Chi­na repli­ca al infor­me de EEUU con docu­men­to sobre dere­chos huma­nos en EE.UU. – Blo­gue­ros y corres­pon­sa­les de la revo­lu­ción (tex­to íntegro)

Chi­na repli­có a las crí­ti­cas de Esta­dos Uni­dos sobre su situa­ción de dere­chos huma­nos publi­can­do hoy un infor­me del regis­tro de dere­chos huma­nos estadounidense.

La Ofi­ci­na de Infor­ma­ción del Con­se­jo de Esta­do o gabi­ne­te de Chi­na dio a cono­cer el Regis­tro de Dere­chos Huma­nos de Esta­dos Uni­dos en 2010 en res­pues­ta al Infor­me Anual por Paí­ses sobre Prác­ti­cas de Dere­chos Huma­nos en 2010 publi­ca­do el 8 de abril por el Depar­ta­men­to de Esta­do estadounidense.

Los infor­mes esta­dou­ni­den­ses están «lle­nos de dis­tor­sio­nes y acu­sa­cio­nes sobre la situa­ción de los dere­chos huma­nos en más de 190 paí­ses y regio­nes, inclui­da Chi­na. Sin embar­go, Esta­dos Uni­dos igno­ra su pro­pia situa­ción de dere­chos huma­nos terri­ble y rara vez la men­cio­na», dice el infor­me ela­bo­ra­do por China.

Esta­dos Uni­dos ha con­ver­ti­do a los dere­chos huma­nos en «un ins­tru­men­to polí­ti­co para difa­mar la ima­gen de otras nacio­nes y para con­se­guir sus pro­pios intere­ses estra­té­gi­cos», dice el informe.

El infor­me redac­ta­do por Chi­na ilus­tra un his­to­rial funes­to de Esta­dos Uni­dos sobre sus pro­pios dere­chos huma­nos e indi­ca que no se pue­de jus­ti­fi­car que ese país pre­ten­da ser la «jus­ti­cia en dere­chos huma­nos» del mundo.

«Sin embar­go, año tras año publi­ca el Infor­me Anual por Paí­ses sobre Prác­ti­cas de Dere­chos Huma­nos para acu­sar y cul­par a otros paí­ses por sus prác­ti­cas de dere­chos huma­nos», dice el regis­tro chino.

Estas accio­nes evi­den­cian com­ple­ta­men­te la hipo­cre­sía de Esta­dos Uni­dos al ejer­cer cri­te­rios dobles sobre dere­chos huma­nos y su plan mali­cio­so de bus­car la hege­mo­nía bajo el pre­tex­to de los dere­chos huma­nos, agrega.

El docu­men­to chino acon­se­ja al gobierno esta­dou­ni­den­se que «tome medi­das con­cre­tas para mejo­rar su pro­pia situa­ción de los dere­chos huma­nos, que exa­mi­ne y rec­ti­fi­que sus acti­vi­da­des en ese terreno y que deten­ga sus actos hege­mó­ni­cos, que con­sis­ten en uti­li­zar los dere­chos huma­nos para inter­fe­rir en los asun­tos inter­nos de otros países».

http://​spa​nish​.chi​na​.org​.cn/​c​h​i​n​a​/​t​x​t​/​2​011 – 04/11/content_22327507.htm

Tex­to ínte­gro del Regis­tro de los Dere­chos Huma­nos en Esta­dos Uni­dos en 2010

I. Sobre la vida, la pro­pie­dad y la segu­ri­dad personal

II. Sobre los Dere­chos Civi­les y Políticos

III. Sobre los dere­chos eco­nó­mi­cos, socia­les y culturales

IV. Sobre la dis­cri­mi­na­ción racial

V. Sobre los dere­chos de las muje­res y los niños

VI. Sobre vio­la­cio­nes de los dere­chos huma­nos en otros países

BEIJING, 10 abr (Xinhua) – A con­ti­nua­ción pre­sen­ta­mos el tex­to ínte­gro del Regis­tro de los Dere­chos Huma­nos en Esta­dos Uni­dos en 2010, publi­ca­do hoy domin­go en Bei­jing por la Ofi­ci­na de Infor­ma­ción del Con­se­jo de Esta­do (gabi­ne­te de China):

El Depar­ta­men­to de Esta­do de los Esta­dos Uni­dos publi­có el 8 de abril de 2011 su Infor­me Anual por Paí­ses sobre Prác­ti­cas de Dere­chos Huma­nos en 2010. Tal y como en años ante­rio­res, el infor­me rebo­sa de acu­sa­cio­nes sobre la situa­ción de los dere­chos huma­nos en más de 190 paí­ses y regio­nes del mun­do, inclui­da Chi­na, pero igno­ra inten­cio­nal­men­te o ape­nas men­cio­na la mala situa­ción de los dere­chos huma­nos de su pro­pio país.

El Regis­tro de los Dere­chos Huma­nos de EEUU en 2010 tie­ne como obje­ti­vo ayu­dar a que los pue­blos de todo el mun­do logren enten­der mejor la ver­da­de­ra situa­ción de los dere­chos huma­nos en EEUU y exi­gir a ese país que afron­te sus pro­pios asun­tos de dere­chos humanos.

I. Sobre la vida, la pro­pie­dad y la segu­ri­dad personal

Esta­dos Uni­dos es el país que sufre los crí­me­nes más gra­ves en todo el mun­do, y la vida, pro­pie­dad y segu­ri­dad per­so­nal de sus habi­tan­tes no están garantizadas.

Cada año, una de cada cin­co per­so­nas es víc­ti­ma de un cri­men en EEUU (10 Facts About Cri­me in the Uni­ted Sta­tes that Will Blow Your Mind, Befo​reits​news​.com), la tasa más alta del Pla­ne­ta. En 2009, los resi­den­tes esta­dou­ni­den­ses mayo­res de 12 años sufrie­ron un total esti­ma­do de 4,3 millo­nes de crí­me­nes vio­len­tos, 15,6 millo­nes de deli­tos de pro­pie­dad así como 133.000 robos per­so­na­les, con lo que la cifra de víc­ti­mas por 1.000 per­so­nas fue de 17,1, de acuer­do con un infor­me dado a cono­cer por el Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de EEUU el 13 de octu­bre de 2010 (Cri­mi­nal Vic­ti­mi­za­tion 2009, del Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de Esta­dos Uni­dos, www​.ojp​.usdoj​.gov). La inci­den­cia de deli­tos se dis­pa­ró en muchas ciu­da­des de EEUU, como por ejem­plo en St. Louis, en el esta­do de Mis­sou­ri, don­de se per­pe­tra­ron 2.070 crí­me­nes vio­len­tos por 100.000 resi­den­tes, con­vir­tién­do­la en la ciu­dad más peli­gro­sa del país (St. Louis Tops List of Most Dan­ge­rous US Cities, the Asso­cia­ted Press, el 22 de noviem­bre de 2010, citan­do a un estu­dio de CQ Press divul­ga­do el 21 de noviem­bre de 2010). A su vez, los resi­den­tes de Detroit, en el esta­do de Michi­gan, son víc­ti­mas de más de 15.000 crí­me­nes vio­len­tos al año, lo cual sig­ni­fi­ca que la ciu­dad regis­tra 1.600 crí­me­nes vio­len­tos por cada 100.000 resi­den­tes. Las cua­tro mayo­res ciu­da­des de EEUU, Phi­la­delphia, Chica­go, Los Ange­les y Nue­va York, regis­tra­ron un incre­men­to de ase­si­na­tos en 2010 en com­pa­ra­ción con el año ante­rior (USA Today, 5 de diciem­bre de 2010). Duran­te la sema­na del 29 de mar­zo al 4 de abril se come­tie­ron 25 homi­ci­dios en el con­da­do de Los Ánge­les y en la pri­me­ra mitad de 2010 un total de 373 fue­ron ase­si­na­das en ese mis­mo lugar (www​.lap​don​li​ne​.org). Des­de el 11 de noviem­bre de 2010, la ciu­dad de Nue­va York regis­tró un aumen­to de doble dígi­to de la tasa de homi­ci­dios, con un total de 464 casos, una subi­da del 16 por cien­to fren­te a los 400 repor­ta­dos duran­te el mis­mo perio­do del año ante­rior (The Washing­ton Post, el 12 de noviem­bre de 2010).

El con­trol de EEUU sobre la ya desen­fre­na­da pose­sión de armas en el país fue laxo. La agen­cia Reuters infor­mó el 10 de noviem­bre de 2010 que EEUU es el país que más armas par­ti­cu­la­res posee. Apro­xi­ma­da­men­te 90 millo­nes de per­so­nas poseen unos 200 millo­nes de armas en EEUU, país cuya pobla­ción es de unos 300 millo­nes de habi­tan­tes. Con cua­tro votos a favor y uno en con­tra, el Tri­bu­nal Supre­mo de EEUU dic­ta­mi­nó el 28 de junio de 2010 que la segun­da enmien­da a la Cons­ti­tu­ción de ese país auto­ri­za a los ciu­da­da­nos esta­do­nui­den­ses a poseer armas, dere­cho que no pue­de ser vio­la­do por los gobier­nos esta­tal o local, amplian­do de esta mane­ra el per­mi­so de pose­sión de armas para la defen­sa per­so­nal al país ente­ro (The Washing­ton Post, 29 de junio de 2010). Los bares de los cua­tro esta­dos de Ten­nes­see, Ari­zo­na, Geor­gia y Vir­gi­nia admi­ten a clien­tes con armas car­ga­das mien­tras que otros 18 esta­dos de EEUU per­mi­ten lle­var armas a los clien­tes de res­tau­ran­tes que sir­ven alcohol (The New York Times, 3 de octum­bre de 2010). En Ten­nes­see hay casi 300.000 titu­la­res de per­mi­sos de revól­ve­res. El 7 de junio de 2010, el perió­di­co The Washing­ton Times infor­mó que en noviem­bre de 2008 adqui­rie­ron armas de fue­go un total de 450.000 per­so­nas más que duran­te el mis­mo mes del año 2007, lo que repre­sen­ta un incre­men­to 10 veces mayor a la dife­ren­cia regis­tra­da entre noviem­bre de 2006 y el mis­mo mes de 2007. A su vez, entre noviem­bre de 2008 y octu­bre de 2009 com­pra­ron armas casi 2,5 millo­nes de per­so­nas más que duran­te los 12 meses pre­ce­den­tes (The Washing­ton Times, 7 de junio de 2010). Los fre­cuen­tes tiro­teos ocu­rri­dos en las uni­ver­si­da­des esta­dou­ni­den­ses han lla­ma­do la aten­ción de la opi­nión públi­ca en los últi­mos años. El dia­rio bri­tá­ni­co Daily Tele­graph infor­mó en su edi­ción del 21 de febre­ro de 2011 de que el esta­do de Texas adop­ta­rá una nue­va ley que per­mi­ti­rá a 500.000 estu­dian­tes y pro­fe­so­res de 38 uni­ver­si­da­des públi­cas loca­les entrar en los cam­pus con armas. El esta­do de Utah ya cuen­ta con una legis­la­ción simi­lar en vigor.

Esta­dos Uni­dos regis­tró un mar­ca­do incre­men­to de deli­tos rela­cio­na­dos con armas de fue­go. Las esta­dís­ti­cas demues­tran que en ese país hubo 12.000 homi­ci­dios cau­sa­dos por armas al año (The New York Times, 26 de sep­tiem­bre de 2010). Segun cifras publi­ca­das por el Depar­ta­men­to de Jus­ti­cia de EEUU el 13 de octu­bre de 2010, el año ante­rior el 22 por cien­to del total de crí­me­nes vio­len­tos empleó armas de fue­go en ese país, mien­tras que un 47 por cien­to de robos tam­bién se come­tió con el uso de armas (www​.ojp​.usdoj​.gov, 13 de octu­bre de 2010). El 30 de mar­zo de 2010, cin­co hom­bres ase­si­na­ron a cua­tro per­so­nas e hirie­ron a otras cin­co en un tiro­teo efec­tua­do des­de un coche (The Washing­ton Post, 27 de abril de 2010) mien­tras que en abril se pro­du­je­ron seis tiro­teos sepa­ra­dos que deja­ron un total de 16 víc­ti­mas, dos de ellas mor­ta­les (www​.myfox​chica​go​.com). El 3 de abril suce­dió otro tiro­teo mor­tal en un res­tau­ran­te del nor­te de Holly­wood, en los Ánge­les, que dejó un total de cua­tro muer­tos y otros dos heri­dos (www​.nbclo​san​ge​les​.com, 4 de abril de 2010). Por lo menos una per­so­na pere­ció y otras 21 resul­ta­ron heri­das en tiro­teos inde­pen­dien­tes en Chica­go entre las fechas apro­xi­ma­das del 29 y el 30 de mayo (www​.chica​gobrea​kin​gnews​.com, 30 de mayo de 2010). En junio del mis­mo año, un total de 52 per­so­nas fue­ron acri­bi­lla­das en un fin de sema­na en Chica­go (www​.huf​fing​ton​post​.com, 21 de junio de 2010). Entre mayo y julio tres agen­tes de la poli­cía pere­cie­ron por balas a manos de asal­tan­tes (Chica­go Tri­bu­ne, 19 de julio de 2010). En todo el mes de julio fue­ron tiro­tea­das en Chica­go 303 per­so­nas, de las cua­les 33 falle­cie­ron. Entre el 5 y el 8 de noviem­bre, cua­tro per­so­nas murie­ron y otras cin­co resul­ta­ron heri­das en dos tiro­teos sepa­ra­dos en Oakland, en el esta­do de Cali­for­nia (World Jour­nal, 11 de noviem­bre de 2010). El 30 de noviem­bre de 2010 un ado­les­cen­te de 15 años tomó como rehe­nes a su pro­fe­so­ra y a 24 com­pa­ñe­ros de cla­se a pun­ta de pis­to­la en el con­da­do de Mari­net­te, esta­do de Wis­con­sin (abcNews, 30 de noviem­bre de 2010). El día 8 de enero de este año la miem­bro de la Cáma­ra de Repre­sen­tan­tes de EEUU Gabrie­lle Gif­fords resul­tó heri­da de gra­ve­dad por dis­pa­ros en Tuc­son, esta­do de Ari­zo­na. Ade­más, el cri­men cau­só la muer­te de seis per­so­nas e hirió a otras 12 (Los Ange­les Times, 9 de enero de 2011).

II. Sobre los Dere­chos Civi­les y Políticos

El gobierno de Esta­dos Uni­dos come­te gra­ves vio­la­cio­nes de los dere­chos civi­les y polí­ti­cos de los ciudadanos.

La pri­va­ci­dad de los indi­vi­duos se ha vis­to soca­va­da. Según las cifras difun­di­das en sep­tiem­bre de 2010 por la Unión Ame­ri­ca­na de Liber­ta­des Civi­les (ACLU, siglas en inglés), más de 6.600 via­je­ros fue­ron some­ti­dos a regis­tros median­te dis­po­si­ti­vos elec­tró­ni­cos entre el 1 de octu­bre de 2008 y el 2 de junio de 2010. Prác­ti­ca­men­te la mitad de ellos eran ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses. El 7 de sep­tiem­bre de 2010, el perió­di­co Wall Street Jour­nal infor­mó de que el Depar­ta­men­to de Segu­ri­dad Inter­na (DHS, siglas en inglés) había sido denun­cia­do por apli­car polí­ti­cas que per­mi­ten la ins­pec­ción e incau­ta­ción de orde­na­do­res por­tá­ti­les, telé­fo­nos móvi­les y otros dis­po­si­ti­vos elec­tró­ni­cos sin nece­si­dad de que exis­ta nin­gu­na sos­pe­cha razo­na­ble de deli­to. Estas polí­ti­cas no ponen lími­te al tiem­po por el que el depar­ta­men­to pue­de rete­ner las per­te­nen­cias de los via­je­ros ni al tipo de infor­ma­ción pri­va­da que pue­de ser ana­li­za­da, copia­da o rete­ni­da. Tam­po­co exis­te pro­vi­sión algu­na sobre la apro­ba­ción o la super­vi­sión judi­cial. Cuan­do el perio­dis­ta colom­biano Holl­man Morris soli­ci­tó el 17 de julio de 2010 un visa­do de estu­dian­te para ingre­sar en la Uni­ver­si­dad de Har­vard con una beca de inves­ti­ga­ción, las auto­ri­da­des com­pe­ten­tes se lo dene­ga­ron recu­rrien­do al argu­men­to de que era inele­gi­ble bajo la sec­ción de «acti­vi­da­des terro­ris­tas» del Acta Patrió­ti­ca. Un esta­dou­ni­den­se de ori­gen ára­be lla­ma­do Yasir Afi­fi, resi­den­te de Cali­for­nia, des­cu­brió que el FBI había colo­ca­do un dis­po­si­ti­vo GPS cer­ca de la rue­da tra­se­ra dere­cha de su vehícu­lo. En agos­to de 2010, la ACLU, la Asian Law Cau­cus y el sema­na­rio San Fran­cis­co Bay Guar­dian pre­sen­ta­ron una deman­da para exi­gir que se difun­die­ran los docu­men­tos del FBI rela­cio­na­dos con la inves­ti­ga­ción y vigi­lan­cia de las comu­ni­da­des musul­ma­nas de la zona. La ofi­ci­na del FBI de San Fran­cis­co se negó a comen­tar el asun­to argu­yen­do que la inves­ti­ga­ción «toda­vía esta­ba en cur­so» (The Washing­ton Post, 13 de octu­bre de 2010). En octu­bre de 2010, la Admi­nis­tra­ción de Segu­ri­dad en el Trans­por­te de EEUU ele­vó los nive­les de segu­ri­dad en los aero­puer­tos esta­dou­ni­den­ses, requi­rien­do que los pasa­je­ros pasen por escá­ne­res de cuer­po ente­ro y argu­men­tan­do que los pasa­je­ros no pue­den negar­se a ello basán­do­se en sus creen­cias reli­gio­sas. Los gru­pos de liber­ta­des civi­les res­pon­die­ron dicien­do que los che­queos de segu­ri­dad inten­si­vos van en con­tra de las liber­ta­des civi­les como la liber­tad reli­gio­sa, el dere­cho a la pri­va­ci­dad y la pro­tec­ción cons­ti­tu­cio­nal con­tra los regis­tros irra­zo­na­bles (AP, 16 de noviem­bre de 2010). La ACLU y la Aso­cia­ción de Via­jes de EEUU han reci­bi­do miles de recla­ma­cio­nes con­tra las medi­da­des de segu­ri­dad en los aero­puer­tos (The Chris­tian Scien­ce Moni­tor, el 20 de noviem­bre de 2010).

El abu­so de la vio­len­cia y el recur­so a la tor­tu­ra para obte­ner con­fe­sio­nes de los sos­pe­cho­sos son prác­ti­cas comu­nes entre los miem­bros de las fuer­zas de segu­ri­dad de Esta­dos Uni­dos. Según una noti­cia publi­ca­da el 14 de octu­bre de 2010 por Asso­cia­ted Press, el Depar­ta­men­to de Poli­cía de Nue­va York (NYDP, siglas en inglés) pagó alre­de­dor de 964 millo­nes de dóla­res para resol­ver recla­ma­cio­nes sobre la con­duc­ta de sus agen­tes. En uno de los casos, un hom­bre des­ar­ma­do murió en el día de su boda duran­te un tiro­teo en el que la poli­cía uti­li­zó 50 balas. Los tres agen­tes impli­ca­dos fue­ron absuel­tos de los car­gos de homi­ci­dio y el NYDP resol­vió el caso pagán­do­le una cier­ta can­ti­dad de dine­ro a la pro­me­ti­da y los ami­gos de la víc­ti­ma a modo de com­pen­sa­ción (Chi­na Press, 15 de octu­bre de 2010). Esta­dos Uni­dos alar­dea de su «jus­ti­cia judicial».¿Acaso se ha hecho jus­ti­cia en los casos de estas víc­ti­mas? En junio de 2010, un jura­do fede­ral decla­ró al ex tenien­te de poli­cía de Chica­go Jon Bur­ge cul­pa­ble de per­ju­rio y obs­truc­ción a la jus­ti­cia. Tan­to Bur­ge como los agen­tes a sus órde­nes apli­ca­ron des­car­gas eléc­tri­cas, sofo­ca­ron y que­ma­ron a sos­pe­cho­sos para hacer­les con­fe­sar en las déca­das de 1970 y 1980 (The Bos­ton Glo­be, 2 de noviem­bre de 2010). El Chica­go Tri­bu­ne infor­mó el 12 de mayo de 2010 de que la poli­cía de Chica­go había sido acu­sa­da de lle­var a cabo deten­cio­nes sin tener órde­nes de arres­to y enca­de­nar a los dete­ni­dos a pare­des o ban­cos de metal, dejar­los sin comer, prohi­bir­les ir al baño y no pro­por­cio­nar­les un lugar en el que dor­mir, una for­ma «sua­ve» de tor­tu­ra cuyo obje­ti­vo era obte­ner con­fe­sio­nes invo­lun­ta­rias. El 22 de mar­zo, un hom­bre sin techo fue aba­ti­do a tiros por un agen­te de poli­cía en Portland, en el esta­do de Ore­gon (Chi­na Press, 1 de abril de 2010). Ade­más, un agen­te de poli­cía de West­mins­ter (Colo­ra­do) que se encon­tra­ba fue­ra de ser­vi­cio fue arres­ta­do bajo sos­pe­chas de haber secues­tra­do y vio­la­do a una mujer el 3 de abril con un agen­te peni­ten­cia­rio como supues­to cóm­pli­ce (Los Ange­les Times, 6 de abril de 2010). El 17 de abril, un agen­te patru­lle­ro espe­cia­li­za­do en ban­das cri­mi­na­les gol­peó y agre­dió ver­bal­men­te a un sos­pe­cho­so (Seattle Post-Inte­lli­gen­cer, 10 de mayo de 2010). El 24 de mar­zo, Chad Holley, de 15 años de edad, fue gol­pea­do bru­tal­men­te por ocho agen­tes de poli­cía en Hous­ton. El ado­les­cen­te ase­gu­ró que los poli­cías le pro­pi­na­ron puñe­ta­zos en la cara y le die­ron rodi­lla­zos en la espal­da mien­tras se encon­tra­ba ten­di­do en el sue­lo boca aba­jo. Tras una inves­ti­ga­ción de dos meses, cua­tro de los agen­tes fue­ron acu­sa­dos y des­pe­di­dos (Hous­ton Chro­ni­cle, 4 de mayo y 23 de junio de 2010). El 11 de agos­to, tres per­so­nas resul­ta­ron heri­das en un tiro­teo mien­tras la poli­cía per­se­guía a los ladro­nes de una fur­go­ne­ta en el con­da­do Prin­ce Geor­ge, en el esta­do de Mary­land. Los fami­lia­res de los tres heri­dos cri­ti­ca­ron a la poli­cía por haber dis­pa­ra­do con­tra la fur­go­ne­ta antes de que sus ocu­pan­tes hubie­ran rea­li­za­do nin­gún dis­pa­ro (Washing­ton Post, 14 de agos­to de 2010). El 5 de sep­tiem­bre de 2010, un agen­te de Los Ange­les aba­tió a tiros al inmi­gran­te gua­te­ma­la Manuel Jami­nes. El inci­den­te des­en­ca­de­nó una mani­fes­ta­ción dos días des­pués. Duran­te la pro­tes­ta, la poli­cía se enfren­tó a los mani­fes­tan­tes y arres­tó a 22 de ellos (Sing Tao Daily citan­do al New York Times, 8 de sep­tiem­bre de 2010). El 5 de noviem­bre de 2010 se orga­ni­zó una gran mani­fes­ta­ción en Oakland para pro­tes­tar con­tra un vere­dic­to de un tri­bu­nal de Los Ange­les en el que se con­de­na­ba al agen­te Johan­nes Meh­ser­le a tan sólo dos años de cár­cel por haber aba­ti­do a tiros a un esta­dou­ni­den­se de ori­gen afri­cano lla­ma­do Oscar Grant dos años atrás mien­tras éste se encon­tra­ba des­ar­ma­do. La poli­cía arres­tó a más de 150 per­so­nas duran­te la pro­tes­ta (San Fran­cis­co Chro­ni­cle, 9 de noviem­bre de 2010).

Esta­dos Uni­dos, que siem­pre se ha pro­cla­ma­do como «la tie­rra de la liber­tad», cuen­ta sin embar­go con el mayor núme­ro de pre­sos del mun­do. Según un infor­me sobre el Pro­yec­to de Desem­pe­ño de la Segu­ri­dad Públi­ca en los Esta­dos publi­ca­do en 2008 por el Pew Cen­ter, uno de cada cien adul­tos del país están cum­plien­do con­de­na en la cár­cel. En 1970, la pro­por­ción era de uno de cada 400. En 2011, las cár­ce­les de Esta­dos Uni­dos ten­drán más de 1,7 millo­nes de pre­sos, con un aumen­to del 13 por cien­to en com­pa­ra­ción con 2006. Este dra­má­ti­co incre­men­to lle­va­rá a una situa­ción de haci­na­mien­to en las pri­sio­nes. Las cár­ce­les de Cali­for­nia alo­jan a 164.000 pre­sos, una cifra que dobla la capa­ci­dad para la que fue­ron cons­trui­das (The Wall Street Jour­nal, 1 de diciem­bre de 2010). En New Begin­nings, un cen­tro correc­cio­nal de Washing­ton en el que ingre­san los peo­res delin­cuen­tes juve­ni­les, sólo hay 60 camas para los 550 jóve­nes que fue­ron con­de­na­dos en 2009 por los crí­me­nes más vio­len­tos. Muchos de ellos vol­ve­rían a delin­quir si no reci­bie­ran la aten­ción ade­cua­da o podrían ser víc­ti­mas de crí­me­nes vio­len­tos (The Washing­ton Post, 28 de agos­to de 2010). El males­tar pro­vo­ca­do por las malas con­di­cio­nes y la ges­tión inade­cua­da de las pri­sio­nes se mani­fies­ta a menu­do en inci­den­tes. El Chica­go Tri­bu­ne infor­mó el 18 de julio de 2010 de que más de 20 ex pre­sos del con­da­do de Cook (Illi­nois) denun­cia­ron que fue­ron espo­sa­dos o enca­de­na­dos mien­tras rea­li­za­ban tra­ba­jo for­zo­so, lo que les cau­só gra­ves daños físi­cos y psi­co­ló­gi­cos. El 19 de octu­bre de 2010, al menos 129 pre­sos par­ti­ci­pa­ron en una revuel­ta en la Pri­sión Esta­tal de Cali­pa­tria (Cali­for­nia), un inci­den­te que ter­mi­nó con un balan­ce de dos muer­tos y al menos una doce­na de heri­dos (Chi­na Press, 20 de octu­bre de 2010). En noviem­bre, AP difun­dió un vídeo en el que mos­tra­ba a un pre­so sien­do gol­pea­do por otro en una pri­sión de Idaho. El agre­di­do con­si­guió pedir ayu­da a tra­vés de la ven­ta­na de un pues­to de guar­dia, pero los agen­tes hicie­ron caso omi­so de sus súpli­cas y no inter­vi­nie­ron has­ta que el pre­so que­dó ins­cons­cien­te. La pri­sión reci­bió el apo­do de «escue­la de gla­dia­do­res» (Chi­na Press, 2 de noviem­bre de 2010).

Las con­de­nas injus­tas son fre­cuen­tas en Esta­dos Uni­dos. En las últi­mas dos déca­das, un total de 266 per­so­nas han sido absuel­tas gra­cias a prue­bas de ADN. Un total de 17 de ellas se encon­tra­ban ya en el corre­dor de la muer­te (Chica­go Tri­bu­ne, 11 de julio de 2010). El Washing­ton Post publi­có el 23 de abril de 2010 que la poli­cía de Washing­ton admi­tió que 41 car­gos pre­sen­ta­dos con­tra un chi­co de 14 años de edad, entre ellos cua­tro de ase­si­na­to en pri­mer gra­do, eran fal­sos. El ado­les­cen­te nun­ca se decla­ró cul­pa­ble. La poli­cía del con­da­do de Will (Illi­nois), tor­tu­ró a Kevin Fox para que con­fe­sa­ra haber mata­do a su hija de tres años. Fox pasó ocho meses en la cár­cel antes de que las prue­bas de ADN demos­tra­ran su ino­cen­cia. En Zion, en el mis­mo esta­do, la poli­cía obli­gó a Jerry Hobbs a decla­rar­se cul­pa­ble del ase­si­na­to de su hija de ocho años. Hobbs pasó cin­co años en la cár­cel antes de ser absuel­to. Barry Gibbs tuvo que cum­plir 19 años de con­de­na por haber ase­si­na­do supues­ta­men­te a una pros­ti­tu­ta en 1986. La sen­ten­cia fue anu­la­da en junio de 2010 y Gibbs reci­bió una com­pen­sa­ción de 9,9 millo­nes de dóla­res del gobierno de la ciu­dad de Nue­va York (The New York Times, 4 de junio de 2010).

Esta­dos Uni­dos pre­su­me de ser el bas­tión de la demo­cra­cia. Sin embar­go, esa demo­cra­cia se basa en gran par­te en el dine­ro. Según lo publi­ca­do por el Washing­ton Post en su edi­ción del 26 de octu­bre de 2010, los can­di­da­tos al Con­gre­so y el Sena­do batie­ron el récord de recau­da­ción de fon­dos para las elec­cio­nes de medio tér­mino al reu­nir más de 1.500 millo­nes de dóla­res has­ta el 24 de octu­bre. Las elec­cio­nes, cele­bra­das en noviem­bre de 2010, cos­ta­ron 3.980 millo­nes de dóla­res, con­vir­tién­do­se así en las más caras de la his­to­ria de Esta­dos Uni­dos. Los gru­pos de inte­rés invir­tie­ron gran­des can­ti­da­des de dine­ro en los comi­cios. Los 80 millo­nes de dóla­res gas­ta­dos por gru­pos no per­te­ne­cien­tes ni al Par­ti­do Demó­cra­ta ni al Par­ti­do Repu­bli­cano has­ta el 6 de octu­bre, supe­ra­ron con cre­ces los 16 millo­nes de dóla­res inver­ti­dos en las elec­cio­nes de medio man­da­to de 2006. Uno de los gru­pos que más gas­tó fue el Ame­ri­can Futu­re Fund de Iowa, que invir­tió sie­te millo­nes de dóla­res para apo­yar a los repu­bli­ca­nos en más de dos doce­nas de carre­ras elec­to­ra­les en el Con­gre­so y el Sena­do. Otro de los prin­ci­pa­les acto­res, la 60 Plus Asso­cia­tion, gas­tó sie­te millo­nes de dóla­res en anun­cios rela­cio­na­dos con las elec­cio­nes. La Fede­ra­ción Ame­ri­ca­na de Emplea­dos de Esta­dos, Con­da­dos y Muni­ci­pios gas­tó 103,9 millo­nes de dóla­res en cam­pa­ñas entre el 22 y el 27 de octu­bre de 2010 (The New York Times, 1 de noviem­bre de 2010). Los ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses han expre­sa­do su des­con­ten­to sobre los enor­mes cos­tes de las elec­cio­nes. Una encues­ta rea­li­za­da por el New York Times y la CBS mos­tró que casi 8 de cada 10 esta­dou­ni­den­ses con­si­de­ra nece­sa­rio limi­tar los gas­tos de las cam­pa­ñas elec­to­ra­les (The New York Times, 22 de octu­bre de 2010).

Esta­dos Uni­dos abo­ga por la liber­tad en inter­net, pero al mis­mo tiem­po impo­ne estric­tas res­tric­cio­nes sobre el ciber­es­pa­cio. El 24 de junio de 2010, el Comi­té de Segu­ri­dad Inter­na y Asun­tos Guber­na­men­ta­les del Sena­do apro­bó el Acta de Pro­tec­ción de Inter­net como un Acti­vo Esta­tal, que con­ce­de al gobierno fede­ral un «poder abso­lu­to» para cerrar inter­net bajo el pre­tex­to de una emer­gen­cia nacio­nal. Otor­gar al gobierno el poder de con­tro­lar inter­net sólo es el pri­mer paso hacia un ciber­es­pa­cio enor­me­men­te res­trin­gi­do en el que sólo podrán ope­rar una pági­na web aque­llos que faci­li­te un docu­men­to de iden­ti­dad váli­do y obten­gan el per­mi­so de las auto­ri­da­des (Pri​son​pla​net​.com, 25 de junio de 2010). Esta­dos Uni­dos apli­ca un doble están­dar pidien­do un inter­net total­men­te libre en otros paí­ses, lo que se ha con­ver­ti­do en una impor­tan­te herra­mien­ta diplo­má­ti­ca para ejer­cer pre­sión y bus­car la hege­mo­nía, y a la vez impo­nien­do estric­tas res­tric­cio­nes en su pro­pio terri­to­rio. Un artícu­lo publi­ca­do el 16 de febre­ro de 2011 en la pági­na web de BBC Mun­do seña­la que el gobierno de Esta­dos Uni­dos quie­re incen­ti­var la liber­tad en inter­net para dar voz a los ciu­da­da­nos de socie­da­des que con­si­de­ra «cerra­das» y cues­tio­na los con­tro­les que esos gobier­nos impo­ne­nen al flu­jo de infor­ma­ción, aun­que en casa tra­ta de esta­ble­cer un cer­co legal para lidiar con el desa­fío que repre­sen­ta Wiki­leaks y sus fil­tra­cio­nes. «Fron­te­ras aden­tro qui­zá el gobierno esta­dou­ni­den­se sea sen­si­ble al impac­to de libre flu­jo de infor­ma­ción elec­tró­ni­ca por el que abo­ga, pero hacia fue­ra quie­re ejer­cer la diplo­ma­cia por otros medios, los de inter­net, y en par­ti­cu­lar las redes socia­les», dice el artícu­lo. La pági­na web de la revis­ta Foreign Policy de Esta­dos Uni­dos tam­bién admi­te en un artícu­lo publi­ca­do el 17 de febre­ro de 2011 que «la acti­tud del gobierno esta­dou­ni­den­se hacia inter­net toda­vía está imbui­da de pro­ble­mas y contradicciones».

III. Sobre los dere­chos eco­nó­mi­cos, socia­les y culturales

EEUU es el país más prós­pe­ro del mun­do, pero la pro­tec­ción de los dere­chos eco­nó­mi­cos, socia­les y cul­tu­ra­les de sus ciu­da­da­nos está empeo­ran­do considerablemente.

La tasa del des­em­pleo en EEUU siguió sien­do nota­ble­men­te ele­va­da. Entre diciem­bre de 2007 y octu­bre de 2010 se per­die­ron un total de 7,5 millo­nes de empleos en ese país (The New York Times, 19 de noviem­bre de 2010). Esta­dís­ti­cas dadas a cono­cer por el Depar­ta­men­to de Tra­ba­jo de EEUU el 3 de diciem­bre de 2010 demues­tran que la tasa del des­em­pleo en ese país se dis­pa­ró al 9,8 por cien­to en noviem­bre de 2010 y que el núme­ro de per­so­nas en paro era de 15 millo­nes en noviem­bre, de los cua­les el 41,9 por cien­to care­ció de tra­ba­jo duran­te 27 sema­nas o más (Data​.bls​.gov). El índi­ce del des­em­pleo en Cali­for­nia en enero de 2010 fue del 12,5 por cien­to, la cifra más alta de la his­to­ria de este esta­do del oes­te de EEUU, ocho de cuyos con­da­dos alcan­za­ron una tasa de des­em­pleo del 20 por cien­to (The Los Ange­les Times, 11 de mar­zo de 2010). En octu­bre de 2010, el índi­ce del paro en el esta­do de Nue­va York fue del 8,3 por cien­to, con casi 800.000 des­em­plea­dos y 527.000 bene­fi­cia­rios de ayu­das por des­em­pleo en todo el esta­do. La situa­ción del empleo de los dis­ca­pa­ci­ta­dos fue toda­vía peor. De acuer­do con esta­dís­ti­cas publi­ca­das por el Depar­ta­men­to de Tra­ba­jo de EEUU el 25 de agos­to de 2010, la tasa media de des­em­pleo entre tra­ba­ja­do­res dis­ca­pa­ci­ta­dos fue del 14,5 por cien­to en 2009 y cer­ca de un ter­cio de este colec­ti­vo tra­ba­ja­ba sola­men­te a media jor­na­da. A su vez, la tasa de des­em­pleo de aque­llos tra­ba­ja­do­res dis­ca­pa­ci­ta­dos con títu­los de licen­cia­dos o supe­rio­res fue del 8,3 por cien­to, cifra que superó el 4,5 por cien­to de la corres­pon­dien­te a las per­so­nas sanas de su mis­ma cate­go­ría (the Wall Street Jour­nal, 26 de agos­to de 2010). Des­de julio de 2010 el índi­ce del des­em­pleo de dis­ca­pa­ci­ta­dos en EEUU subió al 16,4 por cien­to (The Wall Street Jour­nal, 26 de agos­to de 2010). En 2009, más de 21.000 per­so­nas con dis­ca­pa­ci­dad pre­sen­ta­ron que­jas ante la Comi­sión para la Igual­dad de Opor­tu­ni­da­des de Empleo por casos de dis­cri­mi­na­ción, los cua­les aumen­ta­ron en un 10 y un 20 por cien­to en com­pa­ra­ción con las cifras de 2008 y 2007, res­pec­ti­va­men­te (The World Jour­nal, 25 de sep­tiem­bre de 2010).

La pro­por­ción de ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses que vivía en la pobre­za alcan­zó un nivel récord. El 16 de sep­tiem­bre de 2010 la Ofi­ci­na del Cen­so de EEUU infor­mó que un total de 44 millo­nes de ciu­da­da­nos de ese país vivían en esta­do de pobre­za en 2009, cifra que supo­ne 4 millo­nes de per­so­nas más que en 2008. En 2009, la pro­por­ción se incre­men­tó al 14,3 por cien­to, la más alta des­de 1994 (The New York Times, 17 sep­tiem­bre de 2010). A su vez, la pro­por­ción de esta­dou­ni­den­ses que vivían en extre­ma pobre­za aumen­tó al 6,3 por cien­to (The World Jour­nal, el 29 de sep­tiem­bre de 2010). En 2009 la tasa de pobre­za en el esta­do de Mis­sis­sip­pi fue del 23,1 por cien­to (www​.cen​sus​.gov), mien­tras que en Flo­ri­da había un total de 27 millo­nes de per­so­nas que vivían en la pobre­za (The Washing­ton Post, 19 de sep­tiem­bre de 2010). En la ciu­dad de Nue­va York, un total del 18,7 por cien­to de la pobla­ción vivía en la pobre­za en 2009, cifra que al año siguien­te se incre­men­tó en 45.000 per­so­nas (New York Daily News, 29 de sep­tiem­bre de 2010).

El núme­ro de per­so­nas que pasa­ron ham­bre en EEUU subió brus­ca­men­te. Según un infor­me divul­ga­do por el Depar­ta­men­to de Agri­cul­tu­ra de EEUU en noviem­bre de 2010, un 14,7 por cien­to de hoga­res de ese país no tenía sufi­cien­tes ali­men­tos en 2009 (www​.ers​.usda​.gov), cifra que repre­sen­ta un incre­men­to de casi el 30 por cien­to des­de 2006 (The Washing­ton Post, 21 de noviem­bre de 2010). Cer­ca de 50 millo­nes de esta­dou­ni­den­ses expe­ri­men­ta­ron una esca­sez de ali­men­tos mien­tras que el núme­ro de hoga­res que nece­si­tó ayu­da ali­men­ta­ria de emer­gen­cia subió de 3,9 millo­nes en 2007 a 5,6 millo­nes en 2009 (The Chi­na Press, 16 de noviem­bre de 2010). Asi­mis­mo, la can­ti­dad de ciu­da­da­nos de EEUU que par­ti­ci­pó en un pro­gra­ma de cupo­nes para ali­men­tos subió de 26 millo­nes en mayo de 2007 a 42 millo­nes en sep­tiem­bre de 2010, lo cual sig­ni­fi­ca que apro­xi­ma­da­men­te una de cada ocho per­so­nas se bene­fi­ció de este meca­nis­mo (The Asso­cia­ted Press, 22 de octu­bre de 2010). En los últi­mos cua­tro años, el 31,6 por cien­to de las fami­lias esta­dou­ni­den­ses sufrió de perio­dos de esca­sez duran­te por lo menos dos meses (The Glo­be and Mail, 17 de sep­tiem­bre de 2010).

El núme­ro de per­so­nas sin hogar en EEUU subió nota­ble­men­te. De acuer­do con un infor­me de USA Today dado a cono­cer el 16 de junio de 2010, la pro­por­ción de fami­lias en cen­tros de aco­gi­da para per­so­nas sin techo aumen­tó un 7 por cien­to has­ta 170.129 fami­lias en com­pa­ra­ción con el incre­men­to del año fis­cal de 2008 al de 2009. Las fami­lias sin techo tam­bién per­ma­ne­cie­ron más tiem­po en los cen­tros de aco­gi­da, de una media de 30 días en 2008 a un pro­me­dio de 36 en 2009, al tiem­po que un total de 800.000 ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses vivían con parien­tes, ami­gos o otras per­so­nas debi­do a su situa­ción eco­nó­mi­ca. El núme­ro de estu­dian­tes sin hogar en EEUU subió un 41 por cien­to en com­pa­ra­ción con las cifras de los dos años ante­rio­res, has­ta 1 millón (The Washing­ton Post, 23 de sep­tiem­bre de 2010). En el esta­do de Nue­va Orleans había 12.000 per­so­nas sin techo (News Week, 23 de agos­to de 2010) y en el con­da­do de Los Ánge­les, apro­xi­ma­da­men­te 254.000 hom­bres, muje­res y niños care­cie­ron de hogar duran­te una par­te del año. Al día había en un pro­me­dio de 82.000 per­so­nas sin hogar. Cer­ca de la mitad de per­so­nas sin techo en el con­da­do de Los Ánge­les era de ori­gen afri­cano, mien­tras que un 33 por cien­to tenía raí­ces lati­nas y un por­cen­ta­je muy ele­va­do, del 20 por cien­to, esta­ba for­ma­do por vete­ra­nos (www​.laal​ma​nac​.com). Aque­llos vete­ra­nos esta­dou­ni­den­ses que sir­vie­ron en las gue­rras de Irak y Afga­nis­tán podrían per­der sus hoga­res al año y medio de su jubi­la­ción, con lo cual un total de 130.000 vete­ra­nos jubi­la­dos se que­da­ría sin techo al año (home​post​.kpbs​.org, citan­do esta­dís­ti­cas de Iraq and Afgha­nis­tan Vete­rans of Ame­ri­ca). Según cifras de la Fede­ra­ción de Per­so­nas sin Hogar de EEUU, des­de 1999 se han per­pe­tra­do más de 1.000 deli­tos vio­len­tos con­tra per­so­nas sin techo, que han deja­do 291 fallecidos.

La pro­por­ción de ciu­da­da­nos esta­dou­ni­den­ses que care­cían de segu­ro médi­co se incre­men­tó pro­gre­si­va­men­te cada año. De acuer­do con un infor­me de USA Today publi­ca­do el 17 de sep­tiem­bre de 2010, el núme­ro de habi­tan­tes sin segu­ro médi­co subió por noveno año con­se­cu­ti­vo de 46,3 millo­nes en 2008 a 50,7 millo­nes en 2009, cifra que repre­sen­ta el 16,7 por cien­to de la pobla­ción total. Cada día pere­cie­ron un pro­me­dio de 68 per­so­nas de menos de 65 años en EEUU debi­do a la fal­ta de segu­ro médi­co. De acuer­do con un estu­dio de los Cen­tros para el Con­trol y la Pre­ven­ción de Enfer­me­da­des de EEUU, divul­ga­do en noviem­bre de 2010, el 22 por cien­to de esta­dou­ni­den­ses de entre 16 y 64 años de edad care­cía de segu­ro médi­co (Reuters, 10 de noviem­bre de 2010). Un infor­me del Cen­tro para la Inves­ti­ga­ción de Polí­ti­cas de Salud de la Uni­ver­si­dad de Cali­for­nia en los Ánge­les, el 24,3 por cien­to de adul­tos de menos de 65 años en ese esta­do care­cía de segu­ro médi­co en 2009, cifra que repre­sen­ta un total de 8,2 millo­nes de habi­tan­tes, un incre­men­to de 6,4 millo­nes con res­pec­to a 2007. A su vez, la pro­por­ción de niños sin segu­ro médi­co en Cali­for­nia subió del 10,2 por cien­to en 2007 al 13,4 por cien­to en 2009 (The Chi­na Press, 17 de mar­zo de 2010, citan­do a Los Ánge­les Times).

IV. Sobre la dis­cri­mi­na­ción racial

La dis­cri­mi­na­ción racial es en Esta­dos Uni­dos un pro­ble­ma enrai­za­do, que ha per­mea­do cada aspec­to de la vida social.

Una encues­ta de la agen­cia Asso­cia­ted Press y Uni­vi­sion, hecha públi­ca por la orga­ni­za­ción noti­cio­sa el 20 de mayo de 2010, per­mi­tió des­cu­brir que el 61 por cien­to de los entre­vis­ta­dos con­si­de­ra que los his­pa­nos enfren­tan una dis­cri­mi­na­ción con­si­de­ra­ble, en com­pa­ra­ción con el 52 por cien­to que cree que el fenó­meno afec­ta más a los negros, mien­tras que el 81 por cien­to de los lati­nos dijo que con­si­de­ra que son ellos los que son dis­cri­mi­na­dos, en oca­sio­nes seve­ra­men­te. El dia­rio The New York Times infor­mó el 28 de octu­bre de 2010 que más de seis de cada diez lati­nos resi­den­tes en Esta­dos Uni­dos opi­nan que la dis­cri­mi­na­ción es «un pro­ble­ma serio» para ellos, cifra que supo­ne un incre­men­to sig­ni­fi­ca­ti­vo en los últi­mos tres años.

as mino­rías no gozan del mis­mo esta­tus polí­ti­co que la gen­te blan­ca. La pobla­ción blan­ca no his­pa­na de la ciu­dad de Nue­va York equi­va­le al 35 por cien­to del total, sin embar­go, más del 70 por cien­to de los car­gos direc­ti­vos están ocu­pa­dos por blan­cos. Des­de cuan­do fue ele­gi­do para un ter­cer perío­do en 2009, el alcal­de Michael Bloom­berg ha nom­bra­do a tres nue­vos vice­al­cal­des y seis comi­sio­na­dos. Los nue­ve son blan­cos. De los 80 fun­cio­na­rios iden­ti­fi­ca­dos por la admi­nis­tra­ción Bloom­berg como «miem­bros cla­ve» en su pági­na web, el 79 por cien­to son blan­cos. De las 321 per­so­nas que sir­ven como con­se­je­ras al bur­go­maes­tre u osten­tan una de las tres máxi­mas posi­cio­nes en las agen­cias que le repor­tan direc­ta­men­te a él (comi­sio­na­dos, sub­co­mi­sio­na­dos y con­se­je­ros gene­ra­les, entre otros), el 78 por cien­to son blan­cas. Y de los 1.114 emplea­dos que deben vivir en la ciu­dad , bajo una orden eje­cu­ti­va, en vis­ta de que son los que ejer­cen mayor influen­cia sobre las polí­ti­cas de la admi­nis­tra­ción y las ope­ra­cio­nes del día a día, el 74 por cien­to son blan­cos (The New York Times, 29 de junio de 2010).

Los gru­pos mino­ri­ta­rios enfren­tan la dis­cri­mi­na­ción en sus empleos u ocu­pa­cio­nes. La gen­te de color es tra­ta­da de for­ma injus­ta o no es teni­da en cuen­ta a la hora de con­ce­der ascen­sos o bene­fi­cios rela­cio­na­dos con el bien­es­tar, ni tam­po­co en los pro­ce­sos de selec­ción labo­ral. Se ha infor­ma­do que un ter­cio de los negros ha sufri­do de dis­cri­mi­na­ción en sus luga­res de tra­ba­jo, si bien sólo una die­ci­sei­sa­va par­te del total ele­va­ría una que­ja for­mal por ese moti­vo. El 15 de octu­bre de 2010, el rota­ti­vo The Washing­ton Post infor­mó que 30 bom­be­ros negros se que­ja­ron de dis­cri­mi­na­ción racial sis­te­má­ti­ca al inte­rior del Depar­ta­men­to de Bom­be­ros y Ser­vi­cios Médi­cos de Emer­gen­cia del Dis­tri­to de Colum­bia, ale­gan­do que los emplea­dos de color esta­ban suje­tos a una apli­ca­ción más estric­ta de las nor­mas dis­ci­pli­na­rias, eran pro­mo­vi­dos con menor fre­cuen­cia y se enfren­ta­ban a un ambien­te de tra­ba­jo hos­til impues­to por los super­vi­so­res blan­cos. Shir­ley She­rrod, una ciu­da­da­na negra que tra­ba­ja­ba para el Depar­ta­men­to de Agri­cul­tu­ra, fue des­pe­di­da lue­go de que alguien escri­bie­ra en un blog, de for­ma frag­men­ta­ria, que 24 años atrás, cuan­do tra­ba­ja­ba para una agen­cia sin áni­mo de lucro esta­ble­ci­da para ayu­dar a los agri­cul­to­res de color, ella se había nega­do a asis­tir a un gran­je­ro blan­co. Tam­bién se ha infor­ma­do que el cita­do depar­ta­men­to lle­gó a un acuer­do por 1.250 millo­nes de dóla­res lue­go de déca­das de lucha por par­te de gran­je­ros afro­ame­ri­ca­nos que habían sufri­do dis­cri­mi­na­ción cuan­do habían inten­ta­do obte­ner cré­di­tos (The Washing­ton Post, 23 de julio). The New York Times infor­mó el 23 de sep­tiem­bre del año pasa­do que para el 30 de sep­tiem­bre de 2009, los tra­ba­ja­do­res musul­ma­nes habían pre­sen­ta­do un récord de 803 que­jas sobre dis­cri­mi­na­ción labo­ral, lo que repre­sen­tó un aumen­to del 20 por cien­to con res­pec­to al año anterior.

La tasa de des­em­pleo entre los gru­pos mino­ri­ta­rios es alta. De acuer­do con el Buró de Esta­dís­ti­cas Labo­ra­les de Esta­dos Uni­dos, en julio de 2010, entre la pobla­ción con eda­des com­pren­di­das entre los 16 y los 24 años, 2.987.000 des­em­plea­dos eran blan­cos, con una tasa de des­em­pleo del 16,2 por cien­to; 992.000 eran negros o afro­ame­ri­ca­nos, con una tasa de des­em­pleo del 33,4 por cien­to, 165.000 eran asiá­ti­cos, con una tasa de des­em­pleo del 21,6 por cien­to, y 884.000 tenían lazos de san­gre his­pa­na, con una tasa de des­ocu­pa­ción del 22,1 por cien­to (www​.bls​.gov/​n​e​w​s​.​r​e​l​e​a​s​e​/​p​d​f​/​y​o​u​t​h​.​pdf). Según un infor­me emi­ti­do por el gru­po de tra­ba­jo de exper­tos en los pue­blos de ascen­den­cia afri­ca­na del Con­se­jo de Dere­chos Huma­nos de las Nacio­nes Uni­das el 6 de agos­to de 2010, el des­em­pleo era un pro­ble­ma muy gra­ve para la comu­ni­dad afro­des­cen­dien­te de los Esta­dos Uni­dos, con los nive­les de des­em­pleo sien­do, pro­por­cio­nal­men­te, cua­tro veces más altos en este gru­po pobla­cio­nal que en la comu­ni­dad blan­ca. En cier­to momen­to se hizo refe­ren­cia a un caso en el que el Depar­ta­men­to de Bom­be­ros de la Ciu­dad de Nue­va York había incu­rri­do en prác­ti­cas dis­cri­mi­na­to­rias con­tra indi­vi­duos de des­cen­den­cia afri­ca­na que habían tra­ta­do de con­se­guir tra­ba­jo como bom­be­ros. De los 11.000 bom­be­ros emplea­dos por el depar­ta­men­to, sólo unos 300 eran afro­des­cen­dien­tes, aún a pesar de que esa comu­ni­dad equi­va­le a casi el 27 por cien­to de la pobla­ción de la ciu­dad (UN docu­ment num­ber A/​HRC/​15/​18). En el ter­cer tri­mes­tre de 2010, cer­ca de una sex­ta par­te de los habi­tan­tes negros de Nue­va York esta­ban des­em­plea­dos, y, alre­de­dor de 140.000 de los 384.000 des­ocu­pa­dos que tenía la ciu­dad eran de color. (The New York Times, 28 de octu­bre de 2010).

La pro­por­ción de pobre­za entre las mino­rías en Esta­dos Uni­dos tam­bién es alta. El Buró del Cen­so de los Esta­dos Uni­dos infor­mó en sep­tiem­bre de 2010 que la pro­por­ción de pobre­za entre la pobla­ción negra había sido en 2009 del 25,8 por cien­to, en tan­to que en las comu­ni­da­des de ori­gen his­pano y asiá­ti­co fue de 25,3 y 12,5 por cien­to, res­pec­ti­va­men­te, mucho más alta que aque­lla de los blan­cos no his­pa­nos, que fue del 9,4 por cien­to. El ingre­so pro­me­dio de las fami­lias negras, de ori­gen his­pano y blan­cas no his­pa­nas fue, en el mis­mo año, de 32.584, 38.039 y 54.461 dóla­res, res­pec­ti­va­men­te (USA Today, 17 de sep­tiem­bre de 2010, o www.census.gov.newsroom/release/archives/income_wealth). Una encues­ta dada a cono­cer el 23 de febre­ro de 2010 por la Aso­cia­ción de Per­so­nas Reti­ra­das de Esta­dos Uni­dos, encon­tró que duran­te los últi­mos 12 meses, un ter­cio (el 33 por cien­to) de los afro­ame­ri­ca­nos con eda­des igua­les o supe­rio­res a los 45 años tuvie­ron pro­ble­mas para pagar el alqui­ler o la hipo­te­ca de sus casas, el 44 por cien­to los tuvo para pagar por bie­nes esen­cia­les, como ali­men­tos y ser­vi­cios públi­cos, casi uno de cada cua­tro (el 23 por cien­to) per­dió el segu­ro médi­co finan­cia­do por el emplea­dor, más de tres de cada diez (el 31 por cien­to) se vio obli­ga­do a redu­cir el gas­to en medi­ca­men­tos, y una cuar­ta par­te (el 26 por cien­to) reti­ró pre­ma­tu­ra­men­te dine­ro de sus fon­dos de pen­sio­nes para cubrir sus gas­tos bási­cos. Aún en medio del difí­cil ambien­te labo­ral, el 12 por cien­to de los afro­ame­ri­ca­nos de 65 o más años de edad se rein­cor­po­ró a la fuer­za labo­ral des­pués de haber­se jubi­la­do, mien­tras el 19 por cien­to de aque­llos con eda­des entre los 45 y los 64 años aumen­tó el núme­ro de horas tra­ba­ja­das y el 12 por cien­to con­si­guió un segun­do empleo (The Los Ange­les Times, 23 de febre­ro de 2010). En 2009 había más de 30.000 niños negros vivien­do en la pobre­za en la capi­tal esta­dou­ni­den­se, casi 7.000 más que dos años antes. Entre todos los niños de color resi­den­tes en la ciu­dad, la pobre­za se dis­pa­ró has­ta el 43 por cien­to, fren­te al 36 por cien­to de 2008. En con­tras­te, la tasa de pobre­za para los meno­res his­pa­nos era del 13 por cien­to, y la de los blan­cos del 3 por cien­to (The Washing­ton Post, 29 de sep­tiem­bre de 2010).

Los gru­pos mino­ri­ta­rios de Esta­dos Uni­dos se enfren­tan a una obvia situa­ción de des­igual­dad en mate­ria de edu­ca­ción. Un infor­me reve­la­do el 30 de noviem­bre de 2010 por Ame­ri­ca’s Pro­mi­se Allian­ce, Civic Enter­pri­ses y el Ever­yo­ne Gra­dua­tes Cen­ter de la Uni­ver­si­dad Johns Hop­kins mos­tró que, en 2008, el 81 por cien­to de los estu­dian­tes blan­cos, el 64 por cien­to de los his­pa­nos y el 62 por cien­to de los afro­ame­ri­ca­nos se gra­dua­ron de la escue­la secun­da­ria (The World Jour­nal, 2 de diciem­bre de 2010) Para 2008, entre los hom­bres blan­cos de entre 55 y 64 años, la tasa de fina­li­za­ción de estu­dios era del 43 por cien­to, fren­te a un 19 por cien­to de los his­pa­nos. Entre los hom­bres blan­cos con eda­des entre los 25 y los 34 años, la tasa era del 39 por cien­to, com­pa­ra­da con una del 14 por cien­to para los his­pa­nos (The Washing­ton Post, 20 de octu­bre de 2010). En la ciu­dad de Nue­va York, el núme­ro de adul­tos blan­cos con un títu­lo de maes­tría era tres veces más ele­va­do que el de los his­pa­nos. De acuer­do con un estu­dio ela­bo­ra­do por la Uni­ver­si­dad del Esta­do de Sacra­men­to, sólo el 22 por cien­to de los estu­dian­tes lati­nos y el 26 por cien­to de los afro­ame­ri­ca­nos com­ple­ta­ron dos años de estu­dios supe­rio­res, en com­pa­ra­ción con el 37 por cien­to de los estu­dian­tes blan­cos. De acuer­do con un repor­te entre­ga­do por el Depar­ta­men­to de Edu­ca­ción del Esta­do de Nue­va York en enero de 2010, 6.207, o el 4,7 por cien­to de un total de 130.837 inci­den­tes dis­ci­pli­na­rios repor­ta­dos en las escue­las públi­cas de la ciu­dad duran­te el año esco­lar 2008-09, estu­vie­ron rela­cio­na­dos con pre­jui­cios de géne­ro, raza/​color, iden­ti­dad de géne­ro, expre­sión de géne­ro u orien­ta­ción sexual (The Chi­na Press, 18 de enero de 2010). El dia­rio USA Today infor­mó el 14 de octu­bre de 2010 que a los jóve­nes afro­ame­ri­ca­nos les fue­ron apli­ca­das dos y has­ta tres veces más sus­pen­sio­nes que a sus com­pa­ñe­ros blan­cos. En el Dis­tri­to Esco­lar Chris­ti­na, en Dela­wa­re, en un año esco­lar recien­te, el 71 por cien­to de los estu­dian­tes negros de sexo mas­cu­lino fue­ron sus­pen­di­dos, fren­te a un 22 por cien­to de sus com­pa­ñe­ros blan­cos. Los estu­dian­tes afro­ame­ri­ca­nos sin limi­ta­cio­nes físi­cas o sico­ló­gi­cas tenían tres veces más pro­ba­bi­li­da­des de ser expul­sa­dos que sus com­pa­ñe­ros blan­cos. Al mis­mo tiem­po, los estu­dian­tes afro­ame­ri­ca­nos con algún tipo de disa­bi­li­dad tenían el doble o más de posi­bi­li­da­des de ser sepa­ra­dos tem­po­ral o defi­ni­ti­va­men­te de sus escue­las que los blan­cos (USA Today, 8 de mar­zo de 2010).

La situa­ción del cui­da­do de la salud para los afro­ame­ri­ca­nos en Esta­dos Uni­dos tam­bién es preo­cu­pan­te. Dife­ren­tes estu­dios han demos­tra­do que cer­ca de un ter­cio de las fami­lias de mino­ría étni­ca en ese país care­cen de segu­ro de salud. Asi­mis­mo, la expec­ta­ti­va de vida es más baja y la tasa de mor­ta­li­dad infan­til más alta que el pro­me­dio (BBC, la posi­ción social y eco­nó­mi­ca de las mino­rías). La tasa de mor­ta­li­dad de los infan­tes afro­ame­ri­ca­nos es entre dos y tres veces más ele­va­da que la de los blan­cos. Los niños afro­ame­ri­ca­nos repre­sen­tan el 71 por cien­to de todos los casos pediá­tri­cos de VIH/​SIDA. Las muje­res y los hom­bres afro­ame­ri­ca­nos tie­nen, res­pec­ti­va­men­te, 17 y sie­te veces más pro­ba­bi­li­da­des de con­traer el VIH/​SIDA que los blan­cos, y el doble de posi­bi­li­da­des de ver­se afec­ta­dos por el cáncer.

La dis­cri­mi­na­ción racial es tam­bién evi­den­te en aspec­tos como la garan­tía del cum­pli­mien­to de las leyes y el fun­cio­na­mien­to del sis­te­ma judi­cial. Se ha infor­ma­do que en 2009, los afro­ame­ri­ca­nos y los lati­nos tenían nue­ve veces más posi­bi­li­da­des de ser reque­ri­dos por la poli­cía para ser regis­tra­dos. En el cálcu­lo total de la pobla­ción car­ce­la­ria esta­dou­ni­den­se, los afro­ame­ri­ca­nos repre­sen­ta­ban el 41 por cien­to. Al mis­mo tiem­po, la tasa de afro­ame­ri­ca­nos cum­plien­do cade­na per­pe­tua era casi 11 veces más alta que la de blan­cos. Los hom­bres de ascen­den­cia afri­ca­na que aban­do­na­ron sus estu­dios tenían un 66 por cien­to de posi­bi­li­da­des de ter­mi­nar en la cár­cel o ser pro­ce­sa­dos por el sis­te­ma de jus­ti­cia cri­mi­nal (UN dcou­ment A/​HRC/​15/​18). Según infor­mes de pren­sa, el 85 por cien­to de la gen­te que ha sido abor­da­da por la poli­cía en las calles de Nue­va York para ser cachea­da duran­te los últi­mos seis años han sido negros o lati­nos (The Washing­ton Post, 4 de noviem­bre de 2010). De acuer­do con un repor­te de la Escue­la de Dere­cho de la Uni­ver­si­dad del Esta­do de Michi­gan, entre los 159 pre­sos a la espe­ra de ser eje­cu­ta­dos en Caro­li­na del Nor­te, 86 eran negros, 61 blan­cos y 12 de otros gru­pos étni­cos. Duran­te los pro­ce­sos pena­les de los 159 casos de pena capi­tal, el núme­ro de ciu­da­da­nos negros reti­ra­dos de los jura­dos por los fis­ca­les fue más del doble que el de los de otros gru­pos étni­cos. Con base en esta­dís­ti­cas del Depar­ta­men­to de Poli­cía de Chica­go, la pro­por­ción de gen­te de color sien­do los cri­mi­na­les o las víc­ti­mas en todos los casos de ase­si­na­to es la más alta, con 76,3 y 77,6 por cien­to, res­pec­ti­va­men­te (por​tal​.chica​gopo​li​ce​.org). El Repor­te de Homi­ci­dios de Los Ange­les Times (Homi­ci­de Report of the Los Ange­les Times) inclu­yó un total de 2.329 homi­ci­dios en el con­da­do de Los Ange­les entre el 1 de enero de 2007 y el 14 de noviem­bre de 2010, en los que las víc­ti­mas fue­ron 1.600 lati­nos y 997 negros (pro​jects​.lati​mes​.com/​h​o​m​i​c​i​d​e​/​m​ap/).

Los crí­me­nes por dis­cri­mi­na­ción racial son fre­cuen­tes. El FBI dijo en un infor­me anual que de un total de 6.604 de estos crí­me­nes come­ti­dos en Esta­dos Uni­dos en 2009, alre­de­dor de 4.000 fue­ron moti­va­dos por el ori­gen racial de la víc­ti­ma, y casi 1.600 lo fue­ron por sus creen­cias reli­gio­sas. En total, cer­ca de 8.300 per­so­nas per­die­ron la vida en crí­me­nes moti­va­dos por el ren­cor en 2009. Alre­de­dor de tres cuar­tas par­tes de las víc­ti­mas de los crí­me­nes moti­va­dos por el ori­gen racial eran afro­ame­ri­ca­nos, en tan­to que los judíos apor­ta­ron el mis­mo por­cen­ta­je de víc­ti­mas en los crí­me­nes cuya moti­va­ción fue la orien­ta­ción reli­gio­sa. Dos ter­cios de los 6.225 auto­res cono­ci­dos de todos los crí­me­nes por ren­cor come­ti­dos en Esta­dos Uni­dos eran blan­cos (AFP, 22 de noviem­bre de 2010).

Los dere­chos e intere­ses de los inmi­gran­tes no son garan­ti­za­dos. En abril de 2010, los legis­la­do­res del Sena­do de Ari­zo­na apro­ba­ron un pro­yec­to de ley para ata­car la inmi­gra­ción ile­gal. La ley exi­ge a las fuer­zas de poli­cía esta­tal y local deter­mi­nar el esta­tus de la gen­te si exis­te una «sos­pe­cha razo­na­ble» de que son inmi­gran­tes ile­ga­les, así como arres­tar a las per­so­nas que por cual­quier razón no pre­sen­ten docu­men­ta­ción que los acre­di­te como resi­den­tes lega­les (The Los Ange­les Times, 13 de abril de 2010). Otra ley pro­pues­ta en ese mis­mo esta­do, y apo­ya­da por los repu­bli­ca­nos, bus­ca dene­gar los cer­ti­fi­ca­dos de naci­mien­to a los niños que lle­guen al mun­do en terri­to­rio esta­dou­ni­den­se y cuyos padres sean inmi­gran­tes ile­ga­les (CNN U.S., 15 de junio de 2010). Un gru­po de exper­tos en dere­chos huma­nos de la ONU, espe­cia­li­za­dos en inmi­gran­tes, racis­mo, mino­rías, indí­ge­nas, edu­ca­ción y dere­chos cul­tu­ra­les, expre­só «seria preo­cu­pa­ción» con res­pec­to a las leyes pro­mul­ga­das por Ari­zo­na, dicien­do que «se ha esta­ble­ci­do un inquie­tan­te patrón de acti­vi­dad legis­la­ti­va hos­til hacia las mino­rías étni­cas y los inmi­gran­tes». La ley de inmi­gra­ción de Ari­zo­na auto­ri­za a los ofi­cia­les loca­les a arres­tar a una per­so­na sin nece­si­dad de tener una orden judi­cial. Ade­más, con­vier­te en deli­to el hecho de estar en Esta­dos Uni­dos ile­gal­men­te, y apun­ta de for­ma espe­cí­fi­ca a las per­so­nas que se emplean por días, con lo que tam­bién con­vier­te en deli­to el que una per­so­na indo­cu­men­ta­da bus­que tra­ba­jo y el que alguien emplee o tra­te de con­tra­tar a un inmi­gran­te indo­cu­men­ta­do. La ley podría lle­var a la deten­ción e inte­rro­ga­to­rio de per­so­nas par­tien­do de la base de sus carac­te­rís­ti­cas étni­cas más obvias. En Ari­zo­na, las per­so­nas cuya apa­rien­cia indi­que que son de ori­gen lati­no­ame­ri­cano o indí­ge­na están en alto ries­go de que se les apli­que la ley. El perió­di­co Atlan­ta Jour­nal-Cons­ti­tu­tion infor­mó el 19 de noviem­bre de 2010 que un nume­ro­so gru­po de orga­ni­za­cio­nes de dere­chos huma­nos se esta­ba pre­pa­ran­do para lle­var a cabo una vigi­lia en el sur del esta­do de Geor­gia con el obje­ti­vo de mani­fes­tar su apo­yo a un gru­po de supues­tos inmi­gran­tes ile­ga­les dete­ni­dos en una pri­sión del con­da­do de Lump­kin. Para el 17 de sep­tiem­bre, el penal con­ta­ba con una pobla­ción de 1.890 reclu­sos. Por enton­ces, los pro­ce­sos lega­les de las per­so­nas man­te­ni­das en este pre­si­dio lle­va­ban un atra­so de 63 días en pro­me­dio. En lo que res­pec­ta a las per­so­nas pri­va­das de la liber­tad por estar de for­ma ile­gal en el país, el Rela­tor Espe­cial sobre los dere­chos huma­nos de los inmi­gran­tes dijo, en un infor­me al Con­se­jo de Dere­chos Huma­nos en abril de 2010, haber reci­bi­do infor­mes de cau­ti­vos a los que, de for­ma inten­cio­nal y mali­cio­sa, les son nega­dos tra­ta­mien­tos médi­cos ade­cua­dos, a lo cua­les tie­nen dere­cho de acuer­do con la ley, mien­tras están bajo cus­to­dia de las auto­ri­da­des nacio­na­les. El Rela­tor Espe­cial obser­vó duran­te sus misio­nes por el país que los tra­ba­ja­do­res inmi­gran­tes ile­ga­les con fre­cuen­cia no tie­nen un techo, o viven en espa­cios aba­rro­ta­dos de gen­te que no cuen­tan con las debi­das con­di­cio­nes de segu­ri­dad ni de salu­bri­dad (UN docu­ment num­ber A/​HRC/​14/​30).

V. Sobre los dere­chos de las muje­res y los niños

La situa­ción de los dere­chos de las muje­res y los niños en Esta­dos Uni­dos es preocupante.

La dis­cri­mi­na­ción con­tra las muje­res está muy exten­di­da en este país. El perió­di­co Daily Mail infor­mó el 11 de agos­to de 2010 de que el 90 por cien­to de las muje­res ha sufri­do algún tipo de dis­cri­mi­na­ción sexual en su lugar de tra­ba­jo. Sólo el 3 por cien­to de los direc­to­res eje­cu­ti­vos inclui­dos en la lis­ta «For­tu­ne 500», ela­bo­ra­da por la revis­ta del mis­mo nom­bre, son muje­res. Un infor­me publi­ca­do el 22 de mar­zo de 2010 por la Aso­cia­ción Ame­ri­ca­na de Muje­res Uni­ver­si­ta­rias mues­tra que las muje­res sólo obtie­nen el 17 por cien­to de los doc­to­ra­dos en compu­tación y cien­cias infor­má­ti­cas y el 33 por cien­to de los títu­los de doc­to­ra­do en bio­lo­gía y cien­cias agrí­co­las y medioam­bien­ta­les (The New York Times, 22 de mar­zo de 2010). A menu­do, las muje­res per­ci­ben suel­dos más bajos que los hom­bres a pesar de rea­li­zar el mis­mo tra­ba­jo. El Washing­ton Post publi­có el 17 de sep­tiem­bre de 2010 que la bre­cha sala­rial sólo se ha redu­ci­do en 18 cén­ti­mos de dólar en las últi­mas cin­co déca­das. El infor­me del cen­so difun­di­do el 16 de sep­tiem­bre mues­tra que las muje­res tra­ba­ja­do­ras reci­ben sólo 77 cén­ti­mos por cada dólar per­ci­bi­do por los hom­bres. El New York Times publi­có el 26 de abril de 2010 que la cade­na de super­mer­ca­dos Wal-Mart fue acu­sa­da de pagar­les menos a sus emplea­das que a sus com­pa­ñe­ros de tra­ba­jo, con­ce­der­les subi­das de suel­do menos cuan­tio­sas y ofre­cer­les menos opor­tu­ni­da­des de ascen­so. Éste ha sido con­si­de­ra­do el mayor caso de dis­cri­mi­na­ción sexual en el tra­ba­jo en la his­to­ria de Esta­dos Uni­dos. Las deman­das hacían hin­ca­pié en el hecho de que las muje­res repre­sen­tan el 65 por cien­to de los emplea­dos por horas de Wal-Mart pero sólo ocu­pan el 33 por cien­to de los car­gos eje­cu­ti­vos de la empre­sa (The New York Times, 26 de abril de 2010).

En Esta­dos Uni­dos, las muje­res son a menu­do víc­ti­mas de aco­so sexual y vio­len­cia de géne­ro. Según esta­dís­ti­cas difun­di­das en octu­bre de 2010 por el Ins­ti­tu­to Nacio­nal de Jus­ti­cia, alre­de­dor de 20 millo­nes de muje­res del país son víc­ti­mas de vio­la­ción (www​.jus​ti​ce​.gov/​o​p​a​/​p​r​/​2​0​1​0​/​o​c​t​o​b​e​r​/​1​0​-​a​g​-​1​2​2​0​.​h​tml). Ade­más, casi de 60.000 pre­sas son víc­ti­mas de agre­sión sexual o vio­len­cia. Una quin­ta par­te de las estu­dian­tes uni­ver­si­ta­rias son agre­di­das sexual­men­te y el 60 por cien­to de los casos de vio­la­ción en cam­pus uni­ver­si­ta­rios ocu­rren en los dor­mi­to­rios feme­ni­nos (World Jour­nal, 26 de agos­to de 2010). Según un infor­me publi­ca­do en agos­to por Human Rights Watch, un total de 50 de las per­so­nas que han pasa­do por los cen­tros de deten­ción de Inmi­gra­ción y Adua­nas de Esta­dos Uni­dos han sido víc­ti­mas de supues­tas agre­sio­nes sexua­les des­de 2003. La mayo­ría de las víc­ti­mas eran muje­res y algu­nos de los supues­tos agre­so­res, entre ellos los guar­dias de las pri­sio­nes, no han sido enjui­cia­dos. En uno de los casos, un guar­dia de un cen­tro de deten­ción de Texas se hizo pasar por médi­co y agre­dió sexual­men­te a cin­co muje­res en la enfer­me­ría (World Jour­nal, 26 de agos­to de 2010). Según datos del Minis­te­rio de Defen­sa cita­dos por el perió­di­co The Times en su edi­ción del 8 de mar­zo de 2010, casi 3.000 muje­res sol­da­do fue­ron agre­di­das sexual­men­te en el año fis­cal 2008, con un incre­men­to inter­anual del 9 por cien­to. Prác­ti­ca­men­te un ter­cio de ellas fue­ron víc­ti­mas de vio­la­ción o agre­sión mien­tras se encon­tra­ban de servicio.

Las muje­res esta­dou­ni­den­ses tam­bién son víc­ti­mas de la vio­len­cia domés­ti­ca. Alre­de­dor de 1,3 millo­nes de per­so­nas son agre­di­das por sus pare­jas cada año y el 92 por cien­to de las víc­ti­mas son muje­res. Una de cada cua­tro muje­res se con­vier­te en víc­ti­ma de la vio­len­cia domés­ti­ca en algún momen­to de su vida. Tres muje­res esta­dou­ni­den­ses mue­ren cada día a manos de su actual pare­ja o de un ex com­pa­ñe­ro sen­ti­men­tal (CNN, 21 de octu­bre de 2010). En 2008, la poli­cía de la ciu­dad de Nue­va York reci­bió más de 230.000 denun­cias rela­cio­na­das con casos de vio­len­cia domés­ti­ca, lo que equi­va­le a 600 casos al día (Chi­na Press. Edi­ción del este de Esta­dos Uni­dos, 3 de abril de 2010). En el 34,6 por cien­to de los ase­si­na­tos de muje­res ocu­rri­dos en 2009 en los que se cono­ce la rela­ción de la víc­ti­ma con el agre­sor, el homi­ci­da fue la pare­ja o el mari­do (www​.fbi​.gov). En el con­da­do de San­ta Cla­ra (Cali­for­nia), la poli­cía reci­be más de 4.500 lla­ma­das rela­cio­na­das con la vio­len­cia domés­ti­ca cada año y más de 700 muje­res y niños se ven obli­ga­dos a vivir en cen­tros de aco­gi­da para esca­par de sus agre­so­res (World Jour­nal, 15 de octu­bre de 2010; Chi­na Press, 9 de octu­bre de 2010).

El dere­cho a la salud de las muje­res no está sufi­cien­te­men­te pro­te­gi­do en Esta­dos Uni­dos. Según Amnis­tía Inter­na­cio­nal, más de dos muje­res mue­ren cada año a cau­sa de com­pli­ca­cio­nes duran­te el emba­ra­zo y el par­to. En las últi­mas dos déca­das, las muje­res de ori­gen afri­cano han teni­do casi cua­tro veces más pro­ba­bi­li­da­des de morir de com­pli­ca­cio­nes rela­cio­na­das con el emba­ra­zo que las muje­res blan­cas, mien­tras que la tasa para las muje­res de ori­gen indí­ge­na es de 3,6 veces, la de las muje­res de ori­gen afri­cano es 2,6 y la de las muje­res lati­nas se sitúa en 2,5 (A/​HRC/​14/​NGO/​13).

En Esta­dos Uni­dos, los niños viven en la pobre­za. En su edi­ción del 21 de noviem­bre de 2010, el Washing­ton Post infor­mó de que según el Depar­ta­men­to de Agri­cul­tu­ra, prác­ti­ca­men­te uno de cada cua­tro niños se enfren­ta al ham­bre. Más del 60 por cien­to de los maes­tros de las escue­las públi­cas iden­ti­fi­can el ham­bre como uno de los pro­ble­mas de las aulas. Prác­ti­ca­men­te el mis­mo por­cen­ta­je com­pra comi­da para sus alum­nos (The Washing­ton Post, 21 de noviem­bre de 2010). Según las esta­dís­ti­cas difun­di­das el 16 de sep­tiem­bre de 2010 por el Buró del Cen­so de Esta­dos Uni­dos, la tasa de pobre­za entre los niños meno­res de 18 años se situó en el 20,7 por cien­to en 2009, cifra supe­rior a la del año ante­rior en 1,7 pun­tos por­cen­tua­les (www​.cen​sus​.gov). La tasa de pobre­za entre los niños de ori­gen afri­cano que viven en Washing­ton es del 43 por cien­to (The Washing­ton Post, 29 de sep­tiem­bre de 2010) y alre­de­dor de 2,7 millo­nes de niños de Cali­for­nia per­te­ne­cen a fami­lias con pocos recur­sos eco­nó­mi­cos. El por­cen­ta­je de niños pobres que viven en seis con­da­dos de la Bahía de San Fran­cis­co ha pasa­do del 15 al 16 por cien­to. Las esta­dís­ti­cas mues­tran que al menos 17 millo­nes de niños en Esta­dos Uni­dos vivían en hoga­res sin segu­ri­dad ali­men­ta­ria en 2009 (World Jour­nal, 8 de mayo de 2010).

En Esta­dos Uni­dos, los niños tam­bién son víc­ti­mas de la vio­len­cia. Las cifras publi­ca­das en la pági­na web ofi­cial de «Love Our Chil­dren USA» mues­tran que más de tres millo­nes de niños son supues­ta­men­te víc­ti­mas de vio­len­cia cada año. La orga­ni­za­ción seña­la que la cifra real es tres veces mayor. Casi 1,8 millo­nes de niños son secues­tra­dos y prác­ti­ca­men­te 600.000 viven en cen­tros de aco­gi­da. Los agre­so­res sexua­les se ponen en con­tac­to cada día con uno de cada sie­te niños y ado­les­cen­tes esta­dou­ni­den­ses a tra­vés de inter­net. Ade­más, uno de cada cua­tro niños es ame­na­za­do por sus com­pa­ñe­ros de cla­se y el 43 por cien­to de los ado­les­cen­tes y el 97 por cien­to de los estu­dian­tes de pri­ma­ria son víc­ti­mas de aco­so en la red. Nue­ve de cada diez estu­dian­tes homo­se­xua­les, bise­xua­les o tran­se­xua­les sufren aco­so en el cen­tro esco­lar. Has­ta 160.000 estu­dian­tes pue­den lle­gar a que­dar­se en casa un día cual­quie­ra por temor a ser agre­di­dos o ame­na­za­dos en el cole­gio (www​.loveour​chil​dre​nu​sa​.org). El Washing­ton Post infor­mó el 17 de octu­bre de 2010 de que el 17 por cien­to de los estu­dian­tes esta­dou­ni­den­ses ase­gu­ran haber sido aco­sa­dos o ame­na­za­dos dos o tres veces al mes o más en un sólo tri­mes­tre. Los casos de inti­mi­da­ción son espe­cial­men­te fre­cuen­tes duran­te el ter­cer año de la escue­la pri­ma­ria. Al menos el 25 por cien­to de los estu­dian­tes de este cur­so son víc­ti­mas de aco­so esco­lar dos, tres o más veces al mes. Según un infor­me del Rela­tor Espe­cial sobre el Dere­cho a la Edu­ca­ción de la ONU, 20 esta­dos y cien­tos de dis­tri­tos esco­la­res de Esta­dos Uni­dos toda­vía per­mi­ten algún tipo de cas­ti­go físi­co en los cen­tros edu­ca­ti­vos y los estu­dian­tes con dis­ca­pa­ci­da­des físi­cas o men­ta­les tie­nen más pro­ba­bi­li­da­des de sufrir este tipo de cas­ti­gos (A/HRC/14/25/ADD.1).

En Esta­dos Uni­dos tam­po­co está garan­ti­za­da la salud físi­ca y men­tal de los niños. Más de 93.000 meno­res están encar­ce­la­dos y entre el 75 y el 93 por cien­to de los niños han pasa­do por al menos una expe­rien­cia trau­má­ti­ca, entre ellas abu­sos sexua­les o aban­dono (The Washing­ton Post, 9 de julio de 2010). Según un infor­me ela­bo­ra­do por el Gru­po de Estu­dio de Muer­tes Infan­ti­les del Depar­ta­men­to de Salud e Higie­ne Men­tal de la ciu­dad de Nue­va York, la tasa de muer­tes pro­vo­ca­das por lesio­nes entre los niños de eda­des com­pren­di­das entre uno y 12 años de edad entre 2001 y 2008 fue de 8,9 por cada 100.000. La cifra para la ciu­dad de Nue­va York fue de 4,2 muer­tes por cada 100.000 (Chi­na Press, 3 de julio de 2010). Un total de 13 niños y jóve­nes han muer­to en un cen­tro para niños con un alto gra­do de dis­ca­pa­ci­dad de Chica­go des­de el año 2000 debi­do a una aten­ción inade­cua­da (Chica­go Tri­bu­ne, 10 de octu­bre de 2010). De acuer­do con un estu­dio publi­ca­do el 14 de octu­bre de 2010 en la Revis­ta de la Aca­de­mia Ame­ri­ca­na de Psi­quia­tría Infan­til y Ado­les­cen­te, alre­de­dor de la mitad de los esta­dou­ni­den­ses de entre 13 y 19 años de edad pre­sen­tan sín­to­mas de des­or­den men­tal. El 51 por cien­to de los niños y el 49 por cien­to de las niñas de esas eda­des pade­cen tras­tor­nos rela­cio­na­dos con el esta­do de áni­mo, la con­duc­ta, la ansie­dad o el con­su­mo de dro­gas. En el 22,2 por cien­to de los casos, el tras­torno es tan gra­ve que les impi­de lle­var a cabo sus acti­vi­da­des dia­rias (World Jour­nal, 15 de octu­bre de 2010). El con­te­ni­do por­no­grá­fi­co difun­di­do a tra­vés de las pági­nas web de Esta­dos Uni­dos tie­ne efec­tos muy nega­ti­vos en los niños. Las esta­dís­ti­cas mues­tran que sie­te de cada diez meno­res han acce­di­do a por­no­gra­fía en inter­net de mane­ra acci­den­tal y uno de cada tres lo ha hecho inten­cio­na­da­men­te. Aun­que la edad media a la que los niños entran en con­tac­to con este tipo de con­te­ni­dos es de 11 años, algu­nos empie­zan a ver por­no­gra­fía a los ocho años de edad (The Washing­ton Times, 16 de junio de 2010). De acuer­do con un infor­me encar­ga­do por la Cam­pa­ña Nacio­nal para Pre­ve­nir el Emba­ra­zo en Ado­les­cen­tes y la Pre­ñez No Pla­ni­fi­ca­da, el 20 por cien­to de ado­les­cen­tes esta­dou­ni­den­ses ha envia­do por correo elec­tró­ni­co o col­ga­do en la red imá­ge­nes o vídeos de ellos mis­mos des­nu­dos o semi­des­nu­dos (www​.co​.jef​fer​son​.co​.us/​d​a​/​d​a​/​_​T​9​9​_​R​2​2​5​.​htm). Ade­más, ado­les­cen­tes esta­dou­ni­den­ses han esta­ble­ci­do por lo menos 500 salas de chat al des­nu­do con áni­mos de lucro, que mos­tra­ban miles de imá­ge­nes de desnudos.

VI. Sobre vio­la­cio­nes de los dere­chos huma­nos en otros países

EEUU tie­ne un tris­te­men­te céle­bre his­to­rial de vio­la­cio­nes de los dere­chos huma­nos a nivel internacional.

Las gue­rras de Irak y Afga­nis­tán, diri­gi­das por EEUU, han cau­sa­do nume­ro­sas víc­ti­mas entre los civi­les. Según un infor­me dado a cono­cer el 22 de octu­bre de 2010 por la pági­na web Wiki­Leaks, entre mar­zo de 2003 y has­ta fina­les de 2009 se regis­tra­ron un total de 285.000 víc­ti­mas en Irak. Los docu­men­tos tam­bién reve­lan que por lo menos 109.000 per­so­nas murie­ron en la gue­rra de Irak, un 63 por cien­to de los cua­les eran civi­les (The World Jour­nal, 23 de octu­bre de 2010, pági­na A2). En un ata­que per­pe­tra­do en la ciu­dad ira­quí de Bag­dad en julio de 2007, un heli­cóp­te­ro esta­dou­ni­den­se dis­pa­ró y mató a 12 per­so­nas, entre las que se encon­tra­ba un fotó­gra­fo de la agen­cia Reuters y su chó­fer (The New York Times, 5 de abril de 2010). El 20 de febre­ro de 2011, una ope­ra­ción mili­tar de EEUU rea­li­za­da en el nores­te de Afga­nis­tán dejó 65 muer­tos ino­cen­tes, inclui­dos 22 muje­res y más de 30 niños, lo que supo­ne el caso más seve­ro de víc­ti­mas civi­les en los últi­mos meses. De acuer­do con un infor­me del perió­di­co The Washing­ton Post publi­ca­do el 15 de octu­bre de 2010, el Minis­te­rio de Dere­chos Huma­nos de Irak infor­mó en 2009 de que 85.694 ciu­da­da­nos ira­quíes fue­ron mata­dos entre enero de 2004 y el 31 de octu­bre de 2008. Asi­mis­mo, la orga­ni­za­ción Iraq Body Count, con sede en Gran Bre­ta­ña, reve­ló que un total de 122.000 civi­les pere­cie­ron de mane­ra vio­len­ta des­de la inva­sión esta­dou­ni­den­se de Irak (The News­day, 24 de octu­bre de 2010).

Asi­mis­mo han deja­do nume­ro­sas víc­ti­mas entre la pobla­ción local las ope­ra­cio­nes mili­ta­res de EEUU en Afga­nis­tán y otras regio­nes del mun­do. Según un infor­me del San Fran­cis­co Chro­ni­cle divul­ga­do el 3 de mar­zo de 2010, tro­pas de la Orga­ni­za­ción del Tra­ta­do del Atlán­ti­co del Nor­te (OTAN), diri­gi­das por EEUU, cau­sa­ron la muer­te o hirie­ron a 535 civi­les afga­nos en 2009. Del total, 113 civi­les fue­ron tiro­tea­dos y mata­dos, cifra que repre­sen­ta un incre­men­to del 43 por cien­to fren­te a 2008. Des­de junio de 2009, bom­bar­deos del ejér­ci­to esta­dou­ni­den­se deja­ron por lo menos 35 civi­les afga­nos muer­tos. El 8 de enero de 2010, el lan­za­mien­to de misi­les en la región noroc­ci­den­tal de Pakis­tán pro­vo­có la muer­te de cua­tro per­so­nas e hirió a otras tres (The San Fran­cis­co Chro­ni­cle, 9 de enero de 2010). Duran­te una ope­ra­ción espe­cial de EEUU en Afga­nis­tán el 12 de febre­ro de ese mis­mo año falle­cie­ron por dis­pa­ros cin­co civi­les ino­cen­tes, dos de los cua­les eran muje­res emba­ra­za­das (The New York Times, 5 de abril de 2010, pági­na A4). El 12 de abril, tro­pas esta­dou­ni­den­ses ras­trea­ron un auto­bús de pasa­je­ros, cau­san­do la muer­te de cin­co civi­les e hirien­do a otros 18 (The New York Times, 13 de abril de 2010, pági­nas A1 y A3). El dia­rio The Washing­ton Post infor­mó el 18 de sep­tiem­bre de 2010 que des­de enero de ese año, un «escua­drón de la muer­te» for­ma­do por cin­co sol­da­dos de la 5ª bri­ga­da de com­ba­te de asal­to de la 2ª divi­sión de la infan­te­ría de las fuer­zas arma­das esta­dou­ni­den­ses come­tió por lo menos tres homi­ci­dios, en los cua­les las víc­ti­mas fue­ron ele­gi­das al azar entre civi­les afga­nos y des­cuar­ti­za­das, para lue­go ate­so­rar los hue­sos huma­nos (The Washing­ton Post, 18 de sep­tiem­bre de 2010).

Las misio­nes anti­te­rro­ris­tas de EEUU se han vis­to afec­ta­das por gra­ves escán­da­los de abu­sos a pri­sio­ne­ros. Duran­te su «gue­rra con­tra el terro­ris­mo», EEUU man­tu­vo a indi­vi­duos en deten­ción inde­fi­ni­da sin car­gos o jui­cios, de acuer­do con un infor­me-estu­dio con­jun­to pre­sen­ta­do al Con­se­jo para los Dere­chos Huma­nos de la Orga­ni­za­ción de las Nacio­nes Uni­das (ONU) en mayo de 2010. El docu­men­to fue ela­bo­ra­do por el Rela­tor Espe­cial de la ONU sobre la pro­mo­ción y la pro­tec­ción de los dere­chos huma­nos y las liber­ta­des fun­da­men­ta­les en la lucha con­tra el terro­ris­mo, el Rela­tor Espe­cial de la ONU sobre la tor­tu­ra y otros tra­tos o penas crue­les, inhu­ma­nos y degra­dan­tes y el Gru­po de Tra­ba­jo de la ONU sobre la Deten­ción Arbi­tra­ria. El docu­men­to dice que EEUU esta­ble­ció cen­tros de deten­ción en la bahía de Guan­tá­na­mo y otros luga­res del mun­do, don­de man­te­nía a pre­sos de mane­ra secre­ta. La Agen­cia de Inte­li­gen­cia Cen­tral (CIA, por sus siglas en inglés) de EEUU habría crea­do estos cen­tros para inte­rro­gar a los deno­mi­na­dos «pre­sos de valor ele­va­do». Según el infor­me, el vice­mi­nis­tro adjun­to prin­ci­pal de Jus­ti­cia de EEUU Stephen G. Brad­bury expu­so que la CIA apli­có varias «téc­ni­cas real­za­das» de dis­tin­tos nive­les a 28 de sus 94 dete­ni­dos, que inclu­ye­ron situa­cio­nes de estrés, cam­bios brus­cos de la tem­pe­ra­tu­ra, pri­va­ción del sue­ño así como la téc­ni­ca cono­ci­da como el «water­boar­ding» (UN Doc. A/​HRC/​13/​42). Esta­dos Uni­dos lle­va a cabo deten­cio­nes fue­ra de sus fron­te­ras bajo el pre­tex­to de la «gue­rra con­tra el terror». Según un infor­me publi­ca­do el 9 de diciem­bre de 2010 por Asso­cia­ted Press, algu­nos docu­men­tos difun­di­dos en la pági­na web de Wiki­leaks indi­can que varios agen­tes estu­vie­ron impli­ca­dos en 2003 en el secues­tro de un ciu­da­dano ale­mán al que con­fun­die­ron con un terro­ris­ta. Los agen­tes le detu­vie­ron en Mace­do­nia y le man­tu­vie­ron rete­ni­do en secre­to en una pri­sión de la CIA en Afga­nis­tán duran­te cin­co meses. Sin embar­go, un alto diplo­má­ti­co de la emba­ja­da de Esta­dos Uni­dos en Ber­lín advir­tió al gobierno ale­mán de que no emi­tie­ra órde­nes inter­na­cio­na­les de arres­to con­tra los auto­res del secuestro.

EEUU ha vio­la­do seria­men­te el dere­cho a exis­tir y el desa­rro­llo de los resi­den­tes cuba­nos. El 26 de octu­bre de 2010, la 65ª sesión de la Asam­blea Gene­ral de la ONU apro­bó por mayo­ría una reso­lu­ción titu­la­da «La nece­si­dad de poner fin al blo­queo eco­nó­mi­co, comer­cial y finan­cie­ro impues­to por los Esta­dos Uni­dos de Amé­ri­ca con­tra Cuba», la 19ª reso­lu­ción con­se­cu­ti­va de su tipo. Sólo dos paí­ses, inclui­do EEUU, vota­ron en con­tra de esta reso­lu­ción. El blo­queo de ese país a Cuba está cali­fi­ca­do como un acto de geno­ci­dio bajo el Artícu­lo II de la Con­ven­ción sobre la Pre­ven­ción y el Cas­ti­go del Cri­men del Geno­ci­dio, adop­ta­da en 1948.

EEUU se nie­ga a rati­fi­car dis­tin­tas con­ven­cio­nes inter­na­cio­na­les cla­ve sobre los dere­chos huma­nos, des­en­ten­dién­do­se de esta mane­ra de sus obli­ga­cio­nes inter­na­cio­na­les. Has­ta la fecha, EEUU no ha rati­fi­ca­do el Pac­to Inter­na­cio­nal de Dere­chos Eco­nó­mi­cos, Socia­les y Cul­tu­ra­les ni la Con­ven­ción sobre la Eli­mi­na­ción de Todas las For­mas de la Dis­cri­mi­na­ción con­tra la Mujer. En 2006, la Asam­blea Gene­ral de la ONU adop­tó la Con­ven­ción sobre los Dere­chos de las Per­so­nas con Dis­ca­pa­ci­dad, la cual ha sido has­ta pre­sen­te rati­fi­ca­da por un total de 96 paí­ses, entre los que no figu­ra EEUU. Has­ta la fecha, un total de 193 paí­ses se han adhe­ri­do a la Con­ven­ción sobre los Dere­chos del Niño pero EEUU se encuen­tra entre las pocas nacio­nes que no la han ratificado.

El 20 de agos­to de 2010, el gobierno esta­dou­ni­den­se pre­sen­tó su pri­mer infor­me sobre la situa­ción de los dere­chos huma­nos en su país ante el Con­se­jo de Dere­chos Huma­nos de la ONU. Duran­te el Examen Perió­di­co Uni­ver­sal (EPU) de la ONU del 5 de noviem­bre, EEUU reci­bió un total de 228 suge­ren­cias de par­te de unas 60 dele­ga­cio­nes de dis­tin­tos paí­ses sobre cómo mejo­rar la situa­ción de los dere­chos huma­nos en ese país. Los con­se­jos abor­da­ron, entre otros, rati­fi­car las con­ven­cio­nes inter­na­cio­na­les cla­ve sobre los dere­chos huma­nos, los dere­chos de las mino­rías étni­cas e indí­ge­nas, dis­cri­mi­na­cio­nes racia­les y la pri­sión de Guan­tá­na­mo. Sin embar­go, EEUU sola­men­te acep­tó 40 de estas suge­ren­cias. El 18 de mar­zo de 2011, el Con­se­jo de Dere­chos Huma­nos de la ONU adop­tó los resul­ta­dos del EPU sobre EEUU segui­do a lo cual muchas nacio­nes con­de­na­ron a ese país por haber recha­za­do sus con­se­jos. En la dis­cu­sión sobre el país nor­te­ame­ri­cano, los repre­sen­tan­tes de las dele­ga­cio­nes de algu­nos paí­ses expre­sa­ron su lamen­to y decep­ción por el recha­zo de EEUU a un ele­va­do núme­ro de suge­ren­cias, apun­tan­do que el com­pro­mi­so de ese país con los dere­chos huma­nos esta­ba lejos de ser satis­fac­to­rio y exhor­tan­do que EEUU afron­te su pro­pio regis­tro de los dere­chos huma­nos y tome medi­das con­cre­tas para resol­ver sus actua­les pro­ble­mas al respecto.

Los datos men­cio­na­dos demues­tran que EEUU cuen­ta con un his­to­rial funes­to en el terreno de la garan­tía de los dere­chos huma­nos y que por este moti­vo, no está jus­ti­fi­ca­do que se com­por­te como «juez de los dere­chos huma­nos en el mun­do». Aun así, ese país publi­có año tras año su Infor­me por Paí­ses sobre Prác­ti­cas de Dere­chos Huma­nos, en el que acu­só y cul­pó a otros paí­ses por sus prác­ti­cas rela­cio­na­das con los dere­chos huma­nos. EEUU igno­ra sus pro­pios pro­ble­mas en mate­ria de los dere­chos huma­nos pero se esfuer­za por abo­gar por una deno­mi­na­da «diplo­ma­cia de los dere­chos huma­nos» para uti­li­zar los dere­chos huma­nos como herra­mien­ta polí­ti­ca con el obje­ti­vo de difa­mar la ima­gen de otras nacio­nes y per­se­guir sus pro­pios intere­ses estra­té­gi­cos. Estos datos expo­nen al com­ple­to la hipo­cre­sía de doble rase­ro que ejer­ce ese país con res­pec­to a los dere­chos huma­nos y su plan mali­cio­so de impul­sar su hege­mo­nía bajo la pre­ten­sión de pro­te­ger los dere­chos humanos.

Con este tex­to acon­se­ja­mos al gobierno de EEUU que tome medi­das con­cre­tas para mejo­rar su pro­pia situa­ción de los dere­chos huma­nos, que exa­mi­ne y rec­ti­fi­que sus acti­vi­da­des en ese terreno y que deten­ga sus actos hege­mó­ni­cos, que con­sis­ten en uti­li­zar los dere­chos huma­nos para inter­fe­rir en los asun­tos inter­nos de otros países.

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