Inde­pen­den­cia de la Espa­ña Idio­ta- Patxi Zamora

La mayo­ría de la izquier­da en Hego Eus­kal Herria apues­ta por la inde­pen­den­cia como paso pre­vio, nece­sa­rio, para la cons­truc­ción de una socie­dad más jus­ta y soli­da­ria. Des­de lue­go no lo hace bajo la pre­mi­sa de un RH dife­ren­te, tam­po­co se remi­te sólo a cri­te­rios his­to­ri­cis­tas y está en las antí­po­das de las reac­cio­na­ras pro­pues­tas del car­lis­mo. Recla­ma la inde­pen­den­cia ciñén­do­se a la volun­tad de la actual ciu­da­da­nía, a la que se debe­rá con­sul­tar para que ejer­za su dere­cho a la auto­de­ter­mi­na­ción. Esta apues­ta plu­ral e insis­to, de izquier­das (por­que la dere­cha, espe­cial­men­te la local, UPN-PNV, jamás ha que­ri­do depo­si­tar la con­fian­za en su pro­pio pue­blo y siem­pre ha pre­fe­ri­do apo­yar a quie­nes lo opri­men, para sal­va­guar­dar sus intere­ses socio­eco­nó­mi­cos), debe ser lo sufi­cien­te­men­te inte­li­gen­te como para agran­dar su ya enor­me poten­cial hacia quie­nes dudan, temen o des­con­fían del con­cep­to de inde­pen­den­cia. De ahí que sea pre­ci­so dejar cla­ro que no se tra­ta de una opción nacio­na­lis­ta ni sec­ta­ria y que, como para­fra­sea­ba el sub­co­man­dan­te Mar­cos, se apo­ya en una iden­ti­dad colec­ti­va que no es un sim­ple lega­do que se here­da, sino una ima­gen que se cons­tru­ye, que cada pue­blo se crea, que es varia­ble y cam­bian­te según las nece­si­da­des his­tó­ri­cas. La más urgen­te, aca­bar con años de enfren­ta­mien­to arma­do y alla­nar el camino para una nue­va mane­ra de con­fron­tar demo­crá­ti­ca­men­te los dis­tin­tos pro­yec­tos políticos.

Uno de los argu­men­tos para refor­zar la apues­ta por el inde­pen­den­tis­mo es la situa­ción del esta­do espa­ñol, inmer­so en la idio­cia des­de hace siglos y acen­tua­da en los últi­mos tiem­pos. Idio­ta, del grie­go idio­tes, era en la Gre­cia clá­si­ca aquel ciu­da­dano que esta­ba volun­ta­ria y egoís­ta­men­te al mar­gen de los asun­tos públi­cos. Eus­kal Herria no se ha libra­do de esta pan­de­mia, pero es obvio que el movi­mien­to popu­lar y la resis­ten­cia con­tra la repre­sión han crea­do un cal­do de cul­ti­vo que, de entra­da, ha poli­ti­za­do e impli­ca­do en mayor medi­da a la ciu­da­da­nía. En el esta­do espa­ñol la mayo­ría de la socie­dad está fue­ra del jue­go par­ti­ci­pa­ti­vo y engu­lle el men­sa­je nacio­na­lis­ta espa­ñol del poder esta­ble­ci­do sin decir ni .

Esta situa­ción no es impro­vi­sa­da, resul­ta de un pro­ce­so de repre­sión sal­va­je y de una mani­pu­la­ción his­tó­ri­co-polí­ti­ca sin paran­gón que refle­ja, en los siguien­tes ejem­plos, sin cone­xión apa­ren­te, el pre­sen­te y, si no cam­bian las cosas, el futu­ro de este esta­do espa­ñol: los 40 años de fran­quis­mo empe­za­ron fusi­lan­do e inha­bi­li­tan­do maes­tros y envian­do al exi­lio a más de 200 de los apro­xi­ma­da­men­te 500 cate­drá­ti­cos que exis­tían, dejan­do yer­mo el sis­te­ma edu­ca­ti­vo. El régi­men fue acep­ta­do por la o­nU (a cam­bio de acep­tar tam­bién a Mon­go­lia, del lado sovié­ti­co) en 1955 tras la ins­ta­la­ción de bases mili­ta­res de E.E.U.U en sue­lo “nacio­nal”, evi­den­cian­do cuál era la apues­ta del fran­quis­mo en polí­ti­ca inter­na­cio­nal. El gene­ra­lí­si­mo (es el tér­mino del ran­go mili­tar más alto y en la his­to­ria sólo ha habi­do tres: Godoy, Espar­te­ro y Fran­co) era pasea­do bajo palio de la igle­sia cató­li­ca y ungi­do de poder divino para prac­ti­car un geno­ci­dio con­tra dece­nas de miles de per­so­nas. Quie­nes fue­ron tor­tu­ra­do­res en el año 1970 pasa­ron a la demo­cra­cia como si aque­llo no hubie­ra exis­ti­do, sin repro­che social alguno.

Y, de aque­llos barros, los lodos actua­les: los nega­cio­nis­tas (UPN, PP y los por­ta­vo­ces de la igle­sia cató­li­ca, o sea un nota­ble sec­tor de la socie­dad) siguen hablan­do de acto con­tra­rre­vo­lu­cio­na­rio para refe­rir­se al gol­pe de esta­do fas­cis­ta y, ejem­plo del ambien­te que toda­vía se vive en el esta­do espa­ñol, 36 años des­pués de la muer­te de Fran­co, ni uno sólo de los 82 magis­tra­dos del Tri­bu­nal Supre­mo acu­dió a la pre­sen­ta­ción del libro de home­na­je a quien fue­ra pre­si­den­te de dicho tri­bu­nal duran­te los tres años de gue­rra, Mariano Gómez, quien murió en el exi­lio, sin recur­sos ni reco­no­ci­mien­to alguno, víc­ti­ma de esta Espa­ña de la que la izquier­da vas­ca quie­re inde­pen­di­zar­se. Tam­bién pre­ten­de hacer­lo a cau­sa de esa izquier­da espa­ño­la que renun­ció al mar­xis­mo para pri­va­ti­zar bie­nes públi­cos, bajar los impues­tos a los más pudien­tes, fir­mar un humi­llan­te con­cor­da­to con la igle­sia cató­li­ca, com­pro­me­ter­se con el terro­ris­mo de esta­do, ampa­rar la tor­tu­ra, impul­sar la Ley de Par­ti­dos e inclu­so corres­pon­sa­bi­li­zar­se de pro­mo­cio­nar la tele­ba­su­ra para agra­var el idiotismo.

La isque­mia polí­ti­ca del nacio­na­lis­mo espa­ñol, de los nega­cio­nis­tas del PP y de la izquier­da tru­ca­da del PSOE, han pro­vo­ca­do que el esta­do espa­ñol ten­ga el doble de paro y de tem­po­ra­li­dad que la UE, se haya con­ver­ti­do en el que más bille­tes de 500 euros (dine­ro negro) posee y en el que mejor paga a los altos direc­ti­vos, aun­que el sala­rio medio de los ciu­da­da­nos espa­ño­les sea la mitad que el de los de Holan­da o Ale­ma­nia. Los defen­so­res de la refor­ma con el fran­quis­mo han con­ver­ti­do al vie­jo impe­rio espa­ñol en el país con más des­igual­da­des del con­ti­nen­te. Los mis­mos defen­so­res de la tran­si­ción defi­ni­da por Ber­ga­mín como “muer­to el perro (Fran­co), se murió el perro, pero no la rabia”, han sido exper­tos, por acción u omi­sión, en mani­pu­la­ción mediá­ti­ca para ahon­dar en la enfer­me­dad polí­ti­ca de su ciu­da­da­nía, dis­tra­yen­do sobre lo impor­tan­te con cues­tio­nes insig­ni­fi­can­tes, poten­cian­do la medio­cri­dad y crean­do pro­ble­mas y solu­cio­nes para que acep­te­mos sin rechis­tar “males nece­sa­rios” (por ejem­plo la cri­sis eco­nó­mi­ca y la acep­ta­ción como inevi­ta­ble de la pér­di­da de dere­chos socia­les y la ven­ta en ofer­ta de la pro­pie­dad públi­ca, sea AENA o las Cajas de Ahorros).

Inde­pen­den­cia para evi­tar a quie­nes, como en la ter­ce­ra de “ABC”, dicen que “la uni­dad de Espa­ña no es solo un bien polí­ti­co, sino tam­bién un bien moral, por lo que el prin­ci­pal pro­ble­ma de Espa­ña es su ver­te­bra­ción, su ser como nación…” y tam­bién para huir de la atro­fia polí­ti­ca de un esta­do sitia­do por Belén Este­ban, la duque­sa de Alba o la bor­bo­na­da del momen­to. Inde­pen­den­cia para no sepul­tar la memo­ria en los posos del olvi­do y recu­pe­rar la uto­pía para una socie­dad más demo­crá­ti­ca por par­ti­ci­pa­ti­va, con movi­mien­tos e ini­cia­ti­vas socia­les que empu­jen y den con­te­ni­do polí­ti­co a la nue­va repú­bli­ca vas­ca. Des­de el inter­na­cio­na­lis­mo y soli­da­rios con las izquier­das, de for­ma pre­fe­ren­cial, de los pue­blos de los esta­dos espa­ñol y fran­cés, ¡inde­pen­den­tzia!

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