Por qué la eco­no­mía espa­ño­la no se recu­pe­ra – Vice­nç Nava­rro

LA EXPLICACIÓN NEOLIBERAL

El dog­ma com­par­ti­do por la cul­tu­ra neo­li­be­ral domi­nan­te en el pen­sa­mien­to eco­nó­mi­co del país, lide­ra­do por el Ban­co de Espa­ña y por cen­tros de inves­ti­ga­ción como FEDEA, finan­cia­dos por intere­ses finan­cie­ros y eco­nó­mi­cos del país, es que la mayor cau­sa de que no nos recu­pe­re­mos y ten­ga­mos un mayor cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co se debe al défi­cit del esta­do (la dife­ren­cia entre los gas­tos del esta­do y sus ingre­sos). Según tal dog­ma, el défi­cit públi­co absor­be dema­sia­dos recur­sos, que se sus­traen de la acti­vi­dad eco­nó­mi­ca en el sec­tor pri­va­do. De ahí la supues­ta des­con­fian­za de los mer­ca­dos.

De esta inter­pre­ta­ción del por­qué no esta­mos salien­do de la cri­sis se deri­van sus pro­pues­tas, desa­rro­lla­das por el gobierno espa­ñol de redu­cir el défi­cit, inten­tan­do alcan­zar este obje­ti­vo a base, pri­mor­dial­men­te, de redu­cir el gas­to públi­co. De ahí que hemos esta­do vien­do una reduc­ción muy mar­ca­da de los gas­tos públi­cos en sani­dad, en edu­ca­ción, y en otros ser­vi­cios públi­cos del esta­do del bien­es­tar. Los recor­tes del empleo públi­co en tales ser­vi­cios del esta­do del bien­es­tar, y la reduc­ción de sus sala­rios son con­se­cuen­cia de tales medi­das de aus­te­ri­dad, adu­cien­do que tales recor­tes son nece­sa­rios por­que nos gas­ta­mos dema­sia­do en la Espa­ña social, muy por enci­ma de nues­tras posi­bi­li­da­des. De ahí que deba­mos “aho­ra ajus­tar­nos el cin­tu­rón”, tal como lo defi­nió un por­ta­voz de FEDEA.

EL ERROR DE TAL EXPLICACIÓN

El pro­ble­ma con tal inter­pre­ta­ción del por­qué no esta­mos salien­do de la rece­sión tan rápi­da­men­te como otros paí­ses es que es pro­fun­da­men­te erró­neo. En reali­dad la apli­ca­ción de tales medi­das de aus­te­ri­dad está retra­san­do tal recu­pe­ra­ción. Una prue­ba de ello es que los recor­tes del gas­to y empleo públi­co que están ocu­rrien­do son muy sus­tan­cia­les, y lo han sido ya duran­te bas­tan­te tiem­po y, sin embar­go, la eco­no­mía no se está recu­pe­ran­do.

Vea­mos los datos. Y el pri­mer dato que apa­re­ce cla­ra­men­te es que no es cier­to que Espa­ña se gas­te en su esta­do del bien­es­tar más de lo que pue­da gas­tar­se. El PIB per cápi­ta de Espa­ña es el 93.5% (en 2008) del pro­me­dio de la UE-15 (el gru­po de paí­ses de seme­jan­te nivel de desa­rro­llo al nues­tro). Pero el gas­to públi­co social (que cubre todo el gas­to en las trans­fe­ren­cias –como pen­sio­nes- y ser­vi­cios públi­cos –sani­dad, edu­ca­ción, escue­las de infan­cia, ser­vi­cios domi­ci­lia­rios, entre otros-) por habi­tan­te es sólo el 74% del pro­me­dio de la UE-15. Si nos gas­tá­se­mos el pro­me­dio de la UE-15, nos gas­ta­ría­mos 80.000 millo­nes de euros más de los que nos gas­ta­mos en el esta­do del bien­es­tar. Esta cifra, por cier­to, es casi la mis­ma can­ti­dad que, según los pro­pios ins­pec­to­res de Hacien­da, corres­pon­de a los ingre­sos al esta­do que éste no reci­be, como resul­ta­do del frau­de fis­cal, la mayo­ría del cual pro­ce­de de la ban­ca, de las gran­des empre­sas y de las ren­tas supe­rio­res. El argu­men­to de que nos gas­ta­mos dema­sia­do y por enci­ma de nues­tras posi­bi­li­da­des no es creí­ble y res­pon­de más al terreno de la pro­pa­gan­da ideo­ló­gi­ca que al del cono­ci­mien­to cien­tí­fi­co. El nivel del gas­to públi­co social está muy por deba­jo del nivel de desa­rro­llo eco­nó­mi­co del país.

Vea­mos aho­ra otro argu­men­to; el de que el défi­cit sus­trae recur­sos al sec­tor pri­va­do. Tal pos­tu­ra igno­ra varios hechos. Uno de ellos es que asu­me una imper­mea­bi­li­dad entre los dos sec­to­res que es inexis­ten­te. El gas­to públi­co pue­de ayu­dar al resur­gir del sec­tor pri­va­do cuan­do el sec­tor pri­va­do está en rece­sión. Hoy, la pobla­ción espa­ño­la no gas­ta y no con­su­me como solía hacer antes de que se die­ra la rece­sión. En reali­dad, la dis­mi­nu­ción de las ren­tas del tra­ba­jo como por­cen­ta­je de las ren­tas tota­les expli­ca que la gen­te haya teni­do que endeu­dar­se para poder con­su­mir. El endeu­da­mien­to (que ha sido muy bene­fi­cio­so para la ban­ca, pues vive de ello) se pudo sos­te­ner por el ele­va­do pre­cio del aval, la vivien­da. Pero cuan­do la vivien­da se colap­só, el aval bajó y fue mucho más difí­cil poder con­ti­nuar endeu­dán­do­se. Y en con­se­cuen­cia bajó el con­su­mo y al bajar éste, la pro­duc­ción de los bie­nes y ser­vi­cios que la pobla­ción con­su­me tam­bién bajó. A menor con­su­mo, menor inver­sión, y mayor des­truc­ción de empleo. Y ahí está la raíz del pro­ble­ma.

CUÁL ES LA SOLUCIÓN

La solu­ción pasa por dos sali­das. Una es que el gas­to públi­co aumen­te y lle­ne el vacío que se ha crea­do en la deman­da. Y la mejor mane­ra en que el esta­do pue­de esti­mu­lar la deman­da es crean­do empleo con lo cual con­tri­bu­ye a resol­ver, ade­más del pro­ble­ma de la deman­da, el mayor pro­ble­ma social que exis­te en Espa­ña que es el des­em­pleo. El empleo crea­do pue­de ser públi­co o pri­va­do o los dos a la vez. Pero es fun­da­men­tal que el cre­ci­mien­to del gas­to fue­ra hacia la crea­ción de empleo.

Otra mane­ra de esti­mu­lar la deman­da es median­te la reduc­ción de impues­tos, pero esta medi­da es muy inefi­cien­te e inclu­so erró­nea. Los eco­no­mis­tas neo­li­be­ra­les usan la expre­sión “de poner más dine­ro en el bol­si­llo de la gen­te” para jus­ti­fi­car su deman­da de recor­tes de los impues­tos. Pero se olvi­dan de pre­gun­tar ¿de qué bol­si­llos? Los que se bene­fi­cian más de la reduc­ción de impues­tos son las ren­tas supe­rio­res que, al con­se­guir más dine­ro aho­rran más de lo que con­su­men, pues ya tie­nen tan­to que lo que les lle­ga de más, lo aho­rran. Son las cla­ses de ren­tas más bajas las que con­su­men todo lo que les lle­ga de más, pues siem­pre van cor­tas de dine­ro. Pero, las cla­ses popu­la­res no son las que se bene­fi­cian más de tales recor­tes de los impues­tos. La mayo­ría del estí­mu­lo eco­nó­mi­co que el gobierno espa­ñol reali­zó para salir de la cri­sis se basó en la reduc­ción de impues­tos y trans­fe­ren­cias indi­vi­dua­les del mis­mo tama­ño para indi­vi­duos de ren­tas muy dis­pa­res, lo cual, como he indi­ca­do en varias oca­sio­nes, tuvo un impac­to esti­mu­lan­te rela­ti­va­men­te menor del espe­ra­do. Lo que debe hacer­se, pues, es no redu­cir los impues­tos de la ban­ca y de las gran­des empre­sas y de las ren­tas altas (cuyos ingre­sos han con­ti­nua­do ascen­dien­do en pro­gre­sión geo­mé­tri­ca), sino aumen­tár­se­lo y con el dine­ro con­se­gui­do crear empleo. Esta crea­ción de empleo y aumen­to del gas­to públi­co en ser­vi­cios públi­cos del esta­do del bien­es­tar y en infra­es­truc­tu­ras aumen­ta­ría la deman­da, esti­mu­lan­do el sec­tor pri­va­do. No es pues, que el sec­tor públi­co absor­ba y res­te recur­sos al sec­tor pri­va­do, sino que lo ayu­da y com­ple­men­ta.

LA CREACIÓN DE BANCAS PÚBLICAS

La otra medi­da es crear ban­cas públi­cas (a base de incre­men­tar los impues­tos a la ban­ca pri­va­da y a las tran­sac­cio­nes a cor­to pla­zo, es decir, la famo­sa tasa Tobin) que garan­ti­ce la dis­po­ni­bi­li­dad del cré­di­to a peque­ños empre­sa­rios y a la ciu­da­da­nía en gene­ral.

Tales medi­das aumen­ta­rían el cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co que es, por cier­to, la mejor mane­ra de redu­cir el défi­cit del esta­do. Es erró­neo para la eco­no­mía, el con­ti­nuar el inten­to de dis­mi­nuir el défi­cit del esta­do a base de recor­tar el gas­to públi­co, pues ello, ralen­ti­za toda­vía más el nece­sa­rio cre­ci­mien­to eco­nó­mi­co.

Los neo­li­be­ra­les nie­gan la posi­bi­li­dad de que se aumen­te el gas­to públi­co, adu­cien­do –como he dicho antes- que no tene­mos dine­ro para pagar­lo. Uno de los más estri­den­tes repre­sen­tan­tes de esta ideo­lo­gía inclu­so tie­ne un blog que se lla­ma “Nada es gra­tis”. Ya he indi­ca­do que esta pos­tu­ra res­pon­de a un dog­ma que se repro­du­ce a base de ideo­lo­gía y fe, en lugar de evi­den­cia. Espa­ña tie­ne el mayor frau­de fis­cal de la UE-15 (mucho de tal frau­de rea­li­za­do por la Ban­ca que finan­cia a FEDEA y el blog Nada es gra­tis) y la mayor regre­si­vi­dad fis­cal. Con­se­cuen­cia de ello es que el Esta­do espa­ñol es el que ingre­sa menos recur­sos. Sólo el 33.3% com­pa­ra­do con el 46.3% (impues­tos recau­da­dos como por­cen­ta­je del PIB, 2008, según OCDE) en Sue­cia, uno de los paí­ses más com­pe­ti­ti­vos hoy en el mun­do.

En reali­dad, el sub­de­sa­rro­llo eco­nó­mi­co y social de Espa­ña se basa pre­ci­sa­men­te en el esca­so desa­rro­llo sec­tor públi­co, y la pobre­za de su infra­es­truc­tu­ra y de sus ser­vi­cios públi­cos. El argu­men­to que tales voces neo­li­be­ra­les de que el sec­tor públi­co está hiper­tro­fia­do no se sus­ten­ta a base de los datos. En Espa­ña sólo el 9% de adul­tos tra­ba­jan en el sec­tor públi­co. En Sue­cia, es el 22.5%. ¿Has­ta cuán­do con­ti­nua­rá el dog­ma neo­li­be­ral que está crean­do tan­to dolor en Espa­ña.

Fuen­te: Rebe­lion

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