Ecua­dor, con­sul­ta popu­lar, balan­ce pre­li­mi­nar- ABP Noticias

2011 – 05-11-abpno­ti­cias-Mario Unda- Cuan­do, a las 5 de la tar­de del sába­do 7 de mayo, se hicie­ron públi­cos los datos de la encues­ta a boca de urna, que le daban al “Sí” un muy amplio mar­gen de 20 pun­tos a su favor, el ofi­cia­lis­mo gri­tó vic­to­ria, can­tó y bai­ló. Pero unas horas des­pués, pasa­das las 9 de la noche, se die­ron a cono­cer los resul­ta­dos del con­teo rápi­do del Con­se­jo Nacio­nal Elec­to­ral: si bien la pro­pues­ta guber­na­men­tal esta­ba en ven­ta­ja, se tra­ta­ba de un mar­gen más redu­ci­do, que fluc­tua­ba entre 10 y 2%. Al bai­le le siguió una reu­nión de emer­gen­cia. Dos días des­pués, se ha con­ta­bi­li­za­do el 40% de las jun­tas y el resul­ta­do no pue­de con­si­de­rar­se aún defi­ni­ti­vo. No obs­tan­te, y sin caer en las pre­ci­pi­ta­cio­nes de los fes­te­jos anti­ci­pa­dos, se pue­den extraer algu­nas con­clu­sio­nes preliminares:

1. El gobierno sigue tenien­do un res­pal­do rela­ti­va­men­te alto, pero se redu­ce su base elec­to­ral. Lejos esta­mos del apo­yo ava­sa­lla­dor de la pri­me­ra hora, lejos del tsu­na­mi ver­de de la elec­ción de asam­bleís­tas en 2007, lejos tam­bién del refe­rén­dum apro­ba­to­rio de la nue­va Cons­ti­tu­ción. Pro­ba­ble­men­te ron­de­mos el nivel de apo­yo en su segun­da elección[1]. El con­teo rápi­do del CNE dice que, si se toman en cuen­ta los votos blan­cos y nulos, sólo la pri­me­ra pre­gun­ta habría obte­ni­do más del 50% de los votos emi­ti­dos; las 9 res­tan­tes, aun­que triun­fa­do­res, fluc­tua­rían entre el 44.6 y el 47.9%[2]. La reduc­ción de su base elec­to­ral es tan­to geo­grá­fi­ca como social.

2. Geo­grá­fi­ca­men­te, la pro­pues­ta del gobierno habría obte­ni­do res­pal­do para su pro­pues­ta en toda la Cos­ta (Esme­ral­das, Mana­bí, San­to Domin­go de los Tsá­chi­las, Los Ríos, Gua­yas, San­ta Ele­na, El Oro) y en Galá­pa­gos, pero sólo en 3 pro­vin­cias de la Sie­rra (Imba­bu­ra, Pichin­cha y Azuay) y en una de la Ama­zo­nía (Sucum­bíos). Por el con­tra­rio, per­de­ría en casi toda la serra­nía (Car­chi, Coto­pa­xi, Tun­gu­rahua, Chim­bo­ra­zo, Bolí­var, Cañar, Loja) y en casi toda la Ama­zo­nía (Napo, Ore­lla­na, Pas­ta­za, Moro­na y Zamo­ra). En fin: gana­ría en 12 pro­vin­cias y per­de­ría en las otras 12.

Ade­más, su prin­ci­pal base de sus­ten­to se des­pla­za de la sie­rra hacia la cos­ta, lo que podría tener con­se­cuen­cias polí­ti­cas: tra­di­cio­nal­men­te, la vota­ción de la cos­ta ha sido más con­ser­va­do­ra y más esta­ble­men­te pre­sa de popu­lis­mos y clien­te­las. Varias de las redes clien­te­la­res que actual­men­te apo­yan a Alian­za Pais apo­ya­ron en el pasa­do recien­te a los par­ti­dos tra­di­cio­na­les de la dere­cha: Social­cris­tiano, Rol­do­sis­ta, Prian, de modo que no podría con­si­de­rar­se un res­pal­do segu­ro. Por otro lado, no toda la vota­ción por el “Sí” en Gua­ya­quil pue­de con­si­de­rar­se como una vota­ción pro­pia pues, en reali­dad, es com­par­ti­da con Nebot (el alcal­de de Gua­ya­quil no par­ti­ci­pó acti­va­men­te en la cam­pa­ña y, de algu­na mane­ra “dejó espa­cio libre” para el sí, al menos en algu­nas pre­gun­tas, con las cua­les no dis­cre­pa­ba en el fon­do). Por lo tan­to, reduc­ción y des­pla­za­mien­to hacia espa­cios de con­duc­tas polí­ti­cas más conservadoras.

3. Social­men­te, el pro­yec­to de gobierno apa­re­ce redu­ci­do des­de varios ángulos.

a) pier­de res­pal­do entre las cla­ses medias urba­nas (por ejem­plo, en Qui­to, en varias parro­quias elec­to­ra­les de pre­do­mi­nio de capas medias, el “No” sale triun­fa­dor; una par­te de esos votos per­di­dos, qui­zás una mayo­ría, fue­ron arras­tra­dos des­de la dere­cha, ya des­de hace algún tiem­po; pero otra par­te pro­vie­ne de un des­en­can­to de izquier­das, siguien­do los pasos de la disi­den­cia recien­te de AP).

b) Comien­za a per­der res­pal­do entre los sec­to­res popu­la­res urba­nos; aun­que entre ellos man­tie­ne toda­vía un res­pal­do mayo­ri­ta­rio, este ha sido menor aho­ra (y en algu­nos barrios popu­la­res de Qui­to, por ejem­plo, inclu­so triun­fa el “No”).

c) Se con­fir­ma la rup­tu­ra entre el gobierno y el movi­mien­to indí­ge­na, el prin­ci­pal movi­mien­to social en el Ecua­dor de hoy. En la mayo­ría de pro­vin­cias con fuer­te pre­sen­cia indí­ge­na se ha recha­za­do la pro­pues­ta del gobierno. Los votos de recha­zo (“No” y “nulo”) supe­ran con ampli­tud al “Sí” en las parro­quias indí­ge­nas. Y en las pro­vin­cias y can­to­nes en los que triun­fa el “Sí”, las parro­quias indí­ge­nas dan un por­cen­ta­je mucho mayor de votos por el “No” (en Cayam­be, por ejem­plo). Este resul­ta­do es de mucha impor­tan­cia: el gobierno se ha empe­ña­do en debi­li­tar y frag­men­tar al movi­mien­to indí­ge­na y a la Conaie, y apro­ve­chó la cam­pa­ña elec­to­ral para pro­fun­di­zar su inten­to de sepa­rar a las bases de sus diri­gen­cias y de sus orga­ni­za­cio­nes; duran­te la cam­pa­ña el gobierno recu­rrió a las vie­jas tác­ti­cas clien­te­la­res para tra­tar de atraer votos, y puso en jue­go la pro­pia figu­ra del pre­si­den­te Correa quien, per­so­nal­men­te, reco­rrió varias parro­quias de mayo­ría indí­ge­na. Nada de esto le dio resul­ta­do. El movi­mien­to indí­ge­na ha resis­ti­do con éxi­to una vez más. Des­de esta pers­pec­ti­va, los resul­ta­dos de la con­sul­ta popu­lar son un triun­fo de la Conaie sobre el gobierno.

4. Ideo­ló­gi­ca­men­te, el triun­fo del gobierno, cier­ta­men­te ami­no­ra­do, reafir­ma su des­pla­za­mien­to hacia la dere­cha. Por una par­te, por­que impli­ca un des­pla­za­mien­to ideo­ló­gi­co hacia un elec­to­ra­do más con­ser­va­dor, como ya lo indi­ca­mos. Por otro lado, por­que se expre­sa una ten­den­cia a obte­ner una vota­ción más alta en las pre­gun­tas 1 y 2, que expre­san con cla­ri­dad la asi­mi­la­ción del dis­cur­so guber­na­men­tal al “sen­ti­do común” y las pro­pues­tas de la dere­cha­fren­te a la inse­gu­ri­dad, la vio­len­cia y la delin­cuen­cia. La vota­ción rela­ti­va­men­te alta en la pre­gun­ta 10 (la segu­ri­dad social) expre­sa, en cam­bio, la per­vi­ven­cia de las ilu­sio­nes pro­gre­sis­tas entre los votan­tes popu­la­res de AP.

5. Polí­ti­ca­men­te se tra­ta­ría de un triun­fo que con­tie­ne en sí mis­mo cier­tas dosis no meno­res de derro­ta: no sólo por la reduc­ción de su base elec­to­ral, sino, ade­más, por­que las pre­gun­tas más apo­ya­das no fue­ron pre­ci­sa­men­te aque­llas en las que más énfa­sis puso­la cam­pa­ña guber­na­men­tal: aque­llas rela­ti­vas a la rees­truc­tu­ra­ción del sis­te­ma judi­cial (pre­gun­tas 4 y 5) y al con­trol de los medios de comu­ni­ca­ción y de la infor­ma­ción (pre­gun­tas 3 y 9).

6. Aun­que el gobierno pue­da rei­vin­di­car una vic­to­ria redu­ci­da, la con­sul­ta sig­ni­fi­ca un triun­fo de todas las opo­si­cio­nes. La opo­si­ción de dere­chas, por­que man­tie­ne sus espa­cios y se bene­fi­cia de par­te del des­con­ten­to de las capas medias. La opo­si­ción de izquier­das, por­que man­tu­vo la uni­dad y la pre­sen­cia de la prin­ci­pal orga­ni­za­ción social y por­que logró comen­zar a cons­truir un espa­cio polí­ti­co social inde­pen­dien­te del gobierno.

7. Por lo tan­to, se abre inme­dia­ta­men­te un espa­cio de dispu­ta del sen­ti­do del “No” en la con­cien­cia social, tan­to entre quie­nes vota­ron por el “No” como entre aque­llos que res­pal­da­ron la tesis guber­na­men­tal. Tan­to el gobierno como las dere­chas se esfor­za­rán por “demos­trar” que todo el “No” cae en las arcas de la dere­cha. Las izquier­das, por lo tan­to, deben empe­ñar­se en pro­fun­di­zar fren­te a las amplias masas la dife­ren­cia de tesis y de pro­pues­tas que ori­gi­nó su pro­pio “No”, en afir­mar y pro­fun­di­zar su dis­tan­cia igual del gobierno que de las dere­chas; en afir­mar y pro­fun­di­zar sus posi­bi­li­da­des de encuentro.

8. En fin: aho­ra, por fin, se vuel­ve más real el espa­cio para cons­truir un cam­po autó­no­mo a la izquier­da de Correa.

[1] En abril de 2007, Correa y Alian­za Pais obtu­vie­ron el res­pal­do de casi un 82% de votan­tes para la pro­pues­ta de con­vo­car a una Asam­blea Cons­ti­tu­yen­te; unos meses más tar­de, en sep­tiem­bre, el movi­mien­to de gobierno con­si­guió ele­gir a 80 asam­bleís­tas, sobre 130 posi­bles. El año siguien­te, cer­ca de 64% de la pobla­ción apro­bó la nue­va Cons­ti­tu­ción. Final­men­te, en abril de 2009, Correa fue ele­gi­do nue­va­men­te pre­si­den­te con un 52% de los votos en la pri­me­ra vuel­ta. (http://​www​.elnue​voem​pre​sa​rio​.com/​n​o​t​i​c​i​as_ 79503_consulta-popular-en-ecuador-ecuatorianos-aprueban-con-62-contra-38-iniciativa-de-rafael-correa.php).

[2]http://conteo.cne.gob.ec/resultados/index.php?option=com_wrapper&view=wrapper&Itemid=68. En el Ecua­dor, los votos nulos y blan­cos no cau­san efec­to en la elec­ción, de modo que, sin con­si­de­rar el alre­de­dor de 10% que suma­ron entre ambos, el sí habría obte­ni­do entre 51,2 y 56%, y el no entre 44 y 48.8%.

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