Arta­jo y Asur­men­di tuvie­ron su home­na­je en Iru­ñea- Ahaz­tuak 1936 – 1977

Ima­gen del acto cele­bra­do ayer en memo­ria de Jokin Arta­jo y Alber­to Asur­men­di

Jokin Arta­jo y Alber­to Asur­men­di, mili­tan­tes de EGI-Bata­su­na falle­ci­dos el 6 de abril de 1969 cuan­do pre­pa­ra­ban una acción arma­da con­tra el fran­quis­mo en Ultza­ma, fue­ron home­na­jea­dos ayer en Iru­ñea por Ahaz­tuak 1936 – 1977, en un acto que se hizo exten­si­vo a todos los resis­ten­tes anti­fas­cis­tas vas­cos.

Arta­jo y Asur­men­di pre­ten­dían colo­car un arte­fac­to explo­si­vo al paso de la Vuel­ta Ciclis­ta a Espa­ña «para recor­dar a Euro­pea que el Esta­do espa­ñol man­te­nía una dic­ta­du­ra en la que se aho­ga­ban las ansias de liber­tad de Eus­kal Herria», según des­ta­ca­ron los orga­ni­za­do­res.

Jun­to a ello, sub­ra­ya­ron que los falle­ci­dos no eran miem­bros de ETA, sino de EGI-Bata­su­na, «un gru­po sur­gi­do de una esci­sión en el seno del PNV que bus­ca­ba la uni­dad de todos los aber­tza­les».

Asi­mis­mo, recor­da­ron que hace dos años, en el 40º ani­ver­sa­rio de la muer­te de Arta­jo y Asur­men­di, la Dele­ga­ción del Gobierno espa­ñol en Nafa­rroa prohi­bió un acto de home­na­je, al con­si­de­rar que podían incu­rrir en un acto de «apo­lo­gía del terro­ris­mo».

«Pare­ce ser que a la dele­ga­da Elma Saiz no le pare­cía impor­tan­te la lucha de Arta­jo y Asur­men­di con­tra el régi­men fas­cis­ta de Fran­co. En el fran­quis­mo se apli­có la pena de muer­te a miles de per­so­nas, hubo miles de pre­sos polí­ti­cos, eje­cu­cio­nes y gue­rra sucia. Los ata­ques con­tra Eus­kal Herria y otros pue­blos de la Penín­su­la fue­ron cons­tan­tes. ¿Cómo pue­de ser deli­to luchar con­tra ese régi­men? ¿Cómo se les pue­de lla­mar terro­ris­tas a esos lucha­do­res», des­ta­ca­ron.

Ante esta situa­ción sub­ra­ya­ron la nece­si­dad de pro­cla­mar que Arta­jo y Asur­men­di fue­ron «dos valien­tes mili­tan­tes» y mos­tra­ron su volun­tad de recor­dar todos los 6 de abril la lucha anti­fas­cis­ta, pese a todos los obs­tácu­los.

Des­ta­can que «no es el momen­to de pasar pági­na»

En nom­bre de Ahaz­tuak 1936 – 1977, Car­los Otxoa denun­ció que «segui­mos pade­cien­do un régi­men que es con­se­cuen­cia de la impues­ta Tran­si­ción del “ata­do y bien ata­do”, una demo­cra­cia don­de no exis­te el dere­cho a deci­dir y la Jus­ti­cia es com­ple­ta­men­te arbi­tra­ria».

«Ellos deci­den quién debe ser recor­da­do y quién no, quién es demó­cra­ta de toda la vida y quién no», aña­dió, antes de denun­ciar que en Iru­ñea «des­pués de más de 70 años segui­mos rodea­dos de sim­bo­lo­gía fran­quis­ta, con nom­bres de calles que nos recuer­dan a cri­mi­na­les, gol­pis­tas y ase­si­nos, esta­mos en una ciu­dad en la que en la crip­ta del Monu­men­to a los Caí­dos, pro­pie­dad del Arzo­bis­pa­do, todos los meses se sigue hacien­do apo­lo­gía del fran­quis­mo home­na­jean­do a Mola y San­jur­jo, cuyos res­tos allí con­ti­núan».

Ante esta situa­ción, Otxoa insis­tió en la nece­si­dad de ver­dad, jus­ti­cia y repa­ra­ción de las víc­ti­mas del fran­quis­mo, des­ta­can­do que «no es el momen­to de pasar pági­na, hoy más que nun­ca se hace nece­sa­ria la anu­la­ción de las con­de­nas impues­tas por los tri­bu­na­les fran­quis­tas, para poder ini­ciar el camino, no para fina­li­zar­lo».

Por ello, des­ta­có la impor­tan­cia de rei­vin­di­car las figu­ras de Arta­jo y Asur­men­di y denun­ció que el PNV, que en 1980 recor­dó sus muer­tes, «hoy les tie­ne en el más abso­lu­to olvi­do».

«Jokin Arta­jo y Alber­to Asur­men­di fue­ron lucha­do­res anti­fran­quis­tas que deci­die­ron enfren­tar­se a la dic­ta­du­ra y lo die­ron todo por la liber­tad», aña­dió, des­ta­can­do que Ahaz­tuak 1936 – 1977 con­si­de­ra obli­ga­do ren­dir­les home­na­je.

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