte­llec­tuals” defien­de que solo cuan­do los inte­lec­tua­les no per­si­guen obje­ti­vos prác­ti­cos o ven­ta­jas mate­ria­les es cuan­do pue­den ser­vir como con­cien­cia y correc­ti­vo. ¿Pue­de abor­dar el tema de la pér­di­da de filó­so­fos, líde­res reli­gio­sos, escri­to­res, perio­dis­tas, artis­tas y aca­dé­mi­cos que en algún momen­to vivie­ron sus vidas en opo­si­ción direc­ta al rea­lis­mo de las mul­ti­tu­des y lo que esto ha impli­ca­do para nues­tra vida moral e inte­lec­tual?

Pue­do com­pren­der sus sen­ti­mien­tos y com­par­tir­los, pero no sé qué pér­di­da fue esa. ¿Algu­na vez fue eso cier­to? Que yo recuer­de no hubo nin­gu­na épo­ca, el tér­mino inte­lec­tual lle­gó a ser de uso común en su sen­ti­do moderno gene­ral en la épo­ca de los par­ti­da­rios de Drey­fus. Eran una peque­ña mino­ría. Una mino­ría peque­ña y vili­pen­dia­da. La masa de inte­lec­tua­les apo­ya­ba al poder esta­tal. Duran­te la pri­me­ra gue­rra mun­dial y poco des­pués, en cada uno de los paí­ses, los inte­lec­tua­les apo­ya­ban apa­sio­na­da­men­te a su pro­pio esta­do y su pro­pia vio­len­cia. Hubo un puña­do de excep­cio­nes, como Ber­trand Rus­sell en Ingla­te­rra o Rosa Luxem­bur­go y Karl Liebk­necht en Ale­ma­nia o Euge­ne Debs en Esta­dos Uni­dos, pero todos ellos fue­ron a la cár­cel. Se les mar­gi­na­ba y metía en pri­sión. En el círcu­lo de John Dewey, los inte­lec­tua­les libe­ra­les de EEUU, que eran fer­vien­tes par­ti­da­rios de la gue­rra, hubo uno de sus miem­bros, Ran­dolph Warren, que se man­tu­vo apar­te. No le metie­ron en la cár­cel, EEUU es un país bas­tan­te libre, pero le echa­ron de las revis­tas, se que­dó inte­lec­tual­men­te exi­lia­do, etc. Así es como siem­pre ha ocu­rri­do.

Eche una mira­da cui­da­do­sa a los años sesen­ta, un perío­do de gran acti­vis­mo: los inte­lec­tua­les apo­ya­ban mucho a Mar­tin Luther King y al movi­mien­to por los dere­chos civi­les siem­pre y cuan­do se limi­ta­ra a ata­car a alguien. Mien­tras el movi­mien­to por los dere­chos civi­les per­si­guie­ra a she­riffs racis­tas en Ala­ba­ma, era estu­pen­do. Todo el mun­do lo ala­ba­ba. En cuan­to se ocu­pó de cues­tio­nes de cla­se, se le mar­gi­nó y supri­mió. La gen­te sue­le olvi­dar que le ase­si­na­ron cuan­do toma­ba par­te en una huel­ga de los tra­ba­ja­do­res del sec­tor sani­ta­rio y que iba de camino a Washing­ton para ayu­dar a orga­ni­zar el movi­mien­to popu­lar de los pobres. Bien, eso supo­nía cru­zar un lími­te, eso hacía sen­tir que iba a por noso­tros. Iba con­tra los pri­vi­le­gios y el nor­te, etc. Por eso los inte­lec­tua­les des­pa­re­cie­ron.

Con res­pec­to a la gue­rra de Viet­nam, ocu­rre exac­ta­men­te lo mis­mo. Casi no hubo nadie entre los inte­lec­tua­les cono­ci­dos ‑hubo des­de lue­go gen­te al mar­gen de la socie­dad, jóve­nes y demás‑, pero entre los inte­lec­tua­les con pres­ti­gio, prác­ti­ca­men­te nada. Ya al final, tras la ofen­si­va de Tet en 1968, cuan­do la comu­ni­dad empre­sa­rial se vol­vió con­tra la gue­rra, enton­ces podías ver apa­re­cer a gen­te dicien­do “Sí, siem­pre estu­ve en con­tra de la gue­rra”… pero no que­da ni el menor indi­cio de eso, nada en abso­lu­to.

En reali­dad hay que acu­dir a la his­to­ria más anti­gua. Vaya­mos a la Gre­cia clá­si­ca, ¿quién se bebió la cicu­ta? Al tipo se le acu­só de corrom­per a los jóve­nes de Ate­nas con fal­sos dio­ses. Cojan los regis­tros bíbli­cos. No apa­re­ce el tér­mino “inte­lec­tual” sino que hay un tér­mino que sig­ni­fi­ca lo que ellos enten­dían por inte­lec­tual, el de “pro­fe­ta”. Es una mala tra­duc­ción de una oscu­ra pala­bra hebrea. Había los lla­ma­dos pro­fe­tas, inte­lec­tua­les, que for­mu­la­ban la crí­ti­ca polí­ti­ca, con­de­na­ban al rey por pro­vo­car desas­tres, con­de­na­ban los crí­me­nes del rey, pedían mise­ri­cor­dia para los viu­das y los huér­fa­nos, etc. Bien, a esa gen­te podría­mos lla­mar­la inte­lec­tua­les. ¿Cómo se les tra­ta­ba? Se les denun­cia­ba como gen­te que odia­ba a Israel. Esa es la fra­se exac­ta que se uti­li­za­ba. Ese es el ori­gen de la fra­se “auto-odio judío” en el perío­do moderno. Y se les encar­ce­la­ba, se les deja­ba en el desier­to, etc. Aho­ra bien, había inte­lec­tua­les a los que se elo­gia­ba: los adu­la­do­res de la cor­te. Siglos des­pués, se les lla­mó “fal­sos pro­fe­tas”. Pero no en ese pre­ci­so momen­to. Des­de enton­ces ocu­rre casi siem­pre la mis­ma his­to­ria.

Hay unas cuan­tas excep­cio­nes. En el perío­do actual, la prin­ci­pal excep­ción que conoz­co es Tur­quía. Es el úni­co país don­de yo sé que impor­tan­tes artis­tas, aca­dé­mi­cos, perio­dis­tas y edi­to­res ‑una gama muy amplia de inte­lec­tua­les- no sólo con­de­nan los crí­me­nes del esta­do, sino que se impli­can en cons­tan­tes des­obe­dien­cias civi­les con­tra él. Enfren­tán­do­se, sopor­tan­do a menu­do cas­ti­gos muy duros. Me entran ganas de reír cuan­do lle­go a Euro­pa y oigo a la gen­te que­jar­se de que los tur­cos no son lo sufi­cien­te­men­te civi­li­za­dos como para incor­po­rar­se a su avan­za­da socie­dad. Podrían apren­der bas­tan­tes lec­cio­nes de Tur­quía. Y eso es bas­tan­te inusual. En reali­dad es tan inusual que ape­nas se cono­ce, no pue­des ni plan­tear­lo. Pero, apar­te de la pala­bra “pér­di­da”, creo que los comen­ta­rios de Chris Hed­ges son exac­tos, pero yo no pue­do per­ci­bir nin­gu­na pér­di­da.

Creo que casi siem­pre ha pasa­do lo mis­mo. Des­de lue­go, lo que varía es la for­ma en que se tra­ta a esos inte­lec­tua­les. Diga­mos que pue­de que en EEUU se les vili­pen­die o algo así, en la anti­gua Unión Sovié­ti­ca, en Che­cos­lo­va­quia en los sesen­ta y en los seten­ta, podían encar­ce­lar­les, como encar­ce­la­ron a Havel. Si en esa épo­ca te encon­tra­bas en los domi­nios ame­ri­ca­nos, como El Sal­va­dor, el bata­llón de eli­te entre­na­do en la escue­la espe­cial de gue­rra de EEUU podía reven­tar­te el cere­bro. Por tan­to, sí, depen­dien­do del país, se tra­ta a la gen­te de for­ma dife­ren­te.

Ami­ra Hass

Los levan­ta­mien­tos de los paí­ses ára­bes, ¿le han hecho cam­biar o revi­sar sus anti­guas eva­lua­cio­nes? ¿Han afec­ta­do, y cómo, a sus ideas sobre, por ejem­plo, masas, espe­ran­za, Face­book, pobre­za, inter­ven­ción occi­den­tal, sor­pre­sa?

Ami­ra y yo nos reuni­mos en Tur­quía hace un par de meses, tuvi­mos un par de horas para hablar y nin­guno de noso­tros pre­vió nada, qui­zá ella sí, pero si lo pre­vió, no dijo nada, cier­ta­men­te yo no pre­ví nada, no esta­ba suce­dien­do nada en el mun­do ára­be, por tan­to, sí, cam­bié de opi­nión a ese res­pec­to por­que fue algo ines­pe­ra­do. Por otra par­te, cuan­do miras atrás, no hay dife­ren­cia con lo que ocu­rría antes, excep­to que en el pasa­do los levan­ta­mien­tos eran vio­len­ta­men­te supri­mi­dos, y eso fue lo que ocu­rrió en noviem­bre, al prin­ci­pio de los levan­ta­mien­tos, en el Saha­ra Occi­den­tal que Marrue­cos inva­dió hace 25 años, vio­lan­do las reso­lu­cio­nes de las Nacio­nes Uni­das y ocu­pán­do­lo bru­tal­men­te.

En noviem­bre se pro­du­jo esa pri­me­ra pro­tes­ta no vio­len­ta que las tro­pas marro­quíes aplas­ta­ron vio­len­ta­men­te, que es algo que lle­van 25 años hacien­do; fue lo bas­tan­te gra­ve como para que se pre­sen­ta­ra una peti­ción de inves­ti­ga­ción en las Nacio­nes Uni­das, pero enton­ces Fran­cia fue e inter­vino. Fran­cia es el prin­ci­pal pro­tec­tor de atro­ci­da­des y crí­me­nes en Áfri­ca Occi­den­tal, son las vie­jas pose­sio­nes fran­ce­sas, por eso blo­quea­ron la inves­ti­ga­ción de las Nacio­nes Uni­das, de lo que fue la pri­me­ra pro­tes­ta. La siguien­te fue en Túnez, de nue­vo más o menos una zona fran­ce­sa, pero tuvo éxi­to, derro­ca­ron al dic­ta­dor. Y des­pués vino Egip­to, que es la más impor­tan­te debi­do a su rele­van­cia en el mun­do ára­be, que fue inmen­sa­men­te nota­ble, un inmen­so des­plie­gue de valor, dedi­ca­ción y com­pro­mi­so. Tuvie­ron éxi­to al des­ha­cer­se del dic­ta­dor, aun­que el régi­men no ha cam­bia­do aún. Qui­zá cam­bie pero toda­vía sigue ahí, dife­ren­tes nom­bres pero nada nue­vo; ese levan­ta­mien­to, el del 25 de enero, fue diri­gi­do por los jóve­nes que se lla­ma­ron a sí mis­mos el Movi­mien­to del 6 de abril.

Bien, el 6 de abril se lla­ma así por una razón, eli­gie­ron ese nom­bre por­que fue la fecha de una acción impor­tan­te de lucha un par de años antes en el com­ple­jo indus­trial tex­til de Maha­lla, y que se supo­nía iba a ser una huel­ga impor­tan­te, se lle­va­ron a cabo acti­vi­da­des de apo­yo y demás. Bien, fue­ron aplas­ta­dos vio­len­ta­men­te, eso fue el 6 de abril y esa fue una de la serie de huel­gas. Por cier­to, poco des­pués del aplas­ta­mien­to del levan­ta­mien­to del 6 de abril, el pre­si­den­te Oba­ma fue a Egip­to a dar su famo­so dis­cur­so sobre el acer­ca­mien­to al mun­do musul­mán y demás. Se le pidió en una con­fe­ren­cia de pren­sa que dije­ra algo sobre el gobierno auto­ri­ta­rio del pre­si­den­te Muba­rak y dijo que no, que Muba­rak era un buen hom­bre, que esta­ba hacien­do cosas bue­nas man­te­nien­do la esta­bi­li­dad y aplas­tan­do la huel­ga del 6 de abril y que eso esta­ba bien.

Lo más lla­ma­ti­vo es Bah­rein. Lo que ahí suce­de está alar­man­do a Occi­den­te, en pri­mer lugar por­que Bah­rein alber­ga la quin­ta flo­ta esta­dou­ni­den­se, una fuer­za mili­tar impor­tan­te en la región. Segun­do, por­que es de mayo­ría chií y se lle­ga has­ta allí jus­to a tra­vés de una carre­te­ra ele­va­da des­de el este de Ara­bia Sau­dí, que tie­ne tam­bién una pobla­ción de mayo­ría chií, y suce­de que es don­de se encuen­tra la mayor par­te del petró­leo. Duran­te años, los pla­ni­fi­ca­do­res occi­den­ta­les se han preo­cu­pa­do por los inci­den­tes his­tó­ri­cos y geo­grá­fi­cos de allí por­que la mayor par­te del petró­leo mun­dial se halla en zonas chiíes, jus­to alre­de­dor de esa par­te del Gol­fo, Irán, sur de Iraq, este de Ara­bia Sau­dí. Bien, si el levan­ta­mien­to de Bah­rein se extien­de a Ara­bia Sau­dí, las poten­cias occi­den­ta­les se van a ver real­men­te en difi­cul­ta­des y de hecho Oba­ma ha cam­bia­do la retó­ri­ca que uti­li­za­ba ofi­cial­men­te para hablar de los levan­ta­mien­tos. Duran­te un tiem­po habló de cam­bio de régi­men, aho­ra habla de alte­ra­ción del régi­men. No que­re­mos que haya cam­bios, es estu­pen­do con­tar con un dic­ta­dor que nos haga el tra­ba­jo sucio.

En la actua­li­dad, un hecho bas­tan­te sor­pren­den­te sobre todo esto es que…, eche un vis­ta­zo a las fil­tra­cio­nes de Wiki­Leaks, es muy intere­san­te. Las más cono­ci­das en Occi­den­te, los gran­des titu­la­res, los fil­tros de los emba­ja­do­res que decían que el mun­do ára­be nos apo­ya con­tra Irán… Pero había algo que fal­ta­ba en esas reac­cio­nes en los perió­di­cos, en los colum­nis­tas y otros, a saber: la opi­nión públi­ca ára­be, ¿qué que­rían decir con eso de que los dic­ta­do­res ára­bes nos apo­yan? ¿Qué pasa­ba con la opi­nión públi­ca ára­be? No había nada, no se infor­ma­ba de nada. En EEUU: cero, creo que hay un infor­me en Ingla­te­rra, de Jonathan Stee­le, y pro­ba­ble­men­te nada en Fran­cia, no sé. Pero se cono­ce bien, y muy pres­ti­gio­sas agen­cias lo han publi­ca­do, que los ára­bes que pien­san que Irán es una ame­na­za repre­sen­tan el 10%.

La mayo­ría, la inmen­sa mayo­ría, pien­sa que la mayor ame­na­za vie­ne de EEUU e Israel. En Egip­to, el 90% dicen que EEUU es la mayor ame­na­za, en reali­dad la polí­ti­ca de EEUU es tan dura que yo creo que en Egip­to casi el 80% pien­san que el régi­men sería mejor si Irán tuvie­ra armas nuclea­res. Por toda la región la mayo­ría pien­sa así. Vol­vien­do a John Ber­ger y al tér­mino demo­cra­cia, la valo­ra­ción de los inte­lec­tua­les occi­den­ta­les de la demo­cra­cia es tan pro­fun­da y está tan pro­fun­da­men­te arrai­ga­da que ni siquie­ra a alguien se le ocu­rre pre­gun­tar qué pien­san los ára­bes; cuan­do nos sen­ti­mos eufó­ri­cos de que los ára­bes nos apo­yen, la res­pues­ta es que no nos impor­tan, mien­tras se estén quie­tos y some­ti­dos y con­tro­la­dos, mien­tras haya eso que lla­ma­mos esta­bi­li­dad, no impor­ta lo que pien­sen. Los dic­ta­do­res nos apo­yan y pun­to, nos sen­ti­mos eufó­ri­cos ante ese tipo de víncu­los, jun­to a un buen mon­tón de cues­tio­nes… Pero, vol­vien­do al comen­ta­rio de Ami­ra Hass, lo suce­di­do debe­ría lle­var­nos a pen­sar en lo que ha esta­do acae­cien­do no solo en el mun­do ára­be sino en más luga­res y muy a menu­do está moti­va­do por una razón esen­cial: la de haber sido some­ti­dos con vio­len­cia y así ha ocu­rri­do a lo lar­go de todo un siglo.

Quie­ro decir que los bri­tá­ni­cos estu­vie­ron supri­mien­do el movi­mien­to demo­crá­ti­co en Irán hace más de un siglo. En Iraq hubo un alza­mien­to chií y, tan pron­to como los bri­tá­ni­cos impro­vi­sa­ron el país tras la pri­me­ra gue­rra mun­dial, supri­mie­ron vio­len­ta­men­te los gran­des levan­ta­mien­tos; uno de los pri­me­ros usos de la avia­ción fue ata­car a los civi­les. Lloyd Geor­ge escri­bió en su dia­rio que eso fue algo gran­dio­so por­que tenía­mos que reser­var­nos el dere­cho a bom­bar­dear a los “negros”. Con­ti­nuó en 1953 cuan­do EEUU y Gran Bre­ta­ña se unie­ron para derro­car en Irán al gobierno par­la­men­ta­rio. De 1936 a 1939, hubo un levan­ta­mien­to ára­be en Pales­ti­na con­tra los bri­tá­ni­cos que fue vio­len­ta­men­te aplas­ta­do.

La pri­me­ra Inti­fa­da fue de nue­vo un levan­ta­mien­to popu­lar muy impor­tan­te. No fue vio­len­to en abso­lu­to pero sí un ver­da­de­ro movi­mien­to popu­lar, con gru­pos de muje­res pro­tes­tan­do con­tra la estruc­tu­ra feu­dal, inten­tan­do des­man­te­lar­la. Fue aplas­ta­do sin pie­dad. Tan pron­to suce­dían cosas como esas, se las aplas­ta­ba. Lo que es inusual en esta oca­sión es que en la mayo­ría de los paí­ses son lo sufi­cien­te­men­te fuer­tes como para poder sos­te­ner­se. No sabe­mos qué suce­de­rá en Bah­rein y Ara­bia Sau­dí. En reali­dad, no sabe­mos qué va a suce­der en Egip­to. El ejér­ci­to, que ha con­ser­va­do has­ta aho­ra al menos el con­trol y el alto man­do mili­tar, está pro­fun­da­men­te empo­tra­do en el vie­jo régi­men opre­sor. Se habían apo­de­ra­do de gran par­te de la eco­no­mía, eran los bene­fi­cia­rios de la dic­ta­du­ra de Muba­rak, no van a ceder fácil­men­te, por eso nos que­da por ver qué va a suce­der allí.

Ken Loach

¿Cómo supe­rar el sec­ta­ris­mo en la izquier­da?

No creo que lo con­si­ga­mos nun­ca. Hay una for­ma de sec­ta­ris­mo que es bien reci­bi­da, a saber: la dis­cre­pan­cia. Hay muchas cosas poco cla­ras, debe­ría­mos dis­cu­tir, bus­car dife­ren­tes opcio­nes y demás, ver qué quie­re expre­sar Ken con sec­ta­ris­mo y qué sig­ni­fi­ca en gene­ral; son una serie de ini­cia­ti­vas que algu­nas veces inten­tan, y a menu­do con­si­guen, rom­per los movi­mien­tos popu­la­res. Las per­so­nas indi­vi­dua­les o los gru­pos polí­ti­cos que tie­nen su pro­pia agen­da y quie­ren hacer­se con el con­trol se con­vier­ten en peque­ños Lenin. No creo que vaya a eli­mi­nar­se nun­ca ese tipo de sec­ta­ris­mo. Se le pue­de mar­gi­nar, como por ejem­plo, duran­te los levan­ta­mien­tos del mun­do ára­be, es decir, Egip­to, la Pla­za de Tah­rir, fue­ron sor­pren­den­te­men­te muy poco sec­ta­rios y había muchos pun­tos de vis­ta dife­ren­tes, pero había uni­dad y un obje­ti­vo común. Lamen­ta­ble­men­te, eso está empe­zan­do a des­ba­ra­tar­se.

Jus­to ayer hubo una mani­fes­ta­ción de muje­res para exi­gir sus dere­chos. Las ata­ca­ron. Es una socie­dad muy sexis­ta y ata­ca­ron a las muje­res. OK, eso es sec­ta­ris­mo. Hay tam­bién aho­ra un sec­ta­ris­mo reli­gio­so en desa­rro­llo, quie­ro decir que cuan­do un obje­ti­vo común ya no sir­ve para unir a la gen­te en una lucha, enton­ces te encuen­tras con el sec­ta­ris­mo. Esa es la for­ma de unir a la gen­te. Por ejem­plo, en el movi­mien­to obre­ro en EEUU. La fuer­za obre­ra ha sido extre­ma­da­men­te racis­ta y no nece­sa­ria­men­te sólo con­tra los negros; por ejem­plo, a fina­les del siglo XIX se tra­ta­ba igual a los irlan­de­ses que a los negros. Quie­ro decir que podías pasear por Bos­ton y ver car­te­les que decían “Ni perros ni irlan­de­ses”, etc.

Se nos lla­ma­ba hunos, eso sig­ni­fi­ca alguien que vie­ne de la Euro­pa Orien­tal, un amar­go racis­mo con­tra los hunos, con­tra los ita­lia­nos, se exten­día has­ta don­de alcan­za­ba la vis­ta. Pero cuan­do empie­zan las olea­das de huel­gas a fina­les del siglo XIX y van adqui­rien­do impor­tan­cia, hay luga­res como los cen­tros mine­ros del car­bón y del ace­ro en el oes­te de Pen­sil­va­nia don­de la gen­te tomó las ciu­da­des y las gober­nó. En ese pun­to el sec­ta­ris­mo des­apa­re­ció, el racis­mo des­apa­re­ció y se unie­ron para tra­tar de con­se­guir algo. Lo mis­mo ocu­rrió con la orga­ni­za­ción CIO en la déca­da de 1930, superó el racis­mo con­tra los negros y tra­ba­ja­ron jun­tos. Esa es la úni­ca for­ma que yo conoz­co de con­se­guir las cosas. Lo mis­mo suce­dió en el movi­mien­to por los dere­chos civi­les. Si tie­nes un obje­ti­vo común y pue­des coor­di­nar­te para inten­tar con­se­guir­lo, enton­ces se dejan a un lado los esfuer­zos sec­ta­rios, no es que des­apa­rez­can, hay gen­te que sigue manio­bran­do en la peri­fe­ria y qui­zá si los moti­vos y los com­pro­mi­sos se sua­vi­zan pue­den empe­zar a inten­tar hacer­se con todo, como empe­za­mos a ver en Egip­to, pero no conoz­co otra for­ma de con­se­guir­lo.

Paul Laverty

Pro­ba­ble­men­te no ha habi­do nun­ca una épo­ca en la que haya habi­do tan­ta con­cen­tra­ción de la rique­za y del poder en tan pocas manos. Los pode­ro­sos uti­li­zan sis­te­mas sofis­ti­ca­dos para man­te­ner este esta­do de cosas, pero qui­zá noso­tros, en la izquier­da, uti­li­za­mos esto tam­bién como excu­sa para ocul­tar nues­tras defi­cien­cias. ¿Qué pien­sa que ha falla­do en nues­tro esfuer­zo ima­gi­na­ti­vo para cons­truir una cam­pa­ña de masas inter­na­cio­nal que demo­cra­ti­ce los recur­sos y desa­fíe el poder cor­po­ra­ti­vo? ¿Pue­de ima­gi­nar una épo­ca en la que poda­mos orga­ni­zar con éxi­to nues­tras vidas y eco­no­mías sobre una base de coope­ra­ción en vez de sobre una base com­pe­ti­ti­va?

Cla­ro que pue­do ima­gi­nar­lo y en reali­dad ha habi­do diver­sos expe­ri­men­tos con éxi­to, algu­nos de ellos jus­to aho­ra. Nin­guno de ellos utó­pi­co, nin­guno de ellos de esos a los que yo o Vd. u otros aspi­ra­rían, pero no han sido insig­ni­fi­can­tes. Tome­mos, por ejem­plo, elsis­te­ma de Mon­dra­gón, en Espa­ña, ges­tio­na­do por los tra­ba­ja­do­res. Es una for­ma de coope­ra­ti­va que ha teni­do mucho éxi­to, con un éxi­to muy amplio.

Si mira alre­de­dor en los EEUU, hay pro­ba­ble­men­te cien­tos de empre­sas auto­ges­tio­na­das, no son inmen­sas, aun­que algu­nas sí son bas­tan­te gran­des, pero están tenien­do éxi­to. Coja­mos jus­to aho­ra Egip­to, una de las cosas más intere­san­tes que están suce­dien­do en Egip­to es que el movi­mien­to obre­ro, que se ha man­te­ni­do mili­tan­te duran­te años (como men­cio­né antes, este levan­ta­mien­to no ha sali­do de la nada), en algu­nos de los cen­tros indus­tria­les, como el caso de Maha­lla, al pare­cer los tra­ba­ja­do­res han toma­do la empre­sa y la están diri­gien­do ellos mis­mos. Bien, si eso es ver­dad, ese podría ser el comien­zo de una revo­lu­ción, por vol­ver a las pala­bras de Ber­ger. Por tan­to, sí, es per­fec­ta­men­te fac­ti­ble.

El comen­ta­rio sobre la des­igual­dad es muy real. No conoz­co las esta­dís­ti­cas deta­lla­das de otros paí­ses, pero en EEUU la des­igual­dad está jus­to aho­ra en el nivel más alto de su his­to­ria des­de la déca­da de 1920. Pero eso es enga­ño­so por­que la des­igual­dad en EEUU está muy con­cen­tra­da, en lo alto tene­mos jus­to el 1% de la pobla­ción. Eche un vis­ta­zo a la dis­tri­bu­ción de los ingre­sos, va de for­ma muy agu­da hacia el extre­mo supe­rior y es, lite­ral­men­te, la déci­ma par­te del 1% de la pobla­ción. Ahí se da una rique­za extra­or­di­na­ria. De hecho eso está impul­san­do la des­igual­dad, si coges esa par­te, ves que es des­igual pero no pue­de ocul­tar­se total­men­te. ¿Quié­nes son? Son los ges­to­res de fon­dos de cober­tu­ra, los direc­to­res eje­cu­ti­vos, los ban­que­ros, etc. Bien, algo muy gra­ve ha esta­do suce­dien­do.

Des­de los años seten­ta, la eco­no­mía ha cam­bia­do de for­ma sig­ni­fi­ca­ti­va, se ha finan­cia­ri­za­do. Vol­vien­do a los seten­ta, las ins­ti­tu­cio­nes finan­cie­ras, los ban­cos, las fir­mas de inver­sión repre­sen­ta­ban un peque­ño por­cen­ta­je de los bene­fi­cios cor­po­ra­ti­vos. Aho­ra, en 2007, por ejem­plo, alcan­za­ron el 40%. No bene­fi­cian a la eco­no­mía, en reali­dad pro­ba­ble­men­te la per­ju­di­can, no tie­nen uti­li­dad social pero son pode­ro­sas. Con poder eco­nó­mi­co se con­tro­la el poder polí­ti­co. Por razo­nes bas­tan­te obvias. Por eso han con­se­gui­do un exten­so poder polí­ti­co, por ejem­plo, las ins­ti­tu­cio­nes finan­cie­ras que han pues­to a Oba­ma en el poder, de ellas es don­de pro­ce­de la mayor par­te de su finan­cia­ción.

Con poder polí­ti­co tie­nes la opor­tu­ni­dad de modi­fi­car el sis­te­ma legis­la­ti­vo y eso es lo que han esta­do hacien­do. Por tan­to, sobre todo des­de los años ochen­ta, se han cam­bia­do las polí­ti­cas fis­ca­les, las polí­ti­cas tri­bu­ta­rias, para ase­gu­rar una muy alta con­cen­tra­ción de la rique­za. Se han cam­bia­do las nor­mas de la gober­nan­za cor­po­ra­ti­va. Per­mi­ten, por ejem­plo, que el direc­tor eje­cu­ti­vo de una cor­po­ra­ción selec­cio­ne a la jun­ta que va a deter­mi­nar su sala­rio. Bien, pue­de ima­gi­nar cuá­les son las con­se­cuen­cias de todo eso. En la actua­li­dad las lee­mos todos los días en las por­ta­das de los perió­di­cos, lee­mos los inmen­sos bonos que se les dan a los encar­ga­dos de la ges­tión, de ahí es de don­de sale.

Toda la regu­la­ción se ha veni­do aba­jo, con efec­tos muy des­ta­ca­bles. Esto se gene­ra­li­za al res­to del mun­do. Estoy hablan­do de EEUU por­que es lo que mejor conoz­co. Real­men­te, la regu­la­ción del New Deal impi­dió has­ta los años ochen­ta que sur­gie­ra una cri­sis finan­cie­ra. Des­de la déca­da de 1980, cri­sis tras cri­sis, varias duran­te los años de Reagan, bas­tan­te gra­ves, de hecho Reagan dejó el poder con la peor cri­sis finan­cie­ra des­de la depre­sión. El escán­da­lo de Savings & Loans, lue­go lle­gó Clin­ton, des­pués esta cri­sis de la vivien­da, ocho mal­di­tos billo­nes de dine­ro des­apa­re­ci­do, la eco­no­mía devas­ta­da. Bien, todo eso es fru­to de deci­sio­nes polí­ti­cas.

Mien­tras tan­to el cos­te de las cam­pa­ñas elec­to­ra­les sigue incre­men­tán­do­se y eso obli­ga a las par­tes a meter­se muy pro­fun­da­men­te en los bol­si­llos de los sec­to­res cor­po­ra­ti­vos don­de está el dine­ro. Se espe­ra que las pró­xi­mas elec­cio­nes, en 2012, cues­ten alre­de­dor de 2.000 millo­nes de dóla­res. Eche un vis­ta­zo a la admi­nis­tra­ción Oba­ma y se dará cuen­ta que ha esta­do incor­po­ran­do a eje­cu­ti­vos a su gobierno. Son quie­nes tie­nen acce­so a la finan­cia­ción de las cor­po­ra­cio­nes que van a com­prar las elec­cio­nes. Las elec­cio­nes están con­vir­tién­do­se en una mera far­sa diri­gi­da por la indus­tria de las rela­cio­nes públi­cas. Es un esfuer­zo de mar­ke­ting, lo están dicien­do abier­ta­men­te. En reali­dad, Oba­ma ganó el pre­mio de la indus­tria de la publi­ci­dad a la mejor cam­pa­ña de mar­ke­ting en 2008, saben exac­ta­men­te de qué va exac­ta­men­te el asun­to. Bien, todo eso es una espe­cie de círcu­lo vicio­so. Aumen­ta la con­cen­tra­ción de la rique­za, incre­men­ta el poder polí­ti­co, que actúa para aumen­tar aún más la rique­za.

¿Por qué no hay reac­ción? Aho­ra sí está habien­do reac­ción, por vez pri­me­ra, lo que está suce­dien­do en Wis­con­sin es una reac­ción muy impor­tan­te. Hay dece­nas de miles de per­so­nas en las calles, día tras día, con mucho apo­yo popu­lar, qui­zá les apo­yen las dos ter­ce­ras par­tes de la pobla­ción. Están inten­tan­do defen­der los dere­chos de los tra­ba­ja­do­res, el dere­cho a la nego­cia­ción colec­ti­va, que está bajo ata­que. Me refie­ro a que el mun­do de los nego­cios com­pren­de muy bien que la úni­ca barre­ra ante su total tira­nía cor­po­ra­ti­va es el movi­mien­to orga­ni­za­do de tra­ba­ja­do­res. Por eso hay que des­truir­lo. La his­to­ria del movi­mien­to obre­ro en EEUU ha sido extre­ma­da­men­te vio­len­ta, más que en Euro­pa y allí se han hecho esfuer­zos tras esfuer­zos para aca­bar con los sin­di­ca­tos, pero siguen rena­cien­do. Aho­ra hay un esfuer­zo impor­tan­te en su con­tra, pero se está resis­tien­do. Los gran­des movi­mien­tos popu­la­res resis­ten.

¿Pero dón­de está la izquier­da? Es intere­san­te lo que está suce­dien­do aho­ra con la izquier­da. Des­pués de la déca­da de 1960 en que hubo un gran rena­ci­mien­to, no ha habi­do gran acti­vis­mo en la izquier­da. Hay aho­ra muchos más jóve­nes acti­vis­tas que en los sesen­ta. Pero los pro­ble­mas han cam­bia­do. Algu­nas veces se les deno­mi­na post-mate­ria­lis­tas. Son temas impor­tan­tes, no los des­pre­cio. Los dere­chos de los homo­se­xua­les, los dere­chos medioam­bien­ta­les, los dere­chos de las muje­res, son todos impor­tan­tes pero no lle­gan a preo­cu­par a la gen­te que está sufrien­do un des­em­pleo al nivel de la depre­sión. No le lle­gan al 20% de la pobla­ción que nece­si­ta bonos de ayu­da ali­men­ta­ria. No ha habi­do ese tipo de difu­sión y orga­ni­za­ción. Por eso cuan­do empe­za­ron hace unas dos sema­nas las pro­tes­tas en Wis­con­sin, no hubo prác­ti­ca­men­te nin­gu­na ini­cia­ti­va de la izquier­da. Bueno, un par de per­so­na­li­da­des bien cono­ci­das lle­ga­ron para dar algu­na char­la, pero poco más, no esta­ba orga­ni­za­da por gru­pos de izquier­das, que debe­rían estar en el mis­mo cora­zón de todo. Pero están por ahí y es mejor que se pre­sen­ten o vamos a tener pro­ble­mas.

Aun­que el acti­vis­mo de izquier­das es impor­tan­te, muy impor­tan­te, está bas­tan­te divor­cia­do de la lucha dia­ria por la super­vi­ven­cia y una vida decen­te de la mayo­ría de la pobla­ción y esa es una bre­cha que hay que supe­rar de algún modo.

Ali­ce Wal­ker

Creo que es inevi­ta­ble la solu­ción de un úni­co esta­do al impas­se Palestina/​Israel, y que es más jus­ta de lo que podría ser la solu­ción de los dos esta­dos. Esto se debe a que no creo que Israel deje nun­ca de inten­tar tener bajo con­trol a los pales­ti­nos, ya sean ciu­da­da­nos de Israel o vivan en los terri­to­rios ocu­pa­dos. Con la solu­ción de los dos esta­dos habría un esta­do israe­lí y un ban­tus­tán pales­tino.

Me ha sor­pren­di­do mucho su recha­zo de la idea de un esta­do como algo casi absur­do y me gus­ta­ría enten­der por qué pien­sa así. ¿No hay nin­gu­na espe­ran­za de que israe­líes y pales­ti­nos pue­dan vivir jun­tos como los blan­cos y los negros tras la caí­da del apartheid, en Sudá­fri­ca?

Es una pre­gun­ta intere­san­te. Es una mujer mara­vi­llo­sa, hace un buen tra­ba­jo, está real­men­te com­pro­me­ti­da con la cau­sa pales­ti­na pero la pre­gun­ta dice algo sobre el recien­te movi­mien­to de soli­da­ri­dad pales­tino. Quie­ro decir, si yo le hubie­ra pre­gun­ta­do a ella, pon­ga­mos, ¿por qué pien­sas que es absur­do inten­tar defen­der dere­chos civi­les para los negros en EEUU? Se habría sen­ti­do des­con­cer­ta­da, ha dedi­ca­do gran par­te de su vida a eso. De hecho, la úni­ca res­pues­ta posi­ble sería: ¿De qué pla­ne­ta sales? Eso es lo que he esta­do hacien­do toda mi vida.

Es exac­ta­men­te lo mis­mo aquí. Hace ya seten­ta años que hemos esta­do defen­dien­do lo que en la recien­te reen­car­na­ción reci­be el nom­bre de un acuer­do para Un Esta­do. Un acuer­do para Un Esta­do, que no solu­ción. Ese Acuer­do de Un Esta­do solía lla­mar­se acuer­do bina­cio­nal y si se pien­sa en ello, sí, ten­drá que ser un acuer­do bina­cio­nal. Eso fue lo que estu­ve hacien­do cuan­do era un joven acti­vis­ta en los años cua­ren­ta, en opo­si­ción a un esta­do judío. Y así he con­ti­nua­do siem­pre. Y es duro per­der eso. Des­de los últi­mos años de la déca­da de 1960 he escri­to toda una serie de libros, un núme­ro inmen­so de artícu­los, char­las cons­tan­te­men­te, miles de ellas, entre­vis­tas, siem­pre alre­de­dor de lo mis­mo. Inten­tan­do tra­ba­jar por un acuer­do bina­cio­nal, en opo­si­ción a un esta­do judío.

He hecho una tone­la­da de tra­ba­jo acer­ca de ese tema, tra­ba­jo acti­vis­ta, escri­bien­do, etc. Pero no es sólo un eslo­gan y creo que es por eso por lo que alguien como Ali­ce Wal­ker lo des­co­no­ce. No es sólo un eslo­gan, “viva­mos jun­tos y feli­ces”. Se tra­ta de enfren­tar seria­men­te el pro­ble­ma. Si eres serio sobre eso, te pre­gun­tas “¿cómo pode­mos con­se­guir­lo?”. Te pre­gun­tas qué pasos hay que dar que nos lle­ven ahí, no sólo pien­sas en lo boni­to que sería si tuvié­ra­mos paz. Eso es fácil, pero, ¿cómo lo con­se­gui­mos? Bien, depen­de de las cir­cuns­tan­cias, como todas las opcio­nes tác­ti­cas. En el perío­do ante­rior a 1948, era sen­ci­llo, no que­re­mos un esta­do judío, ten­ga­mos un esta­do bina­cio­nal. De 1948 a 1967, te decías a ti mis­mo que no era sen­sa­to ele­gir esa posi­ción. En 1967 se abrió de nue­vo la posi­bi­li­dad. Hubo una opor­tu­ni­dad en 1967 de avan­zar hacia algún tipo de sis­te­ma fede­ral para des­pués lle­gar a una inte­gra­ción más estre­cha, qui­zá un autén­ti­co esta­do lai­co bina­cio­nal.

En 1975 cris­ta­li­zó el nacio­na­lis­mo pales­tino y se intro­du­jo en la agen­da, y la OLP se decan­tó por el acuer­do de dos esta­dos, con el inmen­sa­men­te abru­ma­dor con­sen­so inter­na­cio­nal de esa épo­ca para un acuer­do de dos esta­dos en la for­ma que todo el mun­do cono­ce. De 1967 a 1975 era impo­si­ble defen­der­lo direc­ta­men­te y era un ana­te­ma, algo odia­do, denun­cia­do por­que era ame­na­zan­te. Era ame­na­za­dor por­que podía cum­plir­se y eso daña­ría la for­ma­ción polí­ti­ca. Por tan­to, en cuan­to se daban cuen­ta, se denun­cia­ba y difa­ma­ba. Des­de 1975 podías aún man­te­ner esta posi­ción pero tenías que enfren­tar la reali­dad, que ten­dría que con­se­guir­se por eta­pas. Sólo hay una pro­pues­ta que nun­ca he escu­cha­do, que viva­mos todos jun­tos en paz; la úni­ca pro­pues­ta que conoz­co, empe­zan­do con el con­sen­so inter­na­cio­nal, es la del acuer­do de dos esta­dos. Redu­ci­rá el nivel de vio­len­cia, el ciclo de vio­len­cia, abri­rá posi­bi­li­da­des para una inter­ac­ción más estre­cha que ya se pro­du­ce a algún nivel, inclu­so en las cir­cuns­tan­cias actua­les, comer­cial, cul­tu­ral y otras for­mas de inter­ac­ción. Eso podría lle­var a ero­sio­nar las fron­te­ras. Eso podría mover a una mayor inter­ac­ción y qui­zá a algo como el vie­jo con­cep­to de esta­do bina­cio­nal.

Lo lla­mo acuer­do aho­ra por­que no creo que este sea el final del camino. No veo razón par­ti­cu­lar algu­na para ren­dir cul­to a las fron­te­ras impe­ria­lis­tas. Así que cuan­do mi espo­sa y yo vol­ve­mos a cuan­do éra­mos estu­dian­tes e íba­mos con la mochi­la por el nor­te de Israel y suce­día que cru­za­bas al Líbano, por­que no hay una fron­te­ra mar­ca­da, ya sabe, apa­re­cía alguien gri­tán­do­nos y dicién­do­nos que nos vol­vié­ra­mos. ¿Por qué debe­ría haber una fron­te­ra allí? Se impu­so median­te la vio­len­cia fran­ce­sa y bri­tá­ni­ca. Ten­dría­mos que avan­zar hacia una mayor inte­gra­ción de toda la región, no hacia un acuer­do de un esta­do si es que habla­mos de pala­bra. En cual­quier caso, hay un mon­tón de cosas equi­vo­ca­das res­pec­to a los esta­dos, ¿por qué debe­ría­mos ren­dir cul­to a las estruc­tu­ras esta­ta­les? Ten­dría­mos que soca­var­las. Aho­ra bien, en una serie de pasos. Si alguien pue­de pen­sar en otra vía para lle­gar has­ta ahí, enton­ces debe­ría con­tár­nos­lo. Pode­mos escu­char­le y hablar sobre ello. Pero no sé de otra vía. Por tan­to, todo lo que he esta­do escri­bien­do y hablan­do es dema­sia­do com­ple­jo para poner­lo en un men­sa­je de twit­ter. En esta épo­ca, eso sig­ni­fi­ca que no exis­te. Tie­nes que apo­yar tan­to el acuer­do para dos esta­dos como el acuer­do para un esta­do. Tie­nes que apo­yar ambas cosas, por­que una de ellas es la sen­da para con­se­guir la otra. Si no haces el pri­mer movi­mien­to, no vas a par­te algu­na. Aho­ra Ali­ce Wal­ker dice que Israel no acep­ta­rá un acuer­do de dos esta­dos. Tie­ne razón. Tam­po­co va a acep­tar el acuer­do de un esta­do. Por tan­to, si ese argu­men­to tie­ne algu­na fuer­za, su pro­pues­ta está fue­ra de lugar, la mía tam­bién.

Por ese mis­mo argu­men­to, podías poner­te a tra­tar de demos­trar que el apartheid nun­ca iba a tener fin. Que los nacio­na­lis­tas blan­cos nun­ca acep­ta­rían poner fin al apartheid, lo cual es ver­dad, enton­ces, OK, renun­cie­mos a la lucha con­tra el apartheid. Indo­ne­sia nun­ca iba a renun­ciar a Timor Este, los gene­ra­les decían eso alto: “es una pro­vin­cia nues­tra y vamos a man­te­ner­la”. Eso habría sido ver­dad si las accio­nes se hubie­ran pro­du­ci­do en el vacío. Pero no había tal vacío, había otros fac­to­res impli­ca­dos. Uno de los fac­to­res, que es impor­tan­te, y de hecho en estos casos es deci­si­vo, es la polí­ti­ca esta­dou­ni­den­se. Bien, eso no está gra­va­do en pie­dra. Cuan­do la polí­ti­ca de EEUU cam­bió acer­ca de Indo­ne­sia y Timor Este, se tomó lite­ral­men­te una fra­se del pre­si­den­te Clin­ton para con­se­guir que los gene­ra­les indo­ne­sios se fue­ran. En un deter­mi­na­do momen­to él dijo: “Se aca­bó”. Y se reti­ra­ron.

En el caso del apartheid, fue un poco más com­pli­ca­do. Cuba jugó un gran papel. Por ejem­plo, Cuba expul­só a los suda­fri­ca­nos de Nami­bia y pro­te­gió a Ango­la. Eso tuvo un gran impac­to. Pero fue cuan­do cam­bió la polí­ti­ca de EEUU, hacia 1990, cuan­do en ese momen­to el apartheid se vino aba­jo. Aho­ra, en el caso de Israel, EEUU es deci­si­vo. Israel no pue­de hacer nada sin con­tar con el apo­yo de EEUU. Le pro­por­cio­na apo­yo diplo­má­ti­co, mili­tar, eco­nó­mi­co e ideo­ló­gi­co. Cuan­do ese apo­yo se reti­ra, hacen lo que EEUU dice. Y así ha suce­di­do en reali­dad una vez y otra.

Por tan­to, si fue­ra ver­dad que se estu­vie­ra actuan­do en un vacío nun­ca hubie­ran acep­ta­do nada sino lo que están hacien­do aho­ra. Apo­de­rán­do­se de la pri­sión que es Gaza, apo­de­rán­do­se de todo el terri­to­rio que les da la gana, ya sabe, y así van a seguir. Pero no están actuan­do en un vacío. Hay cosas que pode­mos hacer, como en otros casos, para cam­biar eso. Y en este caos, pien­so que pue­de con­si­de­rar­se e inclu­so tra­zar­se un plan para poder avan­zar hacia el acuer­do de un esta­do como un paso hacia algo inclu­so mejor, hay que seguir. Por lo que pue­de ver­se, el úni­co camino para con­se­guir eso es apo­yan­do el con­sen­so inter­na­cio­nal como pri­mer paso. Un paso, un pre­lu­dio para más pasos. Eso sig­ni­fi­ca accio­nes muy con­cre­tas. No tene­mos que orga­ni­zar un semi­na­rio para dis­cu­tir sobre posi­bi­li­da­des abs­trac­tas. Hay pasos muy con­cre­tos que pode­mos dar.

Por ejem­plo, reti­rar al ejér­ci­to israe­lí de Cis­jor­da­nia. Esa es una pro­pues­ta con­cre­ta y hay toda una serie de medi­das a adop­tar para lle­var­la a cabo. Por ejem­plo, Amnis­tía Inter­na­cio­nal, que no es pre­ci­sa­men­te una orga­ni­za­ción revo­lu­cio­na­ria, ha pedi­do un embar­go de armas sobre Israel. Bien, si EEUU, Gran Bre­ta­ña, Fran­cia, otros, si los pue­blos pue­den pre­sio­nar a sus gobier­nos para que acep­ten esa pro­pues­ta y decir, habrá un embar­go de armas a menos que saques a tu ejér­ci­to de Cis­jor­da­nia, eso ten­dría efec­to. Hay otras accio­nes que podrían hacer­se. Si el ejér­ci­to sale de Cis­jor­da­nia, los colo­nos se irán tam­bién con ellos. Se subirán a los camio­nes que les faci­li­ten y se tras­la­da­rán des­de sus casas sub­ven­cio­na­das en Cis­jor­da­nia a sus casas sub­ven­cio­na­das en Israel. Al igual que hicie­ron en Gaza cuan­do se les dio la orden. Es pro­ba­ble que algu­nos se que­den, pero eso no impor­ta, si quie­ren seguir en un esta­do pales­tino, eso es asun­to suyo. Por tan­to, hay cosas muy con­cre­tas que pue­den hacer­se. Sé que no es cues­tión de chas­car los dedos y ya está, pero no es pedir mucho más que el tipo de cosas que han suce­di­do en otras par­tes cuan­do la polí­ti­ca de las gran­des poten­cias cam­bió, sobre todo la de EEUU.

Pue­de dis­po­ner­se del video con esta entre­vis­ta en You­Tu­be.

Frank Barat es coor­di­na­dor del Tri­bu­nal Rus­sel sobre Pales­ti­na y aca­ba de edi­tar el libro de Noam Chomsky e Ilan Pap­pé “Gaza in Cri­sis: Reflec­tions on Israel’s War Against the Pales­ti­nians”.

Fuen­te:

http://​www​.red​pep​per​.org​.uk/​i​n​t​e​r​v​i​e​w​-​w​i​t​h​-​n​o​a​m​-​c​h​o​m​s​ky/

Red​pep​per​.org
Tra­du­ci­do del inglés para Rebe­lión por Sin­fo Fer­nán­dez

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